9.7.10

¿Espías rusos? ¡Uff, qué raro!

(Excepto por el hecho de que ya confesaron)

El gobierno americano captura a una decena de personas y las acusa de espionaje. Dentro y fuera de Estados Unidos, el rango de reacciones va de la suspicacia a la burla y del escepticismo a la ironía. Luego se descubre que entre los once capturados están una periodista peruana y su esposo, un uruguayo que vivió varios años en Lima trabajando como fotógrafo de prensa. En el Perú, algunos la defienden a ella, Vicky Peláez; otros defienden al esposo, Juan Lázaro.

Leo en Facebook: "no me van a decir que Lázaro era espía, qué idiotez". También leo: "Estos gringos idiotas quieren inventarse otra Guerra Fría". Y finalmente leo: "¿Espías? Parece que alguien en la CIA está leyendo muchas novelas". La suspicacia crece y se multiplica y todo el asunto es mayoritariamente considerado un golpe bajo del gobierno americano que ha acusado de cualquier cosa a una aguerrida periodista de izquierda y a su pareja.

Curiosamente, parte de la prensa americana responde en un tono parecido (incluso John Stewart, el comediante, normalmente mucho más sutil): la CIA está haciendo el ridículo, dicen, el gobierno de Obama está haciendo el ridículo. Una de las espías, Anna Chapman, una pelirroja con pinta de modelo publicitaria, se vuelve célebre de la noche a la mañana. En Rusia, su madre tiene que declarar ante la prensa que su hija "no es una Mata Hari".

Los más piadosos suponen que aquí "pasa algo raro". Y poco después, en verdad pasa algo raro: según los cables, Juan Lázaro, el esposo de Vicky Peláez, ha confesado: ha dicho que su nombre real no es ése (en verdad se llama Mikhail Vasenkov), que no tiene nacionalidad peruana, que no nació en Uruguay, sino en Rusia. En suma, que la mayor parte de su vida en los últimos treina años (él era fotógrafo político asignado a Palacio de Gobierno en el segundo periodo de Belaunde: ver foto) ha sido una ficción, la construcción de una pantalla.

Los suspicaces, que siempre creen saber más que dios y que el demonio, reaccionan: quién sabe, dicen, cómo habrán hecho los americanos para obtener esa supuesta confesión. Pero de pronto, llega una noticia más: Rusia ha aceptado hacer un canje de espías presos con Estados Unidos. No hay mucho más que discutir: a través de sus abogados, oficial y legalmente, ante la corte, los presos se declaran culpables de conspiración y de ser "agentes extranjeros no declarados ante el gobierno americano".

Y entonces resulta que los espías no son un espejismo surreal de la Guerra Fría, no son producto de la imaginación excesiva de un funcionario, no son una invención del gobierno americano. Simplemente, son agentes a sueldo del gobierno ruso, pagados para transmitir información confidencial ajena dentro de un juego de observación e investigación que subsiste, complejamente organizado, desde hace muchas décadas (si los rusos aceptan el canje es porque, en efecto, también hay espías al servicio de Estados Unidos encarcelados en Rusia).

Vicky Peláez se ha declarado culpable de los cargos. El cable de AP lo resume así:
"“Mi nombre es Vicky Peláez. Yo formo parte de esta confabulación. Por indicación de mi esposo, viajé a Perú y me encontré con un señor de la Federación Rusa a sabiendas”, afirmó ante la corte. Peláez dijo que trajo un paquete de dinero a Estados Unidos. La prominente columnista de El Diario-La Prensa indicó también que llevó una carta escrita con tinta invisible a los agentes".
Parece que los que pusieron su mano en el fuego por la inocencia de Vicky Peláez se quemaron. Tras su confesión, el único cargo adicional que se le puede levantar ahora es el de estupidez agravada: de todos los implicados, ella es la única sin fachada alguna, la única que no recibió entrenamiento, la única que expresó públicamente y muchas veces su odio infinito contra los Estados Unidos, a pesar de haber asumido la nacionalidad de este país. Y también la única que ha admitido, ahora, que los rusos le acaban de ofrecer dos mil dólares mensuales de por vida, casa en Rusia, pagar los costos de su viaje, etc.

Entonces resulta que a Vicky Peláez no la expulsan de Estados Unidos por ser una aguerrida periodista de izquierda, ni por llamar al gobierno americano "tiranía", tal como ha hecho, ni por comparar a Fidel Castro con Jesucristo y con Mahoma, como ha hecho, ni por ser el vestigio más anacrónico de la izquierda dinosáurica de los sesentas. La expulsan por espía.

Y eso era. Y ahora muchos tienen que morderse la lengua o hacerse los locos y mirar para otro lado u olvidarse del tema. Porque a veces la pura suspicacia quiere pasar por inteligencia, las teorías de la conspiración quieren reemplazar a la realidad (o a otras teorías que sí tienen fundamento) y los aguerridos luchadores revolucionarios reciben dinero de oscuras dictaduras de derecha levemente maquilladas de democracia, como la rusa, que le pagaba a Juan Lázaro y para la cual colaboraba nuestra compatriota.

Porque, como vengo diciendo desde hace varios posts, una parte de la izquierda latinoamericana ha perdido la brújula y cree que conspirar contra Estados Unidos, por ejemplo, es un deber que hay que cumplir sin que importen ni los principios más elementales ni la mínima consecuencia ideológica o ética.

(Fotografía de la revista Caretas)


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25 comentarios:

PIRULO dijo...

Faverón, no sabe sabe a ciencia cierta por qué se vio obligada a dar esa confesión. En vez hacerte el que sabe todo, lee bien la nota editorial del Decano y reconoce que estás contra tu compatriota. Seguro sacando tu pasaporte Yanqui.

PATRIA O MUERTE!

Anónimo dijo...

No mientas. Sabes que los propietarios del canal la despidieron tras alegar que el secuestro del MRTA jamás existió y que todo era una cita concertada por Peláez con el grupo armado. La reportera se exilió luego en Estados Unidos.
Que la verdad se diga!

editor dijo...

JAJAJAJAAJAJAJAJA OTRO TONTO UTIL. TE CAES FAVERON. ESTO ES CHERRY PARA SU NUEVO LIBRO. SERÁS SU PRESENTADOR????
NO HAS LEIDO LOS CABLES?

La periodista quiere seguir escribiendo y quiere redactar la crónica de su propia deportación. La historia de su vida, donde se mezclan drama, romance y espionaje, reúne sin duda los ingredientes de un bestseller.

VA A VENDER MAS QUE MONICA DELTA

Anónimo dijo...

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Constipacionista dijo...

En defensa de Stewart, los detalles que daban los noticieros eran muy débiles, decían que habían sido enviados a infiltrarse en agrupaciones locales y suburbios, no explicaban qué podía hacer realmente un espía en esos lugares.d

Anónimo dijo...

Que se muerda la lengua Rosa MARIA PALACIOS, que ha hecho el ridiculo del 2010 al asumir que los paquetitos mencionados por Pelaez en una grabacion del FBI, eran posiblemente de chicha morada o huacatay que tanto peruano lleva a USA por encargo.

Samuel dijo...

Disculpa ¿gobierno americano? ¿Cuál? Porque América, va de Alaska a Chile.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Samuel: No seas trivial, pues. Supongo que sabes que sólo hay un país llamado "Estados Unidos de América". ¿No? ¿También reclamas que los sudafricanos se llamen a sí mismos "sudafricanos" a pesar de que en el sur de África hay otros países? ¿O ahí ya no te dan ganas de perder el tiempo?

Beltenebros dijo...

Totalmente de acuerdo con el señor Faverón.

Si Vicky Peláez no fuera más que una periodista y una izquierdista rabiosa, Rusia no le habría ofrecido nada. Los suspicaces, en efecto, pueden considerar que también dicho ofrecimiento es parte del sainete montado por los medios de desinformación, bla, bla, bla. Pero entonces pueden empezar a dudar de cualquier cosa que no hayan visto ni oído por sí mismos.

Por otro lado, Peláez representa lo peor del izquierdismo matonesco y anético: odia los Estados Unidos pero se instala en él, aprovecha lo bueno que puede darle el sistema y no deja de ladrarle.

Si Peláez fuera estadounidense de nacimiento, podría entenderlo (a veces se raja con pasión de lo que más se ama), y además siempre le quedaría la opción de mandarse mudar a Cuba o Venezuela. Pero no, la comadre vive y medra en la panza de su detestado ogro...

Anónimo dijo...

Gran negocio el de Vicky. Mientras tanto, sus hijos quedaron varados en EE.UU. Los peruanos deberíamos sacudirnos la horrible manía de defender de manera automática la inocencia de otro peruano. Los que saltaron por la espía hoy están bajo la sombra. Piensa mal y vencerás, reza un antiguo adagio. Añadiría: "y así evitarás morderte la lengua, morderte la cola y pisarte los pies". Amén.

Anónimo dijo...

El más ridículo de todos: el autodenominado "Peruanista". Tanto en Youtube como en su blog ha quedado como lo que es: un pelmazo.
Uno de los que más rajaron de la administración norteamericana por este caso, uno de los primeros que corrió a entrevistar abogados e inventar motivos de arresto, ha quedado sin un ápice de credibilidad. Y no conforme con ello, explora nuevos límites de la estupidez pública con un nuevo video en que trata de inventar "presiones" para la confesión de Vicky Peláez. Pobrecito. No quiero ni imaginar qué pensará de él mismo cada vez que se mira a un espejo.

Carlos A. Quiroz dijo...

No todos los judios son sionistas.

Beltenebros dijo...

La capacidad de ridículo de "Peruanista" sobrepasa con mucho su inteligencia y va de la mano con su talento para inventar víctimas.

Ahora nos dice que el esposo de Peláez, "Juan Lázaro" (así, entre comillas) la implicó en el caso de espionaje.

Pero en un post anterior juraba por Wiracocha que no había tales espías, sino un grupo de ciudadanos inocentes inculpados por una siniestra movida antipopular del FBI: Juan Lázaro (sin comillas) no habría firmado ninguna confesión, a despecho de lo que publicaban los medios peruanos.

Patético, este "Peruanista" (con comillas).

Anónimo dijo...

qué? todavía existe puente aéreo?

Anónimo dijo...

asi como todavia existen maoistas y castristas sesenteros

Anónimo dijo...

¡qué! ¿Todavía existe Peruanista?

Anónimo dijo...

Hola Faverón, hacía varias lunas que no me aparecía por tu blog y ahora veo que el primer
“comment” para este post está firmado por un PIRULO que no soy yo, tu anterior caserito. No me parece improbable que sea simplemente un homónimo pero tampoco que sea una especie de rencorosito o un simple echador de vainas para divertirse un poco.
Sobre Vicky Peláez y su uruguayo bamba, sostienen las malas (y al parecer objetivas) lenguas que USA e incluso Inglaterra salieron ganando en el intercambio de espías, que ofrecieron cantidad y recibieron calidad. Lo que te quiero dar aquí es, antes de que pase la fiebre omnipresente del fútbol un artículo (poco luminoso en verdad) de Vicky Peláez sobre la discriminación de la FIFA con las mujeres al trabarles el camino para ser árbitrAs (horrible A, coño, pero así se les da gusto a las feministas a ultranza):
http://liberacion.se/?p=625
PIRULO

Anónimo dijo...

La imbecilidad siempre existirá, "per omnia in sepota sepotorum, amén".

GROUCHO

Leche de magnesia dijo...

El otro día Jon Stewart entrevistó a una autora que decía que la ciencia y la religión pueden unirse y que los científicos limitan la visión del universo; la dejó salirse con la suya por falta de preparación.
No me sorprende que también haya patinado con en el caso de estos espías.

Perinola dijo...

No veo qué tiene ese artículo de "feminista a ultranza".

Anónimo dijo...

Graciosa la fascinación que ostenta Beltenebros al constatar que Peláez sí era espía.
Ja, solo le falta decir: "lero lero, ¡te gané"!.
Tranquilo Belte. Es espía, ¿Y?.

Beltenebros dijo...

Anónimo:

Más bien me fascina el déficit de comprensión lectora de algunos como tú.

Mi comentario es más específico que el post del señor Faverón: se refiere a la testarudez de Peruanista, espejo de izquierdistas berrinchosos y conspicuo pariente de Zapata (que si no la gana, la empata).

Anónimo dijo...

De todas formas parece extrano, segun lo que dicen los diarios americanos, parece k nunca infiltraron nada importante, k la informacion a la k tuvieron acceso era la k cualquiera podria encontrar en internet... entonces por k tanto lio? me parece k algo mas debe haber... omy tal vez nunca lo sepamos

Anónimo dijo...

Beltenebros:
Lo que impresiona es la pueril selectividad de tu crítica. Te la agarras con los pobres izquierdistas. Si no es la chola Vicky, es el buen "Peruanista".
pero, esa misma testarudez, no la verías, o no lo dirías de los testarudos de derecha, como el huebas de Carlos Adriansén, que dijo:
"la crisis norteamericana, la de Lemman Brohters y demás, no es atribuible al neoliberalismo. Más bien, el neoliberalismo hubiera resuelto la crisis, en dos patadas".
Tu filo, Beltenebros, es antojadizo. insisto, graciosa la fascinación de Belte.

Beltenebros dijo...

Anónimo:

Otro anónimo comentó sobre la defensa fundamentalista de Peláez por parte de Peruanista. Yo agregué lo mío, pues P. no se caracteriza precisamente por su ecuanimidad (lo mismo que varios derechistas que conozco).

Me reafirmo en que no comprendes lo que lees. La fórmula "izquierdistas berrinchosos" -léase alborotadores y victimistas- no postula que todos lo sean, o tendríamos un pleonasmo. Y estar en desacuerdo casi siempre con las conclusiones o los "argumentos" de Peruanista no significa que jamás hayamos coincidido (es más, en su blog constan unos cuantos comentarios míos dándole la razón).