29.9.10

Oh, el título

¡Todavía acepto sugerencias!

Un comentarista anónimo anuncia, previsor y clarividente, que en cualquier momento empezaré a listar en este blog los títulos de obras clásicas que llevan referencias a anticuarios. No lo había pensado ni lo voy a hacer, pero sí confieso que el título es robado directamente de una novela de Walter Scott, The Antiquary, cuyo protagonista, en gran medida como el mío, es un coleccionista de antigüedades, un historiador equívoco y un colosal bibliófilo.

¿Por qué robar un título? Primero, porque salió naturalmente y segundo porque pienso que es suficiente título para la historia contada, en la medida en que se pueda entender la palabra "anticuario" en más de una dimensión: un hombre perdido en el tiempo y en la memoria, un hombre al rescate de algo que posiblemente se ha extraviado en el pasado o se ha deformado en el tiempo.

La mayor parte de las personas a quienes consulté sobre el título se opusieron. Todas ofrecieron pensar en uno alternativo. Ninguna cumplió: la culpa es de ellos, totalmente. Cuando le dije a Edmundo Paz Soldán que mi título alternativo era La muerte y su sombra, me dijo que los títulos que evocaban la muerte eran los menos atractivos y los más pasados de moda. Dos meses después, publicó su novela Los vivos y los muertos.

Nunca he sido genial para elegir títulos. Puente Aéreo lo escogí en dos segundos, sin una idea clara de por qué lo elegía, y al inscribir el URL coloqué el acento de "aéreo", que fue automáticamente eliminado, con todo y la letra "e", de modo que, para siempre, el URL de este blog quedó como "puenteareo.blogspot.com".

Cuando editaba Somos, Óscar Franco me alcanzó un artículo sobre ciertos delfines que eran capaces de reproducir, sin ser entrenados para ello, la melodía de una canción de Madonna. Óscar no sabía qué título ponerle a la nota. Le puse "Los delfines cantan canciones de Madonna". Ese "los" convirtió el informe científico de Óscar en una nota de tabloide amarillo.

Poco después Pablo O´Brien le hizo una entrevista a Javier Pérez de Cuéllar, en la que el diplomático dijo que el regimen de Fujimori era "autoritario". Era una época en que la gente no se refería a Fujimori en esos términos y mi entusiasmo con las declaraciones me llevó a exagerarlas. El titular, entre comillas, decía "Esto es una dictadura". ¿Mal periodismo? Sí. No. No lo sé. Seguro sí. En verdad, creo que Pérez de Cuéllar quería decir exactamente eso. Pero no lo dijo. Esa es mi mala estrella con los títulos.

Hace apenas un par de semanas, Pablo de Santis presentó su novela más reciente, Los anticuarios, que aún no leo pero que, por obvias razones, despierta en mí la mayor curiosidad. Mis amigos pensaron que el título me iba a molestar. En verdad, curiosamente, ha sido una especie de legitimación; algo así como: "ok, bien, entonces todavía se le puede llamar así a una novela".

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18 comentarios:

Anónimo dijo...

Déjale el título y promociónala como un spin off.

Anónimo dijo...

No publiques esta última nota que te envío:es posible que el "previsor anónimo" no sea yo pero por siaca, yo me refería a G.M. y no a ti.

Anónimo dijo...

"...el objeto a rencontrar no es el objeto perdido sino su substituto por desplazamiento[...]De ahí, evidentemente, la imposibilidad de recuperar jamás el objeto, ya que el objeto que se ha perdido "no es el mismo" que se trata de reencontrar"
J. Laplanche.

Coco Lucho dijo...

En el intrincado devenir literario, a una obra menor y a una capital pueden aguardarles destinos al mismo tiempo paralelos y contradictorios, pero en la mente de Dios podrían ser una sola. Invita a Pablo de Santis a la presentación, pero cítalo media hora antes; allí, bajo la gigantografía de tu rostro ampliado hasta abarcar el universo percibible, cuidadosamente abre fuego.

Anónimo dijo...

Prueba con los siguientes títulos:

-El mal
-El azar de las sombras
-Sueños eternos
-Anacronismos de invierno
-El objeto del siglo
-Una sombra en el tiempo
-Transcursos y viceversas

Mandaré más en el transcurso de la tarde.

Fernando dijo...

"La muerte y su sombra" me parece (todavía) un título muy bueno. Pero en caso de indecisión, te cedo graciosamente el de mi nota nunca escrita para Somos: "Payasos jubilados".

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

A mí "El anticuario" me parece un título de lo más apropiado para tu novela, que es excelente.

Dicho sea de paso, acabo de caer en la cuenta de que la eliminación del artículo en los titulares no es simplemente una manía por ahorrar espacio. En efecto, el nombre sin determinante tiene significados un poco diferentes que se aprovechan bien en los titulares.

Anónimo dijo...

hay un tal julián sánchez que publicó el 2009 una novela El anticuario, en español o catalán, eso no sé bien.

Anónimo dijo...

yo le pondría
el pabellón de los objetos muertos

o

Laberintos en la sombra

o

el cazador de la sombra

o

coleccionista de sombras

o

el guardián de objetos muertos

no me hagas caso, mejor leo tu novela :)

Anónimo dijo...

Más sugerencias (las prometí para la tarde de ayer):

-El heredero de las ruinas o heredar las ruinas
-Fulgor de cenizas
-Pasado/ Pavesas
-Irresoluciones del crimen
-Anidado en ciernes
-De qué posible pasado nuestro
-Camino al tiempo
-Los contemporáneos
-Memoria que soterras
-Preteris
-Turno del pasado
-Signos

Anónimo dijo...

¿Cómo que "Preteris"?

Brainstorm dijo...

- La Inextricable Metempsícosis.

- Lulú no tiene hermanas.

- Pishtaco vs. Ekeko: El Regreso de la Venganza continúa.

- Ni milkito ni laive

- Facebook, mon amour.

- Venus tenía un lunar.

- El viejo blog de un solo caño.

Anónimo dijo...

En el fragmento de la novela que pude leer, me impresionó la imagen de los pacientes en un sanatorio, con esa rara enfermedad que hacía que la piel les colgara. Me hizo recordar el comentario de Borges respecto a "La isla del Dr.Moureau" de H.G. Wells, con esta espeluznante descripción (creo que me falta o sobra algo, pero asi la recuerdo): un grupo de monstruos que gangosea un coro servil. Y uno se imagina el sanatorio como esas peliculas en blanco y negro, con la música del theremin poniendo los pelos de punta.
Yo que yo, pondría un título truculento

Anónimo dijo...

el título es monse, te lo mereces.

Anónimo dijo...

el titulo esta ok...y no la comentes ni justifiques tanto, dejanos el placer de hacer de ella nuestra...y lo que queramos...

Gustavo Faverón Patriau dijo...

¿Justificar? ¿Defender? No, pues. Esa no es la idea. Les he contado dos o tres cosas sobre el libro. Nada más.

Anónimo dijo...

Cual es tu rollo con el titulo, total es tu decision, aconsejate de tus amigos, en la historia de la literatura hay muchisimas anecdotas sobre escritores que no la acertaban con el titulo, ahi tienes a Bryce y su pata Julio Ramon Ribeyro que lo paraba salvando con este asunto del titulo; ahi tienes a Roberto Bolano y el desafortunado titulo de "Tormenta de mierda" que habia pensado para esa novela corta (para mi, la mejor de Bolano) que finalmente gracias a su mejor amigo(un critico literario cuyo nombre no recuerdo ahora) y a su editor (Herralde), cambio por ese excelente de "Nocturno de Chile", en fin, te reitero y te sugiero que cites en territorio neutral a dos o tres de tus mejores patas y les expongas con sinceridad el problema que tienes; por ahi que te sugieren otro titulo, desgraciadamente yo tendria que leer tu novela primero, para intentar ayudarte. Ademas soy un anonimo.....

Anónimo dijo...

El anticuario es un título muy bueno.
Para meterse en líos legales.
http://www.lecturalia.com/libro/28166/el-anticuario

Recomiendo El anticuado, como golpe de sinceridad.