15.12.05

Viejos online / libros a granel

Este blogger, por ejemplo, no es un chiquillo, pero ahí está, haciendo lo que puede por ser un cibernauta.


A mi llegada a Lima (aquí estaré por un mes), me he encontrado con una pregunta en el blog de Iván Thays, relacionada con mi comentario de días atrás aceraca de la encuesta anual de El Comercio. Dice Iván:

"Habría que preguntarle a Gustavo Faverón, por ejemplo, abierto admirador de Enrique Prochazka, si votó por él (y si lo hizo, cuántas veces lo hizo). Es probable que la respuesta sea negativa por una simple razón: quien admira a Prochazka no es el prototipo de elector en una votación electrónica como la propuesta por El Comercio, y menos aún tiene esperanza (o interés) de que un autor complejo como él gane una elección de popularidad como ésta".

Te equivocas, Iván. He votado por Enrique 755 veces; de hecho, yo soy el total de ese porcentaje de seguidores suyos que aparece en los resultados parciales (pueden llamarme "Quince Por Ciento". Y es mi esperanza que un día sus libros sean leídos en el horario de las nueve de la noche en todos los canales de televisión del país.

Dejando las (malas) bromas de lado, debo decir que de me di una vuelta por El Virrey hace un rato, después de un año y medio, y estoy impresionado por la cantidad de libros peruanos nuevos, e, incluso más, por el número de editoriales que ni siquiera existían en mi última visita a Lima. Es reconfortante, sin duda; esperemos que no sea una epidemia, sino una endemia.

Quienes viven aquí y ven de cerca el fenómeno, ¿a qué lo atribuyen? ¿Revitalización económica? ¿Oferta y demanda ocasionada por la aparición de nuevos escritores? ¿Quijotismo saludable? ¿Casualidad? ¿Necesidad ocasionada por la falta de criterio de las editoriales mayores? ¿Cuánto tiempo sobrevivirán esas editoriales?

6 comentarios:

Martín dijo...

Daré una respuesta quijotesca: leer y escribir son actividades tan humanas que siempre buscarán maneras de abrirse derroteros, por eso siempre surgirán editoriales que quieran arriesgarse, incluso en un mercado tan difícil como el peruano… Ahora, desde que, dicen, Editorial Planeta viene a instalarse al Perú, por algo será…

Anónimo dijo...

Planeta ya está en el Perú. Publicó a Giacosa.

Martín dijo...

Gracias por confirmármelo, amigo… =)

Anónimo dijo...

bueno, tampoco habria que descartar el lavado de narcodolares como causa principal de este "boom".

Mario Michelena dijo...

Lo más relevante no es solamente que haya muchas editoriales nuevas, sino qué están haciendo. A diferencia de la apuesta por lo que tiene resonancia mediática (p.e. Giacosa), la mayoría de las nuevas (Sarita Cartonera, Album del Universo Bakterial, Matalamanga, Estruendomudo, etc.) están arriesgando con gente joven inédita. Creo que ese es el quid del asunto, que lleva a la pregunta filosófica contenida en esa salsa de los 70s: ¿Y cómo lo hace? ¡Yo no sé!/ ¿Cuál es el negocio? ¡Sepa usted!
Ojalá duren y florezcan, pues. De hecho, estruendomudo fue quien editó la antología "La selección peruana" sobre la cual se armó debate hará un mes en el blog de D.Salas

Martín dijo...

Si en España requieren de políticas como la «Ley de Precio Fijo» (que permite al lector comprar al mismo precio a los pequeños y grandes distribuidores) para que puedan sobrevivir editoriales pequeñas… Debe destacarse que, contra viento y marea, surjan en el Perú iniciativas como las de Matalamanga o Estruendomudo… Es cierto: sería positivo que logren prosperar…