11.1.07

100 años, 40 años, 30 años

Todos, o casi todos, quienes hemos preguntado a Mario Vargas Llosa por sus broncas con Gabriel García Márquez hemos obtenido un similar "disculpa, pero yo no hablo de ese tema". Más o menos la misma respuesta viene del otro lado.

Alguien me dijo que
Julio Villanueva pudo al menos conseguir que MVLl autografiara un ejemplar de Historia de un deicidio que llevaba ya la firma de GGM: una fugaz reconciliación sobre la página (no tan) en blanco.

Ahora viene un gesto más elocuente que, tal vez, quién sabe, sea presagio de una reconciliación mayor: cuarenta años después de la aparición de
Cien años de soledad (1967), y poco más de treinta años luego del célebre puñetazo en la cara de MVLl a GGM en la entrada de un teatro mexicano (1976), el novelista peruano aparecerá como prologuista de una edición especial por aniversario de la novela de su colega colombiano.

La noticia apareció ayer en un artículo de The Guardian --"Señales de ablandamiento en pleito de treinta años entre escritores"-- y ha encontrado eco en La República y Expreso. El libro, de acuerdo al académico español que es la fuente de
The Guardian, será presentado en un congreso de academias de la lengua en Medellín, Colombia, en marzo de este año.

Todo esto ocurre luego de dos hechos relacionados sucedidos el año pasado:
GGM declaró en una entrevista que no quería escribir el siguiente tomo de sus memorias porque no quería explicar ciertos problemas personales que mantiene desde hace mucho en silencio; y MVLl dio su brazo a torcer y aceptó la inclusión de Historia de un deicidio, su libro sobre GGM, en el lanzamiento de sus obras completas.

¿En verdad será el principio de una reconciliación, como anuncia
The Guardian? Personalmente, no lo creo, pero nunca se sabe. En todo caso, lectores como yo, que aprendimos a leer con los libros de ambos, nos hemos acostumbrado a que GGM y MVLl no estén nunca al mismo tiempo en el mismo lugar. Un poco como Superman y Clark Kent.

4 comentarios:

Varguitas dijo...

Será que a todos nos gustan las reconciliaciones.

Miguel Rivera dijo...

Recuerdo haber oído a Julio Villanueva contar que primero firmó Vargas Llosa --que, si no me equivocó, escribió en la dedicatoria que ese era un libro de "tiempos mejores"-- y luego García Márquez, quien dijo que era un estudio muy interesante. Si lee estas líneas, a lo mejor Julio se anima a contar cuáles fueron sus reacciones al firmar.

Félix Reátegui dijo...

No sé qué pensarán, pero siempre me ha parecido que la reconciliación depende más de V.Ll. que de GGM. Creo que un precedente de coincidencia, si no en la misma sala, al menos, sí, en el mismo papel, ocurrió a raíz del caso Pamuk. De otro lado, la última cosa bien fuerte de V.Ll. contra GGM fue ese artículo "Las putas tristes de Fidel" que escribió al muy poco tiempo de aparecida la novela aludida de GGM.

Anónimo dijo...

¿No será una estrategia de Marketing lo de la reconciliación?