22.2.09

El indio Guamán Poma

Y los indios de Javier Garvich

Quiero referirme a una sola frase de Javier Garvich, escrita en su blog. Aparece como leyenda a la reproducción de algunos dibujos de Felipe Guamán Poma. Dice:

"Gráficos de Huamán Poma de Ayala, cuando los indios dibujaban indios sin ningún español o criollo que los dirigiera".

El resto del texto prefiero mencionarlo sólo brevemente porque es, a estas alturas, lugar común: Garvich afirma (y es evidente) que es un despropósito elogiar la película reciente de Claudia Llosa sin haberla visto.

Pero, a continuación, mágicamente, afirma que son muy "adecuados" los comentarios negativos sobre la cinta vertidos por el crítico español Carlos Boyero.

¿Cómo sabe Garvich que son adecuados, si él no ha visto la película? ¿Será porque lo dice un español?


(Esperemos que algún día Garvich escape de ese coloniaje mental; que aprenda a ver cine "sin ningún español que lo dirija". Es fácil: es cuestión de abrir los ojos).

Regresemos a la frase:

"Gráficos de Huamán Poma de Ayala, cuando los indios dibujaban indios sin ningún español o criollo que los dirigiera".


Lo primero que llama la atención es que Garvich parece evocar, como edad dorada de los "indios", como el tiempo en que tenían libertades de las que hoy no gozan, ni más ni menos que... ¡el periodo colonial!

Lo segundo, claro, es que Garvich destroza en una sola frase décadas de estudios coloniales. Ignora que Guamán Poma no podía "dibujar indios", porque el concepto de "indio" no estaba en el catálogo de las categorías que Guamán Poma manejaba, mucho menos si su intención era autodefinirse, encontrar su lugar.

Si Guamán Poma hubiera pensado que el mundo se dividía en españoles e indios, el tono de su obra, la
Nueva corónica y buen gobierno, habría sido radicalmente distinto.

Leer el trabajo de Rolena Adorno, por mencionar el ejemplo más obvio, ayudaría a Garvich a comprender las múltiples maneras en que el conocimiento de una biblioteca católica por parte de Guamán Poma dio forma a sus escritos, y cuáles son los puntos en que él rompía con las doctrinas adquiridas de los españoles: mucho más complejo que negro y blanco.

Quizá revisar el
Symbolo Catholico Indiano de Oré y descubrir lo que se sabe de la relación directa entre ambos autores permitiría a Garvich intuir mejor cuán cerca estuvo Guamán Poma de compartir la mirada de muchos españoles sobre el proceso de adoctrinamiento en la fe católica, que, seguramente, Garvich ha de considerar (con motivos justificados) como la espina dorsal de la empresa colonialista.

Quizá recordar que la
Nueva corónica era una carta dirigida por Guamán Poma al rey de España solicitando un puesto jerárquico crucial en la pirámide del poder colonial haría ver a Garvich que Guamán Poma tampoco se sentía extraño a la posibilidad de ocupar un escalón dominante en la maquinaria imperial española en América. Es más, buscaba esa oportunidad fervientemente.

Quizá, simplemente, revisar el texto mismo de Guamán Poma le permitiría a Gárvich notar la manera en que Guamán, durante gran parte de su vida, estuvo de acuerdo con la campaña de extirpación de idolatrías llevada a cabo por la corona española entre los pueblos indígenas (opinión que cambió radicalmente en sus últimos años).

De regreso a lo primero: ¿quiénes son los "indios" en la frase de Garvich sobre "los indios que dibujaban indios"? Guamán Poma, decendiente, según afirma, de una genealogía de pequeños señores lucanas de la región de Huánuco, dedica una buena parte de su texto y de sus dibujos a explicar la abusiva brutalidad de los jerarcas incas del Cuzco y la manera en que habían sometido a los pueblos vecinos.

¿Cuáles son, entonces, los indios a los que aludiría la supuesta autorrepresentación? ¿El "indio que dibuja" es el "indio" dibujado? ¿Los "indios dibujados" por Guamán Poma son los incas, con los cuales también estaba, según se afirma, ligado sanguíneamente? ¿Los lucanas, los bisabuelos de los ayacuchanos de hoy? ¿Los indígenas sometidos en general?

Pero si Guamán, que era noble y cacique y que orgullosa y mestizamente firmaba "Don Phelipe Guamán Poma" en documentos oficiales (porque Guamán trabajó para la administración imperial), representa en sus textos y sus dibujos a los "indios" sometidos, ¿acaso se puede llamar a eso "autorrepresentación"?

Una cosa es cierta: sin duda esos "indios" no pueden ser los que hoy llamaríamos "los pobladores andinos" o simplemente "los andinos", porque en el mundo de Guamán Poma esa categoría no existía.

No existía porque solamente desde fuera y muy lejos del mundo andino se puede pensar que todas las etnias, poblaciones y grupos culturales de los Andes son una misma cosa, indiferenciable. Esa cosa que Garvich llama "los indios". Mucho menos en tiempos de Guamán Poma.

Allí donde Guamán Poma hizo lo posible y lo imposible por diferenciar, señalar distancias, apuntar conflictos, aclarar violencias y enfrentamientos, allí Garvich solamente ve "indios".

Peor aun: Garvich ve, en el Perú de hoy, indios sin agencia, sin voluntad propia y sin capacidad de hablar por sí mismos sobre sí mismos: para él, aquellos finales del siglo XVI y principios del XVII fueron, en pasado rotundo, los tiempos "cuando los indios dibujaban indios sin ningún español o criollo que los dirigiera".

¿Y hoy? ¿Es que Garvich está diciendo que más allá de los linderos de lo criollo en el Perú solamente existe una masa de sordomudos manipulados sin capacidad de hablar sobre sí mismos?

Un recomendación adicional: antes de volver a escribir la frase "cuando los indios dibujaban indios sin ningún español o criollo que los dirigiera", Javier Garvich haría bien en estudiar quién fue Martín de Murúa, el cronista español que contrató poco antes del año 1600 a Felipe Guamán Poma como ilustrador para su obra, y que fuertemente influyó en el trabajo del ayacuchano incluso cuando éste se volvió ferozmente en su contra en años posteriores.

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Imagen: en la portada de su obra, dibujada por el mismo Guamán Poma, se puede ver la jerarquía que el autor buscaba cristalizar: arriba a la izquierda, el Papa; debajo, el Rey, y debajo a la derecha, Guamán Poma.

31 comentarios:

Anónimo dijo...

Garvich, Garvich, todo un caso. El secreto ideólogo de los antisistema Ybarra, Innocente, Durán et al. Garvich, cuyo paso por España fue más traumático para él que la propia invasión colonial; Garvich, el serio y profundo marxista-leninista que, convenientemente, olvida todo su compromiso para ponerse la camiseta del Barza y asistir al Neu Camp, y cenar en el Gloria con los críticos acriollados (wanna be) de San Marcos.

Anónimo dijo...

Demolición total, Gustavo. Pobre Garvich, que se mete a hablar de lo que no sabe. Ojalá recapacite y reconozca al menos que te debe un chifa por la lección gratis...

Anónimo dijo...

Interesante post. Entonces digamos una interpretacion "posmoderna" del grabado de Guaman Poma seria la siguiente:

1)El Papa
2)Alan Garcia y
3)Javier Garvich

Anónimo dijo...

Sólo sé que nada sé,que rico merecumbé.
SÓCRATES CICUTA (Cumbanchero)

Anónimo dijo...

"Garvich ve, en el Perú de hoy, indios sin agencia, sin voluntad propia y sin capacidad de hablar por sí mismos sobre sí mismos"

¿Y tú?, ¿cómo los ves? ¿Los indios, tanto si existieran en esa unidad como en una multiplicidad borrosa, pueden hoy "hablar por sí mismos"?, ¿se les escucha cuando hablan?, ¿tú, les prestas oídos?

Garvich y otros como él, desgraciadamente, caricaturizan el problema, tanto que dan pie a que sus posiciones se puedan doblar fácilmente (ocmo tu lo haces aquí); sin embargo, hay, en el fondo, un hecho irrebatible: NADIE los representa, y no solo porque no se haya podido articular un discurso aceptable para la mirada occidental, sino además y sobretodo por la absoluta falta de interés del mundo oficial por oir ese discurso.
Quiérase o no, tú eres parte de la "oficialidad intelectual peruana", ¿te interesa el discurso andino?, es decir, el de carne y tierra adentro, no el que dibuja la pluma o la cámara occidental, ¿te interesa?
No puedo hablar sobre las virtudes estéticas de la película de Claudia Llosa, que no he visto, ni mucho menos puedo juzgar sus intenciones, que desconozco; pero me parece que, si fuera el caso, autonombrarse ojo y voz de un mundo que (seamos sinceros) se desconoce absolutamente, no es nada loable.

R. Euribe dijo...

En el articulo de Garvich ni la ilustracion, ni poma de ayala es el tema central. El tema central es la nueva aproximacion de las elites blancas hacia el tema andino. Eso creo que debes polemizar.

Ahora, dejame preguntarte....tu encono con Garvich, es un descargo catartico de la paliza argumentativa que te propino Rendon en el GCC?

Anónimo dijo...

Estimado Javier Gárvich:

Hace unos años supe de la existencia de estos cenáculos literarios (uno de los cuales es Ave Fénix, el otro Nueva Crónica), nacidos ambos en las mazmorras de las épocas más negras del fujimontesinismo. Sinceramente, el último jueves se presentó un dilema en mi persona al saber que el mismo día y a la misma hora en que se presentaría la novela Confesiones de Tamara Fiol, presentarían un libro de cuentos surgido del fragor de las luchas populares. Javier, qué enorme alegría saber que estos esfuerzos se han cristalizado al fin en un libro que seguramente dará que hablar a tirios y troyanos, a los malhablados de siempre y a los bujarrones cobardes parapetados en la distancia. Lamentablemente no pude asistir aquél día, estuve en la presentación de Confesiones de Tamara Fiol, y aunque luego te estuvimos esperando en el lugar de siempre con Julián Pérez, Cahuide, Teófilo, David, Retamozo, Ternero y algunos otros amigos, no nos brindaste el placer de apreciar tu inconfundible humanidad ataviada por la camiseta del Barza.
El día de la presentación de Tamara Fiol, uno de los que acompañó a Miguel Gutiérrez en la mesa fue Abelardo Sánchez-León L., quien más allá de los acertados puntos que reseñó acerca de Confesiones de Tamara Fiol, cometió —salvo mejor parecer— un desatino apenas al iniciar su disertación. Dijo algo así como que la de Gutiérrez se sumaba a otras obras que hablaban de la guerra interna como las de Cueto (Alonso), Roncagliolo, Thays y Alarcón. El gesto de extrañeza e incomodidad en el auditorio fue evidente.
Resulta desconcertante que escritores tan cautivadores como Fernando Cueto o José de Piérola, no sean todavía considerados por otros escritores (que ya no por los medios) como escritores que desde otra perspectiva cuentan los avatares de la guerra interna. Ambos tienen varias novelas publicadas y la calidad de su narrativa es inocultable. ¿Qué sucede entonces entre los escritores mayores (me refiero a la edad), para que persistan en su silencio frente a la obra de estos narradores jóvenes?
Sería un disparate intentar negar que los escritores que nombró Abelardo Sánchez-León como narradores de la guerra, tengan todo el derecho del mundo a fabular desde su particular visión lo que significó para ellos la violencia interna. Pero basta por favor de esa actitud antidemocrática de seguir creyendo que solamente son dos o tres "limeños" quienes están escribiendo acerca de un conflicto que afectó fundamentalmente al peruano de a pie, al peruano de tierra adentro.
¿O es que Abelardo Sánchez-León desconoce las obras de Cueto, Piérola, Pérez Huarancca, Zuzunaga Huayta por mencionar unas pocas de las más de 200 publicaciones que sobre la guerra interna existen? Prefiero creer que Abelardo Sánchez-León no ha leído estas obras recientes de autores jóvenes por falta de tiempo y por eso lee las obras que tiene más a la mano. Por lo demás, Sánchez-León realizó un resumen impecable de la novela de Miguel Gutiérrez, por quien declaró su admiración y alta estima como narrador y amigo.
Es ejemplar el que Manuel Marcazzolo haya logrado alumbrar en condiciones infrahumanas, con más veinte horas de encierro al día, una obra que estoy seguro debe ser valiosísima no solo como documento testimonial, además como manifiesto patente de que el arte puede nacer en los lugares más improbables.
Aprovecho para tocar otro tema tangencialmente relacionado: ayer noche me enteré que el Crítico Soez, después de persistir en sus insolencias, nos recomienda a Ybarra, Coral y a quien esto escribe que nos encerremos en una habitación por dos meses para ver "si escribimos algo interesante".
Sólo dos preguntas para el escritor frustrado que confunde los pedos con sirenas (¡vaya la zalamería con la Llosa!) y que para concha se dice de izquierdas: ¿Alguna vez estuvo usted encerrado en contra de su voluntad en una habitación? ¿O es un apologista de la carcelería como sus parientes los Wolfenson quienes desde los diarios chicha difamaban a medio mundo para que sean encerrados porque el fujimontesinismo los consideraba como peligrosos para la santaputa democracia mientras usted editaba el pelágico suplemento Somos de El Comercio?
Yahvé, el dios de los judíos, usó la palabra "maldito" para abominar de la serpiente, luego de Adán y Eva y la humanidad toda y después de Caín por asesinar a su propio hermano. Jesús llamado Cristo, tampoco fue un dechado de urbanidad en este aspecto. Según la Biblia, a la muy tierna edad de 4 ó 5 años llamó a un hijo de Anás "grano execrable de iniquidad, hijo de la muerte" y "oficina de Satán".
Que el Crítico Soez, docto en pullas/cual mozo de caminos, me llame entonces imbécil y otras perlas (seguramente vibrando de inconfesable placer nocturnal), porque no le gustaron algunas respuestas mías, sólo demuestra que es digno hijo del pueblo elegido, tan decente como los Wolfenson o Schmuel, notorias porquerías fujimontesinistas.

Rafael Innocente

Faveron dice que sabe dijo...

profesor faveron ¿que categorias manejaba Guamán Poma?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Anónimo: hazme el favor de no usar mi apellido como parte de su seudónimo. Y tú pregunta piénsala un poquito antes de reformularla. Es absurdamente amplia.

Euribe: yo discuto lo que me parece atinado discutir, no le que te dé la gana a ti. Que yo vea, no he puesto en boca de Garvich nada que él no haya dicho. ¿Encono con Garvich? Ninguno.

¿Silvio Rendón dando palizas argumentativas? Silvio me prohibió decirle miserable a un miserable en su blog, no hubo ninguna discusión temática con él.

(Ahorita viene el berrinche).

Anónimo dijo...

ese sr. Innocente es pastor de la Iglesia Evangelica?
A ver quien me aclara.

Anónimo dijo...

AH, INTERESANTE LA CRÍTICA, SIN EMBARGO NUNCA HE VISTO EN ESTE BLOG UNA CRÍTICA REAL A IVÁN THAYS, A CUETO, A AMPUERO, ETC. PURAS MERMELADAS. SIN EMBARGO, AHÍ ESTÁN LOS MACHETAZOS A LOS ESCRITORES POPULARES QUE HAN PUESTO DE VUELTA Y MEDIA A LOS ESCRIBIDORES DEL PODER OCULTO.
HASTA CUÁNDO FAVERÓN VAS A SEGUIR CON ESTE CULEBRÓN.

MI ABSOLUTA SOLIDARIDAD CON RAFAEL INNOCENTE, JAVIER GARVICH, MARTÍN ROLDÁN, JULIO DURÁN, CÉSAR GUTIÉRREZ, ETC ETC ETC.

Roberto S dijo...

En líneas generales comparto tu mirada sobre Guamán Poma. Pero me parece que fallas en tu apreciación sobre las condiciones de vida de los indígenas durante el periodo colonial frente al republicano. Con la independencia se retrocedió en derechos sobre los indios. Durante la época colonial tenían sus tierras comunales, su élite, sus autoridades, el protector de indios, en fin una serie de mecanismos que, mal que bien, funcionaban articuladamente para beneficio de la corona española. Luego pese a una serie de promesas para integrarlos al imaginario nacional los criollos nunca lo hicieron. Con la formación del estado-nación el indio se quedó sin autoridades propias, sin tierras y se lo explotó peor que en tiempos coloniales. Así vivimos no sólo algunos años después de la gesta independentista sino que así estuvimos durante más de un siglo.

Admiro a Faveron dijo...

¿Que categorias manejaba Guamán Poma en su catalogo?, profesor respondame usted sabe mucho.

jabier dijo...

cacique? no te permito esa inapropiada agfirmación. no hubo caciques en el mundo andino

juan carrillo dijo...

El punto del post de J. Garvich es "la apropiación de la realidad andina por parte de las élites criollas". Yo creo que el post de G. Faverón se puede entender en esta dirección.

Sin desmerecer la importante preocupación de Garvich (que ocurre no sólo en el cine -miren a Bareto como ejemplo musical), ni estar de acuerdo con el valor que él le da al fenómeno, creo que el post de Faverón llama la atención sobre la necesaria exhaustividad al analizar la "apropiación".

Más interesante que discutir sobre una película que aún no hemos visto, me parece que esta "apropiación" debería ser el eje de la discusión.

Saludos.

Anónimo dijo...

Garvich, Ibarra, Inocente, y veinte puntas más son los anti-marxistas de hoy, y los pro-senderistas recalcitrantes que escriben con el hígado contra todo lo que sea blanco. Pero en el otro lado está la contraparte: Thays, Cueto, Ampuero, para quienés sólo existen los escritotres de su grupete. Mientras estas dos pandillas se sacan los ojos cada que pueden, crece a su costado un país grande y creativo donde el racismo es cada vez menos trascendente. Lo que llama la atención es que Miguel Gutíerrez no presente su novela con presentadores como Garvich, o Inocente, cuando él los alienta, como lo hizo en la presentación de la novela de Inocente en la Feria del libro de Miraflores. Es muy oportunista de parte de Gutiérrez el publicar con Alfaguara. Es el doble discurso y una escadalosa incoherencia política. Pero también llama a atención que Sánchez León, presente a Gutíérrez y lo presente como su amigo. Que yo sepa esos dos señores no son amigos, y "Balo" como le dicen a SL. (que es Sánchez-León y no Sendero Luminoso) sólo es amigo de gente como Cueto, Thays y Ampuero. Ya nada me sorprende. El oportunismo se ha desbocado. Los felicito a usted amigo Faveron usted es perfectamente coherente con sus ideas. No está con estos jueguitos de medias tintas entre la tinta roja y la tinta blanca.

Anónimo dijo...

Así es, Rendón le dio una paliza de al que no se podrá recuperar en mucho tiempo. Ja!

Javicho dijo...

Sorprende ver la gran cantidad de rocas escritas sobre última película de Claudia Llosa… ¡por gente que ni siquiera la ha visto! ¿Por qué los weberos no se esperan a que la película llegue a su ciudad y opinan después de verla? Hay que verla sentadito en el cine. No por pedacitos en youtube. Daniel Salas ha entendido bien este punto y por mi parte le conté mi impresión de la película. Después de haberla visto, por supuesto:

http://grancomboclub.com/2009/02/antes-de-ver-la-teta-asustada.html#comment-823

Saludos desde Madrid,



Javicho

Anónimo dijo...

Sí, lo que dice Uribe, es cierto. Rendón le dió una paliza espectacular a al Gustavo nuestro de cada día.
Y, mal Gustavo, he?. Mal, muy mal perder los papeles así.

javier dijo...

Bueno Gustavo, tendré que responderte a este post punto por punto.

Perdona la tardanza por la respuesta, algunos trabajamos bastante durante toda la semana y no nos pasamos tardes enteras junto a la compu.

No sé por qué me has hecho famoso, debes estar bastante aburrido por allá...

Confío en que publiques este comment, yo siempre lo haré con los tuyos cuando los firmes en persona.

Ya tendrás noticias mías.

Agur.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No te menosprecies, Javier. No tengo que estar aburrido para habler contigo.

Daniel Salas dijo...

En vez de reclamar que lo hagan famoso, Javier debería explicar cómo se puede bajar décadas de estudios coloniales en una sola frase. Decir que en la época colonial los "indios" sí se podían autorrepresentar sin pedirle permiso a nadie es pintar una de las épocas más sangrientas de la historia de América como un escenario de inmensa libertad. Vaya incoherencia.

Aunque parezca obvio, escribir un blog implica una responsabilidad. Por lo demás, Javier siempre anuncia que va a debatir pero al final no lo hace. Hace tiempo me dijo que me iba a responder sobre la "choledad" y nunca lo hizo. En fin.

javier dijo...

Daniel:

En ese debate de la choledad tanto tú como yo nos calentamos. Bueno, tú cortaste el debate baneándome.

Nada, sin vainas, retomemos el debate. Dime dónde nos quedamos, por favor.

El Cantante dijo...

Gustavo:

"Guamán Poma no podía "dibujar indios", porque el concepto de "indio" no estaba en el catálogo de las categorías que Guamán Poma manejaba, mucho menos si su intención era autodefinirse, encontrar su lugar."

Interesante post pero discrepo en ciertos puntos.

En primer lugar, la categoría "indio" no sólo es empleada infinidad de veces en El primer nueva corónica y buen gobierno, sino que es indesligable de su argumentación general. Guaman Poma quiere rebatir la oposición que la ortodoxia imperial establecía entre "indio" y "cristiano", como lo hacía igualmente entre "morisco" y "cristiano" (los moriscos fueron expulsados de la Península en 1609). En otras palabras, Guaman Poma cuestiona esa necesidad de tutela religiosa con la cual España justificaba la dominación política sobre otros pueblos o naciones. Y Guaman Poma no puede situar las categorías "español" e "indio" en su real dimensión política sin usarlas abiertamente: lo hace hasta el cansancio. Su crónica gira en torno a la idea de que cristiano no es equivalente de español (de donde viene la frase "hablar en cristiano" como equivalente de "hablar en español"); de que el Papa y por encomienda el rey de Castilla respondían ante Dios por la cristiandad hispana y no hispana --india-- por igual; y de que, en consecuencia, el gobierno de los andinos debía revertir hacia sus señores naturales. La crónica trata precisamente de la cristiandad y policía de las que los "indios" del Perú se veían privados por el mal gobierno español, para el cual Guaman Poma había trabajado: arrepentido, hablaba desde la experiencia. Para usar tus palabras, "su intención era autodefinirse, encontrar su lugar" al final de la existencia frente a un régimen que, implícita pero constantemente, había puesto en tela de juicio su fe, ortodoxia y entera humanidad en Cristo y la de otros indios como él.

Me extraña por tanto que te apoyes en Rolena Adorno, pues es ella quien ha planteado con más seriedad que nadie que Guaman Poma escribió una literatura de resistencia andina. Sus trabajos hablan ya no sólo de indios, sino de andinos: "autor andino", "pueblo andino", "perspectiva andina", asociados a Guaman Poma en oposición a "español" (no a cristiano, letrado u occidental: la oposición es política). Ejemplo aquí.

Guamán Poma, decendiente, según afirma, de una genealogía de pequeños señores lucanas de la región de Huánuco...

Negativo. De Huánuco eran los Yarovilcas, de los que Guaman Poma dijo descender por línea paterna. En Lucanas, sur de Ayacucho, fue donde seguramente nació. Era un mestizo inca-yarovilca. Por la línea materna dijo ser nieto de Túpac Yupanqui.

"Pero si Guamán, que era noble y cacique y que orgullosa y mestizamente firmaba "Don Phelipe Guamán Poma" en documentos oficiales (porque Guamán trabajó para la administración imperial), representa en sus textos y sus dibujos a los "indios" sometidos, ¿acaso se puede llamar a eso "autorrepresentación"?"

Estás fuera de contexto. El nombre Felipe, que Guaman Poma comparte con el Rey, no es incorporado por español, sino por cristiano. Felipe Guaman Poma de Ayala no significa "firmo como mestizo", sino "firmo como indio cristiano", he sido BAUTIZADO y repruebo la gentilidad de mis nobles ancestros. En la medida en que los indios de la crónica comparten estas características, y algunas de las desventuras que Guaman Poma llega a conocer, y que lo impulsan a escribir, no es desatinado hablar de autorrepresentación.

Una cosa es cierta: sin duda esos "indios" no pueden ser los que hoy llamaríamos "los pobladores andinos" o simplemente "los andinos", porque en el mundo de Guamán Poma esa categoría no existía.

No existía porque solamente desde fuera y muy lejos del mundo andino se puede pensar que todas las etnias, poblaciones y grupos culturales de los Andes son una misma cosa, indiferenciable. Esa cosa que Garvich llama "los indios". Mucho menos en tiempos de Guamán Poma.


Simplificas demasiado. Que los indios o andinos compartan una situación de sometimiento político frente a los españoles no significa que lo compartan todo y sean indistinguibles entre sí. Este sometimiento estaba expresado en la legislación y jamás ha existido período en la historia andina, como el colonial, en que la categoría "indio" haya sido más transparente.

Saludos,
José Luis

Daniel Salas dijo...

Javier: No te "baneé". Tú mentiste sobre mí y nunca declaraste tus fuentes. Luego te dejé comentar y seguiste sin responder.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hola, José Luis.

Muchas gracias por tu comentario; es el tipo de comentario que siempre espero recibir en el blog.

“Jamás ha existido período en la historia andina, como el colonial, en que la categoría "indio" haya sido más transparente”.

Me parece que te apresuras a concluir eso. Nunca ha habido, es cierto, un periodo tan radicalmente preocupado por la definición de los términos étnicos, raciales, de casta, etc., como la colonia. Pero de allí a suponer que la “transparencia” con que los españoles definían y usaban el término “indio” indica que para los “naturales” el asunto era idénticamente transparente, hay un enorme distancia.

Por otro lado, se trata de términos dinámicos y de autodefiniciones cambiantes. La misma Adorno, qué casualidad, en el texto que nos enlazas, da un ejemplo:

“Toledo condenó el gobierno de los Inkas por ilegítimo y despótico, y fusionó la dirección local hereditaria con las funciones gubernamentales coloniales. Esto significó que la situación óptima para un nativo peruano era servir al estado colonial y poder identificarse con un linaje noble pero no de los Inkas”

Viene al caso mencionar esto porque da una pista de lo arbitrario, generalizador y claramente ahistórico que es hacer lo que hace Garvich —reducir a todos los pobladores andinos a un solo grupo, perdiendo de vista sus diferencias y las distintas pertenencias—. Para Garvich parece que sólo hubiera “indios” y que todos los “indios” fueran “incas”. Para los españoles, había “indios” pero estaba clara la diferencia entre los “incas” y los otros. Para Guaman Poma, “indio” podía ser una categoría adscrita a él por los españoles, pero de ninguna manera una que reemplazara en su autodefinición, a otras, como las de sus rivales Chachapoyas o las de sus familiares y parientes —dije lucanas, aludiendo a la cuna de Guamán Poma; me recuerdas que es yarovilca—.

Lo que no entiendo bien es por qué intentas refutar mi uso del término “mestizo” para referirme a la intención de la firma de Guamán Poma como “Don Felipe”. Está claro que no quiero decir “mestizo” en términos raciales, y creo que eso sí lo comprendes; pero pareces perder de vista que la asunción del indígena de la religión cristiana implica un mestizaje cultural. Por otra parte —como explica nuevamente Adorno en este mismo texto, luego de aludir al autor, desde el punto de vista de herencia sanguínea, como un “indio puro”—, “Guamán Poma… debe haber sido conocido como un “indio ladino”, esto es, en la nomenclatura colonial, como alguien que era presumiblemente hábil en castellano, cristiano en sus creencias, e hispanizado en sus costumbres”. Simplemente es a eso a lo que aludo cuando hablo de la índole mestiza de su presentación: “indio ladino” es, en efecto, lo más parecido a “culturalmente mestizo” que se puede encontrar en el léxico colonial. Guaman Poma, sin embargo, no usaba el término para llamarse a sí mismo, por las connotaciones negativas de “ladino”.

Más allá de esto, el centro de mi argumento sigue siendo el mismo: los “indios” que Guamán Poma dibuja y sobre los cuales escribe no son para él una masa homogénea. Cuando le reclama al rey el poder de gobernarlos vicariamente no lo hace porque sea capaz de presentarse como uno más de ellos, sino porque puede decir que es distinto: porque está asimilado, porque es devoto, porque su conversión es sincera y porque, como dice Adorno, puede “identificarse con un linaje noble pero no de los Inkas”.

Ciertamente, no son los “indios” indiferenciados y libremente autorrepresentados a los que alude Garvich.

Daniel Salas dijo...

José Luis: Lo que lleva implícito el argumento de Gustavo es que los "indios" de Guaman Poma no lo son en el sentido moderno o republicano. Como tú mismo lo explicas, para Guaman Poma no todos los indios eran iguales. Creo que nadie duda de la existencia de una "perspectiva andina" en estos textos (como el de Santa Cruz Pachacuti o Tito Cusi Y.) pero esta diferencia política nace con la colonia. Lo que Gárvich afirma es que aquí sí hay "autorrepresentación" como si no hubiera existido el eje colonial desde el cual se establecía la diferencia política. La categoría "indio" al igual que la de "morisco" estaban muy bien definidas por la fuerza del acto de conquista y de una conversión siempre puesta en duda (duda que, por lo tanto, exigía la tutela española). Pero el indio que se autodenomina "indio" no se está autorrepresentado, no al menos en el sentido que le quiso dar Gárvich porque la aceptación de la categoría ya implicaba la aceptación de la ideología colonial.

R. Euribe dijo...

Reconozco que mi comentario sobre el GCC estaba fuera de lugar...

Pero me llama la atencion que escribas tantos parrafos atribuyendole a Garvich muchas ideas chatas, todo basado en una breve frase al pie de un grafico.

Toda vez que el tema sobre los indios en la colonia, es un tema muy controversial, es un tema en que las conclusiones estan aun abiertas. Mayor razon para un debate limpio. Me parece que tu articulo mas trata de embarrarlo, que invitarlo a una discusion.

Abel dijo...

¿Que categorias manejaba Guamán Poma en su catalogo?, profesor por que no respondeusted sabe mucho.

Mal articulo Faveron todo porque Garvich opino libremente sobre la peliculilla. Solo tu podias atribuirle un pensamiento colonial por tener en cuenta a Boyero con quien a veces discrepo pero respeto porque siempre ha sido fiel a sus ideas, algo que no se puede decir de ti.

Si Garvich y otros tienen en cuenta lo que dicen en España no es por coloniales sino porque alli pasaron primero la peliculilla, ¿comprendes? esos criticos si la vieron. Esa lectura tuya de Garvich refleja quien piensa colonialmente en realidad.
Si la pelicula la hubiesen pasado en Alemania y los que ya juzgamos la pelicula y los antecedentes de esta basandonos en extractos de esta, fuentes y testimonios, comentarios criticas producidos en ese pais seriamos entonces segun tu criterio eurocentristas.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Abel: después de la cantidad de insultos que has escrito aquí, sin siquiera dar tu nombre, deberías agradecer que todavía te publico los comentarios. Primero vienes con "calabaza" y "cobarde" y luego reclamas diálogo. Ya. Claro.

El Cantante dijo...

Gustavo:

Gracias por tu respuesta. Estaba escribiendo un texto pero se me borró. En fin, lo que quería decir es que estoy de acuerdo en que para Guaman Poma los "indios" eran muy desiguales entre sí, en calidad, procedencia y disposiciones. Pero es precisamente por eso que él no tenía problemas en considerarse indio. Guaman Poma compartió este rasgo con toda la clase dirigencial andina. Su particularidad está en el momento vital en que emprende su crónica: luego de perder sus tierras a manos de hispanófilos chachapoyas; de recorrer, como príncipe y mendigo, la entraña de la explotación colonial; y de regresar a Sondondo tras varios años para ver que sus hijos han vivido en la miseria, desposeídos por mandones advenedizos. Al escribir, registra la alienación que el orden colonial inyecta en el cuerpo político de la "nación índica", testimonia el mestizaje creciente del Perú, del cual participa y a la vez rechaza visceralmente, forjando una utopía en la que el Perú es restituido a sus legítimos propietarios indios. Guaman Poma es el cacique que no aparece en los archivos, el reverso de los documentos.

Cuando le reclama al rey el poder de gobernarlos vicariamente no lo hace porque sea capaz de presentarse como uno más de ellos, sino porque puede decir que es distinto: porque está asimilado, porque es devoto, porque su conversión es sincera y porque, como dice Adorno, puede “identificarse con un linaje noble pero no de los Inkas”.

De acuerdo, pero todo no entra en el mismo paquete. Creo que estás tomando a Guaman Poma como un cacique más y perdiendo de vista la índole de la Nueva corónica y de su quimérico proyecto: la expulsión de todos los españoles del Perú. Esta carta fue leída en la Metrópoli como la colección de razonamientos de un indio orate. Él no se presenta como mestizo o asimilado, sino como descendiente noble de los primeros "cristianos" andinos hijos de Noé, con la osadía de despreciar a absolutamente todos los españoles salvo el Rey como interlocutores válidos, de sermonear al monarca y de recordarle que la voluntad de Dios es que la monarquía universal cristiana presida sólo simbólicamente sobre las tres o cuatro partes o civilizaciones en que el mundo está dividido. Esto no era asimilación, sino subversión:

"Y los yndios son propetarios naturales deste rreyno, y los españoles, naturales de España. Acá en este rreyno son estrangeros, mitimays. Cada uno en su rreyno son propetarios lexítimos, poseedores, no por el rrey cino por Dios y por justicia de Dios: Hizo el mundo y la tierra y plantó en ellas cada cimiente, el español en Castilla, el yndio en las Yndias, el negro en Guynea. Y ancí como los yndios no tengan ydúlatra y tengan cristiandad y capilla, aunque sea dos yndios, cada año se truequen por alcalde de canpo porque ayga en ellos Dios y la justicia y rrey, que entra propetario y lexítimo señor. Porque es Ynga y rrey, que otro español ni padre no tiene que entrar porque el Ynga era propetario y lexítimo rrey" (aquí).

Daniel:

Claro que sí. La diferencia política nace con la conquista, pero ten en cuenta que para Guaman Poma no hubo conquista porque los indios no se resistieron. Huáscar donó motu proprio el imperio a Carlos V. En consecuencia, GP acepta la primacía del monarca cristiano en el mundo pero no el dominio colonial hispano sobre el Perú.