12.10.06

Dr. Auster and Mr. Blank

Fue en verdad notable (todo un ejemplo de la utilidad de los blogs informativos), la cobertura que el blogger vasco Aitor Alonso dio en su momento a la recepción crítica de Brooklyn Follies, la ahora penúltima novela del gran Paul Auster.

Alonso
aspira a repetir el plato en estas semanas con la cobertura crítica de
Travels in the Scriptorium, hoy la más reciente novela del maestro neoyorquino.

Si siguen este enlace verán a qué me refiero: Alonso ha recopilado decenas de comentarios críticos sobre Brooklyn Follies y ahora inaugura un trabajo similar referido al nuevo libro de Auster, reproduciendo en su blog la reseña que Deborah Friedell ha hecho pública en The Times Literary Supplement de Londres, y anunciando que allí recogerá las que encuentre en el futuro. (Cuidado con la reseña de Friedell, que, increíblemente, cuenta el giro final de la trama).

A juzgar por el comentario de Friedell, Auster está más metaliterario que nunca, y Travels in the Scriptorium promete ser una fiesta para los detectives de referencias: el protagonista es un alter ego de Auster, llamado Mr. Blank porque, precisamente, es una suerte de espacio vacío: un escritor que ha perdido la memoria y que recibe, en el encierro de su despacho, la visita de los personajes de sus libros, todos los cuales resultan ser personajes de los libros de Auster.

Adivinaron: el libro será el reencuentro de los lectores con personajes tan alucinantes como Peter Stillman, Quinn y Benjamin Sachs. Lo compraría corriendo para el largo viaje en avión que me toca mañana, pero, por desgracia, ha aparecido ya en Inglaterra y sin embargo aún no en los Estados Unidos.

(El dato, por cierto, se lo debo una vez más a
Álvaro Salcedo).

2 comentarios:

Claroscuro dijo...

Sería sumamente interesante contar con una buena importadora de libros gringos que no sólo traiga paperback best-sellers y más aun ya fríos a Perú. En realidad hay más anglo-lectores literarios de lo que las distribuidoras piensan. De hecho tendremos que esperar más que tú, Gustavo.
Saludos,
Eberth

Auggie dijo...

Estimado Gustavo.
Sólo puedo agradecerte tu elogioso texto, que evidentemente no merezco. Un saludo y bienvenido, tu y tus lectores, a mi humilde blog.
Aitor