6.11.08

Centro y periferia

El lugar de lo contrahegemónico desaparece en el aire

1. Nociones como marginalidad, exterioridad, subversión, heterodoxia, contrahegemonía, periferia, etc., se definen todas por oposición a otros ciertos conceptos: institucionalidad, interioridad, status quo, ortodoxia, hegemonía, centralidad, etc.

2. No se puede definir relevantemente lo contrasistémico, lo periférico, lo contrahegemónico, si no se define relevantemente el sistema, el centro y lo hegemónico.

3. En la esfera literaria peruana no existe un establishment lo suficientemente funcional y determinante como para atribuirle el valor de ser un sistema dominante, un centro de poder o un sitio de articulación de discursos hegemónicos, porque los discursos de nuestro establishment, simplemente, no son hegemónicos.

4. Cuando se quiere caracterizar en esos términos al endeble y fantasmal establishment peruano, no se reconoce ni se trata de medir seriamente su funcionalidad y el espectro de su poder: se le atribuyen rasgos de los cuales carece, es decir, se crea un fantoche, un molino de viento cervantino.

5. Una periferia, un impulso contrasistémico o una pretendida discursividad contrahegemónica no pueden ser sino espectrales cuando se definen por oposición a unas entidades igualmente fantasmáticas.

6. El centro del sistema desaparece para cualquier efecto estimable cuando casi todos los discursos de la esfera literaria se reclaman marginales, subversivos o contrahegemónicos. Al desaparecer el centro, se desvirtúa y desaparece también la periferia en tanto periferia.

7. Los intentos de caracterizar la esfera literaria peruana en función de esas oposiciones binarias --centro/periferia; hegemonía/contrahegemonía; ortodoxia/heterodoxia, sistema/contrasistema; institución/marginalidad-- resultan inconducentes en la medida en que no se pueda caracterizar plenamente el primer término de cada una de esas oposiciones.

8. El terreno de la hegemonía se debe dejar de percibir como el campo de batalla de dos conjuntos discretos de discursos; de otra forma, como vemos, ambos términos de cada oposición se disuelven y dejan de tener sentido.

9. Lo que existe en la esfera literaria peruana es un continuum de discursos no entereramente yuxtapuestos, sino parcialmente entrecruzados, y el estado actual de su poder en el campo de los pulseos por la hegemonía es indeterminado: la esfera literaria peruana no tiene un centro y por tanto su periferia es borrosa.

10. La estructuración en términos binarios implica la desaparición forzosa de todo lo que no pueda explicarse en función de dobles oposiciones: la oposición imaginaria de andinos y criollos, por ejemplo, al operarse exclusivamnete dentro del ámbito de lo mestizo, disuelve la existencia de lo indígena, del mismo modo en que, por otra parte, la oposición entre lo dominante (como occidental) y lo subalterno (como indígena) oblitera lo transcultural.

11. En la medida en que no se caracterice en términos ideológicos ese haz de discursos del continuum, las fuerzas involucradas en el campo de la hegemonía de la esfera literaria peruana seguirán siendo indeterminadas, indeterminables y erráticas: carentes de un espacio discreto en la distribución de la hegemonía.


17 comentarios:

Anónimo dijo...

Algún día la crítica literaria se divorciará de las estructuras aburridas de los estudios culturales y regresará a los criterios de la estilística y la estética literaria?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

La "estética literaria", como dices, no tiene por qué estar divorciada de los estudios culturales. De hecho, desde los estudios culturales se puede ampliar y profundizar los estudios estéticos, contextualizándolos, historizándolos y otorgándoles los rasgos específicos sociales y culturales que los viejos estudios estéticos dejaban de lado.

Eduardo Salazar dijo...

creo que el texto aplica perfectamente a la noción sociológica del Perú como nación, dos supuestas "identidades" confrontadas y conformando un país de dos cabezas, en donde un grupúsculo domina a una mayoría... pero en realidad las cosas no son así, los "grupúsculos" y la "mayoría" como estereotipadamente se les cataloga no corresponde en la mayoría de los casos a los preconceptos, y mientras el Perú se siga analizando (o politizando, o trabajando) como un país dual en tanto no lo sea, las cosas no van a resultar.

sociólogo viejo y malhumorado dijo...

Los trabajos que se hacen llamar de estudios culturales en el Perú, sin embargo, son en general muy malos.

Pompa pseudo teórica sin ser expertos en ningún tipo de teoría pero creyendo saberlo todo: desde economía ("capitalismo tardío" es el eje de moda), hasta psicoanálisis("cinismo", "transgresión", "imperativo de goce"), pasando por la filosofía política mal leída (cf. Silva Santisteban sobre Arendt).

Por otro lado, ya se ha discutido mucho acerca de la falta de rigor en la investigación. Muy poco trabajo de campo o con fuentes primarias, históricas o presentes. Puro floro. Las otas a pie no llevan más que a sancochados teóricos.

En ese sentido, Gustavo, aunque el campo es prometedor, sus resultados vienen siendo muy mediocres. Entiendo que alguien como tú, con trabajos serios que se reclaman de "estudios culturales", defienda la perspectiva.

Pero entiendo más aún la crítica de quienes ven desesperados cómo mucha gente aprovecha para dárselas a la vez de científico social, crítico literario, filósofo y psicoanalista sin ser nada de eso.

Lucio Suárez dijo...

La crítica contra la noción de periferia o contracultural, vale. Pero, vale para el caso que pones Gustavo. O sea, la esfera de la literatura peruana.
creo, sí, que se cae si lo que tratas es de percibir la disolución de una perspectiva de periferia o de disidencia a nivel global. Pues, allí sí se puede definir relevantemente el sistema, el centro y lo hegemónico.
Claro, si nos peleamos con el matón del barrio, con toda probabilidad podrás desvirtuar su condición de matón, de abusivo. Contrariamente, si de lo que se tratara fuera de desvirtuar o negar la existencia de abusivos, hegemónicos en el orbe, entonces ya el esfuerzo resulta absurdo.
Lo que tú llamas el "endeble y fantasmal establishment peruano", lo es, no por falta de voluntad, o porque no esté en su naturaleza serlo. Sino, porque no tiene la capacidad para serlo. No es falta de ganas, sino de eficiencia. Recuerda lo que ha señalado alguna vez Pablo Macera, que los dirigentes, los empresarios de este país no han podido forjar una burguesía al nivel de sus congéneres latinoamericanos. Algunos pequeños ejemplos, en este sentido, pueden ahora encontrarse en la última película de Josué Mendez, "Dioses".
Entonces, Gustavo, Si te fijas bien, y si quisieras ser coherente con tu post, en el fondo, tu crítica también se disuelve en el aire, porque se pelea con, cito: "un fantoche, un molino de viento cervantino".
Por lo cual, convenimos con tu crítica para cierta región, cierta zona de la cartografía general de lo cultural; o sea, el peruano. No necesariamente para el conjunto de lo periférico, lo disidente o lo alternativo en términos civilizatorios.

Anónimo dijo...

tal vez Eduardo Salazar nos puede revelar cómo "las cosas van a resultar". Yo también estoy en desacuerdo con la omnipresencia de los estudios culturales, pero ¿cuál sería la alternativa?

Orlando

Anónimo dijo...

Esa fotaza, galardonada seguro, es del viudo de Blancanieves, quien se casó en segundas nupcias, después de divorciarse del príncipe,con ese enanito inmemorial que la había hecho verdaderamente feliz.
SACAPUNTAS NEBRIJA (Grafólogo)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Sociólogo: de hecho, los estudios culturales mal planteados pueden ser terribles. En efecto, a veces se ejercen sin tener un pie firme en ninguna disciplina, y se convierte en diletantismo.

Lucio: no entiendo bien el sentido de tu crítica; pero sí está claro, creo, que mi comentario se refiere explícitamente a la literatura peruana hoy.

Anónimo dijo...

EXPOSICIÓN DIVULGATIVA DE LOS ONCE INCISOS ACADÉMICOS DE GUSTAVO

1.Para que tú puedas ser antivaina tienes primero que establecer de qué vaina estás tratando.

2. Si tu vaina está mal definida, por supoto que tu antivaina igualmente lo estará.
3. Dentro de la vaina literaria peruviana, nadie tiene pretensiones imperialistas y quien crea eso es un pajero.

4. Tú no puedes pensar que tu peor es nada se parece a Elisabeth Hurley so pena de pajearte al creer que estás pensando con objetividad.

5. Si tu vaina es el espectro del papá de Hamlet, tu antivaina, por mucha organicidad que pretendas darle, será pura paja de irrealidad también.

6. Exceso de antivainas operan como un hueco negro que se traga a las vainas, en particular a la literatura peruviana, lo cual ejerce un consecuente efecto de reciprocidad con el aniquilamiento también de las antivainas.

7. Todo intento de establecer un sistema complejo de antonimias vaina/antivaina, es vano para la literatura peruviana en virtud de 1 y 2.

8. El florecimiento de nuestras letras no tendrá lugar si persiste esa mierda amorfa y feblemente definida de vainas/antivainas.

9. La literatura peruviana es un complejo de discursos no aislados y parcialmente tan concurrentes como divergentes lo que dificulta la determinación precisa de su centro de gravedad y demás caracteres, en particular de su periferia.

10. Por aplicación de 6, se ve sin dificultad que el hueco negro actuará tal como dicen los cosmólogos, cargándose a todo lo aledaño a cada vaina/antivaina si se persiste con esta mala costumbre fomentada por quienes suelen almorzar menú de 3 soles.

11. Una manera de aliviar la vaina 9 podría consistir en desasnarse estableciendo con claridad y sin faltas de ortografía la razón de ser y de actuar en cada empeñoso escribidor involucrado en su carrera paranoica hacia el Nobel, lo cual con el negro Obama sí se puede of course.

RUMESILDO B.

zeta dijo...

Buen punto la respuesta del primer comentario, algo curioso, por cierto, se supone que muchos se quejan de que en todo lo respecto a la literatura se deja lo cultural de lado, en fin... Por cierto, luego de una segunda lectura, concuerdo con lo que se dice, aunque en todo caso valdría explicar la razón por la determinados grupos se consideran marginados, no habiendo las condiciones para tal marginación. Pienso que desenvoca por el lado cultural más que por el literario, pero bueno. Esperemos que la pugna pare, y prime la unidad...

zeta dijo...

Según entiendo el comentario de Lucio, lo que dice es que al no ser una cultura literaria que agrupe y consolide, resultamos como marginados en la cultura mudial; también que eso se debe a incapacidad nuestra, algo que en fondo tendría cierta verdad... Aunque opino que sí se puede ser usado el mecanismo para aclarar esa parte de las cosas.

Otra cosa que agrego es que hay que saber diferenciar, o tal vez saber comprender, entre expertos y personas que toman algo de esos expertos. La opinión está abierta para todos, pero, por rigor, no podemos esperar lo mismo de la verdad. Suerte. Una delicia venir al blog...

Anónimo dijo...

COLOFÓN DIVULGATIVO BORGIANO

La estética literaria periana es una esfera tornasolada, de casi insoportable fulgor, cuyo CENTRO está en TODAS PARTES y su circumferencia en Ybarra.

Anónimo dijo...

Protesto Gustavo que permitas un comment del tal "rumesildo" en el que llama al presidente de los Estados Unidos, "el negro Obama" no es la primera que el tal Rumesildo lanza comentarios indeseables que tu, Gustavo, no filtras. ¿Que abrias dicho si hubiese sido judio u dije rmesildo el judio tal de manera peyorativa?
En cuanto al centro-periferia. En el Perú, la literatura tiene diversos centros y periferias. Hay el centro de la capital de la provincia y la perferia, el caso de Puno es claro, también el de Chimbote. La segunda perifería es la de la literatura peruana (latinoamericana) en relación al centro que es España. Para ser conocido en Latinoamerica, que es periferia de España, hay que haber publicado en España, sólo por esa´vía se accde a la traducción en otros idiomas. Y hay un tercer centro, el norteamericano del que la literarura española es periferia. Y los de los Estudios culturales es un secta psicoanalatica de la Católica, creo que con resultados poco afortunados.

Mataperro Hieràtico dijo...

Fíjense lo que dice Jon Stewart aquí, en el minuto 1:12, cuando le preguntan còmo fue que pasó de ser un comediante a un crìtico social y polìtico:

"Lo importante es que creo que no paso ningún tiempo pensando en lo que yo soy o qué significa lo que hacemos, yo paso mi tiempo haciéndolo (...) me concentro en la tarea y en tratar de llevarla a cabo lo mejor que podemos y que evolucione constantemente, porque es mi forma de encontrarle sentido a todos estos sentimientos ambivalentes que tengo."

Anónimo dijo...

Personalmente no creo que Obama se moleste si le dicen negro (en castellano, no en inglés en donde las convenciones son distintas) porque eso indicaría que se avergüenza de ser negro, como Michael Jackson. Yo creo que Obama debe con seguridad haber leído a Senghor y a Aimé Césaire y creer entonces en LA NEGRITUD como categoría a defenderse y a reivindicarse y a exponer con orgullo y con todas sus objetivas y concretas letras. La dama (creo que lo es) que desaprueba eso de ”el negro Obama” sí parece tener en cambio sus remilgos ante “negro” y que no los tendría al escuchar “el rubio Brad Pitt” con lo que implícitamente estaría considerando que “negro” es ofensivo y “rubio” no.

AMÉRICO PREPUCIO (Cartógrafo)

zeta dijo...

Creo que todo depende del contexto y la intención con la que se dice algo. De eso cae el racismo, y por eso serrano no es una mala palabra, lo malo somo nosotros.

césar bedón dijo...

ups. se me borró el comentario anterior. decía que es necesario señalar que la fotografía de este post es del gran ralph eugene meatyard.

http://images.google.com.pe/images?hl=es&resnum=0&q=ralph+eugene+meatyard&um=1&ie=UTF-8&sa=X&oi=image_result_group&resnum=1&ct=title

ojalá salga bien el link. info en la wikipedia.