5.7.07

El Iwo Jima de Caretas

¿Por qué tanto afán en justificar una censura obviamente inaceptable?

Aquí va un consejo: si un día son acusados de homicidio, no traten de probar su inocencia diciendo que hay mucha gente a la que ustedes nunca han asesinado.

En el último número de Caretas aparece un artículo relativo a la reciente censura, de parte del INC y el Ministerio de Defensa, contra una exposición del artista plástico Piero Quijano. La nota de Caretas dice, entre otras cosas, lo siguiente:

"Atribuir una vocación censora al actual INC es bastante injusto. Toda la muestra de la Comisión de la Verdad se exhibe en el Museo de Arte bajo los cuidados del instituto".

Como argumento, esa afirmación es por entero irrelevante y fuera de lugar. Es como si Caretas un día decidiera defender a Alberto Fujimori de acusaciones de robo diciendo: "la acusación es injusta, porque hubo en las arcas del Estado mucha otra plata que Fujimori jamás robó".

Más interesante, aunque no menos erróneo, es otro de los argumentos de la revista:

"
Es comprensible, por otro lado, que la alusión gráfica del afiche a la batalla de Iwo Jima de 1945, que en EE.UU. simboliza el triunfo de las armas norteamericanas sobre las japonesas, despertara aquí, en su versión condenatoria y genocida, irritación militar porque parece generalizar institucionalmente las atrocidades cometidas durante la guerra antisubversiva contra un pueblo que es el propio".

En la práctica, si lo leen con atención, lo que
Caretas dice en ese pasaje no es que no haya existido una censura contra Quijano, sino que la censura es explicable y comprensible. En efecto, la revista quiere tapar el sol con un dedo pero no sabe bien cómo hacerlo: primero niega el atropello, luego lo justifica.

Me llama la atención, eso sí, el intento de agudeza de
Caretas cuando ensaya un análisis vinculando la alusión a la fotografía de Iwo Jima con las interpretaciones que el Ejército haya hecho de la imagen creada por Quijano.

Aquí en Estados Unidos, apenas el año pasado,
Clint Eastwood dirigió una película que, entre otras cosas, mostraba cómo es que las Fuerzas Armadas norteamericanas y el gobierno federal de Estados Unidos habían inventado toda la historia heroica que rodeó a la famosa foto de Iwo Jima, y la habían utilizado con fines de propagandísticos, como parte del gran aparato destinado a fanatizar en el sentimiento bélico al pueblo americano.

La película, ciertamente, no fue prohibida: fue repetidamente premiada, y la sensación general fue que el espíritu de su crítica era en sí mismo patriótico, mucho más patriótico, por cierto, que cualquier mentira.

Lo de
Caretas, por desgracia, no es inocente: es un reflejo perfecto de las apetencias y las posturas de Alan García y su vicepresidente, viejos socios de carnicería, en relación a la manera en que el Perú debe lidiar con la violencia de su pasado reciente.

Lo cierto es que puede haber crueldad pero no hay error en "generalizar institucionalmente" cuando hablamos del rol de las Fuerzas Armadas en los años de la violencia, porque la represión estatal, incluyendo sus caras más criminales, no fue producto del azar ni brote individual de uno que otro desadaptado, sino producto de unas ciertas decisiones políticas y unos ciertos mandos militares lo suficientemente poderosos como para controlar en gran medida el desempeño general de las instituciones.

La ecuación es fácil: si las Fuerzas Armadas como institución no son culpables de nada, y sólo aquellos a quienes se les pruebe haber jalado un gatillo son responsables de algo, entonces gente como
Fujimori, García o Giampietri quedarán para siempre libres de polvo y paja.

El problema central con eso es que, así como hay responsables particulares de los crímenes, también hay delincuentes resposables de haber transformado a gran parte de las Fuerzas Armadas en un arma indiscriminada de aniquilación.

Caretas
no está defendiendo al Ejército cuando publica lo que publica: está defendiendo a los mismos poderosos de siempre, aquellos a quienes disculpa y apaña desde hace más de veinte años.

Imagen: una de las imágenes censuradas. Otra aludía directamente al presidente García.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

La posición de Caretas respecto a la censura contra Quijano es deleznable. Pero de ahí a colegir que "Caretas defiende a los poderosos de siempre desde hace 20 años" es bastante grosero. El medio periodístico que mejor y más objetivamente cubrió la guerra interna fue Caretas. Uno de los pocos medios que dió cara frente al Fujimorismo durante un década aún a costa de su casi extinción fue Caretas. Nada de esto disculpa la necia postura de Caretas en este caso particular. Pero una necedad no anula una trayectoria meritoria y plausible.

LuchinG dijo...

La opinión de muchas personas de clase media (no la mía) es que la censura es lógica por las razones que da Caretas (o Rafael Rey el otro día). No sé cómo habrá aparecido originalmente el dibujo de Iwo Jima, tal vez era una crítica a todas las fuerzas armadas o sólo la ilustración de un determinado hecho (digamos, la ley de amnistía). Si es lo segundo, está descontextualizada; si es lo primero, es un error de comunicación. El objeto de la crítica del dibujante es, supongo, influir en la opinión pública; pero la gran mayoría de la gente con la que me cruzo cree que el genocidio fue un "costo", no una tragedia, y que los militares son, como grupo, héroes, no asesinos (o apañadores del asesinato). El afiche debió ser distinto para evitar la reacción automática de los que opinan así.

Repito: estoy en contra de esta censura. Sólo estoy dando mi opinión sobre cómo deben hacerse llegar estos mensajes.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Incluso si es una "minoría" la gente que piensa que el Ejército como institución fue culpable de algo, y que lo fue porque sus líderes y los líderes políticos lo condujeron a ello, esa "minoría" tiene todo el derecho del mundo de expresar esa creencia sin ser censurada. Dicho sea de paso, es también la opinión de la defensora del pueblo:

http://www.larepublica.com.pe/content/view/165565/28/

Dice la nota de La República:

"Los artistas no ofenden a las instituciones. Son los líderes de estas instituciones los que en algún momento actuaron mal, violaron la ley o incurrieron en actos de corrupción y que, en estos momentos, están en las cárceles por esos delitos. Ellos son quienes sí ofendieron a la nación y a las nobles instituciones que les confiaron su liderazgo", sostuvo la doctora Merino.

LuchinG dijo...

Tienes razón.

Sólo puedo hablar por mí: yo, que no he sido victima de la violencia ni he perdido a nadie cercano a mí, que lo más cerca que he estado del peligro fue haber pasado por Tarata unas horas antes, no considero que sea necesario expresar mi angustia, mi rabia, mi desprecio o mi vergüenza. Creo, mas bien, que es más importante convencer a los que permitieron el genocidio con su opinión en los salones de clase, taxis, bares y sobremesas, que estaban equivocados; y que si esto vuelve a ocurrir, también será culpa nuestra.

Anónimo dijo...

ya, pero deberías empezar por dejar de publicar en esa revista, si fueras consecuente. Pero ya te conocemos...

Basta Luching dijo...

no sé cómo permites que Luching siga comentando en este blog. sus intervenciones bajan mucho el nivel de la discusión...

por otro lado, Caretas SIEMPRE ha defendido a sus amigos de la clase política. su antifujimorismo fue producto de esa defensa de la clase política marginada durante los años de la dictadura.

¿con quién desayunaba Zileri durante la campaña? allí tienen la respuesta a todo.

Anónimo dijo...

basta luching,
Así no pues, haces una pregunta, no la respondes y encima dices: ahí está.

Basta del pacto infame de hablar a media voz, si sabes la respuesta, entonces dila pues hombre.

Por otro lado, por si no te haz dado cuenta el post es sobre la censura y precisamente pides la censura de luching.

Caretas trata de justificar lo injustificable.

LuchinG dijo...

Basta Luching:
Tal como lo veo, tengop dos opciones:
A.- Cerrar el pico y dejar que hablen los que "saben" y los que realmente saben.
B.- Decir lo que pienso, aunque meta la pata más veces de las que acierto.
Tal vez lo correcto sea optar por A, pero sospecho que justamente es por eso que muchas tragedias ocurren. Cuando a mí me tocó oponerme (en mi muy limitado entorno), no lo hice. No soy culpable directamente, pero sí puse mi granito de arena en la muerte de 70,000 personas, cerrando el pico.

PD: No me simpatizas.

Anónimo dijo...

Interesante tu post. En la misma Caretas me llama la atencion esta frase de Elmore: "La obra de Quijano, que ha levantado tanto revuelo no es más que eso: un poco inspirado dibujito, una simple caricatura, y no veo por qué instancias oficiales tienen que solicitar sea retirada. Pero para quienes conocemos el 'arte' de los senderistas, el dibujito de marras parece inspiración de estos, que lamentablemente se ha hecho famoso gracias al úcase oficial. Si no se hubiera dado éste, el dibujito subversivo hubiese quedado allí nomás, en el anonimato. Grave error prohibirlo. Pero, eso sí, alguien debería decirle a Quijano que con la subversión no se juega. No en el Perú al menos"
Aparte del tonito amenazante de la conclusion, que remite a esas no abiertas censuras pero si embozadas llamadas telefonicas intimidantes desde seguridad del estado, lo que quiero hacer notar es la relacion de esa frase final con tu post.
Mientras tu pones como contraejemplo un caso de critica al gobierno en USA (la pelicula de Eastwood), Elmore afirma que "con la subversion no se juega. No el Peru al menos". Es decir, parecen razonamientos comparativos en direcciones opuestas. Tu pareces sugerir que el gobierno peruano deberia aprender de la no censura en USA, mientras Elmore propone el eterno statu quo: uno deberia segun el autocensurarse en el Peru, porque no es USA.
Para mayor perplejidad: el dibujo que segun Elmore es "poco inspirado", "parece inspiracion de [senderistas]", y finalmente sin ambages califica de "dibujito subversivo", resulta estar -como todos sabemos- inspirado en un afiche de propaganda belica de USA.
La bastante anglobalizada globalizacion da pie a discursos fascistoides como el de Elmore, a progresistas pro-americanos como el tuyo, o a criticas al estado represor como el de Quijano.

Tánatos dijo...

Todo tipo de arte que estimule cuestionar el entorno y cuestionarse al espectador, siempre será incomodo para una clase dirigente irresponsable, (y de esa hay a montones en el Perú). Me topo cada día con personas que creen que el arte se resume en la Mona lisa o el ultimo libro de Paulo Coelho,
Me encuentro en finales en la Escuela de Bellas Artes, y saber que la entidad que debería ser autónoma e incentivar el libre pensamiento, censura lo que le resulte incomodo al matón de turno, no me ofrece un gran incentivo para seguir en la lucha. Por que hacer Arte en el Perú es una guerra al estilo “Corazón Valiente” … y sobre todo arte de contenido social. Me niego pintar angelitos para viejas huachafas, así que pediré a Piero que me haga un campito en su próxima exposición.

juancho dijo...

CARETAS Y DIONISIO ROMERO

Para el primer anonimo (8:25 am) una muestra es el afán de defensa de Caretas de Dionisio Romero que tambien estuvo en la famosa salita del SIN y negoció la reduccion de impuestos a la importacion de granos, lo que significaba una diferencia de nada menos que US$ 100 millones. D. Romeró debió ser condenado, sin embargo Caretas calló y argumentó a su favor. En los especiales de caretas, poco tiempo despues apareció un reportaje a las plantaciones de aceite de palma y las plantas de procesamiento que el Grupo Romero posee en San Martin. Mas oscuro es aún la denuncia del asesianto del dirigente del lider de la irrigacion San Lorenzo, que aparece en la caratula de Caretas. Con el tiempo Caretas se muestra a favor de las empresas extranjeras que quieren explotar el oro que se encuentra en el subsuelo de la exitosa irrgación. Puedes averiguralo todo por ti mismo, esta impreso en las mismas páginas de la revista, solo que ellos confian en la frágil memoria del lector.
Espero puedas quitarlte la venda de los ojos.

Anónimo dijo...

Dicen que Abimael Guzman quiere una copia de ese dibujo en su celda...

Anónimo dijo...

Quien datea: "Dicen que Abimael Guzman quiere una copia de ese dibujo en su celda..." debe tener acceso a "informantes" de Seguridad del Estado, dado que el cabecilla del grupo terrorista esta incomunicado, como sabemos. Ergo: Ese "dicen" debe provenir del pentagonito.

leonardo garay dijo...

Por qué no publican la caricatura de Alan Garcia con el pin que alude a su novisimo hijo?
Vamos, no sean egoistas, compartan este dibujo, y el otro tambien: solo he visto la recreacion de Iwo Jima.