8.10.08

¿Conversos o aprovechados?

Fujimoristas arrepentidos y fujimoristas solapas

En los años noventas, hacia la segunda mitad de la década, trabajé en el diario
El Comercio. Luego de renunciar simultáneamente a las varias plazas de profesor con las que me ganaba la vida, y de pasar un año viviendo de mis ahorros y leyendo un libro al día, me cayó de la nada una oferta de trabajo como crítico de libros en ese periódico.

Conocí a Fernando Ampuero el día en que me entrevistó para el trabajo: una conversación que pronto se volvió una charla de café sobre lecturas compartidas. Entré como crítico para la revista
Visto & Bueno, de la que un año más tarde fui subeditor y luego editor. Hacia el 98, si no recuerdo mal, pasé a trabajar como editor de Somos.

En esa época,
El Comercio tenía una política sui generis: el cuerpo principal de diario ejercía una crítica al régimen de Fujimori, marcada por su habitual moderación, destapando casos turbios de vez en cuando. Somos, en cambio, se ganó a pulso la licencia para discrepar con el diario y seguir una línea bastante más agresiva y de abierta oposición. Ampuero, que era editor general del área de revistas tuvo, claro está, muchísimo que ver en que lográramos esa libertad, pero fue también una decisión evidentemente respaldada desde la dirección.

Poco después el diario entró en un proceso judicial peliagudo, y era evidente que el gobierno podía manipular el juicio tras bambalinas (el Poder Judicial era un títere), de modo que, si el diario se arriesgaba demasiado en la crítica, el juicio se decidiría de la manera que le conviniera más al gobierno de Fujimori, que podría eliminar de esa manera la oposición de uno de los medios de prensa más influyentes del país.

En esa época, ocurrió aquéllo que conté una vez en este blog y que a la luz del tiempo transcurrido no tiene más que la importancia de una anécdota: en
Somos, como editor de la revista, escribí un texto para un recuento de fin de año, en el que no sólo criticaba al gobierno de Fujimori, sino que expresaba el deseo de la revista de que su gobierno, a todas luces ilegal, terminara lo antes posible. El texto iba acompañado por esa célebre fotografía de Sergio Urday (que entonces trabajaba en el diario, aunque la foto la había tomado para Caretas bastante antes), en la que aparece Fujimori, con cara de asco y molestia, jalando la cadena de un inodoro.

Don Aurelio Miró Quesada pensó que el texto era excesivo, que el diario no podía darle a Fujimori excusas para decir que le teníamos una ojeriza particular, más allá de lo estrictamente político. Pensó don Aurelio, además, que gastar pólvora en ataques de ese tipo nos quitaría credibilidad para hacer críticas más puntuales y más efectivas.


Tuvo razón. Muy poco tiempo después, El Comercio destaparía el caso de la fábrica de firmas falsas, que marcó el primer gran golpe contra Fujimori en la comprobación de cómo funcionaba su organización mafiosa, y que señaló el camino para otros destapes (como el de los vladivideos, en el que el medio de prensa instrumental fue Canal N, también de la empresa
El Comercio). La primera entrevista larga al testigo principal del caso del millón de firmas fue publicada en Somos cuando yo era editor de la revista y Ampuero editor general del área, y fue Pablo O`Brien quien se encargó de hacerla. La investigación principal la condujo la Unidad de Investigaciones del diario, con el apoyo de Pablo.

La primera vez que conté esta historia, un entonces anónimo sujeto que dirigía un blog llamado Pepitas, cogió un párrafo de mi declaración, lo sacó de contexto,
lo reprodujo en su bitácora y, sin pruebas de ningún tipo, por obra y gracia de su capricho, nos acusó a los periodistas de
El Comercio y a sus directores de habernos vendido por dinero a la mafia de Montesinos. El entonces anónimo blogger, que luego, cuando le sonrió el amarillismo, salió del closet y empezó a firmar con su nombre, no dudó en embarrar el honor de una empresa que, como recordará cualquiera que no esté cegado por la estupidez o la mezquindad, fue absolutamente decisiva en la caída del régimen fujimorista.

Ese mismo ex anónimo, curiosamente, es ahora uno de los acólitos que andan colocando hojas de palma sobre el piso por donde camina su diosa, Rosa María Palacios, quien --oh amnesia colectiva-- sí se ganó la vida recibiendo un sueldo de Fujimori para asesorar programas de la Presidencia del Consejo de Ministros, mientras otros, en cambio, hacían pública su posición en contra del sistema autoritario y opresivo del fujimorismo.


Buena parte de la prensa televisva de hoy tiene como cabezas visibles a más de un fujimorista a sueldo de los noventas: Álamo Pérez Luna, Nicolás Lúcar y Rosa María Palacios son sólo tres ejemplos. ¿Por qué los blogs que saltan como perritos domesticados para satisfacer cualquier capricho de Palacios (por ejemplo, Pepitas), no escriben de vez en cuando acerca de eso? Y a los lectores, ¿no les huelen mal esos periodistas supuestamente perspicaces que, como Palacios, "recién se dieron cuenta" de que el fujimorismo era corrupto después de que cayó en desgracia, a pesar de haber trabajado ellos mismos dentro de la maquinaria fujimorista?


17 comentarios:

Anónimo dijo...

Compañero Faverón, permítame decirle así, el señor Ybarra ya ha dicho, antes que usted, que la señora Rosa María Palacios es una ex fujimorista. En verdad son pocos como usted y como Ybarra (maltratado aquí por sus clásicos enemigos) los que le recuerdan su pasado a esta mujer. Bien por eso que me permite resaltar ciertas coincidencias éticas entre dos blogers bastante controversiales.

Saludos desde Arequipa

Galindo junior

Anónimo dijo...

Usted tiene varios ex amigos. Nadie va a pretender endilgarle a usted los defectos de estos? Y, por favor, no tiene que hacer su hagiografía primero para contraponer el tópico del buen periodista contra el mal periodista. Usted tampoco es perita en dulce...

Anónimo dijo...

Rosa Maria Palacios y todo el Opus Dei eran fujimoristas. Como el asunto latente tiene que ver con "Dios", una vez que Fujimori cayo en desgracia, sencillamente saltaron del barco, para subirse al proximo. Hoy se llama Alan Garcia.

Anónimo dijo...

querido Gustavo: un off-topic. Miguel Ildefonso es el más grande poeta de los noventa y probablemente de dos generaciones atrás. Y ahora con el libelo que ha escrito en Zona de Noticia se ha rebelado como un excelente ensayista. Qué sutileza, que gran inteligencia para citar (irónicamente, cómo pensar lo contrario?) todos los lugares comunes de un tema manido como el de el escritor outsider. Miguel termina recomendando que todo escritor debe ser un outsider y le doy la razón. Ybarra es nuestro ejemplo aunque a ti no te haga gracia.

zeta dijo...

Es triste que figure en nuestra historia una época tan mala, peor, periodistas que fueron parte de esa época mala, aunque de todo eso es peor ver y averiguar de rencillas y acusaciones que suelen mostrar las entrañas del asunto periodístico. No voy a defender a Palacios ni a desmerecerla, aunque tendría que mostrarse más al detalle los puntos claves donde se muestra que incurre en una gran falta, aunque también podría decirse que la actitud del Comercio fue subordinada por las amenazas, y la crítica que más le llega al diario es justamente su respuesta magra ante esta clase de caso, no por nada es el diario más viejo y representativo, en fin, ojalá se llegue a mejorar la comunicación del país. Interesante artículo, suerte.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el fondo del post y encuentro los episodios ilustrativos. La adhesión a la campaña impulsada por Palacios, sin embargo, me parece algo distinto. Una campaña mediática relativamente valiosa surgida de una buena idea (Palacios tuvo la idea, nada más) no tiene por qué ser descalficada solo por quién tuvo esa idea, más allá de que queda clara la hipocresía del blog en cuestión.

Sí es una verguenza que haya tanto ex fujimorista (o comprados por) en la TV. No manyo bien la actuación de Palacios en los 90s. Pero sé que no fue comprobadamente corrupta como las de Lúcar o Pérez Luna. Y su labor de ahora no es mala.

Sin duda su fundamentalismo en materia de economía política la llevó a particpar del régimen Fujimori, eso está claro.Pero no necesariamente estaba metida en toda la cochinada y habría que saber hasta cuándo estuvo.

Mario dijo...

Creo que se debe reconocer que El Comercio fue una de las pocos medios no comprados,y su aporte para develar la verdadera entraña del régimen fujimorista fue decisivo.
Sin embargo, en nuestro medio me parece que periodistas como César Hildebrandt lo minimizan. Recuerdo que en un programa él criticó duramente la editorial del El Comercio del día posterior a las elecciones del 2000 por parecerle como una mera capitulación del diario. Dicho sea de paso,el conocido periodista parece que tiene un problema con el decano de la prensa peruana, pues cuando apareció El Enano de Ampuero, conjeturó que El Comercio estaba detrás de su publicación.

En el Perú de esos años algunos medios podían ayudar en la formación de una opinión pública crítica,ello sugiere que el gobierno de Fujimori no fue una dictadura tradicional.
Es muy preocupante que en países como Venezuela sea mucho más difícil, quizá allí el aparato de represión a las voces disidentes sea mucho mayor.

Anónimo dijo...

Con sus ojitos... vón..!

Lo más parecido a un comunista es un fascista. Y viceversa.

Mientras el fascista es fanático, codicioso, “angurriento” que ve en la distribución de las ganancias un atropello a "su" codicia. El derecho de acumulación privada, en el comunista, es su dolor de cabeza, es el germen maldito de la desigualdad y de todas las injusticias.

Lo curioso es que junto a los idealistas "locos" comunistas, y pegaditos también a los esclavos del egoísmo fascista, hay odiadores y acomplejados étnicos, la misma variedad de oportunistas de los medios de comunicación que conocemos, se camuflan en ambos grupos.

Estos farsantes se declaran “fans” de Noam Chomsky y armaron un espectáculo ridículo cuando el lenguista norteamericano el año pasado nos visitó:

A los pocos días de la visita de Noam Chomsky, no se les hizo problema durante varias semanas establecer la similitud "innegable" que existe entre el derecho a la huelga de los trabajadores, con la ociosidad y la prepotencia de la peor calaña que ejercen los vagos huelguistas.

La legítima defensa de los trabajadores a sus derechos adquiridos que de pronto la administración García empezó a mancillar, para el fascismo mediático de los diarios, la mayoría de estaciones de radio, la tele y también para muchos bloggers, fue una zancadilla de un reducido número de “traidores”, que a todas luces buscaban desestabilizar la democracia para frenar el progreso del país.

Inclusive, apuntaban la posibilidad que estos grupos (trabajadores, maestros, campesinos) estuvieran “coordinados” con Estados extranjeros con fines inconfesables.(Mirko Lauer, Mariátegui, etc..)

Las demandas laborales, -decían los ‘fans’ de Chomsky- “es el abuso de unos cuantos holgazanes que quieren hacer lo que les da la gana en el país”.

Los "chomskies" estampaban en sus medios: “el gobierno del doctor García, en salvaguarda de la decencia y fundamentalmente en defensa de la gobernabilidad, no debe permitir esta anarquía, por lo que se impone es el imperio de la Ley y el Orden..!

Es decir, hablan de democracia y no tienen la menor idea qué ñoña es eso; viven convencidos que para ser fascistas hay que vestir el uniforme de Mussolini, calzar las botas del generalísimo Franco y ser de saludo marcial como las SS hitlerianas; mientras eso no suceda, están a salvo.

A los peruanos que votaron contra el poder tradicional, los fans de Chomsky en sus blogs los llaman “electarados”, rebaño al que a los gritos hay que decirles qué es lo que les conviene.

Cosa curiosa, estos “salvadores” del país, pertenecen a la misma etnia que desprecian. Sólo que untados con un gorrito ‘cool’ y un par de “snickers” pulentas, acusan haberse “modernizado”, ergo: el “serrano”, el “cholo” auténtico; es decir, sus primos, son ignorantes que se dejan engañar por cantos de sirenas, por eso en las pasadas elecciones, p[rimera vuelta, no supieron votar responsablemente.

¿Quiénes son estos oportunistas ...?

Cuando escuchaba a uno de estos papanatas en el canal de Baruch Ivcher, calumniando, por ejemplo, al ex ministro del Interior, Félix Murazzo, como quedó demostrado, con cierta candidez me preguntaba: ¿Qué diablos le dará la "dueña" del programa para idiotizarlo a tal punto..?

Al tiempo se apareció un tránsfuga del congreso, Gustavo Espinoza, con una “denuncia” a todas luces endemoniada, burdamente manipulada, antojadizamente dirigida, condimentada a la cañona para perjudicar al cholo Toledo, "enemigo" del patroncito de su ex jefa...

El ‘cerebrito’, es decir, el zonzonazo que funge de “analista” en su blog, ¿saben lo que hace...?

Hace el número ocho..!

Repite exactamente los "argumentos" de Aldo Mariátegui, dando hrras al mismo tiempo a César Hildebrandt..!

Luego pretende evadirse de su labor de zapa dando vueltas y vueltas para despistar, pero con la misma cara de zonzo que partió, regresa sonriendo exactamente al mismo lugar, eso sí, con las manos llenas y la lengua afuera.

Comino

Anónimo dijo...

a ver, a ver... lo que hace Ildefonso más bien es citar todos y cada uno de los lugares comunes que hay sobre el escritor outsider sin discutirlos y luego determinar que todo escritor debe ser un outsider. No sé qué de extraordinario le ven a eso. Además, la nota apunta a dar sustento a lo que piensan y hacen todos los amigos de Quilca del autor, que creen que ser un outsider es emborracharse con ron en la rockola y pelearse por los favores de una musa humilde y aturdida en plena calle.

Anónimo dijo...

¿Qué fue todo eso de Chomsy? me he perdido un capítulo de esta novela, supongo.

Anónimo dijo...

Bruto, se dice Chomsky, el hermano de Chucky, el muñequito asesino.

Anónimo dijo...

Tanto la Chichi como la Rosa María me tenían saturado y ésta debería seguir los pasos de aquélla de joder sólo una vez por semana.
R.B.

Anónimo dijo...

Y me parece que Alvaro Rodrich, el guru caviar de Peru21, fue empleado del gobierno Fujimorista en epocas oscuras.

Anónimo dijo...

tremendo privatizador que fue el santulón rodrich, pero seguro que fue muy honrado etc. igual que le
commerce etc. Los malos siempre son cholibiris como zevallos etc. Agú!

Anónimo dijo...

Yo creo saber porque los bloggers que mencionas no atacan a Palacios y compania: porque a Palacios y compania no les interesa lo que digan esos bloggers y quiza ni siquiera sepan quienes son (como bloggers me refiero)...La solucion es simple, deja de hablar de ellos y de prestarles atencion y probablemente se vayan...y si no se van, ni cuenta te vas a dar.

Excelente tu blog ahora ultimo, mucho mas centrado en temas puramente literarios...Felicitaciones por un excelente trabajo.

No necesitas publicar este comentario.

Anónimo dijo...

Lo más de feo de Rosa María Palacios no fue trabajara para la PCM en temas de reforma del estado, sino ser la asesora de Hurtado Miller, el candidato a la alcaldia de Lima por VAMOS VECINO, el partido mafioso que fujimori creo y montesinos financió. Eso fue en el año 98¡¡¡ cuando ya el regimen apestaba tremendamente y la democracia agonizaba... era el partido de las lacras del fujimorismo y a ellos los asesoró Rosa María Palacios y su pata del alma Leoni Roca, esposa de un periodista ejemplar y democrático.

vayas liberales!

Angel dijo...

Y ella ahora da lecciones de ponderación y ética periodística. Qué país!