25.6.07

Censuras

¿En qué se diferencia Cameron Díaz de Piero Quijano?

En estos días han ocurrido dos hechos en apariencia no vinculados, a los que me quiero referir.

Sobre el primero pueden leer aquí: funcionarios del Ministerio de Defensa (o miembros del Ejéercito Peruano: resta aclarar eso) ejercieron presión sobre autroridades del Instituto Nacional de Cultura para que se retiraran ciertas obras del pintor Piero Quijano de una exposición que tenía lugar en la Casa Museo José Carlos Mariátegui.

¿La razón? El carácter crítico de dichas obras acerca del rol del Ejército Peruano durante los años de la guerra subversiva y antisubversiva. La imagen juzgada como más ofensiva por los censores habría sido la que aparece en el afiche de la exhibición, en la que se formula una parodia de la célebre fotografía del izamiento de la bandera americana en Iwo Jima, con la variante de que, en lugar de bandera, aparece la gigantesca bayoneta de unos soldados peruanos que se clava en la espalda de un poblador andino. La censura ha merecido ya una respuesta del pintor.

Acerca del segundo hecho pueden leer aquí: la actriz Cameron Díaz, de paseo por la sierra sur del Perú, durante una de las tardes de su estadía en el Cuzco, se dejó ver paseando con una pequeña mochila color verde olivo que llevaba una gran estrella roja y los ideogramas chinos que representan el lema maoísta "Servir al pueblo" (y no "sirve a la gente", como se ha traducido por allí: eso parecería más un lema de Starbucks, según me hace notar un amigo).

Casi de inmediato, salieron cables en español e inglés dando la noticia, y no faltaron los políticos y activistas peruanos que criticaron a Díaz por la aparente insensibilidad de usar signos maoístas como adornos en una tierra que ha sido víctima de la violencia de grupos maoístas en el pasado.

El caso es que a Quijano se le censura por la fuerza, a través de presiones, por unas imágenes que ciertamente no promueven ninguna forma de violencia, sino que más bien critican la violencia de Estado que, como todos sabemos, convirtió los años ochentas y noventas en algo incluso peor de lo que ya eran. A Cameron Díaz se le critica lo que, en el peor de los casos, es el resultado de la pura ignorancia: el lema maoísta es sin duda inofensivo en sí mismo; estaba escrito en chino; la mochila era un souvenir comprado en otro viaje de turismo; y la mujer no tiene la más remota idea acerca de que un discurso surgido en China haya sido excusa de miles de muertes en los Andes peruanos.

Mi problema con todo esto es otro: es que me parece que, mientras que la censura contra Quijano todavía se nos hace evidente a muchos (no a todos, claro) y notamos que es criticable y perniciosa, el escandalete absurdo construido en torno a Cameron Díaz les parece a muchos justificable: ¿cómo se atreve esta persona a pasearse portando los signos de una ideología asesina?

El asunto de las ideologías criminales y sus símbolos es infinitamente complejo. ¿Será también censurable pasearse por allí con una cruz, aun sabiendo que la cruz estuvo detrás de más de un genocidio, empezando por el de los indígenas de América? ¿Lo que Díaz ha hecho sería comparable a caminar por la calle con un uniforme nazi? ¿Por qué sí, o por qué no?

Entiendo que el nazismo es ideológicamente criminal, que sus textos fundadores proponen el aniquilamiento de sus enemigos como objetivo y como necesidad. No entiendo que el maoísmo esté gestado de acuerdo con un espíritu comparable: es decir, no creo que el maoísmo sea, como postulación, una propuesta genocida. Tampoco lo es, obviamente, el cristianismo, aunque también haya conducido al crimen. Pero sí lo era el nazismo, para el cual la única forma de abolir las diferencias era abolir primero a quien fuera diferente.

Yo creo que en ese punto vale la pena trazar una línea. No creo que el maoísmo, sin importar cuán repugnante puedan parecernos sus resultados, sea una ideología criminal. Sí lo pienso del nazismo, en cambio. No es lo mismo pasear por la calle con una estrella roja que hacerlo con una esvástica.

Y así como no creo que quepa censurar el arte contestatario de Quijano, tampoco me parece que haya que hacer escándalos disparatados por una estrella roja y tres ideogramas en la cartera de una actriz. En algún momento nos tenemos que acostumbrar todos a convivir con las ideas de los demás, incluso cuando se trata, como con Cameron Díaz, de una radical falta de ideas.


Fotomontaje gfp.

25 comentarios:

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Yo estoy de acuerdo en que debe diferenciarse entre ideologías cuya postulación misma haga inevitable el genocido o el asesinato (como por ejemplo, el nazismo o el fundamentalismo terrorista), y otras donde eso haya ocurrido como una especie de efecto secundario (por decirlo de alguna manera neutral). Pero marcar las diferencias no debe hacernos olvidar las semejanzas.

Supongamos el imaginario caso de un nazi que rechaza el antisemitismo, la pretendida superioridad aria, la violencia como principio gestor, pero que todavía quiere seguir siendo nazi. Es difícil imaginar qué podría quedar después de eliminar esos conceptos y otros parecidos.

Eso no es tan difícil de hacer con un maoísta en la misma situación. Por ejemplo "servir a la gente" (el lema de la mochila en cuestión) bien puede sobrevivir una "exorcización" del maoísmo.

Pero eso no creo que eso sea suficiente para salvar a Cameron Díaz, y me parece, sinceramente, un desacierto el comparar la deplorable censura contra Quijano con el simple reclamo por el dislate de la actriz.

El problema tiene relación con lo que tú mismo señalabas en un post anterior con respecto a la banalización del espectáculo. Es innegable que la cultura del espectáculo ha engullido símbolos de diferentes tradiciones y los ha convertido en mero adorno---eso incluye desde esa frase de Mao (y la foto de Guevara) hasta diferentes emblemas religiosos. En ese sentido, ese símbolo maoísta en la mochila de la actriz ya carece por completo de sentido en principio. Pero cualquiera que lo reconozca puede reanimar su significado.

Si eso ocurre, dado que el símbolo es reanimado de súbito y sin aclaración, es perfectamente posible revivirlo con toda la carga histórica que trae consigo (el maoísmo sin exorcizar, digamos). Me parece que, en un contexto como el peruano, está plenamente justificado reclamarle a alguien por hacer posible esa reanimación automática.

La comparación con los símbolos cristianos tampoco me parece apropiada---y dicho sea de paso, hay muchos cristianos que reclaman por el uso de sus símbolos como adornos desprovistos de contenido. Hace mucho tiempo que el cristianismo ha tomado distancia de la violencia cometida en su nombre; el cristianismo hoy no tiene el impulso guerrero de otras épocas. No es fácil reanimar esa historia ante los símbolos cristianos, al menos no automáticamente.

No creo que quienes se quejan por la mochila puedan ser acusados de intolerancia. Y tampoco entiendo tu comentario final sobre la necesidad de acostumbrarse a convivir incluso con la radical falta de ideas. ¿Tenemos entonces que acostumbrarnos a vivir con la banalización, con la cultura del espectáculo? Si para algo, espero que este "escandalete" al menos haya servido para recordarle a Cameron Díaz (y a otros) que todavía hay personas para quienes los símbolos sí importan.

Javier Moreno Carnero dijo...

Pues la verdad que sí, que parece un poco absurdo criticar a Cameron Diaz por lo que dijese su camiseta en chino. Además, en China la figura de Mao no está mal vista como en occidente y no estoy hablando a nivel gobierno, sino a nivel de la gente de la calle que piensa que pese a los errores que cometió(critican abiertamente la revolución cultural) , fue una persona fundamental para ellos.

Si alguien quiere leer más de la opinión de los chinos en esta y otras cuestiones, puede entrar en el siguiente blog: http://www.aprendechinohoy.com/blog/

Un saludo, Javier

Esteban R.S. dijo...

El papa anterior pidió disculpas por las matanzas de la Iglesia casi como si fueran problema ajeno. Y para este papa nuevo es como si nunca hubieran ocurrido. La Iglesia pide disculpas de la boca hacia afuera y ellos son los únicos que se sienten perdonados. Que tengan cuarenta o treinta años sin colaborar con ningún genocidio (que se sepa) no quiere decir que ya estén libres del polvo y paja.

LuchinG dijo...

Disculpa mi ignorancia, pero ¿el maoismo no tenía como base un relativismo moral que, puesto en práctica, conducía al genocidio? ¿Las tácticas de sendero (no me refiero a la estrategia) no eran las tácticas del ejercito de Mao? No sabré un pepino de política ni historia, pero para mí decir maoismo y stalinismo es más o menos decir lo mismo. Por último, supongamos que no es lo mismo, no me parece correcto pasear por ahí (aunque se trate de un angel de Charlie) con ideogramas maoistas en un país que tuvo pintado en sus paredes la frase "viva el marxismo-leninismo-maoismo-pensamiento gonzalo", como tampoco me parecería correcto que se paseara en un auto con una letrero que diga "MUJER CONDUCTORA" en incomprensibles letras góticas y en alemán, al lado del muro de los lamentos.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Miguel: Cameron Díaz viene, efectivamente, del mundo en el cual el Che Guevara es un estampado en un polo y la estrella de Mao no es nada más que un adorno para mochilas. Nadie le dirá jamás nada en EEUU por llevar ese adorno. Pero supongamos que Cameron Díaz fuera una maoísta confesa y conocedora de su ideología: ¿habría que prohibirle llevar los signos de sus ideas porque OTROS maoístas no han pedido disculpas por sus actos? (No olvides que el maoísmo no es una institución, como sí lo es la Iglesia Católica).

Por último, me sigue irritando lo artificial del escándalo: comenzó cuando un cable dijo que habia un escándalo. En verdad, no lo había porque NADIE que leyera ideogramas chinos estaba con Cameron Díaz en el Cuzco. Al día siguiente, la mujer tuvo que pedir disculpas públicas. Sin embargo, para entonces el Municipio ya la había invitado para darle una condecoración. Total: ¿es una descabellada prosenderista o una heroína de la humanidad? Nada, simplemente es una buena ocasión para que figuren los que quieran figurar.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Luching:

¿Así que ahora todos los componentes de la frase "marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento gonzalo" son detestables y deben ser perseguidos como insignias del genocidio?

¿¿¿Así que ahora también vas a proponer que en el Perú nadie use una hoz y un martillo, nadie se confiese marxista, nadie se llame comunista, nadie use un pin con la cara de Marx...???

Y francamente no entiendo a qué aludes con eso de "mujer conductora"? ¿Qué tienen que ver las letras góticas? ¿Qué tienen de incomprensibles? ¿¿Qué tiene de malo el alemán (que es una lengua muy hablada en Israel)?? ¿¿¿Acaso piensas que en Israel están prohibidas las letras góticas o prohibido hablar en alemán??? Explícame a qué te referías porque ahora sí que me has dejado en la luna.

Anónimo dijo...

"¿¿¿Acaso piensas que en Israel están prohibidas las letras góticas o prohibido hablar en alemán???"

¿Qué pasaría si paseas con una bolsa por Israel que diga "Viva La Victoria"? ¿No comentabas hace un tiempo que los chistes sobre judíos (chistes, humoradas al fin y al cabo) no eran aceptables? ¿Sería lo mismo pasear con la misma bolsa de Diaz por comunidades ashaninkas en la selva central? (donde aún quedan jóvenes secuestrados).

Anónimo dijo...

Hace varias semanas un joven fue detenido en un supermercado por llevar un polo con la hoz y el martillo. Por supuesto, las guapas narradoras explicaron indignadas que se trataba de símbolos terroristas.

Lo de Quijano, nada, gracias al INC somos vistos una vez más como una republiqueta en la que los cachacos deciden que puede publicarse y que no.

LuchinG dijo...

Al parecer es una mala broma. Trataré de tener más cuidado.

Tal vez mi opinión se debe a que he leído bastante más sobre marketing que sobre política e historia. Sé que la hoz y el martillo tienen más de un siglo en este país, sé que hay versiones no violentas del marxismo que son ampliamente conocidas. Pero el maoismo -repito, en mi ignoracia- tengo entendido que es indesligable de la violencia. Sin embargo, aun si estoy equivocado, el maoismo está demasiado identificado en este pais con Sendero como para tomarlo a la ligera, usando sus símbolos como un adorno. ¿Es una injusticia? Toma nota que estoy hablando del adorno, no de la ideología. Si esa ideología no es condenable, y tiene una oportunidad en este territorio para volver a captar su "mercado", no puede usar símbolos, slogans, etc, que la identifiquen con el genocidio. Yo, al menos, me sentiría ofendido.

Anónimo dijo...

la mención al nazismo es totalmente inútil en la discusión de ambos temas... godwin dice que perdiste.

ojo_deagua dijo...

Esa linea que intentas trazar entre el nazismo y las demás ideologías en verdad es muy tenue.

Nos horroriza el nazismo no solo por su criminalidad asombrosa y su endiablada manera de tratar de desaparecer al otro, nos horroriza también por que es de lo que mas tenemos noticias debido a las innumerables películas, series, libros, testimonios, fotografías, reportajes, comics, y demás cosas vinculadas a este drama, por lo que la esvástica, el símbolo hindú adoptado por los nazistas y no símbolo nazista per se, esta hoy tan mediatizado por toda esta producción, que levanta en cualquier espectador el recuerdo del holocausto antes que el de cualquier acontecimiento "muy auspicioso" (Wikipedia: 卐: en idioma sánscrito su: ‘muy’, astíka: ‘auspicioso’).

Por otro lado las noticias relacionadas a la masacre de otros tantos grupos, como los indígenas en Latinoamerica y las innumerables masacres en África o en Asia, ya sean inter-étnicos o por los colonizadores de turno, no genera esa adhesión y referencia en el mundo debido a la falta de publicidad que estos dramas tienen, sino el actual Papa "nazi" benedicto, no diría tan suelto de huesos que la evangelización en América no fue de ninguna forma hecha a la fuerza, sino por que los indígenas "querían adherirse" a una fe que los salvara de su salvajismo, ¿se atrevería acaso a decir que el holocausto es una exageración o que en ningún momento ocurrió? No, sin duda, puesto que la historia y la publicidad lo condenarían inmediatamente, sino preguntemos a los historiadores revisionistas que lo intentaron y que hoy están vetados por el mismísimo congreso europeo.

Ciertamente el tema del Post es el de la censura, por eso hay que reparar en la censura tacita que hace la sociedad del drama que no interesa escuchar, aquel de los que no cuentan con el aparato necesario para la publicidad ni los recursos para señalar las condiciones que han debido de pasar y siguen pasando, por ello si el bolso de Cameron Diaz sirve para reparar y darle notoriedad a un drama del que poco se sabe y no se quiere comentar, que se aproveche el hecho por ello para hacer notar esa lucha criminal que por "servir al pueblo" termino arrollándolo.

Y sobre lo de Quijano, pues ahí están los censuradores que desearían no saber sobre el atropello de quienes ya sabemos nunca tendrán la oportunidad de hacernos saber su drama. Así que ojala se organicen exposiciones virtuales de la obra de Quijano para las que por cierto ya se han ofrecido algunos Blogs.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

No hay duda de que las consideraciones del caso de Cameron Díaz cambia si se imaginan otros posibles escenarios (como con todo el resto de las cosas).

Pero nadie le ha reclamado nada a una imaginaria Cameron Díaz, sino a la real, que provocó una automática reanimación de ese símbolo. No veo nada de artificial en que alguien reconozca ese símbolo y se queje por eso. De hecho, me parece perfectamemte natural. No veo tampoco por qué el hecho de que algunos se quejan solo por figurar (si acaso eso es verdad), vuelva ilegítima la queja de quienes se quejan honestamente.

Nadie la ha llamado prosenderista ni tampoco heroína. No hay tal disyuntiva, como tú bien señalas. Y me parece muy bien que se haya disculpado.

Espléndida dijo...

Mientras la mayoría de los medios llenaron sus titulares con el paseo a Macchu Picchu de la linda Cameron Díaz, las "heridas" amas de casa se quejaban del alza de la harina y, por ende, de todo sus derivados. Me pregunto si no estamos asistiendo nuevamente al circo de los 90's.

Anónimo dijo...

Cherto Espléndida. Y es probable que el Periodismo Peruano sea el escenario de ese gran Circo

Anónimo dijo...

Quisiera hacer algunas precisiones históricas sobre el interesante post del señor Faverón. En primer lugar, quiero apuntar un uso del lenguaje debatible: “Tampoco lo es, obviamente, el cristianismo, aunque también haya conducido al crimen.” En mi opinión ni la doctrina cristiana, ni la shintoísta, ni la judía, ni la budista, etc. han conducido al crimen, quienes han torcido estas religiones y las han envuelto en el crimen en muchos momentos de la historia son los seres humanos. Ellos son los responsables. Las doctrinas del Shinto o del Budismo no llevaron al militarismo japonés, aunque los jerarcas religiosos de ambas religiones, especialmente los shintoístas como representantes de la religión del estado japonés, apoyaran en su mayoría -hubo honrosas excepciones-al emperador durante la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, hay que recordar que muchos durante la historia han justificado sus actos criminales con la excusa religiosa, pero la religión en estos casos es solo una excusa, los que hacen tal cosa son muy conscientes de que sus verdaderas intenciones son otras. Por dar solo un ejemplo, en las cartas de relación de Hernán Cortés él mismo se construye como un héroe cristiano frente al rey español. A través de su relato muestra cómo los diferentes grupos étnicos de México adoran diablos, son sodomitas y caníbales -hábilmente Cortés insinúa a través de la contiguidad en el texto que estas tres características están íntimamente ligadas-, explica que los mexicas han establecido una tiranía sobre otros pueblos, etc., en otras palabras, expone las diversas causas que legitiman que un reino cristiano conquiste a otro. Pero ?alguien cree que todo esto Hernán Cortés lo hizo de buena fe?, pues no, sobre él estaba pendiente una posible condena real por haber desobedecido órdenes de sus superiores de la Isla de Cuba y haber emprendido sin autorización la conquista de México. No creo que Hernán Cortés tuviera un gran celo evangélico, creo que muy modernamente empleó los argumentos religiosos a su favor. Lo mismo se puede advertir en la Historia verdadera de la Nueva España de Bernal del Castillo. Y todos conocemos a alguien como el Padre Bartolomé de las Casas y otros dominicos que se opusieron a la voracidad moderna y colonialista de los conquistadores. ?No fue Fray Antonio de Montesinos quien les recriminó ácidamente en su cara a los conquistadores, a riesgo de su vida, el trato bestial que le daban a los indígenas? Por otra parte, es cierto que la Iglesia Católica como institución legitimó y apoyó el colonialismo, y no cuestionó injusticias flagrantes como la esclavitud -el mismo padre Bartolomé de las Casas menospreciaba a los negros, valgan verdades- que aumentó en una proporción geométrica en la época colonial.

Me parece que la historia en el caso de las doctrinas Marxista y Maoísta es diferente. ?No decía Marx que la violencia era la partera de la historia, no planteaba que la clase proletaria debía llegar al poder a través de la lucha de clases? Y tanto la doctrina como la práctica maoísta apoyaron estos asertos en el caso de China. Mao pensaba que había que purificar China, es decir, expurgarla de todo lo que oliera a antiguo régimen, y poner como paradigma la vida y los valores del campesino chino. Esta purificación fue una invitación a la violencia (servir al pueblo en una de sus interpretaciones significa acabar con sus enemigos, es decir, matarlos). Creo que Octavio Paz y Mario Vargas Llosa (con quienes no concuerdo en muchas cosas, pero en esta sí) han mostrado con largueza los estragos y la perversidad de las utopías modernas. Por supuesto que ha habido un marxismo (Rosa Luxemburgo en un inicio) y hoy en día la casi totalidad de los partidos e instituciones de inspiración marxista o maoísta en las que su ideario ha sido expurgado de la violencia como método para alcanzar el poder. Y esto hay que reconocerlo con toda claridad, en otras palabras, no hay ninguna justificación para censurar su actividad pública.

En cuanto a los símbolos se han dicho cosas muy interesantes en el artículo como en los comentarios. Política, social e históricamente la cruz puede ser vista como un signo (no símbolo) amenazador o una representación de una identidad común. Pero se olvida casi siempre que su simbolismo religioso es lo más importante -es una pena que sea cierto algo que se ha dicho, los mismos cristianos ya ni recuerdan a lo que aluden sus símbolos, es por esta ignorancia en que estos pueden adquirir cualquier significado, incluso el más pernicioso- en cierto nivel de lectura el eje horizontal de la cruz representa lo mundano, lo terreno y el eje vertical, lo celestial, las enseñanzas de Cristo que se anteponen a las debilidades mundanas: la arrogancia, la soberbia, el egoísmo, la vanidad, la ambición, etc.

Por último, debo decir que la foto de Cameron Díaz me parece deliciosa. Y un brindis con todos con una chela bien helada por el triunfo: 3-0.

LuchinG dijo...

Sacristan anónimo:
1.-¿La cruz es un "signo", no un "símbolo"? Sospecho que la diferencia tiene que ver con tus creencias religiosas.
2.- Si son las instituciones las que pervierten el sentido del cristianismo, ¿no sería mejor acabar con la iglesia católica?

Anónimo dijo...

Miguel (y todos),
Si entiendo bien el post, lo que Faveron está criticando no es que a alguna gente los símbolos maoístas le provocan memorias de sucesos detestables, ni está criticando que esa gente exija que los turistas extranjeros aprendan lo suficiente de la historia peruana antes de viajar al país para no llevar, sin saber, ropa con símbolos controvertidos.

Si lo entiendo bien, a Faverón le fastidia el rol de los medios de comunicación, específicamente que ellos hayan manipulado una historia en gran parte inofensiva (si consideramos que la única razón por la esta noticia se ve tanto en la tele es porque Díaz es una actriz famosa, y sobre todo una actriz gringa, y no porque de pronto este tipo de cosa se haya vuelto poco común y merezca atención especial - porque este tipo de cosa sí pasa, lamentablemente, con mucha frecuencia por todo el mundo). Los programas han dicho que deberiamos quejarnos de Cameron Diaz y de pronto eso lo estamos haciendo sin hacerlo, en muchos casos, por decision propia. Si los programas de televisión y los diarios (tanto los peruanos como los norteamericanos, y especialmente los norteamericanos) hubieran aprovechado de este ejemplo de ignorancia por parte de Cameron Diaz para hablar del fenómeno ubicuo de la ignorancia cultural e histórica, o sea la brecha que existe entre lo que la gente de un país entiende sobre otro país, podríamos haber evitado las tácticas patentemente comerciales y económicas que impulsan este tipo de histeria inventado por los programas mediáticos.

¿Piensas por un minuto que sería posible ver este titular: “Un peruviano que se confesa ignorante de la completa historia del Ku Klux Klan ha ofendido a un grupo de afroamericanos en Mississippi”? Nunca, porque esa noticia no vende. Solamente si ese peruviano fuera famoso (¿acaso hay un peruano que se conoce en EEUU?). ¿A tí te interesaría leer sobre un gringo anónimo, visitante de Machu Picchu, que no supiera que los símbolos maoístas eran ofensivos? Eso ocurre cada día. De hecho, la mayoría de la comunidad global no sabe nade del Sendero Luminoso, absolutamente nada.

El hecho de que la noticia sólo valga la pena publicar si tiene que ver con las celebridades demuestra la creciente, y cada vez más absurda, poder de los medios de comunicación. Pero lo que aun más demuestra ese poder e influencia es lo que nosotros mismos estamos haciendo cuando discutimos sobre el “pecado” de Cameron Diaz en lugar de lo que Faveron quería comentar: que los medios de comunicación son cada vez más una fuerza creciente que hace “escándalos disparatados” que se infiltran en los diálogos de hasta la gente más inteligente sin que nadie, hasta ahora, haya aprendido a detenerla.

-Mario Santiago

LuchinG dijo...

Mario Santiago: No dejo de reconocer que la discusión sobre si se puede usar un simbolo determinado me parece más interesante que el de la censura a QUijano (en ese caso no hay nada qué discutir, sólo plegarse a su defensa), y te diría que a mi este "escándalo disparatado" me ha servido para meter en mi oficina el tema de la censura al dibujante Quijano, pero ni eso; al parecer los previos del partido de ayer y el 3-0 son capaces de borrarlo todo.

Anónimo dijo...

Marketero Luching, muchas gracias por hacerme ver un error. Sí, la cruz en términos históricos o sociales vista como algo amenazador o como una marca de identidad es un símbolo de acuerdo con la definición en que me basé para diferenciar signo de símbolo, la cual proviene de un académico indio, especialista en arte y simbolismo religioso, Ananda Coomaraswamy. Es antigua pero todavía tiene su utilidad. El error no tiene que ver con ninguna creencia.

SYMBOLS and signs, whether verbal, musical, dramatic or plastic, are means of communication. The references of symbols are to ideas and those of signs to things. One and the same term may be symbol or sign according to its context: the cross, for example, is a symbol when it represents the structure of the universe, but a sign when it stands for crossroads. Symbols and signs may be either natural (true, by innate propriety) or conventional (arbitrary and accidental) traditional or private.

Símbolos y signos, ya sean verbales, musicales, dramáticos o plásticos, son medios de comunicación. Los símbolos se refieren a ideas y los signos a cosas. El mismo término podría ser un símbolo o un signo de acuerdo con el contexto: la cruz, por ejemplo, es un símbolo cuando representa la estructura del universo, pero un signo cuando señala un cruce de caminos. Símbolos y signos podrían ser naturales (verdaderos, por innata propiedad) o convencionales (arbitrarios y accidentales) tradicionales o privados. [Mi traducción]

A ver, a ver, quién ha dicho que son las instituciones las que pervierten el sentido del cristianismo, yo dije que son los seres humanos, las personas. Lo que hay que hacer es que la gente entienda mejor en lo que cree, es decir, que se instruya. Si seguimos tu razonamiento habría que desaparecer al ejército peruano, al gobierno peruano, porque como instituciones no han funcionado. El problema es que durante la guerra sucia muchos militares, personas de carne y hueso, violaron de manera sistemática los derechos humanos y el gobierno peruano ha estado plagado, desafortunadamente, de corruptos e incompetentes. No por eso vamos a desaparecer a estas instituciones, hay que reformarlas, pero incidiendo principalmente en las personas que las componen.

Anónimo dijo...

Es cierto lo que ha colocado en su comentario el Sr. Mario Santiago, la banalidad de los medios de comunicación y la banalidad de todos nosotros para hacerles caso en cosas que no lo ameritan es una situación que cada día se hace más patente. Creo que mostrarla como ha hecho él, es un buen comienzo para contrarrestarla. Lo que ocurre me parece es que de manera muy sutil hemos pasado masivamente de un periodismo que informa, investiga, reporta, etc. a un periodismo que "genera" la noticia, es decir, la crea explotando las emociones más inmediatas de las personas, su obnubilación por las estrellas de cine, por ejemplo. ?Cuál podría ser un segundo paso para que este periodismo banal y poco escrupuloso con los medios de llamar la atención cubra gran parte del espectro informativo? Una respuesta típica es elevar el nivel educativo de la población, etc., pero en este caso estamos hablando de proyectos a gran escala que requieren el compromiso de grandes instituciones. Una alternativa más modesta sería hacer críticas a ese periodismo banal a través de los mismos medios de comunicación, es decir, desnudarlo, mostrar a lo que apela. Un comienzo puede ser un Blog, pero habría que expandirlo a tal punto que ya no solo se trate de la columna de un escritor como Vargas Llosa en un puñado de periódicos, sino de varios periodistas serios que muestren las insuficiencias de un periodismo que banaliza la información.

LuchinG dijo...

"(...) la Iglesia Católica como institución legitimó y apoyó el colonialismo, y no cuestionó injusticias flagrantes como la esclavitud (...)"
No creo que esto haya dependido sólo del trabajo de unas cuantas personas, sino de la existencia misma de una institución. Una vez que se instala un sistema de poder, quien más sube es el más eficiente en conseguir poder, no las almas más desprendidas. Que haya personas rescatables en el catolicismo (no podría mencionar un nombre, hace más de veinte años que no soy creyente) no impide que este principio se cumpla.
Y sí, sería chevere que no hayan estados, pero lamentablemente tiene que haber algunos. En cambio, no veo necesidad de que exista una institución religiosa con tando poder.

Por si acaso, no estoy diciendo que las creencias religiosas son condenables, estoy diciendo que lo que no me gusta son las instituciones religiosas a gran escala.

Anónimo dijo...

No entiendo tu razonamiento Luching, de acuerdo con él, no debería haber ningún sistema de poder porque “una vez que se instala un sistema de poder, quien más sube es el más eficiente en conseguir el poder, no las almas más desprendidas.” Según esta visión fatalista que planteas, no tiene sentido ninguna organización humana. Este fatalismo es absurdo, las instituciones debido a que están compuestas por seres humanos tienen aciertos y errores, y a veces sirven a grupos que cometen graves crímenes.

Por otra parte es muy postmoderno ignorar la historia y creer que solo vivimos en el presente, en el que se repiten muchas mentiras que no tienen que ver con lo que ocurrió en los siglos pasados. Se habla de un genocidio perpetrado en el Nuevo Mundo debido a la evangelización, pero yo me pregunto ?no fue como todo el mundo sabe el deseo desenfrenado de riquezas, el aliento moderno y colonialista europeo lo que llevó al genocidio? La Iglesia Católica como parte de su tiempo no combatió lacras como la esclavitud, pero, aunque no cuestionó a fondo las instituciones coloniales (Hay que recordar que la Iglesia misma fue una institución que formó parte del sistema colonial, aunque gente como Bartolomé de las Casas sí las cuestinó de raíz) al menos consiguió a través de algunos de sus miembros -muchos otros simplemente legitimaron el expolio y la explotación- levantar una sólida crítica a muchas características de este régimen (el resultado fueron leyes en favor de los indígenas, que muchas veces no se cumplieron) y lo que es más, una parte de sus miembros pusieron manos a la obra. En una conversación con un historiador español hace un tiempo, este me contó que si no fuera por las órdenes religiosas católicas en la zona de California y el sur este de EE.UU. muchos pueblos indígenas hubieran desaparecido. Otro ejemplo es la manera admirable en que los jesuitas actuaron en Paraguay. El mismo Octavio Paz, que no era un sacristán, admite que ante la destrucción de su mundo por los europeos, la religión católica permitió a los pueblos indígenas de México al menos no quedarse en el completo vacío -en medio de un mundo sin sus antiguas instituciones, sin su orden social, con las clases guerrera, gobernante y los sacerdotes de su religión diezmados por los europeos- y formar parte de un orden que los incluyó, aunque innegablemente como una clase dominada.

Tú dices: “Que haya personas rescatables en el catolicismo (no podría mencionar un nombre, hace más de veinte años que no soy creyente)

Eso muestra que no conoces la historia, entonces ?para qué lanzas afirmaciones sin base?

Y después dices: “no impide que este principio se cumpla.”

?Es realmente un principio lo que has plantado o es solamente tu opinión personal que has elevado a la categoría de principio histórico y social?

Al final señalas: “En cambio, no veo necesidad de que exista una institución religiosa con tando poder. Por si acaso, no estoy diciendo que las creencias religiosas son condenables, estoy diciendo que lo que no me gusta son las instituciones religiosas a gran escala.”

Bueno, es tu opinión. Una opinión que compartes seguramente con muchas personas ?Y? Pero hay una cosa que me llama la atención, tú descalificas a una institución, en este caso religiosa, porque no te gusta, es decir, la regla con que mides lo que te rodea es tu gusto. Interesante. Ese es un fenómeno postmoderno muy extendido, “me gusta o no me gusta”, y esto se convierte en una regla de valorización universal (una contradicción en la visión postmoderna por cierto). Y ya que hablamos de la banalización de los medios, ?no piensan todos ustedes que el tan extendido me gusta o no me gusta pueda tener alguna relación directa con este fenómeno? Hay que darle lo que le gusta a la gente, es una frase que recuerdo y ?qué es lo que le gusta? Lo que mueve sus emociones más superficiales, lo banal. A ver si a alguno le gusta este comentario o le disgusta.

LuchinG dijo...

1.- En mi caso, decir "no me gusta" es sólo una forma de expresarme. Si te fijas, tú mismo has analizado mis razones, de modo que no es un simple "no me gusta".
2.- No digo que no tengan sentido las instituciones humanas en general, digo que dada la naturaleza de las organizaciones en general, encargar a una (para colmo, una de nivel inernacional) el cuidado de una religión no me parece correcto. Un sacerdote es un ser humano, un hombre común y corriente, con defectos y virtudes, con mezquindades y generosidades, terribles errores y quizás grandes aciertos. Puedo creer que pongamos a alguien así como intermediario de "Dios" si le da la cara a su comunidad, si está en contacto con ella, si su vida es la vida de la comunidad; tengo un enorme desconfianza de el administrador de una organización a gran escala, que se encuentra a miles de kilometros de esa comunidad, y que, por poner un ejemplo, en caso que el sacerdote "meta la pata" de una forma muy humana, tenga los recursos necesarios para esconder el error, falta o crimen, todo con el fin de salvar su "imagen de marca".
3.- No tengo los conocimientos históricos necesarios para dar razones exactas. Tampoco los tengo para afirmar, por ejemplo, que el darwinismo es una teoría válidad. Sin embargo, es una teoría lógica. (No quiero exterderme en este ejempo, pero de todas maneras aclaro que no creo en ninguna teoría al 100%).
4.- Dices que el catolicismo permitio que ese grupo humano no se quedara en el vacío. Estoy seguro que algún lector de este blog que sea economista es capaz de dar razones más creíbles sobre esa inclusión social.
5.- ¿Por qué no se habrá aparecido una virgen negra y sí una india? Hasta ahora no me lo explico.
6.- ¿Ya viste "El dios que no estaba ahí"?

Anónimo dijo...

Cito Luching de tu anterior comentario: “1.- En mi caso, decir "no me gusta" es sólo una forma de expresarme. Si te fijas, tú mismo has analizado mis razones, de modo que no es un simple "no me gusta".”

?En mi caso? O sea que tengo que adivinar, Luching, que dentro de tu léxico “no me gusta” es solo una forma de expresarse que significa otra cosa. Me haces acordar al conejo de Alicia en el país de la maravillas, las palabras no significan lo que convencionalmente significan, sino lo que yo quiero que signifiquen. Y los que llamas “razones” no son tales, son opiniones (?por qué crees que cambiando de palabra va a cambiar el contenido de lo que dices?), como he demostrado acerca de tu “principio” acerca de las instituciones humanas.

“2.- Puedo creer que pongamos a alguien así como intermediario de "Dios" si le da la cara a su comunidad, si está en contacto con ella, si su vida es la vida de la comunidad; tengo un enorme desconfianza de el administrador de una organización a gran escala, que se encuentra a miles de kilometros de esa comunidad, y que, por poner un ejemplo, en caso que el sacerdote "meta la pata" de una forma muy humana, tenga los recursos necesarios para esconder el error, falta o crimen, todo con el fin de salvar su "imagen de marca".”

Tu crítica es de caracter administrativo, eso está bien, lo que te parece que está errado es la organización de la Iglesia Católica. La verdad que sé poco acerca del tema, pero lo suficiente para saber que la organización de la Iglesia Católica es una de las más desarrolladas que existen en el mundo, si incluso se ha escrito con ironía que debido a su orden y a su capacidad de estar presente en todos los lugares del planeta y a su constante comunicación con el Vaticano es el mejor servicio de inteligencia e información en el mundo. Lo poco que he visto en cuanto a esto es que están bien organizados, que hay una verdadera cadena de mandos (para usar el lenguaje militar) y que trabajan usualmente al unísono.

4.- Dices que el catolicismo permitio que ese grupo humano no se quedara en el vacío. Estoy seguro que algún lector de este blog que sea economista es capaz de dar razones más creíbles sobre esa inclusión social.

La explicación que da Octavio Paz no creo que no sea creible, lo es, porque esta misma política se llevó a cabo en todo las colonias españolas, esto no contradice que su inclusion también haya sido por motivos económicos, claro que lo fue, una y otra razón no se contradicen, pero creer que solo una es una explicación suficiente me parece un error.

5.- ¿Por qué no se habrá aparecido una virgen negra y sí una india? Hasta ahora no me lo explico.
He visto varias imágenes de vírgenes negras, de diferentes partes de Africa, de la India (una típica India), de la China (toda achinadita), no sé si se corresponden a apariciones, pero de tantas debe haber algunas que sí. Creo que en la misma América Latina se veneran varias vírgenes negras, en Colombia, Brasil, etc.

6.- ¿Ya viste "El dios que no estaba ahí"?
No he visto esa película, veré si puedo conseguirla, gracias por el dato.

LuchinG dijo...

Si llegas a ver el documental, por favor quisiera que notes que hay dos temas (al menos desde mi punto de vista):
1.- Cuestionamiento de la realidad histórica de Jesús de Nazareth.
2.- La increíble falta de nuestionamiento de esa supuesta realidad.
Y también, por favor, hay que tratar de no ver demasiado la alergia católica que tiene el autor (no es mi caso) que a veces lo hace bastante antipático.
Quisiera extenderme más, pero... veo en mi reloj de bolsillo que ¡se está haciendo demasiado tarde!