16.6.07

Vargas Llosa y el espectáculo

Sobre las reacciones a "La civilización del espectáculo"

Una de las reacciones más llamativas que ha suscitado el artículo "La civilización del espectáculo", de Mario Vargas Llosa, ha sido una nota publicada, también en el diario El Comercio, por Fernando Vivas, bajo el título de "¿Condenados?"

Para los que encuentran esta historia ya comenzada, aquí va una puesta al día.

En "La civilización del espectáculo", que comenté en su momento, Vargas Llosa se quejaba por la voluminosa conversión de la prensa mundial en el instrumento clave en el proceso de espectacularización de las sociedades contemporáneas.

La excusa para su argumentación eran las recientes fotografías de Cecilia Bolocco, pero su blanco evidente era mucho mayor: tenía incluso un aire de prevención apocalíptica: quería denunciar la forma en que la prensa mundial abandona paulatinamente su rol de investigación, debate y denuncia para convertirse toda ella en una suerte de hiperintrusiva prensa del espectáculo.

Por esos días, Jaime Bayly escribía en el diario Correo un artículo titulado El actor y el escritor, que era poco menos que una pataleta de despecho presenil contra un amor del pasado, el actor Diego Bertie, a quien no mencionaba por su nombre propio.

Entonces, vino esta conversación televisiva entre Jaime Bayly y un periodista peruano llamado Beto Ortiz:



En la entrevista, Bayly, recién acusado en otro canal de televisión de revelar intimidades ajenas, pidió y obtuvo la absolución de Ortiz, no sin antes mencionar que sus acusadores habían echado mano de los argumentos del artículo de Vargas Llosa para redondear la denuncia: Bayly, en sus libros, era un violador de intimidades ajenas y, en el proceso, además, era parte del mecanismo de la "civilización del espectáculo" cuya vacuidad señalaba Vargas Llosa.

La defensa de Bayly era, en ese punto, clara: Vargas Llosa no podía haber argumentado en contra de la utilización de las biografías propias y ajenas en la escritura literaria porque, simplemente, Vargas Llosa lo había hecho más de una vez. ¿El ejemplo más flagrante? La tía Julia y el escribidor.

(Bayly, ciertamente, dejaba de lado el hecho de que Vargas Llosa contara en su novela una historia ya bastante pública y nada escandalosa, mientras que la novela de Bayly fue vendida explícitamente como una incitación al escándalo, y el artículo reciente de Bayly no tiene absolutamente nada de literatura).

En su artículo, Fernando Vivas parece desviar la argumentación de Bayly para dirigirla en contra del mismo Vargas Llosa (intención que no encuentro en las palabras de Bayly). Dice Fernando:
"Sin embargo, entre broma y broma con Beto, Jaime sí dio en un ilustre blanco cuando dijo que Mario Vargas Llosa se había adelantado a los excesos de ambos cuando vampirizó la imagen de Julia Urquidi en "La tía Julia y el escribidor" (1977), que la susodicha por cierto replicó en "Lo que Varguitas no dijo" (Editorial Khana Cruz, La Paz, 1983).

"La alusión no fue antojadiza. Sucede que en su columna 'Piedra de Toque' publicada en este diario el 11/06/07, a propósito del 'Boloccazzo', MVLl se lamenta de los libelos, la insidia y los excesos invasivos que se cobijan bajo la libertad de prensa, y concluye que estamos "condenados, nosotros, ciudadanos de los países libres y privilegiados del planeta, a que las tetas y culos de los famosos y sus 'bellaquerías' gongorinas, sigan siendo nuestro alimento cotidiano".
El problema con la observación de Vivas es que lo de Bayly, aunque torcido a su vez, fue un argumento referido a la literatura, no a la trivialización de la prensa. De hecho, ni la novela de Bayly ni la novela de Vargas Llosa son en sí mismas banalizaciones éticas mediatizadas por la imagen espectacular. (Aunque quizá sí cabría decir eso del artículo y de la entrevista, sin embargo; una entrevista cuyos términos ninguna semejanza tienen con las entrevistas en que Vargas Llosa habla de La tía Julia y el escribidor).

Es más: La tía Julia y el escribidor, entre muchos otros méritos, tiene el de haber discutido las relaciones entre la literatura y el espectáculo, la semántica literaria y su popularización mediática, con más profundidad, exquisitez y agudeza que cualquier otro libro producido en la tradición peruana. Quien coloque La tía Julia y el escribidor como un peldaño más en la infame historia de la banalización de la intimidad en manos del espectáculo, está cometiendo el error de reducir una novela múltiple y compleja al nivel del chismorreo callejero.

Habrá quienes digan que no se puede dar importancia al mérito artístico cuando se discute un tema como la invasión de la privacidad. Mi respuesta es que si lo que se discute es la banalización de los medios y la trivialización de los mensajes, entonces la complejidad artística es la médula del debate.


(Y no está de más recordar que
Julia Urquidi no acusó a Vargas Llosa de revelar su intimidad: lo acusó de falsearla, y por ese motivo publicó ella su propio libro, en el que decía estar descubriendo, ella sí, la verdadera intimidad de la pareja. Curiosamente, si Vargas Llosa contó una historia falsa, y además dijo que era ficción, poco parece quedar de la intromisión a la intimidad ajena).

Quizá lo que se está perdiendo de vista (y sorprendentemente lo pierde de vista Vivas, muchísimo más que Bayly) es que una cosa es el espectáculo y otra es la cultura del espectáculo. Vargas Llosa no extravía la diferencia: finalmente, el novelista arequipeño es también una criatura del 68 francés, el mismo 68 de Guy Debord, el mismo de las denuncias contra la alienación, la reificación y el fetichismo de la mercancía de la "sociedad del espectáculo".

Vargas Llosa
sabe, como lo supieron los situacionistas, que el espectáculo no es culpable de la sociedad del espectáculo, sino uno de sus instrumentos más ambiguos: la banalización no es inherente a la espectacularidad (como habría denunciado en los sesentas el socialista Vargas Llosa, y teme en el 2007 el liberal Vargas Llosa) sino inherente a cierto ejercicio capitalista. Al espectáculo banal se lo combate con espectáculos significativos.

Esto que digo no es trivial. Es sencillo demostrar la preocupación práctica de Vargas Llosa por ese frente de batalla --el de la guerra del espectáculo hueco contra el espectáculo valioso--: no en vano el artículo de Vargas Llosa coincide con su reciente conversión en fecundísimo adaptador teatral, actor de tablas y guionista de radioteatros: en todos esos rubros no está oficiando tanto como creador, sino más bien como vehículo para construir espectáculos que transmitan las formas culturales que le parecen más ricas, desde Homero hasta Borges y Rulfo.

Y para otra vez queda el tema más obvio: ¿es que acaso puede un novelista no desnudar su intimidad en ninguna circunstancia? ¿Y se puede hacer eso sin cruzarse con la intimidad de los demás?

Imagen tomdada de aquí.

31 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y esa foto de MVLL, es actor ahora?

Caridad Mendoza dijo...

Pucha, si van a comentar por lo menos lean los periódicos pues, gente. Esa es Aitana Sánchez Gijón haciendo de Penélope y Vargas Llosa haciendo de Odiseo en su adaptación de Homero.

Anónimo dijo...

A Bayly se le critica por haber escrito, hace dos semanas, un articulo periodistico donde ventila asuntos intimos supuestamente ocurridos hace muchos años y que no deja dudas sobre el nombre de los protagonistas. Y lo escribe en un tono despechado, vengativo. Eso no tiene nada que ver con la literatura. Y el programa donde al lado de Beto reincide sobre el tema destrozando vidas privadas, tampoco. Asi que la cita sobre La tia julia a la que apelan ambos en el programa,para justificarse, solo añade mas tristeza a todo el asunto.

LuchinG dijo...

"Mi respuesta es que si lo que se discute es la banalización de los medios y la trivialización de los mensajes, entonces la complejidad artística es la médula del debate."
Correcto, pero yo creo que nadie está pensando en eso, sino en si es permisible contar vida de otro sin su permiso. No recuerdo si lo siguiente lo lei en el libro de Urquidi o en una entrevista a MVLl: lo que le molesto a ella fue que él contara la parte en que se escapan al ¿sur? y el dia anterior a casarse 1. El le ruega pasar la noche juntos, y leugo, 2.- Si no me falla la memoria, él describe "hicimos el amor horriblemente, a medio vestir". Lo menos que tendría que haber hecho él es dejarla pensar bien qué es lo que se podía poner y qué no, pero por sabrá dios qué motivos, no se aseguró de esto, si le creemos a Urquidi (creo que la versión de ella es que ella confió en que él no iba contar esos detalles). Eso no se le hace a los amigos.


"la banalización no es inherente a la espectacularidad (...) sino inherente a cierto ejercicio capitalista"
¿Cómo se evita ese ejercicio capitalista? Por favor da un ejemplo, porque los que yo conozco ("Matrix", "The Truman Show") no se salvan para nada. Como dije en Vltracomics, de la banalización no se salva nadie; no es excusa para echarse un clavado en el inodoro, pero es cierto. ¿No vino a leer MVLl a Asia acompañado de la actriz española? ¿Cuántas reacciones fueron: "Vine, vi, y me fui corriendo a chismear lo bien que está conservado Marito"? Les apuesto mis pantuflas de Homero Simpson a que los que no pensaron así, en primero lugar no necesitaban que Marito estuviera presente.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No entiendo tu comentario. El único ejemplo de banalización que das es esa caricatura absurda que haces de la gente que fue a ver a VLL en Asia, y la haces, imagino, guiado ciento por ciento por tus prejuicios. ¿O es que estuviste allí? ¿O es que tener plata e ir a playa es lo mismo que ser oligofrénico? Me has hecho pensar de inmediato en la pasada polémica sobre Madeinusa: qué fácil es convertir a los ricos en fantoches, de un solo manotazo, pero cuánto se protesta, en cambio, cuando se cree que alguien ha caricaturizado a los pobres o a los marginales. Yo no estoy seguro de que Asia sea un lugar más esnob que Quilca. ¿Tú sí? El mecanismo del prejuicio es igual de deplorable en cualquier dirección.

LuchinG dijo...

Hice ese comentario no porque conozca a la gente que va a Asia, jamás he estado allá. Lo hice porque me he tenido que ganar con un montón de conversaciones de personas de varios sectores económicos, casi siempre del mismo tipo: ir a ver a un artista es sólo ir a verlo, sea en un restorán o en un teatro. Si la lectura de MVLl hubiera sido en Quilca, sitio que he visitado muy poco, habría tenído una opinión análoga: ¿qué tan necesario es que MVLl esté allí, a parte de la necesidad que tienen algunos de tomarse una foto con él? Comprendo perfectamente que cuando uno hace comentarios como este es prácticamente imposible no ofender a alguien que se siente afectado injustamente, y también comprendo que uno mismo puede caer en esas categorías (para no aburrirte te dejo este enlace) Sin embargo, MVll dio el recital en Asia, no en Quilca, y de la gente que va a Asia (enfantizo: como grupo, no individuos en particular) no puedo imaginarme reacciones muy distintas de la gente con la que me topo todos los días.

Otro ejemplo: ¿las mujeres guapas son tontas por definición? Yo me he topado con dos que son inteligentes y divertidas; pero si me dijeran "Mañana te presento a una cantidata a Miss Perú", respodería "Paso, ya me aburro suficientes horas al día como para también hacerlo en mi tiempo libre"

Anónimo dijo...

Como diría no recuerdo quién: Deben estar hablando de otra Asia y otra Quilca.

Hace algunos años MVLL publicó una obra de teatro que creo que se llama Ojos bonitos, cuadros feos. Cuando salió publicada todo el mundo en Lima comentaba que el personaje se basaba en cierto crìtico de arte apodado el dalai Lama, y que MVLL le había pegado un ajustón por tratar mal a una joven artista. No sé si alguien sabe algo del asunto,me parece que se conecta con el post. Tal vez Adolph que trabaja en caretas pueda hacer un aporte.

Anónimo dijo...

Acá se están confundiendo papas por camotes. Yo estoy de acuerdo con lo que dice Bayly, Vargas Llosa y el artículo de Vivas está forzado por un tema de coyuntura. Quizá lo que ventila Vivas, periodista de espectáculos, es un ejemplo de lo que relata Vargas Llosa en su columna.

Una cosa es la literatura, la ficción inspirada en una realidad desvanecida por el acto literario, donde el arte del escritor está en cómo usa la mímesis y no se le case la mentira para crear otra realidad, paralela, a punta de palabras; y otra cosa, su antípoda, la crónica amarilla. Aquella que se escribe en los pasquines, cuyo objetivo es buscar la paja en el ojo ajeno, el mero chisme que apunta a envilecer, rasgarse las vestiduras y difamar la vida de los demás. Eso es un crimen. Joder.

Una cosa es el arte y otra lo que cuenta Vargas Llosa, que la ética periodística cada vez más está que se desploma por la influencia, el virus del periodismo de espectáculos, en los medios de comunicación. Lo que los pseudo sociólogos del Perú llaman la ¨Magalización de los medios de comunicación¨. Yo cambiaría el adjetivo por fujimorización, porque Magali Medina, un ejemplo, es la hija mayor de la prensa chicha en el Perú, conspirada por el Fujimorismo como opio para el pueblo para poder tramar a puerta abierta sus fechorías.

Quizá este fenómeno lo esten usando quienes manejan el mundo. El problema está en la raíz. Pues los directores de estos medios no han hecho más que envilecer a sus usuarios alimentándolos con las noticias más triviales, el periodismo llamémosle chicha, sin pensar en educarlos, con el fin de acaparar más usuarios y las acciones de sus negocios suban unos puntos en la bolsa de valores o se ganen el favor de sus gobiernos. El saldo en contra, el periodismo se está transformando en una profesión cada vez más paupérrima y es por eso que en países como el Perú es bien facil llamarse periodista. O poeta. O escritor. O crítico literario. En realidad en el Perú es bien fácil llamarse cualesquier cosa. Lo más gracioso es que ante esto, preguntándome a dónde iremos a parar, escucho una respuesta que me bofetea y me dice que es un fenómeno de lo más humano, global y la gran mayoría está feliz con ello: lo acepta a pie juntillas. Todos somos corderitos de un mismo rebaño.

Rodrigo Valera.

Anónimo dijo...

alguien me puede explicar a que se refieren cuando hablan de Quilca?
¿Es la calle del centro de Lima? ¿Jiron Quilca? ¿Que honda por ahi? ¿Es un nuevo centro cultural?
Gracias

Anónimo dijo...

me gustaría saber en qué te basas para afirmar que Quilca es snob. Quilca es un centro cultural donde se dan cita muchas expresiones musicales no solo literarias de Lima. Allí tocan los grupos de rock más independientes y autogestionarios del medio. Hay también pintores de trayectoria y arquitectos que visitan sus bares. Por que un grupito de poetas quieren emular de manera snob a Humareda en sus calles no vamos a pagar el pato todos los artistas de Quilca

LuchinG dijo...

No creo estar confundiendo papas con camotes. En este asunto hay papas y hay camotes, y podemos conversar sobre ellos en forma paralela. La descripción de una realidad imaginaria puede tener consecuencias muy reales, y, tema aparte, una obra literaria puede convertirse en un escándalo. Fácilmente se puede pacharaquear, por ejemplo, lo que está haciendo Mario en RPP. Sí me parece necesaria su presencia para darle el empujón inicial, pero dios quiera que estén haciendo bien los guiones, que tomen a actores desconocidos (pero con algo de talento), que se haga luego de la telenovela una discusión sobre lo que pasó y lo que puede significar (a nivel de lectores, por supuesto, no de escritores). Ese tipo de esfuerzos me parece más significativos que lo que se puede hacer presionando al ministerio de educación.

Quilca es una calle en el centro de Lima. Hay varios bares (chupódromos, para ser más exactos), algunos sitios donde se hacen pequeños conciertos y un montón de puestos de libros pirata. Supuestamente uno puede encontrar allí a varios poetas conocidos, posando. No me consta, las pocas veces que he tomado allí ha sido con amigos. Una vez, yendo al concierto del amigo de un amigo... empecemos por decir que usualmente me visto de negro, pero no por razones estéticas sino prácticas: me fastidia estar escogiendo ropa. Pues llego, veo a todos, y me sentí el tipo más ridículo del mundo: todos estaban vestido de negro. De haberlo sabido, en el camino me habría comprado una gorra de rosa fosforecente.

Anónimo dijo...

¿Alguien puede decir qué es El Pez en el agua? ¿Banalización?

Anónimo dijo...

"y un monton de puestos de libros piratas" que bravo, digamos que es un centro de cultura emergente, osea debe haber mas gente de las universidades populares que de las privadas, ¿o chupan todos juntos?

Anónimo dijo...

sobre el escritor r. bolaño acabo de encontrar aqui una extensa reseña a parecida hoy domingo 6/17 en el Houston Cronicle:

http://www.chron.com/disp/story.mpl/life/books/reviews/4891364.html

slds y disculpen el cambio de tema

Anónimo dijo...

Los términos del artículo publicado por el señor Faverón son muy interesantes, pero creo que dejan de lado algo esencial al remitirse sobre todo a abstracciones. La banalidad no reside ni en los medios ni en el espectáculo ni en los artículos, en fin, ni en la sociedad capitalista, sino en las personas. La pregunta es: ?por qué somos hoy en día tan banales? ?por qué esta sociedad del capitalismo tardío o, si lo prefieren, la postmodernidad que uno y cada uno de nosotros hemos creado y recreamos cada día es tan banal? ?Qué ha ocurrido en el ser humano(1) para que esta situación se generalice de tal modo? Ese es el meollo del asunto. Me parece que una pista la podemos encontrar en el siguiente ejemplo. Poco a poco en español o, si lo quieren, en castellano, está desapareciendo el uso del "usted"(2), en particular en el ámbito oral. Este movimiento nació en España y se ha extendido por toda Hispanoamérica. Muchos lo celebran porque dicen que eso demuestra que el mundo fuertemente jerarquizado del pasado está desapareciendo, o lo celebran, porque eso permite un trato más familiar y cercano entre las personas, ya que el “usted” es una demostración de distancia y falta de familiaridad. En el pasado dicen quienes celebran la paulatina desaparición del "usted" (la gran mayoría), este uso formal del lenguaje se usaba por motivos de jerarquía, ya sea en referencia a la autoridad, a la edad, al poder económico, etc., en el fondo habría sido el miedo o el carácter represivo de la sociedad el que habría sustentado su uso. Yo me permito discrepar con estas hipótesis que considero antojadizas y nacidas de una forma bastante discutible de entender la vida. El "usted" es una marca de respeto y no tiene que hacer nada con la falta de familiaridad entre las personas. Conozco muchos casos de hace muchos años en que un hijo trataba de usted a su padre como señal de respeto, pero entre ambos había la mayor confianza y familiaridad. Muchos me refutarán diciendo que con el "tú" demuestran tanto o más respeto que con el "usted", que solo se trata de palabras. Entonces, yo les pregunto, ?por qué le tienen tanta alergia al “usted”? ?qué hay detrás de su rechazo a usar esta palabra? ?No será más bien que, como decía un profesor mío, ya no habita en el fondo de ustedes el respeto? Ciertamente, se usaba en el pasado el "usted" para mostrar respeto hacia personas mayores que el hablante o con personas a quienes nunca se había tratado anteriormente, o debido al cargo o autoridad que tenía una persona sobre el hablante, etc., es decir, en muchos casos para relaciones que no eran horizontales sino, dentro de ciertos contextos, verticales. Pero en los tiempos actuales lo que prima en la mentalidad de las personas es la horizontalidad, que lo banaliza todo, en sus mentes las jerarquías ya no son importantes -esto es una inocentada, porque en el plano de los hechos las sigue habiendo y muchas veces ganadas de manera nada respetable-, y los valores, quieránlo o no, suponen una jerarquía en la manera en que se ve la vida. Si nada es más digno que lo otro, entonces, Jaime Bayly puede revelar su vida amorosa -no para crear una obra de arte(4), sino impelido por su bajeza-, sabiendo que va a causar un escándalo, y esto queda nomás como un chiste. O si la prensa se afana por "generar" noticias, es decir, crearlas, no por reportarlas o cubrirlas, como debería ser, ya nadie se asombra, todos dicen bien gracias, todo muy horizontal y agradable. Como la pasión por la horizontalidad nos invade, entonces el respeto no puede existir en nosotros, porque este requiere valorar y establecer prioridades. Así como estamos, no nos sorprenda encontrarnos en una sociedad banal creada por nosotros cada día que pasa.

(1) Ya sé que los antiesencialistas me dirán que no existe una naturaleza humana y que por lo tanto el término "ser humano" no viene al caso, pero no tocaré este tema.
(2) Sé que lo que voy a decir no se aplica a ciertas zonas de Colombia, la Argentina, etc., pero aquí no me estoy refiriendo a si se usa esta u otra palabra, sino a la actitud que hay en la negativa a usar una palabra que exprese respeto.
(3) Claro que hay casos que no corroboran lo que digo, pero esto no se debe al "usted", sino al tipo de relación -quizá distante- que establecía un padre con su hijo.
(4) Hay que notar que en una obra literaria el material autobiográfico es tratado de tal modo que su fin no es que se lo relacione chismográficamente con personas reales, ya que si uno como lector se limita a hacer esto, se está perdiendo lo principal de la obra.

Anónimo dijo...

Yo coincido con el anonimo de las 7y43 cuando señala que la banalidad
reside en las personas y solo agregaria que si, se genera en las personas y desde ellas se expande a los medios de comunicacion, al espectaculo, a los articulos de prensa y hasta a las guerras del siglo XXI.
Casi todo se nos ha vuelto banal y grosero.
Donde no me quedan muy claras las cosas es en el uso del lenguaje (el "tu" por "usted") y paradojicamente el ejemplo del anonimo peca de banalidad. No sabia que ya nadie usa el usted, la verdad es una sorpresa para mi, que lo uso a diario en mis relaciones con diferentes estratos sociales y francamente no veo con claridad que el uso del "tu" este prevaleciendo sobre el "usted" ni creo que sea preocupante para nada. Coincido que el uso de "usted" en vez del "tu" se da en el castellano como reflejo de respeto pero es ante todo una costumbre importada de occidente en particular del habla castellana en la peninsula Iberica.
La costumbre suele modificarse con el transcurrir de los tiempos pero me es dificil utilizar como ejemplo un determinado uso y costumbre del lenguaje para justificar la frivolidad o banalidad en nuestra sociedad actual. Yo les preguntaria ¿y en el ingles, como se dice el "tu" y el "usted"? ¿en el quechua hay una traduccion para "tu" y otra para "usted"?

No, por ahi no va el asunto de la banalidad en las personas, yo creo que tiene que ver con la perdida de cierto sentido mistico o espiritual en la gente. La forma como el cristianismo durante casi dos milenios ha manejado el tema del sexo y la sexualidad en occidente; la obsesion de que lo sexual es algo monstruoso en gran parte ha rebalsado los diques y en la actualidad aparecen nuevas y creativas formas de conductas sexuales "pervertidas" que obviamente escandalizan a ciertos sectores de la poblacion. ¿Que podemos esperar si disfrazado del pretexto de Dios, muchos han recibido (Bayly?, Ortiz?)una educacion religiosa centrada en la represion sexual como requisito para vivir una plena presencia de Dios.
No, el asunto es muchisimo mas complejo que el uso del "tu" y el "usted". Yo lo asocio con una perdida del sentido de la trascendencia, el mundo se ha materializado al extremo que por cumplir los contratos laborales (en la prensa y el espectaculo) practicamente todo esta permitido y sabemos que si el escandalo es de naturaleza sexual eso reportara billete abundante y fijo. Como que la caida del muro de Berlin le dio la justificacion y rienda suelta a occidente para una sociedad de consumo brutal y desmedida...

Anónimo dijo...

En ningún momento afirmé que “nadie usa el usted”, aún subsiste por supuesto pero está en franco proceso de desaparición, las nuevas generaciones lo usan cada vez menos, donde se puede ver esto con claridad es en España de donde precisamente nació este movimiento y este fenómeno es evidente en toda Hispanoamérica, lo cual es comprobable y mensurable a través de estudios científicos sobre el uso del lenguaje si alguien tiene dudas al respecto. Que el señor anónimo anterior considere banal esta aseveración nos muestra precisamente lo inconsciente que somos, incapaces de ver que nuestro uso diario del lenguaje refleja cómo pensamos y sentimos. Por supuesto que un solo ejemplo no explica (el verbo “justificar” es inadecuado aquí) la banalidad de una sociedad, pero es un claro indicio. Sería una locura creer que unas cuentas líneas en un comentario podrían explicar una situación tan compleja, pero se pueden señalar indicios. El señor anónimo anterior cree asimismo que el uso del usted y del tú es solo una costumbre, pero las palabras reflejan creencias y formas de ver el mundo, y a lo que aluden estas dos palabras es a la existencia de dos campos de la experiencia humana en el trato con las personas, uno informal marcado por el trato horizontal y el otro formal marcado por el respeto, si cercenamos uno de ellos estamos limitando la experiencia humana. Esto no es algo banal como pretende el señor anónimo anterior.
En relación al uso de las palabras, el señor anónimo anterior demuestra precisamente su inconsciencia al emplearlas cuando habla de una pérdida de cierto sentido místico o espiritual, qué querrá decir con ello, son bonitas palabras, suenan muy bien, son impactantes, pero eso es todo, precisamente en el texto anterior no se puede deducir a qué aluden exactamente, pueden significar todo o nada y lo peor es que según el señor anónimo anterior esa es la causa de la banalidad en la sociedad, en otras palabras, la causa es un misterio. Un pensamiento claro se expresa claramente, si yo tengo un sancochado en la cabeza lo que escriba mostrará mi confusión interna, la confusión de las categorías con las que comprendo la realidad. Decía entonces que el comentario anterior de la pérdida de lo espiritual y lo místico, que no son definidos, nos lleva a una diatriba contra el cristianismo, que si mal no recuerdo ha sido la fuente de la espiritualidad en Occidente. En términos cristianos, el hombre consta de espíritu, alma individual y cuerpo, siendo el espíritu la huella de Dios en los hombres, la intuición de la verdad, de distinguir entre lo real y lo irreal, lo bueno y lo malo. Sí, ha habido un cristianismo y muchos cristianos que han distorsionado y distorsionan la sexualidad hasta verla como algo monstruoso, pero esto no tiene nada que ver con la doctrina cristiana que afirma que la sexualidad es algo sagrado y un don de Dios. Pero lo que no entiendo del comentario anterior es cómo pasa de una cosa a otra, de hablar de falta de espiritualidad y misticismo a criticar al cristianismo como represor sexual (Cristo que trataba con prostitutas y publicanos y que perdonó a la adúltera no va muy bien con esta imagen de represor, pero bueno.) Y después el comentario retorna a hablar de una pérdida del sentido de trascendencia y de un materialismo galopante. La verdad que no entiendo bien. Perdone que haya sido tan inquisitivo, señor anónimo anterior, pero no le he entendido. Solo le diré una cosa (no me gusta meterme en estas honduras, pero usted no me ha dado alternativa) que esa pérdida de espiritualidad, de trascendencia de la que usted habla, se debe a la horizontalización de la sociedad actual. En el pasado (y en la actualidad) había una jerarquía no solo en relación al estatus social, sino también en el plano ontológico, por eso usted emplea la palabra “trascendencia”: lo que trasciende, lo que está más allá y es superior a este mundo material es el mundo invisible, el mundo del espíritu, pero si todo se pone en el mismo plano, se horizontaliza, si todo tiene el mismo valor, tanto dentro de la experiencia humana (”tú” y “usted”, ese el ámbito del que prefiero hablar), como en relación a la experiencia espiritual, nos encontramos en un mundo plano, banal.

Anónimo dijo...

La pérdida del "usted" es un sintoma. Yo sí he notado la tendencia a que desaparezca el "usted" No es general, pero al parecer, quizás por todo este rollo de el liderazgo que está de moda ahora, se supone que uno debe tener una enorme confianza con la gente con la que trabaja. Lamentaría mucho su pérdida porque me permite mandar a la m**rd* a un montón de gente, sobre todo si se supone que están jerárquicamente por encima de uno.

Alto ejecutivo (dos palmazos en la espalda): ¿y, Pepito, cómo va el negocio?
Yo (ceño fruncido, sonrisa falsa): ¿Disculpe USTED?

Yo diría que esa es la principal forma de ser banal en esta época: pasarse las 24 horas del día afianzando lazos humanos basados en la pura conveniencia.

Anónimo dijo...

A propósito del Ud. y el Tú, creo que fué en la época de Velasco que se propició una corriente educativa para eliminar el Ud. por considerarlo tratamiento burgués, en realidad estoy algo de acuerdo con el anónimo de las 7.45, existe una tendencia a la horizontalidad que con el tiempo, creo, será perniciosa, tengo algunos años y experiencia y me cuesta reconocer, como a muchos, que evidentemente no somos iguales, que somos diversos, que así no lo queramos existen las jerarquías... recuerdo haber conocido exalumnos del colegio los Reyes Rojos, casi adolescentes y su trato para conmigo fué totalmente insolente y arbitrario...en cuanto a la espiritualidad acechada por el capitalismo, me parece que es sólo una frase efectista, el materialismo socialista niega la existencia del alma, las crisis posteriores a la caída del muro de Berlin, me parece que son existenciales, y además busquemos la historia de los homosexuales en los paraísos comunistas, esas personas sufrieron mucho...

Anónimo dijo...

en el ultimo hueso humero escribe Enrique Ballón:

“¿habrá que excluir y tirar al basurero de lo impublicable el “corpus bozzeano” de relatos orales que muestra –en su grandeza y crudeza– la heteroglosia literaria nacional actual, todo porque un académico apostrofa a la Sra. Laura Bozzo de “boca de cloaca”?”

al que le caiga el guante..

Anónimo dijo...

bayly coincide contigo. un honor:

"Joaquín cree por eso que aquel antiguo conflicto ético entre el derecho de un escritor a contar su vida (en forma de ficción o directamente de memorias) y el derecho de otras personas a proteger su intimidad, impidiendo que el escritor cuente su vida, sólo puede ser zanjado del modo en que triunfen, ante todo, el arte, la belleza y la más insolente verdad (o la oscura y quebradiza verdad que es la que se resigna a contar el escritor), y en que fracasen así las conspiraciones del silencio, de la chatura moral, del falso honor y las mentiras en el armario o bajo la alfombra, que son las que pregonan los defensores de esa curiosa decencia social que el escritor, si lo es de verdad, se verá obligado a dinamitar, aun a riesgo de quemarse las manos y el honor. "

correo de hoy lunes

Susana Frisancho dijo...

El uso del tú y el usted es simplemente una convención. Tal como lo veo, esta mal usar uno u otro solamente cuando eso agrede al receptor. Yo puedo ponerle el tú a una persona mayor porque esa es mi costumbre, pero si esa costumbre lo ofende, debería poner el respecto al otro y el deber de no agredirlo por encima de mi convención. En otras palabras, las convenciones están siempre por debajo del respeto al otro. Lo interesante es que hasta los niños pequeños se dan cuenta de esto y diferencian entre convenciones y principios éticos. Por ejemplo, saben que decirle Hola Mary! a la maestra está mal solo cuando ella desea que la llamen "miss" (o lo que fuera) y le pongan el usted, es decir, que lo malo o bueno de esa acción radica en la existencia de esa regla explícita ("hay que llamar miss a la profesora") y no en su propia naturaleza, salvo que el otro se sienta ofendido con ella. Puse algo de esto en un post en mi blog hace tioempo, pero este debate me ha dado la idea de ampliar el tema

Anónimo dijo...

¿Como decimos "Usted" en ingles?
¿Como decimos "tu" en ingles?

¿Podemos afirmar que el castellano es un idioma mas rico que el ingles porq si nos permite diferenciar y marcar pautas de respeto a traves del uso de una palabra como el "tu" y el "usted"?

O en todo caso quien podria intentar una explicacion mas o menos seria de porq un idioma -el ingles- refiere a la otra persona, con una misma palabra (el "you") sea quien sea, un ministro de estado, un medico, un desempleado, etc; al margen de jerarquizaciones y horizontalidades -que son necesarias para vivir en sociedad-
me parece que reducir toda esta problematica a que debemos recuperar el uso del "Usted" es como cojer a la palabra como si fuera un flotador, un salvavidas o una especie de escudo para desde ella y en forma excluyente y exclusiva establecer una serie de entorno jerarquizados. Cuando en realidad la palabra deberia de ser ademas de un medio para expresar, una herramienta de creacion. Creo que ustedes (¿como tuteamos en plural? -del "tu", "tues" podria ser una buena alternativa-) tienen una vision extremadamete reaccionaria y conservadora, por no decir culposa de todo este asunto relacionado al lenguaje y los usos y costumbres.
La palabra no es un ancla. A mi un joven de Los Reyes Rojos o del colegio Alpamayo o de cualquier Unidad Escolar, jamas me va a faltar el respeto si me trata de "tu" porq hay elementos de conducta inconscientes en ese hipotetico dialogo (llamese relacion laboral, social, etc) que van a definir cierta jerarquia.

Anónimo dijo...

Quisiera hacer un comentario sobre un párrafo de Jaime Bayly que colocó un comentarista anterior. Reproduzco el párrafo:

"Joaquín cree por eso que aquel antiguo conflicto ético entre el derecho de un escritor a contar su vida (en forma de ficción o directamente de memorias) y el derecho de otras personas a proteger su intimidad, impidiendo que el escritor cuente su vida, sólo puede ser zanjado del modo en que triunfen, ante todo, el arte, la belleza y la más insolente verdad (o la oscura y quebradiza verdad que es la que se resigna a contar el escritor), y en que fracasen así las conspiraciones del silencio, de la chatura moral, del falso honor y las mentiras en el armario o bajo la alfombra, que son las que pregonan los defensores de esa curiosa decencia social que el escritor, si lo es de verdad, se verá obligado a dinamitar, aun a riesgo de quemarse las manos y el honor. "

Yo me pregunto, ?era necesario decir a voz en cuello que Diego Bertie es homosexual para que “fracasen así las conspiraciones del silencio, de la chatura moral, del falso honor y las mentiras en el armario o bajo la alfombra”? ?Qué diablos tiene que ver acabar con la conspiración del silencio, la chatura moral, el falso honor y las mentiras en el armario con revelar la inclinación sexual de Diego Bertie? Si Bayly estaba tan preocupado por esto, por qué no confrontó personalmente a su antiguo amante para espetarle el que viviera una doble vida (yo me pregunto: ?por qué Jaime Bayly se ha arrogado de repente el papel de moralista acérrimo que pluma en mano persigue a los hipócritas, a los que están dentro del armario?), por qué no presionó de todas las formas posibles a Diego Bertie para hacerlo “entrar en cintura”y que de una buena vez haga pública su inclinación sexual, si eso lo desvelaba moralmente. Yo creo que Bayly nos está tratando de dar gato por liebre, para tratar de excusar lo inexcusable, revelar la intimidad de otra persona de una manera execrable y sin ninguna justificación posible, se hace el moralista y el abanderado de una causa social justa y valiosa: lavarle la cara maquillada de hipocresías a la sociedad limeña. Para acabar con las conspiraciones del silencio, la chatura moral, el falso honor, las mentiras de armario NO es necesario señalar con el dedo a cada persona que oculta su verdadera inclinación sexual, se puede escribir una novela sin dar pistas claras de a quienes uno se está refiriendo, pero mostrando las mentiras y falencias de una sociedad. Sin embargo, no es esto lo peor que ha hecho Bayly, sino que de manera directa ha señalado con el dedo a Diego Bertie para castigarlo por su “infame” doble vida. ?Y cómo justifica su bajeza? Bayly astutamente emplea las máximas de Sartre -aprendidas probablemente a través de Mario Vargas Llosa- que construyen la figura del escritor como el aguafiestas de la sociedad, el que le señala sus lacras, sus bajezas, sus mentiras. De este modo el escritor dignifica su oficio cumpliendo este desagradable papel en la sociedad, como Vargas Llosa ha hecho con las dictaduras, la corrupción, nuestras Fuerzas Armadas, etc. No es el tema aquí discutir esta construcción del escritor, pero sí ver cómo la utiliza Bayly para justificarse. Primero: ?Es el tema del ocultamiento de una doble vida, públicamente heterosexual pero en la intimidad homosexual, uno que debe considerarse como una lacra social? Yo no lo creo, pero pongamos que sí lo es. Segundo: Incluso así para luchar contra esta “lacra” NO hace falta en absoluto, arrogándose una autoridad que no tiene, que Bayly señale con el dedo a quien tiene una doble vida, ahí tiene el arte para hacerlo sin señalar a una persona con su nombre y apellido. Lo que ha hecho Bayly es un berrinche y un acto de venganza que ha envuelto en un escándalo a una persona que dice haber amado en el pasado, y ahora peor, nos quiere hacer cholitos a todos -es un tipo inteligente Bayly, sin dudarlo, pero nos subestima- y hacer pasar una bajeza como la suya como una gran causa social y a él como el abanderado de esa causa. Está usando una falacia patética -relean su texto-, es decir, moviendo nuestras emociones para hacer pasar un enunciado falso por uno verdadero, dinamitemos -para usar sus propios términos- sus mentiras.

Anónimo dijo...

Estimada Susana Frisancho:

Yo no creo que el uso del usted y del tú sea solo una convención, son simples palabras es cierto, pero encarnan -podrían encarnar en cualesquiera otras palabras- una forma de entender la vida. ?Por qué insisto en esto a pesar de que la mayoría en el uso de su lenguaje coloquial ha optado por desbancar al usted ? Porque no me estoy guiando por lo que piensa la mayoría acerca del tú y el usted, es decir, que su uso responde a una costumbre inconsciente, esto es, que usamos sestos pronombres in saber por qué (qué pobre vida de quién vive atrapado en esa inconsciencia sin saberlo) o que son una simple convención, en otras palabras, una forma sin fondo, porque para mí si han tenido un fondo tanto tiempo ligado a esas formas ?para qué desligarlos? Y esas formas denotan este fondo: un ámbito marcado por el respeto y otro por el trato horizontal. No he visto que nada reemplace a estas formas en el español, a pesar de que muchos dicen que con el tú expresan el mismo respeto que con el usted y aluden al caso del inglés que no posee un pronombre formal (al menos desde hace siglos, si recordamos el thou) lo cual es cierto, pero el trato de respeto en este idioma se da a través de otras fórmulas y en español esto no se ha producido. Ahora en cuanto a su deducción en base a ejemplos de que es la persona a la que estamos tratando la que debe establecer cuál es el pronombre que debe usarse con ella, en tanto esta persona considere respetuoso el tú o el usted. En la actualidad, si seguimos su criterio, la mayor parte de personas no sólo le aceptarán, sino que la instarán a que use el tú con ellas, incluso si son mayores que usted, por qué, por la simple razón de que se ha extendido como una epidemia que el usted indica un trato frío, distante, desconfiado y cuando estos dos pronombres se empleaban regularmente esto no era así. Con este tipo de mentalidad generalizado, el resultado es previsible, no hay nada que decir, pero yo veo varias cosas: una desesperación en las personas mayores -que en el pasado recibían el trato de usted- por parecer jóvenes, familiares, cercanas, iguales. Como decía un profesor mío, no saben envejecer con dignidad. Vivimos a expensas de las imágenes mediáticas en que el joven es el héroe de nuestro tiempo -aunque un héroe, al menos en Estados Unidos, manipulado y creado al antojo de las grandes productoras. Me dirán que lo que afirmo no es cierto o que la sociedad cambia (como si todo cambio fuera positivo) pero yo más bien creo que son cosas que no vemos, que no queremos ver y que si bien todo cambia -negarlo sería ir contra la naturaleza humana- nosotros podemos intervenir en los cambios de acuerdo con nuestras convicciones.

Anónimo dijo...

Arriba Jaimito!!!

Anónimo dijo...

Diganme algo, ¿que tiene que ver la literatura gay de Bayly y el espectaculo y la prensa,
con el uso del "usted" y el "tu"??

Tengo la impresion de que los comentarios se han bifurcado, en dos temas aparentemente desconectados uno del otro... fenomenos de la blogosfera...

Anónimo dijo...

La entrevista o conversa de tías de Jaime y Beto es muy divertida. Gracias por ponerla en línea.

LuchinG dijo...

Una de las razones que he escuchado en este tema es que si alguien se pone en el papel de, por ejemplo, Alan García (o Toledo) como hombre de familia, simbolo de la rectitud moral, etc, y oculta o no reconoce a un hijo, entonces ese asunto se convierte en materia pública. No sé si esa fue la razón que dijo Hildebrandt, pero es la que he escuchado yo de otras personas. Para mí los casos son distintos, Toledo se nego a reconocer a su hija; Alan García simplemente lo ocultó. Para algunas personas ambas cosas son igual de excecrables; para mí, uno tiene todo el derecho de dar una imagen pública y llevar una vida privada como le dé la gana. De la misma forma, para algunos que un galan de telenovela contamine las mentes del público promocionandose como el paradigma de la masculinidad y en privado sea bisexual, es algo que convierte a su opción sexual en materia pública. En cambio, yo creo que hay que ser bien bestia para estar creyendo que alguien que se toma una foto cargando un niño es en consecuencia un buen padre, o que si en la foto alguien sale sonriendo con gracia, por lo tanto no es un desgraciado. Talvez este tipo de evaluaciones les sirven a las personas para guiarse en la vida diaria; pero aun si les sirven, es un error pensar que se pueden usar también con personas con las que uno no tiene un contacto cara a cara.

Lamentablemente, así funciona. Sin embargo, no creo que poner una cámara de video en los inodoros sea la solución. Deberíamos más bien tratar de vender la idea de que la imagen pública de alguien es sólo eso: algo que no tiene nada que ver con nuestras vidas ni con la del personaje público mismo.

LuchinG dijo...

(Ayayay, yo y mi sentido de la oportunidad.) Entre reporte y reporte me acabo de acordar del origen de la conclusión entre mis amigos sobre si es lícito contar un hecho real, hacer un buen cuento y afectar a una persona real, o comportarse como un caballero y hacer un cuento malo. La respuesta que es no es necesario tomar esa decisión, porque: "La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también era el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios."
(A parte: qué buen final, ¡cjr!)

Anónimo dijo...

Yo digo: por que los bisexuales solo hablan de cosas homosexuales? Que se descubra que un galan de telenovelas sea gay es arruinarle la carrera...para siempre.