3.12.08

Bajando a tierra

Una entrevista con César Gutiérrez


Primero, la historia de la entrevista: le envié a César unas cuantas preguntas en setiembre pasado. Las respondió al cabo de unos días. Le mandé casi de inmediato, como habíamos acordado, una serie breve de repreguntas.


Pasadas algunas semanas me dijo que prefería esperar antes de responderlas porque no quería sobreexponerse. Tras sobreexponerse en cuanto medio le salió al pasó, aceptó volver al cuestionario.


Resultado: transcurrido un par de meses, por fin, el 3 de diciembre, César me ha hecho llegar sus nuevas respuestas, además de leves modificaciones a las respuestas anteriores y, de paso, un par de preguntas suyas para que las responda yo, cosa que hago en el cuerpo de la entrevista.


Por ahora, sólo quiero añadir una cosa: conseguí y terminé de leer Bombardero hace varias semanas. Acabar la lectura no me ha llevado a cambiar mi primera impresión del libro.


Pero, bueno, sin más demoras, los dejo con las respuestas más esperadas (literalmente) de toda mi carrera:


GFP: La mayoría de los críticos que se han referido a tu primera novela la han identificado como vanguardista. La tradición de la vanguardia en el Perú fue más bien breve, aunque prolífica y con grandes cumbres, y acabó cuando, desde los años treintas, sus autores principales empezaron a abandonar el proyecto y cambiaron de lenguaje (Moro, Adán, Hidalgo, Westphalen, Vallejo, etc.). ¿Por qué retomar esas líneas ochenta años después? ¿Te sientes particularmente cercano a alguna de ellas?


CG: Bombardero es un proyecto cuyos designios son más íntimos, ignotos y musicales que estrictamente literarios. Por eso en todos sus extremos (crónica, rock, poesía, periodismo, ensayo, etc.) obedece a una comunión sustancial con mis registros, comunión independiente al tiempo y a la atmósfera de floración de cualquier corriente. Y por supuesto que me siento más cerca de Vallejo que de ningún otro nacional. Pero eso de no tener la precisión viperina de Hidalgo créeme que es muy frustrante.


GFP: ¿En qué sentido te sientes más cerca de Vallejo que de los otros mencionados? ¿Qué cosa tuvo el proyecto vanguardista de Vallejo que no tuvieron los de Moro o Adán, y que te hace sentir más próximo a él?


CG: A Vallejo lo tengo en la mira desde niño. Años después haría un viaje con cierta protagonista a Santiago de Chuco y al año siguiente me alojé con otra protagonista en el hotelito de El Cholo en Rue Richelièu, en cuyas catacumbas incluso hallé una lápida suya, hallazgo del cual me sugeriste escribir un artículo que se publicó en la innombrable revista del diario que nos cobijó. De allí a la escena sobre la tumba de Cesítar con la que empieza Bombardero había un paso. Pero mi identificación se remonta a los viejos tiempos de mi poemario (1997). Y francamente no sé qué tendría el proyecto vallejiano sobre los demás porque a Adán lo leí muy poco y a Moro jamás.


GFP: Comenté hace poco que tu novela no me parece de vanguardia, sino más bien ubicable dentro de la estética postmoderna de la parodia, el collage y sobre todo el pastiche (además, la vanguardia es un proyecto histórico que en gran medida ha dejado de tener relieve hoy, mientras que la estética postmoderna está en el aire de los tiempos). ¿Cómo ves tú esa diferencia? ¿Te sientes cómodo ubicando tu novela en uno u otro lado?


CG: Yo me siento cómodo con quienes tienen el buen gusto de hablar bien de ella después de haberla leído. Supongo que los entendidos que la han emparentado con la vanguardia deben saber por qué lo hicieron. Ahora, así como es virtualmente imposible seguir las conexiones intertextuales de este libro —pese a que las consigno al final— me encantaría saber por qué no podría ser también vanguardista: Congrains dijo, por ejemplo, que "abre un nuevo camino, un terreno inexplorado" y Lauer en su texto y speech señala que le parecía abiertamente vanguardista por muchas razones, v. gr.: su intento de "apurar la modernidad", su búsqueda de "el tiempo real radical", su "revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos", además de otras ideas que amplía en el ensayo que sobre el asunto publica Hueso Húmero 52. Por otro lado, no sé hasta qué punto sea imposible reformular las ideas de hace 80 u 800 años en un mundo actual que se licúa y se recicla con asombrosa celeridad. Pero mi curiosidad por dilucidar los límites entre vanguardismo y posmodernismo se acrecienta cuando Bombardero extrema determinadas posibilidades de la lengua, de los símbolos o de las grafías: “un portento verbal y tipográfico” (González Vigil), “un libro-objeto entretenido como una buena película, original, divertido” (Delfín) “donde toda linealidad ha sido rota” (revista Somos) “en un alto lenguaje poético” (Rocío Silva), “novela posmoderna, absolutamente contemporánea, que en definitiva aparece como una propuesta atípica al interior de nuestras letras” (Porta9), “una bomba en el centro del estilo” (Ramiro Llona) cuyo “valor reside en esa forma intensa, dinámica y creativa de intentar aprehender el clima histórico y cultural de los tiempos que vivimos (Porta9), “una experiencia peruana universal que hace necesarias obras como (esta) poderosa novela sobre las Torres Gemelas” (Ortega), que “funda otro territorio para los peruanos: de la misma manera en que Joyce funda otro territorio para los europeos y prácticamente inventa Irlanda para Europa, o como Malcom Lowry inventa México para los ingleses, siento que aquí hay nada menos que la invención del mundo cosmopolita para beneficio de los peruanos” (Lauer), “es la novela del futuro” (revista Cosas) con la cual “César Gutiérrez ha conseguido activar una novela bomba en nuestra escena literaria y hasta el momento la cifra de muertos y heridos es incalculable” (Niki Tito). Ahora bien —y disculpándome ante todos por el name dropping— considero que el sampling genera necesariamente collage y pastiche y eso hace del mío un texto claramente posmoderno. Ensayando una salida de emergencia, creo que tal vez podría entenderse como vanguardista en su contexto local: no me parece que haya otra novela que se le parezca, o por lo menos ninguna de la que yo tenga noticia. Ergo, parece (ojo: parece) ser un objeto inédito en su país de origen. Todo esto hablando muy independientemente de su calidad, que por el momento no está en discusión entre los entendidos y felizmente enerva a los anónimos: esa era la idea. Ahora, si me pongo a pensar en la intimidad, en la forma como enhebré sus paisajes interiores, sus tripas, yo también pensaría en el bricolage a causa de ese viaje deliberado a través de las subculturas, lo pulp, etc. Pero yo no escribo con fines específicos de ruptura, aunque termine seduciéndome la idea: lo mío es un vómito negro manipulado, un escáner paródico y deliberadamente imperfecto. Lo cual no significa que no siga muy interesado en determinar hasta qué punto ambos conceptos se tocan, se entremezclan o —espero que no— se anulan.


GFP: El sentido que Congrains parece darle a "vanguardia", como algo que "abre un nuevo camino", es el sentido coloquial del término, pero no sirve para la discusión estética (no hay una estética que no haya abierto un nuevo camino en el momento de su aparición). Congrains también dice que tu novela tiene la intención de dar "una visión totalizadora del mundo y del género humano". Esa, curiosamente, es casi una definición perfecta de la novela modernista, aunque no se condice mucho con la fragmentación congénita de la vanguardia (de la que hablaba Benjamin) y, por otro lado, es una negación absoluta de la estética de la postmodernidad, que descree, por definición, de todos los discursos totalizadores o universalistas (lo que llaman las "grandes narrativas"). ¿Cómo ves tú esa aparente contradicción?


CG: Lo que ocurre con "esa aparente contradicción" es que Congrains —al igual que Oquendo, Lauer, Ampuero, Montalbetti, González Vigil, Ortega, Mónica Belevan, Sánchez Hernani, Ramiro Llona, Víctor Delfín, Óscar Tramontana, Víctor Coral, Niki Tito y siguen firmas— ha leído el libro completo. Entonces el/ellos tiene/n que saber por qué abre un nuevo camino y es perfectamente explicable que dudes de sus palabras y encuentres contradicciones aparentes porque no has leído la totalidad de la novela, sólo esos dos capítulos que publicaste en Puente Aéreo y que este seguro servidor modificó. Esos PDFs, por ejemplo, no contienen los logotipos ni las nuevas líneas que fui incorporando a pedido de la endemoniada diagramación, que dicho sea de paso va en paginación descendente. En lo que sí estamos de acuerdo, Gustavo, es en que el proyecto modernista no se condice con los postulados de Lyotard y sus aguafiestas. Y aprovecho esta parte para manifestar mi extrañeza: ¿por qué cuando te ofrecí un ejemplar jamás me contestaste el mail? ¿Por qué tampoco le respondiste a una muy querida amiga que, incluso, te propuso enviártelo a EE.UU. en agradecimiento por haber puesto en órbita esos fragmentos? Y si te parecía de mal gusto recibirlo como obsequio, ¿por qué no lo compraste en Lima, cosa que hacen todos los que pasan por aquí, por ejemplo tu broder Paz Soldán?


[Como dije, sí he leído la novela, completa, y no siento la necesidad de variar nada de lo que he escrito sobre ella en el pasado. Y, en respuesta a la pregunta de César: no tengo la costumbre de pedir que me regalen los libros que pienso comentar en algún momento, aunque no dejo de agradecer el ofrecimiento suyo, que no recuerdo, y el de nuestra común amiga, que recuerdo perfectamente. Eso sí: esta debe ser la primera vez en la historia en que alguien le saca en cara a un crítico el no recibir obsequios. En fin. Mi pregunta era simple: la vanguardia y la modernidad creen en la historia y en el progreso de la historia; la postmodernidad niega ambos conceptos. Decir que un libro es vanguardista y es postmoderno simultáneamente me parece contradictorio, más allá de que lo diga Dios o Perico de los Palotes. Creo que esa pregunta merecía una respuesta un poquito más seria. Por eso es que volví a formularla, en otras palabras, a continuación. Lamentablemente, otra vez quedó sin respuesta:]


GFP: Lauer, en efecto, dice que tu novela es vanguardista porque quiere "apurar vertiginosamente la llegada de la modernidad" y "volvernos a todos los lectores más modernos". Tú, por otra parte, me acabas de decir que, en vista de sus rasgos formales, Bombardero es "un texto claramente postmoderno". Te preguntas también por qué ambas definiciones se podrían anular o ser contradictorias. Como yo lo veo, la contradicción es esta: la vanguardia, como dice Lauer, es un ansia inmediata de modernidad, es decir, se basa en una idea de progreso histórico y estético. La postmodernidad, por definición, es la negación radical de esa creencia en el progreso de la historia. Ideológicamente, ¿a qué lado de esa frontera te sitúas tú y se sitúa tu novela?


CG: Ideológicamente estoy de acuerdo con Lauer, quien además pronosticó la formación de un culto entorno a esta obra, lo cual viene ocurriendo con una velocidad que me asombra: invitado tanto a la Católica como a la UPC, conocí a muchos chicos y chicas que entusiasmadísimos me muestran poemas y cuentos reciclando o reinventando pasajes de Bombardero, recibo fotos de lectores con un Bombardero entre sus manos desde los lugares más inverosímiles del globo, Javier Ágreda acaba de presentar el poemario de Rafael Robles donde reconoce la influencia de Bombardero… en fin. Y ahora, con fines exclusivos de enriquecer este diálogo, te pregunto: ¿tú crees que vanguardia y posmodernidad son irreconciliables? ¿Consideras imposible la existencia en el año 2008 de un libro posmoderno que contenga matices vanguardistas y/o viceversa?


[El asunto debería estar claro a estas alturas: una cosa es que un libro parezca muy “posmo” y también muy “avant-garde”, si uno quiere usar esas etiquetas sin importar en lo más mínimo qué significan; usarlas solo porque suenan chic. Pero, en tanto proyectos estéticos e intelectuales, la postmodernidad y la vanguardia son distintos y esencialmente opuestos y contradictorios. You can´t have it both ways, César. Sigamos:]


GFP: El tema central de Bombardero, el que vertebra la anécdota y le da origen al texto, es el del ataque terrorista en New York el 11 de setiembre del 2001. Situándote a ti mismo como lector de tu libro, distanciándote de él hasta donde te sea posible, ¿qué crees que dice la novela sobre ese fenómeno histórico y sus secuelas?


CG: Busca afanosamente que ese evento gatille una historia central y miles de memorias subalternas. Ahora, también intenta extenderse hacia un plano omniabarcante que fluya por gravedad: distopías, paraísos sintéticos, sci-fi y guerras olvidadas, por ejemplo. Por eso es que durante su ensamblaje cada nuevo atentado invitaba a reformular el corpus, que por aquella misma fuerza gravitacional encontró su anclaje en El Gran Atentado. No hallé un mejor catalizador de efectos.


GFP: Bien, pero ¿qué crees que dice la novela sobre el 11 de Setiembre y sus secuelas?


CG: Debido a la vastedad que implicaría responderte eso, pensé haberla sintetizado en mi respuesta anterior. Pero como parece que no, espero estés de acuerdo en que, mejor, le echemos una mirada a lo que sobre eso dijeron comentaristas muy autorizados y, en algunos casos, insignes. He capturado algunos de esos pareceres en http://80m84rd3r0.blogspot.com y te invito a leerlos allí. Por lo demás, lo que dice la novela sobre el 11S y sus secuelas está en la novela misma. Todo lo cual no significa que pretenda aprovechar esta bonita oportunidad con fines publicitarios.


GFP: Ya existe, a pesar de la cortedad del tiempo transcurrido, una nutrida producción literaria, sobre todo anglosajona, aunque no exclusivamente (en español, me viene a la mente la novela de Juan Manuel de Prada), sobre el 11 de setiembre. ¿Cómo te ubicas tú con respecto de ese conjunto? ¿Crees que tu posición, como escritor peruano, no norteamericano, te da una perspectiva distinta? Y si es así, ¿cuál es esa perspectiva?


CG: Por supuesto que es distinta porque Bombardero tiene mi pluma, que será buena o mala pero es mía. Y porque despega desde el punto de vista de un televidente y, paulatinamente, se va contaminando con las posibilidades creativas que genera una ciudad-pivote: sus alertas multicolores, su feble y peligrosa verticalidad. La perspectiva, sospecho, es la de un sujeto que se dirige con su alegre pesimismo hacia la negra incertidumbre del futuro. O, acaso, de los diferentes no-futuros que nos presenta este Milenio Negro (Ballard dixit). Sí, conozco algunos libros sobre el 11S, menos lo que hizo De Prada. Sé que Beigbeder, De Lillo, Wright, Safran Foer, Updike y muchísimos más han ganado mucho dinero con el tema.


GFP: Pero mi pregunta es: ¿el hecho particular de que seas peruano, y no norteamericano, cómo contribuye a darle al libro una perspectiva distinta?


CG: Siempre he pretendido que mi nacionalidad —con la cual, por lo demás, jamás me sentí particularmente identificado— tenga un valor igual a cero a la hora de determinar mis perspectivas con relación a los grandes temas que abordo: el amor, la muerte, el sexo, la hecatombe pre y post-nuclear, la red madre, los hoaxes, etc. En todo caso, prefiero no ser yo quien tenga la última palabra a la hora de dictaminar esas perspectivas —que vuelves a reclamar— porque desgraciadamente todo ya está consumado y a merced del respetable.


GFP: Creo que el nombre más veces mencionado como influjo sobre Bombardero ha sido el de Thomas Pynchon. ¿Es una influencia consciente? ¿Cómo la manejaste? ¿Es un influjo puramente formal o dirías que es ideológico también?


CG: Como dije al desarrollar tu primera pregunta, no creo que Bombardero tenga más de vuelo interior que de influencias externas directas. Creo que es un producto que se fue de-generando en la medida de mi incapacidad para narrar "bonito" y en orden, aunque haya tratado de que su mecánica sea lo más funcional posible. Yo diría que la de Pynchon es una influencia por inercia: jamás llegaré a tener ni su talento ni su discreción.


GFP: ¿Y qué lugar crees que ocupa Pynchon en la tradición norteamericana?


CG: La sensualidad con la que abordo los objetos artísticos anula mi curiosidad por hurgar raíces e hilar genealogías.


GFP: Dentro de la novela peruana actual —o la latinoamericana o la hispana en general—, ¿te sientes conectado con alguna tradición, algún grupo de escritores o algún escritor en particular? Y si es así, ¿cuál crees que sea la naturaleza de ese vínculo, es decir, los rasgos o aspiraciones comunes, o la conexión estética entre tú y ellos?


CG: Por el momento estoy en condiciones de decir que me gusta Fresán. En la medida que consiga recuperar parte del dinero dilapidado en Bombardero trataré de actualizarme e investigar a los otros muchachos. Pero, por lo menos en "mi" país, tengo la leve impresión de que no soy tanto parte de una tradición como de una traición.


GFP: ¿Es una "traición" comparable a la de Martín Adán en La casa de cartón? Te pregunto esto porque hay quien ha llamado Bombardero la más importante novela peruana de vanguardia, y eso parecería desplazar a La casa de cartón de un sitial que ha ocupado por décadas. ¿Tú estás de acuerdo con esa declaración o la sientes hiperbólica?


CG: Quien ha dicho eso tiene nombre propio y sabes perfectamente que ese “hay quien” es Abelardo Oquendo. Ahora, a mí me halaga mucho que un estudioso brillante como él haya sentenciado así. Y no voy a mentirme: tengo la esperanza de que eso ocurra. Hiperbólica o no, igual la celebro.


CG: Algo de lo que se habla mucho en el mundo de la crítica literaria contemporánea es el asunto de la transnacionalidad o globalidad de cierta literatura nueva. (Acaso Bolaño, con su afán de trascender fronteras y escapar de los escenarios puramente nacionales sea un buen ejemplo). ¿Cómo te ubicas tú (o como ubicarías a tu novela) en relación con ese fenómeno?


CG: Espero que mi novela refleje las necesidades de su autor: trascendencia de fronteras, escape de escenarios puramente nacionales, inyección de las formas más vertiginosas de contar. Porque lo que busco en un texto, sea el formato que lo contenga, es desgarro, velocidad y ruptura.


GFP: ¿Qué planes futuros? ¿Estás escribiendo o preparando algún nuevo proyecto? ¿Será también una novela?


CG: Gracias a este libro he encontrado un trabajo que, bajo la apariencia de Laika, Agencia de Publicidad, convoca diseñadores, guionistas, músicos, actores y cineastas. Trabajamos con glitches, clicks and cuts, errores de la red y otros dispositivos. Desde aquí ya ha viajado una película rumbo a Sundance y solo espero que en el mediano plazo logremos construir una cosa que contenga mi poesía en formato no convencional.


GFP: ¿Me puedes contar más sobre esa película y tú trabajo en ella?


CG: Cuando llegué a la chamba la película ya estaba editada. Se trata del mediometraje El Sitio escrito, filmado y musicalizado por Carlos Gonzales y editado junto a Diego Fernández-Stoll. Es una película de inteligencia artificial virtual, Internet y espacios de vacío robótico que los protagonistas nunca terminan de llenar ("robot" significa "humano" en checo * ). Ahora, básicamente me parece un tributo técnico al arte electrónico, una exploración a través de sus diferentes estéticas: ascii art, glitch art y 3D. En ese clima interactivo vamos a trabajar Bombardero, la película.


[ * "Robot" no significa "humano", ni en checo ni en ninguna otra lengua. Es un neologismo inventado por los hermanos Josef y Karel Capek, para una obra teatral del segundo. "Robota" significa en checo trabajo, labor y sevidumbre: los robots de R.U.R., la obra de Karel donde apareció la palabra por primera vez, eran siervos autómatas, de allí la elección].


59 comentarios:

Manzanilla y Sal dijo...

Dejando de lado la calidad de Bombardero (no llegué a comprar la edición completa, así que sólo he leído el tomo 1 de la edición de Norma), me preocupa un poco la actitud defensiva de Gutiérrez.

Me hubiera gustado que, ante preguntas bastante claras y objetivas, hubiese hecho un poco más que decir "Fulano y Mengano dicen que soy lo máximo".

Anónimo dijo...

Esta entrevista está chongueraza. Es como si el narrador de Casa de Islandia hubiera terminado de dividirse y pudiera, por fin, dialogar, encontrarse cara a cara con Pierre Menard. Solo faltaron los reclamos maritales, los trapos sucios, los "¿qué, así es?".

El Misilero no responde nada, y el entrevistador un poco maletero (¿puñalero?) para hacer público lo que sucede tras bastidores.

El anticuario.

Anónimo dijo...

No he leido la novela, pero si esta entrevista que califico de totalmente posmoderna.
Salud! La historia continua.......

Sebastián Casabonne dijo...

El novelista César Gutiérrez parece que no sabe mucho sobre el tema. Lo más loco es que parece que tampoco sabe mucho sobre su novela y sólo se abraza a lo que otros han dicho. Mucha cita, mucho recurso a la autoridad de los demás, pero poco que decir con sus propias palabras.

Anónimo dijo...

La principal deficiencia de Gutiérrez es su falta de capacidad para evaluar su propia creación. Algo decepcionante en alguien que se llama moderno y vanguardsita, porque históricamente, quienes han sabido reflexionar más y mejor sobre su propia obra son precisamente los modernos y vanguardistas.

Eso no es todo, se nota demasiado la forma agónica en que Gutiérrez se apoya en terminología novedosa y "técnica" para esconder su incapacidad. Y más: Gutiérrez no lee a sus contemporáneos y del único escritor que parece haber leído algo, Pynchon, dice una frasesita simpática y nada más.

Más allá de la mordacidad con que has asediado al escritor, creo que él mismo ha acentuado las deficiencias de entrevistas anteriores.

batuque dijo...

Ese Bombardero no alcanza ni el de la honda de un matapajaritos. Mejor cambia de tema más relevante, Gustavo, y dinos lo que piensas sobre la desafiliación de la FPF y la preparación del cebiche más grande del mundo.

80M84RD3R0 dijo...

Para empezar, mis felicitaciones por haber leído el libro completo, proeza que pensaba solo era atribuible a espíritus por lo menos estoicos. Lo que me sorprende es que acabas de revelarlo después de pasarte meses hablando de un libro del cual todo el mundo pensó que solo conocías por los Pdfs que publicaste hace tiempazo.

DOS: cuando te pregunté por qué no aceptaste el libro, créeme que no lo hice porque me quitara el sueño que no lo hayas leído. O como anotas con fealdad: “esta debe ser la primera vez en la historia en que alguien le saca en cara a un crítico el no recibir obsequios”. Mira: te lo ofrecí como se los ofrecí a tu archiamigo Thays o a tu archienemigo Paolo de Lima. ¿Y sabes por qué? Porque lamentablemente he sido muy bien educado (y ellos también al agradecerme de inmediato: ellos sí reciben mis mails). Es decir: aunque amortizo cada mes pero sigo endeudado, lo obsequio a quienes tienen la gentileza de acercarse a él o darlo a conocer con buena voluntad. Pero volviendo a la pregunta: te la formulé públicamente porque me parecía por lo menos curioso que, pese a haber tenido la oportunidad de leerlo, andaras rebatiendo sucesivamente las tesis de Oquendo (“la más grande novela de vanguardia del Perú”) o la de Gonzales Vigil / Coral: “novela de lenguaje”.

TRES: así como para ti estas son “las respuestas más esperadas (literalmente) de toda mi carrera”, para mí es la primera entrevista que de manera excepcional concedo a alguien que leyó una partecita del borrador y que al publicarla me sorprende con que se la leyó en limpio y completita.

CUATRO: Decir “posmo”, “vanguard” o “avant-garde” es efectivamente muy chic. Pero te juro que yo jamás las usaría si no me invitaran a un vernissage.

CINCO: Yo soy http://es.wikipedia.org/wiki/Cybertech y sé más que tú sobre la palabra “robot”: “La palabra "robot" viene del vocablo checo robota, "servidumbre", "trabajo forzado" o "esclavitud", especialmente los llamados "trabajadores alquilados" que vivieron en el Imperio Austrohúngaro hasta 1848. El término fue utilizado por primera vez por Karel Čapek en su obra teatral R.U.R. (Rossum's Universal Robots) (escrita en colaboración con su hermano Josef en 1920; interpretada por primera vez en 1921; interpretada en Nueva York en 1922; la edición en inglés fue publicada en 1923). Aunque los robots de Čapek eran humanos artificiales orgánicos, la palabra robot es casi siempre utilizada para referirse a humanos mecánicos. El término androide puede referirse a cualquiera de estos, mientras que un cyborg ("organismo cibernético" u "hombre biónico") puede ser una criatura que es la combinación de partes orgánicas y mecánicas”.

SEIS: Gracias por la entrevista al Faverón de los e-mails, tan cálidos y amicales todos ellos. You can´t have it both ways, Gustavo.

SIETE: Punto final.

cándido dijo...

Con tales ideas estrafalarias sobre vanguardia y postmodernismo, Fredric Jameson debería estar revolcándose en su tumba. Debería, digo, pero afortunadamente sigue vivo el tío. El que se hundió en las aguas del olvido gracias al "misilero" Faverón es el Bombardero. Tampoco le costó mucho trabajo.

Anónimo dijo...

Es impresionante lo vacío y superficial que puede ser el señor César Gutiérrez. Queda desnudo y no es una visión muy grata.

Anónimo dijo...

volo alto, demasiado, y su derribamiento fue fulminante y estrepitoso. Gutiérrez no sabe defender lo que escribe y solo le queda hacerse el ofendido. Qué falta de recursos!

Anónimo dijo...

Derribando al entrevistador.
Entrevistador malicioso, entrevistado le da vuelta y media con sorna: asi podria resumirse este post.
Felicitaciones, Bombardero.
Y sobre el par de preguntas que Gustavo dice haber absuelto, me llama la atencion que ante esta pregunta de Gutierrez:
"¿Consideras imposible la existencia en el año 2008 de un libro posmoderno que contenga matices vanguardistas y/o viceversa?"
Gustavo responda:
"El asunto debería estar claro a estas alturas: una cosa es que un libro parezca muy “posmo” y también muy “avant-garde”, si uno quiere usar esas etiquetas sin importar en lo más mínimo qué significan; usarlas solo porque suenan chic. Pero, en tanto proyectos estéticos e intelectuales, la postmodernidad y la vanguardia son distintos y esencialmente opuestos y contradictorios"
Aunque sea una discusion bizantina, un falso problema, prurito de entomologo tras las mutaciones de la larva, la categorica distincion de Faveron ("esencialmente") no se sustenta.
Primero: aun no hay consenso de que la postodernidad implique un rechazo a la modernidad (vanguardia) o que sea una continuacion de la misma, su desarrollo.
Segundo, incluso considerando a la postmodernidad como opuesta a la modernidad, cabe notar que lo que segun muchos caracteriza a la postmodernidad es la inclusion de los tiempos previos, los estilos previos, el wrapping de la historia en citas deshistorizantes. Es decir, nada impide que la postmodernidad incluya, como cita deshistorizante, a la vanguardia.
Por otro lado, hay varios criticos que ven con suspicacia o abierto rechazo el concepto de "postmodernidad", como una etiqueta dudosa, una metanarrativa capitalista que pregona el fin de las metanarrativas (otras a la suya, obviamente)
En fin, dejemos que los entomologos cuenten los pelos de las orugas para decir si es o no una nueva especie.
De nuevo, felicitaciones Bombardero.

batuque dijo...

Oe Bombardero. Si te demoraste tanto en responder unas preguntas facilitas, ¿no se te ocurrió que Faverón iba a tener tiempo de terminar tu libro? Felicitaciones porque yo avancé cincuenta páginas hasta que me vencieron los bostezos.

Anónimo dijo...

Que esta novela es un adefesio, no tengo la menor duda. Pero lo que me extraña es que la defiendan toda una legión de gente seria que en relacion a este libro deja de ser seria. Escritores como Thays, Sumalavia, Patricia de Souza, Teresa Ruiz Rosas, Roncagliolo Y algunos de más edad como Calderón Fajardo, vienen figurando en concursos internacionales. El Herralde, El Planeta, El Tusquets, El Alfaguara. Esto esta dejando mal parado a los criticos que siempre defendieron una literatura real-social, comprometida que no truena ni suena. Ahora se han colgado de un autor al no tener a quién mostrar, se han dedicado a defender militantemente a este extraño escrior que se defiende citando a todos los que lo alaban. Nunca he visto eso antes, es de mal gusto, es pretencioso, sobre todo considerando que se trata de la primera novela de un autor. Tanto autobombo es sospechoso de mediocridad y fuguretismo.

Eduardo Salazar dijo...

Creo que Gutiérrez ha escrito una novela diferente al común de escritos peruanos. Diferente. No significa ni bueno ni malo, ni el fin del mundo ni un nuevo génesis. Y de que está bien estructurada y que haya recibido elogios de personalidades del medio, bien. Pero de ahí a que evada preguntas directas con artilugios de la palabra escrita, y que ande citando a las personas que han emitido opinión sobre su texto y que piense que ha escrito la mejor novela de la peruanidad y se crea un nuevo JOYCE... hay un buen trecho. Además de confundir insistentemente la acepción de los términos "vanguardista" y "postmoderno". Sin maleteo, ni ganas de faltar el respeto a nadie, creo humildemente que Gutiérrez ha escrito una novela interesante, simpática, dificil de leer, y que tiene harta POSE. O sea, chévere tu libro, pero tampoco creas que es el mejor libro escrito por un peruano, o que en el orden mundial va a haber un antes y un después de "bombardero". En todo caso, esperemos unos 20 años a ver si alguien se acuerda de dicha novela. Saludos cordiales a todos.

Anónimo dijo...

Yo leí el primer tomo de la novela que publicó Norma. Espero que el autor no me condene ni me ataque por opinar que es muy mala y que no me quedaron ganas de leer el resto. En verdad me parece mala idea sacarla por partes porque va a perder a todo su publico con el primer tomo, excepto a los mas snobs.

R2D2 II dijo...

Ese Gutierrez se molesta si no lo leen y se molesta si lo leen y no le tiran flores. En otras palabras él no quiere críticos ni lectores sino solamente adulones y chupamedias. Para eso tendría que aprender a escribir. El libro no está en nada.

Anónimo dijo...

Me quedó la duda sobre "robot". Parece que lo que decía Gutiérrez es una piedra pero hasta en eso se niega a darle la razón al otro. Medio ridículo el asunto.

Three Little Indians dijo...

Las preguntas son muy buenas. Las respuestas no dicen nada. El escritor hubiera hecho mejor quedándose callado.

Mitch mitchell dijo...

Señor Gutiérrez:

No he leido la novela, pero la entrevista ha desnudado, por lo menos, mucha arrogancia.

Parece que lo han convencido de que es un genio. A mí no. Y sus respuestas menos.

Dudo que la novela lo haga. Para alguien tan centrado en el conocimiento en su discurso, demuestra poco conocimiento de tradiciones a las que dice superar.No muestra disposición al dialogo y utiliza falacias lógicas evidentes para argumentar.

3d dijo...

Gutiérrez se mueve fiel a su estilo en un cuestionario francamente endeble. ¿Desde cuándo un escritor tiene que ser ese teórico que defiende a capa y espada su obra? ¿Por qué tendría que defender su libro si otros, a los que el llama "especialistas", ya lo hicieron? César Gutiérrez no tiene nada que defender porque ya lo ganó todo. O casi todo. Y si probablemente solo falta su internacionalización para que la faena sea redonda, lo hará porque las mejores mentes no son anónimas. Y Bombardero, pese a todos los criticos, celebratorios o no, ya es un clásico, un libro de culto mientras los anónimos seguirán siendo anónimos y Faverón seguirá siendo el mismo de siempre, el que todos conocemos, el que en este post plagea wikipedia sin inmutarse.
Gracias César por tu elegancia y brillantez.

regia dijo...

Inteligente y fino Gutiérrez en sus respuestas. Inteligente y fino al disculparse por el name dropping. Generoso con el desleal. Si alguna lectura "otra" puede tener esta entrevista, es sutileza y calidad (que no la de quien engaña al entrevistador y copia sin citar). Y si les suena arrogante es porque un chico guapo como él tiene derecho a todo.

inquisi dijo...

Faverito, pa cuando tu noveleta mejor q bomberazo perdon bombardero?

Maldoror dijo...

a mi me parece ke, komo dijo el buen beto ortiz en una reunión en la librería crisol, en el mundo literario hay mucho ego y mucha bronka, ke kriollos o andinos, ke vanguardistas o postmodernistas, ke komprometidos o no komprometidos, etc etc.
y si, bueno a césar le faltó mástino para responder, kizá menos ego, pero eso no kita ke 80m84rd3r0 sea una ¿novela? distinta a lo ke se viene haciendo en el perú y es un incentivo para otros eskritores para salir del enkasillamiento temátiko y estilístiko. pero sería injusto deskonocer a otros autores komo prochazka (kon casa) o luis zúñiga (lean el círculo blum) ke a mi parecer también aportan a esa nueva literatura ke se (debe) hacer.
gustavo es un excelente crítiko, de hecho su blog y el de thays deben ser dos de los más leídos en la materia.
esperamos su novela... jeje

Anónimo dijo...

Gutiérrez se hace esperar como bueno y por eso se pone picón el blogger.
¿Cuál es la diferencia entre un blogger y un escritor?

Anónimo dijo...

Las preguntas se hacen con mala leche y las respuestas son arrogantes.

Lo que faltaría es que Gustavo dé su opinión general sobre la novela, ahora que la ha leído. Más allá de que no la considera vanguardista, le gustó "Bombardero"?

zeta dijo...

Le di una ojeada, y me quedé para comentar sobre el asunto de la vanguardia y de la postmodernidad, que al parecer tiene el problema de que ambos manejan significados distintos de esas palabras, y más bien eso es normal, por lo que he visto la gente no tiene muy en claro lo que realmente significan y lo que realmente abarcan... Lo dejo ahí.

Vaya, por lo que leo la entrevista fue desgarradora, y luego el resto que viene a recoger los pedazos. En fin, suerte, hasta la próxima...

Gustavo Faverón Patriau dijo...

El par de nefelíbatas que dicen que copio no sé qué cosa sin citar, ¿podrían decir, por favor, de qué diablos están hablando? ¿Lo de los hermanos Capek? Ya pues, muchachos, eso lo sabe cualquiera, sobre todo si uno ha sido profesor de cursos sobre ciencia ficción. Déjense de tonterías.

Cholo de Oro dijo...

Gutiérrez hace una vez más el ridículo con esa pose de intelectual de vanguardia que ni siquiera sabe qué cosa es la vanguardia. Le preguntan por el proyecto vanguardista de Vallejo y el pata dice que durmió en hotel donde dormía el cholo. Da verguenza ajena su ignorancia.

HENRY FLORES dijo...

Para Faveron: NO SE PORQUE TE EMPEÑAS EN UBICAR A BOMBARDERO DENTRO DE ALGUNA CORRIENTE O ESTILO?.tanto te importa clasificar las cosas?
Para Gutierrez: MAS HUMILDAD Y MEJORES RESPUESTAS PROPIAS, MUCHO TE HAS ESCUDADO EN LA OPINIÓN DE OTROS.
saludos

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Estimado Henry, postmodernidad y vanguardia no son corrientes literarias ni "estilos". Son primero que nada concepciones del mundo. Uno es más capaz de entender una obra literaria si es capaz de comprender cómo es que el mundo es visto desde ella. Por eso, y no por ningún fetichismo clasificatorio gratuito, resulta importante tener claros los conceptos con que uno se aproxima a un libro, o con que el libro se apoxima al mundo.

El Doctor Socrates dijo...

La cosa es simple. Si uno lee la entrevista de Gutiérrez no sale una sola idea en claro. Si uno lee su novela tampoco sale una sola idea. Es más, el mismo Gutiérrez es tan incapaz como sus críticos de decir qué ideas hay en Bombardero. Entonces se puede concluir que es un libro superficial y poserazo.

Anónimo dijo...

SI GUTIÉRREZ "SABE" O "NO SABE" NADA SOBRE SU PROPIO LIBRO, PUES ESO NO ME IMPORTA COMO LECTOR.

COMO LECTOR, LO QUE VERDARAMENTE ME IMPORTA ES QUE EL LIBRO PUEDA DECIRME COSAS COMO TAL. YO SOLO HE LEÍDO LA EDICIÓN NORMA, Y DIRÉ QUE HA SIDO UN PLACER. SOBRE TODO PORQUE, EN ESTE MEDIO, LA LITERATURA SUELE SER MUY POLÍTICAMENTE CORRECTA Y BASTANTE SOLEMNE. ASÍ, PRODUCTOS COMO ESTE, SIMPLEMENTE, ESCASEAN.

AL AGUDO SEÑOR FAVERÓN, LE AGRADEZCO POR LA ENTREVISTA, Y EL RESPECTIVO AJÍ QUE LE PONE.

MARCO POMPONIO

Anónimo dijo...

me da verguenza ajena la defensa de gutierrez: "otros me revientan cuetes, asi que debo ser un genio".
citar a otros en sus panegiricos habla pesimo de uno, y mas con las infulas de gutierres de haber cambiado la faz de la literatura nacional...

Anónimo dijo...

dónde trabaja Pomponio? La edición de NORMA es un desastre: quita todo el encanto que tiene la edición original, parte en tres innecesariamente el texto y no va a publicar las otras partes, el papel es de mala calidad, la diagramación ha perdido brillo, ha agregado errores tipográficos y ortográficos. Es decir.

Orlando

HENRY FLORES dijo...

"Uno es más capaz de entender una obra literaria si es capaz de comprender cómo es que el mundo es visto desde ella." . Gracias por esta rpta tuya que también me enseña mucho.
Pero, me parece que hay un tufillo algo maletero en esta entrevista.
Compré el Bombardero hace un mes, aún no lo leo, tengo 2 libros que leer antes. Cuando lo lea volveré a leer esta entrevista, quizá algo cambie.
saludos amigo Gustavo y felcitaciones por el blog.
Aguante FIREMAN!!! (Macca)
HENRY

Biyu dijo...

Bah, a mí me están volviendo cada día más peruano y menos arequipeño con tanta blogada qe se tiene qe leer para ver algo qe entretenga.

Aunqe, en aras[?] del debate, diré qe la entrevista entre Ybarra y el Bombardero fue una de las cosas más tristes qe haya visto. Ybarra, con su nulo carisma, el bombardero esperando-la-maldita-hora para hablar con la prensa, y la flaca bonita del bombardero asustada por el pelucón ese[qe dicho sea de paso no sé qien diablos será, así qe una aclaración será bienvenida, con su hi5 o facebook como link, agradecida] me recordaba mis entrevistas en el periódico escolar.

Y, sí, usted entrevista mejor, o al menos no es tan ganso de colgar un video si no sabe entrevistar. Aunque comparto la posición de Don Henry, esa manía clasificatoria le va a pagar feo cuando unos años más caigan sobre sus espaldas [Uy, el biyu poeta aflora xD].

Y, como siempre, se le pide no cerrarse a otras ideas :D

Biyu dijo...

Oiga el link de Variaciones Borges murió :(

C3PO dijo...

Hay que ser justos con Bombardero: es el pastiche más largo y bien llevado de todo lo que la estilística ha dicho que es la literatura. Césare no es un autor; es solo un prosador de ritmo fenomenal para sostener tanto vocabulario de forma tan ligera dura tantas páginas. Es el alumno faltoso, pero aplicado, de Damaso Alonso, Jacobson y Ginsberg. Pero de original ,naaaaaaada. Su libro es como el examen sustitutorio de es patín que luego de huevear todo el ciclo y, sabiéndose capo, se manda con un floro estrámbotico que parece que se ha leído todos los libros. Pero no hay pulpa.

Alicia Barbieri dijo...

Bombaredero: el libro más gratuitamente inflado de toda la literatura peruana. Y el más vacío. Y eso para no hablar de la falta de inteligencia y personalidad de su señor autor.

zeta dijo...

Tal vez sea así lo de las concepciones, pero en realidad hay que decir que eso vale para un análisis de la obra más detallado, por no decir académico, en todo caso, prescindiendo de eso cada uno lo puede tomar como le parezca, ¿es necesario que una obra pase el examen académico para que se considere buena? Me entra la duda...

Sigue corriendo la sangre... Disculpe, ¿podría ocurrir que se anime a resumirme en un par de oraciones lo que entiende por vanguardia y postmodernismo?

Manzanilla y Sal dijo...

El problema es, nuevamente, que no están haciendo un juicio valorativo de su obra, están preguntándole algunas coordenadas básicas desde la que fue escrito.

Coordenadas que Gutiérrez está en todo su derecho a revelar o no. Pero podría hacerlo con más tino, incluso, si se quiere, con más elegancia.

Sobre todo si tenemos en cuenta que no fue una entrevista en vivo, y que todas esas respuestas han tenido un tiempo x de maduración.

Ahora, dejando eso de lado, lo que he leído del libro me ha gustado. Esperaré a que salgan las otras partes para ver si la impresión es redonda, completa.

Manzanilla y Sal dijo...

Zeta: Creo que lo hizo en un momento de la entrevista (cuando menciona que la vanguardia cree en un avance de la historia, mientras que el post-modernismo cree que esta ya ha acabado).

Lo que sí me gustaría confirmar es si "vanguardia" (en el sentido peruano del término) es equiparable a "modernismo" (en el sentido de "high modernism", no de "modernismo rubendaríico").

Sordo dijo...

Biyu:

Esta es la nueva direccion de Variaciones Borges: http://www.borges.pitt.edu/vares.php

Lo que paso es que Balderston se mudo a la Universidad de Pittsburgh y, con el, el Centro Borges y Variaciones, que ya empezo a salir desde esta ciudad.

Solo hay indices, pero hay muchos links para textos en linea.

Fernando

Anónimo dijo...

Gustavo, puedes dar tu opinión de la novela (más allá de que consideres que no es vanguardista)?

Anónimo dijo...

Y ahora que se la leyo completita, para cuando la reseña de Faveron sobre Bombardero o la ausencia de reseña es ya reseña suficiente?

zeta dijo...

Manzanilla, gracias por la aclaración, ya me imaginaba que por lo menos se hacia una mención, obviamente no leí la entrevista, demasiado larga, y yo aquí siempre estoy corriendo, igual que ahora. No sé, yo por modernismo y postmodernismo tengo ahora la definición de Eco en sus apostillas sobre su obra más conocida, supongo que por el momento, porque he visto que en eso la gente no se pone de acuerdo. Suerte, no generen bilis...

desde la ventanita dijo...

percibo en la entrevista un afán de tomar examen, como si GFP atrajera a CG a un territorio en que cree moverse con mayor comodidad. cree, nomás.
el resultado es que ante preguntas pedantes (mejor le hubieras hecho un multiple choice, faverón), gutiérrez reacciona con cachita y con sablazos, con patadas y con bromas. y es lógico. ante una celada hay que salir ligero.
por qué faverón no se anima a aceptar de una buena vez que nunca será él el- periodista- de- somos que- llegó- a- novelista famoso, que esa fue la historia de césar y no la suya. y qué mas da, tampoco eso vale nada, la vida es una tómbola.

CESAR: ahora todos te quieren como a Jean baptiste grenouille, al final de El perfume, cuídate, por favor. anda más seguido a la casona, vuelve a tener un programa en nevada, vuelve a regalar revistas como revolver, sé el arequipeño que siempre fuiste, y ya no te pierdas en ese mar de mierda que es la literatura (la
últims frase no es mía sino de bolaño, que pefirió morirse, ya saben)

Anónimo dijo...

Nunca antes he visto una entrevista en que un escritor se muestre tan ignorante frente a su propia chamba.

barrunto dijo...

profesor :
hay muchos anonimos que se van con todo contra el ego del rockstar .
tener personalidad es una tarea pendiente para los artistas peruchos .
el libro en mención es muy extraño y no se puede leer. pero no se puede negar que es muy original y seguramente va estar por años vigente gracias al lobby literario ejercido.

y acerca de esas opiniones de lo vacío de las respuestas del autor cuando habla de su obra:

acaso es una obligacion del autor tener un pleno conocimiento técnico de lo que escribe ?

acaso no existen asaltos afiebrados en los artistas que lo obligan a uno a escribir sin tener un sentido claro de las cosas ?
para eso estan los estudiosos, el papel del artista es productivo y no necesariamente sustentativo.
el señor bombardero tiene todo el derecho de no tener una explicación clara de su libro. ademas, parece que fue escrito sin brújula.

una cosa, bombardero: el artículo que se publicó en urbania NO fue de mi autoría, lo escribió un redactor a quien se le encomendó la tarea. y recuerda que aceptaste ser entrevistado porque era un periodico underground, caleta, porque querías pasar desapercibido en los medios. pero meses después alguien desapareció a ese gentil escritor arequipeño y lo reemplazó por un rockstar rebalsado de egotrip.

estaré en la presentación de caicedo ojalá podamos tomarnos una foto y me firmes mi bombardero.

pero eso no me quita la idea de que el verdadero bombardero es el que escribe en el diario trome.
ahí sí está la verdadera literatura de vanguardia.

con amor,

juan sandoval.-

Ricardo Mendoza Canales dijo...

¿Es que es posible hablar de una novela "vanguardista" en 2008, casi 2009? Es increíble la ligereza con que la crítica emplea ciertas categorías, paradójicamente, acríticamente y tan a la ligera...

Anónimo dijo...

Obviamente la novela ha tenido que titularse así:

BombardeYo.

Y esto sin mencionar el maltrato que sufre nuestro idioma por parte de Gutiérrez en una entrevista preparada, es decir que ha tenido tiempo de revisar y corregir.

¿Cómo tomar idiomáticamente en serio a alguien que escribe con premeditación, alevosía y ventaja: "disculpándome ante todos por el name dropping— considero que el sampling genera necesariamente collage y pastiche"?

¿Quién le prepara los textos? ¿La China Tudela?

Cuando leo "el/ellos", "entorno" (por 'en torno'), "su feble" (?) y frases lógicamente desquiciadas como "Debido a la vastedad que implicaría responderte eso, pensé haberla sintetizado en mi respuesta anterior", no puedo evitar que se me escarapele la piel.

¿Y aquello de "un producto que se fue de-generando en la medida de mi incapacidad para"?

¿Qué quiso decir? ¿'En la medida EN QUE mi incapacidad para'? (¿Qué habría seguido?)

Por lo menos, Gutiérrez (en este caso sí sabe usar el verbo 'pretender', no en "he pretendido que mi nacionalidad") también sabe ser chistoso aparte de sensual:

"Todo lo cual no significa que pretenda aprovechar esta bonita oportunidad con fines publicitarios."

Etiquetador contra Despistado Sin Fines Publicitarios. Es decir:

BombardeYo.

Nadie lo podría haber hecho mejor (ni peor) que él mismo. Te han llamado Cesítar, gran César.

http://hjorgev.wordpress.com/

Anónimo dijo...

al final de todo, que queda? un blogger y un escritor.

Anónimo dijo...

Ah!, entonces porque el Sr. Faveron ya ha leido completita la novela de Gutierrez, "debe" una reseña?
Pero acaso es el Papa y sus dogmas literarios para exigirle una reseña?

PVLGO dijo...

Estimado Gustavo Faveron,

Que desperdicio de entrevista, sin lugar a dudas. Estaba claro desde un comienzo que Cesar Gutierrez no estaba usando el termino "vanguardista" mas que coloquialmente. Ademas, si quieres dilucidar el tema, tendria mas sentido que lo hagas con otro critico, no con el autor de la obra. Pero bueno, ojala un dia podamos leer cual es tu impresion del libro, aparte de que es postmoderno y no vanguardista, que eso ya lo sabemos bien.

Anónimo dijo...

César se autobombardeó en las "respuestas" como lo hizo la administración bush con el asentimieno de todo su criminal aparato.

Esa manía de adornar el discurso y plagarlo de vacuidad retórica, es un mal e(x)ntendido en algunos poetas.

Pero al lado de poetas narradores, hay poetas críticos, chequen sino Sol negro: http://sol-negro.blogspot.com/

Para darse una idea de cómo rigor crítico y estro sutil no están disosiados.

Por otro lado, y yendo a una posible defensa (lo que yo te hubiese elusidado Gustavo)sobre los conceptos de posmodernidad y vanguardia, cito al sesudo crítico:

"Son primero que nada concepciones del mundo. Uno es más capaz de entender una obra literaria si es capaz de comprender cómo es que el mundo es visto desde ella. Por eso, y no por ningún fetichismo clasificatorio gratuito, resulta importante tener claros los conceptos con que uno se aproxima a un libro, o con que el libro se apoxima al mundo"

Siguiendo la lógica de Arnold J.Toynbee en "La civilización puesta a prueba" al citar a Tucídides, y su "Historia de la guerra del Peloponeso" (431–404 a. C )

Si el mundo de Tucídides y el suyo (el del historiador inglés durante la inminencia de la segunda guerra mundial),

eran filosóficamente contemporáneos: por qué no, mutatis mutandis, y haciendo otro paralelo

(Toymbee sustenta esto en los millones de años de nuestro planeta y cómo en ese lapso la diferencia temporal entre la guerra peloponesa y la primera y segunda mundiales, eran una nada de tiempo),

vanguardia
(fines de los veintes o treintas del siglo pasado)

y post-modernismo
(concepto que se viene manejando en realidad desde los 80s, puesto que ahora Alain Tourain habla de hipermodernidad, para el caso del primer mundo, ya que entre nosotros el asunto es más bien, escalonado, diferentes estadios del ser coexistiendo conflictivamente)

:

1.- ¿Por qué no podrían ser filosóficamente contemporáneas las concepciones: vanguardista y post-modernista?

Más aún, si hay sólo 80 años de diferencia entre esas visiones del mundo, y entre Tucídides y Toymbee una diferencia más que considerable?

2.- ¿Son realmente opuestas las maneras de ver el mundo en cada caso: o son concomitantes?

y por último:

3.- ¿No crees Gustavo, que la conceptualitis aguda, mata el arte verdadero y favorece al seudo-arte que hay por doquier?

Son sólo unas observaciones, como para pensar en ellas, claro que el señor Gutiérrez podrá ahora colgarse de esta idea zepellin, el efecto sería el mismo, una explosión de retórica vacua y verborreica...saludos Gustavo, a ver qué opinas...

Sic vis pacem para bellum

Anónimo dijo...

" ¿Y qué lugar crees que ocupa Pynchon en la tradición norteamericana?

CG: La sensualidad con la que abordo los objetos artísticos anula mi curiosidad por hurgar raíces e hilar genealogías. "

!Qué bruto!

Anonimouse dijo...

http://puenteareo1.blogspot.com/2008/05/novela-artstica.html

"Es claro que el término "vanguardia" se usa de varias maneras distintas. Dos de ellas, las más comunes, son éstas: un texto es vanguardista si se corresponde con los postulados de la vanguardia, en tanto fenómeno estético-histórico (dueño de unos ciertos rasgos que quizá nadie ha descrito mejor que Peter Bürger en su libro ya clásico). O un texto es vanguardista si es altamente experimental, innovador, si abre un camino no transitado hasta el momento de su composición. En el primer caso, es evidente que la novela de César no responde a los principios de la vanguardia, y por lo tanto no le corresonde esa etiqueta. En el segundo caso, el término vanguardista está usado de manera equívoca, en un sentido elástico que no es el que la crítica literaria le otorga; y, además, bastaría con señalar la impronta evidente de Pynchon para concluir que el terreno estético de Bombardero es un espacio ya conocido y hasta cierto punto estandarizado por la novela contemporánea."

Anónimo dijo...

Observen la falsa argumentacion:
"Es claro que el término "vanguardia" se usa de varias maneras distintas. Dos de ellas, las más comunes, son éstas: un texto es vanguardista si se corresponde con los postulados de la vanguardia, en tanto fenómeno estético-histórico (dueño de unos ciertos rasgos que quizá nadie ha descrito mejor que Peter Bürger en su libro ya clásico). O un texto es vanguardista si es altamente experimental, innovador, si abre un camino no transitado hasta el momento de su composición"
---Pasaria ok, asumiendo que Burger sea la unica autoridad sobre lo que es "vanguardia". (Lamentablemente no es el caso, Faveron)
Continuas: "En el primer caso, es evidente que la novela de César no responde a los principios de la vanguardia"
(una vanguardia a medida de Burger, como si fuera la ultima voz sobre vanguardismo latinoamericano)
Y sigues desbarrando:
"y por lo tanto no le corresonde esa etiqueta. En el segundo caso, el término vanguardista está usado de manera equívoca, en un sentido elástico que no es el que la crítica literaria le otorga"
(De que "critica literaria" hablas? Asi que TU eres LA CRITICA LITERARIA? Tu personificas LA CRITICA?. Pisa tierra, Gustavin. No hay UNA sola critica correcta y etica de la que seas portador. Hay criticas, e historias, y eticas, en discusion, no imposicion sarcastica y desinformante. Creeme, hay gente que quiere conocer, que no se autoimpone acomplejada y desinformante.
Continuas:
"y, además, bastaría con señalar la impronta evidente de Pynchon para concluir que el terreno estético de Bombardero es un espacio ya conocido y hasta cierto punto estandarizado por la novela contemporánea."
Este argumento es ridiculo. Cuan estandarizado estaria Bombardero en Peru en relacion a las novelas estandarizadas no solo en el estilo sino hasta en el tema de la violencia politica de una buena horneada de escritores -entre los que esta -como arrimado de ultima hora a la estandardizacion- Thays?
GUstavo, estas haciendo un argumento que sabes falso. No vendas eso como etico. Te pones en ridiculo.

LuchinG dijo...

puedo tratar de progresar mentalmente para alcanzar el escalón en el que me sea indiferente todo anhelo de progreso; si un escritor tiene la intención de agregar al canon local (intención que revelaría que cree en la historia y en alguna forma de progreso) una importante obra posmoderna (en la que se niega la historia y el progreso), ¿eso lo convertiría en vanguardista y posmoderno? ¿A eso se estará refiriendo Lauer (quien, supongo, domina estos conceptos)?