16.8.11

La palabra del idiota, 2

¿Quiénes son "todos" en el mundo de hoy?

En el post anterior dije básicamente una cosa: que asumir que "todos" tienen o tenemos una voz en internet es una afirmación estadísticamente errada, falsa e ideológicamente peligrosa y abusiva, por el simple hecho de que un 70% de la humanidad no tiene siquiera un acceso esporádico y elemental a internet y si empezamos a definir "todos" como "todos quienes tienen acceso a internet" estamos ejerciendo una forma singular de ignorancia, que es la ignorancia de la ceguera y la voluntaria segregación.

Como saben, mi crítica se dirigía a mucha gente pero tomaba como ejemplo un artículo de Marco Sifuentes en el diario Perú 21. A la semana siguiente, Sifuentes ha retomado su columna con un nuevo texto en el que se refiere a las revueltas de estos días en distintos lugares del mundo. En ese segundo artículo afirma que "la mayoría de adolescentes británicos (37%) tienen un Blackberry".

En Twitter y en Facebook ya hice notar que hay algo por lo menos raro en una afirmación general de ese tipo, en la cual el 37% de los adolescentes británicos (quienes usan Blackberry) conforman la "mayoría" frente al restante 63% (quienes no lo usan). Obviamente, varias personas han respondido que se trata de "mayoría" en el sentido de que, dentro de los usuarios de smartphones, agrupados según el equipo de su preferencia, el grupo más numeroso es ese 37% que usa Blackberry.

El primer probema es que todas esas explicaciones están ausentes en el texto de Sifuentes y eso lleva a una afirmación equívoca, semejante a la que habría si yo, hipotéticamente, luego de comprobar que el apellido más frecuente en Chile es "Rojas", dijera que "la mayoría de los chilenos se apellidan Rojas", cosa que es falsa en el sentido que más inmediatamente nos vendría a la mente.

Pero toda esa es una discusión secundaria. Si uno lee las fuentes de la estadística que el mismo Marco Sifuentes cita en su artículo se encuentra con un dato central: sólo el 47% de los adolescentes ingleses tiene un smartphone de cualquier tipo. El 53% (llamémoslo "la mayoría") no tiene ninguno. Es sólo dentro del universo conformado por ese 47% de adolescentes que sí posee un smartphone que un 37% (de ese 47%) usa Blackberry, es decir, aproximadamente, el 17% de los adolescentes británicos usa Blackberry.

Regreso a mi punto inicial, que es el mismo del post anterior: Sifuentes considera al 47% de los adolescentes británicos como "todos" los adolescentes británicos (y al 17% del total como "la mayoría"), así como la semana pasada consideraba que el 30% de la población mundial (los que acceden a internet) era "toda" la población mundial.

Más allá del absurdo de un supuesto experto en el tema que no alcanza siquiera a entender las fuentes que él mismo cita, el problema es la estrechez de panorama en el que se mueve, que es la misma estrechez en que se mueven muchísimos de los idolatras de internet: un panorama en el que, bajo la mentira de que "todos tenemos voz en internet", asoma una detestable visión del mundo: sólo quienes tienen voz en internet existen, aunque los demás sean, inequívocamente, la enorme mayoría.

La semana pasada mencioné otra estadística: el 80% de los habitantes del planeta conoce al menos los rudimentos de la escritura y la lectura, mientras que sòlo el 30% tiene acceso a internet. Hay muchos estudiosos que vienen redefiniendo la noción misma de alfabetismo, bajo la premisa de que en el mundo de hoy, al menos en las generaciones más jóvenes, el conocimiento básico de internet debería considerarse un factor crucial para medir la alfabetización o la literacidad; así, alfabetizado sería quien sabe leer, escribir y usar internet.

Menciono esto porque, si aceptamos esa idea (lo que tarde o temprano será ineludible, supongo), entenderemos mejor cuál es la mirada ideológica que se esconde detrás de quienes reducen la totalidad del mundo a la suma de los usuarios de internet: es la misma forma de discriminación que se ejerció durante siglos contra quienes no sabían leer y escribir; es una nueva variante de segregación contra el no alfabetizado, en la que hay un mundo exterior donde conviven letrados y no letrados, pero luego hay un mundo interior, cerrado, explícitamente letrado, que es el que de verdad cuenta.

...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese el problema cuando te vuelves fan. Soy fan de Internet, entonces Internet es importante. Soy fan de Twitter, entonces, Twitter es importante. El problema que uno ve es la falta de conciencia crítica en los usuarios, digamos, más peculiares o que son referencias en las redes. Uno no niega la importancia de estas herramientas, pero las alarmas deben sonar cuando algunos medios basan sus notas en encuestas hechas por Facebook, por ejemplo.

Así, ya no se habla de la importancia de la información a través de las redes, sino de temas un tanto inútiles como la manera correcta de interactuar con los usuarios –ahora las cuentas de Twitter de los diarios tienen que demostrar emoción ante el gol de una selección nacional porque así lo dicen ciertos gurús, o porque eso, presuntamente, te acerca a la gente–. En realidad, con el tiempo, me he dado cuenta de que las redes solo han servido para un cierto efectismo: es más importante retuitear a Chespirito felicitando a la tuitertón que buscar información sustanciosa o que sirva al interés público.

R. Euribe dijo...

Que no tengan acceso a una computadora con internet, no significa que no puedas conocer tu entorno y sacarle provecho para mejorar tu situacion personal.

Igualmente que tengas internet, no significa que lo vas a usar para educarte mejor. Si no te gusta estudiar, el internet no tendra mucho atractivo diferente que un TV.

En ultima instancia todo depende del propio esfuerzo, del propio interes. Y es ese esfuerzo individual el que genera oportunidades colaterales para otros.

zeta dijo...

Coincido con Euribe. Lo que me pregunto es si realmente hay toda esa base en esas personas para suponer la existencia de una discriminación. Expuesto en contraste, resulta evidente, pero ¿son conscientes las personas que lo hacen? Es una segregación más sutil...