18.2.08

Retrato robot

Entrevista a Roncagliolo y reseña en The Barcelona Review

Me olvidaba de la habitual autopromoción (¿acaso no soy un ombloguista?): la edición número 62 en español de The Barcelona Review
publica una reseña mía de La cuarta espada, la crónica de Santiago Roncagliolo sobre la vida de Abimael Guzmán. La reseña se titula Retrato robot: el Guzmán de Roncagliolo no explica al Guzmán de la realidad.

Aunque yo no sabía que esa era la idea, la revista publica en su espacio central una entrevista al autor del libro , "dejando así constancia de ambas posturas", dicen los editores de
The Barcelona Review en el email de anuncio que recibí esta mañana. Luego agregan: "lo hacemos porque pretendemos ser reflejo y tribuna del diálogo y el debate de ideas acerca del conflicto armado que asoló al país andino en el último cuarto del siglo XX".

Una cosa más: si alguien (alguien habrá) se pregunta cómo es que elijo los libros que reseño, les contaré: todas las reseñas que escribo, así como cada artículo que publico en la prensa, es resultado de la invitación de un editor. Hace por lo menos siete años que ocurre así. Obviamente, son más las veces en que he dicho que no que las veces en que he aceptado. (Después de haber escrito por cuatro años seguidos una o dos reseñas por semana en El Comercio, no me quedan ganas de hacerlo con esa frecuencia). Eso tiene dos consecuencias visibles: por un lado, no escribo bajo ningún tipo de obligación; por otro lado, suele ocurrirme que escribo sobre libros que yo no hubiera escogido espontáneamente.

Fotografía: Revista Caretas.

29 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Valdría citar en tu reseña los aportes de la lectura de la vaca profana?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Jaja. Qué buena: "aportes". Las vacas mugen, no "aportan". Y no veo qué tendría yo que citar de ese o de cualquier otro cuadrúpedo. (Y con "cuadrúpedo" me refiero tanto a los que TIENEN cuatro patas como a los que SON cuatro patas...)

Anónimo dijo...

jajaja, y quienes son los patas?

El toro bueno dijo...

Buena reseña, Gustavo.

Anónimo dijo...

No termine de leer tu reseña.Me parecio aburrida.Goza de "erudiccion".

Anónimo dijo...

¿"Erudicción" es el saber que poseen los "Erudictos"?

Anónimo dijo...

1. Vuelves a atribuir el discurso de un personaje de Abril Rojo (el cura que confunde tupac amarus) a la opinion del autor. Este error critico es una confusion de planos elemental que repites como si no lo supieras, haciendolo pasar por perspicacia. 2. Senalas el "error" de que se confronte Huari-Inca, porque la cultura Huari ya habria desaparecido hacia "siglos". Eso es suponer que el imperio Huari es lo mismo que la cultura Huari.
Creo que en tu resena hay mucho nominalismo (con agenda).

Gustavo Faverón Patriau dijo...

1. Pues resulta que el discurso de "el cura que confunde tupa amarus" lo repite el autor en "La cuarta espada", libro que no es de ficción. Mira tú, qué misterio más insondable, ¿no? Lo que sería realmente absurdo es afirmar que el cura confunde a los dos Túpac Amaru por una suerte de hallazgo genial del autor. Y si no estás dispuesto a afirmar tamaña tontera, tu comentario no tiene asidero alguno.

2. Desde la desaparición del imperio de los waris, siglos antes del periodo incaico, los antiguos pueblos waris estaban atomizados y dispersos; por eso no tiene sentido alguno hablar de "la" resistencia wari a los incas como si lo primero fuera una unidad. Además, así como antiguos pueblos waris ofrecieron resistencia, otros se aliaron a los incas o a otros grupos, o se sometieron a ellos, y muchos guerrearon entre sí en una situación que se mantuvo por siglos.

Anónimo dijo...

Dices: "Y si no estás dispuesto a afirmar tamaña tontera, tu comentario no tiene asidero alguno"
Siguiendo tu tono podria decirte: Tenias madre o padre militar para ser tan cortante o funcionas como una maquina registradora?
Nadie te ha insultado asi que modera tus "tonteras".
Tu critica sobre el uso de las figuras de tupac amaru inicialmente fue a la ficcion, luego has adosado lo mismo a la Cuarta Espada. Como si no fueran diferentes, sin explicar como en cada una se usa tal forma.
Tu explicacion sobre los huaris funciona muy bien como una disculpa.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

LQQD: Como no estás dispuesto ni siquiera tú mismo a afirmar tamañas tonteras, tu comentario pierde asidero. Consecuencia: terminas hablando sobre la carrera de mis padres.

¡¡¡PPLLOOPP!!!

Y por supuesto que hay un insulto en tu mensaje: la idea de que uno comete "un error" al propósito, haciéndolo "pasar por perspicacia" sólo para encontrar un rasgo negativo que no existe en el libro, es una acusación de mala fe, como le resulta obvia a cualquiera; como te resulta obvio a ti, que si creyeras en la transparencia de tu aporte no tendrìas por qué esconderte como quien tira piedras y sale corriendo.

Anónimo dijo...

JAjajaa la gente quiere oír tu voz sonora.... el rey de la transparencia, tú...

Anónimo dijo...

Los argumentos " ad hominen" chorrean en vuestros comentarios.

Diego Gonzalo dijo...

Leí el librito de Roncagliolo… no es necesario ser crítico literario para darse cuenta a dónde apunta, al igual que las recientes novelas de ese tiraje que están apareciendo, muchos aplauden esto porque consideran que es bueno, bueno para la memoria colectiva y para que las nuevas generaciones no ignoren la historia, si esa es la intención, creo que es mejor leer el informe de la CVR... es mucho más emotivo que el libro ese.

Tanque de Casma dijo...

Gustavo
Discrepo de tu reseña en un punto. No estoy de acuerdo que sea tan evidente que Roncagliolo haya leído el libro de Strong para La cuarta espada. Más bien, me pareció que no haberlo leído, o no haberlo tenido en cuenta, era una de las fallas de Santiago.
Por lo que me acuerdo, en el libro de Strong se daban más detalles de la familia Augusta La Torre que a comparación de lo escueto que es ese aspecto en La cuarta espada.
Un abrazo
ECG

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Ernesto, me has entendido al revés. Lo que digo es que el libro de Strong no ha formado parte de la bibliografía consultada por Roncagliolo. O sea, digo que NO LO HA LEÍDO. Digo por eso que debió consultarlo y que, en caso de que lo hubiera hecho, "se habría beneficiado de la lectura del libro del norteamericano".

Por eso aclaro, además, todas las diferencias que hay entre el juicio sofisticado de Strong y las reducciones de "La cuarta espada":

"El Guzmán de Strong está condicionado por sus ideas; sin dejar de ser un alucinado, es un político; sin transformarse en demonio, es un radical que sólo puede vivir radicalmente. El Guzmán de Roncagliolo es ante todo una intimidad rota, un producto traumático de la soledad, de la ira, del afán de revancha, y en él el componente ideológico es tan mecánico que resulta más una reacción instintiva y enceguecida que una construcción mental. Roncagliolo explica el nacimiento de Sendero Luminoso como parte de la sintomatología en la psiquis de un individuo enfermo, la radicalización del grupo como un estado febril y su caída como una crisis emocional o un drama de pasiones telenovelescas".

Si esa era la única objeción... ¡entonces estamos de acuerdo en todo!

Tanque de Casma dijo...

Sí, pues, te entendí al revés. El "se habría beneficiado" lo entendí como que "tal vez se benefició". Pero bueno, gajes del oficio.
Y sí, coincidimos bastante en nuestra apreciación de este libro. Es más, creo recordar que puse alguna línea a lo de Strong en la reseña que le hice (no la encuentro en mi blog, debe estar en mi archivo), pero claro, no con el enfoque y amplitud que le das.
Un abrazo
ECG

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Pues creo que eso también lo recuerdas mal, Ernesto. Esta es tu reseña en:

http://www.elperuano.com.pe/edc/2007/10/22/cul2.asp

Tras los pasos de Abimael
Ernesto Carlín
crítico

La cuarta espada, la nueva entrega de Santiago Roncagliolo, es una aproximación al líder terrorista Abimael Guzmán que persigue desnudar el lado humano de éste. Pero también es un testimonio del propio autor de cómo vivió los años de guerra interna y los sentimientos que le afloran al recordarla.

Este libro, surgido a partir del trabajo de campo que realizó Roncagliolo para un reportaje para el diario El País de España, tiene el mérito de reunir información que se había publicado en diferentes publicaciones como las memorias de una hermana de Guzmán o en el imprescindible libro de Gustavo Gorriti sobre Sendero Luminoso.

Además, agrega las pesquisas de Roncagliolo con otro hermano de Abimael o con Elenea Iparraguirre en el penal de Santa Mónica.

No obstante ser pertinente un trabajo de este tipo, el principal cuestionamiento es la manera –en ocasiones ligera– como se ha enfrentado el tema. Los análisis sobre Sendero Luminoso no son el fuerte de La cuarta espada. Ya ha sido muy comentada la frase en que se compara el uso de la ideología por parte de los senderistas con “La fuerza” de la Guerra de las Galaxias, y que debe ser el mayor desliz del libro. Pero también se podría agregar las especulaciones sobre si los desencuentros amorosos de Guzmán fueron los causantes del cariz que tomó Sendero Luminoso.

Tanque de Casma dijo...

Gracias, no encontraba la reseña. Sí, he recordado mal. En alguna conversa habrá salido lo de Strong y me pajarié.
Un abrazo

Anónimo dijo...

No he leído "La cuarta espada", por lo que no opinaré al respecto. Pero no deja de llamarme la atención la entrevista de Roncagliolo en TBR. Sus frases son concluyentes; sus aseveraciones las hace sin titubeos. Demuestra un gran cinismo. Lo que podría haber pasado como una simple "sugerencia" de Alfaguara como una estrategia de marketing para darle consistencia al Premio (promocionar "Abril Rojo" como un libro que reflexiona sobre la violencia), en esta entrevista sencillamente confirma algo que se entreveía en el libro anterior: la necesidad del autor por construirse una imagen de escritor comprometido o una imagen de intelectual a la medida. Decir tan enfáticamente "que no había nada escrito sobre el tema antes que su libro" no solo muestra osadía, sino también una ignorancia osada. Pues no solamente se resiste a aceptar una larga bibliografía anterior (la que enumera Faverón), sino que el propio entrevistar tímidamente le increpa por haber utilizado Wikipedia como fuente. Y no muestra mayor rubor. Increíble. El problema está en la honestidad del autor. Basta con que sea lo suficientemente verosímil para que un editor extranjero lo publique sin cuestionarlo. Total, no tienen por qué dominar todos los temas. Pero... ¿y qué queda en la consciencia del autor? Roncagliolo raya en el cinismo. Juega con fuego. El problema no está en que escriba una novela policial con el trasfondo de una guerra interna que escinde (y escindió en la realidad) a todo un país. El problema está en que lo vende como una literatura de reflexión.
Pero tranquilos, camaradas: dentro de unas décadas, esta literatura de ocasión habrá pasado al olvido. Sin embargo, mientras goce del aparato mediático (una atención mediática inusitada) y del favor de la industria editorial, que la crítica literaria lo desenmascare será un triundo pírrico. Su imagen se fortalece por otros medios, su imagen es extraliteraria. Allí radica su principal debilidad, pero también su actual fortaleza. No importa cuánto se diga sobre su literatura, igual copará las estanterías y tendrá varios metros cuadrados de espacio en los diarios y revistas.

Anónimo dijo...

qué sucede con el tanqué????!!!!
el tanque está vacio

carmen dijo...

QEPD.
Sigues sin responder por que atribuiste al autor, como propia extraficcional, la idea de un personaje en Abril Rojo.
No hay insulto (nadie te dice que hablas "tonteras") en senalar un error en tu analisis y en sugerir que tiene agenda. Creo que sabes muy bien la diferencia entre insultar a alguien de "imbecil" versus mostrar que lo que ha dicho es un truco que quiere hacerse pasar por sutileza.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Te equivocas. Ya te lo respondí. Tu crítica literaria de manual no te sirve para nada si no tienes un mínimo de criterio. Si un autor construye a un personaje que se supone es experto en un tema, pero el autor ignora tanto el tema que el personaje acaba diciendo tonterías, la excusa de "es el personaje, no el autor" es un total absurdo. Te puedo poner mil ejemplos. Te doy uno: en una novela mexicana aparecen las conversaciones entre personajes que son supuestos genios de la matemática. El autor no sabe nada de matemáticas, y eso es muy obvio: sus personajes dicen cosas que no impresionarían a un escolar de tercero de primaria, pero se supone que son profesores de matemática de Princeton y algunos de los genios mayores del siglo veinte. Cada una de las superficialidades que salen de sus bocas son obviamente atribuibles a los personajes y no al autor, si te quedas en el manual de Crítica Literaria 1. Si tienes un poco de criterio no tienes por qué temerle a decir que la ignorancia del autor ha malogrado la verosimilitud de la obra.

Caasi Masivo dijo...

Esto último es interesante. Muchas veces uno se encuentra en una película que dos expertos se ponen a discutir cosas que cualquier universitario de primeros ciclos sabrían sin romperse mucho la cabeza, o, por ejemplo, en una película sobre un campeonato de ajedrez, los contrincantes se ponen a discutir cosas que están fuera de nuestro alcance, pero aún así no deberían estar discutiendo, porque para ellos deberían ser obviedades. O aquella película "PI", en la que un matemático se pone a buscar regularidades en la cifra PI, cuando por definición ésta no debe presentar regularidades (al menos, que yo sepa).

¿Qué se hace? 1.- Esperas que el espectador cierre los ojos y diga: "¡Nunca vi eso!" 2.- Grabas en el sonido de fondo, al revés y varias veces, la frase: "Suspensión de la realidad" 3.- Usas precisamente eso como un elemento de extrañeza. Por ejemplo, en un cuento de sabrá dios quién, un ovni sale volando sin una propulsión visible (es decir, flotando, como en todas las películas de ciencia ficción); un científico en el cuento ve eso y ¿trata de explicar el fenómeno? No, sólo atina a decir con ironía: "Vaya, ahí se va la segunda ley de Newton"

Claro que para hacer todo eso tienes que estar consciente de la falla. Todo indica que Roncayulo nunca lo estuvo.

Anónimo dijo...

No veo donde Gustavo Faverón pretende ser "erudito"

"se habría beneficiado"
No es la mejor frase.
se HUBIESE beneficiado.
es mas contundente y no da lugar a confusión como le ocurrió al Tanque de Casma.

Anónimo dijo...

En una frase en condicional, el verbo principal es "habría" y la proposición subordinada adverbial condicional (la que está subordinada por el "si") tiene que estar conjugado en pretérito imperfecto. Como en la frase "SI yo HUBIESE comido no TENDRÍA hambre". La frase de Faverón está bien escrita. Él escribió lo siguiente: "Si Roncagliolo hubiera/hubiese leído a fulanito de tal, se habría beneficiado". El problema de Tanque de Casma es que se equivocó nada más, pero de allí atribuirle una pobre competencia lectora es mucho, no? Y que Faverón haya escrito esta frase con propiedad solo demuestra que el hombre redacta bien y conoce de normativa, pero ello no implica erudición en absoluto.

Enrique Prochazka dijo...

Me pareció reconocer esto:

"En cuanto a la naturaleza de ese impulso, una cosa estaba clara, aunque todo lo demás constituyera un misterio. No había jets de gas, ni haces de iones o plasma que impulsaran a Rama hacia su nueva órbita. Nadie lo expresó mejor que el sargento profesor Myron, cuando exclamó, impresionado e incrédulo:
-¡Ahí va la Tercera Ley de Newton!"

Arthur C. Clarke, CITA CON RAMA.
Capítulo 44, "Impulso Espacial"

Una nota sobre Wikipedia: yo la uso muchísimo para investigar, básicamente por la rapidez con la que me permite enlazar temas y saltar de una línea de pensamiento a otro. Ahora bien, una vez que he encontrado (a través de Wiki o de cualquier otra vía) una pista que me seduce, buceo en profundidad en busca de mejor información, de links más sugerentes -y no me refiero a links digitales, sino a los vínculos potentes que suelen subyacer a la tragedia humana. Denostar a un escritor porque encuentra sus temas o investiga en Wikipedia yerra el punto. El pecado, quizá, consiste en no haberse dado el trabaj de ir más allá para sus lectores. Desde luego, también puede ser -casos abundan- que sus lectores no se lo exijan.

Saludos
Enrique Prochazka

Caasi Masivo dijo...

Vaya, entonces debí firmar como Churrera Tlack.

Anónimo dijo...

Dices: "Si un autor construye a un personaje que se supone es experto en un tema, pero el autor ignora tanto el tema que el personaje acaba diciendo tonterías, la excusa de "es el personaje, no el autor" es un total absurdo".
Muchas cosas que decir al respecto. Te pongo otro ejemplo: que tal el caso de Lituma en los Andes, donde Vargas Llosa construye un personaje "experto" (el europeo que explica el atavismo y sacrificios humanos como clave de interpretacion del Peru andino)?
Que el autor ignore tanto aca no te llevo a descalificar esa novela de saque (ni a insinuar que su autor era un ignorante u ocioso), sino solo a decir suavemente que era "parcial".

Caasi Masivo dijo...

Lo que entiendo se discute aquí es sobre la verosimilitud una narración. HG Wells se inventa una sustancia inmune a la gravedad y con eso viaja a Marte, no pasa nada si todo lo demás tiene lógica. Borges llena sus cuentos de referencias; para la mayoría daría lo mismo si son inventadas, porque, dentro de la lógica del cuento, guardan coherencia. Roncagliolo mete la pata en Abril Rojo, sin embargo, dice Faverón: "Por ser Abril rojo una novela policial sin pretensiones mayores de descubrimiento histórico o reelaboración antropológica, las huellas del resbalón quedaban disimuladas en el fragor del enigma y la zozobra de enredos." Yo diría que incluso lo de confundir las jerarquías de comandante y coronel podría no matar la novela. Lo que sí te dicen esos detalles es que estás leyendo una novela de alguien que parece no ser capaz de pensar que está equivocado en un par de datos, y no los chequea, no le da el texto a algún amigo para que le diga qué piensa.

Vargas Llosa ¿presenta una visión absurda del mundo andino? ¿o presenta una visión del mundo andino a través de los ojos de un costeño: Lituma? ¿Te pareció demasiado fácil que el europeo justo le diera las claves a Lituma, o lo que ocurrió fue que, dentro de un montón de cosas que el europeo dijo, Lituma sólo escogió las que convenían a su versión? (A mí sí me pareció que el diálogo entre la ecologista y su chofer eran bastante absurdo, y la aparición al final de uno de los personajes, peor aún.)