29.10.06

Libros al peso

Recibo una carta de Ricardo Vírhuez y Javier Garvich, los editores de la Revista Peruana de Literatura. La carta es un llamado a apoyar cierta iniciativa parlamentaria del congresista loretano Víctor Isla Rojas. Este es el texto de la carta (disculpen la falta de acentos):

"Algo inusual esta ocurriendo en nuestros dias y requiere de la participacion de todos los escritores, editores, investigadores e intelectuales en general para que ocurra lo inesperado. Sucede que el congresista por Loreto,Victor Isla Rojas, ha presentado un proyecto de ley que en su unico articulo dice lo siguiente:

"Todos los gobiernos regionales y las municipalidades provinciales y distritales destinaran el 1% de su presupuesto anual a la publicacion de libros y revistas con el fin de promover la lectura, la creacion literaria y la investigacion social y cientifica en todo el territorio nacional
.

"Este proyecto de ley ha sido derivado a las comisiones de Descentalizacion del Congreso, y a la de Prepuesto, para luego ser presentado al Pleno y ser debatido. Si se aprueba este proyecto, tendremos que para el año 2007 nos espera un presupuesto masivo y obligatorio de parte de todos los municipios y gobiernos regionales del Peru para publicar libros... Naturalmente, pensamos que esta iniciativa merece nuestro apoyo completo y desinteresado, nuestros pronunciamientos contundentes y cotidianos ante la prensa, ante las comisiones citadas, ante cualquiera donde pueda oirse nuestra voz, para lograr que por fin haya una partida presupuestal obligatoria para publicar libros. El enlace en la pagina web del Congreso es el siguiente:

http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/CLProLey2006.nsf

"Esperamos que nos ayuden a difundir esta iniciativa y la pasen a todos sus correos, a todos su amigos interesados en la cultura, a todos los que puedan sumar en este hermoso proyecto. El escritorOswaldo Reynoso opina que deberiamos hacer una gran marcha, una inmensa manifestacion exigiendo la aprobacion de este proyecto. Es una gran idea. Estamos seguros de que cada uno de nosotros podra aportar con nuevas ideas, pronunciamientos urgentes, en fin, nuestra palabra comprometida".

Hasta allí la carta. Si ingresan al enlace colocado arriba, y buscan los proyectos de ley presentados el día 20 de octubre encontrarán el texto completo. El escritor
Oswaldo Reynoso, antes de entusiasmarse, debería darle una mirada al párrafo que dice que el objetivo de la ley es incentivar "publicaciones diversas y de todos los colores". No vaya a terminar llevándose una sorpresa.

A mí me parece que el texto de la ley es poco menos que una caricatura: un arranque tan poco meditado como el que podría tener cualquiera de nosotros en una charla de café.

Si alguien quiere ayudar a que la idea (que suena obviamente paradiasiaca) tome alguna forma realista y se vuelva practicable, entonces, en lugar de promover marchas de cuarenta escritores cuyos nombres y rostros nada dicen en absoluto a la opinión pública, debería proponerse formar un equipo que aconseje al congresista Isla (un humalista cuyas credenciales no estaría de más revisar, dicho sea de paso) para que le dé cierta seriedad a su propuesta.

Tal como está, la ley no es nada. Es simplemente un saludo a la bandera, una venia para la tribuna, cuyo efecto inmediato sería la proliferación de mamarrachos proselitistas dirigidos por improvisados secretarios culturales nombrados a dedo por algún alcalde que, a su vez, nunca habrá abierto un libro en su vida.

5 comentarios:

la cueva de los pájaros dijo...

Pienso que es menos que un saludo a la bandera, sorprende sin embargo como es que Virhuez se emociona tanto con este cuento para niños. Si algo se debe hacer para que desde el Estado se preocupen realmente por los libros, los escritores, la creación en general, no será a través del iluso proyecto de un congresista (menos humalista), todo lo contrario son los propios creadores los que deberían reclamar ese derecho, claro no con marchitas de desconocidos, sino articulando un documento consistente que les diga en la cara a nuestros políticos cómo es que en otros países sí se preocupan por sus creadores, promoviendo concursos, encuentros, implementando bibliotecas, otorgando becas, y una serie de recursos que los hace sentir que no están huérfanos de Estado.
Así que no hay que emocionarse, además el 1%?, que acaso nos subestiman?, el 1% de todas las regiones es un dineral, parece que aún intentan jugar a la noticia. Tranquilos.

Gabriel Espinoza dijo...

Hola Gustavo:
En el tema de la promoción de la lectura hay que ser muy claros. Pienso que de lo que se trata es que las personas adquieran el hábito de la lectura, no que los editores tengan asegurado el negocio.
Un proyecto como el que se menciona no es más que un lobby (descarado) de editores o de aspirantes a editores para que el Estado o los gobiernos regionales les tengan que comprar su producción.
Qué vivos.

Pukaruna dijo...

Estimado Gustavo:

Soy Javier Garvich y, de entrada, no hagas cachita con mi nick de blogger, es una historia muy larga y te la contaré en otra ocasión.

Comprendo tu desconfianza y hasta tu desdén para con una enésima iniciativa de promoción del libro. Pero creo que, si conocieras un poco más los detalles, por lo menos serías menos desconfiado y mucho menos hiriente:

Te cuento que esta iniciativa viene de algo que se ha iniciado en la región de Loreto y lo mencioné hace unos días.

El gobierno de Loreto destinó una partida (creo que alrededor de un millón de soles) a publicar una colección de quince títulos de literatura loretana contemporánea. La iniciativa no es nueva porque hace unos años sacó una colección de clásicos de la literatura loretana ("Sangama", "Paiche", etc.), colección ya agotada.

Lo novedoso de esta iniciativa es, en primer lugar, que viene del canon. Luego, publican literatura de sus paisanos. Algo importantísimo porque la gente, creo yo, debiera conocer a sus escritores más próximos, aunque sea para flegelarlos después. claro que otra respuesta puede ser una mejora de la autoestima colectiva y la propia identidad, que ha rendido buenas migas en Chimbote (aunque eso sería motivo de otro mail).
El gobierno regional ha sacado un tiraje de mil ejemplares en once volúmenes (algunos llevaban consigo dos o tres obras literarias de autores distintos). Las obras han sido elegidas merced a un comité editorial capitaneado por el escritor y profesor ManuelMarticorena. A cada uno de los escritores publicados se les ha pagado DOS MIL SOLES EN CONCEPTO DE DERECHOS DE AUTOR MÁS CIEN EJEMPLARES DE SU PUBLICACIÓN. Lo cual, tratándose del Perú, me parece un buen detalle para con los escritores. Tú bien sabes la cantidad de editoriales o fondos editoriales que creen que con solo publicar los textos ya le hacen al escritor el favor de su vida.

Pero, como si fuera poco, los libros son de DISTRIBUCIÓN GRATUITA (lo menciona en la carátula de forma casi rochosa) y se distribuirán bajo un plan a los colegios de secundaria de la región. Y digo secundaria porque dos novelas de la colección son, ejem, de temas para mayorcitos.

Además de esto, el gobierno regional financió una edición guapa de El Quijote en dos tomos y completita (la he revisado personalmente comparándola con mi querida edición de Oveja Negra). Y, finalmente, todavía hay plata para reeditar nuevamente la colección de clásicos de la literatura loretana que se había agotado.

Claro, esto se ha hecho con broncas entre el vicepresidente regional y actual congresista (que apoyaba el proyecto) y el presidente regional (que puso las manos en el cielo al saber que un millón de soles se iba a gastar SOLO en libros) y quería llevarse la plata para financiar la mejora de la carretera Iquitos-Nauta (a lo mejor para que sus votantes viajaran más cómodos a follar en ese bello balneario). El asunto salió en un rifirrafe negociador en el Consejo.

La colección, la cual presenté en la Escuela Nacional de Folklore, de hecho adolesce de varios defectos de edición y abusan de la práctica (ya denostada en Lima) de publicar a contratapa dos libros en uno. La calidad es, evidentemente, desigual. Pero por contra puedo señalar textos que -si te das una vuelta por Iquitos- te pueden sorprender: los cuentos de Edgardo Pezo Pérez (en el cual recrea leyendas amazónicas no sé hasta que punto saqueadas: El mito del insectro Machala es igual a la historia de las hormigas asesinas que el inefable Fuguet relata en su "Por favor, ...") o la novela "Ni el último árbol" de Cruz Gillermo Inga Girón, donde trata el inframundo del mundo maderero, por no mencionar titanes como el malogrado Panaifo Texeira (su novela póstuma se refiere -sin escandalera ni tremendismo- la trata de menores y su explotación sexual) o el celebrado Jaime Vázquez Izquierdo con su novelón "La guerra del sarjento Ballesteros" que, reivindicando con porfía la jota gozalopradiana, narra las desventuras de un puñado de loretanos frente al ejército brasileño al borde de un conflicto fronterizo que Leguía zanjó regalándoles media amazonía peruana a los "brashicos". Para el final te dejo un libro extraordinario: "Hostal amor" de Cayo Vásquez, que trata sobre la vida prostibularia iquiteña, pero en una panorámica multicolor donde aparecen adolescentes despechadas, jóvenes que buscan desesperadamente irse al extranjero, viejos verdes misios, fiestas de la DEA donde la cocaína se sirve en ensaladeras, peluqueros y fletes, amores vengativos, turismo sexual...todo al son de boleros y cumbias. Una explosión de vida.

Espero que no hayas tomado esto como un publicherry barato. Hay muy buena literatura que merece que vosotros la leáis. El problema es que, para los limeños, hablar de literatura loretana es casi como hablar de literatura marciana.

Me he abundado en ese contexto para que veas que la cosa no es tan difícil. Imagínate que regiones platudas como Cuzco y Arequipa hicieran lo mismo. Nos llenaríamos de narradores cuzqueños y poetas characatos que desconocemos (el poeta Mauricio Medo me comenta que en toda Arequipa hay casi cuarenta revistas de literatura, y aunque fueran solo la mitad ya es para tirar cohetes). La movilización de escritores será posiblemente más virtual y mediática que real. Y, obvio, que esta ley pueda prestarse a barbaridades, allí ha de estar la vigilancia de la ciudad letrada. Veremos hasta donde avanza esa proposición de ley, pero no encuentro porqué ha de ser uno tan negativo. No quiero creer que el motivo de tanto pesimismo sea la alarma de una competencia "desleal" en contra de las editoriales tradicionales...

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No, Javier. Yo no tendría por qué alarmarme de ninguna competencia contra ninguna editorial tradicional porque no tengo tratos con ninguna, ni ninguna ha publicado libros míos (excepto Tecnos, que no existe en el Perú). Mi única objeción ya la dije, y creo que sigue sin aclararse tras tu email: no me parece práctico apoyar una ley vacía; me parece mucho más efectivo trabajar en convertir ese proyecto en una norma bien estructurada, que deje su funcionamiento en claro y no se preste a manipulaciones, peculados o pleitos internos.

ANGEL ANGULO SALDAÑA dijo...

DA VERGUENZA QUE ALGUIEN COMO VIRHUEZ SE CREA UN APOLOGISTA DE LA LITERATURA AMAZONICA, "LITERATURA" QUE MIENTRAS ESTUVO EN IQUITOS SE ENCARGO DE DESPOTRICAR, LA PREGUNTA ANTES BIEN ES SABER CUANTO DE DINERO LE CORRESPONDIO A ESTE SEÑOR. CON RELACION A LAS OBRAS ESTAS ESTAN TAN MAL HECHAS, TIENEN TANTOS "ERRORRES" ORTOGRAFICOS, QUE PERSONALMENTE, SIENDO LORETANO ME DA VERGUENZA. ENCIMA QUE LANZA LOAS AL PEOR DE LOS LIBROS POBLICADOS "HOSTAL AMOR"
ANGEL ANGULO SALDAÑA