15.4.08

La verdad

Teddy & the muckrakers

Para aquellos periodistas de investigación que en el fondo de su corazón han querido siempre ser escritores, este dato clave: uno de los primeros orígenes del periodismo de investigación --sobre todo el relacionado con denuncias de corrupción en el gobierno o en el sector privado y con las condiciones de vida en zonas marginales de la sociedad-- estuvo en el ejercicio literario de autores norteamericanos a fines del siglo diecinueve y principios del veinte: escritores como Ida Tarbell, Frank Norris o Upton Sinclair, por ejemplo, los llamados muckrakers, que hicieron lo suyo a un paso de la novela de no ficción y el nuevo periodismo (del que algunos fueron precursores) pero también a un paso de la investigación antropológica.

Theodore Roosevelt, según encuentro en Wikipedia, fue quien les inventó el nombre,
muckrakers, inspirado en un personaje de Bunyan. El mismo Roosevelt escribió sobre ellos este párrafo que todos los periodistas de investigación deberían siempre tener en mente:

"Hay, en la esfera política, la económica y la social, muchos y graves males, y existe la urgente necesidad de una lucha rigurosa contra ellos. Tiene que haber una exposición permanente y un ataque constante contra todos los hombres malvados, ya sean políticos o negociantes, y contra todas las prácticas malvadas, ya sea en la política, los negocios o la vida social. Saludo como a un benefactor a cada escritor o comunicador, a cada hombre que, desde un estudio, o en un libro, revista o periódico, con severidad inmisericorde, emprende uno de esos ataques, siempre y cuando él recuerde a su vez que el ataque sólo será útil en la medida en que sea absolutamente verdadero".

Curioso estado de cosas: un presidente que elogia a los periodistas de investigación en lugar de ridiculizarlos, menospreciarlos o sobornarlos; y periodistas de investigación que de hecho estaban más empeñados en revelar los entrampamientos, defectos y oscuridades de su sociedad, antes que en la manipulación de la verdad, la pantomima de severidad y la promoción de las propias carreras.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pucha, como se nota que te fastidia que a Godoy y de vez en cuando a Sifuentes les chunte alguna buena investigacion.

Uno que pasaba por ahi dijo...

¿Quiénes son Godoy y Sifuentes?