19.10.09

El test de Wilde, 2

Alonso Cueto: Héctor, Goya y dos clavos extra

El segundo Test de Wilde lo responde Alonso Cueto, escritor peruano. Alonso es autor de las novelas
El susurro de la mujer ballena, La hora azul (que ganó el Premio Herralde 2005) y Grandes miradas, entre otras, y de libros de cuentos como Pálido cielo y Amores de invierno. Estas son sus respuestas.

¿Qué pintor ha pintado el mundo como tú lo imaginas cuando escribes?

No lo había pensado. Durante mucho tiempo viví fascinado por el Greco y cuando vivía en Madrid fui a verlo muchas veces. Sin embargo, luego Tiziano y Goya me impresionaron mucho. Hay un cuadro de Goya que se llama El perro semihundido que me ha obsesionado siempre. Durante un tiempo tuve una reproducción colgada en mi casa. De los pintores contemporáneos puedo mencionar muchos pero quizá hoy a Van Gogh porque hace poco tuve la gran experiencia de estar en su museo. No sé si ellos han pintado el mundo como lo imagino, pero si me han hecho vivir en su mundo, al menos.

¿Cuándo comenzó el siglo XXI para la literatura en español?

No lo sé, creo que hoy en día coexisten muchas tendencias, lo que hace imposible definir nuestra época más que por ese abigarramiento. Ya se acabaron además las obras que cambian el paradigma o rompen los esquemas, porque todos los paradigmas y los esquemas ya se han usado. Por otro lado, no me interesa el aspecto revolucionario o innovador de las obras, si no van acompañadas de una complejidad estética. Prefiero una buena novela poco original que una novela original y aburrida o defectuosa.

En una tumba está enterrado el compromiso social del escritor; en otra, el realismo mágico. ¿A cuál de los dos ataúdes le pondrías un clavo extra?


Le pondría un clavo al compromiso social y dos al realismo mágico, pues este último tiene más poderes ultraterrenales.

Estás en París, a principios del siglo XX. Todos los escritores que conoces pertenecen a algún grupo literario y ninguno te acepta. Tienes que inventar tu propia escuela: ¿cuál sería?

Nunca formaría una escuela propia. La literatura es la creación de un espacio individual. Todas las escuelas que se han formado han tenido otros intereses, incluso de parte de grandes escritores como Victor Hugo. Una escuela, una asociación, una ideología siempre son externas y distractoras pues introducen un elemento de valor moral a la discusión. Los movimientos ideológicos en el arte sirven para los manuales escolares y para las guerrillas.

Si pudieras cambiar parte del argumento de una célebre obra literaria, ¿qué obra sería y cuál sería el cambio?

Recuerdo que durante mucho tiempo pensé que alguien debía haber evitado la muerte de Héctor en
La Iliada. Sin embargo es obvio que debía morir. Hay un momento en el que ni siquiera el escritor puede evitar que su personaje muera.

La muerte de Emma Bovary fue la mayor tragedia en la vida de Oscar Wilde. ¿A qué hecho ficticio habrías aludido tú si hubieras sido autor de la célebre frase?

Hubiera creído que la peor tragedia en la vida de Lucien de Rubempré fue la muerte de Oscar Wilde y que Emma Bovary lo hubiera consolado en la cama.

¿A qué personaje literario le caerías a golpes?

Al gran Yago.

¿Cuál fue el último libro ajeno que te ocasionó un atisbo de envidia?

Tengo envidia muchas veces por los libros que me gustan. En estos días, estoy leyendo la
Anatomía de un instante de Javier Cercas que me gusta muchísimo. La envidia, en un sentido sano, también puede ser una emoción constructiva.

Te llevan, por un tiempo indefinido, a las mazmorras del castillo, donde sólo hay dos celdas que ya albergan cada una a un prisionero. ¿Prefieres compartir la celda del Quijote o la de Hamlet?

Creo que preferiría al Quijote porque además de todas las virtudes que comparte con Hamlet, tendría algo de humor. Y con él, a diferencia de Hamlet, por lo menos tendríamos alguna oportunidad de escapar.

TS Eliot aceptó las masivas modificaciones que Ezra Pound le hizo a
The Waste Land. ¿A quién --sin barreras de tiempo-- le darías una libertad similar con un manuscrito tuyo?

Creo que a escritores como Maupassant, Chéjov y Julio Ramón Ribeyro. Me siento muy cerca de ellos.

Mishima construyó un ejército personal para reivindicar la idea de honor del Japón medieval. ¿Con qué objetivo armarías un ejército?

Para construir y abastecer una red de bibliotecas en el Perú como las que hay en México y Colombia. Es un modo de reivindicar el honor en nuestro país.

Siempre ha habido libros de los que medio mundo habla pero que muy pocos leen en verdad. ¿Con qué libro sospechas que ocurre algo parecido en estos tiempos?

Con
El Quijote, En busca del tiempo perdido y el Ulises. Los dos primeros me gustan mucho y el tercero me gusta mucho a ratos y otros no. De cualquier modo, en nuestro medio es más frecuente enorgullecerse de la ignorancia que del conocimiento en el tema de los libros.

Te acaban de nombrar ministro de Educación y tu primera orden es eliminar de los libros escolares a cierto autor. ¿De quién se trata?

Eliminarlo significaría consagrarlo. No eliminaría a ninguno. Pero le daría más espacio a Eguren y a Westphalen.

Si tuvieras el poder de regresar a la vida a un escritor ya muerto, ¿a quién elegirías y por qué (o para qué)?

A Borges para seguir escuchándolo en una última entrevista. A Ribeyro para jugar ajedrez con él. A Onetti para poder leer un cuento sobre su experiencia con la muerte.



9 comentarios:

José María Pérez Collados dijo...

Es curioso pensar a cuántos de nosotros nos hubiera gustado evitar la muerte de Héctor. En una entrevista reciente que hizo un diario español a Robin Lane Fox, le pidieron que leyera a su elección algún pasaje de Homero. Escogió el canto en el que se narra la despedida de Héctor de su esposa y de su hijo, antes de partir a luchar con Aquiles. Y, para sorpresa del periodista, a mitad de la lectura el viejo profesor de Oxford se le echó a llorar.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Gracias por el comentario, José María. A los anónimos: recuerden que si van a enviar comentarios con acusaciones arbitrarias de cualquier tipo van a tener que perder la condición de anónimos, y firmar con sus nombres.

verdemundo dijo...

Cueto dice, a veces uno no puede evitar que sus personajes mueran, me hace acordar a García Márquez cuando cuenta como lloró cuando tuvo 3 días cuando mató a Tranquilina.

Excelente entrevista a este escritor peruano. Sigo de cerca su obra y algunas he disfrutado mucho como El susurro de la mujer ballena, El tigre blanco, Sueños reales, etc.

Gracias por ponernos un poco más cerca de los escritores que admiramos.

Anónimo dijo...

Señor Faveron, al parecer usted a vetado un comentario mío calificándolo de insultante. Voy a repetir el comentario porque no creo que sea insultante. ¿Qué dije en el anterior?
1/ Alonso Cueto dice no formar parte de ninguna escuela. Bueno fuera que perteneciese a una. Forma parte de un grupo exclusivo y privilegiado que le permite tener amplios espacios en los medios periodisticos, asistir en nombre del Perú a todos los eventos internacionales, y nacionales cuando no son en provincias; opinar siempre siempre sobre asuntos literarios en medios cuando podrían también opinar otros, ser jurado de casi todos lo concursos de narrativa, etc. Es tan apabullante la presencia impuesta de Cueto que para una persona no informada podría pensarse que es el único narrador valioso en el Perú.
2/ dije en el comentario vetado que Cueto dencía sentirse cerca a Chejov, Ribeyro y comenta sobre Onetti, los tres escritores son de un perfil totalmente distinto al de Cueto. El mas bien pretende emularr el modelo de Mario Vargas Llosa. ¿Miento? ¿Hay algún insulto en esto?
3/ Dije que Cueto deberia mencionar no a Ribeyro sino a Vargas Llosa, ser agradecido por todo lo que Vargas Llosa ha hecho por el señor Cueto ¿Miento? ¿Es ese un insulto?
Apelo, señor Faveron, a su honestidad para qe no censure este comentario calificándolo inapropiadamente de "insultos" porque no veo ninguna insulto en este comentario i digo nada que todo el mundo ya sabe

Anónimo dijo...

"Prefiero una buena novela poco original que una novela original y aburrida o defectuosa."

Pasu diablos, diganme, ¿que quiere decir con esa frase??

Para mi una buena novela casi siempre, o siempre, es original, y una novela original nunca es aburrida o defectuosa!

Que alguien me explique que intento decir con esa frase...

Xavier dijo...

Como profesor de taller, Cueto tiene que decir eso. Tiene que ser consecuente con lo que hace. Pero yo preferiría lo contrario: la linealidad, los cuentos de molde, lo mismo de siempre es lo que me aburre. Los defectos se pueden corregir pero no la carencia de inspiración de algunos talleristas (sin mencionar nombres).
¿A quién resucitaría yo? Pues a Sófocles, obviamente, para que vuelva a escribir las tragedias que se quemaron en Alejandría.
¿Evitar la muerte de quién? Me hubiera gustado evitar la muerte de Nancy en Oliver Twist pero... no habría final, ¿cierto?

Xavier

Anónimo dijo...

este xavier se entrevistó solito... ja

verdemundo dijo...

Cueto quiero emular el modelo de Vargas Llosa? Pero sí son estilos totalmente diferentes! Y si Cueto lo invitan a representar al Perú es porque ha ganado ese espacio a través de sus estudios y obra.

Por qué ser tan mezquino con un escritor que ha demostrado una obra de calidad y que vive para la literatura?

Anónimo dijo...

Si a Cueto lo invitan a todas partes. ¿Tendría que sentirse avergonzado por ello? Qué puerilidad. Alonso Cueto tiene un talento inobjetable y, además, el éxito le sonríe.
Es cierto que éxito y talento no siempre se emparejan, pero tampoco es que NUNCA pueda suceder. En el caso de Alonso ha sucedido y bien por él y por los que leemos sus libros y esperamos la siguiente entrega...