7.6.06

Genealogías

Olvidemos que nos dieron al Apra (y que nos la vuelven a dar cada vez que nos distraemos): los trujillanos nos dieron también a César Vallejo, y eso es suficiente para vivir en deuda con ellos. Y para que ellos vivan en deuda consigo mismos, aparentemente: en Santiago de Chuco, la patria chica del poeta, según cuenta una divertida crónica de Jorge Loayza, aparecida el último domingo en La República, Vallejo no es sólo un héroe ni sólo un ídolo: es una divinidad local.

Para otros norteños, en cambio, Vallejo no es sino un escalón en el notable estallido literario que condujo a la aparición de la obra de Eduardo González Viaña. Veamos, al respecto, lo que dice la página web Correo de Sálem:

"González Viaña significa la continuación y el coronamiento espléndido de una eclosión literaria surgida en el norte del Perú que haría de Trujillo, a lo largo del siglo, el lugar donde surgen figuras universales de la literatura peruana como es el caso de Ciro Alegría y César Vallejo. En las primeras décadas, ellos se expresaron al frente de un grupo literario llamado "Norte". Tiempo después, "Trilce", el grupo de EGV, sería directo sucesor de aquél".

En efecto, el párrafo asegura que Vallejo y Alegría son parte de una "eclosión literaria" cuyo real "coronamiento" sobrevendría con los libros de González Viaña, cereza del pastel literario trujillano. Así que Vallejo es un simple antecedente suyo. Interesante. ¿Y quién es el administrador del sitio web Correo de Sálem? ¿Quién el crítico autor de esas afirmaciones? Su nombre es Eduardo González Viaña. Eso es aun más interesante. ¿No es verdad?

Imágenes: González Viaña y César Vallejo Ynfantes, sobrino del poeta, residente aun en Santiago de Chuco.

2 comentarios:

sol rojo dijo...

que un escritor de la talla indiscutible de Gonzalez Viaña se considere sucesor de otros escritores de su tierra, entre ellos del inalcanzable Vallejo, a quién le hace daño si no a una personalidad ególatra y envidiosa que no peude soportar la verdad: que su condición de crítico es inferior a la condición creadora de escritores como Gonzalez Viaña.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Imagino que el comentario es irónico.