22.8.06

Bombardero

Una primicia: Quipu publica un capítulo entero de la novela Bombardero, de César Gutiérrez, setenta y cinco páginas, respetando su peculiar diseño experimental, que tiene, por cierto, un toque de Sebald y varios de letrismo vanguardista.



Para mí es un placer colocar el fragmento en Quipu, con la esperanza de que, según conversamos, los siguientes capítulos, acaso, puedan seguir llegando a Quipu.


No recuerdo un caso, en la literatura peruana, en que una primera novela haya causado tanta expectativa y, a la vez, haya tenido tan mala suerte editorial, como le sucede a Bombardero, la novela cada vez menos inédita de César.


Hueso Húmero
publicó un adelanto, Paolo de Lima otro más y, si no me equivoco, alguna tercera fuente presentó fragmentos adicionales. Rodrigo Quijano se preguntó, en carta a Abelardo Oquendo, si no sería ésta la novela que nadara a contracorriente de la norma narrativa contemporánea y le abriera unas nuevas puertas.

En la blogósfera la han coronado y la han vapuleado personas que, en ambos casos, la conocen apenas por tramos brevísimos, e incluso se ha hecho circular rumores acerca de envidiosos y malvados que hacen lo posible para que el libro no vea la luz (evidentemente, el líder de esos malosos es un servidor).


Por cierto: escritor arequipeño, autor de un sólo libro editado (el poemario La caída del equilibrista), César cumple perfectamente los requisitos para presentar su trabajo en Quipu.

2 comentarios:

Javier Yépez dijo...

Encontré este comentario en el blog de Victor Coral, bajo el post sobre una (inverosímil y oportunísima) amenaza de muerte. Ojo con las alusiones (acusaciones, más bien) nada sutiles al administrador de Puente Aéreo. Está firmado como "anónimo" (aunque dice, graciosamente, "yo publico con mi nombre") pero no hay que ser muy perspicaces para adivinar que es el propio Coral (¿se descuidó o se sacó la máscara definitivamente?) quien se hace el ofendido porque Faverón transcribió la denuncia de Ruiz Ortega.

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Zelada: la catadura (diría mejor "caradura") moral de ciertos bloggers se ve en estos casos. Y todavía tienen el ánimo de erigirse en censores de la blogósfera y de comprar a indigentes morales y literarios para acusar de patrañas a los bloggers decentes.

Cuando todo el mundo se ha dado cuenta ya de quién maneja ese Puerto equívoco (y lo digo por un lapsus que cierto blogger tuvo una vez) donde ventila sus marketeos y su envidia.

Lo mejor contra el terror es ponerlo en evidencia. Que los cobardes se oculten detrás de sus bombarderos de papel. Yo lucho con mis ideas y mi escritura contra la ideología del terror, la envidia y el resentimiento. Publico con mi nombre lo que creo, y no tengo que hacer ruindades como repartir fotocopias en una universidad gringa para perjudicar a otro crítico.

8/23/2006 10:30 AM

eljulei dijo...

los daños colaterales a tanta discriminacion, permiten en el ojo de los implicados lectorales estar seguros de lo que leen ¿no es asi? no nos dejamos engañar por mas que lo inententen. Lo unico que no sabemos es, si vamos a leer la asombrosa novela bombardero a travez de las paginas de internet o, por fin, un libro editado que permita a mi y a unos cuantos mas acceder, como otro tipo de lector disfruta a roncagliolo o a cueto. La discriminacion del arte a llegado en mi querida patria, a convertirse en las risas de futuras generaciones desprovistas seguramente de mejores historias que contar