5.11.05

La prensa trivial y la muerte del canon

“Los medios se han encargado de condensar la literatura de un país en un solo escritor. Por ejemplo, se cree que José Saramago es el gran literato de Portugal. Lo mismo nos han hecho en Argentina: creen que sólo existe Borges”. Esta reciente afirmación de Ricardo Piglia en México plantea el problema de la formación de los cánones nacionales, y el rol de la prensa en el proceso.

El canon es, de alguna forma, una simplificación y una esquematización de la historia, una en la que, de acuerdo con el talante estético, político e histórico de cada época, el establishment cultural reelabora la lista de sus mejores talentos.

Que el rol de los medios de comunicación sea, como señala Piglia, la coronación del gran soberano y la reducción del canon a un solo nombre, a mi parecer, deja en claro que la prensa esquematiza y simplifica, pero no necesariamente ejerce una presión determinante en la elaboración general del canon. Aunque no sean figuras mediáticas de las dimensiones de Borges, escritores como el mismo Piglia, Sabato, Cortázar, Arlt, o, más atrás, Echevarría, Alberdi, Hernández o Sarmiento, son claramente cruciales en el esqueleto canónico argentino. Lo que la prensa hace no es tanto influir en el canon, sino lograr que la gente lo desconozca por completo.

En el caso del Perú, es claro que la figura de Mario Vargas Llosa disuelve la de todos los demás en el imaginario mediático, donde apenas si Vallejo tiene un honroso segundo lugar. Pero el canon, de Garcilaso a Ribeyro, es tan amplio y múltiple como desconocido para la mayoría.

¿Son fundamentalmente distintos el mecanismo de canonización del establishment cultural y el de estas coronaciones mediáticas? ¿No son ambas una selección en la que muchos quedan de lado, condenados a que nunca más les prestemos una atención seria?

Se dirá que, claro, la crítica académica es la encargada de rescatar a los olvidados, de tiempo en tiempo, reformulando el canon, para iniciar un proceso que, a la larga, devuelva a esos escritores al imaginario nacional.

Eso es posible, siempre que la academia funcione bien. Pero incluso si trabaja correctamente, cabe otra pregunta: si la crítica académica está cada vez más divorciada de la prensa, ¿cómo se podrá dar ese paso que haga a los peruanos, o al menos a algunos peruanos, leer nuevamente a escritores estupendos como José Diez Canseco, Raúl Deustua o Luis Loayza?

La trivialización de la prensa cultural es el camino perfecto hacia el olvido final de mucha de nuesta mejor producción cultural. Pero es algo peor: es el camino al alejamiento total entre los intelectuales y el resto de la sociedad. Todo lo que la academia produzca es inútil y vano si nadie fuera de ella lo va a descubrir jamás. Abrirse al trabajo de las universidades es un deber de los medios de comunicación, un deber que desde hace tiempo la mayoría de ellos ignora con olímpica estupidez.

Imagen: entre el canon y el estrellato mediático (Fotomontaje: gfp).

9 comentarios:

Leo Zelada Grajeda dijo...

Me interesaria que entre al canon más oficial autores como Gamaniel Churata,Dante Nava,Juan Walparimachi, grandes autores andinos que son mas conocidos en Bolivia que en Perú y que la prensa hable sobre ellos.Estos autores me interesan mas que Loayza y Diez Canseco.
Gustavo hablas de apertura pero estas empezando a ejercer la censura.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

A decir, verdad, sólo he activado el mismo sistema de supervisión de contenidos que tiene el señor Zelada en su blog.

El canon tiene dos cosas buenas: una es que no lo confecciona Leo Zelada. La otra es que en él pueden entrar Loayza y Churata sin que haya conflicto.

Guille, da maus dijo...

Los medios de comunicación son mas permeables de lo que se piensa. Lo que sucede es que guionistas, directores y productores no son lo suficientemente cultivados como para llevar (eficazmente) a los escenarios o a la pantalla producciones basadas en las obras de esos autores. Digo esto considerando que a través de las grandes producciones mediáticas se puede incentivar el interés en la literatura "no-canónica". No es casualidad que MVLL sea mas conocido por las películas basadas en sus libros, que por la lectura de estos. Cuestion de Marketing Mix.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

¿Vargas Llosa es más conocido por las películas que por sus libros?

¿En qué momento sucedió eso?

Daniel Salas dijo...

Muy lúcido el comentario de Guille the mouse: habrá que llevar los poemas de Hinostroza al cine.

Pipo dijo...

Cuestion de marketing mix...ah... ya.
Que tal si repasamos un poco el tema: comprensión de lectura y nos dejamos de mezclar las cosas.

* De que grandes producciones mediaticas podemos hablar en el Perú. Existe industria cinematografica en el Perú?

* No importa cuán "cultivados" o no sean los que se dedican a hacer cine. No todos los libros se pueden llevar al cine. Ni todos los escritores escriben pensando en el cine. Y si asi fuera, eso no resolveria el problema que aqui se plantea.

So, a leer de nuevo.

Mario Michelena dijo...

El comentario ratonil me parece un completo desatino, una oda a la desinformación. No solo es anémica la industria cinematográfica peruana, sino que lo que se produce para TV fundamentalmente son telenovelas, y hay una completa falta de interes en las productoras extranjeras por adaptar literatura peruana, exceptuando a Bryce, MVLL y Bayly. El primero no creo que conservara lo mejor de sus virtudes en celuloide, el segundo es monstruosamente famoso ya, y al tercero mejor no darle más pelota. La mayoria de los "esfuerzos" (por calificarlos de algún modo) que se han hecho dentro del Perú por adaptar cinematográficamente obras literarias nacionales han sido penosos. "Ciudad de M" por ejemplo, deja realmente mal a "Al final de la calle". Ojo, no digo que no deba hacerse, pero dudo que sea "la respuesta", si alguna hay.

scary_monster dijo...

Creo que deberian darle un poco más de credito a los lectores peruanos, que si no leen mas a los peruanos, no es porque la prensa no les de bola. Es porque los canales de distribucion de los libros en el Perú no funciona. Además de los precios: una novela de Vargas LLosa esta 70 soles (y no existen aquí ediciones de bolsillo que pongan ciertos titulos al alcance de todos). La ultima edicion de La Tentacion del Fracaso de Ribeyro esta 150 soles. Alguien que gana 800 mensuales simplemente no lo compraría, y este es un lector que ya no entra en la discusion del canon.

Y olvídense de un autor no canónico. Yo puedo leer un articulo entusiasta de X, Y o Z. Voy a una librería, ¿acaso lo voy a encontrar? Por otro lado, las bibliotecas publicas aquí dan pena. La mejor biblioteca del Perú, la de la PUCP, es un fortin.

(A propósito de Diez Canseco: este autor ha recibido amplia difusion periodística con las reediciones de tus textos por la universidad católica. Y de Loayza siempre se habla, problem is, ¿donde estan tus libros Luis?)

Personalmente no me interesa que los criticos y academicos hablen entre ellos, si es que esas ideas no "chorrean" sobre la mayoria. ¿Cuál es el sentido de la discusión académica si finalmente no tiene impacto en sus sociedades?

El periodismo hace su trabajo, pero no le pidan peras al olmo. Una nota periodística o reseña critica no reemplaza la lectura de un libro: suscita su interés, plantea una discusión, sugiere lecturas, abre polémicas y debates. Pero su objetivo es que el lector vaya y LEA el libro. Nada más. (me refiero, sobre todo, al periodismo de periódico. No existe periodismo cultural bien entendido por aquí todavía, uno que funcione con independencia y que no sea un apendice a veces cargoso de un diario)

Pero periodismo NO es academicismo.
Uno de los problemas es creer que un academico puede ser periodista cultural. Son discursos distintos, aunque toquen los mismos temas. De ahí el fracaso de muchos críticos literarios que nunca conecten con su lectoría al enredarlos en palabrejas y retruécanos conceptuales, siempre temorosos de no traicionar sus marcos teóricos, cuando de lo que se trata es romperlos: eso es riesgo intelectual. Creo que los academicos que desean escribir al amplio público aprenderian mucho de los periodistas si los vieran menos como cerebros superficiales y mas como expertos en como "empaquetar y vender" una noticia. Las ideas, bien escritas y resaltadas, sin duda son interesantes y tienen impacto. El periodismo no "reduce" discuros académicos, sino que los hace más accesibles, de modo que TODOS puedan tener una idea de ellos y discutir. Pero ciertamente, en los diarios no hay espacio para eso. Esos espacios no existen. Hay que inventarlos y ahí esta la chamba. (aquí pongo el ejemplo de El Hablador, que con todo lo loable que pueda tener esta pagina web como espacio, es lo que yo consideraría academicismo que se mira el ombligo. en todo caso, es probable que yo no sea el publico objetivo de sus editores, aunque la literatura sea uno de mis intereses).

En fin, hay que ser mas inclusivos y dejar de machacar que en el Perú todos son unos completos idiotas sin nivel. No es así.

Leo Zelada Grajeda dijo...

¿Se puede hablar de canon en singular o de varios canones en nuestra era?