5.7.10

La mujer y la izquierda, 1

Comencemos por Irán y sus aliados

En estos días, en Iran, no son pocas las mujeres condenadas a muerte por adulterio. En algunos casos, el adulterio es real; en otros, la acusación es sólo una forma expeditiva en que un marido puede deshacerse de su mujer si es que ya no quiere tenerla a su lado. En ambos escenarios la condena es un escándalo para la noción misma de derechos humanos.

Una vez que la acusación se produce es práctimante imposible escapar de la condena. Si la mujer niega el cargo, se la somete a 90 latigazos, hasta hacerla "confesar". Si luego apela y desmiente su propio testimonio, la Corte Suprema puede desoír el reclamo sin necesidad de revisar pruebas: basta con un voto basado en impresiones. Si la acusada no entiende el farsi, el idioma oficial usado en los procedimientos legales, no se le proporciona un traductor. De cualquier forma, como en muchos códigos legales del mundo árabe, el testimonio de la mujer tiene la mitad del valor del testimonio de un hombre.

Una vez que todas las instancias han sido recorridas, la condena es la muerte por apedreamiento: la mujer es llevada a un lugar, casi siempre público, donde es enterrada hasta el pecho, y se le arrojan piedras "lo suficientemente grandes para causar dolor pero no tanto que la maten de inmediato" (*). El proceso continúa hasta que la mujer muera.

Sakineh Mohammadie Ashtiani es una mujer de 42 años, madre de dos hijos, iraní descendiente de azerbayanos, de lengua turca. Ha pasado ya por todas las instancias que mencioné y en cualquier momento puede morir lapidada. Como mueren en Irán mujeres que resultan embarazadas por violación, mujeres que son abusadas en casa y se atreven a responder, niñas como Zhila Izadi, de 13 años, que en 1994 fue acusada por su propio padre por esperar un hijo de su hermano de 15.

El régimen de los mullahs de Irán es sin duda de los más atroces que conoce el mundo hoy. Pero el presidente de Irán se pasea por el planeta recibiendo abrazos y cariños y condecoraciones de diversos gobernantes que, sin embargo, se proclaman a sí mismos defensores de los derechos humanos, de los derechos del pueblo, de los derechos de los desposeídos y de los marginados.

Más de una vez he escrito sobre esto mismo, pero nunca está de más hacerlo de nuevo: ¿acaso para ser de izquierda y llamarse antiimperialista, es necesario alinearse con regímenes criminales y darles palmaditas en el hombro a los asesinos? ¿Qué hace un líder como Lula da Silva proclamando su cercanía al régimen de Ahmadinejad? ¿Es acaso ese régimen algo que él querría ver encarnado en su país?

La respuesta es que no, sin duda alguna, y supongo (supongo) que lo mismo puede decirse de Chávez, Morales, Correa o el nicaragüense Daniel Ortega (en la imagen), los otros líderes latinoamericanos que andan fotografiando sus amores con Ahmadinejad cada vez que les cae la ocasión. Pero entonces, ¿es que la política de conveniencias internacionales de estos personajes y de sus gobiernos tiene una prioridad tan, pero tan mayor que su simple moral?

¿Y qué pasa con las mujeres de esos regímenes? ¿Dónde está la voz de las revolcuonarias cubanas y venezolanas y nicaragüenses, y dónde la de las lideresas populares de Correa y Lula? ¿Qué es lo que tiene que decir la izquierda populista latinoamericana ante el femicidio sistemático en Irán y en otros países árabes?

¿Es que basta con que Ahmadinejad sea el líder antiamericano por excelencia en su esquina del planeta, que apoye logísticamente al terrorismo de Hamas en Palestina y amenace a Israel, y que se alíe a Chávez y Lula entre los productores de petróleo, para que todos sus crímenes sean borrados de la conciencia de la izquierda en este otro lado del mundo?


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22 comentarios:

Anónimo dijo...

Impresionante lo que cuentas. ¿Y qué pasaría si uno de estos líderes latinoamericanos fuera mujer?

Anónimo dijo...

Supongo la próxima entrega sera :" la mujer y la derecha " que casi es la misma cháchara pero en ves de Irán es Arabia saudí y en ves de Lula y sus amigos es Bush y su pandilla

Anónimo dijo...

Gustavo, no creo que Daniel Ortega sea exactamente un defensor de los derechos de la mujer. Recordemos no más el testimonio espeluznante de su hijastra Zoilamérica. Y las leyes talibanescas que ahora existen en contra del aborto en Nicaragua seguro harían muy contentos a los mullahs de Iran.

MOC

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Segundo anónimo: no me interesa mucho criticar el rumbo de las alianzas de derecha, porque no soy de derecha; si critico a la izquierda es porque me parece que tiene que enmendar la dirección y empezar a ser mucho más coherente. Me parece bastante esperable que la derecha norteamericana, por ejemplo, no se fije mucho en el atropello a los derechos de la mujer, salvo cuando le conviene políticamente. En cambio, en el caso de la izquierda, me parece que atenta contra sus ideales más básicos cuando se hace de la vista gorda ante la marginación de ciertos grupos marginalizados.

Anónimo dijo...

jejeje, me encanta, jejeje, la izquierda no discute, jejeje, me encanta... SANGUIJUELAS, SANGUIJUELAS, SANGUIJUELAS!!!! (dando vueltas alrededor de la mesa)

Anónimo dijo...

Gustavo, creo que estas confundiendo politica con cultura. Los regimenes musumlanes extremos, que son gobiernos religiosos, respetan leyes que tienen 1500 años de antiguedad. ¿Ignoras tú que hace 1000 años la culturizada europa estaba de acuerdo con la Inquisición? No mezcles comentarios con intereses políticos, si tu naciste en una cultura con influencia católica, critica tu cultura y respeta las religiones que piensan distinto. ¿Sabías que otros estados musulmanos derogaron estas leyes o las aplican de una manera más liviana, o tu crees que solo es así en Irán? Diego Reyes

Rebelión en la granja dijo...

Diego Reyes: ¿Tú crees que esas leyes fueron derogadas o suavizadas porque sí? Yo no. Si nadie protesta, no habrá cambio alguno.

Jorge Sánchez dijo...

Para Diego Reyes: ¿Vamos a aceptar que los regímenes musulmanes cometan esas barbaridades contra las mujeres simplemente porque hay que respetar su religión? ¡No! Aquí la libertad de culto no tiene nada que ver. La violencia de género es inconcebible, y éste es uno de los consensos a los cuales debe llegar la humanidad.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Diego Reyes:

1. No confundo política con cultura; pero no soy tan poco sutil como para suponer que la una no es parte de la otra.

2. Hace mil años nadie estaba de acuerdo con la Inquisición, porque la Inquisición hace mil años no existía.

3. Irán fue por mucho tiempo una sociedad moderna y además largamente occidentalizada. Las leyes de las que hablas no han estado en ejercicio en Irán por 1500 años. No lo han estado ni siquiera por 35 años. Sólo rigen desde una vez avanzada la revolución de los ayatolas.

4. ¿Quién te ha dicho que el abuso sistemático de un grupo humano por otro es una forma legítima de civilización, no importa donde ocurra o en qué contexto? Pues no lo es. Tu cháchara y tu flaco relativismo cultural no vienen al caso.

Anónimo dijo...

Diego Reyes, recomiendo que leas la novela gráfica "Persepolis" de Marjane Satrapi o que veas la versión fílmica. Ambas dan una idea bastante clara de lo que trajo el ayatolismo para las mujeres iraníes.

¿¿Ahora vas a salir con que hay que respetar el valor cultural de la mutilación genital femenina en ciertas culturas??

MOC

Anónimo dijo...

Respondere uno por uno los comentarios:

Respondiendo las opiniones de "Rebelion en la granja y Jorge Sanchez", tienen razon en que para "nuestra cultura" no es concebible el castigo fisico y debería derogarse. Estoy completamente de acuerdo, no soy un torturador ni nada parecido, pero no podemos tener una postura de moralistas porque vivimos en una cultura distinta. Conversen este tema con un musulmán, o musulmana, como yo lo hice en su minuto.

En relación a los comentarios de Gustavo:

1.- Si confundes política con cultura, el título de tu columna así lo hace. ¿Habrías escrito el mismo texto si los abrazos de Ahmadinejad hubiesen sido con Obama, Sarkozy o Netanyahu?

2.- Si tu critica es por los 1000 años, si estoy en un error, la inquisición se fundó hace 850.

3.- La compilación del Corán se realizó hace 1400 años, en ese momento apareció la lapidación como castigo, aunque aparentemente es una mala interpretación de las palabras de Mahoma.

4.- Si tu crítica o molestia son por opiniones personales y no por datos crudos o análisis, como lo he tratado de hacer, creo que esta discusión no tiene sentido.

Diego Reyes

Anónimo dijo...

Ojalá pongas este link, de Amnistía Internacional, donde dice que la lapidación en Irán no es un castigo sistemático contra las mujeres

http://www.es.amnesty.org/temas/pena-de-muerte/lapidaciones-en-iran/

Diego Reyes

Rebelión en la Granja dijo...

¿Dónde está la frontera, Diego? ¿Por qué tengo que sufrir la censura del estado por hacer una película sobre Jesucristo, un dios en el que no creo? ¿Por qué la segregación racial debería continuar?

Eso no es comparable, Rebelión en la Granja, las personas afectadas protestaron por sí mismas.

Ah, entonces quieres decir que la mujer de la foto está aceptado la lapidación con mucho gusto.

De ninguna forma, pero ese contexto cultural no es el mismo.

Un experimento: un individuo de la cultura X ha sido criado en la creencia de que a las mujeres es lícito raptarlas y violarlas, porque son como ganado. Las mujeres de la cultura X han sido criadas en esa creencia. Cuando el rapto y violación ocurre, nadie protesta. Pero cuando la victima es una turista que proviene de la cultura Y, se arma un chongo de proporciones.

¿Y?

Repito: no veo a la mujer de esa foto muy contenta. ¿A qué cultura pertenece?

Estas sobresimplificando las cosas.

Por supuesto que lo hago, esto no es un ensayo, es una conversción.

Criticar una cultura ajena es como criticar una religión, es algo que no se puede hacer desde afuera.

Nada, nunca, debe dejarse pasar sin cuestionar. La secularización en nuestra cultura no ocurrió suevemente, sino por medio de luchas. Si no me crees lo que es vivir dentro de un Occidente completamente distinto, acude a una reunión del Opus Dei o vive unos meses en la "Bible Belt" en EEUU. Te aseguro que no te vas a reconocer en ellos.

Anónimo dijo...

Estimado Rebelion en la granja, creo que no lo deje muy en claro, pero estoy de acuerdo contigo. Mi defensa no es de una cultura en especial, sino de lo fácil que es demonizar algo distinto a nuestro contexto cultural. La lapidación es solo un ejemplo, ni siquiera es el tema de fondo, es el ejemplo del manejo de la información: por UNA mujer dilapidada en UNA década (ver link de amnistía) pareciera ser esta una costumbre común en un país incivilizado.

Pero en algo tiene razón Gustavo, Irán era y es un estado moderno; el problema es que occidente, con este tipo propaganda (tal cual como debe usarse el término, originario del nacionalsocialismo alemán) trata de opacar culturas ancestrales, con un valor histórico tal vez mayor que el de occidente moderno y que fueron cuna y progreso de la civilización hasta hace 300 años aprox.

Es un poco el trabajo de Winston Smith.

Diego Reyes

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Diego: ¿En verdad crees que denunciar el femicidio en Irán es "demonizar" a una gran cultura? Éstás mal, pues. Nadie está negando el valor histórico de una civilización al señalar que quienes ostentan el poder político en Irán y en otros lugares del mundo árabe recurren a leyes (largamente denunciadas por sus propias sociedades civiles) para mantener a las mujeres en una posición poco menos que infrahumana.

Anónimo dijo...

Gustavo, creo que no revisaste el link que envié, que corresponde a el reporte de Amnistía Internacional que indica que desde el año 2002 a la fecha han sido dilapidados en Irán SEIS HOMBRES y UNA MUJER. No me queda tan claro el femicidio de estado, por eso considero que decir "En Irán se dilapidan mujeres" es un poco populista y, con ese dato, creo que se demoniza a un país.

Ahora veo que el tema se está desviando, porque tu crítica ahora se dirije hacia la denigración de la mujer en la sociedad árabe musulmana...No entiendo que tiene que ver con tu columna, y es un poco difícil, porque desconozco si existen estudios de calidad de vida en mujeres musulmanas.

El análisis da para mucho, desde donde termina la libertad de culto y empiezan los derechos de las personas, como decía Jorge Sánchez, hasta el ejemplo de Chile, país en donde hombres y mujeres tienen los mismos derechos, las mujeres reciben un sueldo menor que los hombres, tienen planes de salud más caros y en muchos trabajos son amenazadas con despidos si se embarazan.

Diego Reyes

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No, Diego. El que parece no haber visto el enlace de A.I. que envías eres tú mismo. Léelo, por favor. Sobre todo, lee la parte en que dice que ACTUALMENTE hay siete mujeres sentenciadas a muerte por lapidación (y dos hombres), a pesar de que las legislaturas iraníes habían decidido eliminar esa condena. Y según fuentes más actualizadas, ya no son siete sino NUEVE las mujeres que han sido condenadas. Para ti, claro, denunciar ese crimen es "demonizar" a Irán. Bueno pues, mi moral no es tan elástica.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Otra cita del enlace que tú mismo mandas:

"Amnistía Internacional considera que la ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte ya que es un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de la víctima. El Código Penal iraní es muy específico con respecto al modo de llevar a cabo la ejecución y al tipo de piedras que deben utilizarse. El artículo 102 dispone que, para la lapidación, los hombres tienen que ser enterrados hasta la cintura, y las mujeres, hasta el pecho. El artículo 104 dispone, en relación con la pena por adulterio, que deben utilizarse piedras "no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras". La muerte por lapidación viola los artículos 6 (derecho a la vida) y 7 (prohibición de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes) del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos".

¿Una maravillosa muestra de sofisticación, el humanismo oficial iraní, no?

Anónimo dijo...

Gustavo, si tu deseas justificar lo que escribiste está bien, es tu derecho, es tu columna y tu blog.

Mi crítica es el uso parcelado de la información, como usar frases cliché de "femicidio sistemático" cuando UNA dilapidación no puede considerarse sistemático.

Parece que no entendiste nada de mis comentarios, en ningún minuto apoyo ese tipo de prácticas. Si tu quieres condenar este tipo de pena de muerte (y tortura a la vez), está bien, pero también condenemos Guantánamo, la invasión y muerte de civiles en Irák, el hambre en África, etc, etc, etc. Esa es una crítica moral. Si quieres condenar la denigración de la mujer, en occidente como ecribí antes la mujer también es denigrada.

Lo que defiendo es la facilidad para criticar y condenar las culturas diferentes sin informarse, sin datos, solo con opiniones vacías y con un sentido claramente político.

Diego Reyes

Rebelión en la granja dijo...

Tienes razón en decir que debe criticarse todas las formas de discriminación, pero esta es la que comete un estado. Protestar por el encubrimiento de pedófilos dentro de la iglesia católica no es jugar a favor de los enemigos de ésta; estos enemigos tal vez aprovechen la oportunidad, pero uno no protesta para eso (y tampoco es razón para dejar de protestar).

Anónimo dijo...

bueno con la alcachoferia antropologica y demas armas de escudo multicultural y su habitual cinismo, que espera de los izquierdistas enrostrandoles su absurdo? de ellos ya no se puede esperar nada o muy poco sobre estos temas, una lastima.

Anónimo dijo...

Bueno para ser justos tambien deberias escribir un articulo sobre el apoyo de USA a Israel y Arabia Saudita, o Pakistan y Afganistan...