9.10.08

Demasiado pesimismo

Carlos Calderón Fajardoy los escritores migrantes

En su último artículo, publicado en Porta 9, el escritor Carlos Calderón Fajardo emprende una lamentación sobre el desarraigo de exiliados y exiliados interiores, pero, sobre todo, señala el riesgo de empobrecimiento lingüístico que corre un escritor latinoamericano al vivir en el extranjero, alejado de su idioma o de su dialecto, así como de su mundo natal y de su tierra.

Se refiere en un momento a los Estados Unidos y la recepción de las letras hispanas en este país. Dice Calderón:

"La literatura en español no interesa en USA. Allí hay una preocupación muy grande por el creciente debilitamiento del modelo dominante en el poder en Estados Unidos, blanco, anglosajón y protestante. El hispano es un peligro a corto plazo por su crecimiento poblacional. No es blanco, es católico y mantiene sus patrones culturales, sus tradiciones latinas".

Algunas precisiones: en Estados Unidos un 51.3% de la población se reconoce protestante, lo que quiere decir que aproximadamente la mitad de los habitantes no lo son. El 24% de los norteamericanos son católicos. La siguiente minoría es la judía, con un 1.7%. Y, curiosamente, como signo de que la religión está lejos de ser factor de segregación en las letras americanas, de esa minoría absoluta de judíos provienen escritores estadounidenses tan célebres como Paul Auster, Philip Roth, Bernard Malamud, Saul Bellow, Michael Chabon, Jonathan Safran Foer, Art Spiegelman, Will Eisner, Isaac Asimov, E.L. Doctorow, Bob Dylan, Jerzy Kosinski, Jonathan Lethem, Norman Mailer, David Mamet, Cynthia Ozick, Grace Paley, Dorothy Parker, J.D. Salinger, Isaac Bashevis Singer, Susan Sontag, George Steiner, Nathanael West, Elie Wiesel, etc.

Un 15% de la población norteamericana es de origen latino. Esa minoría ha producido un buen número de escritores, algunos de ellos entre los más leídos del país, como Julia Álvarez, Sandra Cisneros, Cristina García, Achy Obejas, Óscar Hijuelos, Ana Castillo, Helena María Viramontes, Giannina Braschi, Rosario Ferré, Tato Laviera, Judith Ortiz Cofer, clásicos notables como William Carlos Williams e incluso el último ganador del premio Pulitzer, el dominicano Junot Díaz.

Supongo que el problema en la mirada de Calderón es que no alcanza a percibir la naturaleza del fenómeno demográfico en Estados Unidos: que el crecimiento de la población latina no es una invasión extranjera, sino un largo y paulatino proceso de integración sociocultural. Es cierto, claro está, que una porción significativa de la población blanca y anglosajona ve el asunto como problemático e incluso amenazante. Pero tengo la viva impresión de que la inmensa mayoría de los norteamericanos que temen al crecimiento de la población hispana están fuera de la esfera de los lectores de literatura. Entre los lectores, la apertura y la multiplicidad son indicios de amplitud cultural.

Si no, sería inexplicable el lugar sostenido en la recepción de los lectores norteamericanos, a lo largo de tantas décadas, de las obras de autores como Fuentes, Vargas Llosa o García Márquez; el explosivo (casi incomprensible) pero ya duradero éxito de escritores como Laura Esquivel, Isabel Allende o Arturo Pérez Reverte; el boom excepcional de Roberto Bolaño, la galopante multiplicación de estudios y editoriales dedicados casi en exclusiva a la literatura US-Latina, etc.

Calderón se refiere también, por otro lado, a la desconexión entre los públicos y los lectores de los diversos países del mundo hispano:

"En algunos de los que vivimos acá, pervive la ilusión de que el español nos une a otros países latinoamericanos y a España. Eso tampoco es cierto... Lo que existe es desinterés en cada país de nuestro sub-continente por lo que se escribe en otros países latinoamericanos. Los padres, ellos sí interesan aún: Borges, Cortázar, Vargas Llosa, Rulfo, Onetti, Fuentes; también los tíos: Pitol, Piglia, Bolaño, etc. pero no leemos a nuestros hermanos, a nuestros contemporáneos".

Quizá haya que recordarle a Calderón que él es bastante mayor que algunos de esos "tíos", y contemporáneo de otros. Señalo esto únicamente porque tal vez a ese detalle se deba su impresión de vacío en la comunicación entre las últimas generaciones: porque él no pertenece a ellas. Mi idea es que, de hecho, hoy existe una larga serie de lecturas compartidas por el público de diversos países latinoamericanos, que internet tiene mucho que ver con ese fenómeno, que la estructura misma de las generaciones literarias en América Latina está tendiendo a organizarse cada vez más en función de toda la región y menos en función de tradiciones nacionales inconexas.

Sobre ese tema, abunda Calderón:

"Se ha dicho, se dice, que España desde que se incorporó a la Comunidad Europea, dejó de ser iberoamericana. A los lectores españoles, fuera de los consagrados como Vargas Llosa o Bryce, hoy ya no les interesa leer literatura latinoamericana".

El dato es notoriamente erróneo: por primera vez en mucho tiempo, luego del antecedente lejano de Seix Barral, existen en España no sólo grandes editoriales con catálogos marcadamente latinoamericanistas, como Anagrama y Alfaguara, sino incluso sellos independientes creados con la intención de promover la literatura latinoamericana mayoritariamente, como Periférica y Candaya, y otras que van en esa dirección, como Lengua de Trapo.

Continúa el novelista:

"La oferta que llega de los países hispanoamericanos es demasiado grande, y se junta a una oferta también grande de nuevos escritores españoles que participan en la pugna, y así las posibilidades de publicar en España son para un peruano muy, pero muy remotas. Hay peruanos que publican en España, pero son milagros que no garantizan nada".

Una lista apurada puede que, en todo caso, no se trata de milagros aislados: publican en España Mario Vargas Llosa, Jaime Bayly, Alfredo Bryce, Jorge Eduardo Benavides, Santiago Roncagliolo, Fernando Ampuero, Alonso Cueto, Fernando Iwasaki, Sergio Galarza, Diego Trelles, Patricia de Souza, Martín Rodríguez Gaona, Teresa Ruiz Rosas, Fietta Jarque, Eduardo Chirinos, Abelardo Sánchez León, Enrique Prochazka, Carlos Germán Belli, Julio Ortega, Blanca Varela, José Miguel Oviedo y sospecho que el etcétera no será breve.

Pero es el centro del artículo de Calderón lo que me parece incluso menos sustentable:

"Lo que escriban los que se fueron no tendrá esa vida que surge del contacto con la realidad, escribirán de memoria. Se desconectarán del lenguaje, y el lenguaje no deja de enriquecerse, de cambiar, mejor dicho se empobrecerá su lenguaje peruano. Su sensibilidad peruana se disociará de su lengua al vivir en un país donde se habla inglés o francés o un español que no es el nuestro Y serán, por más integrados que estén en los países donde vivan, siempre extranjeros, ciudadanos de segunda clase, marginales a las literaturas de esos países, ajenos a la dinámica política y social, incluso a la vida cotidiana donde serán, son, considerados en muchos casos indeseables, invisibles, y en el mejor de los casos extraños".

En primer lugar, todas las críticas de Calderón Fajardo en ese pasaje se basan en una premisa desconcertante (y que, sinceramente, yo pensé que Calderón rechazaba): la idea de que el escritor peruano debe escribir sobre el Perú y en español del Perú. Más aun, que para el escritor peruano la realidad está solamente dentro del país. De otro modo no se entiende por qué para Calderón "lo que escriban los que se fueron no tendrá esa vida que surge del contacto con la realidad". El extranjero, hasta donde sé, también es parte de la realidad. La realidad no se acaba en Tumbes ni en Tacna ni en el Trapecio de Leticia.

Para tratarse de un artículo que se anuncia como una especulación sobre el escritor y la migración, o el exilio, el texto de Calderón parece ignorar por completo las dinámicas de la transculturación y la asimilación dentro de la esfera literaria. Abrirse al mundo no puede nunca implicar una cerrazón de posibilidades ni una reducción de aspiraciones y ambiciones para un autor consciente de que el universo es más grande que su calle y su barrio y el jardín de su vecino. El desarraigo implica muchas pérdidas, sí, pero también incontables adquisiciones.

Para demostrarlo sin salir de una biblioteca basta con coger los libros de exiliados que perdieron, en algunos casos, hasta su lengua original en su trabajo literario, pero ganaron a cambio el poder de cristalizar unas obras que durarán mucho tiempo: Vladimir Nabokov, Joseph Conrad, Guillaume Apollinaire, Jerzy Kosinski, Anaïs Nin (hija de cubanos, por cierto), César Moro, Vicente Huidobro, Isaac Bashevis Singer. ¿Decayó la literatura de Vallejo debido al exilio? ¿La de Darío, Solzhenitsyn, Rushdie, Cabrera Infante?

¿"Indeseables, invisibles"? No sé en qué lugar del mundo los escritores peruanos migrantes reciben ese trato. Tengo la impresión, mirando la lista de cinco párrafos arriba, que los escritores peruanos en el extranjero suelen ser mejor recibidos y mejor tratados que dentro del país.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

no has entendido el artículo del escritor, para mí que se complementa con el de Ildefonso en Zona de noticias sobre el escritor outsider, son visiones que se conjugan, aunque la una es política y la otra humana. En todo caso Calderón Fajardo parece fallar en dos puntos, no en cinco como tú quieres, precisamente porque piensa en términos de escritor "peruano" y no de outsider que es más universal.

Anónimo dijo...

Te faltó incluir, entre los que publican en España, a Leo Zelada, de lejos -aunque sea sólo a nivel mediático- más conocido que la mitad de los nombres que has mencionado.

Anónimo dijo...

Entonces con la logica de Calderon Fajardo, el poemario "España aparta de mi este caliz" de Vallejo, seria una obra menor, al igual que la novela de MVLL "La guerra del fin del mundo". O, la obra literaria del joven Alarcon (que escribre en ingles) totalmente ajena o desligada del Peru.
Estoy totalmente de acuerdo con lo que señala en su post Sr. Faveron. Y creo vislumbrar una mentalidad bastante conservadora y poco dinamica en las reflexiones de CF.

Hace unos minutos leia las declaraciones del nuevo premio Nobel de Literatura en donde señalaba que en realidad mas que frances, se sentia un ciudadano de las islas Mauricio...

"Le Clézio ha asegurado sentirse francés, pero ha precisado que su patria está en Islas Mauricio, la ex colonia gala de donde procede su familia y cuya nacionalidad comparte con la francesa" (Hoy en El Pais.com)

Y Ahora Sr. Calderon F, como es posible eso de ser frances, pero la patria y el idioma y las costubres de las islas Mauricio??

Que opinaria de Roberto Bolaño? De donde es? Chile? Mexico? Catalunya? España? Peru? Esto lo invalida como escritor? Yo por el contrario creo que lo enriquece.

Creo que el escritor serio, para ser universal tiene que de alguna manera dejar su entorno, desligarse de sus costumbres y asumir o descubrir otros lugares... Me pregunto cuantos grandes no han sido trotamundos, pero claro las cosa tampoco es tan simple: ahi estan "las sombras" de escritores geniales como Proust, Kafka, o Salinger, por citar a unos pocos, que desde el encierro desarrollaron extraordinarias obras de ficcion.

Saludos,

cementerio club dijo...

y qué es ser un escritor en este mundo lleno de naderías.

Anónimo dijo...

El otro dia Eduardo González Viaña dijo esto en El Comercio: No conozco mucho a otros escritores migrantes. Pero sí existe un escritor latinoamericano que llega a EE.UU. y sigue escribiendo con los temas que trajo de su país de origen. Otros, como yo, elegimos una temática como la migración. Pero uno de los problemas es el lenguaje. Como no vamos al público de nuestro país de origen, sino a uno internacional, el castellano tiene que volverse un poquito estándar, y pierde algunas peculiaridades. Otros escritores, como Daniel Alarcón, escriben en inglés.
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-09-28/el-corrido-migracion.html

Anónimo dijo...

Podria decir que la novela de Alvaro Pombo o de Camilo Jose Cela esta escrita en español, con toda seguridad.

En que variante del castellano esta escrito el poemario Trilce de C. Vallejo? En peruano?

DD dijo...

La discusión sobre el "desarraigo" de los escritores peruanos o latinoamericanos o, más en general, extranjeros, tiene muchos años. La última vez que se llevo a cabo en la prensa fue protagonizada por Vargas Llosa y algún crítico de la época (Rodriguez Monegal o Rama). Hay un riesgo para el escritor que quiere escribir fiel a un dialecto local (el limeño, el miraflorino o el que sea) sino se encuentra cercano al medio en que ese lenguaje se produce y cambia todos los días.

Por otro lado la distancia con la cultura local es verdad que está desapareciendo gracias a Internet. Ahora mismo este post es discutido por lectores residentes seguramente en muchas partes del mundo. Sin embargo, me pregunto si esa cercanía (de textos, de noticias, de fotos, de representaciones) es suficiente para los escritores que eligen (si es que lo hacen) escribir sobre una realidad local determinada.

Finalmente, si los escritores son más considerados en el extranjero o en el Perú. La respuesta depende más con los medios económicos disponibles para reconocer a los escritores. Creo que también Lima, Trujillo, Arequipa o Barranquilla o Morelia pueden esconder o albergar focos literarios importantes, al igual o tan bien como lo hacen París, Barcelona o Berlin... Simplemente los medios económicos disponibles de los públicos son diferentes y eso obviamente causa "una selección" que no siempre es guiada por la calidad.

Ahí también Internet está cambiando las reglas de juego, pero tampoco hay que sobre estimarla. De la misma manera que los libros impresos mantuvieron los espacios para las iluminaciones manuales y las tipografías fueron imitaciones de caligrafías medievales hasta bien entrado el Siglo XVIII, así los lectores seguirán privilegiando el libro impreso como el símbolo de autoridad o emblema del "verdadero" escritor.

Saludos,

Mario dijo...

Eso de personas indeseables,y en el mejor de los casos extraños, quizá pueda basarse en ciertas experiencias que por desgracia puede padecer un inmigrante promedio en países desarrollados, pero no es tan común en un escritor, quien, como señala Gustavo, muchas veces es mejor apreciado en el extranjero que en su tierra.

También es discutible esa última afirmación de Calderón Fajardo en otro ámbito, ya que entra a tallar si la sociedad que acoge al escritor, o inmigrante en general, suele caracterizarse por su xenofobia, como podría ser el caso de los skinheads en la Rusia de hogaño.

Anónimo dijo...

Respondo parcialmente al anónimo que se interroga sobre el idioma de Trilce: en Francia,cuando se traduce a un latinoamericano se pone "traducido del cubano" o paraguayo o mexicano o...peruano(no se pone traducido del español o castellano).
R.B.

Anónimo dijo...

That's hillarious. Yo por eso, a menudo, huyo, safo la huaracha (esto lo pense desde marte), renuncio, me auto secuestro, me auto exilio del Peru encerrandome en una chosa de Punta Negra. Y me siento un gran escritor provinciano cuando no dejo de mirar mi carcoso ombligo peruviano.

I'm seriuos ;D

Gabriel Saxton-Ruiz dijo...

Un post interesante…evoca un poco el debate sobre las declaraciones polémicas del miembro del comité nobel…

A tu lista de escritores judíos estadounidenses (que por cierto, incluye a tres de mis autores contemporáneos favoritos -- Chabon, Foer y Lethem), me gustaría agregar el nombre de Nathan Englander cuya novela The Ministry of Special Cases leí el año pasado y me pareció fenomenal…

Según el sueco Horace Engdahl: “The U.S. is too isolated, too insular. They don’t translate enough and don’t really participate in the big dialogue of literature. That ignorance is restraining.”

La primera parte es algo exagerada pero válida…

Pero mi pregunta es…¿qué significa lo de ‘don’t really participate in the big dialogue of literature?’ ¿Chabon, Foer y Englander no participan en el ‘gran diálogo’ de la literatura?

Anónimo dijo...

creo que el ultimo anonimo olvida que la obra de calderon fajardo tiene varias etapas, lejos de solo verse al ombligo, cuestion que tambien es criticable ¿se ve solo el ombligo? creo que va kas all de eso. eso por un lado, por otro, la opinion de CCF hay que verla tomada desde la opinion del escritor, desde una posicion, desde la suya, como mucho en el, guarda valor lo testimonial, que se valoro en lo humano, me parece coherente que faveron pueda plantear algo mas detalloso, es parte del dialogo, y parte de como analizas el problema del desarraigo, en el caso de CCF, es el testimonio de un escritor que vio la cuestion desde dentro, no creo que le interesen los detalles, ni ser tendencioso en el tema, solo es sincero, solo es su parecer, y eso tambien merece respeto.

Anónimo dijo...

El que sea sincero sobre su parecer, no quiere decir que deje de ignorar una realidad que desconoce. De tan sincero, termina diciendo sonseras. Mira tú.

Anónimo dijo...

Aqui hay varias cosas extrañas Gustavo. Estoy siguiendo tus largas y sesudas críticas, primero a Reynoso, luego a Huamán y ahora a Calderón Fajardo. Pero nunca criticas a Thays, Cueto, Ampuero o Vargas Llosa. Las últimas declaraciones d Vargas Llosa en contra de los light ya recibieron respuesta valiente de Jaime Bayly. Tú no dices ni pío. Ante la arremetida de MVLL contra los escritores frívolos, Bayly responde con su artículo "El escritor y el payaso". En el articulo cuenta cosas sobre Vargas Llosa que nadie se atrevería a decir. Una de ellas es que dice que si no fuera por la recomendación de Vargas Llosa él nunca habría publicado en España. Si pués,pocos son los elegidos, los que logran publicar en España. He visto tu libro en la editorial Quendaya, de tapa negra, sobre Bolaño, es una antología, eso s facil, son otros los que escriben. Esperemos que puedas publicar tu novela. No te atreverias Faveron a hacer una critica, frase por frase, a un artículo de Vargas Llosa, pero te le prendes a Huaman, a Reynoso,a CCF. Qué fácil, que soboneria por omisión. Y para no hacerla larga, el que se diga que hay 20 escritores peruanos que han publicado en España, tú sabes que eso no significa nada. Lo que vale es cuántos libros vendes, si salen reseñas criticas. Y que curioso, en la larga lista de escritores peruanos que mencionas no figura Prochaska, elogiado por Vila-Matas en "El País". Al parecer eres un apátrida, Gustavo: te da lo mismo vivir en USA que en el Perú, no te duele estar lejos del Perú, pero a otros si, y creo que CCF va a un poco por allí. Ojalá que no censures este comment.

Anónimo dijo...

Calderón Fajardo es el gran adelantado de la literatura peruana actual. Por desgracia va a ser entendido y valorado dentro de 20 años. Aunque Interzona de Argentina va a publicar como gran título del año en Buenos Aires "La conciencia del límite último" casi 20 años después de su publicación peruana que pasó desaparecibida. Nadie es profeta en su tierra.