19.11.09

¿Cuándo es trivial una letra trivial?, 2

Pasemos a hablar de los buenos muchachos

Mi idea en la primera parte de este post, además de dejar que se expresara
my inner Beatlemaniac, era una, básicamente: establecer que la apariencia trivial de la letra de una canción puede quedar validada estéticamente si esa letra potencia el sentido de la música y es a la vez potenciada por ese otro lenguaje con el cual se acopla para formar una unidad.

Eso no equivale a decir que cualquier letra trivial puede validarse bajo el argumento de que una canción no tiene por qué ser inteligente. De hecho, la idea es la opuesta: la apariencia trivial de una letra no le resta inteligencia a la canción, en la medida en que esa letra sea funcional en relación con el todo, y luego, todavía, viene ver si el todo es a su vez trivial o no.

Varias interrogantes pueden se
guir a esa afirmación, y yo quiero elegir una: ¿la apariencia inteligente de una letra hace que una canción sea buena? Intuitivamente, todos podemos ressponder que no, que si la música es mala, la canción será mala irremisiblemente.

Pero en la práctica muchos estamos tentados a actuar de otra forma y a perdonar la mala música de letristas con aire intelectual (o con verdaderos logros como letristas).

Hay casos obvios en los que no vale la pena detenerse por mucho tiempo: en el mundo hispano, por ejemplo, tenemos el ejemplo notorio de compositores que confunden la ampulosidad con arte, el ingenio primarioso
con agudeza y la manía del diccionario con variedad estética: Shakira, Ricardo Arjona, Fernando Ubiergo, el último Daniel F., para mencionar a músicos de talantes muy, muy diferentes.

Ninguno de ellos, por otro lado --con la posible excepción del antiguo Daniel F.--, ha sido nunca capaz de balancear su defecto (que son inhábiles de detectar y que, además, es la irónica clave de su éxito) con alguna originalidad musical, simplemente porque carecen de ella.

Más interesantes son casos como el de Joaquín Sabina, un letrista a veces brillante, que
de cuando en cuando encuentra melodías exquisitas, pero que jamás parece sentir la necesidad de componer arreglos musicales de alguna calidad, de alguna novedad o de algún riesgo.

Sabina es un caso especialmente notorio: sabemos que su ingreso en la escena musical está asociado fuerte y directamente con un momento de liberación y resurgimiento de aspiración modernizante --la movida española del tránsito a la democracia y los primeros años de esta última--, y su imagen y sus letras son las de alguien que reflexiona sobre muchos temas, incluyendo la propia tradición estética, desde una perspectiva progresista.

Pero su música es una contradicción directa de todos esos impulsos: medianía absoluta. Escuchándolo, a veces se tiene la extraña impresión de que el hombre compra sus pistas en un archivo de karakoke.

Y su lírica también ha ido precipitándose cada vez más en una suerte de modernismo pasatista, poseído por la aspiración formal de la generación del 27, que parece haber sido la última renovación poética que ha dejado huella en los llamados cantautores peninsulares: Sabina, Serrat (que es muy superior, en todo caso), el hispano-argentino Alberto Cortez, etc.

Por algún motivo, mientras en la tradición anglosajona muchos de los mejores letristas suelen ser poderosamente atraídos por la experimentación formal (Bob Dylan, Leonard Cohen, Nick Cave, Wayne Coyne, Tom Waits, Jack White), en la hispana, quienes se han labrado un prestigio de escritores inteligentes suelen mal equlibrarse entre lo mediocre y lo francamente malo en términos musicales: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, León Gieco, etc.

Y da la impresión de que mientras más progresistas quieren ser en sus textos, más incapaces son de transformación estética, son más duramente reacios a probar y más herméticamente ajenos a toda posibilidad de riesgo: es decir, más y más conservadores.

(Dicho sea de paso: ¿a nadie le parece perturbador, como a mí, que más de uno de los más célebres cantantes del mundo hispano sean copycats que darían todo por parecerse completamente a ciertos músicos de la tradición anglosajona? ¿No es un fenómeno extraño que Joaquín Sabina haga todo lo posible por parecer Leonard Cohen, Andrés Calamaro por parecer Bob Dylan, o que Shakira haya optado en los últimos dos años por convertirse en Beyoncé?)

Pocos on, en verdad, los músicos latinoamericanos que concilian buena música con buenas letras, en el sentido relativo e interior que le doy a lo segundo: el Rubén Blades de los setentas y ochentas fue acaso el más notorio armonizador de melodías, instrumentos y discursos, sobre todo cuando enfilaba por el lado narrativo, en canciones como "Tiburón", "El padre Antonio y el monaguillo Andrés", "Pedro Navaja", "Plástico", "El cantante", donde la música se convertía en el soundtrack de una película imaginaria y convocaba tantas imágenes visuales como la letra misma.

El Charly García de los ochenta y los primeros noventa, y Café Tacuba cuando da pie con bola, en registros diferentes, son dos ejemplos notables de otras formas de adecuación.

En el primer Charly solista, las letras depresivas o resistentes sobre la intimidad en la dictadura, en la incertidumbre de la guerra o en la rapacidad de las desapariciones, no serían tan significativas sin esos pianos que parecen escapar de una emboscada, rodar en un sótano, o esos pasos marcados por la batería y que se estrellan contra las paredes, yendo de la cama al living.

En Café Tacuba, por su parte, las letras se han hecho, a veces, mínimas y crípticas pero a su vez lo suficientemente evocativas como para apuntar a la vitalidad de la música misma y a su propia exploración, de manera que en algunas de sus mejores canciones parece que el tema mismo fuera tan abstracto como una idea apenas sugerida: la velocidad, el tránsito, la fugacidad, la evanescencia.

¿Eso implica caer en la manía de los hallazgos "puramente formales" pero "sin fondo", sin trascendencia, y por tanto triviales en cualquier aspecto intelectual? No, para nada. Eso implica, más bien, potenciar la cualidad introspectiva y extropectiva de la música misma, e integrar la voz como un sonido más en la ecuación de los intrumentos: no es nada banal, por el contrario: es la forma de exploración que la música en general plantea en su orifen mismo, la búsqueda del sentido en el sonido.

(Continuará...)

21 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y se han dado cuenta de cómo se quieren parecer entre ellos los hermanos Jonas?

Anónimo dijo...

Estimado Gustavo, muy bueno su post, coincido en casi todo, me causo gracia el asunto del parecido fisico entre los hispanos y los anglosajones; si pues, Sabina se parece a Cohen, Calamaro a Dylan, ... paradojicas coincidencias... Tal vez fue un poco duro con mi idolo Sabina, el hombre compone buena musica en sus canciones, aunque debo reconocer que las letras de muchas de ellas son extraordinarias, creo que es un caso de esos donde la letra desborda la melodia (o la realza), y -otra vez paradoja- en Cohen tbn. sucede algo similar...
Veo que su post continuara y espero que agregue o complemete en esa dupla de Charlie y Cafe Tacuba (para mi de lo mejor en cuanto a musica en latinoamerica) a los originalisimos Aterciopelados, ese grupete colombiano es sencillamente diferente, muy original!, y de paso mencione a otros "diferentes", en Argentina hay alguno que otro, no recuerdo nombres.

Saludos,
R

Gesualdo dijo...

Gustavo, está bien que seas crítico literario, pero que aburrida tu perorata cuando escribes sobre las letras de los músicos...hombre, vuelva a los temas que dominas.

Saludos,

Anónimo dijo...

Olvidaste mencionar el parecido de Ceratti con Jeff Lynne.

Anónimo dijo...

Por que hablas de Charlie y no de Espineta, o de Virus?....Daniel F? Dejalo tranquilo, mejor habla de Mar de Copas.

La musica pop esta llena de letras que se incrustan en una tonada, no al reves, asi como se arma un crucigrama.

Recuerda que la mayoria de letras de los beatles son tambien intracendentes.

Anónimo dijo...

Gustavo, seria interesante que nos digas lo que piensas de Rafo Raez, un musico cuyo estilo ha variado mucho durante los anos. Versatil e interesante. Que piensas de sus adaptaciones de poemas? De su colaboracion con Watanabe?

Fernando Terreno dijo...

Gustavo:
"Inspirado" por la entrada "Clementinum" puse una en La Pulpera titulada "Borges el memorioso".
Disculpas por mandar esto como un comentario y aquí, pero no encontré el correo en el blog.
De modo que, si tiene tiempo y ganas, favor échele una ojeada.
Y este puede borrarlo.
No se preocupe, no volveré, al menos por un tienpo a importunarlo.
Cordialmente.
Fernando Terreno

Anónimo dijo...

si, buena observacion sobre charly y cafe tacuba. Pero de hecho no se puede hablar de poesia en musica popular en español sin hablar de spinetta. Además todo es muy impresionista aún. Seguro ya se viene lo más consistente. Y de seguro ya encontrarás más variables para apreciar el efecto de la letra en la canción. Si Victor Coral estuviese intentando explicar este asunto ya hubiese escrito que la letra "confabula" con la estructura melódica.

Anónimo dijo...

Buenaza la foto de Sabina y al contrario retocadaza la de Shakira quien en verdad es una mujer de rostro vulgar, con las redondeces faciales inexpresivas que abundan en Colombia, tal las caras chatas asartenadas (como la de nuestra ministra Araoz) que proliferan en USA y de las que hay ejemplares en actores y actrices americanas de los que se me escapa el nombre ahora. Pasando a otra cosa, es obvio en un inmediato primer plano que somos inferiores a los anglosajones y si no lo somos lo sentimos así, que es lo que en realidad cuenta, aunque querramos negarlo. Entonces es “natural” por instinto de “superación” y no deberías interrogar, Gustavo, con la innegable verdad que contiene tu pregunta
“¿a nadie le parece perturbador, como a mí, que más de uno de los más célebres cantantes del mundo hispano sean copycats que darían todo por parecerse completamente a ciertos músicos de la tradición anglosajona? ¿No es un fenómeno extraño que Joaquín Sabina haga todo lo posible por parecer Leonard Cohen, Andrés Calamaro por parecer Bob Dylan, o que Shakira haya optado en los últimos dos años por convertirse en Beyoncé?”
Esto dicho, me alegro por esta segunda parte y espero la tercera.
JOTABE POQUELIN

Anónimo dijo...

calamaro se parece a dylan en esa foto, pero no se parecen la música ni las opciones. y no se parecen en otra fotos. me parece que este es un post que demuestra cuan arbitraria es una argumemtacion de tipo revista vanidades, disfrazada de tono académico.

Luis Alvarado dijo...

Interesante esta serie de post. Pienso que la canción es un género muy especial, integra tanto el sonido como la comunicación verbal, y en ocasiones hay resultados en donde lo verbal es usado en sus posibilidades sonoras y el sonido como posibilidad verbal. A mí me gusta mucho lo que hace Devendra Banhart de los actuales, o incluso los Animal Colective, donde hay una búsqueda en ambas direcciones.
Una buena letra? no sé que es una buena letra. una de las mejores canciones que escuché en los últimos años es Yeah, de LCD Soundsystem y la letra se reduce al yeah yeah... para algunos puedes ser una ridiculez pero esa letra es perfecta en su austeridad para el sentido de la canción.
Por lo general cuando hablas de malas letras, estas hablando a partir de un canon que tienes en la cabeza, es decir, malas letras son aquellas que son cursis, rimadas, etc. Pasa el tiempo y por ejemplo un artista reivindica eso que nos parece basura y se vuelve bueno y hasta cool. En la música ocurre eso muy a menudo. pienso, puede una buena canción tener una mala letra? mejor dicho, puede hacer una buena canción con una mala letra?
la letra cumple una función ritmica. Es cierto que muchos cantautores solo piensan en decir, en el plano del significado y no del signficante.
Eso es algo que es más interesante en el mundo de la poesia sonora y el arte vocal, de donde algunos de los musicos que citas han sacado algunas ideas, sin duda.
Te recomiendo escuchar a Fatima Miranda.
visita esto: quiza te interese:

http://www.myspace.com/inventarlavozperu

Luis
http://cantovisible.blogspot.com/

Anónimo dijo...

"La apariencia trivial de la letra de una canción puede quedar validada estéticamente si esa letra potencia el sentido de la música y es a la vez potenciada por ese otro lenguaje con el cual se acopla para formar una unidad.
Eso no equivale a decir que cualquier letra trivial puede validarse bajo el argumento de que una canción no tiene por qué ser inteligente. De hecho, la idea es la opuesta: la apariencia trivial de una letra no le resta inteligencia a la canción, en la medida en que esa letra sea funcional en relación con el todo, y luego, todavía, viene ver si el todo es a su vez trivial o no."

Esa "argumentación" es un verdadero galimatías. En el post anterior nadie afirmó que una canción no tiene por qué ser inteligente; sí se argumentó más bien que la letras de una buena canción pop no tienen por qué ser poéticas o muy elaboradas. No creo que nadie pudiera defender las canciones "no inteligentes", aunque de hecho la idea de música "inteligente" y música banal o tonta variará de acuerdo a los juicios o prejuicios musicales de los oyentes. A quienes no les guste el Mersey Beat, ni un millón de posts podrían probar que "She loves you" es una canción inteligente, así la letra de esa canción se modificara por una más poética o más elaborada. Así que el problema no está en la letra sino en la música finalmente. La mayoría de letras solo tienen un sentido funcional a la música, como lo reconoces. O escrito a tu manera: una letra trivial se destrivializa cuando es validada al acoplarse al lenguaje musical y formar una unidad. Los matices que señalas entre lo "aparentemente trivial" y lo "trivial", o cuando afirmas que "no cualquier letra trivial puede ser validada" es partir de la premisa de que una buena canción no puede tener una letra "trivial", premisa que toda la historia del pop lo niega. Aquí te pongo el ejemplo de la letra de una canción de la banda española de culto Derribos Arias: "A flúor es la sensación que se siente después de comer al lavarse los dientes con A-Flúor" (repetida ene veces). O ésta de McCartney del Album Blanco: "Honey pie, honey pie, honey pie..." ("pastel de miel, pastel de miel, pastel de miel..." de la canción "Wild honey pie"). O ésta otra de Hüsker Dü: "New day rising, new day rising, new day rising..." ("Naciente nuevo día, naciente nuevo día, naciente nuevo día..."). Qué análisis textual se puede hacer de esas letras: ninguno. Aislándolas de la música que las acompaña su sentido se banaliza hasta el extremo que las podemos juzgar anodinas. Consideradas solo como letra, son triviales. Pero al subordinarse a una buena canción, al hacerse funcionales a la música pop de alto estándar, dejan de parecernos triviales, porque el verdadero "mensaje" no está en la letra sino en la música, en la manera como se nos comunica a través del lenguaje musical esa letra nada pretensiosa ni poética, convirtiendo la experiencia auditiva en goce estético. Por eso no tiene sentido hablar de "letra trivial" en el pop; si nos parece "trivial" es sin duda porque también consideramos trivial a la canción. Lo que sí puede haber es "música trivial" a pesar de la pretensión poética de la letra (el caso de Sabina es paradigmático).

Arturo Secta

http://lasectadelruido.blogspot.com/

Itaca dijo...

Te olvidaste de Héroes del Silencio

Anónimo dijo...

Creo que deben recordar que hay dos clases diferenciadas de inteligencia, la racional y la emocional y que si bien la primera no es estrictamente intelectual, podríamos no obstante convenir en llamarla así. De tal forma,debería considerarse en el debate ambas inteligencias, la intelectual y la emocional.Creo que eso ayudaría a este debate.
PIRULO

anhedonia dijo...

Hola Gustavo,

Lo de Charly García es emblemático, pues su etapa de solista -con los altibajos de su constante exploración- es realmente fascinante. Escuchar discos como CLICS MODERNOS o PARTE DE LA RELIGIÓN, y luego acceder a LA HIJA DE LA LÁGRIMA O INFLUENCIA, es acceder a una busca arriesgada, un proceso de redefiniciones. Es Charly hablando de las desapariciones o de la experiencia del exilio o de la fantasía de vivir en soledad ("los dinosaurios", "no soy un extraño", "yendo de la cama al living"); es Charly que puede, a través de las formas del postpunk, tocar un tango triste y precioso ("no soy un extraño").
Charly es un compositor de música popular. Pero qué versátil e inteligente música. Explorando entre el postpunk, el pop, el funk y hasta -en clave divertida- el rap.
Ahora pienso en una canción como "Adela en el carrousel"; una letanía, una pulsación tensa y ese teclado que provoca que la canción tenga varias fases (faces) y esa extraña letra:
"Adela en el carrousell
Y los espejos son sonrisas
La sortija un aparato de amor

Adela en el carrousell
Y los caballos de madera
Que la mecen y le mojan la piel"

El amor como un círculo maníaco, como una fantasía ineludible que no se quiere abandonar.

Pero cambia, muchos dicen que con los años declinó en su calidad pero basta con escuchar La hija de la lágrima o el Influencia para percatarse que el flaco hasta se da el lujo de crear discos conceptuales y hasta con una letra bastante simple pero que engaña.

Y más, claro está...

Beltenebros dijo...

En efecto, una letra trivial es trivial cuando la acompaña una música trivial. Mas entonces uno sabe a qué atenerse -salvo que no sepa reconocer lo trivial, y en tal caso, como diría Eco, no hay reeducación posible-, y por eso una letra pretenciosa es insufrible cuando se la sirve con música deleznable.

Pues bien, podríamos preguntarnos cuándo una música es trivial. Recordemos que el pop no es la única forma musical que combina letra y música.

Es que el pop, más que una forma, es una fórmula. La manipulación del material sonoro, la intención poética de la letra y la función sociocultural del producto terminado casi nunca -por no decir jamás- obedecen a criterios eminentemente artísticos o testimoniales (en el sentido de lo folclórico, no de lo ideológico). Si dejamos de lado ciertos hitos del llamado "rock progresivo", ninguna canción pop alcanza ni sobrepasa los quince o veinte minutos de duración. ¿Es que determinado material sonoro y determinadas letras se agotan necesariamente a los cinco minutos o menos? ¿Qué de novedoso han aportado los autores pop a la música en general, si hacia 1970 Ligeti, Boulez, Xenakis, Varèse, Stockhausen, Cage, Berio y otros ya habían explorado esos parámetros y más?

No obstante, no olvidemos el otro componente de la música pop: el video. Desde hace un tiempo la música pop entra más por los ojos que por los oídos. ¿Cuándo es trivial un video trivial? ¿Es necesario tolerar horas y horas de basura audiovisual para dar con una pequeña joya de cinco minutos? Los dramas musicales ("óperas") de Richard Wagner, con su gran poder erótico y místico, evolucionaron en lo escénico hacia el minimalismo de Wieland Wagner, el "marxismo" de Kupfer y Chéreau y el polémico hipersimbolismo de Konwitschny, La Fura dels Baus y otros. Pero es la complejísima polisemia de estas obras lo que permite interpretaciones escénicas geniales y también evidentes patinadas. ¿Puede decirse lo mismo de una canción-videoclip de cualquier grupo pop?

Desde que el post menciona la pinta clónica de algunos artistas es manifiesto que, en muchos casos, cuando hablamos de una letra trivial no hablamos de música en absoluto.

Saludos.

mr. purpura dijo...

El autentico Leonard Cohen Espanol es Nacho Vegas http://www.youtube.com/watch?v=dnFYqup9pSs
El Cohen Italiano es Fabrizio de Andre
http://www.youtube.com/watch?v=pCu1RZAL3aA&feature=related
Silvio y Pablo no hacen mucha buena musica por que no quieren, no por falta de talento.
Gieco y Sabina pasan piola.
Quien es Beyonce?

Bye

Anónimo dijo...

calamaro y sabina deberían imitar a dylan y cohen no solo en el look. la verdad es que en términos artísticos las diferencias son abismales, los primeros son como las versiones light de los segundos, a tal extremo que casi parecen sus caricaturas. el único en hispanoamerica -me parece- que realmente les hace pelea a los gringos (o ingleses) de la ivy league rockera es charly garcía: discos notables que echan mano del rock, la música barroca y tardoromántica, el tango, el son cubano, el candombe, etc... y a eso se le suman letras con frecuencia brillantes y complejas, de engañosa sencillez, que potencian sus múltiples sentidos en la relación que establecen con las notas y los arreglos... en fin... y todo eso una punta de años antes de que estalle ese otro boom llamado el rock latino. curiosamente, el look de garcía es marcadamente personal, con la cosa del bigote y etc. Curioso no?... es como si a través de ese look estuviera enfatizando una diferencia...

Basilio Ignacio dijo...

Música = Ritmo + armonía + melodía, según la definición clásica.

¿Letra trivial, mensaje, contenido más allá del musical?


Como bien anota Arturo Secta, innumerables son los ejemplos de letras de canciones que aisladas de la música que las acompaña pierden su sentido hasta convertirse en meros mantras que se repiten hasta la saciedad por el efecto que tienen, om mani padme hung, ad infinitum.

Sin embargo, existen también los grupos musicales, que logran altos niveles musicales agregando además un mensaje, una letra conmovedora, que sacude a quien la escucha.

Pienso en El Pecho de Andy, Gabinete Caligari, Gang of Four, The Smiths y Joy Division por mencionar algunos de los que siempre escucho.

Notable tu post.

Basilio Auqui Salvatierra

PD:

Anónimo dijo...

"Los dramas musicales ("óperas") de Richard Wagner, con su gran poder erótico y místico, evolucionaron en lo escénico hacia el minimalismo de Wieland Wagner, el "marxismo" de Kupfer y Chéreau y el polémico hipersimbolismo de Konwitschny, La Fura dels Baus y otros."

Beltenebros, ¿puedo ser tu amigo? ya pues... es que escribes tan bonito. Me muero de la envidia, hasta me dan ganas de colgarte en la espalda un letrero de combi que dice: "tu envidia es mi progreso".

MARTIN TADDEI dijo...

Bueno, nada del otro mundo, adornás muy lindo con tu forma de expresarte, la puntuación, inclusive con las critícas digamos, llamativas, un análisis burdo pero de lo mejor que encontré jamás. Todo bien con vos, pero, por algo charly, calamaro, sabina e inclusive la inescuchable shakina están donde están y nosotros acá boludeando en blogs. Pero estoy de acuerdo con vos y te felicito por tu análisis. De lo mejor que encontré. Saludos