26.11.05

Mediocres y despreciables

La semana pasada, en su columna de La Repúlica, Abelardo Oquendo comentó un pasaje del más reciente libro de ensayos del checo Milan Kundera, traducido al español como El telón.

Tras leer yo mismo el ensayo aludido, debo decir que concuerdo en esto con Abelardo: Kundera, como casi siempre, escribe "con brillo pero no con profundidad". (Opinión parecida a la que Joseph Brodsky expresó sobre Kundera años atrás: "sus palabras suenan grandes y trágicas pero son puro histrionismo").

¿Cuál fue la afirmación de Kundera que tómó Oquendo como piedra de toque de su breve nota? La siguiente:

"Toda novela creada con auténtica pasión aspira de un modo natural al valor estético duradero, lo cual quiere decir que aspira a sobrevivir a su autor. Escribir sin esa ambición es puro cinismo. Un novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros, corrientes, convencionales, sólo es digno de desprecio. Es la maldición del novelista: su honestidad está atada al potro infame de su megalomanía”.

La frase crucial ("un novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros, corrientes, convencionales, sólo es digno de desprecio") es tan confusa y contradictoria que uno se ve tentado a culpar a la traducción: si un novelista es mediano, ¿qué más podría hacer que producir libros corrientes y convencionales?

Lo realmente triste sería este otro caso: que un novelista brillante (como Kundera) se dedicara a llenar librerías con ficciones corrientes y efímeras (La insoportable levedad del ser, por ejemplo). Entonces, sí, el asunto se volvería condenable. Aunque no sé si eso haría despreciable al autor.

En todo caso, Kundera nos pone sobre la mesa un tema interesante: ¿están todos los escritores moralmente obligados a intentar siempre la obra maestra, la renovación estética, la experimentación, la experiencia liminar, el descubrimiento? ¿Son la literatura light o la puramente convencional, no sólo estéticamente poco interesantes sino, además, moralmente reprensibles? ¿Son, digamos, Isabel Allende, o Jaime Bayly, o Luis Sepúlveda, o Stephen King, todos ellos o algunos de ellos, "despreciables", como sugiere Kundera?

Imagen: La insoportable levedad de Kundera.

17 comentarios:

brps dijo...

Las muestras de pedantería y egolatría en algunas ideas de Kundera no le quitan que llega a niveles geniales en la forma. Creo que muchas de sus novelas van a sobrevivir al tiempo y una de ellas podría ser la insoportable levedad del ser. Algo se rompió en Kundera en el 68 y no supo rearmarlo para llegar a ser un genio total.

Anónimo dijo...

Buena Faveron: Zizek, Kundera, Miguel Gutierrez, te mandas contra los grandes. No hay nada que hacer que Ampuero te ha traspasado toda su soberbia, filosofo de weblog.

Christopher Logue dijo...

En relación a lo que propones en tu post, Gustavo. En la República aparece una aclaración bastante interesante.

http://www.larepublica.com.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=95608&Itemid=28&fecha_edicion=2005-11-26

Daniel Salas dijo...

¿Desde cuándo los “grandes” son intocables? ¿Qué se ha creído ese anónimo? ¿Es tan simple e ignorante ese anónimo que no se ha dado cuenta de que los mismos llamados “grandes” son incompatibles entre sí? ¿En qué clase de mundo vive este pobre sujeto? ¿Uno en el cual es un pecado pensar? Tristezas del subdesarrollo mental, sin duda.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Gracias, Elvis. Leí esa carta (la segunda) de un lector de Oquendo en la mañana, y fue eso lo que me hizo pensar en poner esta nota.

Al anónimo: debo suponer que, para no "mandarte" contra los que llamas "grandes", tú aceptas en silencio, como verdades, cualquier cosa que digan Kundera, Zizek y Gutiérrez, con lo cual tu cerebro debe ser un arroz con mango alucinante.

Daniel Salas dijo...

Tal vez no sea tan grave. De hecho, una vez vi en la carta de un restaurante mexicano un plato que consistia en arroz con mago. Pero, claro, sigue siendo verdad que es imposible estar de acuerdo con todos los "grandes".

Anónimo dijo...

Si se trata de gustos, a mi me parece excelente Kundera. Mucho mas "profundo" que el "brillante" Vargas Llosa. Dejando eso de lado, que es meramente subjetivo, en tu post creo ver un doble error. Oquendo califica a la ensayistica de Kundera, pero tu maliciosamente descontextualizas esa cita y la aplicas a la novelistica del mismo. Segundo error, la carta que hoy publica Oquendo -y cuyo link esta mas arriba- muestra claramente que tanto aquel como tu erraron el tiro al cazar la paloma: Kundera -como señala tal carta- critica al novelista vendido al mercado; no a la inmensa mayoria de novelistas que no escriben novelas geniales. No critica la mediocridad en si misma si esta es el mayor esfuerzo de un novelista, critica a aquellos que solo piensan en la chequera al escribir un texto. En este utimo sentido mas de una novela de Vargas Llosa es condenable.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Falso: Kundera dice una cosa disparatada, pues califica de "despreciable" al "novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros".

La crítica sólo tendría sentido si se refiriera a escritores con el talento de hacer grandes libros (no "novelistas medianos") que se conformaran con cosas mediocres.

Si quieres creer la frase de Kundera literalmente, entonces tendrás que llamar "despreciable" a todo escritor sin demasiado talento. Idea que sólo podría abrigar un cretino que se creyera superior a todo el mundo.

Segunda falsedad: Oquendo dice claramente "algunas de sus ficciones". ¿A qué tanto interés es decir mentiras, querido anónimo, o es simplemente que eres incapaz de entender un comentario periodístico de cien palabras? ¿Y es desde ese talento que criticas la obra de VLL?

juan lapeyre dijo...

Hay un punto en el asunto que me deja impaciente, y no es el centro del problema: ¿en qué sentido tiene sentido decir que un novelista (o un artista, sea el caso) es de "niveles geniales en la forma" o "escribe con brillo pero no con profundidad"? ¿Qué significan esos conceptos y que implican?
Yo creo que no existe nada que se pueda llamar "nivel genial en la forma" porque la forma no existe (sólo la silueta que extraemos al cadáver analizado).
Por otro lado, "brillo sin profundidad" ¿significará que la obra nos impacta o nos atrae pero que sólo llega a eso? ¿Cómo distinguimos "la profundidad" de una obra de arte"?
A veces, las "frases hechas" no ayudan mucho en el análisis.

Anónimo dijo...

Dice Faveron: "La frase crucial ("un novelista mediano, que produce a conciencia libros efímeros, corrientes, convencionales, sólo es digno de desprecio") es tan confusa y contradictoria que uno se ve tentado a culpar a la traducción: si un novelista es mediano, ¿qué más podría hacer que producir libros corrientes y convencionales?" Lo crucial dentro de esta frase crucial es esa produccion a conciencia, por parte de un novelista mediano, de libros efímeros. Produccion a conciencia, eso es lo que le jode a Kundera, mas que lo otro.

Denominar a La insoportable levedad del ser como una ficcion "corriente y efímera" pues es una mas de las frases "soberbias" de Faveron. Se trata de una novela celebrada, leida, traducida, admirada, pero, claro, esto no interesa. Al parecer Kundera ya no es nadie.

"¿Son, digamos, Isabel Allende, o Jaime Bayly, o Luis Sepúlveda, o Stephen King, todos ellos o algunos de ellos, "despreciables", como sugiere Kundera?" Esta pregunta es puramente retorica. Faveron pone esta lista porque obviamente le parece que este grupo de escritores son "despreciables", medianos. Lanza la pregunta por simple provocacion.

Anónimo dijo...

...le parece que este grupo de escritores ES "despreciable", son medianos.

Anónimo dijo...

Dije: "Produccion a conciencia, eso es lo que le jode a Kundera, mas que lo otro." Y esto va en el mismo sentido de lo que puso anteriormente otro usuario anonimo:

"Kundera critica al novelista vendido al mercado; no a la inmensa mayoria de novelistas que no escriben novelas geniales. No critica la mediocridad en si misma si esta es el mayor esfuerzo de un novelista, critica a aquellos que solo piensan en la chequera al escribir un texto."

Christopher Logue dijo...

Robert Proust dijo: “dos caminos divergen en un bosque / y yo tomé el menos transitado de los dos, / y aquello fue lo que cambio todo”.

1.- En si mismas las literaturas no son “moralmente reprensibles”, sea ésta: light o convencional. No se le puede exigir a los escritores escribir como Vallejo [en el caso de un poeta] o como Roberto bolaño. Y esperar que nos entreguen libros como: Trilce o Los detectives salvajes [en el caso de un narrador].

2.- Lo cuestionable es que el escritor empieze a escribir ese tipo de literatura sólo por satisfacer su afán de encontrarse entre los autores, no más leídos, sino, más vendidos. Siguiendo un fin puramente mercantilista y no ético. Situandose así en la posición de espectador frente al poder [canon] del mercado. Siendo moldeados por el mercado y dejando su libertad, al servicio de la industria.

3.- Si existe algún compromiso ético por parte de los escritores, esta no se encuentra en el pretender siempre “la obra maestra, la renovación estética, la experimentación…”, sino, en encontrar, siguiendo a Proust: su voz. Esa voz que busca no confundirse entre las demás.

Christopher Logue dijo...

"Los escritores actuales no son ya, como bien hiciera notar Pere Gimferrer, señoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un hatajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuestos a escalar el Everest de la respetabilidad, deseosos de respetabilidad. Son rubios y morenos hijos del pueblo de Madrid, son gente de clase media baja que espera terminar sus días en la clase media alta. No rechazan la respetabilidad. La buscan desesperadamente. Para llegar a ella tienen que transpirar mucho. Firmar libros, sonreír, viajar a lugares desconocidos, sonreír, hacer de payaso en los programas del corazón, sonreír mucho, sobre todo no morder la mano que les da de comer, asistir a ferias de libros y contestar de buen talante las preguntas más cretinas, sonreír en las peores situaciones, poner cara de inteligentes, controlar el crecimiento demográfico, dar siempre las gracias".

Del libro El agaucho insufrible: Los mitos de Chtulhu.

Anónimo dijo...

Gustavo, en este post rizas tanto el rizo que mas que critico pareces peluquero. Dejate de cerquillos de desinformacion y vuelve al analisis de cosas serias.

Anónimo dijo...

En cuatro lineas se dice que el post desinforma y que el tema no es serio. No se dice como es posible que nos desinforme un post que, tras citar a otros autores, hace unas preguntas, invitando a a la discusion. Ni por que el tema no es vanal.

Anónimo dijo...

errata: "ni por que el tema es banal"