30.10.05

Después de la bronca

Los debates suelen ser productivos. Suelen. Si uno trata de entender cuál fue el paso adelante que se dio tras la mal llamada polémica entre escritores “andinos” y “criollos”, se encuentra con que no se avanzó en ningún sentido. Nadie salió del debate con ideas distintas de las que tenía al ingresar en él.

Quizá el error fue que, al plantear el problema, Miguel Gutiérrez no dio en el clavo: quiso culpar a un puñado de escritores de controlar la mayor parte de la prensa nacional sin tener en cuenta al menos dos cosas. En primer lugar, que la publicación de ese artículo suyo (y los siguientes), en Perú 21, diario pariente de El Comercio, desdecía sus palabras flagrantemente.

Y, en segundo lugar (y mucho más importante), que los mecanismos de la marginación en el Perú no son cosa de sectas, ni artificio de novelistas, ni maquinación de odiadores, ni reales ni imaginarios: son un legado histórico lamentable, que seguimos cultivando en el eje mismo de nuestra sociedad.

En un país donde indígenas, mestizos provincianos, mujeres, pobres, etc., tienen que probar su valor mil veces antes de ser reconocidos, la mecánica social manda que un artista provinciano deba atravesar mil escollos antes de hacerse de un público, mucho más que un capitalino. Y entre los limeños, tampoco se tiene igual acceso a los medios (ni a nada en absoluto): si se ha tenido la mala suerte de nacer muy tirado al margen, el viaje hacia el centro es siempre largo y penoso.

Si uno piensa en el trabajo serio y atendible de autores como Oscar Colchado, por ejemplo, y piensa en las limitaciones editoriales de su carrera en comparación con la rapidez con que se han fabricado figuras como las de Beto Ortiz, Gustavo Rodríguez y Jaime Bayly, uno tiene que reconocer que algo anda muy, muy mal. Pero ¿qué secta actúa detrás de eso?

El error inadmisible de Gutiérrez, especialmente inadmisible en un marxista como él, además, es el haber querido hablar de sectas y mafias y camarillas para explicar un problema que es de clases y de movilidad social, y de prejuicios étnicos y raciales, y de género (¿alguien notó que las escritoras peruanas no se sintieron parte del debate?) Y de otra cosa más terrible en el mundo de hoy: la mercantilización extrema de la cultura.

En muchos países del mundo, la mercantilización radical del universo editorial no atenta contra la literatura: Philip Roth no perderá lectores debido a Dan Brown. En el Perú, sí es un problema. El número de editoriales y su debilidad hace que sólo los autores que aseguren un nivel mínimo (aunque sea realmente mínimo) de ventas alcancen a ser publicados. Eso ocasiona que el público lector de mayor poder adquisitivo acabe decidiendo, con su dinero, quién será publicado y quién no, y en qué condiciones. Y ese público lector suele elegir a quienes más se le parecen, a los que siente más suyos (nuevamente un asunto de clases, y de castas). Eso no es culpa de los autores. Pero es un problema real, que amenaza con la virtual muerte editorial de mucha literatura marginal, provinciana, andina y selvática. Y después amenazará a todo el resto: cuidado.

Oswaldo Reynoso calificó a la polémica como “inútil”. Fernando Ampuero la llamó "absurda". Los dos tuvieron toda la razón. ¿Y ahora?

Imagen: Pobre Garcilaso, criollo y andino (Fotomontaje: gfp).

54 comentarios:

Anónimo dijo...

En relacion a esto: "¿alguien notó que las escritoras peruanas no se sintieron parte del debate?, una por lo menos si metió su cuchara en el debate, y lo hizo desde Peru21, aqui el texto:

http://www.omni-bus.com/congreso/debate/pollarolo.html

Anónimo dijo...

Y Pollarolo comete el mismo error qu Ud: decir que Miguel Gutierrez inicio el debate, cuando en realidad lo hizo Alonso Cueto, con despacho escrito en caliente (se publico tres dias despues de clausurado el congreso) desde el mismo Madrid. Los editores de Peru21 ni siquiera han tenido cierta (no se que palabra poner, lo dejo a la eleccion) de incluir este articulo de Cueto en su dossier de la polemica. El articulo de Alonso Cueto, aqui:

http://www.omni-bus.com/congreso/prensa/peru211.html

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Tienes toda la razón. Pero fíjate qué sintomático que Pollarolo justamente señale que el problema real no era el que se estaba discutiendo.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

El primer artículo fue de Alonso Cueto, pero quién fijó los términos de la polémica, en su ponencia en Madrid, fue Miguel Gutiérrez.

Anónimo dijo...

Asi es, pero tampoco dice cuales sí vendrian a ser esos problemas reales tal y como lo haces tu. Basicamente lo de ella es algo descriptivo, se limita a comentar. Por algo sera que le dicen "la suavecita" (es broma).

Anónimo dijo...

Falso: como escribe el mismo Gutierrez en su primer articulo, el en Madrid se ocupo "principalmente de la producción de las "generaciones" de los 80 y 90, conformadas por hombres y mujeres de las diferentes regiones del Perú". Y aun dice mas claramente:
"En mi primera intervención ofrecí un panorama de la narrativa peruana en el período elegido. Por razones de tiempo hice una lectura demasiado parcial de un texto cuya exposición me hubiera demandado alrededor de 50 minutos. Mi propósito fue mostrar de la manera más objetiva (absteniéndome de toda opinión) de lo que realmente se ha escrito y publicado en el Perú y en el extranjero en los últimos 25 años."

http://www.omni-bus.com/congreso/debate/mgutierrez1.html


Mas bien, Alonso Cueto, si saco ronchas (que alimentaton la polemica) tanto es asi que en un articulo uno de los organizadores del encuentro de Madrid, Mario Suarez Simich, escribio de forma molesta lo siguiente:
"Alonso Cueto, en un artículo de Perú 21 sin más trámite y en una columna, calificó de "irregular" el contenido de las ponencias presentadas durante el congreso. Respetaría su opinión si hubiera asistido a la mayoría de ellas y no sólo a aquellas en las que participaban sus compañeros de grupo. Si no se hubiera ido de museos y toros con Ampuero y demás satélites. Ellos dos fueron "invitados" por la organización -ellos saben qué significan las comillas- y lo mínimo que podrían haber hecho es participar plenamente en el congreso, es lo que le correspondía como "invitados", así lo dictan las Leyes no escritas. Pero no sólo no lo hicieron, sino que además Cueto criticó al resto de sus compañeros, a la mayoría de ellos sin siquiera oírlos, y con el agravante de haber sostenido él mismo la más pobre de las ponencias; que ni siquiera fue una ponencia, sino que confundiendo a la organización del congreso con su agencia literaria, se despachó un soliloquio de promoción de su última novela."

http://www.omni-bus.com/congreso/debate/mariosuarez
.html


El problema de pensar que fue Gutierrez quien comenzo todo (y no Alonso Cueto) es que el tono de Cueto es mas "neutral", como sin querer. Pero de que lo captaron, lo captaron. Gutierrez fue mas desbozado si se quiere.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

El punto de mi post es claro: la manera en que Gutiérrez acusó la exitencia del problema es errada.

Culpar a cuatro o cinco personas de un problema estructural de la sociedad peruana es absurdo. Es especialmente inconcebible que un marxista reduzca de pronto el asunto de clase a asunto de sectas y mafias.

Ahora, si propongo ver el problema real, preguntarnos sobre lo que de verdad importa, espero que nadie entrampe la cuestión para convertirla en un iluminador debate acerca de "quién comenzó"...

Anónimo dijo...

"El punto de mi post es claro: la manera en que Gutiérrez acusó la exitencia del problema es errada." De acuerdo. La puntualizacion iba en el sentido de no achacar a Gutierrez el mote de "pleitista" o etc. Mas bien él lo que hizo fue defenderse: en los cables que mandaba a Lima la corresponsal de El Comercio la misma resaltaba especificamente aspectos y detalles con los que los "criollos" zaherian a los "andinos"; una de las estratrgias de los "criollos" consistio en utilizar una frase Miguel Gutierrez dicha en el Congreso (que no habia que preocuparse tanto por salir en los periodicos o algo asi, eso se puede revisar en sus articulos) de manera descontextualizada e interesada, como oponiendo a un autor ya evidentemente consagrado como Gutierrez contra los "andinos". Gutierrez, viejo zorro, se dio cuenta de que lo estaban utilizando y se vio precisado a salir a decir las cosas tal y como las veia y las sentia. Fue recien entonces cuando los "criollos" quisieron dejar de lado consideraciones estrictamente literarias y empezaron a "recordar" el pasado de Gutierrez en relacion con algunas afirmaciones suyas en relacion con SL expresadas en su libro sobre la generacion del cincuenta. Ahora hay que esperar el segundo capitulo (o round) de esta polemica cuando se de lo de Guadalajara.

En relacion a este punto de aqui: "Es especialmente inconcebible que un marxista reduzca de pronto el asunto de clase a asunto de sectas y mafias." Le escribo" de acuerdo. Pero puedo añadir un probable pero. Que ahora quieran responderle esta asevaracion suya en relacion con su "pasado" critico desde un diario conservador y evidentemente de derecha como El Comercio. El pasado sí importa?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Esa no es una objeción a mi afirmación. Es una objeción a mi persona. En otras palabras, es un argumento ad hominem, una falacia, que no responde en lo más mínimo a la pregunta.

En alusión a su pregunta ("¿el pasado sí importa?"), le recomiendo leer mi post sobre Mazzotti: el pasado de Mazzotti sólo importa en términos intelectuales si se puede rastrear algo de él en su trabajo académico presente, pero no desautoriza su seriedad. Otro tanto podría decirse sobre las acusaciones de filosenderismo que de tanto en tanto reaparecen contra Gutiérrez.

No veo cómo afecta el hecho de que yo haya sido editor de Somos y crítico de literatura de El Comercio a mi afirmación: "Es especialmente inconcebible que un marxista reduzca de pronto el asunto de clase a asunto de sectas y mafias".

Anónimo dijo...

"Esa no es una objeción a mi afirmación. Es una objeción a mi persona. En otras palabras, es un argumento ad hominem, una falacia, que no responde en lo más mínimo a la pregunta." Esta bien, ok, pero no se ha venido manejando de ese manera la polemica andinos / criollos? A eso es a lo que iba. Lo mismo es cuando Ud dice bien que es un asunto de clase y no de sectas y mafias, lo cual tiene que ver tambien con las personas (de ahi la alusicon a su actividad como critico en El Comercio). Es un poco enredado, es cierto, pero la relacion definitivamente existe. En cualquier caso, no lo estoy planteando, a eso se referia lo del probable "pero".

Jeremias Gamboa dijo...

Totalmente de acuerdo con la explicación estructural a la problemática detrás de la polemica "andinos vs criollos". Sólo queria agregar algo: antes de salir del Perú pude comprobar, con entusiasmo, que el fondo editorial de la Universidad San Marcos había reeditado varias obras de autores como Colchado o Reynoso bajo una presentación realmente agradable (las anteriores ediciones de narrativa contemporánea sanmarquina dejaban bastante que desear). Los libros competían dignamente con los que ofrecían las editoriales particulares en la última Feria del Libro de Lima. Sin duda desde ciertas instituciones, con algo de criterio, se pueden ir consolidando espacios para muchos de los escritores condenados a ese "largo y penoso viaje al centro".

Anónimo dijo...

"Gutierrez quiso culpar a un puñado de escritores de controlar la mayor parte de la prensa nacional sin tener en cuenta en primer lugar que la publicación de ese artículo suyo (y los siguientes), en Perú 21, diario pariente de El Comercio, desdecía sus palabras flagrantemente."
No estoy de acuerdo. Ser pariente de El Comercio no es ser El Comercio en si (diario en el que los "criollos" si se dejaron oir y fotografiar a traves de su parcializada corresponsal Yolanda Vaccaro). Lo de Peru21 puede tener que ver mas bien con una estrategia propia de marketing al ser un diario serio de 50 centimos que tiene que competir con otros diarios serios de igual costo como son Correo y La Primera (los cuales se vieron en la necesidad de hacer eco tambien de la polemica). No es que se "desdecian" las palabras de Gutierrez, quiza lo que operó fue un ingrediente nuevo y no sopesado conscientemente por el narrador: el marketing (no en relacion al libro sino a la venta de los diarios en si). No por nada 21 motivo y alento tanto la polemica (con sus consabidas censuras, por supuesto, como su carta, Faveron, no publicada).

Anónimo dijo...

Tanto Peru21 como Correo y La Primera son diarios de derecha (con graduaciones: centro-derecha, derecha, ultra-derecha) cuyo publico objetivo primero es una opinion publica basicamente pequeno burguesa limeña (lo cual no quiere decir que no atiendan "lo nacional" y "lo popular", de ahi su alto tiraje y su bajo precio). De ahi tambien que un debate sobre lo literario (o de literatos, mejor dicho) haya podido ser vehiculizado en esos medios (fundamentalmente el primero). Por lo demas, se trataba basicamente de ofrecer una columna de menos de media pagina (en algunos casos mas) interdiariamente. No significaba ni costos (ninguno de los escritores que se manifesto ahi cobro por sus articulos, al contrario, su interes era simplemente colocar sus puntos de vista) ni mayor espacio en el papel. Eso si, un altisimo porcentaje de los columnistas de estos diarios se tratan de intelectuales organicos a la ideologia que se desprende de la linea editorial de los mismos y que ya ha sido caracterizada al inicio de este comentario.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Al usuario anónimo:

Siempre se le pueden buscar tres pies al gato. ¿Una columna de Miguel Gutiérrez o Tulio Mora o Alonso Alegría puesta allí para multiplicar las ventas del diario? Ésa sí que es buena. Por cinco años, en El Comercio, leí los reportes de lectoría y puedo decir que entiendo un poquito cómo funcionan esas cosas. Puedo apostarle lo que quiera a que ni las ventas de Perú 21, ni las de ningún otro díaro, subieron un centavo debido a la polémica.

Pero, ya ve. Sus amables intervenciones nada tienen que ver con el tema real, que ya he repetido muchas veces.

A Jeremías:

El problema es cuánto dure el impulso del sello editorial de San Marcos. En la PUC, comenzaron estupendamente y poco a poco han ido ateniéndose a necesidades de mercado (en cuanto a publicaciones literarias). Y el otro tema es que las editoriales universitarias no suelen tener la cobertura de una gran editorial comercial.

Anónimo dijo...

El tema real o central esta relacionado con "los mecanismos de la marginación en el Perú" los cuales son "un legado histórico lamentable", de acuerdo. Mis comentarios ultimos sin embargo estaban centrados en su afirmacion de que "Gutierrez quiso culpar a un puñado de escritores de controlar la mayor parte de la prensa nacional" escribiendo desde Peru21. A partir de ahi vino mi desarrollo.
Lo del punto referido a las ventas: la alusion no iba en el sentido de comprar los periodicos en los kioskos sino a legitimarse o complacer o etc mas a ese publico objetivo primero: "una opinion publica basicamente pequeno burguesa limeña" que es la que al fin y al cabo lee, compra libros y conoce si no a los escritores que participaron en la polemica sí a los vargas llosas, bryces etc (que firman libros en Wong, no dijo Ampuero?). Los "andinos" no adjetivaban a los "criollos" llamandolos "grupetes de pitucos que se arrogan la representación literaria del país" (Reynoso)? Al fin y al cabo todo pasaba por el nudo gordiano de la pequena burguesia. La polemica tuvo que ver tambien con ese "largo y penoso viaje al centro". Eso lo olfateo muy bien la gente que trabaja con Alvarez Rodrich.

Anónimo dijo...

En relacion al tema central Ud expresa que "Culpar a cuatro o cinco personas de un problema estructural de la sociedad peruana es absurdo." No lo llamaria absurdo. Digamos que se tratan de cabezas visibles que forman parte (como intelectuales organicos) del sector social que impide la resolucion de ese "problema estructural" peruano. De ahi mi comentario a que si se habla de clases (una categoria mas apropiada, sobre todo si se es marxista, que la de mafias o sectas, como ha expresado tambien) se esta aludiendo a las personas que las integran. Fue de esa logica que afloraron los nombres de las cuatro o cinco personas. Piña para ellos, eso fue lo que ocurrio.

Daniel Salvo dijo...

La polémica, en última instancia, puede reducirse a lo siguiente: hay autores que no se sienten "publicitados" en los medios. Creo que Juan Sandoval Zapata en el blog "Qaphqa" de Daniel Salas, explicita la "posición" de los andinos muy claramente: Sandoval ganó un premio, publico un libro de cuentos y un poemario, pero como el mismo señala, "ninguno obtuvo el guiño de los críticos ni de los periodistas de culturales".
Además, en otro post de su blog, Daniel Salas comenta que, hoy en dia, es mas fácil y barato publicar un libro. No hay excusas para el inedito.
Entonces, la supuesta "mafia" no puede impedir que un autor X publique. La queja contra la "mafia" entonces, es que controla los medios y no comenta (leáse publicita) a esos nuevos (o viejos, o andinos) valores. Y por tal motivo, nadie conoce a estos "valores", o se les hacen dificiles las cosas para lograr el tan ansiado reconocimiento.
Pero, fijense, que al precisar lo que supuestamente hace la mafia, su supuesto poder se diluye. No podemos seguir creyendo que si mi novela o cuento no ha sido comentado en el diario Z o la revista A, es por que hay un interés oscuro en ocultar su existencia.

Ahora, y con esto espero dejar de aburrirlos, en mi pagina web metí mi cuchara en esto del debate (no en el debate, pues se que no tengo mucha vela en el entierro). Y si creo que hay una nueva realidad que permite a cualquier autor salir de esta "carencia de representación" en los medios: crear sus propios medios. ¿Donde, cómo, cuándo y CUANTO? En la internet.

(Si quieren seguir aburriéndose, pongo el enlace
http://espanol.geocities.com/cifiper2002

El nuevo mundo que es la internet permite, entre otras cosas, acabar (no se si soy optimista o estupido) con la existencia, real o imaginaria, de mafias o argollas, creando ademas una nueva forma de interrelación. Este blog (y varios otros) son la prueba: el actual debate y un evidente aumento de la participacion de intelectuales (ahi si que no me incluyo) peruanos se esta dando en la internet!!!, sino diganme que está ocurriendo en el blog de Leonardo Aguirre, en el de Daniel Salas o en el de Gustavo Faveron? (por citar los mas recientes). ¿Acaso no estan saliendo de sus tumbas autores y criticos que algunos daban por olvidados? ¿Acaso no estamos "redescubriendo" a nuestros autores y algunas de sus miserias? ¿Actualmente, podria lograrse esto en otro medio que no fuera la internet?
En este mismo blog, el comentario sobre Patricia de Souza, puesto el 24 de octubre, tiene ya 107 respuestas en unos dias. ¿Qué otro medio podría generar semejante respuesta? Es más, la existencia de los blogs de Faveron y Salas "saltó" del mundo virtual al "real" merced a un articulo de Leonardo Aguirre en la Republica...¿el mundo al revés? No, simplemente, evidencia de los nuevos tiempos.

¿Alguien diría que estos blogs no tendrian la misma cantidad de lectores si no hubieran sido publicitados en dicho diario? ¿Se puede decir que, de no ser por el comentario de Aguirre en La República, nadie se habría enterado de su existencia?

Creo que no se puede considerar a la internet como un espacio menor o menos trascendente que los libros o las revistas, asumir una postura de "no leo blogs". De lo contrario, uno cae en contradicciones (involuntarias, seguramente) como la de Victor Coral, incurrida en un comentario de "Qaphqa":

"Un buen amigo me avisó que acá estaban diciendo cosas sobre mí (lo cual no me afecta, por ello me mantengo al margen de los blogs)"

¿Cómo se puede poner un comentario en un blog manteniéndose al margen? A ver quien me lo explica.

Frente a una realidad que deberia aprovecharse mejor (llegar a lectores que residen en provincias), creo que seria algo miope tratar de sostener un debate sobre "quien empezo" una bronca que ya fue, y que cada vez tiene menos relevancia.

Anónimo dijo...

En relacion con el segundo punto (mucho más importante): "los mecanismos de la marginación en el Perú no son cosa de sectas, ni artificio de novelistas, ni maquinación de odiadores, ni reales ni imaginarios: son un legado histórico lamentable". La pregunta aqui seria, pero como asi se ha conformado entonces ese "legado histórico lamentable" si no es a traves de mafias y sectas pertenecientes a cierta clase? De ahi que Gutierrez hablara de que ""Mafia", "secta", "argolla" son metáforas que entre nosotros aluden al grupo que domina y dirige la vida literaria del país". Metaforas.

Otra. "En un país [como el Peru] indígenas, mestizos provincianos, mujeres, pobres, etc., tienen que probar su valor mil veces antes de ser reconocidos". Hagan como Dina Paucar, les grito Ampuero a los "andinos".

"en realidad fui empujado" al debate tambien ha dicho Gutierrez. Esto ultimo lo pongo en relacion a comentarios de las 9:44 PM y 10:00 PM.

Apuntes peruanos dijo...

Top 10 semanal de Peru Blogs: Puente Aereo tercer lugar, Cuaderno Moleskine numero siete, Leonardo Aguirre en el nueve.
Ya te lo habian dicho Daniel Salas: tu falta de correa y excesiva seriedad ha espantado a la gente ("comisarios" incluidos). Ninguna rigidez es buena.

Daniel Salas dijo...

Algo que deberíamos finalmente de reconocer es que el intelectual marxista suele vivir una relación problemática con su entorno, especialmente cuando ese entorno es el Perú. Por un lado, su discurso explica (cuando lo hace bien, claro) las relaciones de poder que se reproducen en varios niveles sociales; por otro, participa de canales culturales oficiales o institucionales. Tener a Miguel Gutiérrez participando en un congreso de narrativa peruana es necesario, por supuesto, pero es también una puesta en escena de esta situación problemática frente a lo institucional: el intelectual de izquierda tiene que aparecer allí como crítico de la cultura dentro de un canal que es obviamente lo más cercano a lo oficial que puede haber en el Perú. ¿Por qué no reconocer que esta posición incómoda puede llevar en un momento a una pérdida de lucidez? Al entrar a participar en esas relaciones sociales donde precisamente se articula el poder, se puede dejar de lado las categorías de la crítica social y empezar a ver las cosas en términos de amistades o camarillas.

moleskine dijo...

Thays dixit:

10.31.2005

Andinos vs Criollos

Gustavo Faverón ha dado una nueva vuelta de tuerca a la polémica suscitada a partir del Congresos de escritores de Madrid, y que dio en llamarse la polémica Andinos vs. Criollos. Aunque a decir verdad, más que una vuelta de tuerca es una conclusión muy sensata y, al mismo tiempo, terrible porque demuestra que todo lo ocurrido no sirvió para nada: "Si uno trata de entender cuál fue el paso adelante que se dio tras la mal llamada polémica entre escritores “andinos” y “criollos”, se encuentra con que no se avanzó en ningún sentido. Nadie salió del debate con ideas distintas de las que tenía al ingresar en él" dice Gustavo. El final del estupendo post, por cierto, es una reflexión casi apocalíptica dicha en voz alta que no debemos dejar de atender.

En la ilustración, el Inca Garcilaso de la Vega, andino y criollo al mismo tiempo, que en el fotomontaje de Gustavo Faverón deja la pluma por un buen par de guantes de box.

Isobel_y_Damián dijo...

La polémica pudo tener relevancia si no se hubiese desviado el tema hacia conflictos y rencores personales...
Es una lástima que, como ha sucedido otras veces, la literatura se deje de lado y solo quede al descubierto un puñado de EGOS. Después de todo, el tema no pasó de ser una simple parodia de nuestras letras nacionales!

Anónimo dijo...

una pregunta quizá estúpida: acaso el ego no es también motor de la literatura, Alejandro?
habrá sido un choque de egos, por momentos, pero si uno separa la paja del trigo, notará que se insinuaron líneas profundas de debate. quizá éstas no se desarrollaron debidamente, pero bien puede tocarnos esa labor a los bloggers, como quiso decir la rata Aguirre en la republica. o como también se desprende del comentario de Salvo, más atrás.

Moriarty dijo...

Que haya un problema estructural (marginación de una clase provilegiada por otra) a muchos niveles, no quita que si hayan argollas obvias.
Ambas cosas pueden coexistir. De hecho, la argolla "regia" es un síntoma de la marginación de clase/marketera/fashion.
Por favor, ya se dijo y se sabe (yo he sido testigo de ello al trabajar eventualmente en Somos unos meses) que Ampuero, Cisneros y Cueto DEBEN ser comentados. Varios redactores lo hacen porque les sirve para hacer puntos, conservar el trabajo y ganarse el favor de los bien situados Ampuero y Cueto.
El sistema por el cual funciona la argolla es perverso y está bien engrasado, eso sí. Ni Ampuero ni Cueto se tienen que dar el trabajo de decir claramente que les dediquen paginas a sus libracos (revisen: descaradamente, mientras eran Editores de Somos y El Dominical, han sido alabados en ESAS PUBLICACIONES)sino que es un privilegio que se da tácitamente.
Justificado por una curiosa retroalimentación: si sale siempre un comentario, es porque son buenos y actualidad cultural, por lo tanto, es necesario dedicarles un panegírico CADA VEZ que sale un nuevo libro.
Y eso es útil al statu quo cultural (y social): libros amiraflorinados, amables, inofensivos.

Julio dijo...

Uy Faveron, y este ultimo comentario lo dice alguien que paso por Somos tambien. Como asi entonces tu planteas la cuestion como la has planteado? Los mecanismos de la marginación en el Perú son cosa de sectas, si o no? para decirlo en los terminos (si o no) que Salas considera inaceptables. En este caso si cabria hablar de un si o no, si no me equivoco. Un si o no con desarrollo y con sus debidos peros, por supuesto.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Pues obviamente no, y ya lo dije en mi post. También he dicho que en mis años como editor de Somos nunca le pedí a nadie escribir ningún comentario en favor de nadie. Puse todos los ejemplos posibles: mencioné mis críticas negativas a Alfredo Bryce cuando él era colaborador de Somos y nuestro común amigo Fernando Ampuero era mi jefe directo en el área de revistas (y cuando postulé al doctorado en Estados Unidos, una de mis cartas de recomendación fue de Alfredo: una lección suya de caballerosidad).

Mencioné las muchas críticas contra Bayly que publiqué en Somos cuando Bayly escribía eventualmente en la revista y su hermana, amiga mía, era una de las redactoras. Mencioné los dos libros de Fernando Ampuero que fueron publicados sin que yo los reseñara. Puedo seguir enumerando esas cosas, pero es inútil y es insustancial. Lo principal es esto:

¿Si creen que el blog puede ser una oportunidad para hablar del problema real, por qué siguen empeñados en creer que tres escritores y dos diarios son la causa de todos los males? ¿Por qué no pueden hacer el esfuerzo de pensar en grande y más allá de lo anecdótico?

Roberto dijo...

Bueno, pues ayudanos a pensar Gustavo. Puedes desarrollar un poco mas tu hipotesis?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Por ejemplo, sería interesante preguntarnos acerca de esto: en general, casi en abstacto, uno podría suponer que cada tipo de escritor tiene un tipo de lector, un público. En esa lógica, uno podría suponer que si los lectores de Ampuero son quienes se reconocen en él, con sus marcas de clase, de inclinación política, etc, los lectores de Gutiérrez o Rivera Martínez o Riesco, podrían ser, entonces, las clases medias provincianas, los criollos y mestizos andinos. Dudo que esto sea así, sin embargo. Tengo la impresión de que el contacto entre el grupo social y el intelectual que emana de ese grupo está aun más perdido en provincias que en Lima.

En cierta forma, la literatura de Gutiérrez, Rivera y Riesco está condenada a publicarse y editarse en Lima, donde pocos le harán caso, y no en provincias, donde pocos se enterarán de su existencia (¿en cuántas ciudades del interior del Perú hay librerías?). No hablo, por supuesto, de los puñados de lectores universitarios que existen en todas partes, hablo de numeros mayores.

Es posible incluso que la literatura popular en el Perú, popular en el sentido de literatura de las clases marginadas, YA haya desaparecido, YA sea un fantasma. Que los provincianos, migrados a Lima o no, que se reconocen en la música de algunos artistas populares, no encuentren ningún reflejo similar en la literatura. Eso no porque no haya alguna literatura buena que se encargue de contar sus problemas y reflejar sus vidas, sino porque el simple y elemental contacto entre la gente y la literatura se ha extraviado, sobre todo en los sectores más marginados.

¿Eso puede ser responsabilidad de una secta? No. El problema trasciende todo eso. Tiene que ver con un complejo cruce de identificaciones de clase y de casta, como lo he dicho ya, pero también con las políticas del Estado y su su aniquilamiento de la cultura libresca en casi todo el país.

Moriarty dijo...

Bueno, 5 cosas:
1. Si, sr. Faverón, repito, el asunto es ESTRUCTURAL. Tres generales homicidas y dos presidentes ineptos no hicieron que la guerra sucia suceda en nuestro país. Ésta sucedió por complejas circunstancias sociales y culturales: esas estructuras no son ajenas a la marginación cultural/literaria.
2. Pero eso no quita que haya personas puntuales a las cuales atacar, sea por su mediocridad, arribismo y figuración o porque son los epígonos de esa marginación. A los generales homcidas se les lleva a juicio, a los argolleros-regios se les ejecuta simbólicamente (a falta de atentados digamos más espontáneos o letales). Por lo demás, razones literarias sobren, en este sentido (ese Caramelo Verde, cielos...).
3. La (auto)censura, como usted sabrá, sólo funciona si la persona adecuada hace los comentarios adecuados en los medios adecuados (Chomsky dixit). No se trata, como señale, que alguien "mande" a hacer una reseña interesada. Uno tiene que interiorizar que eso es una necesidad de sobrevivencia personal y de manejo adecuado en la escalera de los medios corporativos: El Comercio es uno, como Ud. sabrá.
4. Mi comentario no era personal. Lo felicito si usted tuvo una conducta íntegra (bueno, si se puede llamar así a trabajra en Somos: mea culpa de mi parte). No sé si se habrá percatado que algunos no tienen esa preocupación ética.
5. Por último: la irrelevancia de los ampuero boys es proporcional a su frivolidad COMO PERSONAS (es una opinión personal), pero no como adalides/símbolos/voceros de lo que uno detesta tanto: esa representación SIN contenido tan propia de la sociedad del espectáculo. La Crítica Macro, Estructural, No-Anecdótica que usted pide no es excusa para no hacer un diagnóstico de estos adalides.
Por que lo otro es caer en lo que los Prisioneros más bacanes reclamaban: "Nunca quedas mal, quedas mal con nadie"

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Refiriéndose a la supuesta necesidad de escribir en favor de algunas personas cuando se trabaja en medios de prensa, usted dice: "Uno tiene que interiorizar que eso es una necesidad de sobrevivencia personal y de manejo adecuado en la escalera de los medios corporativos".

Pues, verá: lo que uno tiene que interiorizar es que en todas partes hay franeleros y sobones, por un lado, y, por otro, personas íntegras. Lo que uno tiene que interiorizar es que es una vergüenza escribir por encargo o por un dudoso instinto de supervivencia. Lamento que usted o sus amigos hayan tenido que escribir y publicar cosas que consideraban falsas, y le aconsejo que no lo vuelva a hacer (la mentira no es buena, ¿sabe usted?). Yo no lo hice, y me siento bastante bien conmigo mismo.

Moriarty dijo...

No se preocupe, no me refería a mí. Refería lo que he visto. Afortunadamente, mis amigos y yo auto-editamos fanzines y revistas de (muy) baja circulación, así que nos podemos dar el gusto de hacer todo lo contrario: hablar y dibujar lo que nos gusta y -sobre todo- despotricar de lo que nos disgusta.
No apruebo la autocensura por necesidad de escalar NADA, y lamento que ud. u otros lo hayan entendido así. Aunque claro, tampoco hay que interiorizar "tanto" que hay franeleros y sobones en todas partes; vamos, no le vaya a agarrar gusto a una idea tan intranquilizadora.
Por lo demás, como se ha tomado el trabajo de darle a su respuesta un cariz personal, me permito sugerir que talvez Ud. no estuvo 100% con la línea editorial de Somos (machismo, uso-objeto de la mujer, consumismo, fashionismo de pituquería y otras perlas); yo tampoco lo estuve, por eso entiendo que la necesidad de trabajar nos lleva a sitios no muy gratificantes. Por lo demás, allí aprendí mucho sobre el Periodismo Nazional y sus manejos.
En fin, a ver si nos enfocamos sobre el debate literario (?) y menos a ver quien se siente bien consigo mismo y quien no. Ya hay bastantes blogs de auto-realización personal en la virtualidad.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hace rato que estoy diciendo que hay que hablar de problemas serios. Lo que pasa es que hasta el momento no advierto ninguna idea de su parte más allá de su empecinada crítica de Somos (cómo si ése fuera el punto) y su autoflagelación por haber trabajado allí. Ya envié otro comentario (3:46) que es, creo, bastante serio, y que podría dar pie a una discusión más allá de la anécdota.

Anónimo dijo...

Sólo unas preguntas y acotaciones. ¿Cuántos libros de Oscar Colchado criticó Faverón en su paso por "Somos" (ojo, "Rosa Cuchillo" es de 1997)? Mejor, ¿cuántos libros de Colchado se han reseñado en "Somos" en toda su historia? ¿Cuántas entrevistas o reseñas a Miguel Gutiérrez? Claro, si "Somos" es la medida, que no tiene por qué serlo. Pero más allá de la narrativa, ¿cuántas notas a "El libro del atolondrado" de Óscar Málaga, Premio Rulfo de Poesía, y cuántas a "Muslo que Subo"? Cualquier persona con un mínimo interés por la cultura en el Perú se percata de que claramente el tema es estructural, pero que además hay quienes buscan perpetuar esos esquemas a conveniencia. Y junto a los actores que actualizan esas taras, también hay una larga fila de gente que peca por omisión. No hacer nada por transformar un orden viciado también acarrea una responsabilidad.

Moriarty dijo...

Bueno, como parece no ha entendido mi punto más allá de mi autoflagelación y su autobeatificación, lo expongo:

a. Usted dice que el debate no fue trascendente o relevante por que se centró en anecdótas.

b. Sostengo que el debate no fue memorable pero si contribuyó a hacerlo más perceptible públicamente (si la literatura nacional es un asunto público).

c. Usted dice que el debate es válido sólo si evita las anécdotas y circunstanciales personales.

d. Sostengo que eso es cierto, pero que los nombres lanzados al foso son sintomáticos de la situación y, por lo tanto, analizables como las causas micro de un problema macro.

e. Ud. dice que nunca mintió.

f. Yo le digo que que bueno que no mintió.

g. Usted sostiene que el problema no es de sectas sino que propone una interesante teoría sobre las castas y el reconocimiento de clases hacia una literatura "popular" que acaso no existe y nadie ha sabido llenar.

h. Interesante, pero me parece que el asunto va más por que el medio literario OFICIAL no tiene nada de popular (si de masivo, pero lo masivo responde al mercado literario: la clase media y pudiente que lee lo que es publicitado en medios "serios" o de los otros, como Som.., no perdón, no mencionaré ese nombre de nuevo). No hay nada que un migrante, un chico de los conos o un hijo de la violencia política encuentre en la Literatura Canónica Nacional: desde Bryce hasta Bayly (paradigma de escritor funcional).

i. Ud. dice que esto último no es responsabilidad de una secta, la cual no tiene el poder para marginar o sepultar toda una literatura No Canónica.

j. De acuerdo, en parte:
j1. La responsabilidad de quienes reclaman atención Oficial es precisamente no preocuparse por crear circuitos de difusión alternativos o canales de difusión no soló "No" Oficiales sino también ANTI-oficiales.
j2. Ese doble juego de muchos reclamones que sin embargo, alimentan el restringido-clasista canal de la Cultura Oficial. Da la impresión que algunos de ellos se contentarían con unas reseñitas y su entrevista con Thays (a quien, en teoría, deberían poco menos que apanar apenas visto si fueran consecuentes).
j3. Pero si me parece que unos pocos (secta, argolla, regios, patota de pitucos, como quiera llamárseles pueden tener una concentración de poder que contribuya a la expansión y asentamiento de las causas SOCIALES que Ud señala. ¿Paranoico? No, creo que la concentración de medios es un fénomeno que se da también en EEUU y Gran Bretaña, y que parcializa la información. Aquí, no sólo la información, sino también la divulgación cultural.

k. Además, creo que el fenómeno de una literatura incapaz de epatar con más personas deviene también de -en el caso de los jóvenes- un solipsismo limeñizado, donde la violencia de la guerra sucia sólo es ruido de fondo y las preocupaciones sobre ser exitoso en el mercado crean la (algo espesa) figura de un escritor/a precoz, que se concentra en dar un buen espectáculo "literario" (del cual no se excluyen shows de patadas), blogs insufriblemente academicones y cierta sumisión a la "levantada de patita" en forma de entrevistas risueñas y apolitizadas. Todo en nombre del MERCADO, como si éste fuera el norte

Anónimo dijo...

Sobre el comentario de Faveron de las 3.46, en relacion con el "aniquilamiento de la cultura libresca", esto me trajo a la memoria de inmediato el fenomeno de la Internet en relacion con la billgeitizacion de la cultura. En ese sentido (y mas alla de las "lecciones" que ofrezca trabajar en un medio como Somos o afines) quiza deberiamos reflexionar sobre la importancia de este nuevo medio (el weblog) dentro de la ansiada democratizacion de la cultura (que, supongo, ese es el tema de fondo, entendiendo por democratizacion lo relacionado tamb con buena literatura -otro tema a discutir, cuales son los parametros para definir una buena literatura?-, la calidad y etc).

Anónimo dijo...

"Muslo que subo" de quien es?
En relacion con el libro y el premio del poeta del setenta Óscar Málaga, este fue entrevistado ampliamente en las paginas culturales de Caretas por el hijo de otro poeta del setenta.

Anónimo dijo...

Sobre esto de aqui: "No hacer nada por transformar un orden viciado también acarrea una responsabilidad", totalmente de acuerdo. En ese sentido, un debate alturado y serio (comentarios, reflexiones, alcances, sugerencias, quejas incluso) a traves de este medio abierto y permanentemente alimentado (con nuevos post, comentarios, como moderador, etc) por Faveron es algo que nos debemos proponer. En nosotros esta, nadie controla esto (solo existe el responsable, de ahi que el weblog lleve su nombre, y hace bien en no permitir que esto se convierta en blogs tipo L Aguirre por decirlo claramente) y la idea de responsabilidad esta aqui tambien implicada. En todos.

brps dijo...

La gente no lee, porque no estudia. La literatura siempre ha sido cosa de gente con cierto grado de instrucción. La educación es pésima en el país. Las mayores posibilidades a una educación que promueva la lectura la tienen gente que se identifica con esos pocos autores a los que mal llaman "criollos" (esa palabra ya ni se debería usar en el sentido que le quieren dar, es patética). El grueso de lectores en el mundo lee solamente aquello que "entiende", que le es cercano, y muchas veces eso es de baja calidad para otros ojos. Además se requiere incluso una apertura mayor, que involucra mayor inteligencia y educación, para leer y disfrutar libros de cualquier fuente considerando solo la calidad literaria pura. Esa gente siempre es poquísima.

El problema de la educación deficiente brindada por el estado es común es todos los países del tercer mundo. Lo veo como un defecto de los estados y las sociedades latinoamericanas al no invertir nunca en educación. La educación es cara y no da beneficios tangibles a corto plazo al estado que usualmente está conformado por gente egoísta e interesada (con representantes de todos los sectores). ¿Qué hacer para arreglar esto? Directamente, meterse en política educativa, promoción educativa y bregar para que mejore la educación en todos lados.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Me pregunto si es realmente válido identificar a ciertos medios de prensa como El Comercio con la cultura "oficial", y me pregunto cuál es el sentido de "oficial" que le dan al término quienes lo vienen usando en esta conversación.

Tengo claro que, por ejemplo, durante los cinco años de gobierno de Alan García El Comercio estuvo bastante lejos de compartir las líneas maestras de la política cultural del Estado. Es bastante evidente que la real prensa oficial de la década fujimorista fue la prensa chicha, alquilada, cuando no vendida, al gobierno. Y es claro que la cultura que esa prensa promovio poco tiene que ver con la imagen que El Comercio da de lo que es cultura.

El Comercio es un diario conservador, que suele defender una idea de la cultura más relacionada con el museo y la biblioteca que con el taller y la calle. Los héroes culturales de El Comercio son los artistas más canónicos y firmemente establecidos: Vargas Llosa, Szyszlo, Blanca Varela, etc. Los héroes culturales de la prensa oficial desde hace mucho son más bien artistas populares como Abencia Meza o mitos urbanos como Chacalón.

La cultura de El Comercio es casi siempre elitista (pero no siempre), mientras que la de la prensa oficial es populista.

Sin embargo, esto es interesante: El Comercio, dada esa concepción de la cultura que creemos percibir en él, suele concentrar entre sus redactores a artistas, poetas y escritores. Lo curioso es que, en contra de lo que la gente suele suponer, muchos de esos escritores no son precisamente adalides de la idea de cultura que más habitualmente se identifica con El Comercio.

Durante el tiempo en que yo estuve allí, trabajaron regularmente para El Comercio (muchos como miembros permanentes de la redacción), no sólo Fernando Ampuero y Alonso Cueto (nombres que ahora se subraya como si su sola mención hiriese), sino Óscar Malca, Rocío Silva Santisteban, Marcela Robles, Doris Bayly, Alonso Rabí, Ricardo González Vigil, César Gutiérrez, Rocío Castro, etc. Es curioso: ¿esos son los nombres que, según muchos han anunciado aquí mismo, poco menos que controlan la escena cultural peruana? ¿Y entonces cómo es que esa escena no se ha transformado en una colorida mezcla de cultura underground con reivindicaciones feministas, izquierdismo progresista, defensa de la cultura provinciana, etc, etc?

Yo sé que ahora alguien dirá, porque ese suele ser el nivel de la conversación, lamentablemente, que estoy "defendiendo a mis ex empleadores" (para decirlo amablemente). Pues que esto quede claro: no tengo ninguna intención de defender a la familia Miró Quesada, no tengo ningún problema en señalar los errores de El Comercio y la manera en que el diario desaprovecha, día a día, su posibilidad de colaborar en la reforma de las estructuras sociales del país.

Pero, precisamente porque conozco cómo funciona El Comercio, y porque soy capaz de ver la distancia enorme entre los lineamientos culturales de el diario y los de la verdadera prensa oficial, pensé que era buena idea enumerar esas diferencias.

En el Perú hay una GRAN distancia entre la cultura oficial (representada, entre otras cosas, por la prensa chicha) y el establishment cultural (represntado, entre otros, y sólo parcialmente, por El Comercio). Quien no se dé cuenta de ello, cae en facilismos y simplificaciones, creo yo.

Anónimo dijo...

Faverón intenta desasociar cultura oficial con establishment cultural. No creo que sea posible esa separación. Una (el establishment cultural) es la punta del iceberg de la otra. La acotación sobre lo disímil de los redactores que conforman la plana del decano podría sugerir que ellos ejercen o han ejercido sus puntos de vista culturales sobre la línea editorial -estamos de acuerdo- conservadora del diario. Dudo que eso haya pasado. De ahí la pregunta acerca de qué hacemos o hicimos o hicieron para no permitir que esa versión reaccionaria y decimonónica de la cultura prevalezca en uno de los medios que más la alienta. ¿Cuál es la responsabilidad del periodista? De nuevo, ¿Faverón reseñó a Colchado Lucio, cuya obra dice admirar, cuando criticaba a página en "Somos" -por otra parte, es una lástima que la literatura haya perdido ese espacio en dicha revista? Pero Faverón también asegura que El Comercio gusta de los escritores consagrados. ¿Premios como el Rulfo no son suficientemente consagratorios? ¿Qué premios ganó Ampuero o Niño de Guzmán para merecer el protagonismo que El Comercio les brinda? Aquí el comentario de Faverón es muy útil: el mencionado periódico busca "representar" editorialmente al público al que se dirige. Perfecto, ¿pero acaso es honesto que un periodista cultural acepte sin más ese criterio, digamos, extra periodístico y extra literario? Hablemos, entonces, de ética. Las instituciones, en tanto entes abstractos, son inumputables. ¿Pero las personas, los periodistas también?

Anónimo dijo...

No choquen con Willy Niño, que es un escritor serio.

Mario Michelena dijo...

Mi viejo, siempre que le gusta una película, como no sabe qué decir, dice que está "bien hecha". También usa categorías como "gente decente". En el mismo sentido, muchísima gente (incluyendo cobradores de micro o vendedores ambulantes) responderán "El Comercio" si se les pregunta qué periódico en el Perú es un periódico "serio". Muchos menos podrían decir si es conservador o no, etc.. Esa aparente seriedad, la estabilidad que le ha permitido durar ciento y pico años (basada en su enorme dominio en el terreno de los avisos clasificados que le permite sobrevivir el embate de los tabloides) le dan a el Comercio una pátina de "diario oficial" que no tiene nada que ver con la "cultura oficial" de la que habla Faverón, pero que creo que es aquella a la que se referían los otros posts. Creo que eso sí crea una cierta oficialidad literaria, aunque en ello haya también un cierto mecanismo de retroalimentación porque aquellos canonizados son de la clase e ideología de la mayoría de los lectores. El problema es que, considerando que el lustre de "serio y culto" que irradia el Comercio influye también en quienes no lo leen (ni leen, tampoco), eso proyecta más allá de sus lectores aquel Parnaso limeño, conservador y regio. Por supuesto, una reseña en contra de Bryce puede ser un esfuerzo desde dentro por erosionar semejante aparato, y me parece loable (sin cacha) pero creo que el aparato existe. Digo, me parece. A menos que el problema sea estrictamente con la palabra "oficial".

Anónimo dijo...

Un comentarista anonimo dice: "Faverón intenta desasociar cultura oficial con establishment cultural. No creo que sea posible esa separación. Una (el establishment cultural) es la punta del iceberg de la otra." Asi es. Faveron, El Comercio es super oficial. Vive pegadito a eso. Mira sino como ahora mismo un Miro Quesada (uno que es o ha sido tambien profesor de filosofia en San Marcos) ha conseguido el puesto de Embajador (nada menos, o sea se trata de un pueso politico) en Francia. Y Alonso Ruiz Rosas se ha ido a trabajar con él. Y no olvidemos que A R-R tiene columna propia en Somos y es partner del editor Malca y patisima de Bernardo Roca Rey (al cual no por nada le ha buscado un sitio en lo de Guadalajara). El Comercio no es solo conservador y elitista, es tambien oficial.
Y sobre este comentario suyo: "Tengo claro que, por ejemplo, durante los cinco años de gobierno de Alan García El Comercio estuvo bastante lejos de compartir las líneas maestras de la política cultural del Estado." No se a que se referira con "lineas maestras" (al CICLA, al CONCYTEC?), pero basta revisar los suplementos dominicales del quinquenio aprista para ver las paginotas que se le dedicaban a Alan Garcia. No por nada los Miro Quesada pusieron de editor a un aprista (hoy peruposibilista): el inefable Hugo Garavito.

Anónimo dijo...

No choquen con Willy Niño, que es un escritor serio... tan serio, que no le dieron el cargo de editor de "Identidades", el suplemento cultural del Peruano por borrachoso.
Y por ahí mencionan tambien a Hugo Garavito, ex Director del Peruno...
¿A eso se referiran con cultura oficial? ¿La dupla El Peruano-El Comercio?

Anónimo dijo...

perfecto, faverón: no confundamos "cultura oficial" con "establishment oficial". y de eso ultimo es de lo que han estado hablando los comentaristas de aquí. así que hablemos solo de "establishment". y El Comercio lo es. Porque... Dina Páucar, Chacalón? Representan, seguro, a un gran sector de peruanos (mejor dicho: limeños de padres o abuelos provincianos), pero ese mismo sector, a la hora de buscar a quién leer, si acaso lo hace, mirará en las páginas culturales de El Comercio. El Comercio se ha consolidado como difusor de lo que es culto. Seguro que Ojo se lee más, pero, ¿Ojo recomienda libros?
También, por ejemplo, si Correo recomienda libros, ¿no es cierto que la gente preferirá la opinión del reseñista de El Comercio a la opinión del reseñista de Correo?
Una cosa son los números, faverón, y otra muy distinta el posicionamiento. Si hablamos de números, claro: Dina Páucar convoca más gente que Ampuero y Ojo se lee más que El Comercio. Si hablamos de posicionamiento, incluso los fans de Dina Páucar creerán que Ampuero es un héroe de nuestras letras porque El Comercio alimenta ese error.

Anónimo dijo...

Tiene logica lo que dice Usuario Anonimo 4:09 PM.

Anónimo dijo...

Pero entonces, cual es el 'kit' del asunto? El posicionamiento?

Martin dijo...

Sera por eso entonces, por posicionamiento, que Ampuero durante la polemica (y como promocionando su libro de cuentos) se fue a Oh Diosas y a Magaly TV. Excelente posicionamiento! O hay posicionamientos positivos y posicionamientos negativos? Caretas solo tira cinco mil ejemplares, de ahi que en lugar de un suplemento cultural tenga uno relativo a Ellos (los regios) & Ellas (las regias). Relativa\o tambien eso del posicionamiento.

Anónimo dijo...

Nadie ha dicho jamas, ni El Comercio cuando le ha dedicado sus mejores cherrys, que "Ampuero es un héroe de nuestras letras". Eso es caricaturizar. Tampoco, tampoco.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Mario, creo que cometes algunos errores dentro de una argumentación que, por otro lado, me parece bastante correcta. Instituciones como El Comercio pueden proyectar una imagen de seriedad y cultura, pero eso no es necesariamente un valor que tenga demasiado atractivo en la sociedad peruana. Ser serio y culto fue uno de los motivos por los cuales Vargas Llosa resultó antipático ante las mayorías en los tiempos de su candidatura. De hecho, El Comercio podría ganar lectores si se desprendiera de su imagen de seriedad: no lo hace porque eso reduciría su capacidad de atraer avisaje: en efecto, un tipo serio y culto es alguien a quien yo puedo confiarle mi dinero (es la misma lógica por la cual los bancos cultivan una imagen de seriedad e invierten cientos de miles en actividades culturales). Pero no es necesariamente alguien a quien yo le vaya a obedecer en mi vida diaria. (Si yo no quiero ser serio y no tengo ningún aprecio por cierto tipo de arte, no tengo por qué imitar a quien sí parece serio y culto). Y, no te olvides, la cultura es la suma de las prácticas de producción y transmisión de significados en una sociedad. Cualquier diario chicha es, en efecto, más influyente en eso que El Comercio o La República o Expreso o cualquier otro diario más o menos tradicional. El Comercio es muy POCO influyente en ese aspecto, y casi no puedo pensar en ninguna institución privada que sí lo sea (sin duda la Universidad Católica es la que más se aproxima a serlo, pero incluso en su caso su esfera de acción en minúscula si se piensa en las dimensiones de nuestra sociedad). El establishment cultural peruano es extremadamente débil, está muy lejos de ser lo que la gente (juzgo por los posts) parece imaginar.

Que una edición de 2000 ejemplares de un autor más o menos importante se agote, en el Perú, es un triunfo rotundo, un best seller; en casi cualquier lugar del planeta, sería un fracaso estrepitoso. ¿No nos dice eso nada acerca del tamaño infinitecimal al que se ha reducido nuestro establishment?

Me pregunto: ¿no se podría lograr mayores cosas, mucho mayores, prescindiendo de una vez por todas de los circuitos típicos? ¿Pelearse con todo el mundo para ser reseñado en El Comercio y poder vender 500 ejemplares de un libro es en verdad a lo que deben aspirar los escritores en un país que se acerca a los 30 millones de habitantes?

Yo creo que el problema no es salir o no salir en El Comercio; el problema es salir o no salir del estrecho panorama mental con que la gente ve la vida cultural en el país, e intentar cosas nuevas, con algo de audacia.

Mario Michelena dijo...

Quiero puntualizar dos cosas: una, que en mi post usaba la palabra "cultura" en el sentido laxo y prejuicioso en que la usaban los miembros tradicionales de nuestra burguesía para considerarse a sí mismos gente culta y decente. Y nada de andar con esas ideas antropológicas de que la virgen de Chapi también es cultura porque esas son choladas aggg, pues, hija (para citar al más pernicioso de nuestros dizque satiristas) Por otro lado, totalmente de acuerdo con lo que señala Gustavo de lo infinitesimal de nuestro medio literario e intelectual, y de la influencia proporcionalmente mínima del Comercio sobre un país de 30 millones. Sin embargo, para mí el meollo está en mi discrepancia con una frase de GF como esta: "Instituciones como El Comercio pueden proyectar una imagen de seriedad y cultura, pero eso no es necesariamente un valor que tenga demasiado atractivo en la sociedad peruana". Carece de atractivo para el diario sobrevivir de la criollada y el subempleo. Pero creo que por lo menos 15 de esos 30 millones saben que Vallejo, Gonzalez Prada y Palma han acabado en billetes y Chacalón nunca lo hará. Sí, llamarán Vallejos al primero y a los otros dos no los reconocerán a menos que lean el nombre inscrito minúsculamente sobre el billete, y entonces apenas les sonara, vagamente si es que. Pero aún siendo así de tenue su relación con ese Parnaso, intuyen que está allí y que acabar en billete debe ser casi como tener plata o poder. En cuanto a nosotros, seguiremos minúsculamente preguntandonos estas cosas, digo, porque estoy feliz de que hayan como 100 posts en este blog y felicito a Faverón, pero tampoco movemos masas, colegas.

Mario Michelena dijo...

"acabar en billete debe ser casi como tener plata o poder o prestigio" hubiera querido decir.

Leo Zelada Grajeda dijo...

1.-Primero definamos categorias para dialogar seriamente.La categoria "clase social" ya funciona en sentido clasico en el escenarios social actual.Se utiliza ahora la categoria de capas sociales,que viene mas acorde con el incipiente pero sostenido proceso de movilidad social en el Perú.
2.-El debate Andino-criollo parafraseando a Baudriilar "no tuvo lugar",mas fue una estrategia de simulación con el fin de un exito editorial via el escandalo.
3.-Empero,este debate dio origen a repensar racionalmente el tema de la identidad en la literatura peruana,mas esto se ha dado en este blog por algunos de sus participantes,no en un debate de egos ventilado en un diario de circulación nacional,sino en este blog.Paradojicamente en este blog ha sido el lugar donde con mayor profundidad el supuesto debate antes mencionado.
4.-Tema vital en la literatura peruana.Las preguntas correctas serian entonces ¿Que tipo de literatura representa a la mayoria de la población de nuestro pais?¿cual es la identidad de la literatura peruana?¿tenemos identidad?¿la literatura es un genero que puede estar al margen del contexto social?.
Partamos con estas interrogantes para aterrizar en la realidad.

Anónimo dijo...

este blog es la cosa más aburrida, pomposa y revejida que he visto nunca. aburridísimo.