2.3.08

Son ficciones, pues

Sobre Laura Bozzo y otros síntomas de miseria

Hace muchos años, quizá nueve, cuando yo era editor de la revista Somos, publicamos un largo reportaje de Elsa Úrsula sobre el programa de Laura Bozzo: era la versión impresa y ampliada de un informe que ella había hecho para un canal de televisión pero que jamás había llegado a transmitirse.

El informe probaba no un caso suelto de falsedad en el programa: demostraba muchos, y ofrecía testimonios directos de los testigos mentirosos que se hacían pasar una semana por mujeres infieles, a la semana siguiente por hermanas incestuosas y a la próxima por prostitutas arrepentidas.

Roberto Bustamante dice en su blog que a
Laura Bozzo se le podrían descubrir y probar esos casos a razón de cien al día y que, sin embargo, eso nunca afectará su credibilidad, porque el hecho es que en el fondo nadie le cree: afirma Bustamante que todos los peruanos aceptamos que las historias que muestra la Bozzo son "ficciones", que nuestro código de lectura para sus esperpentos televisivos es el mismo con el que vemos telenovelas o películas, básicamente.

Es posible. Pero de ser cierto, sería una miserable realidad, y no una que debamos dejar de denunciar. Porque sería sólo un síntoma adicional en una enfermedad que nos carcome desde hace mucho.

Todos parecemos saber, por ejemplo, que los políticos mienten y que no es necesario reaccionar ante ello: el discurso ético de los políticos, ¿es una "ficción"?. Todos sabemos que los funcionarios roban: ¿sus defensas de la moral no son mentiras sino ficciones?. Todos sabemos que en la mitad de las casas de clase media o alta en Lima vive gente sometida a un régimen de semiesclavitud, pero creemos en la "ficción" de que la esclavitud se terminó con
Ramón Castilla.

Hay maneras muy complejas de diferenciar entre mentira y ficción, y maneras muy sencillas de diferenciar ficción de realidad. Acá una obvia sobre esto último: en las ficciones no mueren personas de carne y hueso; en la realidad, sí.
En las ficciones, no son personas de verdad las que se mueren de hambre trabajando siete días por semana, dieciocho horas al dìa, a cambio de la quinta parte de un sueldo mínimo. En las ficciones, no es la pobreza de verdad la que lleva a personas de verdad a lamerle las axilas a otras personas de verdad a cambio de una miserable propina.

¿Qué es lo que Roberto Bustamante debería considerar pero deja de lado? Primero, el hecho de que Laura Bozzo no es Flaubert ni Tolstoi. No crea ficciones. Cuenta mentiras. Y las construye con seres reales, que sufren de verdad, y sus mentiras no son ni una representación ni una válvula de escape para el sufrimiento de la gente y el abuso en el que vive: son parte de ese sufrimiento y de ese abuso. En otras palabras, sus mentiras se producen en el terreno de la realidad. Por eso --así de fácil-- no las podemos llamar ficciones: las ficciones se producen en otro plano del discurso, y son exclusivamente discursivas.

Si empezamos a llamar "ficción" a la mentira, habremos encontrado la perfecta excusa para no luchar contra casi ningún tipo de injusticia social. Porque, ¿para qué luchar contra una ficción? ¿Acaso somos idiotas o locos? ¿Acaso somos Quijotes para correr a estrellarnos contra molinos de viento?

Claro, yo puedo sentarme cómodamente en la sala de mi casa en Maine y decir que Laura Bozzo no es una estafadora sino una autora de ficción, que lo que pasa es que a los peruanos nos gusta mucho el drama en la tele y que los personajes degradados que aparecen en ese programa son actores amateurs que simplemente representan un rol que les ha sido asignado (habrá de ser pura casualidad que se trate también de las personas más pobres, marginadas y lumpenizadas de nuestra sociedad).

Pero, personalmente, preferiría que no nos cansáramos de señalar que a nadie le gusta vivir en la miseria, en la ignominia, en la perpetua obligación de sobrevivir con las uñas, obligado a vender su dignidad a cambio de limosnas, a ser expuesto en una jaula como un prisionero de la pobreza, dando brincos a cambio de mendrugos, revolcándose en la comisión pública de injurias y falsos testimonios por una propina.

Nada de eso es una simple ficción, nada de eso es realidad hecha ficción o ficción encubierta de realidad, como sugiere Roberto Bustamante, perdiendo de vista, me parece, el aspecto ético y moral del asunto. Eso, pienso yo, es una manera de degenerar el discurso de la postmodernidad (recordemos que hasta el mismísimo Baudrillard tenía un fuerte sesgo moral detrás de sus propias elaboraciones sobre la irrealidad y el simulacro, y que ese sesgo se inclinaba a la denuncia de la deshumanización engendrada en el capitalismo). Es usar el discurso de la postmodernidad para describir la degradación del prójimo como si fuera un espectáculo cualquiera y su caída en la servidumbre a manos de una demagoga despreciable como si fuera un simple show mediático.

Si lo de Bozzo fuera simplemente teatro, sus "actores" no regresarían cada tarde a sus casas siendo, en el sentido más humano del término, un poco más miserables que el día anterior. Nadie a quien la suerte o el destino hayan librado de la penuria de esa experiencia puede dejar de señalar que el programa de Bozzo es una criminal forma de explotación de la pobreza de los más necesitados. Si no lo denuncio, me hago cómplice.

Imagen: Godzilla: así son los monstruos de la ficción: nunca han registrado ninguna víctima en el mundo real.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Gustavo. Es como los plagios de Bryce: si uno no los denuncia, se hace cómplice.

Anónimo dijo...

Aún si fueran actores, existirían víctimas reales: los espectadores que se reunen a diario para recibir su dosis de pornografía y así estén más calmados y dóciles.

javier dijo...

perdonar por dejar este mensaje aquí, pero es que he sido paciente, te he mandado dos mensajes para participar en Quipu, pero no he recibido respuesta alguna, no sé si es que pasas o no te llegan mis mensajes, si es lo primero, no me importa, pero al menos dilo y no me hagas esperar.

un saludo.

Margarito dijo...

Y mire Sr. Faverón, ayer domingo dedicó casi todo su programa a mostrar las mentiras que realiza el "show" de la Bozzo, y si mal no recuerdo él también llamó en un pasaje de su programa "ficción" a las testimonios falsos. Eso comprueba que para varios existe una "verdad de las mentiras" detrás de quienes realizan los guiones del programa de la autoproclamada "abogada de los pobres".

Anónimo dijo...

Me parece,Gustavo,que no estás entre ellos,algo que yo aseguraría.Pero existen personajes en los medios de los que la envidia económica que le tienen a Laura es evidente,para quien sepa mirar un poquito más allá de la apariencia inmediata.Algunos se la pasan atacándola sin tregua,de manera casi obsesiva, pero en el fondo envidian su sitial en la tele y su consecuente lluvia de dólares.Son unos fariseos que de ningún modo dejarían pasar la oportunidad,si se les presentara, de hacer algo similar e igualmente rentable.No faltan quienes lo harían por la quinta parte o menos de lo que gana Laura.
R. BARTHES.
POST DATA.-Me enmierdan Laura, Cristina y otros más de los que ignoro el nombre pero que hacen lo mismo.No los veo y tampoco los odio y mucho menos envidio.

Anónimo dijo...

los programas de Laura Bozzo eran parte de los psicosociales del Fujimontesinismo.
Cumplian la función de hacer "sentirse bien" a los televidentes cuando supuestamente habia gente mucho peor que ellos: Los protagonsitas de estos programas.
Aunque en democracias tambien se producen telenovelas, no solo para mantener domesticado al público, en el caso de Mexico y Venezuela el caso ya es extremo. Se diria se le idiotiza. Lo que ya de por sí ya es un atentado.
Llama la atención que el formato de telenovela latinoamericana se ha adoptado en Alemania con grandes producciones y altas cuotas de Rating. En Europa del Este se transmiten tambien telenovelas mexicanas y venezolanas sin doblaje, solo con subtitulos en su idioma. No es de extranhar escuchar a un polaco decir chevere y que una rusa sea fan de Veronica Castro.
Aparte en Alemania se transmiten muchos talkshows locales o de EE.UU. donde son frecuentes los examenes de paternidad.

Juancho

Giovanna Aguilar dijo...

Gustavo,

Muy buen post. Ayer Bayli en su programa presentò a dos personajes, supuestos "actores de la vida real". Ambos habìan participado en el programa de la Bozzo y en otros del mismo estilo. Y ambos, mostraban sus condiciones miserables que son aprovechadas por quienes son màs miserables aun.

Anónimo dijo...

Qué obsesión con Bustamante, Godoy y Sifuentes... ya párala.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Anónimo: responder a las ideas de otras personas con las ideas mías, es lo que se conoce como un diálogo. Si Bustamante creyera oportuno responder, eso se haría más notorio. Si no quiere, está bien también. Pero aquí no hay ninguna obsesión. Y si fuera una obsesión por el diálogo, me parece que es más saludable que una obsesión por el anonimato.

Julio dijo...

"Todos sabemos que en la mitad de las casas de clase media o alta en Lima vive gente sometida a un régimen de semiesclavitud, pero creemos en la "ficción" de que la esclavitud se terminó con Ramón Castilla", amigo Faverón podría precisar a quienes se refiere?, a las mujeres abusadas?, a los niños sojuzgados? a la servidumbre?, no existen esas relaciones en todos los estratos sociales y en todos los países? una mujer abusada lo es mas o menos porque es norteamericana o alemana o peruana? la servidumbre es un trabajo indigno? debe ser mucho mejor pagada? a diferencia de Laura Bozzo el resto de peruanos debemos evitar las generalizaciones, o pagarle un sueldo digno a la baby sitter de tu hijo...

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Obviamente me refiero a las empleadas domésticas a quienes se les pagan miserias por debajo del salario mínimo, se les hace trabajar el doble de la jornada legal y se les trata indignamente. Para qué le tienes que dar tantas vueltas a la cosa más obvia. ¿O a ti te parece que no hay problemas con la semiesclavitud?

Anónimo dijo...

"Imagen: Godzilla: así son los monstruos de la ficción: nunca han registrado ninguna víctima en el mundo real."
Tres ":", batiste mi record.

Margarito dijo...

Omití decir que "ayer domingo dedicó casi todo su programa el Sr. Bayly", el cual confunde también ficción con mentira o fraude...

Anónimo dijo...

Señor Rendón: Bajo esa interpretación, entonces Mónica Feria también es inocente...