29.2.08

Miopía

Nuevos maestros y críticos que no ven

Decenas de veces he escuchado (o dicho) cosas como ésta: un buen profesor de literatura puede especializarse en un sólo género, en un sólo periodo histórico, incluso en un solo modelo teórico, pero tiene la obligación de conocer algo acerca de todos, o al menos de muchos.

La noción del profesor de poesía que sabe poco o nada sobre narrativa, por ejemplo, o viceversa, me ha resultado siempre no sólo sospechosa, sino también irritante, tanto como la idea del crítico que parece conocerlo todo sobre el siglo dieciséis pero vaya uno a preguntarle qué pasaba en el mundo en 1499 o en 1601...

Hace bastante tiempo estoy convencido de que el género literario más saludable, el de mayor audacia creativa, el que experimenta la transformación más singular en la última década y, quién sabe, acaso se convierta en el género clave del siglo veintiuno, es el de la n
ovela gráfica. Si el siglo XIX fue el siglo de la novela, el XXI será el siglo del cómic.

Creo que tras la generación que llevó al cómic de la literatura infantil
a la transposición de especies (Will Eisner, Hugo Pratt, Oesterheld, Solano López, etc), y tras la siguiente, que consolidó las posiblidades narrativas del género y afirmó su capacidad de lidiar vastamente con cualquier tema (Robert Crumb, Art Spiegelman, Alan Moore, etc), lo de hoy es una explosión de sutilezas sin precedentes: Daniel Clowes, Chester Brown, Charles Burns, Alison Bechdel, Gipi, etc. O el maestro Chris Ware.

Sin embargo, uno todavía se encuentra frecuentemente con críticos literarios que nunca en su vida han abierto una novela gráfica, o que suponen que los "dibujitos" son todos clones de Archie o del Pato Donald: cuentos para los niños que aún no se arriesgan a leer libros sin figuritas, o para adultos que se quedaron con un pie en la cuna. (No ayuda mucho el hecho de que el ochenta por ciento de los amantes de los cómics no pasen de Batman y el Hombre Araña).

Para mí, esos críticos son reliquias de una época en que la literatura tenía una rama menos: ya no son capaces de percibir el paisaje general (no ven the big picture: no pun intended) de las artes narrativas contemporáneas. Y además, lo son de un modo grave: no sólo están perdiéndose de un área completa de la literatura: están dejando que se les pase por alto toda una revolución en el lenguaje narrativo de nuestro tiempo.

El fenómeno no sólo los va a dejar desconectados de los lectores del futuro: los va a dejar desconectados de sus propios hijos.

¿Se han fijado alguna vez en esas personas que van a un museo extraordinario y caminan frente a los cuadros más importantes de la pintura occidental y ponen cara de cultos, y, sin embargo, si uno los mira con atención, descubre que pasan más tiempo leyendo los cartelitos con los títulos de los cuadros y las explicaciones de los curadores, que mirando las pinturas? Esas son las personas entrenadas en el modelo viejo, que pueden eventualmente apreciar las artes plásticas, pero que, cuando tienen la imagen y la palabra escrita juntas, yuxtapuestas, sólo pueden optar, mecánicamente, por la segunda. Los críticos literarios suelen ser el non plus ultra de esa variante.

Recuerdo a la amiga que me decía que había leído Fun House, la novela gráfica de Bechdel, en una hora. Casi me dio miedo confesar que a mí me tomó varias noches. Pero el hecho es que para leer esa novela en una hora hay que dedicarle quince segundos a cada página, es decir, el tiempo justo para leer los diálogos, sin un sólo instante para disfrutar del diseño general de la hoja abierta, ni el de cada página, ni mucho menos el de cada panel, ni un solo minuto para asimilar un poco el sentido de esas composiciones, como si la figura visual del cómic fuera enteramente gratuita.

Y ya hablando del tema: ¿cuántos profesores universitarios de literatura les piden a sus estudiantes que le echen una mirada a alguna novela gráfica? ¿Cuántos en Estados Unidos? ¿Cuántos en el Perú?


Imágenes: Carátula de Louis Riel, de Chester Brown; secuencia de Black Hole, de Charles Burns; panel de Safe Area: Gorazde, de Joe Sacco.

42 comentarios:

Anónimo dijo...

Tienes mucha razón, Gustavo. El mundo del cómic está creciendo. Soy estudiante de Educación en Lengua, Literatura y Comunicación, y en algunas clases he tenido que hacer uso de cómics o de mangas japoneses. ¡Y qué bien resultó! A los chicos y chicas les llama la atención totalmente. Ahora mi pregunta sería, en un momento dado, no haremos de eso una costumbre para ellos, y que en lugar de leer una novela del siglo XIX, lean puros cómics o mangas?

Saludos.

Bz dijo...

Pues tiene Ud. toda la razón, las limitaciones de algunos que sólo encierran a la literatura bajo un concepto excluyente se están quedando atrás, perdiéndose de un gran arte. Debería haber más difusión para la novela gráfica y no sólo enterarnos cuando alguna adaptación se estrene en el cine.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Leer un cómic no es más sencillo que leer un texto tradicional. Salvo, claro, que les estés mostrando a tus alumnos material didáctico con dibujitos, pero no es eso de lo que estoy hablando en este post, Bz. Me refiero a novelas gráficas, que pueden ser no sólo igual de complejas sino incluso mucho más complejas que otros tipos de literatura. No se trata de ejercer menos habilidades en la lectura: para leer apropiadamente un buen cómic hay que ejercer habilidades adicionales.

Gracias por darte una vuelta por aquí.

pucso dijo...

concuerdo completamente contigo, gustavo. sin embargo, cómo conseguir, en un medio como el peruano (donde es a veces muy dificil encontrar una buena edicion de Los ríos profundos), las novelas graficas que al parecer tu obtienes con tanta facilidad alla en estados unidos.

PVLGO dijo...

Has leido El Incal o Los Metabarones? Que titulos les recomendarias a alguien que, como yo, jamas ha leido una novela grafica? Menciono las de arriba porque estoy pensando empezar con alguna de ellas.

Jorge Frisancho dijo...

Yo trabajo en educación primaria en los Estados Unidos, y puedo decir que entre maestros y maestras de este país la novela gráfica es un género muy aceptado, en parte porque se reconoce su nivel de sofisticación y las posibilidades que tiene de ofrecer una experiencia literaria rica y compleja, y en parte porque los estudiantes responden con mucha más intensidad a la novela gráfica que a un texto tradicional. No es que todo el mundo en todas partes les esté dando a sus alumnos a leer los trabajos de Chris Ware o Daniel Clowes o Marjane Satrapi, pero sí que hay un movimiento en esa dirección, y que ese movimiento está creciendo.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Eso que cuentas es excelente, Coco. Espero que esos chicos empiecen pronto a llegar a las universidades americanas, porque en estos 8 años dando clases en Bowdoin y en Cornell y en Middlebury, me he encontrado con poquísimos estudiantes que hubieran leído novelas gráficas. Pedro Pérez te debe de haber contado sus experiencias: él ha dado cursos sobre el tema y según entiendo ha tenido que comenzar de cero.

Anónimo dijo...

pa chekear, blog peruano:

http://vltracomics.blogspot.com/

Anónimo dijo...

profesor de literatura!, suena tan aburrido.

Anónimo dijo...

no me parece tan definitiva, tan automática, la inserción de la novela gráfica o del cómic en la literatura. ´
la poesía, la narrativa, el relato, son claramente géneros literarios, pero el cómic puede desarrollar por su parte, como el cine, obras análogas a una novela, a un cuento, a un poema. y no sé si se acepta considerar que el cine sea un género literario. veo al cómic, más o menos en la misma situación. aunque desde luego creo que un profesor de literatura haría bien en leer novelas gráficas.

Anónimo dijo...

soy el mismo q escribió el primer comentario. Sí, yo comparto que los profesores no se limiten a un solo tipo de arte. La verdad es que mi institución en el que estudio, y creo que en varias más, aún tienen el concepto de ARTE como algo único. Eso genera una costumbre que los estudiantes hacen suya. El Arte es vasto, hay que coger de todo.

Saludos.

Terpsícore dijo...

Los cómics son buenos recursos, no solamente para quien enseña Literatura.
He disfrutado de las ediciones en comics, made in Peru, sobre El Quijote, La Metamorfosis, Vallejo (biografía) por citar algunos ejemplos y a los alumnos sencillamente les encanta.

Anónimo dijo...

que buena bronca:

http://www.elmorsa.com/2008/02/27/franco-debate/

Anónimo dijo...

lo que criticas se ve mucho en literatura en san marcos. los profesores son unos burgueses académicos que desprecian el cómic y paran citando a lacán en francés. una roña todo eso debe cambiar, necesitamos profesores de literatura menos gordos y más jóvenes en literatura de san marcos, digo esto sin ánimo de ofender a nadie en particular. saludos de

alex
estudiante del integrado de letras
UNMSM

Anónimo dijo...

puedo dar fe de lo que dice Alex, en Lite San Marcos es muy acartonado, no hay apertura hacia géneros nuevos, los profesores de san marcos creen que todo se acaba con su crítica académica, voy también por el cambio, más cómic y cine en lite de san marcos.

m.

Rocio SS dijo...

En Lima, tanto en San Marcos, y creo que con más dificultad en la PUCP, es complicado que un profesor pueda echar mano a novelas gráficas para sus cursos de literatura. Hay un absurdo y estúpido desprecio: como si se tratara de un género menor, cuando en realidad es un género muy complejo, que implica no sólo un análisis textual sino también visual. De hecho, personalmente he utilizado novelas-gráficas e incluso mangas, pero no para cursos literarios sino de género (el Persepolis es perfecto para hablar de género y fundamentalismo; el Corto Maltés para hablar de interculturalidad y colonialismo).
Conozco a dos filósofos que saben mucho de comic, Raschid Rabi y Gonzalo Gamio, que ojalá se lancen a escribir más desde una perspectiva académica sobre este género y sus extraordinarias posibilidades expresivas. De hecho en Lima hay muchos comiqueros, la gente de Tiralínea, los que publicaron Carboncito, e incluso la mancha de Otorongo, Miguel Det (a quien quiero y respeto tantoooo), en fin... Pero es mucho más complejo que puedan publicar una novela gráfica. Que se espera... claro que si: con ansias. Y si alguien sabe si hay una novela-gráfica peruana publicada, por favor, pasen la voz.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hola, Rocío.

Hay una que yo busco desde hace mil años. El "Túpca Amaru" de Juan Acevedo, que en el Perú está agotado, pero, según wikipedia, se puede encontrar en Bolivia. Hasta se la pedí a Juan mismo hace tiempo (sin mucha insistencia porque apenas si lo conocí alguna vez), y no recuerdo por qué acabé sin encontrar copias incluso después de eso. Leí el primer pequeño tomo, y no sé si incluso un segundo, gracias a Pedro Pérez del Solar, pero eran varios más, al menos cuatro, y él solo tenía esos primeros. Y era muy buena. Quizá no para ponerla al nivel de tantas novelas gráficas históricas de primerísimo nivel que han aparecido últimamente (siempre menciono el Louis Riel de Chester Brown), pero muy buena de todas maneras. Recuerdo a los jesuitas del colegio de Túpac Amaru que llevan siempre enteojitos negros para "mortificarse la visión"...

En wikipedia dice esto:

"En Bolivia, el programa de reforma educativa eligió una de sus historietas dibujadas "Tupac Amaru" como material de lectura para los miles de niños de todas las escuelas primarias. Allá van por la cuarta edición mientras que en Perú, su país natal, el Ministerio de Educación desestimó ese mismo proyecto cuando fue presentado en su debida oportunidad, ironías de la vida".

Me han dado ganas de contactar a Gonzalo y Rashid a ver si se animan a poner un blog colectivo sobre cómics, si es que no tienen ya uno...

Anónimo dijo...

Blog de Rashid
http://fugahistorietas.blogspot.com

Anónimo dijo...

Creo que hacen bien en san marcos en no enseñar nada de comic, porque es subliteratura. Viva Lacan y Bajtin!!!!

Gustavo Faverón Patriau dijo...

El último anónimo debería saber que uno de los pasajes más conocidos de Lacan es poco menos que un ejemplo-cómic (el de las puertas de los baños), y que Bakhtin es sin duda uno de los pioneros en el estudio de las literaturas populares, comenzando por sus estudios de la literatura popular medieval y renacentista.

Anónimo dijo...

sanmarquinos tolerantes dijo...
ZELADA, POR QUÉ NO LE PASAS TU LIBRO A FAVERON PARA UNA CRITICA OBJETIVA????

1:29 PM


Leo Zelada Grajeda dijo...
El enano ese, solo es un gacetillero de comic. Ya Carlos Garcia Miranda lo dejo en ridiculo en su blog cuando señalo su desconocimiento de categorias literarias y Miguel Angel Huaman lo ha sepultado, dejandolo como ignorante en critica.

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=18286751&postID=6299445095378270573

Cairo dijo...

El comic no es un género literario, así como el cine tampoco lo es, por obligación o en esencia. Puede utilizarse, el comic, para servir a una necesidad de narrar, que es anterior y distinta a la necesidad de expresarse con imágenes. La evolución del comic, de producto de entretenimiento, en mayor o menor medida limitado a ciertas fórmulas, a forma artística autónoma y libre, implicó poner en tela de juicio y subvertir viejas convenciones como la de que el comic siempre debía contar algo.
No es una mala señal que el mundo académico demuestre interés en el comic, y lo incluya como parte de los estudios literarios, pero sería bueno desarrollar una manera de ver al comic ( cultural, no sólo académica ) como forma de arte singular y única, no dependiente de su parentezco con otras formas artísticas ( como la literatura ) para demostrar su valor. Es obvio que existe un comic narrativo de gran calidad, extraordinario en el caso de autores como Clowes, Tomine o Burns. Pero si esos autores, y su obra, tienen algún significado para el comic como forma de arte, es porque entienden que el comic es una forma de ARTE VISUAL, por encima de cualquier otra consideración.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hola, Cairo.

Quería decirte antes que nada que he estado leyendo tu blog en estos días y me parece excelente.

Completamente de acuerdo con que el estudio del cómic necesita subrayar los aspectos del cómic que lo distinguen de otras formas artísticas, pero no creo que haya que subestimar sus parecidos y relaciones obvias con muchas otras artes. Los estudios literarios, por otro lado, hace mucho que han dejado de ser, como hasta la generación de nuestros padres o abuelos, los estudios de la palabra escrita.

La literatura tradicional tampoco tiene la narración como requisito indispensable. Eso lo puedes ver desde la poesía mística hasta la antinovela postmoderna o la literatura francesa del nouveau roman, que precisamente desnarrativizó la forma novelística. Tampoco puede olvidarse que muchas formas literarias tienen un apoyo obvio en los soportes visuales, desde la poesía concreta y la poesía visual hasta, evidentemente, todo el arte dramático desde Grecia clásica hasta hoy. Trazar la línea donde el teatro deja de ser arte escénico o arte visual o audiovisual para convertirse en "literatura" en el sentido convencional (pensemos en Yuyachkani, por ejemplo), es virtualmente imposible. Y nunca hay que olvidar que el fundamento de la crítica y la teoría literaria son las estéticas y las poéticas que tramaron los griegos a partir, sobre todo, de su apreciación de la tragedia y la comedia.

LuchinG dijo...

"Trazar la línea donde el teatro deja de ser arte escénico o arte visual o audiovisual para convertirse en "literatura" en el sentido convencional (...), es virtualmente imposible." Igual de imposible es determinar en que momento exacto la noche se convierte en día...

"(...)el fundamento de la crítica y la teoría literaria son las estéticas y las poéticas que tramaron los griegos a partir, sobre todo, de su apreciación de la tragedia y la comedia."
Ok, empezaron ahí; ahora, si pueden abarcar esto con total facilidad, ¿existe algo que la literatura no incluya dentro de ella?

LuchinG dijo...

(Me olvidé marcar que me lleguen los siguientes comentarios. Saludos.)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No entiendo el primer comentario, Luching. Tampoco entiendo mucho la pregunta final: obviamente la literatura no lo incluye todo. Y también es obvio que la crítica literaria no va a explicar al cómic "con total facilidad". La crítica literaria no explica ni siquiera a la poesía "con total facilidad": como sabrás, la física tampoco explica al universo físico "con total facilidad".

El asunto es así: si mañana comienza una guerra, puedes explicarla parcialmente desde la sociología, desde la historia, desde la política, desde la antropología, desde la economía, desde las relaciones internacionales, etc. Si mañana Bjork estrena un videoclip, lo podrás explicar parcialemente desde la musicología, desde la crítica poética, desde los estudios audiovisuales, y acaso desde la arquitectura, la semiótica publicitaria y el diseño gráfico. La manera más ingenua de reducir nuestra comprensión de un objeto es decir a priori: "este objeto sólo es explicable desde esta ciencia o dentro de esta disciplina". Si las artes se vuelven más complejas en el aspecto de la facilidad con que transitan de un género a otro, de una disciplina a otra, ¿qué tiene de malo reflejar esa complejidad en la multiplicidad de las respuestas críticas? Cuando la obra es compleja y conscientemente desarrolla una interacción de distintos lenguajes, ¿por qué tendría alguien que decir "este es EL aspecto crucial y los demás no son aspectos definitorios".

LuchinG dijo...

Por supuesto que puedes examinar un fenómeno desde muchos puntos de vista o disciplinas, en eso estoy de acuerdo contigo y en desacuerdo con Cairo (puedes ver esa discusión en vltracomics), puedo también entender que debe haber objetos cuya exacta naturaleza no es posible determinar, o que la mutua influencia de un arte sobre otro (digamos, poesía y música) hace que muchos objetos puedan encajar tanto en uno como en otro (Alarcón según tú pertenece a las tradiciones peruana y norteamericana, al mismo tiempo), pero de ahí a pensar en los comics como un género literario... no la veo. Puedo verlos desde la literatura, puedo pensar que tienen mucho de literario, pero no creer que son literatura.

Cairo: date un tiempito, hombre, que esto está interesante.

Cairo dijo...

Hola, Gustavo.

Gracias por visitar mi blog. Aprovecho para invitarte a participar en él.

No estoy en desacuerdo con nada de lo dicho en tu respuesta, así como no creo que haya algo en mi comentario que invite a la aclaración que haces. No subestimo el significado de las relaciones que existen entre el comic y otras formas artísticas, pero sí trato de profundizar algo más en el valor que se le está empezando a dar a esas relaciones. Están ahí, son más visibles y calculadas en unos casos que en otros pero, qué tanto contribuyen a definir la calidad artística del comic ? Es debido a esas relaciones que el mundo académico decide prestarle atención al comic ? De cierta manera, me preparo de antemano para, más bien, no sobre-estimar esas relaciones. Era esa la clave para concederle al comic categoría artística ? Que se codeara con formas artísticas "más decentes" ? Es válido y respetable el acercamiento al comic desde diferentes disciplinas o preocupaciones intelectuales. Rocío Silva lo ha hecho desde los estudios de género, por ejemplo. Pero esos acercamientos lo que hacen es utilizar al comic como vehículo, el envase para contenidos literarios, sociológicos, políticos, etc. Ahora debemos observar al comic desde el comic, como fin estético en sí mismo, preguntarnos qué hace al comic COMIC ?

Anónimo dijo...

El comic es basicamente un arte visual. Cuando leemos un buen comic es que hemos encontrado un mutuamente potenciado equilibrio entre el guión y el dibujo. Sin embargo la prueba que el comic es principalmente un arte visual está en que un guión flojo con un buen dibujo puede funcionar pero un buen guión con un pésimo dibujo definitivamente no funciona.
Ernesto

LuchinG dijo...

No estoy de acuerdo. Una película con un guión flojo –una película narrativa– por más bien fotografiada que esté, no funciona. Siempre puedes decir que sólo quien está metido en el arte cinematográfico puede ver cómo esa fotografía le da fuerza al guión, o, mejor dicho, que el guión y la fotografía son indesligables, que quien cree estar en presencia de un guión flojo en realidad ha entrado al cine con una venda sobre los ojos. Por supuesto, no les falta razón: la cinematografía es un lenguaje; si no lo conoces, no puedes entender qué está pasando allí (el guión de “Casanova” de Fellini debe ser flojísimo); pero en mi opinión Cairo se va al extremo y dice que el arte debe hablar sobre el arte. Bueno, es una forma de ver las cosas; no creo que sea la única.

Sobre lo contrario –un buen guión con un pésimo dibujo– no tengo un ejemplo a la mano, pero podría darse el caso de que uno va a ver una obra de teatro y se diga: “Los actores son pésimos; la escenografía, una huachafada; el director debe estar más loco que una cabra; pero la obra –la obra escrita– es muy buena, y, a pesar de todo, se disfruta, aunque de todas maneras sea una pena que la hayan ejecutado estos tarados.”

Cairo dijo...

No es que el arte DEBA hablar sobre el arte ; simplemente lo hace. Todo el tiempo. No hay ( ni tiene que haber, ni nadie desea que la haya ) escapatoria. O lo tomas, o lo dejas. O haces arte, o entretienes/distraes/instruyes/adoc-trinas. Suena dictatorial, pero yo no lo inventé. Así vino la mano, mano.

Buena película/mala película ( o comic, que en eso estamos ): a una mala película no la salva el mejor guión. Una buena película es buena a pesar del guión, bueno o malo.

Anónimo dijo...

Hablemos de guiones y dibujos. Carlín, el historietista, generalmente maneja un buen texto y por supuesto un buen dibujo. Uno se mata de la risa con su texto y se queda observando su dibujo. Ambos casi siempre de muy buena factura.
Mi opinión es que en estos casos la belleza es sinónimo de armonía, de equilibrio. Un buen comic es sinónimo de armonía entre el guión y el dibujo, texto y DIBUJO, contenido y forma. Pero si queremos ser precisos es evidente que como arte VISUAL el mayor peso recae en el DIBUJO. Vaya esta opinión para llamar la atención en la importancia de este equilibrio.Por eso los dibujantes peruanos deberían aprender a trabajar con guionistas, como es usual en Argentina y otros paises. Suficiente que sean buenos dibujantes, no pidan además rayar en la genialidad de ser también buenos guionistas. Ojalá que en el futuro aprendan los dibujantes peruanos a trabajar con guionistas. Sería un gran paso adelante en el desarrollo del comic en nuestro pais.
Ernesto

LuchinG dijo...

Ernesto: Carlín muchas veces hace un dibujo "profesional", pero que no tiene nada que ver con el chiste. En teoría (bueno, ¡desde mí punto de vista!), las caricaturas deberían hablar de la personalidad del caricaturizado. Pero tampoco podemos pedirle a alguien que haga genialidades a diario. Creo que en los libros de Carlin se ve mejor lo que sabe hacer.

Cairo: Me parece estamos dando vueltas en una banda sin fin: si la pelñicula es buena, es immposible que no lo sea por el guión. Si la pelicula es mala, lo es con o sin un buen guión. En conclusión, lo bueno es bueno y no es malo; y lo malo es malo y no es bueno (o sea, taulogías). Tal vez lo que pasa es que donde tú ves armonía, coherencia, belleza, yo sólo veo aproximación a la armonía, aproximación a la coherencia, aproximación a la belleza, y por eso puedo decir que una buena idea o un buen guión puede estar bien o mal ejecutado,
o una ejecución coherente e interesante narra hechos
sin pies ni cabeza, autocomplacientes, infantiles, etc. Yo le pondría peros hasta a Sinead O´connor. A decir verdad, si su cráneo fuera un poquitito más corto, estaría escribiendo esto desde Irlanda.

Cairo dijo...

Ernesto :
Luchín G. lo acaba de introducir en la discusión, y sólo quiero complementarlo : el trabajo de Carlín Tovar no es ejemplar para una discusión sobre el comic que se hace en el Perú. Lo suyo es principalmente la caricatura, y le gana por paliza a sus intentos en el comic. Es uno de los mejores caricaturistas, aquí, y en competencia con los mejores del mundo.
Ahora, que los dibujantes peruanos aprendan a trabajar con guionistas, como en la Argentina ? Para qué, si no saben dibujar todavía ? El nivel del dibujante peruano ( de comics ) es uno de los más pobres en el mundo, con las contadísimas excepciones. Ese es un problema que posiblemente se resuelva recién en unas cuantas generaciones. Si hablamos de modelos a seguir, la escena mundial del comic está llena de ejemplos de dibujantes extraordinarios que además son guionistas, si queremos limitarnos exclusivamente a los territorios del comic narrativo. Pero el comic es, también, una forma de expresión que no encuentra utilidad en esa separación entre forma=dibujo y contenido=guión. El contenido está en la imagen pura. ES la imagen pura.
Luchín :
Creo que dejaremos de dar vueltas sobre el tema cuando los blogs nos impidan la entrada por cargosos. Sólo entonces.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hola de nuevo, gente. Por si acaso, no hay ninguna intención de parte mía de detener esta conversación; la estoy disfrutando.

Pasé la última semana en la casa de mi amigo Pedro Pérez del Solar, en El Paso, y él que fue la persona que me metió en la afición por los cómics y le estuve comentando una cosa: como mi afición nació en Estados Unidos, lo que conozco es lo que se publica aquí. Ahora que Cairo habla de la mala calidad de nuestros dibujantes, pero dice que hay, claro, ciertas excepciones, me despierta la curiosidad por saber quiénes son esos dibujantes que él considera los más capaces en el Perú.

Otra cosa: estuve tratando de que alguien me consiguiera "Extraño", una antología de cómic peruano prologada en 2006 por Acevedo, y hasta ahora no lo logro. ¿Vale la pena? ¿Es una buena antología?

Mi pregunta final, Cairo: ¿cuál es tu opinión general de la colaboración entre guionistas y dibujantes, dejando de lado el caso peruano? Me intriga el asunto porque a veces me resulta sorprendente la fama de ciertos guionistas que no me parecen realmente dotados, y que no serían nada si no se rodearan de grandes artistas gráficos. Pero también lo pregunto porque un amigo y yo, que no somos mancos para dibujar pero tampoco somos artistas, le hemos dado vueltas a una idea de guión, concebida para ser contada visualmente, y no sabemos por dónde comenzar a buscar la colaboración de un artista.

LuchinG dijo...

Ve pidiendo en Lima una botella grande de Agua Carmela, que te van a salir canas de todos los colores.

Para mí todo se resume en compartir la misma visión, y eso, pucha, puede tardar años, años y años, no sólo porque tienen que entenderse, sino porque tienes que estar seguro de qué es capaz el otro para saber qué puedes obtener. Esa escena en la película "American Splendor" en la que Harvey Pekar le explica en un minuto a Crumb qué quiere hacer, y Crumb acepta, es completa, total y absolutamente absurda; se les olvidó poner las previas y larguísimas conversaciones (de las que no tengo noticia, pero apuesto mi meñique izuiqerdo a que as{i fue) en las que conversaban, discutían o debatían sus gustos.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Luching: no dudo que una gran sintonía entre guionista y dibujante sea lo ideal, pero si ves la obra de Pekar, ya que lo mencionas, te econtrarás con que el pata colabora con quince o veinte dibujantes distintos cada año, y que la manera en que él mismo describe la relación no parece, en verdad, muy distinta de la escena que recuerdas en American Splendor. Ahora bien, dejando de lado colaboraciones extraordinarias como Watchmen, V for Vendetta, o El Eternauta, los mejores comics que he leído en mi vida son compuestos en guión y dibujo por una sola persona.

Anónimo dijo...

Estimados comentaristas, una pena que no tenga mucho tiempo para meter mi cuchara en el tema, pero ahi vamos.
Insisto en mi teoría que lo fundamental es la imágen, el dibujo. Acaso esto no le guste a nuestro anfitrión, como literato que es, pero la definición usual del comic es que consiste en una narración de una historia a través de una sucesión de dibujos que suele completarse con un texto escrito. Will Eisner acota: "Los comics descritos como imágenes en secuencias que cuentan una historia es una forma muy antigua de comunicación gráfica. Comenzaron con los jeroglificos en Egipto y aparecieron de manera reconocible en láminas de cobre en la época mediéval producidas por la iglesia católica para contar historias morales"
De otro lado Scott McColud lo define así: "Ilustraciones yuxtapuestas y otras imágenes en secuencia deliberada con el proposito de transmitir información y obtener una respuesta estética del lector".
Para mí está claro, el peso de la imágen es lo fundamental, imágenes "que suelen complementarse con un texto escrito".
Ernesto

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Ernesto: me temo que ni Eisner ni McCloud (que básicamente sigue a Eisner en la noción ya casi oficial que define al cómic como arte gráfico secuencial) sostienen que el lenguaje escrito sea secundario ni complementario en el cómic. Si una parte de una obra de arte fuera crucial y otras partes fueran secundarias o complementarias, esa obra sería un fracaso desde su nacimiento. Quizá eso explique, de hecho, por qué tantos cómics "bien dibujados" y mal escritos resultan insoportablemente mediocres.

Por supuesto, puedes recurrir al argumento de que hay cómics sin lenguaje escrito ("sin palabras") y no hay cómics sin imágenes (entre ellos varios de mis favoritos), pero eso solo quiere decir que ESOS cómics han dejado de lado el elemento escrito. Cualquier comic que lo use, lo tiene que usar de manera crucial, que es como todas las artes usan todos los recursos de los que disponen. Hay excepciones parciales, claro, y menciono una porque es interesante: la ópera es usualmente escrita en italiano, lenguaje que el 90% de sus aficionados no entiende, y sin embargo la aprecian: pero ese es un caso en el que el paso del tiempo y la recontextualización de la recepción de la obra ha dado un sentido distinto a parte de sus elementos. De allí a decir que en la ópera los diálogos, los monólogos y las narraciones son secundarias hay un gran salto.

Por último: el lenguaje escrito de los cómics es de hecho una señal gráfica, Ernesto. es parte de la imagen que ves, no hay forma posible de ver la imagen y descontar los globitos y demás. Más difícil aun en el caso de los cómics japoneses, por ejemplo, donde las grafías tienen de hecho una cualidad gráfica en sí mismas.

Anónimo dijo...

Gustavo, el "extraño" lo he visto en Contracultura. No le preguntes a los otros patas por que a ellos no les gusta. Los del comic en el Perú son cuatro gatos pero estan divididos en 5 grupos.

LuchinG dijo...

Ahí se fue mi último meñique.

En mi experiencia puede ocurrir lo siguiente: 1.- El que da la idea o guión a lo más inspira al dibujante, 2.- El dibujante se manda por un camino compeltamente distinto, y a uno no le queda sino debatir sobre éste.
Una posibilidad más sería que el guionista encañone al dibujante y le diga: "Bueno, ya hicimos diez historietas como quisiste tú, ahora vamos a hacer una como quiera yo, aunque tengamos que redibujar diez veces cada cuadrito." Casos en los que el dibujante se rinda ante la visión del guionista, son totalmente extraños a mí.

Cairo acerca de extraño:
http://vltracomics.blogspot.com/2006/10/extrao-dndole-forma-lo-que-va-ser-mi.html

Algo perfecto no tiene elementos prescindibles ni secundarios, pero no creo que existan los objetos reales perfectos. Si una obra de arte no tiene elementos prescindibles o secundarios ¿por qué se admite que se traduzcan novelas?

Cairo dijo...

Hola, Gustavo.
Aunque lo que yo he disfrutado como lector, y aprendido como dibujante, está contenido en el comic norteamericano y europeo, siempre he sentido al comic como una forma artística muy norteamericana. Por nacimiento o por apropiación. La ha hecho muy suya, integrándola a su folklore, de alguna manera. Es por eso, según lo veo yo, que el comic norteamericano ( el de calidad, no el de éxito masivo ) tiene más ejemplos y representantes que el comic europeo en la vanguardia creativa. Una artista como Marjane Satrapi, por confesión propia, no habría conocido todo lo que el medio del comic ofrece como posibilidades de expresión, sin el ejemplo del MAUS, de Spiegelman. Lo que quiero decir es que, si sientes que estás expuesto a sólo una parte de la producción mundial de comics, lo bueno es que estás expuesto a la mejor.

Mi opinión sobre la colaboración entre dibujantes y guionistas ? Hay de todo. En el comic "clásico," pre-1968, cuando la autoridad del comic narrativo no había sido cuestionada todavía, su evolución y sus características, y el tiempo y espacio que tuvo para evolucionar, permitió que se establecieran algunos guionistas mejor capacitados que el promedio, para esa forma particularmente cruda de expresión, el comic. Algunos venían de escribir "pulp fiction," novelas de detectives y de aventuras ( Dashiel Hammett escribió para el comic, si no me equivoco ). Pero toda esa escritura PARA COMICS tiene que ser vista como eso, no comparándola necesariamente con la literatura culta. Han existido excelentes guionistas DE COMICS que tuvieron la inteligencia de asociarse con extraordinarios dibujantes ( Uderzo-Goscinny, Muñoz-Sampayo ), pero también abunda lo otro. Como en todo, el 10% es caca ( Sturgeon dixit ). Pero cuando te refieres a algunos guionistas de reputación discutible, talvez sea porque los sometes a una escala ajena a la suya ( la escala de la literatura culta ), y estoy siendo aquí abogado del diablo, el comic narrativo no podría interesarme menos, y no veo por qué tendría que estar defendiéndolo.
Confuso, no ?

En cuanto a qué dibujantes peruanos me parecen mejor calificados como ilustradores para un proyecto como el que mencionas, talvez habría que saber un poco más sobre el material. No todo guión encuentra a su dibujante perfecto en el mejor de los ilustradores.