22.4.07

Episódicos versus narrativos

Hace unos domingos, a fines de marzo, Alberto Fuguet publicó en la Revista de Libros de El Mercurio una columna interesante bajo el mismo título que lleva este post: Episódicos versus narrativos.

En ella, Fuguet cuenta el caso de la novelista norteamericana Vendela Vida y su novela Let the Northern Lights Erase Your Name, escrita, según confesión de la misma narradora, a inspiración de un ensayo del filósofo y crítico literario británico Galen Strawson titulado "Against Narrativity" (ensayo que pueden leer aquí y que les recomiendo de todo corazón).

Fuguet resume la idea de Strawson, a la luz de la novela de Vida, en los siguientes términos:
"Según el filósofo Galen Strawson y su ensayo Against Narrativity ("Contra la narración"; suena muy Sontag), hay gente que ve la vida como si fuera una historia (los "narrativos") y gente que siente que las historias no tienen importancia alguna, que lo importante es lo que uno es y lo que uno es no es más que su presente. Esta gente sería "episódica".

"Llevado esto a los libros, todo puede ocurrir. Gente "episódica" puede producir libros "narrativos" y viceversa. Estructuralmente, la novela de Vendela Vida es bastante episódica pero, al final, tanto ella como Clarissa, su protagonista, se declaran narrativas en el sentido profundo del término: ambas creen que uno es el resultado de su pasado. Que existen, por así decirlo, tres actos. Que al final uno es una autobiografía con piernas. Que al final todos nos creemos el protagonista de nuestra historia, sea esta mala, buena o no dé ni para un escuálido cuento de taller".
Curiosamente, el día en que leí el ensayo de Fuguet, acababa de editar uno de Chris Andrews sobre Roberto Bolaño que recurre a las ideas de Strawson para revelar la estructura narrativa de ciertos textos del chileno. Y me había quedado pensando en las nociones de la subjetividad episódica y la narrativa, y la manera en que ambas se transladan a la novela.

Pese a que ya muchos críticos están haciendo la asociación mecánica entre "novela narrativa" y modernidad, por un lado, y "novela episódica" y postmodernidad, por el otro, reduciendo con ello la sutileza del argumento de Strawson, es claro que ambas formas de autopercepción y autorreconocimiento trascienden la sencillez de esa división.

En la novela peruana, digamos, cosas como La guerra del fin del mundo o Conversación en La Catedral representan el extremo del impulso "narrativo", mientras que libros como La vida exagerada de Martín Romaña , en cambio, por ejemplo, están en el polo episódico.

Pero uno podría alegar que la novela de Vargas Llosa esconde un espíritu deconstructivo, así en general, y una suspicacia ante la historia que son mayores que los del texto de Bryce.

Eso se debe a que en la novela de Bryce la necesidad de construcción de una historia ha desaparecido. Incluso la relación entre unos capítulos y otros parece sólo la consecuencia arbitraria del impulso de relatar y de la inevitabilidad de la linealidad del lenguaje.

¿Eso se debe a que Bryce es "más postmoderno", como, de hecho, se ha afirmado muchas veces? Yo no lo creo; pienso, en cambio, que sí es más episódico.

En un libro de Vargas Llosa más semejante al de Bryce, Travesuras de la niña mala, encontramos, no obstante las semejanzas, la necesidad de una cierta correspondencia entre la historia personal, íntima, y la historia pública, junto a la necesidad de hacer del mundo y de las personas en el mundo el producto de un devenir, es decir, seres cuyo presente está cifrado y dispuesto en su pasado.

Travesuras de la niña mala parece contener todos los requisitos del mood "episódico" de Strawson y, sin embargo, organizarse éticamente a partir de los modos de percepción "narrativos": de hecho, al final de la novela, al cabo de las muchas historias casi independientes que conforman la vida de los protagonistas, uno de ellos recogerá los fragmentos de ambas vidas para transformarlos propiamente en una novela, como si todavía ese gran impulso unificador fuera necesario y perentorio.

PD: No tiene pierde esta entrevista a Strawson en
The Believer.

Imágenes: Galen Strawson (tomado de Conscious Entities); Vendela Vida.

3 comentarios:

Franco dijo...

como otras veces muy puntual fuguet. incluso desde el mismo post se puede bajar el ensayo en ingles, yo lo cheke hace un tiempo y me parecio interesante. de hecho creo que no solo se refiere al hecho de las ficciones, sino al modo como nosotros mismos vemos o nos contamos nuestras propias vidas. eso si que es mas interesante. tu q eres??? episodico o narrativo?? he ahi la cuestion

Franco

LuchinG dijo...

Mi sobrino una vez vio una foto de mí a los 5 años en el nido y me dijo "Lucho, aquí tienes la misma cara que cuando regresas del trabajo" Diablos, soy episódico.

Montserrat dijo...

Creo que haciendo una análisis del ser, lo que resulta interesante es la "revisión" que asevera Strawson todos hacemos de los eventos que ocurrieron (no voy a entrar en la discusión de si me ocurrieron a "mí" o no)en el pasado. Me pareció fascinante descubrirme como una persona narrativa y sumamente revisora; a pesar de que tengo muy mala memoria.
Un segundo punto interesante es, cómo efectivamente las personas que nos dedicamos a contar historias nos creemos la nuestra muy importante. Y por ello nos es difícil concebir a los episódicos, creemos que son hojas al viento cuando en realidad no es así.