15.5.06

Santiago matagringos

Yuyachkani es, sin el menor asomo de duda, lo más interesante que ha dado el Perú a la escena teatral contemporánea.

Su nombre quechua funde los sentidos de algo que en español mencionamos con dos verbos distintos: pensar y recordar. Hoy que tantos escritores peruanos se deciden a recordar nuestra historia reciente, los años de la violencia sobre todo, no está de más tener en mente ese doble sentido: de poco vale recordar si no se reflexiona.

Gracias a un email de Peter Elmore a Carolyn, mi enamorada, me entero de que los Yuyas estuvieron en Los Angeles hace unos días, presentando Santiago, una obra en cuya hechura el mismo Peter colaboró con los miembros del grupo.

El diario Los Angeles Times publicó un comentario caluroso de Agustin Gurza sobre el montaje. Al final de su reseña, Gurza hace notar que el tema de la pieza, que emocionó y divirtió a la audiencia peruana, encontró un eco insospechado también entre el público americano, que percibió en la historia del santo matamoros/mataindios una suelte de comentario involuntario sobre el conflicto de Irak y los Estados Unidos.

Foto: Lawrence K. Ho.

2 comentarios:

Erika Almenara dijo...

Qué gusto saber que también estamos por allá.
Saludos

Martin Bolivar dijo...

Está bien que la cultura peruana arribe a otras latitudes para ser mejor comprendida.