7.7.08

Suite Habana

El arte como espejo

Anoche vi la película cubana Suite Habana (2003) del director Fernando Pérez, una cinta hecha con el lenguaje de la narración ficcional pero construida con tono y contenido documental, sin actores profesionales, sin diálogos, aunque con una clara línea dramática: la intención de mostrar un día en la rutina de una docena de habaneros, el tejido de ilusiones detrás de la miseria inevitable de sus vidas cotidianas, la forma lenta en que esas ilusiones persisten o se desvanecen en medio de una ciudad en ruinas.

Dos amigos cubanos, Esther Hernández y Enrico Mario Santí, presentaron la película. Esther habló de las circunstancias de su filmación y de la manera en que el Estado cubano, tras haber patrocinado la producción, temió el revuelo que la película podría causar y restringió su estreno hasta limitarlo a solamente una sala en toda la isla. La noticia de la película viajó de boca en boca y durante meses se formaron a la puerta del cine filas y filas de espectadores hambrientos de ver, por fin, una cinta que los retratara tal como eran.

El final de cada función llegaba entre ovaciones y lágrimas. (También ayer, en un auditorio formado por varias decenas de profesores y estudiantes de muchos países, hubo ovaciones y lágrimas). A veces uno se olvida de que una emoción especial como esa que sintieron los cubanos al verse a sí mismos en la pantalla es una de las posibilidades del arte: la del reconocimiento y la reafirmación, la potencia del arte como espejo, la del arte que nos dice quienes somos y cómo sentimos y nos enseña los picos y los abismos de nuestra propia vida y nuestras almas.

28 comentarios:

Anónimo dijo...

dime Faveron, Quipu ya fue no?? no duro ni 3 ediciones, bueno seria bueno que lo aclares, sigue en pie ese concurso o ya fue y muri osin pena ni gloria???

Anónimo dijo...

Te hiciste el santito en Lima. Y ahora de vuelta al barrio (en el Imperio)y siempre consecuente con tu cachuelo de agente de la CIA, atacas a Cuba, justo en el momento en que Cuba está haciendo esfuerzos por democratizarse. ¿Por qué no comentas la situación de los inmigrantes en Europa amenazados de ser enviados a la cárcel por la ultradercha europea parapetada en el parlamento europeo, castigar, expulsar a latinoamericanos por el sólo hecho de haber deseado bucarse un futuro en Europa? Ves, Faveron, cómo a cada paso que das (en cada post) te sacas la careta. ¡Cómo puede pretender alguien que el tuyo es el blog más influyente en español, si sólo sirve para campañas mediáticas en contra todo lo que huela a izquierda?

Julio dijo...

No he visto la película pero conozco Cuba, cuando el sistema cubano colapse el mundo se llenará de Cuba, de ahí saldrá el material para nuevas historias acerca del hambre el amor y la pobreza, reconocer eso no significa avalar las injusticias que en nombre de la "libertad" se cometen en otros sitios a diario...

Anónimo dijo...

querido Gustavo, no sé cómo hay blogs que se pueden permitir acusaciones tan zafias como esta:

" Anónimo dijo...
la CIA? por qué no dices entonces que ese organismo asesino financia a Gustavo Faverón Patriau?

lunes, julio 07, 2008"

Esto lo encontré de casualidad en el Blog "rodolfoybarra" y creo que merece una condena y el repudio de toda la comunidad bloggera.

Anónimo dijo...

No sé por qué se tendría que condenar a un blog por dejar que la gente se exprese; esto no es más que el reflejo de los murmullos y los males decires que se condensan en los bares y universidades conocidas. Bueno pues, a esto se le llama "Estado de libertad y pensamiento" o no.

Anónimo dijo...

porque no te sales del closet, anónimo del
martes, julio 08, 2008 3:46:00 PM
TU TRABAJAS PARA EL GOBIERNO,POR ESO QUIERES CENSURAR A TODOS LOS BLOGS,pero nadie te hace caso,porque necesitas un loquero.
dices que:
"...y creo que merece una condena y el repudio de toda la comunidad bloggera..."
pero no das la cara,como siempre,uno inquisidor reaccionario.
ANDA A RECORDAR TUS DIAS CUANDO VISITABAS EL PENTAGONITO!

Anónimo dijo...

ta que pena que hasta ahora los judíos sean designados por los extremistas como agentes de la CIA, ese nivel de la intelectualidad peruana es bien bajo. saludos.

pancho

Javier dijo...

Muy buena película. La pasaron por aquí en el festival de cine de la católica. No recuerdo bien el año. Desde mi punto de vista conmovedora.

Mauricio Vallejo Márquez dijo...

Me gustaría ver esta película. espero que un día llegue a El Salvador.

Anónimo dijo...

Ahora resulta que Faveron es agente de la CIA, cuando lo unico que hace en su blog es opinar sobre arte (literatura, cine, teatro) desde el pais donde reside y trabaja.

Quien se atreveria a decir que Chomsky es un agente encubierto de Fidel o de Chavez??

Que patetico los envidiosos cuando pierden el sentido de la realidad!

Anónimo dijo...

Qué triste tener que parecer que defiendo a faverón, pero...
patita de las 8.07, la CIA? Tú tienes idea, màs allà de tus referentes cinematográficos, de los que hablas? Mira, primero que la CIA no tendrìa agentes tan bacanes y tan bocones, y segundo que para qué, manito, si ya todos estamos fichaditos por una computadora, con nuestros respectivos IPs y todo, no te hagas ilusiones. Dejate de ver pelis viejas.

Lucio Suárez dijo...

El espejo. Sí pues.
esa es talvez la mayor de las funciones del arte. Pero, el espejo puede ser también, una técnica para sustituir la lógica de la confrontación. A veces, en lugar que buscar que descalificar o derrotar a alguien, como a menudo se busca entre nosotros, vale más, por lo menos resulta más incitante, mostrarle al otro, por donde va lo suyo.
Fíjense como el stablisment cubano, apenas le ponen un espejito en el rostro, se estremece y restringe la expresión del arte.
Imaginemos ponerles espejos nítidos a los burócratas chinos, al estado de Israel, a los conservadores norteamericanos, etc.


Saludos.

Anónimo dijo...

¿qué se puede hacer para parar esto? Siguen los comentarios contra la cultura judía en ese blog. Esto es asqueante.


"" comprensivo dijo...
puente aereo es uno de los blogs más decentes de la blogósfera peruana. que Faverón sea judío es solo un detalle, un pequeño defecto; ya sabemos que hay judíos buenos, es decir los que no se consideran judíos y luchan por el cambio de toda la humanidad. Faverón es de derecha pero creo que no avala el fascismo sionista de los opresores del pueblo palestino y de la industria cultural gringa, a pesar de que vive en EE UU. Así que dejen ese tema ahí nomás, el hombre es judío pero es bueno.

martes, julio 08, 2008""

maldito de Larcomar dijo...

Faverón no es agente de la CIA. Es agente de Kaos, no se confundan.

Anónimo dijo...

"es judío pero es bueno" osea que los judíos son malos por naturaleza.

Anónimo dijo...

"el hombre es judío pero es bueno."
Que es eso anonimo de las 2 y 19, esta frase suena a excepcion y te delata...,
como si la mayoria de judios fueran malos.
Que burrada.

Anónimo dijo...

ybarra se reclama vasco por eso odia a los judíos, ahí la respuesta.

mr purpura dijo...

el par de chalados de rodolfo ybarra y gustavo faverón con cafe y cigarros de jim jarmush
http://lahabitaciondetomgreenpuntocom.blogspot.com/2008/07/rodolfo-ybarra-y-gustavo-favern-con.html
y que paso con lo del chavo?
saludos bolivarianos

Comunidad Viabinaria dijo...

hola, por casualidad ¿Alguien ha visto a mi perro pasar por aquí? lleva extraviado unos cinco días.

gracias

Anónimo dijo...

sigue el racismo antijudío en el blog de Ybarra

AYACUCHANO PROLE dijo...
CLARO YBARREX, NO HAGAS CASO DEL SIONISMO FASCISTA, ADELANTE CON LA CLASE OBRERA, AVANZAMOS HACIA LA DERROTA DEL POLÍTICO ACONDROPLÁSICO, ENTONCES VEREMOS LLORAR AL ENANO HEBREO Y VENDEPATRIA GUSTAVO FAVERÓN, TU GENTE ES LA MEJOR, ES DEL PUEBLO Y ESTÁ MOLESTA, GRRRRR

jueves, julio 10, 2008

Julio Zavala Vega dijo...

LA ULTIMA COCHINADA DE LA CAMARA PERUANA DE LIBROS. HABER SI HACEMOS ALGO POR LOS EDITORES INDEPENDIENTES:


La Cámara Peruana del Libro obstaculiza la participación de veinte editoriales peruanas, en la Feria Internacional del Libro FIL-LIMA 2008. Entre las editoriales, agrupadas en la Alianza Peruana de Editores (ALPE), se cuentan Ediciones PEISA, Jaime Campodónico, Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Asociación Cultural Antares, Sarita Cartonera, Estruendomudo, Matalamanga, entre otras.


Ediciones PEISA había asumido la distribución de las publicaciones de ALPE en un stand dedicado a la producción editorial independiente del Perú. Sin embargo, más de diez días después de la suscripción del contrato de arriendo de dicho stand, el Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro (CPL), institución encargada de organizar la FIL-LIMA 2008, decidió despojar a PEISA de los espacios alquilados para la distribución de los libros de ALPE.


El Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro se ha negado a responder formalmente a los pedidos de restitución formulados tanto por ALPE como por Ediciones PEISA, y ha pretendido descalificar a ALPE aduciendo falsamente que se trata de una “asociación informal”.


Los editores de ALPE declaran sentirse vulnerados en su derecho a la libre asociación y en su derecho a ser distribuidos y comercializar sus libros a través de los circuitos disponibles en el Perú. Asimismo declaran haber respetado el reglamento interno de la Cámara Peruana del Libro con respecto a su participación en la feria.


Aparentemente el Consejo Directivo de la Cámara Peruana del Libro siente recelo ante la existencia de cualquier otra forma asociativa que tenga que ver con la producción de libros.


Ante esta situación, importantes asociaciones de editores tales como la Alianza Internacional de Editores y la Asociación Editores de Chile, han declarado su solidaridad con ALPE y han puesto en duda su participación en la feria si el consejo directivo de la Cámara Peruana del Libro no restituye los espacios alquilados.

Integrantes del Alpe

Anónimo dijo...

estás ahí, capitan haddock?

Hector Ñaupari dijo...

Estimado Gustavo,
Un artículo que publiqué luego de mi estancia a Cuba apoyando a la resistencia democrática en la Isla.
Atentamente
Héctor

Cuba en mi corazón

Heredé de mis padres el amor por Cuba y su revolución. Como la mayor parte de mi generación, nacimos fascinados por la gesta de Fidel, Che Guevara y Camilo Cienfuegos. Con el paso del tiempo, esas figuras heroicas y románticas fueron cediendo el paso a espectros de pesadilla, debido a las sucesivas informaciones acerca de la escasez y la miseria en que vivían los cubanos, así como por los padecimientos de los presos políticos y los disidentes en la Isla.
Por ello ese amor fue arribando, primero, al desengaño; luego, a una rebeldía sin concesiones. Sin embargo, a pesar de esa pátina tenebrosa, ha pugnado por mantener su heroicidad, vigente hoy en amigos y conocidos, para quienes los hondazos del David caribeño todavía impresionan y conmueven. De esta suerte, decidí pasar unos días en Cuba, para comprobar en carne propia si la Isla era, como creyeron mis padres, el paraíso en la tierra, cuyas gentes –hombres y mujeres nuevos– estaban todas entregadas a la alta causa del socialismo.

Lo que hallé en Cuba superó mis peores expectativas. Cuba es, en primer término, un Estado opresivamente policiaco, tan vasto que es una ironía común decir que, de once millones de cubanos, nueve son policías. Su peor consecuencia es que los isleños se hallan en una prisión mental, en la que no pueden expresar lo que verdaderamente piensan, al punto que nadie, ni ellos mismos, saben lo que verdaderamente anida en su interior.

De esta manera, si un extranjero conversa un tiempo largo con un cubano, observará que se han vuelto una contradicción en términos: alaban y critican al régimen al mismo tiempo. No menos grave, este sistema de delación permanente ha destrozado la confianza entre sus semejantes, un atributo elemental en cualquier sociedad con mayores márgenes de libertad; es decir, en todas las demás. La cubana debe ser la única colectividad de occidente donde la primera idea que viene a la mente cuando se conversa con otro es la sospecha.

Esa opresión y esa destrucción se reflejan bien en su capital. Antaño ciudad de esplendores, de legendaria belleza, La Habana es hoy una ciudad bombardeada. Lo que va quedando de sus hermosos edificios es presa de los estragos del tiempo, de los derrumbes, de la falta de mantenimiento, pero sobre todo de la indolencia de sus gobernantes, quienes la abandonaron, primero, a la convicción revolucionaria, y luego, a la mera supervivencia en el poder.

Estos estragos también los viven a diario los cubanos, sobre todo las mujeres y los jóvenes, a merced de los apetitos de los turistas. Si bien en los últimos tiempos la prostitución en Cuba es un tema tan ampliamente descrito como silenciado por los compañeros de ruta de la revolución –entre ellos, las feministas– el sistema de hospedajes particulares ha hecho ingresar a las casas y al interior de las familias a la profesión más antigua del mundo, donde los turistas llevan a cabo, al costado de las habitaciones de padres, hermanos e hijas, acciones que serían penadas legal y socialmente en sus propios países. De esta manera, en tanto se sientan marxistas exóticos o guerrilleros de caricatura –la idea es fumar un puro y sentirse como el Che Guevara– los turistas son, en su gran mayoría, absolutamente indiferentes a la trágica suerte de este pueblo.

Es de observar que hay en Cuba tres economías: la turística, capitalista; la formal, centralmente planificada; y, la economía marginal o informal, de mera supervivencia, y que es la que en verdad sostiene la vida cotidiana del cubano promedio. La primera de ellas es inaccesible para la mayoría de los cubanos, quienes son discriminados en sus playas e incluso en las propias calles de su ciudad, a las que tienen prohibido acudir. La economía planificada, añade a su perversidad característica de escasez y desabastecimiento generalizado, la de hacer subir primero los salarios y luego los precios de los productos, y de cobrar por servicios antes gratuitos –un triunfo de la revolución– como el agua potable.

Por último, en las puertas de sus casas, los cubanos venden desde pasta de dientes hasta aparatos de aire acondicionado, con instalación incluida. Sabido es que la economía informal tiene una cara sucia: la de la corrupción. Los servicios médicos por ejemplo, supuestamente gratuitos, tienen un precio si se quiere una atención rápida. De este modo, el paraíso socialista está cercado, incluso en las mismas calles de La Habana o de Matanzas.

Me pregunto ¿Por esto lucharon mis padres y tantos otros en América Latina y diversas partes del mundo? ¿Para que los cubanos tengan prohibido comer pescado, langostas y carne de res –productos exclusivos para los turistas– caminar por su propio país, no tengan un techo que los ampare de los aguaceros y que, siendo un pueblo educado, con conocimiento pleno de varios idiomas, deban degradarse con la prostitución, la mendicidad turística y la venta negra de sus productos?

El hecho cierto es que, como en una triste justicia de la historia –a la que ha aludido sin cesar el Comandante en Jefe– él es ahora el Fulgencio Batista que combatió cuando joven, una siniestra copia que ha hecho palidecer al original a extremos inimaginables, y que lleva más de un año sin aparecer –durante su natalicio, otrora fecha de celebraciones y marchas, la Plaza de la Revolución lució desamparada y vacía, y la dictadura tuvo que extender un día más los carnavales, acaso los más tristes de La Habana, según todos–.

¿Eso es lo que llamamos heroísmo, y que debe justificar todos estos abusos? Si algo quedó del legado de la admiración paterna, es que ningún acto heroico, sin importar su dimensión, debería tener el costo de acabar con el bienestar de un pueblo, justamente al mismo que se dice va a beneficiar o inspirar con su ejemplo.

Hoy son otros los que quieren llevar el bienestar indispensable al pueblo cubano, que tanto lo necesita, y librarlo por fin de la tiranía que lo acosa, y que se repite a sí misma con frenesí durante casi un siglo. Disidentes, presos, líderes que intentan inculcar por lo menos un sistema de valores elementales, que enfrente el burdo comportamiento reflejo que se ha esforzado en imprimir en los cubanos el régimen dictatorial que padecen.

Ellos no son calco ni copia, sino una creación heroica, auténtica y sacrificada, porque lo tienen todo en contra. Por eso debemos apoyarlos. Así, con ellos está mi corazón, pues se ha quedado en Cuba, a su lado. También anida allí mi esperanza por verla libre, próspera, con bienestar y con justicia. Ése es el sueño inconmovible, el que no cesa de iluminarnos pese a la tiniebla autoritaria que quiere resistirse al tiempo o al cambio de estación. Lo que ella no sabe es que, como el aguacero, caerá inevitablemente. Y esta vez lo veremos.

Surco, 19 de agosto de 2007

* Poeta, ensayista y abogado peruano. Autor de Rosa de los vientos (2006), Páginas libertarias (2004), Poemas sin límites de velocidad (2002) y En los sótanos del crepúsculo (1999).

Anónimo dijo...

"el arte nos enseña...vidas y almas" que horrendo escribes y eso q haz leido a borges puta ese remate del post me parecio bien gisela valcarcel...

Luis dijo...

Estos izquierdistas de mierda, no entienden que no todos tienen que estar de acuerdo con su irrealizable sistema y atacan a quien asi lo diga. Pero ni siquiera es ese el caso, acaso faveron, que no me cae para nada bien, ha filmado la pelicula o definio su concepto? Agente de la cia, estupidos. Por eso es que dan risa, por eso es que la izquierda ha muerto, por eso es que todos ven a la izquierda como un cuco opresor y desfasado.

Vayan a llorar al río que fidelito YA FUE, el último de sus sueños mojados ha muerto y su "revolución" también. Ahora en la isla venden celulares de grandes transnacionales capitalistas hasta los huesos que oprimen trabajadores UY!

Hernan dijo...

Breve Carta a Héctor Ñaupari:

Estimado Héctor, en el 1986César Luis Menotti arengó a los integrantes del equipo de fútbol argentino con la siguiente proclama:

El jugador de fútbol debe entender esto, que es básico para su vida: para qué juega y para quién juega. Es lo que debe preguntarse y responderse.

Desde hace años existe una corriente empecinada en demostrar que la isla de Cuba es poco menos que el infierno en la tierra y otra que alega que es el paraíso terrenal. Ninguna de los dos tiene la razón, creo yo.

Por la descripción que hace de la realidad cubana, parecería que esperaba encontrar a la Familia Ingalls retozando en el trópico caribeño.

Mi querido Héctor, no dudo de su honestidad ni de su liberalidad que de alguna forma también es la mía, pues la libertad no es privativa de los que ahora se proclaman sus abanderados, solamente quería decirle, Lima no se reduce a San Borja, Surco o La Molina, hay sus matices, estimado Héctor, hay sus matices. Sería interesante que se diese una vuelta por los asentamientos humanos de la Ciudad Enferma, que trepe a las combis asesinas repletas de zombis envilecidos por el reguetón y la puticumbia, que se introduzca en el mundo de los campesinos norteños perjudicados en su medioambiente por las mineras o en el de los pescadores artesanales sechuranos que cada año deben adentrarse más a la mar para pescar siempre menos, agárrese en fin, usted ya es urbano y citadino, a cabezazos con cualquier miembro de la ilustre policía nacional cuando le claven una ilegal multa electrónica en el Callao en complicidad con la Municipalidad que dejó Kouri.

Sería también interesante que se diese una vuelta por los burdeles y los burdeles solapas de cualquier ciudad de nuestra patria, Héctor, que el puterío con consentimiento familiar no es privativo de la heroica isla ni presupuesto anticipado de envilecimiento del alma: la de la carne no es la única forma de venderse, que hay otras peores, y si esto escandalizó su moral cuando visitó la isla, pues como le sugiero, visite usted los burdeles de nuestra patria en donde chicas de 15 tiernos años venden el culo por 10 nuevos soles (DIEZ NUEVOS SOLES) con la complicidad del municipio, la policía, los jueces y la propia familia que se hace de la vista gorda pues el padre es alcohólico y la madre, pues la madre está viendo la telenovela (o tal vez a Magaly o Gisella).

Creería más en su liberalidad, estimado “Jéctor”, si así como escribe de una Cuba que percibe oprimida, sojuzgada y en donde el sólo hecho de pensar ya es sospechoso, digo, si así como escribe de esta Cuba que ha olisqueado superficialmente y unos cuantos días, casi sintiendo nostalgia por esa “ciudad de esplendores” que fue la Cuba de Fulgencio Batista, Santo Trafficante y Lucky Luciano, escribiese también algo breve, como lo que dedica a Cuba, pero referente a la Nación que rebosa de Grasa Saturada en el Cerebro.

Entonces respondería esclarecido la arenga de Menotti:

El jugador de fútbol debe entender esto, que es básico para su vida: para qué juega y para quién juega.

Cordialmente,

Rafael Inocente

Anónimo dijo...

Rafael Inocente se equivoca en un dato fundamental con el que da inicio a su contraargumentación: Menotti no era el director técnico de Argentina en 1986. En ese Mundial (México '86) el entrenador era Carlos Salvador Bilardo. Conociendo el pragmatismo de Bilardo, es poco probable que en 1986 (ni antes ni después) haya alentado a sus futbolistas con esas frases tan provocadoramente reflexivas. En suma, era un fama (según la tipología cortazariana).

Menotti fue el DT de la selección albiceleste en el Mundial de Argentina 1978, aquel que la siniestra cúpula militar de Jorge Rafael Videla organizó como tapadera de los asesinatos selectivos y desapariciones.

Militante del Partido Comunista Argentino, Menotti aceptó el cargo de DT pese a que muchos lúcidos personajes de la izquierda latinoamericana del Cono Sur le reclamaban que renunciase.

Es posible que Menotti sí les haya dicho eso a sus jugadores, pero en un alarde de floro, porque si bien era un cronopio (sigo apelando a Cortázar), era (es) también un “bon viveur”, conocido por sus exquisiteces (en Lima lo llamaríamos “un caviar”).

Sii les hubiera hecho mención de esa frase a los futbolistas de 1978 –siguiendo con la lógica eventual que ella encierra-, ellos habrían perdido el Mundial: aparte de jugar “por” la ilusión de campeonar, natural en cualquier deportista, también jugaban “para” la dictadura militar que necesitaba legitimarse con una victoria deportiva.

De modo que los argumentos del Sr. Inocente adolecen de un “defecto de origen”, si lo que pretende es significar que Ñaupari “juega” para ¿la CIA?

Aparte de que nos hemos apartado del tema de “Suite Habana”, yo también conozco Cuba y suscribo cada uno de los comentarios de Héctor Ñaupari: es una prisión mental y colectiva. Saludos,

Miguel Patiño Bottino

Anónimo dijo...

Querido Rafael Inocente:

No conozco Perú, pero conozco Cuba, y la diferencia es que en la isla se hizo una revolución para acabar con esos vicios, que ahora son peores que antes. El discurso de Santos Traficante y Lucky Luciano es la más maniquea y gastada versión de la izquierda. Ahora en La Habana campean Rafel Vesco (millonario prófugo de la justicia norteamericana por incontables cargos de fraude y corrupción, pero que ha ayudado económicamente a Castro), o prófugos de ETA, o incluso "mafiosos criollos" que lucran con la miseria del pueblo cubano.
Y sí, es como para sentir nostalgia de lo que fue La Habana, que no sólo era antro de putas o mafiosos, sino también ciudad de cultura (que los periódicos de Castro han cancelado), de ciencia (que ídem), de gente que COMIA, TOMABA LECHE, IBA AL CINE (ha desaparecido más de la mitad de los cines de la ciudad) y mandaban a sus hijos a escuelas públicas, totalmente gratis que sí, ya existían desde mucho antes de la Revolución y que Batista (por favor, infórmese)extendió a lo rincones más remotos de la isla.

Cuando estuvo preso por menos de dos años por atacar un cuartel y provocar la muerte de más de 200 personas, Fidel, que condenó a miles de personas inocentes cuando más tarde llegó al poder -pilotos civiles por el sólo hecho de haberlo sido durante el gobierno de Batista, policías de tránsito, excompañeros suyos de los que dudaba o a quienes temía, a 20 y 30 años de prisión sin posibilidad de amnistía, o que fusiló hace apenas cuatro años a tres chicos por haber robado incruentamente un bote para largarse- Fidel, decía, escribe desde la cárcel que "no le habían quedado bien los spaguettis de ese día pues les faltaba jamón". Con la amnistía se fue a México apenas 16 meses después y regresò a Cuba en el Granma. Y tiene ahora a la población penal proporcionalmente más alta del planeta en las peores condiciones posibles y sin derecho a nada. Y todavía habla usted de La Habana de los mafiosos!!!
Lea un poco más, compañereo,que ese discurso de los '70 ya tiene agujeros por todos lados...