23.10.05

El extraño caso del Dr. Aguirre y el blogger Hyde

¿Quién es el real? ¿El homofóbico blogger o el bastante más ponderado
columnista de La República? (Fotomontaje: gfp).

Leonardo Aguirre ha contestado mi comentario de hace unos días. Su respuesta completa se puede ver entre los comentarios a mi texto La lengua homofóbica del señor Leonardo Aguirre. La parte que me alude dice:

"Primero dices que no soy escritor. Y, luego, que ´un escritor debe ser juzgado por todo lo que escribe´. Perfecto. Pero, pregunto: ¿has leído TODO lo que escribo? Creo que tu análisis ha descuidado lo más importante: mi libro". Luego continúa: "El verdadero objeto de vuestras disquisiciones debería ser mi libro. No yo (desde cierto punto de vista, el autor es un mero accidente y no puede ser más importante que su obra)".

Suena casi justo. El problema es que yo no he aludido en ningún caso y de ninguna manera a nada que tenga que ver con la vida privada de Leonardo Aguirre. He aludido a sus textos. Nada más que a sus escritos. Y únicamente a sus escritos en Internet. Y nadie necesita leer sus cuentos para juzgar las cosas que él ha publicado en su blog.

La parte central de mi respuesta la copio a continuación:

"Si uno dice que un hombre es responsable por todos sus actos, eso quiere decir que es responsable por cada una de las cosas que hace. No quiere decir que sólo sea responsable por la suma total de sus actos.

"Si uno dice que un escritor es responsable por todo lo que escribe, eso quiere decir que es responsable por cada una de las cosas que escribe. No que sólo sea responsable por la suma total de sus escritos.

"Alguien que un día roba una billetera no puede defendesrse diciendo: "pero miren, todos los demás días de mi vida no robé jamás una billetera".


"¿Te defenderás tú diciendo que cuando escribes cuentos no eres homofóbico? ¿Dirás que sólo promueves la bajeza de ese lenguaje por Internet, día tras día, pero nunca sobre el papel, o en tu trabajo a sueldo? Esas defensas, Leonardo Aguirre, son absurdas, no tienen sentido, salvo que estuvieras reclamando impunidad por esquizofrenia.


"Precisamente, cuando se cae en esas duplicidades es cuando se pasa de ser un escritor a ser simplemente alguien que escribe. ¿Poner palabras unas detrás de otras? Eso lo hace cualquiera. Entender la ética de una profesión intelectual es mucho más difícil, y tú todavía no lo has logrado".


2 comentarios:

Guille, da maus dijo...

Vaya combate, cada cual tratando de limpiarse de lo que dice el otro, atribuyéndole ciertas conductas reprochables. Lo cual confirma que el ambiente literario como cualquier otro ambiente tiene sus perlas, comenzando con la gente que escoge sus interlocutores de acuerdo a su estatura intelectual.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Imagino que el ratoncito de tu fotografía no será una referencia a tu propia estatura intelectual, ¿no Guille?

Yo no escojo interlocutores, yo simplemente hablo con quienes quieran sobre los temas que parezcan oportunos. Si le hago una crítica a alguien, entiendo que tiene derecho a replicar, y a que yo le preste atención a sus réplicas. Nada más.