7.3.11

El plan combi

Javier Arévalo, ReCreo, el Plan Lector

Por siglos (aunque no tantos) se ha hablado de la relación temprana entre un niño y los libros como el más elemental fundamento para una actitud intelectual válida y constructiva en el futuro. Eso se convertirá en una verdad sólo parcial tan pronto como el libro sea reemplazado por algún otro instrumento de lectura, pero parece más o menos indiscutible hoy.

¿Con qué libros se debería iniciar la relación? Las respuestas de los pedagogos, al menos en el campo de la literatura, son disímiles y múltiples y a veces contradictorias: se debe comenzar por lo más familiar y cercano, para mostrar al niño que los libros hablan sobre su propio mundo; o por lo más extraño y distante, para que se descubra la diversidad y se acelere la imaginación de lo desconocido; o por lo más canónico, para sentar las bases de una apreciación estética coherente; o por lo más simple, para no aturdir; o, acaso, por lo relativamente complejo, para activar desde temprano la capacidad de análisis y raciocinio.

El escritor Javier Arévalo tiene un plan distinto a todos esos. Tiene la atendible idea de que esos libros deberían ser peruanos, la arbitraria noción de que deberían ser contemporáneos, el inquietante capricho de que deberían ser de sus amigos y la aterradora ocurrencia de que deberían ser los suyos.

Desde hace pocos años, Arévalo, asociado con el publicista Gustavo Rodríguez, maneja un proyecto al que ha llamado ReCreo, una suerte de misión de difusión librera, con un fondo editorial aparentemente financiado por la editorial San Marcos, y que explota las posibilidades del Plan Lector, que es la norma estatal que rige los programas de lectura en los colegios peruanos.

El papel de Arévalo en el Plan Lector y sus alrededores es en apariencia omnipresente. Si aceptamos sus propias declaraciones, Arévalo diseñó el Plan Lector, lo promovió y lo llevó hasta la aprobación y la institucionalización. Luego creó el proyecto ReCreo, originalmente concebido a pedido de la Editorial San Marcos, que aún hoy, en su website, coloca los libros de ReCreo como propios, y que es una de las editoriales denunciadas por sus negociados y sobornos en relación con el Plan Lector en un reciente informe de Panorama. Por último, a través de ReCreo, Arévalo edita sus propios libros (y los de su socio Gustavo Rodríguez, junto a obras de otros autores) para convertirlos en lectura escolar.

Redondeando la cuenta: Arévalo produjo una ley que hoy le sirve para tener una audiencia cautiva y numerosa de lectores para sus propios libros, lo que no sólo le deja una ganancia a San Marcos y a ReCreo (entidad que además recibe donaciones) sino que curiosamente convierte a un escritor secundario como él en lectura escolar. Se entiende por qué Arévalo cuenta con tanta alegría en entrevistas su relación con la hoy denunciada editorial San Marcos ("tengo una alianza con San Marcos", explica, en una entrevista).

Dice Arévalo: "ellos financian la impresión de los libros, manejan el stock, y sus vendedores venden los libros como cualquier otra editorial. Por nuestra parte, nosotros manejamos la Escuela de Desarrollo, que es el objetivo de Recreo". El informe de Panorama nos permite saber exactamente cómo es que la editorial San Marcos "maneja el stock" y cómo es que "sus vendedores venden los libros".

Por su parte, la "Escuela de Desarrollo", que pretende ser un proyecto de difusión didáctica, no es sino la fuente de los beneficios complementarios que ReCreo ofrece a las escuelas: cursillos sin mayor estructura ni fundamento pedagógico alguno, que, al carecer de cualquier tipo de base teórica, se reducen a la función de convertir a los niños en lectores de los libros que a Arévalo le provoque; en más de un caso, esos libros son los mismos que él escribe.

Uno puede rebuscar una y mil veces las cosas que Arévalo ha dicho y escrito sobre la filosofía de su Plan Lector y su proyecto ReCreo y en ninguna parte encontrará una sola reflexión inteligente acerca del valor intelectual de la lectura, la importancia de la imaginación literaria y la formación en el universo de los libros y del saber en general, o la necesidad de incitar la curiosidad reflexiva a través de la investigación.

Todo lo que Arévalo atina a decir es que leer debe ser una diversión y que hay que leer cosas que resulten entretenidas. En una entrevista, incluso, declara que leer libros de Paulo Coelho en las escuelas es más aconsejable que leer libros más complejos que puedan resultar "aburridos". Recordemos: hay niños peruanos cuya relación con los libros depende en enorme medida de la persona que afirma cosas como ésa.

Como consecuencia de ello, la lista de libros que ReCreo lleva a los colegios incluye a autores como Pedro Salinas, Beto Ortiz, Dante Castro, Guillermo Thorndike o Mario Suárez Simich, además, como digo, de los directores del proyecto, el mismo Arévalo y Gustavo Rodríguez.

El Plan Lector es un ejemplo perfecto de lo que sucede cuando la supuesta solución a un asunto crucial (en este caso, la columna vertebral de la formación intelectual en la escuela) se diseña a partir de ideas torpes, con expectativas miopes, sin trazarse ningún objetivo intelectualmente relevante y, además, sin conocimiento profesional; en resumen, desde la ignorancia. El Plan Lector deja la educación de los niños y adolescentes peruanos sin brújula y en manos de negociantes inescrupulosos. Pero eso no es todo.

El informe de Panorama hace evidente lo que todos siempre supieron: que el Plan Lector es un caldo de cultivo para todo tipo de delito comercial y está a kilómetros de solucionar, siquiera parcialmente, el problema de la pobreza lectora en el país. Pero sería tonto suponer que ese es el único defecto del Plan Lector; no es así, y la solución al problema no es únicamente judicial o policial.

El Plan Lector es, en la práctica, el abandono de cualquier aspiración de hallarle un sentido relevante a la lectura y a la reflexión intelectual en el colegio. Es la versión editorial de la "liberalización" del transporte público que ofició Fujimori en la década pasada: las editoriales circulan hoy por las escuelas con la misma brutalidad con que las combis circulan por la ciudad, sin orden ni concierto, sin una dirección predecible, sin someterse a un plan que les dé una lógica general.

El resultado más grave: hoy en día un niño puede salir del colegio confundiendo la literatura, los libros, la cultura, la intelectualidad y la imaginación con los libros de Beto Ortiz, Gustavo Rodríguez o Javier Arévalo. Si eso es posible, estamos muy mal, mucho peor de lo que el informe de Panorama nos permite percibir.

...

64 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y en qué te basas para decir que son autores menores, si todos han recibido buenas críticas?

Anónimo dijo...

¿Has leído a Coelho o estás hablando por hablar?

Anónimo dijo...

Ignoro el funcionamiento del Estado, esa es la cruda verdad y me apena decirlo. ¿Alguien me puede decir cuál es la responsabilidad de los Ministerios de Educación y Cultura en esta desorientación generalizada?

Lo pregunto porque los debates surgidos a partir de la difusión del crminal Plan Lector deben traducirse en una agenda política consensuada.

Obviamente, los blogs pueden colaborar con la parte más amplia y teórica, si se quiere, a saber, la lista de libros de un plan y las razones por las cuales elegirlos. Esto lo digo no solo por la necesidad patente, sino, sobre todo, porque Arévalo ha aprovechado un vacío enorme en nuestra cultura para lucrar y ganar reconocimiento "cubriéndolo". Porque, yo pregunto: ¿qué alternativas al Plan se presentaron antes de que este viese la luz? Había un problema serio en la relación niño-lectura y nadie lo enfrentó. No es raro que un mercenario tuviera la "genial" idea de monopolizarlo. Amigos: estamos hablando de Arévalo. Un personaje torpe, por favor. ¿Tan desinteresados estamos por nuestra realidad, que alguien como él se ha vuelto un pulpo gigante planificador-difusor-vendedor-redactor, etc., etc., etc.?

Yo ya había notado, desde hace algunos años, que las bibliotecas de la clase media actuales eran mucho más pobres (en calidad) que las de los setentas y ochentas. La basurización alcanza, acaso primero, el nivel de nuestros ideales, y ningún intelectual dice pío.

Ubi sunt?, ¿qué es esto, el intelectual peruano? A veces pienso y solo veo abandono. Egoísmo. Fragmentación. ¿Qué futuro con eso?

Anónimo dijo...

Gustavo Rodríguez fue finalista del Herralde y "Trece Mentiras Cortas" fue el libro más vendido de la feria de Lima del 2006, así que no es puro capricho que esté en el plan lector.

Anónimo dijo...

"El plan lector" no fue exactamente un invento de Arévalo, sino una práctica muy común en los profesores de secundaria desde hace décadas. Profesores que, de acuerdo a las normas del ministerio, tenían la facultad -u obligación- de elaborar sus "materiales didacticos". En el caso de la literatura, muchos profesores-escritores o amigos de escritores empezaron a promover sus libros -mal editados y, en muchos casos, sin ningún aval académico- en miles de colegios particuales y estatales de todo el Perú. Uno de los pioneros, por decirlo de algún modo, fue Oswaldo Reynoso, Oscar Colchado Lucio y algunos poetas de Hora Zero-, a los que luego seguieron todos sus amigos andinos y suburbanos de Lima -Cromwel Jara, Dante Castro- y una larga lista de narradores anónimos del Perú, que así financian sus libros y, en otros casos, impulsan sus carreras literarias -¿Qué sería de Reynoso o Colchado Lucio sim sus amigos profesores que "imponían" sus libros como textos de lectura obligada?
Esto continúa, ahora no sólo con narradores y poetas viejos, sino poetas de menos de 20 años o un poco más -caso Paul Guillén, Victor Coral, Alejandra Tenorio y cosas peores- y editores noveles que comienzan aprendiendo mal el oficio.
En ese sentido, tu metáfora es exacta sobre las Combis que liberarizó Fujimori.
La única barrera a este marasmo es la escuela de literatura de San Marcos, que hasta ahora se resiste a seguir esta suerte de liberalismo chicha, y no admite malos poetas -como Tulio Mora, Pimentel o Santivañez-, ni narradores de baja estofa, como Arévalo y su grupo. A ellos siempre se les dice: No pasarán!!!

Anónimo dijo...

Gustavo Rodríguez es jurado del premio Cope.

....mi madre...

Tutumeme dijo...

Un plan lector no debe ser armado bajo criterios de premios y buenas críticas, ya sabemos cómo estos funcionan a la hora de promocionar un autor.
Por encima de Gustavo Rodríguez hay nombres de mayor relevancia. Augusto Higa, por ejemplo. ¿Acaso él ha ganado un premio? ¿Acaso es necesario que gane uno para saber que es un millón de veces más escritor que Rodríguez?

Tutumeme

Fernando Salinas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
zeta dijo...

El tema es complejísimo y arduo: una idea razonable es que se pida asesoría a las facultades de Literatura para la selección o, por lo menos, lógica de los libros a escoger; esto no se da en la práctica y, entiendo, es algo que las propias facultades dejan de lado, y, se supone, es uno de sus papeles en la sociedad... No es por defender a los autores mencionados, de los que sólo he leído a Rodriguez, pero quizá el estudiante que los lea tendría la perspectiva un poco más amplia para no quedarse con la idea de que «eso» es la Literatura, como mi caso y el de varios conocidos que, como buenos lectores, creo, vamos a varias fuentes. Podría empezarse por ahí: por la diversidad, pues no en vano la Literatura tiene de todo y en todas las variantes... Por otro lado, me pregunto si el Quijote sería una obra para hacer leer a alguien que está ingresando a la lectura, y lo hago porque a un primo le han dejado esa obra junto a otras de carácter canónico y a mí, francamente, me parece que no tiene lógica... ¿No podría plantearse un cierto estándar? Para eso tendría que decidirse el criterio de selección, y eso, pues, no sé: ¿realmente la escuela nos enseña o forma a todo lo concerniente a la lectura? Mi opinión es que no, por lo menos no cuando me tocó pasar por ella y no ahora. Me aferro a la idea de diversidad, en la cual deben haber las obras adecuadas para todos, pues hay que recordar que las obras nos encuentran muchas veces.

Anónimo dijo...

"Gustavo Rodríguez fue finalista del Herralde y "Trece Mentiras Cortas" fue el libro más vendido de la feria de Lima del 2006, así que no es puro capricho que esté en el plan lector."

No es puro capricho, qué va. ¿Y por qué lo eligieron a él, un simple finalista, y no a los que ganaron el Herralde?

Anónimo dijo...

y arévalo es el que sigue "promocionando" el Plan Lectora través de sus "espectaculares" resúmenes de literatura universal publicados semanalmente en La República, a través de la colección YO LEO...

Bruno Vargas Sánchez dijo...

¿porque tienes que mencionar a javier arévalo?
pues en ninguna parte aparece un representante de ReCreo que por mas que tenga una alianza con San Marcos está haciendo eso; y el no necesita poner o no sus libros para intentar ser reconocido dentro de las escuelas; eso es irrelevante. El tiene suficiente talento y repertorio como para encantar a cualquier persona con sus libros y aun así a los jóvenes de los colegios; basta con sus novelas "El Cazaba Halcones" y "Vértigo bajo la luna llena". A mi me mandaron a leer el primero de los dos; y desde ahí comencé a involucrarme más con él. Y no creo que el este haciendo lo que tu dices de intentar ganar todo el dinero por medio de esas formas. El promueve la lectura y no solo con libros; sino va a cada colegio que pueda para explicar a los profesores la importancia de la lectura y a los alumnos también, eso es también muy crucial en el gusto por la lectura. Un ejemplo, a mi colegio también fue. Desde ahí, e ido a todas sus conferencias sin perderme una; hasta e presentado "Los niños góticos" con el en la municipalidad de Comas, y creo que antes de criticar fíjate en lo que plantea , en lo que piensa y lo que esta haciendo por el país. Tengo 14 años, y me he leído todas sus obras: las publicadas por ReCreo, las de Norma, Mesa Redonda, Estruendomudo, absolutamente todas; y para nada estoy confundiendo la literatura al leer los libros "de los amigos de javier arévalo". Sin duda no sabes lo que un escolar piensa sobre la literatura, ni sus gustos por los libros ni nada; se debe leer lo que una persona quiere, javier arévalo no te pone ninguna pistola para que compres sus libros ni se promociona por ReCreo; el ya es suficientemente conocido como para estar haciendo este tipo de cosas.

Anónimo dijo...

¿porque tienes que mencionar a javier arévalo?
pues en ninguna parte aparece un representante de ReCreo que por mas que tenga una alianza con San Marcos está haciendo eso; y el no necesita poner o no sus libros para intentar ser reconocido dentro de las escuelas; eso es irrelevante. El tiene suficiente talento y repertorio como para encantar a cualquier persona con sus libros y aun así a los jóvenes de los colegios; basta con sus novelas "El Cazaba Halcones" y "Vértigo bajo la luna llena". A mi me mandaron a leer el primero de los dos; y desde ahí comencé a involucrarme más con él. Y no creo que el este haciendo lo que tu dices de intentar ganar todo el dinero por medio de esas formas. El promueve la lectura y no solo con libros; sino va a cada colegio que pueda para explicar a los profesores la importancia de la lectura y a los alumnos también, eso es también muy crucial en el gusto por la lectura. Un ejemplo, a mi colegio también fue. Desde ahí, e ido a todas sus conferencias sin perderme una; hasta e presentado "Los niños góticos" con el en la municipalidad de Comas, y creo que antes de criticar fíjate en lo que plantea , en lo que piensa y lo que esta haciendo por el país. Tengo 14 años, y me he leído todas sus obras: las publicadas por ReCreo, las de Norma, Mesa Redonda, Estruendomudo, absolutamente todas; y para nada estoy confundiendo la literatura al leer los libros "de los amigos de javier arévalo".Tienes una idea equivocada, sin fundamento, no sabes ni siquiera que los escolares piensan de la literatura ni lo que les gusta, él no te pone una pistola para que compres sus libros. Creo que es la envidia que hace hablar a las personas (me refiero a ti).
Bruno Vargas Sánchez

Tutumeme dijo...

Mmmmm
y no se dice nada de las antologías caprichosas que prepara Jorge Eslava para el Plan lector de Santillana...
Mmmmmm
Y no se dice nada de las reseñas de Eslava en El Dominical, qué casualidad de que casi todos los libros reseñados son de... Santillana

Anónimo dijo...

Al parecer, como lo ignora Faveron, el Plan Lector no es una "idea" nacional, de marca peruana, ni mucho menos. Es una política que en muchos países -un caso bastante estudiado y discutido es el de España- ha tenido muchas formas de aplicación y que luego de varios años en funcionamiento aun hoy no han tenido un consenso sobre qué libros son los que debe de leer primero un niño que esta acercándose a la lectura. Esto se puede ver en el catálogo de muchas editoriales a nivel internacional, como Norma, Ediciones SM en su colección El Barco de Vapos, etc. La mayoría de ellas tienen libros de autores contemporáneos y del lugar donde son leídos.
El problema pasa por haber hecho de una iniciativa loable como la de Arevalo, que deseaba acercar a los niños a la lectura, un zafarrancho tanto por editores como por profesores que no están preparados para hacer leer a los chicos porque en muchos casos ellos mismos no leen, sino ¿cómo se explica las notas que sacan los profesores en sus exámenes? para poner un ejemplo.
Creo que Faveron debería averiguar mejor antes de lanzar diatribas como estas.

carlos vargas dijo...

lo que diré lo digo no como profe, sino básicamene como padre (y vaya de paso un saludo GF, reciente padre): cuando mi hija de ocho años que va a una escuela pública en minnesota quiere leer, dispone de una biblioteca en la escuela creada bajo estándares muy estrictos, estándares de calidad, accesibilidad, etc. La Academia hace buena parte de ese trabajo de precisar los estándares, los investigadores de literatura para niños tienen una voz muy potente para recomendar o seleccionar textos que las escuelas públicas pueden/deben comprar. Yo diría que casi nada que no esté filtrado por el criterio de investigadores de universidad y de los que trabajan con editoriales, llega a manos de un niño. Por qué? Vamos, porque es muy azaroso lo que un texto puede hacer con el alma en formación, por eso. Hay estudios extensos y completos de esos temas, no es una cosa de opiniones anecdóticas. Además por simple criterio paterno creo que nadie recomendaría nunca leer mala literatura, ni literatura escrita a la mala. Pero no basta con el sentido común, algunos textos como los de Coelho, por ejemplo, se disfrazan de cosas bonitas y transmiten mensajes idiotas. Un viejo puede soplarse hasta Celine o Nietzsche si quiere, pero un menor (menor se es hasta los 18) no lo creo.
Cada verano peregrinamos por las librerias de Lima buscando cosas peruanas para niños, y para no dar nombres diré que 8 de 10 libros "para niños" escritos en el Perú no superarían jamás los estándares educativos de otros países: no tienen edad sugerida de lectura, poseen contenidos muy discutibles (violencia, prejuicios de género, etc), y suelen ser técnicamente mal enfocados con vocabularios complejos o estructuras discursivas abigarradas, o temáticas o muy abstractas o demasiado estúpidas. En una palabra, un desbarajuste. Así como a las manos de un niño lector puede llegar un texto bello, puede llegar también un mamarracho o una "cosa" escrita por beto Ortiz. Como la droga, igual.
Anomia, se llama, no hay normas tampoco en esto. Como siempre para educar a nuestros hijos en la lectura, también es un sálvese quien pueda.

JuanPa dijo...

explotó la bomba. qué librero (o vendedor de librería) no se sabe al menos una de las tantas oscuras historias de amarres que se parapetan tras el dichoso plan lector, como por ejemplo que los padres vienen con una lista que indica dónde y a qué precio comprar un libro de exclusivamente su editorial, sin derecho a opciones alternativas... y que me disculpen mis amigos promotores, pero a cada quién lo suyo

Harol dijo...

El plan lector ha prostituído la literatura, la creación literaria. Ahora cualquiera es escritor: escribe una "novela" de cincuenta hojas, lo vende en los colegios con la ayuda de sus colegas profesores, y ya es escritor, no importa que nunca gane el Nobel, la trascendencia, el mañana, lo único que quieren es vender sus libros. ¿Un escritor que se respete escribiría un libro cada mes? Será un genio como Vargas Llosa. Y el ministerio de educación también tiene la culpa: uno de sus requisitos para nombrarse es que el maestro haya producido libros, así cualquiera escribe un librito y ya es escritor oleado y sacramentado.

Anónimo dijo...

una persona con desnutrición no puede comer pollo a la brasa... tiene que estar con caldo de pollo o lo que sea que haya que darle... por eso Coelho no estaría mal para los chicos... porque es sencillo y habla de cosas buenas... o tu crees que todoel mundo puede que leer a Borges??

Anónimo dijo...

Cómo es posible que una campaña hermosa como la llevada por ReCreo sea desfigurada de esta manera tan vil y mezquinamente.
ReCreo ha diseñado no solo un catálogo de autores peruanos para San Marcos con la condición de que costaran 10 soles y donde están publicados desde Fernando Ampuero -a quien Facerón alaba, no será por amistad, sino tal vez porque era su empleado- hasta Oswaldo Retnoso, pasando por Dante Castro, premio Casa de las Américas, y Carlos Eduardo Zavaleta, Francesca Denegri (historia) Rolando Arellano (ciencias sociales) y Guillermo Thorndike, autor de El caso Banchero, y donde se ha publicado no solo literatura, porque el Plan lector es animación lectora, no es el curso de literatura.
ReCreo ha diseñado también las colecciones de Plan Lector del diario La República, con el que hemos vendido 2 millones trescientos mil libros ejemplares a 3.50. en todo el Perú en los años 2009, 2010.
En este catálogo están Cervantes, y Mario Vargas Llosa con Los cachorros, Valdelomar, Vallejo, Salgari, Lovecraft, Ricardo Palma, Clemente Palma, Francisco Izquierdo, Arguedas, Julio Verne, Inca Garcilaso de la Vega, Dickens, Kafka y muchos otros. Fueron 5 colecciones de doce títulos cada uno.
ReCreo organiza y asesora a las escuelas que solicitan nuestra participación. En ellas hacemos escuelas de padres para que ellos decidan el Plan Lector que quieren tener, porque la norma dice con claridad inobjetable que el Plan lector debe ser consensuado, padres, profesores y alumnos deben ser convocado al comité de Plan Lector para decidir cómo obtendrán los libros que los chicos van a leer y de dónde los van a sacar. Luego ReCreo gestiona con las editoriales elegidas la forma de que esos libros lleguen a la escuela en ferias patrocinadas por los padres de familia donde desaparecen las comisiones de venta de los intermediarios, y por supuesto, los sobornos a los que tan habituados están muchos profesores y muchas editoriales. Es una estrategia que siempre nos ha funcionado y que hace transparente la formación de las bibliotecas o de hogar o de colegio.
El trabajo de ReCreo consiste en crear condiciones favorables para que los niños accedan al libro y la lectura y por eso, nuestro trabajo consiste en promover que el país cuente con bibliotecas de aula, de colegio, municipales. La ausencia de ellas es lo que hace posible el negociado de las editoriales que fundamentalmente se hace no con Plan lector sino con Libros de Texto, que, por otro lado, siempre hemos aconsejado que no se usen porque son libros que no promueven hábito lector alguno, mueren al año, porque en realidad son cuadernos de trabajo y más bien desaniman a los chicos porque les toman exámenes memorísticos sobre la información que el texto les ha dado.

Si soy un escritor de primera o de segunda es algo que me resulta irrelevante. Yo tenía 28 años cuando Peisa publicó mi primera novela. Gustavo Ha sido publicado por Planeta, Alfaguara y Norma. Mis libros han sido publicados en España, en Portugal, ahora en México, en Argentina, en Colombia. Norma distribuye algunos de mis libros en casi todos los países de América. Dos jóvenes editoriales como Mesa Redonda y Estruendomudo, también tienen libros míos en sus catálogos, el primero una reedición de mi segunda novela y Estruendo mi última Los niños góticos.
Escribo esto aquí porque ReCreo es una organización con gente que ha dado su trabajo a cambio de casi nada, los autores, los profesores, los padres de familia que han trabajado con nosotros en Pachacamac, San Juan de Lurigancho, Miraflores o Comas, en Huanta, en Ayacucho o en Tacna, no se merecen ser insultados de esta manera. Pero me imagino que esa estrategia es válida para ser leídos. Felizmente es algo, insultar para que me miren y escuchen, que yo no hago.
Javier Arévalo.

Susana dijo...

Felicitaciones por Zoe Gustavo, imagino que estan encantados!!! Un BB es siempre una maravilla. Voy a enlazar este post a mi blog, coincido contigo en lo que planteas.

Anónimo dijo...

Las lecciones de Gustavo Rodríguez (Resumido y opinado por anónimo)
Originalmente escrito por:Guillermo del Piélago Gastiaburu, Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales


1. Focus group manda: “Antes de la creatividad, está la sensibilidad”; es decir, es importante antes de echar a trabajar la creatividad, debes sentir que lo que quiere tu consumidor; “ponerte en sus zapatos”; y tratar de ver desde su ángulo y perspectiva sus reales necesidades; es decir, es importante bajar al llano para comprender y conocer a nuestros clientes; sabiendo eso será más efectivo hacer algo creativo para ellos, de lo contrario serás un eterno egoísta, que vive en su “isla particular”.

2.- ¡Lee!, ¿o te sobra la plata? “La Publicidad no debe alimentarse de más Publicidad” ; es decir, para ser más creativo, tenemos que tener mayores referentes; en ese sentido nos animó a dotarnos de más cultura; leer más, saber más, conocer más; saber lo que pasa en el entorno, estudiar las tendencias y desarrollar aspectos creativos basados en un mayor bagaje de experiencias de las ciencias sociales, las artes, las neurociencias, etc.. (La cultura como un instrumento, ¡uácala!)

3.- Conoce a tu lector, digo, tu consumidor: “Tu cliente puede ser tu mejor socio (o tu peor pesadilla)”; es decir, es importante aprovechar las redes de internet y hacer partícipe de tu cliente en el desarrollo y concepto de la campaña, destacando su lado positivo; si no lo haces puede convertirse en tu peor pesadilla. (Nota del anónimo: esto no tendría nada que ver con su plan lector, pero apuesto que por esta razón se pone en contacto al escritor con los estudiantes).

4.- No hagamos cosas raras: (...) Resaltó que la publicidad debe contener una sola idea fija (o muy pocas) y los mensajes deben ser claros, limpios y diáfanos. (Nota del anónimo: A esto no tengo nada qué objetarle porque sólo toca a la publicidad.)

5.- Búscate tu chamba:(...) se acabó la época en que iba a la Universidad con el fin de salir a buscar empleo; esa realidad es de otra época.(...) Animó a la audiencia a ser emprendedores y pensar en poner su negocio propio; en trabajar para sí mismo dando servicios a terceros. (Nota del anónimo: Si, claro, hay tanto espacio por ahí para la gente común y corriente, como si las empresas no se fusionaran y se convirtieran en grandes conglomerados...)

6.- Abacho, becho: Agregó un sexto punto (de yapa): son épocas de decirse más veces: “te quiero”, “te perdono”; invocó a quererse más, a tratase mejor; pues ser mejores personas nos hace mejores profesionales. (Nota del anónimo: faltó que explique cómo ser hipócrita las 24 horas del día).

Anónimo dijo...

o tu crees que todoel mundo puede que leer a Borges??

Este tipo de afirmaciones pretende ser "buenoide" (ser indulgente con las dificultades de ciertos lectores), pero en el fondo, puede equipararse a expresiones racistas tipo "las personas de color X son buenas deportistas pero flojas para los estudios".
Borges está ahí para quien quiera leerlo. O sea, TODO EL MUNDO.

Teresa B. dijo...

Es impresionante todo lo que ha estudiado pero se olvidó de investigar y corroborar sus fuentes. GRAVE, MUY GRAVE.

Recreo no es Javier Arévalo o Gustavo Rodríguez. Mucho menos una editorial o una escuela certificada formadora de literatos. Es una organización que desde hace 5 años viaja por todo el país fomentando la lectura, transformando escuelas en entidades lectoras, creando acceso al libro y la lectura a niños que probablemente, sin acciones nobles como las que Recreo realiza, no habrían leído otra cosa que las notas que el profesor escribe en la pizarra. Profesor que además no comprende lo que lee y menos se comprende lo que escribe.
En estos 5 años Recreo logró que más de 500,000 mil niños accedan a uno o varios libros, de todo tipo, porque el plan lector señor fabelón, no es para aprender exclusivamente literatura, sino para desarrollar y perfeccionar la habilidad de leer y comprender lo leído. Logró también que miles de padres desarrollaran actitudes favorables para proveerles de libros a sus hijos porque entendieron, entre muchas otras cosas, que no existe estudiante sin libro. Finalmente, logró que miles de profesores no enseñaran cosas tan erradas sobre el plan lector, como las que usted ya mencionó.
Por eso, cuando se dirija a Recreo recuerde que se está dirigiendo también a más de 500,000 mil niños, 20,000 profesores, 100,000 mil padres de familia, al equipo que se ha esforzado para que este proyecto no muera, a nuestros aliados: La Casa de la literatura, El Diario La república, a nuestros representantes y a los que nos apoyan, entre ellos el mismo Mario Vargas llosa.
Lo invito a que use mejor su energía, únase a Recreo, así tal vez se dará cuenta que el mundo es más grande que un blog.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Es curioso que se diga tanto para responder al post y no se responda el hecho puntual: ReCreo es dirigida por dos escritores, Arévalo y Rodríguez. Entre los libros que ReCreo considera lectura necesaria en los colegios peruanos están, oh sorpresa, oh coincidencia, los de Arévalo y Rodríguez, dos autores mediocres como ninguno. Pueden palabrear de todas las formas posibles, pero ese descaro asombroso es real, ahí está, es un hecho incontestable.

Anónimo dijo...

Es consabido que dichos "escritores", considerados así por ellos mismos, Javier Arévalo y Gustavo Rodríguez, promocionen sus textos y la de sus amigos a través de una campaña de mercadotecnia, y se presente en los colegios con argumentos bobos de estadísticas que afirman hasta la saciedad "En el Perú han un altísimo porcentaje de analfabetos funcionales..."
Lo más lamentable de esto radica en que los dizque profesores de Literatura se comen el cuento de que "En vez de leer libros aburridos como Aves sin nido se debe preferir libros amenos y ágiles que inviten a la lectura..."
¡Qué lamentable espectáculo da ese señor Arévalo que hace negocio a través del sello Recreo! Si alguien tuvo la paciencia de revisar esos librillos son de bajísima calidad de edición y muchísimo menos de contenido, al extremo de la idiotización. Para muestra un botón: revisen tan solo unas líneas el libro "Álbum de fotos" de Pedro Salinas para que comprueben cómo los estudiantes de primaria son estupidizados con una historia tan boba como los libros de ese seudoescritor de apellido Arévalo.

Georgie, Alfonso y Silvina dijo...

A ver: ¿Por qué autoincluirse en una antología es antiético?

Anónimo dijo...

Yo pregunto una cosa, Sr. Faverón: ¿si usted estuviera detrás del plan lector, mandaría a leer "El anticuario", libro de su autoría?
Sí, no, ¿por qué?

Especulo que no, pero mi motivo es bastante superficial: se ve mal que alguien haga eso. ¿Esa es, sin embargo, la única objeción?

Anónimo dijo...

No por que leas mas, te vas a saber expresar mas. Una persona que no sabe expresarse reduce sus posibilidades de exito. los escolares deberian recibir mas entrenamiento en escribir que en leer.

Escribir sobre sus experiencias, observaciones, experimentos, juegos, amistades, cuentos, todo aquello que les motive. Quizas en un futuro hacer un blog sea parte del curriculo de literatura.

La lectura seria mas bien un refuerzo a ello

diego giraldo dijo...

el tema es: cuáles son los criterios educativos con los cuales se justifica la inclusión de una obra. no hay tales criterios. el tema no es si el autor es o no es bueno. Vargas Llosa es VLL pero ustedes pondrían en el plan Lector el Elogio de la Madrastra??
Y lo de arévalo es un asco, francamente un asco, nada de educativo que se callen la boca, las entrevista que hacen dan oena y bronca, ni el ni rodriguez pueden ocultar la angurria.
los de recreo que solo son unos avivatos negociantes, aprovechando una debilidad del sistema educativo. pero solo quieren vender los libros. por qué pusieron su puesto en amazonas, mejor?
por qué no hicieron una biblioteca ambulante? por qué cargar al padre de familia con 10 soles mensuales, 10 soles es comida de dos días, no joroben. vendanle loslibros al estado, y no carguen a las familias, sarta de vivos que se aprovechan de la pobreza uigual que las ong que no quieren solucionar la pobreza porque viven de ella.

Anónimo dijo...

Que Arévalo es mediocre es cierto como que esto está escrito y lo estás leyendo, pero que Rodríguez lo sea es discutible. Después de todo, González Vigil lo considera interesante. Después de todo, González Vigil es nuestro maestro.

¿O ya no?

Ahora bien, no sé a qué viene al caso, si no se ha discutido aún si la excelencia de un escritor es el requisito para que forme parte de un Plan lector. Digo, como el primer párrafo de tu post es bastante pluralista, me extraña que le objetes la calidad a los mencionados.

Anónimo dijo...

La gente de ReCreo por lo menos hizo algo, tal vez aprovecharon para promocionarse un poco ellos mismos, pero no me parece que con libros a 5 y 10 soles estén lucrando.

¿A cuánto se vende tu novela El Anticuario?

¿Y por otro lado, qué propones hacer tú?
¿Estás dispuesto a venir al Perú para hacer algo similar o mejor?

¿O sabes de alguien que quiera hacerlo y no haya tenido las oportunidades?

Anónimo dijo...

Da asco tu comentario mezquino. No tengo nada que ver con la gente de recreo, pero me parece loable la labor que hasta el momento viene realizando.
¡Qué lástima que existan personas como tú que buscan tumbarse tan buenas iniciativas, que tanta falta hacen en nuestro país!
En lugar de estar agrediendo a los demás y despotricando tan cómodamente desde Maine, auspiciado por los gringos, deberías buscar la manera de aportar en algo a la educación básica de este país.

Adriana Zelaya

Anónimo dijo...

Esperamos tus reseñas sobre Arévalo y Rodríguez.

Anónimo dijo...

¿Los intelectuales tienen responsabilidad sociales? ¿Por qué a veces parece que, frente a nobles causas, lo que hacen es, no sé, digamos, un tanto insignificante?

pedro dijo...

¿De qué acusan a Arévalo? ¿De nepotismo? ¿Autobombo? Por favor, que alguien me lo explique porque todavía no lo entiendo. ¿Acaso ReCreo es una institución pública? ¿Arévalo utiliza fondos del Estado para publicar a sus amigos? Por otro lado, ¿existe alguna otra instancia pública o privada que esté haciendo algo efectivo para fomentar la lectura?

Anónimo dijo...

mas se puede aportar criticando de lejos, con independencia, que enlodado en medio de la corruptela peruana.

Anónimo dijo...

"ningún promotor o editorial puede proponer libros de la autoría de sus propios directores o asociados"

Un plan lector dirigido por MVLl debería, según lo que dices, excluirlo a él.

Anónimo dijo...

¿Basta <> para que una iniciativa sea loable, o efectiva? ¿No estamos llegando, con el mero valorar <>, al mismo nivel de quienes dicen, respecto a ciertos candidatos, que no importa que roben con tal que hagan obra?

El Observador dijo...

¿Alguien se opondría a que Borges se autoincluya en una antología dirigida por él mismo? No. Si Arévalo y Rodríguez hubieran hecho esto, simplemente se les señalarìa que no están a la altura de los otros antologados.


¿Alguien se opondría a que MVLl se auotincluya en un Plan Lector dirigido por él mismo? No. Pero el plan lector no es una compra hecha individualmente, sino por los colegios, y con fines educativos. Por eso la responsabilidad de Arevalo y Rodrìguez es mayor.

Pero el problema sigue consistiendo en Arévalo y Rodríguez no fueran "dos autores mediocres como ninguno". Esta no es la opinión de un lector cualquiera sino la de un crítico. Por eso es necesario que esa opinión sea sustentada con una reseña sobre los libros de Arévalo y Rodríguez.

Anónimo dijo...

Qué idiota me parece criticar-rajar a distancia y peor aun sin hacer o plantear algo para remediar la situación que tanto critica, siendo un "especialista" en el tema.

Jorge Valenzuela

Anónimo dijo...

De acuerdo, Gustavo, pero si fueras coherente te fijarías tb en la mediocridad de los que manejan la Casa de la Literatura, que pueden producir joyas como esta:

"José María Eguren (1874-1942) es considerado, junto a César Vallejo y Martín Adán, una de las voces mayores de nuestra lírica, y un autor fundamental para comprender la historia de la poesía peruana del siglo XX. Se dice que Simbólicas (1911) es el texto fundador de la poesía peruana contemporánea y moderna."

Sómbolicas el texto fundador de la poesía peruana moderna?

Anónimo dijo...

Sólo responde algo, Gustavo: ¿tú has hecho —o has tratado de hacer— algo para concretar esas ideas tan analíticas tan críticas tan mesiánicas que tienes?

César dijo...

Me parece que la crítica de Faverón es atendible. Es su opinión y hace bien Arevalo en dar la suya. Los lectores sacarán sus propias conclusiones. Pero hay temas mencionados que son indefendibles. Primero, se mencionan editoriales que no son tales. san marcos, estruendomudo, mesa redonda, etc etc no son editoriales, son gente que hace servicios editoriales, que les cobra a los autores por publicarlos y como consecuencia de eso tienen un catálogo de libros tan horroroso que parecieran diseñados por Mary Shelley. Segundo, el plan lector fue la respuesta del estado ante la lamentable realidad de figurar penúltimos en la prueba Pisa. Y allí donde hay un tema de desarrollo y hasta dignidad nacional, editoriales extranjeras y algunas seudoeditoriales vieron solo un negocio. El reglamento del plan lector establece que los estudiantes peruanos deben leer un libro por mes, doce al año. Los libros deberían ser decididos por los padres de familia en coordinación con el o los profesores. Naturalmente la idea es que se elija el mejor contenido de acuerdo a la edad del estudiante. Pero lo que hacen estos mercaderes es coimear a los profesores o autoridades de los colegios para que se elijan determinados libros no por la calidad de su contenido sino por el monto de la coima que reciben. Una verdaderas subastas que pagan los bolsillos de los padres. Santillana, Norma y las seudoeditoriales peruanas deberán responder ante los padres de familia y la justicia por sus fechorías. Una pena que se haya desnaturalizado una buena alternativa al tema del hábito de la lectura. Hay alternativas? Claro que sí, La primera es que estas editoriales extranjeras y las seudoeditoriales nacionales no deben poner un pie en los colegios y no deben tener ningun trato con los profesores y autoridades de colegios. Deben exponer sus productos en las librerías y los profesores deberían ir a las librerías a decidir libremente que libros recomiendan. A lo sumo deberían tener una especie de visitadores médicos que solo expongan las bondades de sus libros sin autorización para vender ni menos negociar acuerdos.
César

Anónimo dijo...

También debería prohibirse que se impriman o importen libros de textos en los que hay que escribir ejercicios.

Daniel Salvo dijo...

Lo lamentable es que los padres de familia brillan por su ausencia a la hora de elegir los libros para el Plan Lector. Y muchos de los resumenes de los libros elegidos son descargados de la internet.

Anónimo dijo...

Esto de los libros me hace recordar a los visitadores médicos, que van a visitar a los galenos -interrumpiendo la atención a los pacientes- para colocar sus productos.

Anónimo dijo...

Papito Faverón:
Celebro tu post sobre este tema tan urgente como es el Plan lector.
Como bien lo sabemos, el Plan lector es uno de los recursos para invitar a los estudiantes a disfrutar de la buena lectura, aunque no exclusivamente de la literaria. En su feliz elaboración, debe conjugarse los conocimientos del profesor con intereses de los lectores o las lectoras.
Por ello, desde que apareció el Proyecto ReCreo me pareció tan original y actual que decidí seleccionar varios de sus textos. Mis estudiantes descubrieron el placer de leer gracias a Rodríguez, Arévalo, Salinas, Rivera Martínez, Reynoso y otros más.
Me parece que no deberías hablar sobre algo que conoces de manera superficial.
V.M.

Anónimo dijo...

Veo que los peruanos no sabemos discutir, es decir polemizar. Somos muy extremistas. No sabemos exponer ideas, menos escuchar y buscar entender las ideas ajenas, mas si son críticas. Todos gracias al sentido común nos creemos expertos en todo, en deporte, en política, en religión, de turismo, en cocina; y atrevídamente arremetemos contra cualquiera o lo ensalzamos.Cuando en el fondo de las cosas carecemos una educación medianamente elemental que sustente lo que decimos. No pido que se callen, sino que escuchen y sean más suspicaces con algunas voces, puede haber algo de razón. Además hay que ser humildes pues, algunos no podemos opinar de libros porque lamentablemente no tenemos la cultura de la lectura, otros deben saber que no basta el gusto, hay un valor de lo humano que supera al gusto. Solo eso queremos que descubran los chicos. No necesariamente lo satisfactorio, lo que vale la pena tiene que ser divertido. Apollinaire

supay-666 dijo...

Son autores menores, lo dice la logica y un minimo de cultura, para empezar, yo soy un escritor, poco conocido, si fuera amigo de un editor, y me dijeran para publicar por mis meritos, bien, pero para el plan lector, NO!
por que? por que yo soy un convencido de que en los colegios ha de leerse a los clasicos, peruanos e universales, primero, jamas contemporaneos, a menos que sea vargas llosa, brice echenique o Ribeyro.
Pero, beto ortiz? y toda esa multitud de imagino buenos y nuevos escritores que aun no han pasado la prueba del tiempo, de la ardua critica, de la asimilacion intelectual, ellos no, jamas, Por acciones como esta es que los jovenes de ahora son formados para leer basura editorial y decir conchudamente que por que leen a bayli o a isabel allende ya son cultos, por dios, que no se sorprendan de que la novia de bayli sea la proxima ministra de cultura.

Anónimo dijo...

Dos observaciones, Gustavo: ¿Cuando dices: "Como consecuencia de ello, la lista de libros que ReCreo lleva a los colegios incluye a autores como Pedro Salinas, Beto Ortiz, Dante Castro, Guillermo Thorndike o Mario Suárez Simich, además, como digo, de los directores del proyecto, el mismo Arévalo y Gustavo Rodríguez", estás refiriéndote a que se mezclan buenos y mediocres escritores? Lo pregunto porque, por ejemplo, tú incluiste a Dante Castro en tu antología "Toda la sangre". Ojalá puedas leer todavía este comentario, a pesar de que intervengo bastante tarde.
Por otro lado, aquí hay un artículo que también habla mal de la idea que tienen esos dos señores de la literatura:
http://libroportatil.blogspot.com/2011/03/un-poco-de-suciedad-en-el-premio-cope.html

Martín

Erick López dijo...

¿Cuál es el aporte de este artículo? Cierto es que en el conjunto de títulos de RECREO existen algunos (varios) que no debieron ver la luz; pero por ello desdeñar, lapidar maliciosamente a escritores como Gustavo Rodríguez o Javier Arévalo es una desproporción que linda con la frustración y hasta, diría yo, con la envidia. El problema del llamado Plan Lector va más allá de la responsabilidad de RECREO, tiene que ver con una cultura de la literatura infantil que no tenemos. ¿Acaso, el señor Faverón no ha leído algunas "obras literarias infantiles y juveniles" de Editoriales como SM o Santillana? ¿Ha leído algo de "referentes" como Ángel Pérez"?
Gravemente, confundimos literatura con pedagogía cuando son dos campos, dos terrenos distintos, que si bien pueden complementarse (deben)no son lo mismo. Muchos han mal entendido, que los libros de literatura infantil deben ser manuales de buen comportamiento, manuales de enseñanza de valores, que deben ser escritos por dictado. Nada más alejado de la verdad. ¿Sabe el señor Faverón, cuál es el germen de la literatura infantil? En un país como el nuestro, proyectos como RECREO deben ser corregidos, afinados y mejorados, pero a la vez reconocidos como primeros pasos (cierto, tomados de otros contextos, pero válidos y plausibles). No se olvide, señor Faverón que gracias a la iniciativa de Arévalo la incipiente LIJ en el Perú cobró la fuerza que tiene hoy. Debemos orientarla, debemos mejorarla, sí. ¿Cómo? Pues con aportes concretos (como los del maestro Jorge Eslava), no con opiniones que nacen de la frustración, con críticas desde la tribuna que no ayudan en nada. A todo esto, ¿cuál ha sido su aporte para mejorar el Plan Lector?

Erick López dijo...

¿Cuál es el aporte de este artículo? Cierto es que en el conjunto de títulos de RECREO existen algunos (varios) que no debieron ver la luz; pero por ello desdeñar, lapidar maliciosamente a escritores como Gustavo Rodríguez o Javier Arévalo es una desproporción que linda con la frustración y hasta, diría yo, con la envidia. El problema del llamado Plan Lector va más allá de la responsabilidad de RECREO, tiene que ver con una cultura de la literatura infantil que no tenemos. ¿Acaso, el señor Faverón no ha leído algunas "obras literarias infantiles y juveniles" de Editoriales como SM o Santillana? ¿Ha leído algo de "referentes" como Ángel Pérez"?
Gravemente, confundimos literatura con pedagogía cuando son dos campos, dos terrenos distintos, que si bien pueden complementarse (deben)no son lo mismo. Muchos han mal entendido, que los libros de literatura infantil deben ser manuales de buen comportamiento, manuales de enseñanza de valores, que deben ser escritos por dictado. Nada más alejado de la verdad. ¿Sabe el señor Faverón, cuál es el germen de la literatura infantil? En un país como el nuestro, proyectos como RECREO deben ser corregidos, afinados y mejorados, pero a la vez reconocidos como primeros pasos (cierto, tomados de otros contextos, pero válidos y plausibles). No se olvide, señor Faverón que gracias a la iniciativa de Arévalo la incipiente LIJ en el Perú cobró la fuerza que tiene hoy. Debemos orientarla, debemos mejorarla, sí. ¿Cómo? Pues con aportes concretos (como los del maestro Jorge Eslava), no con opiniones que nacen de la frustración, con críticas desde la tribuna que no ayudan en nada. A todo esto, ¿cuál ha sido su aporte para mejorar el Plan Lector?

Anónimo dijo...

La doctrina Arévalo:

http://larepublica.pe/blogs/yoleo/2010/10/05/%C2%BFmichael-jackson-educa/

Elsie Ralston dijo...

Es un post difamatorio. Primero, ¿cómo se inició el Plan Lector en nuestro país? Le toca informarse sobre eso. Segundo ¿a quiénes ha publicado ciertamente ReCreo? Y más importante aún, ¿a qué precios vende sus ejemplares?
Me parece una bajeza intentar rebajar los resultados de una iniciativa que, con tanto esfuerzo, le ha hecho tanto bien al país, a muchos niveles, incluyendo la industria editorial de la que usted también se beneficia.

No me queda la menor duda de que ignora por completo la labor de ReCreo, el rol de Javier Arévalo en la Institución, y los impactos que ha generado.

Es respetable que no piense que fulano o mengano sean buenos escritores, pero la difamación, que es lo que está haciendo acá, es un delito.

Ojalá se disculpe.

Saludos

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Quisiera que alguien me explicara cuáles de las cosas que digo son falsas. No basta con decir "son falsas". No basta tampoco con decir "idiota, imbécil" y las demás maravillas que constituyen toda la respuesta de Javier Arévalo. Tengo siete meses esperando esa respuesta (bueno, no la espero, pero hace siete meses que podría haber llegado) y lo único que escucho son insultos. No sé si hasta allí llega su cultura legal pero le cuento que eso también es un delito.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Quisiera que alguien me explicara cuáles de las cosas que digo son falsas. No basta con decir "son falsas". No basta tampoco con decir "idiota, imbécil" y las demás maravillas que constituyen toda la respuesta de Javier Arévalo. Tengo siete meses esperando esa respuesta (bueno, no la espero, pero hace siete meses que podría haber llegado) y lo único que escucho son insultos. No sé si hasta allí llega su cultura legal pero le cuento que eso también es un delito.

Elsie Ralston dijo...

Su error, como señalaba antes, es sostener que ReCreo es una pantalla de autobombo en la que Javier Arévalo y Gustavo Rodríguez se auto publican para enriquecerse (con fama, dinero, como lo vea). Eso es falso.

Otro tema es el de los contenidos, los programas, las metodologías, los autores. Pueden ser revisados, replanteados, hasta cambiados por completo en base a una agenda nacional y la colaboración del resto de la comunidad educativa/literaria; pero de ahí a que su crítica convierta un esfuerzo institucional que compromete a miles de maestros, padres y escolares en el país, es ilógico. Esa es la aclaración.
Los insultos de Javier son obviamente una respuesta enérgica a su falta de tino. Lo comprendo, finalmente usted está pasándose de lo personal a lo institucional, rebajando a "los amigotes" (escritores que merecen todo el apoyo y respeto) y a los beneficiarios del proyecto en todos sus niveles.

No sé, más inteligente me parece disculparse.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Vamos por partes. La palabra "amigotes" la usan únicamente el señor Arévalo y usted. Yo no. Así que dejen de ponerla entre comillas como si me estuvieran citando. Eso es mentir descaradamente y también se llama difamación.

Segundo: Javier Arévalo y Gustavo Rodríguez, en efecto, sí se autopublican, junto con libros de escritores relevantes, y ofrecen currículos de lectura en los que de pronto, mágicamente, sus libros aparecen junto con los de Vargas Llosa o Cervantes. Para cualquiera que tenga pudor, hacer eso sería al menos ridículo.

Tercero: leer los fundamentos didácticos de la propuesta de ReCreo es una vergüenza ajena para cualquiera interesado en el tema. Es un tema delicado. El señor Arévalo no dice absolutamente nada relevante o sustentable sobre él, en ninguno de los vacuos documentos que ha hecho públicos sobre el tema. Afirmar que da lo mismo leer un libro bueno que uno malo (lo dice en una entrevista) o que es mejor leer un libro superficial pero "divertido" que un clásico interesante e inteligente (también lo dice) es simplemente una tontería. Una tontería lastimosa.

El señor Arévalo dice que soy "un imbécil" porque lo he acusado de que él únicamente publica libros de sus amigos. Eso es lo que dice. Literalmente. Bueno, el problema es que yo no he dicho eso. Atribuirme esa tontería y reducir mis argumentos a eso es una infamia. También eso se llama difamación. (Y por si acaso, le puedo mostrar textos en los que el señor Arévalo me insulta de maneras similares mucho antes de que yo escribiera nada sobre ReCreo: eso no lo dice, claro. Así es él pues.

Elsie Ralston dijo...

Gracias por responder. Y sí, no escribió "amigotes", pero de cualquier forma, no separa lo que describe como un negociado para J.A. Y G.R. de la actividad de una Organización (con un colectivo detrás).

A veces los grandes cambios empiezan así, Sr. Faverón, imperfectos y llenos de cosas criticables para quienes los ven desde una pantalla de computadora. Pero los impactos están ahi, lo mismo que las metas. Y por suerte no todos compartimos esa visión críptica de las cosas, lo que nos permite avanzar y seguir esforzándonos.
Saludos

Posdata dijo...

@Elsie: después de haber reconocido tu falla al atribuir a Faverón el uso de la palabra "amigotes" y de soslayar los argumentos que Faverón dio para defenderse de tus acusaciones (y el que calla, otorga), falta que te disculpes con él.

Elsie Ralston dijo...

Difícilmente, Sr. anónimo. Lo mío fue una confusión, y por eso la reconozco, está bastante lejos de una difamación, pero entiendo que quieren sacar de contexto mi comentario.

Por lo demás, él sigue sosteniendo que Proyecto Recreo es una pantalla para un negociado, lo que no es cierto.

Daniel Hurtado Brenner dijo...

¿Y los profesores no cuentan? Aquí todos se sienten capaces de componer un listado de lo que deben leer los alumnos... pero nadie es docente. Que poco puede valer la educación -pública- nacional, si los que no tienen que ver con ella son los que quieren dictar la agenda.

Yadir Gomez dijo...

Me parece interesante lo que se dice, no lo habñia visto de esa manera. Pero hay que tener en cuenta que si son escritores peruanos, podrán ir a las giras que se realizan a los colegios animandos a los niños.