6.9.10

La corrección politica

Y la incorrección moral

Considerando la cantidad de veces que se escucha a los peruanos quejarse de las restricciones de la "corrección política", uno supondría que la peruana es una sociedad estrangulada por las más extraordinarias formas de censura y auto-censura, en la que todos se ven forzados a ser ultra-cuidadosos con su lenguaje e híper-conscientes de cada sustantivo y cada adjetivo que usan.

La corrección política, como sabemos, es un conjunto de políticas y criterios destinados a disminuir en la vida cotidiana la posibilidad de ofender a un individuo o a un grupo en función de su género, su pertenencia étnica, su fe (o falta de ella), su orientación sexual y también cualquier tipo de desventaja que sea producto de una condición física o psicológica.

Tiene un segundo tipo de consecuencias queridas. La hipótesis es que, eliminando del discurso los términos ofensivos se puede ir modificando también otras formas de conducta ofensiva o discriminatoria. Eso quiere decir que la corrección política tiene un componente conductista y una orientación pedagógica.

En el Perú y en otros lugares del mundo hispano (y seguramente en muchos otros), según he notado, quienes se oponen a la corrección política suelen no tener la menor idea de qué cosa es, y construyen una oposición curiosa: dividen el mundo entre los que son "políticamente correctos" y los que dicen las cosas "tal como son", los que no tienen pelos en la lengua.

La corrección política, sin embargo, no implica en lo más mínimo la idea de deformar nuestra percepción de la realidad u ocultarla tras un discurso hecho de eufemismos o, menos aun, mentiras. Al contrario: su intención final es lograr una lengua pública en que las designaciones colectivas se descarguen de prejuicios, abandonen los lastres del racismo, del sexismo, del chauvinismo, de la xenofobia, del menosprecio a quienes padecen una enfermedad, etc.

En mis primeros años universitarios, la prensa hablaba de una terrible enfermedad, la plaga del final del siglo veinte, que los diarios y la televisión llamaban "cáncer gay". La elección de ese nombre dejó una huella de prejuicio y rechazo a la comunidad homosexual que apenas ha disminuido en años recientes.

Además el nombre ocasionó que la gente al rededor del mundo tuviera una idea radicalmente errada de quiénes eran las víctimas posibles del virus, quienes podían contagiarse y quiénes podían desarrollar la enfermedad. Era un nombre hecho de prejuicios y ese fue un batuismo que, literalmente, mató a cientos de miles: los que creyeron que la enfermedad no tenía nada que ver con ellos.

Fue políticamente correcto olvidar el "cáncer gay" y empezar a hablar del VIH y del Sida, pero esa modificación del lenguaje también colocó en labios de la gente común las palabras de los científicose e hizo al lenguaje más cercano a la verdad, más preciso; como dicen: más realista.

No fue la "corrección política" de los peruanos la que ocasionó ese cambio en nuestro léxico. Fue simplemente un reflejo del cambio en el lenguaje de los cables y las noticias internacionales. A decir verdad, no creo ser capaz de nombrar una sola palabra del español del Perú que haya caído en desuso como consecuencia de una prevención, una suspicacia o una inclinación relacionadas con la corrección política. La manera más fácil de comprobarlo es encender la televisión peruana cualquier semana y tomar nota del vergonzoso lenguaje racista, sexista, homofóbico, etc., que la invade.

Así que los peruanos que expresan su molestia con las restricciones de la corrección política (que no son únicamente los radicales de derecha, los reaccionario o los conservadores: muchas veces son gente que se considera progresista) en verdad han de estar incómodos con alguna otra cosa, o esperan imponer algo más que una simple liberación de la (inexistente)  traba auto-censora.

Cuando se dice, por ejemplo, que imponer el poder del Estado violentamente sobre las comunidades indígenas es dejarse de resquemores políticamente correctos, o que extender una vergonzosa anmistía a los militares que cometieron delitos durante la guerra interna es un triunfo de la pragmática sobre las trabas de la corrección política, se está levantando una oposición deforme y maniquea.

Se le está llamando corrección política al simple humanitarismo, a la doctrina de la igualdad, a la idea de que los derechos humanos son para todos y no sólo para algunos: se está aprovechando el relativo desprestigio de la etiqueta de la "corrección política" para atropellar cosas que son mucho más significativas, intrínsecamente valiosas para cualquier sociedad moderna más allá de la perspectiva ideológica desde la cual la observemos. Excepto una: la perspectiva de los autoriatios, los que necesitan desaparecer los derechos humanos y la aspiración de la igualdad para conservar el status quo.

Porque ser racista o sexista no es "políticamente incorrecto". Insultar a un colectivo y reducirlo a un puñado de rasgos degradantes no es "políticamente incorrecto". Burlarse de alguien por su origen étnico o por la falta de oportunidades educativas que haya tenido en su vida no es "políticamente incorrecto". Todas esas cosas son moralmente incorrectas. E incluso si no nos importa la política, no debe dejar de importarnos la moral.

...

77 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una aclaración necesaria con la que concuerdo plenamente. Yo también lo he sentido así muchas veces, y no solamente en el Perú, sino también en los Estados Unidos. El desprestigio de ese concepto que definimos como "lo políticamente correcto" da espacio para que la gente exprese descaradamente sus prejuicios. Y cuando ello ocurre, se instaura un clima bélico en cualquier sociedad, porque el discriminado no se va a quedar con las manos en los bolsillos. Sería interesante ver a un peruano que detesta lo "políticamente correcto" instalado en Madrid: ¿Cuál sería su reacción si alguien lo llama despectivamente "sudaca" o si le dice abiertamente "regresa a tu país indio de mierda"? ¿Celebraría la actitud liberada del racista que literalmente se meó en la corrección política? La corrección política no es una imposición. Es más bien un conjunto de reglas tácitas que permiten una mejor convivencia. Es un pruducto de las nuevas generaciones que, por razones históricas, sociales y económicas, viven en un mundo completamente diferente al de nuestros abuelos: un mundo donde comparten el espacio con gente de diversas razas, credos y procedencias. Eso tiene un gran impacto en la amistad, en el amor, en todas las relaciones sociales. Y cuando un blanco se siente agredido porque alguien emitió un juicio racista contra el negro, el hispano o el chino, significa solamente que en este aspecto, el mundo ha mejorado notablemente. El Perú, claro está, lejísimos está de tal progreso.

Anónimo dijo...

“Políticamente correcto” es adverbio más adjetivo mientras que “corrección política” es sustantivo más adjetivo. E ir de un paraje a otro con un mismo medio de transporte y sin cambiarse de ropa, puede en el castellano honesto implicar un serio cambio climático. No estoy inspirado para dar uno pero sí seguro de que existe más de un ejemplo contundente al respecto. Me conformo entonces con indicar que si cambiamos “políticamente correcto” por “correctamente político” estaríamos efectuando una operación NO CONMUTATIVA. La primera expresión, jamás la he visto antes cambiada por la segunda y notemos que ésta no sabría con facilidad ser peyorativa (quizás sí irónica) mientras que aquélla prácticamente casi siempre lo es.
Valga la “remark” de que “corrección política” sintoniza primero con la segunda mientras que a la primera le correspondería más bien “política correcta”.

SACAPUNTAS NEBRIJA (Correctómano)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

"Sacapuntas Nebrija": A partir de ahora podrías firmar "Tirapiedras Nebrija".

Anónimo dijo...

¿Mis piedras las consideras como meras piedras de iraní fanático lapidando féminas pecadoras o les concedes la gracia de aspirar a ser a lo menos semipreciosas aunque no lo logren, que eso es otro cantar? Yo sé bien que tú sabes bien, Gustavo, que me gusta la metamorfosis, no sólo la de Kafka, y con toda honestidad te digo que no estás “sarcastiqueando” a Sacapuntas sino a otro. Hay renconcomios que no tienen ninguna razón de ser, créeme, por favor. Yo en cambio podría ser justificadamente “reconcomioso” y sin embargo no lo soy, eso también lo sabes bien.
SACAPUNTAS NEBRIJA (Correctómano)

Mr. Steed dijo...

Y en el otro lado de la moneda, hay gente que se molesta cuando dices cojo y no minusválido o ciego y no invidente; o, ya en el colmo, cuando exigen que uno diga "falso taxista" a un violador que era taxista.

rolando gutiérrez dijo...

No hay forma de defender a la sociedad peruana de sus diversas taras, taras en el lenguaje que viabilizan esa violencia que apuntas. Sin embargo sospecho que esto de la "corrección pólítica" es creación de la sociedad norteamericana. El concepto de lo que ya conocíamos como urbanidad o civilidad, embarcado en la multiculturalidad, devenir de la globalización, engendro del imperialismo.

No podré ser muy preciso, pero creo que tengo ideas radicales.
La crítica de la corrección política en norteamérica, que tanto ha filtrado en nuestro país, se debe a que es parte de una nueva norma de perífrasis que presenta una realidad mejor que la que oculta con su tufo técnico.
Llamarnos "países en vías de desarrollo" es parte de esa cordial mentira.

Lo curioso es que en norteamérica este lenguaje de igualdad, que llama "individuos con capacidades especiales" a los minusválidos (recuerdo tu uso del término "miope"), es pareja a la urdimbre que llama "misión de pacificación", o algo por el estilo, u una intervención militar en medio oriente. No es raro que se la critique allá como herramienta opresora del stablisment.

Mientras tanto, en nuestro país, el prestigio de esa crítica, que supone un contacto con la cultura independiente norteamericana, es usado para garantizar modernidad y libertad de pensamiento. Hay tantos libros que la prometen en sus contratapas. Y como bien dices, se aviene bien a falsos progresistas para depredar integridades.

Como primera conclusión: En norteamérica la corrección política encubre el mal, en el Perú y otros países, lo hace sobre todo la crítica a la corrección política.

Por otra parte, no me parece que algo que se desprende tan solícitamente de los conceptos de urbanidad y civilidad, incluso de la magisterial educación cívica, deba estatuirse como una desciplina ética. En nuestra cultura latina debemos tener algo al respecto.

"Corrección Política", es una especie que me suena a algo tan indeterminable como la corrección o la política. Algo que no se anima a ser un patrón a lo Carreño pero que ya quisiera, y que proviene del seno de una sociedad que se ha agigantado con la premisa de que quien tiene el poder político determina qué es lo correcto.

Creo que debo redondear este comentario, recordándote que muchos de estos críticos de la corrección política, que se atreven a denigrar a otras personas, inclusive razas, tal vez estén escribiendo hermosos cuentos fantásticos y dando su merecido desprecio a poetastros trujillanos.

White Whale dijo...

El post de Faverón parece ser más específico en ciertos puntos. La prensa llamó al SIDA "cáncer gay". La televisión peruana exalta el lenguaje racista u homofóbico (una paradoja dada la importante cifra de miembros de la comunidad gay frente a las cámaras), etc. Es decir, lo toma como un término que, si bien no fue mediático en sus orígenes, lo es ahora sobre otras actitudes grupales o institucionales, terminología que resulta eufemística cuando lo que está en juego son aspectos morales. Por eso Faverón dice que actitudes de este tipo, trasladándolas a formas más generales, serían "moralmente incorrectas" y concluye que debería demolerse el concepto de correción o incorrección "política", muy de moda en los mencionados medios.

Beltenebros dijo...

Quisiera saber cómo explicaría la corrección moral este video y estos datos (leer el texto que lo acompaña) sin incurrir en la incorrección política:

http://www.fdesouche.com/135820-les-gangs-de-bruxelles

Saludos.

Procter & Gamble dijo...

Faverón: ¿Y qué te parece el término "afrodescendiente"? En mi opinión es innecesario; "negro" no es lo mismo que "nigger".

Anónimo dijo...

Oye, Procter & Gamble,¿cómo le llamas tú a los chulos? ¿trabajador asociado a trabajadora sexual? Coño, hermano, que tú sí que eres políticamente correcto.
AMÉRICO PREPUCIO
P.D.-Pero negro'e mierda sí es equivalente a "black". Y lo que no piensa Faverón al censurarme esto es que cuando un peruano está celoso ante un escandinavo por una mujer, dice "gringo'e mierda".Pero nadie lo acusa de racista.En cambio si a ti te arrancha la cartera un negro veloz, encima de que te roban te acusan de racista.Todo es cuestión de corrección política y tienes que comprender que no es por otra cosa.

Anónimo dijo...

Faverón, ignoras que el origen de la expresión politically correct denota que se concuerda con el orden establecido y no es tomada en buena parte, sino en mala. Esa political correctness o corrección política no es virtud, sino defecto, tacha y descrédito. Es pues originalmente despectiva.

Que entre nosotros se use positivamente es un equívoco común.

Por favor, corrige el título de este post.

Y continúa con sólo con el buen trabajo.

Beltenebros dijo...

Los trabajadores municipales que en estos días están arreglando la reja del parque frente a mi casa tienen una radio encendida a todo volumen con música tropical peruana. Ayer, con la presencia de un agente municipal, les pedí que bajaran sustancialmente el volumen o apagaran su radio porque habíamos personas en el edificio de enfrente que no podíamos concentrarnos en nuestro trabajo ni tener paz.

El día de hoy, otra vez el volumen alto.

Claro, ellos tienen carta blanca. Pero si yo dijera las cosas como me salen ("oye, indio de mierda, apaga ahora mismo tu cumbia asquerosa porque está prohibido perturbar la tranquilidad del vecindario; y usted, guardia manganzón, no hizo nada hasta que yo salí y lo insté a velar por MIS derechos, pero no me extraña porque usted es lo mismo que esos animales, uniforme aparte"), entonces soy el agresor y el racista, y si no me gusta el "nuevo" Perú, mejor que me mude a otro país. Soy minoría porque detesto esa cagada de "música" (pura bestialización musical y cultural), la bulla, las veredas convertidas en meaderos por estos impresentables, en general esa intromisión en mi espacio vital por parte de advenedizos (migrantes o hijos de migrantes casi todos).

Curioso: en países anglosajones los andinos son minoría y por ende se los respeta, tolera y protege oficialmente y desde el discurso progre, obligando a los anfitriones a "aceptar" las diferencias; mas en sus propios países los andinos son mayoría y pueden atropellar a todo el mundo, incluso entre ellos. Para mi tipo de minoría -clasemediero, "blanco", aficionado a la música clásica y al silencio- no hay derechos que valgan ni ordenanza municipal que se cumpla.

No, no soy buenista ni idiota, aunque esto último ya me lo dirán. Si yo viviera lejos de esta mierda, en un país construido eficientemente bajo otros paradigmas, tal vez me llenaría la boca hablando de Hilaria Supa, de los racistas peruanos y de mi superioridad moral de progre, bien instalado en un país con problemas pero también con ventajas elementales. Esas ventajas -libros, orden, autoridades razonablemente funcionales- que aquí ya casi no existen.

Saludos.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Bueno, obviamente eres un racista, eso es transparente y no hay como negarlo. Lo de la música obviamente es un atropello, pero si tú crees que tiene algo que ver con la "raza" de los trabajadores municipales, entonces eres un prejuicioso y un ignorante.

Beltenebros dijo...

No me siento ofendido si se me llama racista. Antes sí, ahora ya no. Es solamente una etiqueta que se me pone, como muchas otras, encomiosas o descalificadoras, en función de lo que configuro en el esquema del Otro.

Y por racismo entiendo esto (que no es lo que se entiende comúnmente): la constatación de ciertas correlaciones entre el componente racial de un grupo humano y los logros culturales y sociales del mismo.

Entiendo que no es una noción aceptada por el establishment actual y que se acostumbra tachar automáticamente de ignorante y prejuicioso a quien señale las incongruencias entre la ideología multiculturalista y los hechos observados, pero así vamos.

Saludos.

Procter & Gamble dijo...

Américo: la discriminación contra los blancos es mínima, esa es la diferencia.

Y sobre "black": determinados usos sí pueden ser tomados como ofensivos. En la serie "30rock" Tina Fey jugó con eso: uno de los personajes era negro y se apellidaba Black; al final del capítulo ella le tira un carterazo, otro personaje le dice:

- ¡Tina, le pegaste a un Negro!

- Oye, eso es racista.

- Me refiero a que le pegaste a un Negro, de la familia Negro de la alta sociedad de Chicago.

Todo está en el contexto.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Beltenebros. No sé si estás hablando en serio. Tu supuesta definición idiosincrásica de racismo es la más obvia y común de las definiciones. Precisamente el racismo consiste en juzgar las cualidades (positivas o negativas) de los individuos y de las sociedades a las que pertenecen en función de su raza. No eres ni siquiera un racista sui generis, eres un simple racista como el peor y como el más común. Y tampoco es raro que cada racista busque una manera de pasar por diferente de los demás racistas.

Beltenebros dijo...

El racista típico y deleznable es el que dice: "Ese es X (diferente de Z, o sea yo), por lo tanto es malo (sucio, feo, bruto, holgazán, delincuente) y no me junto con él."

Encima, en esa fórmula hay que tener en cuenta que la percepción de X puede variar mucho y que algunos no X pueden ser tomados por X. Es además una apreciación individualizadora: el sujeto tiene las cualidades del conjunto y ninguna otra.

Lo que yo hago es preguntarme. Admitimos -porque es evidente- que tenemos distintas estaturas, timbres de voz, complexiones, talentos, grados de inteligencia, tendencia a estas o aquellas deficiencias metabólicas, etcétera. Pues bien, ¿es posible que en los libros de medicina se acepte el hecho de que los troncos raciales difieren en su respuesta a tales agentes patógenos, procesos degenerativos y sus tratamientos, pero no se acepte la posibilidad de que las dotes que llamamos intelectivas o espirituales hayan seguido caminos evolutivos distintos? ¿Es inadmisible que en una población con un genotipo/fenotipo (raza) dado haya una prevalencia de tal o cual rasgo de carácter distinta de la que se observa en otra población (diferente) así definida? ¿Tendrán esas diferencias impacto -y en qué medida- en los procesos culturales y civilizadores emprendidos por esas poblaciones?

Se supone que todas las comunidades humanas empezaron igual, enfrentadas a la naturaleza ignota y amenazadora. Todas hallaron soluciones más o menos viables o no estaríamos aquí. Pero unas descubrieron más principios naturales eficientes que otras y desarrollaron una densidad de cambio (ritmo de innovaciones + medios sociales e intelectuales) mucho mayor que otras en ciertas épocas. ¿Siempre fue por factores externos -geográficos, climatológicos, de confluencia cultural- o hay asimismo un factor intrínseco cuyas leyes (muy generales) podrían determinarse si se estudiara el caso?

Resumiendo: mi empinchada de ayer y hoy es justa (eso es obvio); mi reacción es la de un racista típico (no soy hipócrita ni un iluminado, obvio también); mis preguntas merecen algún respeto (incluso si soy tan ignorante).

Saludos.

Fernando dijo...

Beltenebros, tienes toda la razón del mundo: tu empinchada fue justa, tu reacción es justa y tus preguntas, bueno, provienen de una profunda frustración. Pero tú te das cuenta de todo esto. Lo peligroso es que, asumiendo el racismo de tu exabrupto, acabes justificando tu reacción al intelectualizarla demasiado. Yo pienso (y tal vez pueda ser incómodo para muchos aceptar algo así) que entre muchas otras cosas (aburrimiento, ganas de hacer sus condiciones de trabajo menos desagradables) pueda haber racismo en la reincidencia de esos trabajadores que están perturbando tu paz. Pero aquí hay más cosas: para qué estos patas tuvieran voluntad de controlarse, probablemente deberían ser capaces de percibir un beneficio en ese control. ¿Y cuáles son los beneficios inmediatos de una conducta cívica en una ciudad como Lima? Muy pocos, probablemente, solo tener una jornada más miserable (estoy exagerando, tal vez ni siquiera es medianamente difícil, pero aquí estamos en el ámbito de las percepciones subjetivas, no?). Porque estos patas se reconocen en ti tanto como tú te reconoces en ellos. ¿Indios de mierda? Blanquito de mierda. Y así, al infinito.

Un ejemplo. Mi ex cuñada, blanca, de buena familia, platuda, solía decir (y lo dice aún sin ningún empacho) "el que no es conchudo muere cojudo". Y ese evangelio se lo ha inculcado a su hija. Y esa es una actitud generalizada en la sociedad peruana, que atraviesa razas y niveles educativos (la susodicha tiene estudios graduados en el extranjero).

Añadir el componente racial a una situación ya de por sí infumable contribuye a que sigamos sin reconocernos en el otro y, por lo tanto, nos arroguemos la potestad de tratarlos como esencialmente inferiores.

Anónimo dijo...

"¿o hay asimismo un factor intrínseco cuyas leyes (muy generales) podrían determinarse si se estudiara el caso?"

¿Si se estudiaran? Los científicos racistas han dominado la ciencia durante toda la historia de la humanidad, salvo por los últimos 70 años. Muchos de ellos han estado haciendo ese tipo de preguntas y, por supuesto, buscando ese tipo de respuestas (racistas).

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Al final la única operación racista es la reducción: determinar los caracteres de una raza y luego juzgar a todos los individuos asociados a ella como portadores de ese carácter. Eso lo haces tú, Beltenebros, como cualquier otro racista. Atribuir la conducta de ese grupo de obreros a su pertenencia racial es lo que hicieron los antisemtias españoles que acusaron a la raza judía de una tendencia natural a la usura; o los esclavistas que consideraban a los negros hechos para la servilidad e incapaces de decidir por sí mismos; o los españoles que debatieron sobre si los indígenas americanos tenían derecho a ser soberanos de sus propios territorios (y encontraron que no).

Bruno Ysla Heredia dijo...

Una pregunta para Beltenebros, a quien le gusta tanto la música: No se habla mucho de mujeres compositoras en la música académica, al menos hasta el siglo XX, me refiero a mujeres compositoras que tengan la preeminencia de Bach, Beethoven, Mozart, etc. ¿Eso sería la constatación de ciertas correlaciones entre el componente sexual de un grupo humano y los logros culturales y sociales del mismo?

Para "Procter & Gamble" que pregunta por decir "afrodescendiente" en vez de "negro": La palabra "negro" tiene connotaciones negativas, el que ya nos hayamos acostumbrado a ellas no significa que no existan. Se podría hacer un listado de todas esas connotaciones (algunos ejemplos: al beso anal, el más sucio de todos los besos se le dice "beso negro"; una de las plagas más asesinas de la historia se le llamó y llama la "peste negra"); en cambio, y disculpen que lo diga, que yo sepa la única connotación negativa de la palabra "blanco" es "aburrido", pues mayormente hace referencia a cosas positivas. Jamás pues será igual decir "blanco de mierda" que "negro de mierda" o "cholo de mierda". Así que si alguien no desea que le digan "negro" o "cholo" me parece atendible pues esas palabras tienen connotaciones negativas. Claro, yo hablo de situaciones en un mundo donde sigamos haciendo caso a superficialidades como el color de nuestra piel para juzgarnos entre nosotros.

saludos

Anónimo dijo...

"Se supone que todas las comunidades humanas empezaron igual, enfrentadas a la naturaleza ignota y amenazadora. "

Beltenebros, léete "Armas,gérmenes y acero" de Jared Diamond, y verás que no todas las comunidades humanas empezaron igual. Que no es lo mismo el continente Eurasia, sin solución de continuidad, que las Américas separadas.

Frida dijo...

Discernir entre uno y otro a veces incomóda a algunos.

Beltenebros dijo...

En serio, no sé quién es más reduccionista, si yo ("racista") o quienes reducen todas mis inquisiciones a racismo porque no-cabe-la-menor-duda.

El alcoholismo es un mal con un componente genético probado, no determinante pero sí influyente. Los genes que facilitan el alcoholismo no definen una raza, pero tal vez el conjunto de genes que definen una raza (habría que definirlos, pero es tabú) facilita ciertas tendencias que el individuo puede potenciar, controlar, sublimar o exacerbar. ¿Dónde está la herejía?

No atribuyo la conducta de esos obreros a su raza (¿cuál raza, si "indio" es un decir, son mestizos de europeos, chinos, indios y africanos; más de los dos últimos?), sino a su poca educación cívica y académica, a su exposición a un medio muy agresivo (que influye en todo el mundo, como en la ex cuñada de Fernando y en mí) y probablemente a las tendencias genéticas dominantes de su particular mezcla.

Bruno Ysla: Desde luego. Si te fijas, la idea no es tan inusual porque hoy son muy aceptables panfletos sexistas-feministas (como el best-seller "El primer sexo" de Hellen Fisher) en los se pretende mostrar que el cerebro y la bioquímica femenina son no sólo diferentes sino superiores en muchos aspectos a sus contrapartes masculinos. Pero mientras que panfleteras como Fisher siguen la onda descarada de la vituperación "científica" del varón, yo pienso que la más alta creación estética suele provenir del varón y no de la mujer, no por "ocultamiento" de ésta ni por inferioridad, sino por constitución biopsicológica. Hablo en términos estadísticos, por supuesto.

Dice el autor del blog que es inmoral insultar a un colectivo y reducirlo a un puñado de rasgos degradantes. Siempre y cuando el colectivo no sea el hombre blanco europeo, o no se explica la bienvenida proliferación de títulos como "África, pecado de Europa" de Luis de Sebastián y todos esos blogs, libelos, librotes y congresos que tildan de criminales, ladrones, intolerantes y cáncer de la humanidad (sic Susan Sontag) a los hombres blancos y a la civilización europea.

Y el asunto de fondo viene con Jared Diamond: habría posiciones de partida ventajosas determinadas por la geografía, los ejes cardinales, la confluencia cultural, el clima, las vías acuáticas, etc. Europa casi se extinguió con la Peste Negra, sobrevivió por pura suerte, como otros pueblos similarmente golpeados. Pero más adelante aprendió a luchar contra los bacilos como ningún otro pueblo. ¿Ventaja geográfica? Sí, claro.

Lo más interesante es que De Senastián concluye que, de no ser por los europeos, África sería la primera civilización del mundo. Diamond, por el contrario, piensa que eso nunca habría podido ser. Ambos son progres "científicos"; Diamond un antieuropeo mucho más sutil que De Sebastián. Ninguno menciona que vivimos todos en el mismo universo y que las respuestas culturales válidas más eficientes pasan por búsquedas válidas de los principios universales. Y eso es un impulso endógeno nacido de la calidad de las instituciones y de la gente que las cultiva.

Si Europa está hoy a la vanguardia es en gran medida por la revolución científica del siglo XVII, fenómeno sin precedentes... y muy improbable si nos atenemos a los dogmas del marxismo cultural que socava y niega las excelencias de la alta cultura (es que los ríos y el clima, es que la explotación de los no europeos, es que el ocultamiento de la mujer...), pervierte la culpabilizada tradición occidental y arremete contra el caos resultante.

Saludos.

¡Yungay Yungay! dijo...

Beltenebros: ya formulaste la hipótesis, ahora busca un par de pruebas: nombra una cultura haya tenido un carácter estable a través de los siglos.

Te ahorro el trabajo: no existe. Los vikingos pasaron de guerreros a granjeros en unas cuantas generaciones, los ingleses de salvajes a civilizados en un par de siglos, los africanos tuvieron una ciudad comercial, los chinos pasaron del misticismo al comercio varias veces en su historia, no sólo en este siglo.

Procter & Gamble dijo...

Bruno: estoy de acuerdo contigo; como dije en mi segundo comentario, todo depende del contexto.

Anónimo dijo...

Beltenebros, parece que piensas en función de absolutos y generalizaciones. Dices Europa, raza, etc.
No me consta si "Europa", en su lucha contra los bacilos, haya actuado al unísono y de la misma manera. Es decir, que los españoles, franceses, suecos, italianos, portugueses y demás les dio por implementar laboratorios en todos esos países. O si las colonias americanas de impronta europea eran parte de esta "Europa".
La única respuesta al tercermundismo americano, ¿cuál sería? Obviamente, que dejaron de ser Europa, es decir, que se mezclaron con razas que no se desarrollaron "tanto" como ellos.
Hasta donde se, la genética sólo ha hallado diferencias en la pigmentación de la piel, y eso es una respuesta a la cantidad de emisión solar.
Las demás diferencias son las que uno desea encontrar.

Beltenebros dijo...

¡Yungay Yungay!, yo no he hablado de culturas estables -¿según qué criterios?- en ningún momento.

(¿Qué hipótesis piensas que he formulado?)

¡Yungay, Yungay! dijo...

Beltenebros: esta es tu hipotesis:
"Y por racismo entiendo esto (que no es lo que se entiende comúnmente): la constatación de ciertas correlaciones entre el componente racial de un grupo humano y los logros culturales y sociales del mismo."

Repito los ejemplos que ya puse: Los vikingos pasaron de guerreros a granjeros en unas cuantas generaciones, los ingleses de salvajes a civilizados en un par de siglos, los africanos tuvieron una ciudad comercial, los chinos pasaron del misticismo al comercio varias veces en su historia, no sólo en este siglo.

Guillermo dijo...

Beltenebros dijo:

"No atribuyo la conducta de esos obreros a su raza (...) sino a...(bla, bla,bla)... y probablemente a las tendencias genéticas dominantes de su particular mezcla."

Contradicción. QED.

Volviendo al tema, el aspecto pedagógico es muy importante. Mucha gente genuinamente se pregunta a veces por qué hay palabras aparentemente vedadas. Es por medio de este cuestionamiento que se ponen en los zapatos de 'la otra parte'... una suerte de empatía forzada. Pero de eso nunca sobra.

Beltenebros dijo...

1. ¿Existen las razas humanas? Sí. Estudios como el de Richard Lewontin para demostrar que no, basándose en que la variación genética es mayor entre individuos de la misma supuesta raza que entre individuos de razas distintas, adolecen de graves vicios metodológicos que los invalidan, como se ha probado hasta la saciedad (y sin embargo se los sigue citando como prueba definitiva).

2. Para la academia dominante, el ser humano es excepcional porque su conducta depende exclusivamente del contexto sociocultural y jamás de sus particularidades biológicas (aquí, raza). En todos los animales superiores conocidos la raza (subespecie y/o clina) impone tendencias conductuales.

3. Reducir las razas humanas a simples "adaptaciones epidérmicas a las condiciones climáticas y geográficas" es una torpeza. Se ignora que toda adaptación transmisible a la descendencia proviene de una mutación. Si las razas humanas evolucionaron a partir de una hipotética población original homogénea, el único camino es la evolución en grupos aislados y endógenos a lo largo de decenas y cientos de miles de años.

4. La raza es un grupo genético real pero difuso, y de aquí parten quizás las confusiones. La tendencia nuclear de cada raza existe, aunque haya individuos más lejanos a dicho acervo genético definitorio.

5. El mestizaje, que siempre se ha dado en la historia, puede diluir los rasgos conductuales (tendencias) asociadas a tal o cual acervo genético, al diluir a éste. Esos rasgos conductuales y aptitudinales insuflados por el genotipo/genotipo no determinan pueblos que sólo hagan esto o lo otro, sino el carácter de rasgos culturales, institucionales y "cosmológicos" que pueden ser o no compatibles con los de otras razas. Se habla, por ejemplo, de miedos atávicos a la oscuridad que la información y la adultez eliminan con alguna eficacia. ¿Por qué no suponer rasgos idiosincráticos de similar origen asociados a las razas? Que todo esto varíe y dependa de multitud de variables históricas y geográficas no quiere decir -en principio- que no exista.

(SIGUE.)

Beltenebros dijo...

(CONCLUYE.)

6. La variación genética entre las razas es mínima si se tiene en cuenta el total del código genético. Pero esas variaciones mínimas son significativas al punto que sólo entre el 3 y menos del 1% de genes distintos nos separan de los grandes simios antropoides.

7. Las razas humanas son eso, humanas. Pero muy probablemente influyen en los rasgos conductuales y en las diversas capacidades que la cultura en general exige.

8. Cualquier individuo de cualquier raza, siempre que esté razonablemente sano (ni senil ni loco ni deficiente mental ni esquizofrénico ni traumatizado), cuando está bien educado y formado vale mucho más que un individuo de otra raza sano pero analfabeto funcional o embrutecido por la miseria. Esto no desmiente las tendencias raciales que muy probablemente existan a juzgar por los hallazgos de la biología y la sociología (cuando se los lee sin el sesgo "buenista-progre").

9. La madurez consiste en aceptar lo que hay y ponerle el pecho. Llamar a un retrasado mental "persona con habilidades especiales" no lo volverá un capo en astrofísica planetaria. Con la excusa de preparar una sociedad tolerante donde nadie hiera de hecho palabra al Otro (utopía color de rosa), se cocina la destrucción de los valores tradicionales de occidente. El largo brazo de la "escuela del resentimiento" que decía Harold Bloom en un ámbito más pacífico en apariencia.

10. Se empieza confundiendo la sugerencia moral con la obligación legal, se sigue con la extremada indulgencia para con las minorías extracomunitarias (pero la conducta de ésta en sí no importa; lo demuestra el auge de la cultura chicha en nuestro país, donde las minorías del Primer Mundo son mayoría) y se concluye con la censura del pensamiento a lo "1984". Diane Ravitch (2004) menciona los usos escolares estadounidenses de esta neolengua: se evita a los niños cualquier mención sobre temas "sensibles", se prohíbe mostrar imágenes de madres que cocinan para los hijos, secretarias, atletas negros, hombres trabajando con herramientas, hispanoamericanos hablando mal el inglés, etc.

Saludos.

P.D. Guillermo: no hay contradicción. Lee bien mi distingo entre el racismo como exclusión "reptiliana" y como aceptación de una realidad más compleja que la progresía intenta encubrir.

Beltenebros dijo...

(CONCLUYE.)

6. La variación genética entre las razas es mínima si se tiene en cuenta el total del código genético. Pero esas variaciones mínimas son significativas al punto que sólo entre el 3 y menos del 1% de genes distintos nos separan de los grandes simios antropoides.

7. Las razas humanas son eso, humanas. Pero muy probablemente influyen en los rasgos conductuales y en las diversas capacidades que la cultura en general exige.

8. Cualquier individuo de cualquier raza, siempre que esté razonablemente sano (ni senil ni loco ni deficiente mental ni esquizofrénico ni traumatizado), cuando está bien educado y formado vale mucho más que un individuo de otra raza sano pero analfabeto funcional o embrutecido por la miseria. Esto no desmiente las tendencias raciales que muy probablemente existan a juzgar por los hallazgos de la biología y la sociología (cuando se los lee sin el sesgo "buenista-progre").

9. La madurez consiste en aceptar lo que hay y ponerle el pecho. Llamar a un retrasado mental "persona con habilidades especiales" no lo volverá un capo en astrofísica planetaria. Con la excusa de preparar una sociedad tolerante donde nadie hiera de hecho palabra al Otro (utopía color de rosa), se cocina la destrucción de los valores tradicionales de occidente. El largo brazo de la "escuela del resentimiento" que decía Harold Bloom en un ámbito más pacífico en apariencia.

10. Se empieza confundiendo la sugerencia moral con la obligación legal, se sigue con la extremada indulgencia para con las minorías extracomunitarias (pero la conducta de ésta en sí no importa; lo demuestra el auge de la cultura chicha en nuestro país, donde las minorías del Primer Mundo son mayoría) y se concluye con la censura del pensamiento a lo "1984". Diane Ravitch (2004) menciona los usos escolares estadounidenses de esta neolengua: se evita a los niños cualquier mención sobre temas "sensibles", se prohíbe mostrar imágenes de madres que cocinan para los hijos, secretarias, atletas negros, hombres trabajando con herramientas, hispanoamericanos hablando mal el inglés, etc.

Saludos.

P.D. Guillermo: no hay contradicción. Lee bien mi distingo entre el racismo como exclusión "reptiliana" y como aceptación de una realidad más compleja que la progresía intenta encubrir.

Jorge Frisancho dijo...

Beltenebros. No te conozco, no sé a qué te dedicas, no sé qué sabes de genética, pero en algo estás bastante equivocado: tu uso de la palabra "genes" como algo que define una raza. Un "gen" es una entelequia, una abstracción, no un objeto discreto o una ubicación puntual en la cadena del genoma. No hay tal cosa como la "mezcla" de genes que determina una raza, porque no hay tal cosa como la "mezcla" de genes; lo que hay es una función dinámica de producción de proteínas, guiada por el material hereditario de base que es común a toda la especie (las letritas de los nucleótidos, por si alguien se acuerda de sus clases de biología), y un sistema causal de activación (expresión) y desactivación de epifenómenos en respuesta a presiones del ambiente y al plan de desarrollo. La mayor parte de la estructura genética (los "genes" de los que hablas) no se dedica a "codificar" un plan preestablecido sino a administrar la cadena de expresión de aspectos en el plan del cuerpo. En otras palabras, la constitución del organismo es dinámica, funcional, y no hay en ningún sentido científico una "esencia" que defina a ciertos grupos humanos en relación a otros. Esto es biología bastante básica, aunque también es una perspectiva reciente (de los últimos 20 años, en crítica a la "Gran Síntesis" de los años 30-40), o sea que a lo mejor no te has enterado. O a lo mejor sí, pero te sale más barato seguir pensando en "genes" y "razas".

Jorge Frisancho dijo...

Y más. Otro problema que tienes, y bastante serio, es la que parece ser tu idea de la “tendencia conductual” como algo estable y con significado propio, completamente aislado del contexto evolutivo y ambiental. Así te es posible hablar, por ejemplo, de una “tendencia al alcoholismo” como algo hipotéticamente adjudicable en mayor grado a una “raza” específica (lo cual ya sería en términos empíricos altamente cuestionable —¿dónde están los estudios estadísticos relevantes?).

El “alcoholismo” no es una “conducta”; es un fenómeno definido en un contexto social (en una sociedad en la que todo el mundo anduviera borracho todo el tiempo, no habría “alcoholismo”), y existente sólo en él. Por ejemplo, muchas sociedades tribales mantienen consumos rituales de substancias de alteración de la conciencia, incluidas substancias alcohólicas, sin tener un problema de “alcoholismo”; el “alcoholismo” solo se define cuando esas conductas se trasladan a un contexto distinto, por ejemplo uno más agrario o citadino, donde el consumo de tales substancias es más problemático con respecto a los ritmos de la producción, y donde los rituales tradicionales se dispersan y se vacían de contenido. Este tipo de alcoholismo, observable como fenómeno social en ciudades de provincia latinoamericanas, en África y en las reservaciones indígenas de Norteamérica, por citar tres casos, es muy distinto al problema de alcoholismo en Finlandia (el más alto índica en Europa) o en Rusia. ¿En qué sentido es esa conducta “racial”? En ninguno. Esta misma reinserción de las “conductas” en el contexto social se puede realizar en prácticamente cualquier caso, y la idea de que su base es diferencialmente genética no entra a tallar.

Por lo demás, esa idea es enteramente hipotética y carece por completo de validación experimental. Aunque la prensa use la metáfora del “gen” todo el tiempo, no hay en absoluto una sola instancia claramente definida de un aspecto del genoma, diferencial para un grupo con respecto a otro, que determine una conducta o siquiera una propensión a la conducta. Si hablar del “gen del cáncer linfático” o cosas por el estilo ya es una metáfora, hablar del “gen del alcoholismo” o del “gen de la ludopatía” o el “gen de la virtud” como algo que distingue a un grupo de otro, e incluso a un individuo de otro, es pura ficción.

Por lo demás, pareces creer que aquello que hipotéticamente evolucionó en los orígenes de la especie (los grupos humanos aislados a los que te refieres) es inamovible, escrito en piedra, “esencial”, y que las “tendencias conductuales” determinadas como adaptaciones a ciertos ambientes específicos son lo que son sin lugar a reclamos. Esta idea es absurda. Un sistema tan rígido no hubiera servido de mucho. Es precisamente la plasticidad del mecanismo evolutivo lo que hace posible la inmensa variación de formas de vida que se observa en la tierra. Incluso si uno fuera a aceptar que los vínculos entre “genes” y conducta son tan lineales y directos como tú crees, la noción de que, una ves establecidos como linaje hereditario esos vínculos son “esenciales” en cualquier sentido del término para un subgrupo determinado de la especie no es nada más que ideología, inválida como ciencia.

Jorge Frisancho dijo...

Y más aún. Quieres basar tu argumento en el discurso sociobiológico, pero hay una pregunta esencial que no te estás haciendo. ¿Qué evoluciona? Es decir, ¿sobre cuál sujeto o agente operan las presiones evolutivas? En tu argumento, la respuesta es clara: evolucionan las razas. Pero esa versión del fenómeno evolutivo no tiene ningún respaldo en la teoría. En la teoría tradicional, la evolución opera sobre el genoma, y únicamente sobre él. El organismo que los genes producen es, para todo efecto práctico, el vehículo a través del cual se expresa el genoma con fines de supervicencia y reproducción. En una perspectiva más contemporánea, la hipótesis (simplificando) es que evoluciona el organismo, por las razones que apretadamente trataba de consignar en mi primer comentario: el plan de desarrollo del individuo y los mecanismos de expresión o de-expresión de sus características son partye del paquete, y no pueden o no aislarse de la filogénesis. Este es un debate central a la biología y la filosofía contemporáneas, y no está resuelto (hay evidencias experimentales y observacionales que apoyan ambas posturas). Pero en ningún caso es la especie, y mucho menos la "raza", el objeto de evolución.

Entonces, la explicación más plausible de las diferencias al nivel de macro-características (aquellas que con toda probabilidad involucran una combinatoria compleja dentro del sistema del organismo, como las "tendencias conductuales", en lugar de un punto material discreto del genoma, como el color de la piel o los ojos), es sociológica. Porque a menos que reformules toda la teoría (y si lo hicieras, ya no podrías apelar a ella como haces), no hay un mecanismo evolutivo que genere adaptaciones grupales basadas en la dinámica de una multiplicad de "genes".

Esto ayuda a explicar, por lo demás, un fenómeno que sí es empíricamente verificable: el que numerosos individuos pertenecientes a una "raza" equis, con sus supuestas "tendencias conductuales" evolucionadas en el pleistoceno, puedan con tanta facilidad "adaptarse" a un nuevo contexto cuando se descuentan los factores culturales, sociales, y contextuales. Es decir, el que, si bien no haya pigmeos que puedan jugar profesionalmente al básquetbol en la NBA, cualquier pigmeo, crecido y educado en un contexto de clase media occidental, pueda por ejemplo hacerse médico o filósofo. Eso --la transferencia de un individuo perteneciente a una "raza" a los contextos de otra, y su inmediata y perfecta adaptación-- ocurre todo el tiempo, y tu versión de la teoría no puede explicarlo.

Jorge Frisancho dijo...

Además, hermano, ¿cuánto tiempo tiene que pasar para que la idea de esos "grupos que evolucionaron por separado" deje de dominar el discurso sobre las características hereditarias complejas? La evidencia arqueológica, histórica, y linguística habla de interacción, comercio, y mezcla de grupos humanos desde muy antiguo. Por ejemplo, la expansión de los pueblos indoeuropeos en Europa y partes de Asia modificó el egado cultural en una vasta región (lenguaje, herramientas, domesticación de animales). ¿Hablarás de una "raza indoeuropea" con una "tendencia" natural, genéticamente determinada, que incluya a ucranianos, gallegos, turcos, y habitantes de norte de la India? ¿O crees que un fenómeno que influyó tanto en tantos niveles —por ejemplo, la lengua hablada históricamente en todas esas regiones— no dejó rastros en el pool genético? ¿O crees que, si se dio esa influencia, afectó a los ingleses (hablantes indoeuropeos) y no a los galeses (que no lo son)? ¿A los alemanes y no a los húngaros? ¿A los catalanes y no a los vascos?

Quizá pienses que evidencias de este tipo no son relevantes. Y tal vez tendrías razón, si te limitaras a hablar de características físicas. Pero hablas de características conductuales y culturales, y éstas lo son.

Jorge Frisancho dijo...

Por ejemplo, piensa en la “raza” de los indígenas americanos (a la que quizás tengas muy presente cuando hablas de las “tendencias conductuales” determinada genéticamente). Pregúntate: ¿son todos los indígenas americanos miembros de una “raza”, con características físicas y de conducta evolucionadas en algún momento del pasado en correlación con mutaciones específicas del genoma y presiones específicas del medio ambiente? Si tu respuesta es sí —“los indígenas americanos son una raza”—, entonces la pregunta es, ¿cuándo evolucionaron esas características? No puede ser en los últimos 30,000 años, porque en ese período los grupos indígenas se han encontrado habitando una enorme variedad de ambientes distintos (el noroeste de los EE.UU., el desierto de Sonora, la selva Lacandona, la hoya del Amazonas, las laderas de los Andes, etc.). Por tanto, para que sean una “raza definida en tus términos, tendrían que haber evolucionada como tal antes de su llegada al continente Americano por el estrecho de Behring. Lo cual implica que la población fundacional de esta “raza” evolucionó en Asia, y luego desapareció de Asia, sin haberse mezclado con otras poblaciones (pues, según tú, las razas evolucionan como grupos aislados); después se expandió, ya sin cambiar (pues si no, no seguiría siendo una “raza”) por todos aquellos nuevos ecosistemas.

En otras palabras, de acuerdo contigo la “raza” indígena evolucionó muy rápidamente antes del cruce de Behring, en respuesta a ciertas presiones del medio ambiente, desarrollando características físicas y de conducta que son determinantes hasta hoy, y dejó de evolucionar inmediatamente después, no respondiendo a las presiones de otros ambientes. ¿Qué tiene de especial el noreste de Asia que generó una “raza” tan prolífica y expansiva, en comparación con los ecosistemas del continente Americano que, en 30,000 años, no generaron ninguna?

O quizás crees que los indígenas americanos no son una “raza” sino muchas, una variedad de grupos de origen común que se han ido especializando en diferentes ecosistemas, “evolucionando” conforme se adaptaban a ellos. Esto, por ejemplo, ayudaría a explicar la enorme variabilidad entre los miembros de esta “raza” en términos físicos y conductuales (a menos que creas que los nez-perce, los navajo, los mayas y los araucanos son idénticos en sus características físicas y sus “tendencias de comportamiento” —no lo son). Pero si esto es así, entonces hablar de “raza” no tiene ningún sentido, porque si un grupo humano puede cambiar y evolucionar en respuesta al ecosistema en un lapso de tiempo tan breve, entonces el genoma es profundamente plástico y los seres humanos estamos cambiando todo el tiempo.

Es decir, la “raza” por excelencia en la que muchos peruanos pensamos cuando pensamos en estos términos (la “raza India”), no puede ser tal, al menos no si definimos “raza” como lo haces tú. No puede ser que los grupos humanos hayan evolucionado en “razas” una vez, en respuesta a presiones ambientales y a mutaciones genéticas adaptativas, y hayan dejado de hacerlo enseguida para que esa evolución esencial se convierta en su esencia inamovible, en su “raza”, capaz de determinar no sólo el color de su piel sino aspectos fundamentales de su conducta.

Anónimo dijo...

Las "constataciones" de Beltenebros no son una novedad. Sin embargo, suele ocurrir que las personas que llegan a conclusiones racistas "científicamente sustentadas" nunca dicen en qué afectan a sus vidas esas conclusiones. Afirmar la diferencia o "superioridad" de una raza, ¿es acaso un discurso inocuo? Los racistas pueden decir que no es culpa suya que la naturaleza (o lo que ellos entienden por naturaleza) sea así. El hecho es que ya sabemos a qué nos condujo el racismo.
Si una pretendida raza superior existe, ¿cuál debería ser su comportamiento frente a las razas "inferiores"? ¿Dominarlas, segregarlas o exterminarlas?

Bernie dijo...

eso de la raza bien se pudo ir al WC con los avances cientificos y sepultada por la teoria de la eva mitocondrial (lo que no quiere decir que esta teoria superase a la multirregional porque fuera mas bonita o algo asi, no, esto no es la calientofobia, aca hay evidencia fosil y genetica que apoya mas una que otra, y ambas teorias ya superando ese engendrillo del darwinismo social).
Lo politicamente correcto tambien puede teñirse de racismo y sexismo cuando se contamina de discursos defensivos o paternalistas, ese es otro riesgo.

Unicornio dijo...

Beltenebros dice:
"¿Por qué no suponer rasgos idiosincráticos de similar origen asociados a las razas?".
Eso, Belte, es más un deseo que una inevitabilidad. La respuesta sería, más o menos, porque esa supocisión no ayuda, no explica nada relevante sobre los rasgos conductuales de los grupos o individuos, tal como Frisancho ha intentado esbozar.
Para mí, una pregunta más relevante, en términos socio-culturales, sería:
Porqué alguien como Beltenebros, peruano, de clase media, que se asume blanco, pero que seguramente puesto en una discoteca danesa o noruega, rápidamente sería descubierto como latino o sudaca, invierte energías en fundamentar el tema?.
Solo a manera de conjeturas, pues para reunir las pruebas empíricas o estadísticas, tendría que ofender la corrección política de Beltenebros, podría decir:
Primero, por necesidad. La baja autoestima típicamente peruana, se manifiesta entre nosotros, de diversa forma. Una de ellas, es la que algunos "blancos", o autodefinidos como tal, precisan para superar el drama de ser eso: peruano.
Segundo, por flojera, tal como lo ha sugerido Frisancho.
Tercero, por sublimación del paradigma. Beltenebros cree firmemente que salir de su casa y gritarles "indios de mierda" a unos patas irrespetuosos de por allí, es la prueba inamovible de su condición de: "Blanco". Probablemente, cada cierto tiempo tenga que ejercer esta terapia autoimpuesta.
Sigue ....

Unicornio dijo...

Viene:
Un dato ilustrativo del sesgo ideologizado en la postura de Beltenebros es esto que dice:
"... se cocina la destrucción de los valores tradicionales de occidente"
Esto que suena casi a Spengler, en realidad, sabe más a Evola y la falange carlista de la España más rancia.
Esa postura tiene más bien el defecto de ser arcaizante. Pues, a la luz de los retos de hoy, tal como lo he sostenido en los blogs, requerimos que occidente ceda su lugar a una civilización más acorde con las circunstancias para la humanidad y el planeta.
La historia está pidiendo a gritos cancelar esto que hemos conocido como occidente, extraer sí, lo mejor de él, y configurar un proyecto civilizatorio radicalmente distinto al que en su tiempo impulsó la historia. Claro, es otro debate. Pero, dada la fe de Beltenebros por la incorrección política, no quería dejar de avissarle que los valores de occidente, en términos generales por supuesto, ya empieza a fatigar a la humanidad en su conjunto.
Slds.

Beltenebros dijo...

1. Hay abundante material en la Red y en los libros y revistas para que cualquier lector diligente compruebe por sí mismo que la postura políticamente correcta sobre el racismo no es ningún reflejo de la realidad, o por lo menos no el único posible.

2. Pero para eso es preciso sacudirse un poco el cargamontón de la opinión pública y el status quo izquierdista igualitario. O sea, despolitizar la inteligencia y dejar de atribuir a quien no va con el consenso las consabidas etiquetas (racista, ignorante, malvado) y afirmaciones que no ha hecho.

3. Varias de las aseveraciones y réplicas que se me han opuesto son meras consignas ideológicas. Por ejemplo, esa definición del alcoholismo como un "fenómeno definido por el contexto social" es francamente aberrante. Puesto que se quiere negar toda difrerencia innata importante entre los seres humanos (la raza, las aptitudes, el potencial intelectual, etc.), conviene atribuir la diversidad al influjo del ambiente exclusivamente, aunque los estudios estadísticos no concluyan eso necesariamente.

4. El consumo ritual de alcohol y otras sustancias que alteran la consciencia, como ocurre en otras sociedades, puede compararse a la acción del "bebedor ocasional" de nuestra sociedad. La ciencia ha identificado algunos genes y grupos de genes asociados con un aumento del riesgo de beber sin control. Que estar borracho se vea bien o no, nada tiene que ver con los mecanismos fisiológicos (ergo, por lo menos en parte debidos a los genes) que llevan a la adicción extrema al alcohol.

5. Aunque haya autores, investigadores y sobre todo divulgadores mediáticos que apoyan la teoría de la raza como constructo social, el carácter adquirido de las cualidades intelectuales y la igualdad biológicamente establecida de todos los miembros de la especie humana, existen también defensores muy solventes de puntos de vista distintos y hasta opuestos. Que no se los comente con la amplitud debida y que tanta gente reaccione como quien levanta un crucifijo ante la presencia del vampiro cuando se discute sobre razas humanas, es quizá una evidencia del totalitarismo de la correción política y su "pensamiento único". ¿O creen que el status quo es un horrible invento de los fachos- republicanos-derechistas-racistas- y-demás-bazofia?

6. Una cosa es la dignidad que por motivos laicos o religiosos estamos dispuestos a conceder a todos los seres humanos; otra muy distinta (signo de inmadurez e imposición orwelliana) buscar en la biología el fundamento de la igualdad universal, cuando la ciencia muestra diferencias que llegan hasta la inminente especialización individual de la praxis médica gracias al muestreo cada vez mayor de las regiones variables del genoma.

Beltenebros dijo...

Aquí hay algunos links que pueden servir al lector:

¿Existen las razas humanas?: http://neuro.qi.fcen.uba.ar/ricuti/Notas_periodisticas/razas_humanas.html

(Se citan unas palabras reveladoras de Ernst Mayr: «La igualdad, a pesar de la no identidad evidente, es un concepto un tanto complejo y requiere una talla moral que al parecer muchos individuos no son capaces de asumir. Al contrario, niegan la variabilidad humana y equiparan la igualdad con la identidad. O sostienen que la especie humana es excepcional en el mundo orgánico en el sentido de que los genes sólo controlan los caracteres morfológicos, y los otros rasgos de la mente o el carácter se deben al condicionamiento o a otros factores no genéticos. A estos autores les resulta muy cómodo ignorar los resultados de los estudios sobre hermanos gemelos y de los análisis genéticos de los rasgos no morfológicos de los animales. Una ideología basada en premisas tan obviamente falsas sólo puede conducir al desastre. Su defensa de la igualdad humana se basa en una pretensión de identidad. Tan pronto como se demuestra que esta última no existe, cae igualmente la base de la igualdad.»)

¿La población humana está dividida en razas?: http://archivo.50megs.com/antro1/Klein1.htm

El espantapájaros de la raza: http://archivo.50megs.com/antro1/entine.htm

La paleta de la humanidad: http://archivo.50megs.com/antro1/humanidad.htm

¿Negligencia científica?: http://archivo.50megs.com/genetica1/malapraxis.htm

Pigmentación de la piel, ancestro biogeográfico y carta de mestizaje: http://archivo.50megs.com/genetica1/skin_pigmentation.htm

Aquí una refutación de la craneometría de Franz Boas (con la que el antropólogo pretendía negar la existencia objetiva de las razas humanas): http://etd.utk.edu/2001/SparksCorey.pdf

Todo este material (estudios y notas periodísticas) puede y debe ser discutido, pero desmiente la creencia políticamente correcta de que la ciencia actual ha superado la noción de raza humana.

Finalmente, mis especulaciones de lego sobre la correspondencia entre razas y patrones culturales (por amplios que sean) puede ser errónea, mas no lo es porque sea erróneo plantear esa clase de cuestiones ni porque sea un disparate absoluto.

Saludos.

Beltenebros dijo...

Unicornio:

¿A qué vienen esas conjeturas sobre mi persona? ¿Acaso el tema de las razas humanas no puede responder más que al profundo resentimiento de quien lo trae a colación? ¿Le está vetado a un peruano pensar que las razas humanas existen y que posiblemente han influido de alguna manera en los paradigmas culturales?

No me conoces y ya sacaste tu cuadrito sociológico que todo lo explica. En fin...

Unicornio dijo...

Beltenebros:

No es sobre tu persona. Es sobre un tipo social, diría más bien, un tipo antropológico peruano.
un talante, que puesto a especular como tú, puede resultar hasta estimulante para rebatir. Pero, que puesto a ejercer influencia desde los medios, desde el poder, o desde la educación, terminan configurando lo que tenemos. O sea, todos desconfiando de todos, todos agolpándose en grupos más o menos prejuiciosos, excepto cuando alguien como el buen Acurio quiere remover el gallinero, todos soñando con pasar por europeos, pero sintiéndose con derecho a decidir en este país, etc.
Estos intercambios aquí, son anecdóticos estimado Beltenebros. Pero extrapolados a un nivel macro, es casi peligroso.
Finalmente, ¿hay derecho a especular sobre las potencialidades de diferenciación de las razas?. OK, dale. Pero, en tal caso, también tendría que haber derecho a especular sobre las potencialidades de influencia - negativa o positiva - de este tipo antropológico, ¿o no?.
O crees que la corrección política, esa que no te gusta, debería impedirme hacerlo. si lo crees, dilo, y retiro lo señalado.
Slds.

Beltenebros dijo...

Unicornio:

Hay que distinguir entre, uno, la consistencia o inconsistencia de mis especulaciones con independencia de su efecto antropológico, y dos, la consistencia o inconsistencia científica del término raza. Lo primero no es tan relevante, lo segundo sí, pero los prejuicios inculcados por la escuela antropológica dominante impiden que mucha gente vea claro al respecto.

Saludos.

Jorge Frisancho dijo...

Beltenebros, dices "La ciencia ha identificado algunos genes y grupos de genes asociados con un aumento del riesgo de beber sin control. Que estar borracho se vea bien o no, nada tiene que ver con los mecanismos fisiológicos (ergo, por lo menos en parte debidos a los genes) que llevan a la adicción extrema al alcohol."

Estás confundiendo tres cosas: una propensión a sufrir los efectos del consumo de alcohol ("cabeza de pollo"); una propensión a desarrollar adicciones (hay quien consume alcohol o drogas de manera ocasional, sin convertirse nunca en un adicto); y el alcoholismo como categoría para describir un fenómeno. Las tres cosas están inrerrelacionadas, pero no son la misma. Las dos primeras tienen una base fisiológica, y por ende genética. La tercera, en tanto que "problema", es un fenómeno social y debe ser definido en términos estadísticos (proporción de una población dada que consume alcohol en demasía, comoquiera se defina este último término).

Pero el punto no es ese, sino tu empeño en entender este asunto, y todos, en términos de "raza". Yo he querido señalar errores de entendimiento científico y lógico (¿qué es un gen? ¿qué evoluciona, el gen o el organismo? ¿cuándo evolucionaron las "razas" tal cual tú las defines? ¿por qué se detuvo su evolución de modo que sus características iniciales se convirtieran en una "esencia"? ¿cuál es la correlación entre la base fisiológica de características discretas, como el color del pelo, y la base fisiológica de carcetrísticas complejas, como la conducta?).

Ni tú ni ninguno los textos que citas responde a esas preguntas. No es cuestión de decir "todos estos autores, incluido Mayr, dicen que los grupos humanos son distintos". La respuesta que deberías dar, y no das, es: "esta es la lógica de mis presuposiciones sobre las razas humanas como características conductuales determinantes y discriminantes".

(sigue)

Jorge Frisancho dijo...

Negar la variabilidad de la especie humana es absurdo. Negar que ciertas poblaciones presentan ciertos aspectos del rango de características y no otros, también lo es. La noción de "raza" no se desprende de estas constataciones, sino que es una construcción ideológica (no científica) hecha sobre ellas. Nada sugiere o indica que la división de las poblaciones en grupos significa que cada grupo tiene una "esencia" inamovible, y mucho menos que esa esencia pre-determina no sólo sus caraterísticas físicas sino también su conducta.

Dices que es absurdo buscar en la biología el fundamento de la igualdad universal. Tienes razón. La igualdad es un mandato moral y tiene implicaciones legales, pero no puede ni debe fundamentarse en consideraciones biológicas. Ese es un error lógico ("ser" versus "deber ser") y además no conduce a nada.

Pero nadie en esta cadena de comentarios ha intentado hacer eso. Eres más bien tú el que quiere usar argumentos científicos (mal articulados, lógicamente inválidos y científicamente incorrectos) para justificar la desigualdad universal. Eso es doblemente inaceptable, primero por ser un error lógico (el mismo) y segundo porque produce un efecto moralmente horrendo: justificar la desigualdad moral (quién "vale más", como lo pusiste en una de tus intervenciones). Y en consecuencia, ha de suponerse, la desigualdad legal, la desigualdad de oportunidades, la desigualdad política, y todo lo que se desprenda de ellas.

Tú puedes llamar a esto "izquierdismo", "corrección política", o lo que quieras. Yo no he usado epítetos de ninguna clase en mis respuestas porque, como dije al principio, no te conozco. Pero sí digo esto: además de ser errónea, tu postura es profundamente antidemocrática, y lo seguría siendo incluso si tus argumentos científicos no fueran del tipo más bien "pseudo-". Porque, por último, ¿qué importa que los seres humanos no seamos genéticamente iguales? ¿Por qué se deriva de ahí una escala de valores? ¿Por qué se derivan de ahí consideraciones morales, políticas, legales, o de cualquier otra clase?

No se puede responder a esas preguntas sin salir del discurso científico. Tú lo haces, y al hacerlo entras al terreno de la ideología, que es precisamente de lo que acusas a quienes te respondemos.

Anónimo dijo...

Es refrescante leer comments de gente inteligente y me hago la encuesta de quién lo es más entre los contendores. Me sale Beltenebros 77% y sus opositores 33%, dos números con dos cifras iguales cada uno ¿Qué significa esto étnicamente hablando? A ver....

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Étnicamente no sé, anónimo. Pero aritméticamente eso significa que te dormiste en todas las clases de matemáticas... 77% más 33% es 110%... :D

Anónimo dijo...

Y tú pecas de apresurado, Faverón, porque ese ejemplo está a propósito para que los no demasiado inteligentes pierdan el tiempo en especular de otro modo. ¿Ni siquiera ese "A ver...." te hizo ver claro?

Beltenebros dijo...

Jorge:

Es evidente lo que dices sobre el alcoholismo; el problema es que la definición sociológica del alcoholismo no entra a tallar en esta discusión. Beber 100 ml de vino de 12º, por ejemplo, emborrachará a los “pollos” mas no al resto. Si tomar una sola copa de vino está mal visto en la sociedad X (o no), eso nada tiene que ver con lo que nos interesa aquí: los mecanismos biológicos de la asimilación del alcohol por el organismo.

¿Es verdad que todo lo quiero entender en términos de raza? Pues no, y si relees mis intervenciones, lo certificarás. Lo que he dicho es que, a) las razas humanas existen más allá del constructo social, y b) puede que algunas manifestaciones culturales estén fundamentadas en la raza, más allá de la percepción etnocéntrica.

Dices que los genes son entelequias, pero, hasta donde me he informado sin ser biólogo, médico ni antropólogo, los genes son segmentos de ADN cromosómico con funciones de síntesis molecular específica, lo que de por sí los define aunque no haya una banderita señalando su principio y final.

La biología molecular, en muchos aspectos contraria al darwinismo original, postula que en efecto sólo hay genes que mutan y son seleccionados por las presiones del medio a pesar de su tendencia a conservarse idénticos. Los organismos macro y micro serían “vehículos” de genes y nada más, la parafernalia levantada por el ADN para perpetuarse, un epifenómeno de las capacidades autorreplicantes de dicha molécula. Es decir, si no fuera porque somos macroorganismos acostumbrados evolutivamente a interactuar con lo macro y entenderlo en alguna medida gracias a nuestro tejido neurológico, toda la taxonomía de la vida sería irrelevante.

No seré yo quien responda tu pregunta sobre el momento en que evolucionaron las razas: aún hoy las pruebas de ADN mitocondrial, la evidencia arqueológica y paleoantropológica mantiene en vilo el debate; claro que nada se gana si para empezar negamos la existencia objetiva de razas a pesar de la evidencia de que hay poblaciones enteras con mayor presencia de tales o cuales secuencias de genes, asociadas a espacios geográficos.

En ningún momento he hablado de una “esencia” racial; eso déjaselo a los autores e ideas que se me endilgan gratuitamente aquí. He dicho –de nuevo- que tal vez la raza posiblemente han contribuido a dar forma a las culturas, especialmente en los tiempos en que las poblaciones interactuaban mucho más lentamente que hoy. Me refiero a las ventajas relativas con respecto al ambiente y a las cuestiones fundamentales del conocimiento útil de la naturaleza que la interacción del genotipo/fenotipo podría reportar (más o menos habilidad motora, más o menos habilidad para comprender conceptos muy abstractos, más o menos grasa corporal, más o menos agresividad, estatura, más o menos incidencia de tales o cuales males).

SIGUE.

Beltenebros dijo...

Jorge, si entiendo bien, quieres decir que la raza no es raza hasta que no se añade a la evidencia biológica un credo ideológico; y puesto que el término raza es de relativamente reciente invención en un sentido taxonómico pero sus antecesores semánticos aglomeraron las percepciones etnocéntricas, nacionalistas y supremacistas de algunos colectivos, entonces es anatema y la evidencia biológica ha de ser llamada “variabilidad”.

Discrepo. Así como es posible establecer las diferencias estilísticas y expresivas entre las sinfonías y la música de cámara de Shostakovich sin necesidad de justificar o atacar ideológicamente el contenido de las partituras –compuestas la mayor parte durante el estalinismo-, igualmente es posible determinar las razas humanas y punto. Y allí entra a tallar la admonición de Mayr.

Todo comenzó con lo de “indios de mierda”. ¿Discriminatorio o descriptivo? Discriminatorio en el sentido de que no me agrada interactuar con gente cuyo desorden y bulla afecta a todo el mundo, incluyéndolos, porque la exposición al ruido causa alteraciones fisiológicas y mentales incluso en quienes no las perciben, diga lo que diga la sociología de “lo que le gusta a la gente” (repito, esto se aplica tanto a los “indios de mierda” como a los “pituquitos/blanquitos/gringuitos de mierda” en sus autos y motos con el escape roto). ¿Quieren respeto? Aprendan a respetar, que yo no me meto con nadie de buenas a primeras.

Supongamos que en ningún momento hubiéramos tocado el tema racial. Quedaría la conducta agraviosa de los señores obreros. Incluso así, alguien hubiera dicho que era la formación y la cultura (antropológica) de los antedichos, que para ellos la música a todo volumen no estaba mal. ¿Quién dijo que el orden cívico al que aspiro es el único, o el mejor, o el que debe imponerse? Y en nombre de esa “diversidad”, esa “tolerancia” y esa “corrección política” justificaría el daño auditivo y psicológico.

SIGUE.

Beltenebros dijo...

¿Justifico la discriminación en nombre de los que “valen más”? Cíteseme completo, por favor. Dije que un ser humano valía más (aportaba más, desarrollaba más su potencial, podía encontrar respuestas nuevas a los grandes problemas) cuando estaba formado y educado. Un valor general e ideal: técnico, artístico, moral, económico, político, cívico. Pero bastaría con un sólido sentido de la ética y de la responsabilidad política, por humilde que sea nuestra ocupación. ¿O ya no es así? ¿Para qué clamar por lo desastroso de la educación, entonces?

La igualdad moral y legal es un ideal más o menos eficientemente sancionado en muchas sociedades, no una realidad objetiva (salvo que se crea en el origen suprahumano de la moral y la ley natural, es decir en una moral objetiva, pero eso tampoco es aceptable, ¿no?). La democracia no me repugna ni le prendo velitas; es un sistema político vendido coercitivamente (de palabra, usualmente) como “el menos malo”, cuando no como lo mejor de lo mejor.

Toda moral, si descartamos la Revelación, es una elección existencial. Habría sin embargo un posible criterio distintivo: la eficiencia de su aplicación medida en términos de dominio físico sobre el universo inmediato y mediato, tanto social como individualmente, y en términos de las instituciones fundadas para perpetuar no un status quo sino un modo fecundo de pensamiento explorador e innovador, todo esto basado en la fuente individual de la innovación y en la trascendencia del individuo mortal, enfocada hacia un incremento del bienestar de contemporáneos y sucesores. Pero eso es otro tema (y un ideal, también).

Estamos de acuerdo en que ese ideal igualitario no debería ser avalado sine qua non por la evidencia científica de la igualdad genética. Pero has de reconocer que esa pretensa igualdad genética está a la orden del día en el discurso popular, político y periodístico políticamente correcto. Y otra cosa es que el ideal de una sociedad tolerante y madura (este último término es coercitivo) sea realizable, habida cuenta de la cantidad de ideologías, religiones, políticas y prejuicios de uno y otro bando que existen y se contraponen a veces violentamente, máxime cuando en nombre del paraíso terrenal futuro, teocrático o laico, totalitario o democrático y tolerante, se cometen a diario atropellos, estupideces y masacres.

¿Qué importa que los seres humanos no seamos genéticamente iguales? Que lo diga la estadística, si algún día podemos medir sin sesgos la herencia de las capacidades intelectuales (quiero decir que no lo sé). Y si es importante que no importe, bueno, pues no griten “¡nazis!” ni “¡pecadores!” cuando alguien perfeccione la eugenesia asistida en laboratorio para crear un genoma óptimo. Claro, nadie garantiza que no nos salgan con las castas de Huxley. De modo que aquí tenemos, por sospecha mutua, un caso en que será preferible ser desiguales pero igualitarios antes que iguales pero más iguales que otros.

Saludos.

Jorge Frisancho dijo...

Beltenebros: Nos hemos salido del tema, pero vaya. Dices: "La igualdad moral y legal es un ideal más o menos eficientemente sancionado en muchas sociedades, no una realidad objetiva (salvo que se crea en el origen suprahumano de la moral y la ley natural, es decir en una moral objetiva, pero eso tampoco es aceptable, ¿no?)."

No, no es aceptable construir una escala de valores con consecuencias politicas y sociales sobre la base de una "moral objetiva" de origen suprahumano, no tanto porque el estatus de objetividad de los discursos morales sea filosóficamente cuestionable (que lo es, en mi opinión, pero eso dejémoslo estar), sino porque los resultados son necesariamente discriminatorios ahí donde no deben serlo. Parece que lees periódicos, así que sabrás como van las cosas en las sociedades dominadas por una "moral objetiva" de fundamento suprahumano como la Sh'aria.

Precisamente por eso el ideal democrático --que yo entiendo como una garantía institucional de la posibilidad de diálogo entre agentes comunicativos cuya posición, perspectiva y discurso son distintos-- continúa siendo necesario. (Y qué bueno que la democracia "no te repugne"). Sin ese ideal como elemento constitutivo fundante del orden social, la confrontación violenta entre "morales objetivas" y la discriminación basada en la "ley natural" (por ejemplo, la discriminación contra las mujeres) son inevitables.

Jorge Frisancho dijo...

Pero, en todo caso, insisto: la pregunta no es sobre cómo justificas tu discurso moral, sino sobre qué tiene que ver tu discurso moral con la idea de "raza".

Dices: "¿Qué importa que los seres humanos no seamos genéticamente iguales? Que lo diga la estadística, si algún día podemos medir sin sesgos la herencia de las capacidades intelectuales (quiero decir que no lo sé). Y si es importante que no importe, bueno, pues no griten “¡nazis!” ni “¡pecadores!” cuando alguien perfeccione la eugenesia asistida en laboratorio para crear un genoma óptimo."

A mí, personalmente, las implicancias de esta visión me parecen horribles. Pero aún si dejamos eso de lado, de lo que estás hablando es de la medición (y manipulación) de características individuales (el genoma). Lo que has querido hacer previamente es sacar conclusiones sobre las "razas" humanas, y esas conclusiones son inválidas.

OK, hay gente más inteligente que otra, como hay gente más alta que otra, y gente más gorda que otra, etc. Tu tema es que la distribución de estas características entre distintos grupos poblacionales (que nunca defines) constituyen una esencia, una "raza", y que la cosa funciona de la misma manera para características simples (color del pelo, largo del fémur) que para características complejas (conducta). Y, además, que es necesario y saludable discriminar sobre la base de estas asignaciones colectivas (una "raza" tiene más potencial que otra, más valor que otra, menos defectos que otra).

Nada de esto tiene que ver con el carácter objetivo de las verdades morales. E, insisto también, es ideología.

Jorge Frisancho dijo...

Y dices también: "Así como es posible establecer las diferencias estilísticas y expresivas entre las sinfonías y la música de cámara de Shostakovich sin necesidad de justificar o atacar ideológicamente el contenido de las partituras –compuestas la mayor parte durante el estalinismo-, igualmente es posible determinar las razas humanas y punto. Y allí entra a tallar la admonición de Mayr."

Simplemente, repites lo que vienes diciendo desde el principio. Si te es tan posible determinar cuáles son las razas humanas, ¿por qué no lo haces? En un comentario previo, te hice unas anotaciones breves sobre la dificultad de definir de manera coherente la "raza india": si todos los "indios" (kiakwat'l, maya, arauca) son una raza, entonces evolucionaron una vez y ya no cambiaron nunca; si son muchas razas, entonces evolucionaron en los últimos 30,000 años y el concepto de "raza" no tiene ninguna solidez.

Así que la pregunta sigue en pie: ¿cuáles son las razas humanas, cuyas características conductuales y físicas permiten hacer generalizaciones como las que tiendes a hacer?

Anónimo dijo...

Después de leer tantos acertados comentarios no sé si mis ejemplos de racismo y corrección política son aceptables, porque para mí el racismo se puede disfrazar a toda hora y todos los días, menos a la hora de elegir tu descendencia, es decir, puedes estrechar todas las manos, conversar y tener amistad con todos, pero cuando tienes que elegir con quién vas a tener tus hijos ahí cambia todo, y no es una cuestión ideológica o filosófica, a veces pienso que los opinantes son solteros o apenas comienzan a tener niños; menudo lío en el que nos metemos para decidir qué hacer con nuestro linaje, hasta el más desavisado conoce de las consecuencias de las mezclas entre animales y entre seres humanos, podemos sustraernos a eso?, pueden afirmar quienes tienen descendencia que no se les cruzó por la mente esto? vamos, yo mismo me di cuenta de mi racismo cuando mis parientes elogiaban la belleza de mi niño porque era mas blanco que yo, y recordé una novia, bellísima negra, con la que me negué a tener hijos,... estoy entrando en un terreno muy personal? a mi me averguenza un poco pero tengo que aceptarlo como parte de mi condición de ser humano, totalmente contradictorio y políticamente incorrecto, en fin, saludos...

Anónimo dijo...

Anónimo,

Concuerdo que somos unos hipócritas que defendemos en la esfera pública lo que no que no hacemos en la privada. Pero no creo que la cosa esté como para darse demasiados golpes de pecho en el caso concreto de discriminación que mencionas.

Si yo fuese una negra con la que a alguien le gusta follar pero no tener hijos no me haría demasiado problema. Y tampoco lo consideraría un problema social. Sería un problema de racismo si estaría prohibido por ley el matrimonio inter-racial o si, en general, existiese una normatividad discriminatoria y una práctica discriminatoria sistemática. Entonces diría, "no me gusta vivir en este país" o "no me gusta vivir en esta ciudad".

Y esto porque, como Frisancho ha dicho, la discriminación por raza es un fenómeno ideológico; no hay condicionamientos biológicos para la belleza ni para la inteligencia ni etc. etc. Entonces, si un hombre me quiere pero no quiere tener hijos conmigo es por ignorancia o falta de sensibilidad, no de "racismo". No es mi raza la que condiciona mi estatus sino un orden social-ideológico.

Por supuesto, decir que el problema es ideológico es decir que detrás de él está una verdad. Y la verdad en este caso sería que no está condicionado biológicamente que los blancos no puedan enamorarse--y tener sentimientos nobles--por una persona negra.

La hipocresía es cierta, pero para eso se ha hecho la ironía (en el sentido de Rorty). Yo no me avergonzaría de dejar atrás a un pretendiente negro. Lo haría tal vez, por ejemplo, por flojera. No sólo por no tener que aguantar el vendaval social-familiar que me esperaría y del que tú hablas sino también porque tendría que adecuar mi condición a mis deseos inconscientes por un hijo de otras condiciones. Y puede que si no encontrase a otra pareja me arrepentiría, pero mi arrepentimiento sería por no haber adecuado mis acciones a mis ideales.

¿Somos hipócritas por defender un ideal que no practicamos en lo privado?, sí pero no estamos perdidos. En términos históricos, con respecto a este tema, creo que hemos progresado. Creo que nuestros hijos será más libres que nosotros al tomar sus decisiones. En nuestra inconsistencia verán su trascendencia.

v.

Unicornio dijo...

Beltenebros:
En parte por lo que dice el último anónimo, pero sobre todo por la carga de complejos que mueve la vida social nuestra, creo que esa distinción que reclamas, es lo que menos toca hacer.
Especular en el vacío, o con sublimaciones seudofilosóficas como lo hacía Clemente Palma, no convierte el tema, en un instrumento para superar lastres reales. Precisamente, identificar y reconocer el marco antropológico en el que se cultivan y promueven nuestros prejuicios, nuestro imaginario, ese imaginario tan a menudo retorcido, es lo que creo, aún no se ha hecho suficientemente en este país. Y no me refiero a un estudio o esfuerzo exclusivamente académico, sociológico. sino, como un proceso de sinceramiento. Creo que eso es lo único que podría reconocer de tu aporte a este debate. el casi soltar con transparencia tus fobias o ímpetus racistas.
Bienvenida tu incorrección po´lítica, a efectos de reconocerla. Pero, en esa linea, creo que también es indispensable la otra forma de incorrección política. O sea, la de cartografiar el "nicho antropológico" en el que surge, en el que se cocina esa visión tuya.
En lo referido a reprimir o castigar los daños cívicos, creo que no hay discusión. Si tu digamos, "exceso de sinceridad valiera", entonces nos conduciríamos a absurdos como estos.
Yo, mestizo clase media o baja, estoy yendo con mi familia a la playa, en transporte público. Y pasa, atropellando, una camioneta con un grupo de chicos bien, algo borrachos, con música rock indie a todo dar. Entonces, agarro, y grito:
"Blancos de mierda, incestuosos y gays, váyanse a joder a otro lado". Y, claro, como la policía guapa de por allí no le dice nada, entonces le digo:
"Ponga orden oiga Ud. esa gente ¿puede matar a alguien!. Y para terminar de cagarla, comento en voz alta delante de mis hijos: "Todos los pitucos, son fumones, gays, y tiran entre ellos".
Que tal me sale el prejuicio querido Belte. No pues. esta incorrección es peor que eso. Es casi imbecilidad política, me refiero a la postura, no a las personas mi estimado.
Creo que más útil, es realizar una antropología de las conductas, que una taxonomía de los genes, para lo que nos interesa, que es evitar que la gente haga escándalo en la calle y ofenda con sus bullas. Más útil es un ejercicio de fenomenología cultural en la meta de saber porqué en este país sacamos la música a la calle, o porqué chupamos en la calle, como también hacen los clasemedieros o llamados pitucos en Barranco, ¿o no?.
Eso Beltenebros. Fenomenología de la cultura, o sea, sacar a luz rasgos idiosincráticos, que andar con tu microscopio electrónico y pruebas químicas, para resolver problemas culturales o socio-culturales.

Nayini dijo...

uy si... ni se les ocurra cruzar un gato con un perro, porque sale un perroide felido muy poco obediente aunque con peligrosos colmillos.
Y esto tambien va a los que pensaban clonar a los neanderthales para sacarles plan...

Anónimo dijo...

Jorge Frisancho, el argumentador que educa. Aprenda usted.

Anónimo dijo...

De todas las intervenciones de Frisancho, podría salir un interesantísimo articulo titulado: Genes, razas y cabezas de pollo (y con cabezas de pollo me refiero a sus oponentes).

Anónimo dijo...

¡Lleguemos al post número cien! ¡Solo faltan 38! (bueno, con este, solo faltarán 37).

¡Ánimo, Beltenebros! ¡Todos sabemos que aún quedan disparates en esa cabeza dura tuya!

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Llego tarde a este debate, así que me limitaré a comentar dos cosas.

En primer lugar, la cita de Ernst Mayr, que, supuestamente, apoya la idea de "razas". Sin embargo, si uno lee el artículo completo "The Biology of Race and the Concept of Equality":

http://www.goodrumj.com/Mayr.html

Descubre que lo único que está haciendo Mayr es aclarar que "igual" no quiere decir "idéntico", y que el concepto de "raza" al que alude es precisamente uno en donde lo cultural tiene un valor crucial. Cito otra parte del mismo artículo:

"This at once raises a question: are there races in the human species? After all, the characteristics of most animal races are strictly genetic, while human races have been marked by nongenetic, cultural attributes that have very much affected their overt characteristics. Performance in human activities is influenced not only by the genotype but also by culturally acquired attitudes. What would be ideal, therefore, would be to partition the phenotype of every human individual into genetic and cultural components. Alas, so far we have not yet found any reliable technique to do this. What we can do is acknowledge that any recorded differences between human races are probably composed of cultural as well as genetic elements. Indeed, the cause of many important group differences may turn out to be entirely cultural, without any genetic component at all."

Es claro pues que, como el mismo Mayr concluye, para la biología: "But when it comes to the capacities that are required for the optimal functioning of our society, I am sure that the performance of any individual in any racial group can be matched by that of some individual in another racial group. This is what a population analysis reveals."

En otras palabras, la idea de "raza" es meramente descriptiva y no sirve en absoluto para orientar ningún proceso valorativo.

(sigue)

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Lo segundo que quiero comentar es lo siguiente: no es verdad que la igualdad sea meramente cultural (o moral)---hay por supuesto una idea moral de la igualdad, que es relevante y tiene una larga historia, pero eso no es lo que quiero discutir aquí.

La idea de que "no hay razas humanas" es una negación de la noción TIPOLOGICA de razas, es decir, a la idea de que las personas son manifestaciones individuales, actualizaciones, de un TIPO de ser humano (pre)definido. Es curioso que se cite a Mayr porque él es precisamente el responsable de haber destruido de una vez y para siempre la idea tipológica de "raza".

Lo que existe es una CONTINUIDAD de individuos que (obviamente) se diferencian unos a otros y en los que se pueden identificar POBLACIONES (biológicamente, un grupo con suficientes antepasados comunes) que comparten ciertas características que los hacen diferentes de otras poblaciones. Para citar a Mayr:

"The populationist [point of view] also recognizes races but in totally different terms. Race [...] is based on the simple fact that no two individuals are the same in sexually reproducing organisms and that consequently no two aggregates of individuals can be the same. If the average difference between two groups of individuals is sufficiently great to be recognizable on sight, we refer to such groups of individuals as different races."
(Mayr, 1959 "Typological Versus Population Thinking")

En otras palabras, la "raza" carece por completo de esencialidad: NO EXISTE, es una mera ilusión estadística.

Ahora bien, precisamente por eso, debería ser claro que la biología no proporciona NINGUN ARGUMENTO para justificar la desigualdad. Nada de lo que la biología pueda descubrir sobre las diferencias raciales justifica un discurso de defensa de la desigualdad.

Que todos somos diferentes es un hecho trivial que nadie pone en discusión. Precisamente porque TODOS somos diferentes es que, si vamos a agrupar a un grupo en la clase X (o raza R, o casta C) no podemos usar ese agrupamiento para justificar ningún discurso de desigualdad. Se necesitan, pues, dos discursos. Un discurso biológico, que opone "diferente" a "idéntico" y un discurso cultural (o moral, o convencional, o histórico) que opone "igual" a "desigual".

Que la biología encuentre diferencias, en nada afecta las prácticas culturales sobre la igualdad.

Precisamente por eso, la igualdad puede ser tomada como la opción por defecto, la opción que no requiere ninguna justificación. En otras palabras, el mundo que nos entrega la biología es un mundo sin desigualdades. Somos nosotros (o la cultura, etc) quien las añade.

O como lo dijo Wittgenstein, quien, creo yo, es el que captura mejor la esencia del problema:

"The sense of the world must lie outside the world. In the world everything is as it is, and everything happens as it does happen: in it no value exists"
[Tractatus 6.41]

"Igual/desigual" es una medida de valor. "Diferente/idéntico" son categorías descriptivas. La idea de "raza" como medida de valor carece por completo de justificación biológica. Y la idea de "raza" como etiqueta descriptiva no tiene ningún efecto valorativo.

Esto no quiere decir que la biología es irrelevante. Al contrario. La biología muestra de manera categórica que "raza" no puede ser una medida de valor.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...
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Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...
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Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...
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Anónimo dijo...

Esta sí que es buena. Resulta que la más grande mentira de la historia científica se refiere precisamente a la humanidad. Me refiero, por supuesto, al aberrante y digitado informe de la Comisión del Genoma Humano, que concluye que "los estudios de DNA no indican que hay subespecies clasificables separadas ("razas") existentes en los humanos modernos". Al parecer estos maestros de la genética no tienen mayor empacho al tratar de confundir al público calificando las subespecies como "razas" (siguiendo ese patrón, un rottweiler sería una subespecie y un collie otra). Y basta conocer de bioquímica elemental para saber que una cadena de nucleótidos, con apenas 3 o 4 elementos cambiados, resulta otra con propiedades diferentes, pero no para este informe, cuya credibilidad es tanta como la que pudiera tener ahora el informe de la Comisión Warren sobre el asesinato de Kennedy. ¿Se imagina alguien si los miembros de la Comisión del Genoma salieran a decir que sí, que en efecto, pequeñísimas
diferencias halladas en el DNA de razas fenotípicamente distinguibles, definen el por qué de la piel amarilla y ojos rasgados en una, y el por
qué de la mayor estatura y ojos claros en otra, etc? Probablemente se solicitaría un referéndum para que vuelvan a haber baños separados en Georgia.
Hay verdades que no pueden decirse, al menos, no en los próximos cincuenta años o más.
Por el momento, los mayores defensores de la teoría de la no existencia de razas son, simplemente, filósofos que le dan a la gente lo que quiere oír. Y eso es manipular, simplemente.
Pero, genoma o no genoma, hay algo simple pero primordial: todos los
tipos de discriminación basados en la raza se seguirán dando en
consideración al fenotipo, como siempre ha sido: algunas razas se dirán superiores aunque no existan motivos para demostrar dicha superioridad, del mismo modo que la discriminación religiosa seguirá dándose mientras
la gente crea en dioses: cada cultura seguirá diciendo que el suyo es el verdadero, aunque no exista ninguno.

alberto zelada garcía dijo...

la gran pregunta es hacia dónde marcha todo esto, si la tierra es redondita y para todos.
Saludos desde Trujillo

Anónimo dijo...

Como siempre, los argumentos racistas se muerden la cola (genoma o no genoma, hay algo simple pero primordial: todos los
tipos de discriminación basados en la raza se seguirán dando en
consideración al fenotipo, como siempre ha sido: algunas razas se dirán superiores aunque no existan motivos para demostrar dicha superioridad).
Y confunde los resultados del análisis del genoma. Por supuesto que mi genoma es distinto al suyo, igual que mis huellas digitales. Todos somos diferentes. ¿Justifica eso el racismo? Justamente, el avance científico lleva a demostrar lo inexacto del racismo.

Anónimo dijo...

Nadie políticamente correcto justifica el racismo el problema está cuando este señor (o señora especialmente) políticamente correcto decide tener hijos, por ejemplo, para nadie es un secreto que si quieres que tus hijos tengan cierta característica,(el tamaño grande), uno de los miembros de la pareja debe tenerla, o que si eliges la inteligencia escoges a alguien graduado, o con los ojos oscuros o claros etc., etc., vamos. nunca se les cruzó por la mente estos razonamientos? sigo teniendo la impresión que no se quiere entender que nadie defiende el racismo, pero que a la hora de los loros, los opinantes que abominan el racismo se comportan como cualquiera, escogiendo sus parejas con las características de su agrado y parecer, y dudo que eso cambie, porque los seres humanos somos así, la manga ancha para uno, la angosta para el otro...

Anónimo dijo...

se quiere entender que nadie defiende el racismo, pero que a la hora de los loros, los opinantes que abominan el racismo se comportan como cualquiera, escogiendo sus parejas con las características de su agrado y parecer

Hijito, creo que confundes racismo con una mera cuestión de gustos. Los gustos se forman en la infancia, nos influye el entorno y ya. Por eso, de grandes nos gustan las mujeres o los hombres con determinadas características. ¿O es la única manera de "demostrar" que no se es racista es mediante el matrimonio?

Anónimo dijo...

¡Postea algo nuevo que me aburro!

Anónimo dijo...

No me gustan las mujeres con bigote... ¿Bigotry?