13.2.06

Libertad de qué

Izquierda: Rolling Stone fue duramente criticada por colocar en carátula al rapero Kanye West como Cristo. Sight and Sound no recibió crítica alguna por una carátula virtualmente idéntica con un Cristo blanco. En 1976, Hollywood tuvo la delicadeza de filmar una película sobre Mahoma en la que Mahoma no aparecía jamás en pantalla, ni se oía su voz. Salman Rushdie, que sabe mucho de estos temas, dará una conferencia en Bowdoin dentro de dos semanas.



No pretendo dar una opinión concluyente acerca del laberinto desatado en torno al asunto de las caricaturas de Mahoma publicadas en diversos diarios europeos. Entiendo que el caso tiene muchas aristas y que las culpas no pueden ser atribuidas únicamente a los periodistas irresponsables que dieron publicidad a las imágenes, ni tampoco enteramente a los creyentes musulmanes que manifiestan en contra de lo que perciben como un insulto flagrante a su fe.

Sí tengo claro que hay, al menos, un grupo de gente que no hace sino desbarrar y mostrar la peor cara de Occidente en este embrollo: los ultraconservadores de países como los Estados Unidos. Meses atrás, estas personas defendieron la cuasi fanática película de
Mel Gibson, The Passion of the Christ, pese a su evidente antisemitismo, y llamaron intransigentes a los judíos que se quejaron por ella. En esas circunstancias, estos individuos celebraron que revistas como Sight and Sound publicaran carátulas como la que aparece arriba (inofensiva en sí misma, por cierto).

Pero esos mismos sujetos armaron un alboroto desbordado y lamentable cuando, hace unos días, la revista
Rolling Stone colocó en su carátula una fotografía del rapero Kanye West, que es en todo idéntica a la anterior, salvo porque Kanye West es negro. Incapaces de justificar su racismo o de expresarlo abiertamente, estas personas alcanzaron a decir que la carátula era repudiable porque distorsionaba la imagen histórica de Jesús, que no fue de raza negra.

Ahora, reaparecen los mismos ultraconservadores con una nueva opinión: que los musulmanes son fanáticos y salvajes porque son incapaces de entender que, dentro de la liberada cultura occidental, un caricaturista tiene derecho a representar a
Mahoma como terrorista, o, peor, como el padre mismo del terror, y a los musulmanes en general, luego, como criminales (pero un fotógrafo no tiene derecho a representar a Jesús como negro).

En fin. La próxima semana,
Salman Rushdie, una voz autorizada y también polémica cuando habla sobre estos temas, estará de visita en Bowdoin College, donde trabajo, para dar una conferencia y sostener una charla con estudiantes y profesores. Si las circunstancias lo permiten, espero tener la oportunidad de preguntarle sobre esto (y si no, es seguro que alguien más lo hará) y pondré luego en el blog las opiniones de Rushdie sobre el tema.

73 comentarios:

laveron dijo...

estoy un poco cansada de estos temas. disculpen. solo quiero decir que este post NO VA A JUSTIFICAR NADA de las represalias de árabes por esta reacción. pero también quiere advertir o más bien reflexionar sobre como se ha portado la civilización blanca, occidental y cristiana con el resto del planeta desde hace siglos.
la declaración de derechos humanos universales (que aún se sigue sin respetar, y si no mirar lo de este video de soldados ingleses o la invasión por armas ficticias) es una declaración relativamente joven en la historia de occidente y occidente mismo no la respeta demasiado. un orden mundial injusto es la mejor muestra de eso. pero bueno...siguiendo,creo que lo que no entendimos es que otra culturas (porque no son solo religiones) no se incluyen en ella, no la procesaron y no llegaron aún allí, suponiendo que tengan que hacer el mismo camino. la civilización occidental ha sido históricamente una civilización de prepotencia e imposición. no somos unos corderitos. fruto de esa misma civilización la mejor comunidad de judíos y árabes(uno de los lugares donde ambos vivieron en paz) fue destruida en España hace cinco siglos. En nombre de la iglesia católica,la inquisición destruyó todo lo que pudo a ambas culturas. Culturas que dejaron una profunda herencia de conocimientos matemáticos, filosóficos, astronómicos, etc. Grandes aportes al castellano. Palabras como almohada, alacena, y en gral. todas las de prefijo al. salen directamente del árabe. Después se siguió con américa y las culturas índigenas. Y la historia siguió con áfrica y los franceses e ingleses (también acá) y en Asia. La civilización occidental ha sido el huevo del odio durante siglos. Hace muy poco bregó por una redacción del derecho universal pero no advirtió que ese universo estaba constituido por otras culturas, otras religiones, otros procesos históricos e irrumpió en ellos por imposición. Me temo que todo este odio (realmente triste y despreciable) va a terminar el día que occidente permita dejar hacer su proceso histórico a otras culturas...y por supuesto se imponga un orden más justo y equitativo en el orbe.
Mientras tanto habrá caricaturas a una religión que no acepta íconos de su profeta y del otro lado habrá desaforados (como hubo en otro tiempo desaforados cristianos) que se sentirán humillados y tomarán represalias.
Y lo de Rushdie se espera con interés
saludos!
laura

Martín dijo...
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Claroscuro dijo...

Coincido con ustedes. Lo que necesitamos los seres humanos es aprender a vivir con nuestras diferencias, respetándolas. Y occidente, que es la cultura hegemónica, tiene más problemas para hacerlo, tendiendo más bien, a imponer su "punto de vista", a veces intencionalmente pero muchas veces por miopía o ceguera intercultural.

En cuanto a la reacción del mundo musulmán, no podemos concordar con su violento radicalismo, pero quién que conozca un ápice de la cultura árabe podía esperar una reacción distinta. En otras épocas, el mundo cristiano reacción más violentamente, incluso opresoramente, por "causas" más leves.

Por cierto, infeliz fue la opinión de nuestro novelista más famoso sobre este tema el domingo pasado.

No estoy seguro que Rushdie vaya a dar una opinión muy medioriental al respecto; pero veamos qué dice en EEUU.

Reaño dijo...

Traté el tema en mi blog, bajo el título de "una religión de caricatura" en:

http://reagno.blogspot.com/2006/02/una-religin-de-caricatura.html
http://reagno.blogspot.com/2006/02/una-religin-de-caricatura-2-il.html
http://reagno.blogspot.com/2006/02/una-religin-de-caricatura-3-finale.html

Para más datos pueden ir a la excelente edición de James Blog: http://james.blog.lemonde.fr/

Lo que está en juego son los valores liberales de occidente. Eso y la vuelta al siglo VII.

Saludos.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Reaño ha tratado el tema con gran trivialidad. Sus argumentos incluyen reflexiones como la siguiente:

"El ser humano, desde que agregó un sapiens al que ya tenía ha creado el licor. Recuerdo una frase de Víctor Hugo que dice: "Dios no ha creado más que el agua pero el hombre ha creado el vino". El hombre saca licor hasta de las piedras. ¿Qué puede esperarse de una religión que prohibe libar a sus fieles? Quizá por ello son tan poco racionales".

Sería bueno que explique por qué están "en juego los valores liberales de occidente", y por qué deberíamos defender valores que sirven para insultar a otra cultura. Porque, ojo: si se trata de defender la libertad de expresión de modo tan radical que quede justificado decir CUALQUIER cosa, entonces la libertad de expresión se ha vuelto objeto de un culto fanático que no es capaz de concebir el respeto por los demás.

Por ejemplo: ¿por qué ahora que decenas de miles de personas en el mundo han expresado su molestia a causa de las caricaturas, el señor Reaño las publica en su blog? Respuesta: porque con ello expresa lo que él llama sus valores liberales: que SU libertad de expresión está por encima del respeto a la fe religiosa de los demás.

¿Y qué es eso de llamar "poco racionales" a una colectividad de millones de personas en todo el planeta? Entiendo que eso es racismo puro (una forma de prejuicio desbordado tan ignorante, por cierto, que lleva a alguien a decir que los inventores del vino son "racionales" y los inventores del álgebra son "irracionales"). Y ese es el mismo tipo de racismo expresado en las caricaturas que causaron este problema, de modo que no sorprende que el señor Reaño sea tan feroz defensor de ESA libertad de expresión.

Oskar Matzerath dijo...

Es que cuando eres un peruano para quien el centro de su vida intelectual es una copa de vino francés, es difícil aceptar asuntos como el de la multiculturalidad: te has pasado toda tu vida tratando de pertenecer a una cultura ajena, y tienes que rechazar cualquier rasgo cuya aceptación te podría hacer sospechoso de tercermundismo. Esos son los problemas de ser un esnob.

Así, para Reaño existen religiones y "religiones de caricatura", culturas racionales y culturas irracionales, etc. En todos los casos la variante occidental será sin duda el ejemplo o, al menos, estará más cercana al ideal. Y no me sorprendería incluso que Reaño fuera (como tantos otros) un liberal convencido de que es agnóstico, cuando es evidente que ya optó por el liberalismo como fe y fanatismo.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Es, en efecto, bien difícil determinar con seguridad el límite de la libertad de expresión. El problema es particularmente complejo cuando se mezclan cuestiones religiosas con reclamos políticos. Los periodistas que publicaron esas caricaturas han dicho varias veces que su intención era hacer una crítica política: la discriminación contra las mujeres, la utilización de la religión como justificación del terrorismo, etc. Esos elementos sí están en las caricaturas.

Podemos argumentar--quizá con razón--que se han excedido en ese propósito. Tal vez el argumento más fuerte es que esos dibujos contribuyen a reafirmar una imagen de los musulmanes como seres intrínsicamente violentos y agresivos (lo cual, por supuesto, es racista y prejuicioso).

Es verdad, sin embargo, que los valores occidentales están en juego. Pero no solamente el de la libertad de expresión. También el del respeto por los demás. El incidente muestra claramente la tensión que siempre ha existido entre estos dos. Me pregunto, por ejemplo, si, a la luz de lo que se dice sobre lo ofensivas que son las caricaturas danesas, deberíamos revisar (moralmente, digo) el juicio contra Larry Flint y aceptar que su burla contra Jerry Falwell fue, efectivamente, una seria ofensa (como en el otro caso, aquí también se mezclan cuestiones religiosas y políticas).

Y a propósito del Cristo moreno, me pregunto si los que se quejan de la carátula de Rolling Stone habrán oído hablar del Señor de los Milagros. En todo caso, no es la primera vez que alguien retrata a Cristo con una raza diferente a la blanca (ver aquí un buen resumen al respecto).

Martín dijo...
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Gustavo Faverón Patriau dijo...

Miguel: me quedé con las ganas de ver el enlace que pusiste: al parecer no funciona.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Este es el enlace sobre las razas de Cristo. No sé qué pasó.
http://en.wikipedia.org/wiki/Race_of_Jesus

Reaño dijo...

Al Sr. Matzerath, quien se permite analizar mi vida sin conocerlo no pienso responderle.

Pero respondo al Sr. Faverón:

1. Sí, he tratado el tema con gran trivialidad, pues me parece que el asunto es trivial en su base: unas caricaturas. Creo que la caricatura de El Jueves y la portada de Charlie Hebdo explican suficientemente el tema.

2. "Sería bueno que explique por qué están "en juego los valores liberales de occidente", y por qué deberíamos defender valores que sirven para insultar a otra cultura. Porque, ojo: si se trata de defender la libertad de expresión de modo tan radical que quede justificado decir CUALQUIER cosa, entonces la libertad de expresión se ha vuelto objeto de un culto fanático que no es capaz de concebir el respeto por los demás."

Por las siguientes razones:
- Los ideales de la ilustración y los republicanos, compartidos ampliamente en Europa suponen, en su base, el empleo de la libertad de expresión.
- Existe un grupo de integristas (que vienen de dictaduras teócratas o no) que no entienden la separación entre el Estado y los medios de difusión cultural que existen dentro de estos Estados (por ello pedirle al primer ministro de Dinamarca que encause legalmente al periódico que publicó las caricaturas).
- Los paises establecen una serie de normas legales para que los ciudadanos vivan en determinado territorio. Cuando un migrante se aloja en un país (y en esto debes de estar de acuerdo conmigo), debe conocer no sólo las normas de cultura del país de acogida sino también sus leyes: no violarlas sistemáticamente (poligamia, ablación del clítoris, maltrato a la mujer, etc.)

Por ùltimo sí, creo que hay culturas peores que otras. Aquellos sitios donde el islam radical se aloja son prueba de ello.
Y cómo medir qué cultura es mejor que otra? Por su respeto a la libertad como medida del individuo.
Si a una mujer musulmana cuyo marido la golpea, la viste como un fardo y manda a extirparle el clítoris, le mostrásemos que en occidente su integridad y libertades estarían gaantizadas... ¿qué respondería?

Reaño dijo...

¡Ah! El comentario sobre la racionalidad y la irracionalidad basada en el vino no pasaba de ser una broma... aunque algo debe tener de verdad para que la tomase como un argumento.

Reaño dijo...

"Por ejemplo: ¿por qué ahora que decenas de miles de personas en el mundo han expresado su molestia a causa de las caricaturas, el señor Reaño las publica en su blog? Respuesta: porque con ello expresa lo que él llama sus valores liberales: que SU libertad de expresión está por encima del respeto a la fe religiosa de los demás."

Disculpe que no respondiese a esto... no me había dado cuenta de que era tan bueno analizando a los demás (me pregunta ¿a mí? y usted solo se responde)... o a lo mejor sea telépata.

Le responderé: las puse en mi blog porque me parecieron buenas (las que puse, pues no puse todas, son 12), así como me pareció buena La Vida de Brian (y hasta ahora no me entré que hubiesen atentados por ello)... y como me parecieron buenas me hicieron sonreir... y no ando con tantos miramientos ante los posibles pálpitos que ocasionen en los fanáticos... en ese sentico, acaso, mi sensibilidad no sea tan depurada ni inmaculadamente desprejuiciada como la de usted.

Daniel Salas dijo...

Señor Reaño:

¿Por qué la poligamia debería estar prohibida? No entiendo.

Entiendo que hay prácticas indeseables que deben desaparecer. De eso, no tengo duda. Pero no entiendo qué significa que una práctica sea "irracional".

Ahora bien, Europa misma tiene leyes que restringen la libertad de expresión. Por ejemplo, en Alemania y en otros países no se puede afirmar públicamente que el Holocausto no se produjo.

En casi todos los Estados Unidos están prohibidas las expresiones racistas y los crímenes cometidos en nombre del racismo reciben una mayor pena. No se puede llamar "nigger" a nadie en público, ni de manera escrita u oral.

No creo que el problema se deba restringir a si debemos o no censurar esas caricaturas. En mi opinión es mejor no censurar. Pero esto es distinto de condenar moralmente un hecho que no debe pasar por alto: esas caricaturas insultan a TODOS los integrantes del Islam, no solamente a los que practican la violencia.

Se dirá que en países islámicos se publican caricaturas sobre los judíos. Es verdad. Pero aquí hay un fallo lógico elemental, que se aprende en el primer año de Universidad: de la proposición de que algunos hombres son griegos no se deriva que todos los hombres sean griegos. Que algunos (por más que sean muchos) musulmanes practiquen el terrorismo como método político, no se deriva que todos los musulmanes sean terroristas, ni que Mahoma sea el padre de una religión violenta (no menos violenta, en todo caso, que casi todas las grandes religiones).

Aunque yo defiendo la libertad de expresión, y aunque creo que no se puede ceder a la presión de quienes quieren que los estados liberales impongan la censura, no puedo dejar de considerar que aquellas caricaturas son de mal gusto, de inclinaciones racistas y que fomentan el odio.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No, pues, Daniel, ¿no te das cuenta de que el señor Reaño decide qué es bueno y qué es malo según si las cosas le dan risa o no? Si las caricaturas iraníes sobre el Holocausto le parecen divertidas, las pondrá ipso facto en su blog. ¿Que ofenden a alguien? ¡Eso qué importa, si me dan risa y me amparo en mi libertad de expresión!

Reaño dijo...

Sr. Salas, disculpe si no me expresé bien:
no estoy en contra de la poligamia, pero sí de que se practique en países europeos que tienen una legislación contraria (sobre todo para cobrar lo que el estado paga por hijos... práctica extendida en Francia: un hombre tiene 6 mujeres y 2 hijos con cada una, cobra 300 euros aprox. por hijo)...

Me pareció interesante el artículo de Vargas Llosa del Domingo en El País (sólo se accede por suscriptor..., yo lo soy, si alguien no lo tiene se lo puedo enviar): "El derecho a la irreverencia". Es esto lo que está en juego, la irreverencia y la capacidad de pensar que nos legase gente como Voltaire.
Pero lo "políticamente correcto" permite la banalidad... no publico caricaturas pero dejo que maltraten a sus mujeres porque "así es su cultura"... no le llamo "negro" pero me importa un pito si un huracán arrasa Nueva Orleans... ¿Queremos otro The Van Gogh que se atrevió a salirse del discurso políticamente correcto? ¿Y Ayaan Hirsi Ali, a quien quizá maten pronto?

Un saludo.

Reaño dijo...

Disculpe Sr. Faverón, olvidaba que usted es el "ser políticamente correcto" y, desde su correción política (porque usted no tiene prejuicios y defiende a todos las minorías y desposeídos del mundo) pretende darnos, también su receta: su verdad.

Daniel Salas dijo...

Pero, señor Reaño:

¿Quién ha defendido aquí la violencia contra la mujer o la discriminación?

Y usted está un poco confundido, el problema de usar la palabra "nigger" no está simplemente en llamar a alguien "negro", sino recurrir a una palabra racialmente ofensiva. En el país de la libertad, eso está prohibido y puede costarle el puesto a cualquier editor. Nada tiene que ver con el huracán que arrasó New Orleans.

Hay quienes han inventado una versión totalmente tergiversada de "lo políticamente correcto" para luego caricaturizarla. Así cualquiera.

Esos dibujos claramente suponen que todo musulmán es un terrorista. Esto es falso, es ofensivo y es discriminador. ¿Hay que prohibir la estupidez que a algunos "les parece gracioso"? Yo creo que en principio no. Pero esto no puede impedir nuestro juicio contra el mal gusto.

Martín dijo...
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Gustavo Faverón Patriau dijo...

El problema del señor Reaño es el siguiente: él, como todos los prejuiciosos, cree que la cultura ajena es una sola y es monolítica, y sólo ve diferencias y matices en la suya, pero incluso esos los ve sólo a veces.

Dice que él no va a dejar de publicar esas caricaturas sólo para que no se molesten "los fanáticos", como si TODOS los musulmanes que se hayan sentido ofendidos fueran fanáticos (reduccionismo típico en todos los racistas; de hecho, es el mismo reduccionismo de los autores de las famosas caricaturas).

Y luego defiende una entidad peculiar que él llama "cultura occidental", pero olvida que la corrección política, que él tanto desprecia, es una de las variantes de esa cultura. Y olvida también que la corrección política (cuyas notorias deficiencias y redundante hipercorrección no me canso de señalar) es un fruto directo de esos "principios liberales" que él cree defender cuando defiende el atropello de la fe ajena.

Pero, en fin, qué se puede esperar de alguien que sin ponerse rojo dice que Voltaire nos ha legado la capacidad de pensar... ¿Hay alguna manera de ser "racional" sin ser occidental (y preferentemente francés) de acuerdo con los prejuicios de Reaño?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Yo tengo un ligero problema con esto de que los extranjeros deban adaptarse siempre a las leyes del país que los acoge. Mi problema no es que crea que eso no debe ser así. Por supuesto que ese principio está bien y es bastante obvio. Mi problema es que eso sólo es así en ciertos casos, los casos en que ningún gran capital esté comprometido. Y cuando el migrante es pobre, en efecto, ningún gran capital está comprometido.

Pero todos sabemos que Francia, España, Estados Unidos, Bélgica, Italia y varios otros estados "occidentales" han peleado guerras, invadido países y, eventualmente, asesinado a millones para imponer en esos países, una vez sometidos, leyes convenientes a los empresarios y los capitales provenientes de esas potencias. Desde Pizarro hasta el TLC, el afán de escribir la ley ajena está bastante claro. Dado que el asunto parece omnipresente en occidente y dura ya tantos siglos, ¿no será momento de pensar que la llamada cultura occidental, "valores liberales" incluidos, está diseñada para atropellar a las demás?

Imagino que no porque, claro, el afán imperialista está presente en todas partes, no sólo en occidente, pero, vamos, ya habría que parar con esa cantaleta que describe a occidente como el "mundo libre", cantaleta curiosamente tan querida a los más fachos entre los fachos de las grandes potencias mundiales.

Reaño dijo...

"Pero, en fin, qué se puede esperar de alguien que sin ponerse rojo dice que Voltaire nos ha legado la capacidad de pensar... ¿Hay alguna manera de ser "racional" sin ser occidental (y preferentemente francés) de acuerdo con los prejuicios de Reaño?"

Perfecto Sr. Faverón: usted me tacha de racista, prejuicioso e ignorante... Aqí dejo de discutir con usted, pues no vale ya la pena.
Lo que sí me pregunto es cómo alguien "tan" tolerante como usted (que no es racista ni machista ni homofóbico y tan cosmopolita... como se desprende de su blog) salta con tanta ferocidad ante un simple comentario como el que puse... ¿Será que tiene que afirmar lo tolerante que es?
Como decía Lecter, la falta de cortesía es inadmisible...
Su poca tolerancia en defensa de lo que usted cree la verdad también.
Me quedo simplemente con la emoción de haber conocido en usted al ciudadano perfecto y casi, diríamos, a un santo.
Adiós...

PS: La Europa actual es heredera de las Luces, de Voltaire, etc. La manera en la que usted piense tenga quizá que ver con aquello. Independientemente que no sepa francés.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Le recomiendo al señor Reaño que haga una pausa en su frenética lectura de Voltaire para leer, por ejemplo, Orientalismo, de Edward Said, y aprender de una vez el otro lado de la herencia voltaireana.

Como confesión (casi) personal: Faverón y Patriau son obviamente apellidos franceses. Pero Patriau no lo es exactamente: es un apellido originario de Francia pero proveniente de la lengua occitana (tan querida para los medievalistas y los estudiosos del renacimiento). Es un idioma prohibido para uso legal en Francia, la tierra de las luces, cuyo estado atropella incluso a sus propias minorías autóctonas, a pesar de que todavía hoy hay miles de franceses que tienen al occitano como primera lengua (y muchos como única lengua). Esa también es la lección de la tolerancia francesa.

Reaño dijo...

Sólo despedirme de usted, Sr. Salas, quien ha sido, junto con el Sr. Palma, y el profesor Rodríguez, una d elas pocas voves alturadas que he encontrado aquí.

Quizá sí, estoy confundido en el tema d elo "políticamente correcto" pero, creo firmemente, que la sociedad se embrolla en eufemismos. No llmar "negro" despectivamente a otro que podría llamar esta vez a un otro "blanco de mierda", ahorraría determinas necesidades agresivas que el ser humano necesita... y que quizá desfogándolas por el lado del lenguaje (donde también están escritas las leyes) pueda solucionarse en este ámbito... y no en los olvidos del Otro: la realidad, el ignorarlos, etc. porque realmente son unos "negros de mierda".
Si la palabra y su análisis no supusieran gran cosa, la psicología toda habrá fracasado. Espero que no sea así. Espero que el lenguaje, por más árido, pueda llevar siempre (a pesar del acto que conllevara) al lenguaje... y, por ende, a la cortesía... y a la plática pausada, tratando de entender el punto de vista del otro (dialogismo que le decía Bakhtine)...
Hasta pronto y adiós! (ahora sí)

Martín dijo...
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Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Es un tema difícil, pues. Es en ese sentido una lástima que los ánimos se caldeen al punto que eviten el diálogo (que es, si acaso, la última esperanza para salir de estos atolladeros).

Hay, creo, una ambigüedad en el uso de la noción de ofensa, que no siempre se pone en evidencia en las discusiones sobre esas caricaturas. Por un lado está la ofensa en el sentido de irreverencia, por el simple hecho de haber retratado a Mahoma. Por el otro, la ofensa como herramienta discriminatoria. Mi impresión es que quienes defienden la publicación de las caricaturas no toman en cuenta el segundo sentido, y simplemente afirman su (legítimo) derecho a la risa irreverente. En cambio, quienes se quejan por las caricaturas ponen énfasis en el segundo aspecto, olvidándose del valor del primero. Por desgracia, algunas de esas caricaturas son las dos cosas.

Yo no estoy seguro, sin embargo, cuál de esos sentidos provoca esas protestas. Aunque la denuncia de racismo y discriminación sí está presente en el discurso de reclamo, toda esa violencia desenfrenada, esas amenazas de muerte, esa quema de edificios, el racismo opuesto con el que se responde, claramente revelan una profunda intolerancia también. En ese sentido, tiene razón Vargas Llosa cuando se burla de la demora de ciertos intelectuales en tomar posición: para algunos es fácil reclamar por la intolerancia del poder, pero aparentemente es un problema que los marginados sean igualmente intolerantes. Desgraciadamente, Vargas Llosa esquiva la otra cara de la moneda: que algunos (pero no creo que todos) reproducen esas caricaturas bajo el estandarte de la libertad, pero en verdad aprovechan la ambigüedad para circular un mensaje discriminatorio.

¿Será este otro dilema sin solución?¿Uno de esos problemas en donde la luz es obtenida artificialmente, aferrándonos compulsivamente a nuestras premisas?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

A mí no me cabe la menor duda de que la reacción de los musulmanes que protestan contra la publicación de estas caricaturas se ha desatado a causa del contenido ideológico abiertamente discriminatorio de las mismas. Si uno hace algo tan fácil como entrar a google y colocar la palabra "Mahoma" (o sus equivalentes en diversos idiomas, como "Mohammed") en el buscador de imágenes, encuentra que en Occidente se han publicado representaciones icónicas de Mahoma por millares, sin que los supuestos irracionales musulmanes protestaran violentamente. Las protestas han arreciado cuando se ha sumado a esa iconografía el insulto descaradamente racista y el prejuicio antiárabe. ¿Por qué alguien podría pensar que sumarse a la reproducción de tales imágenes discriminatorias es una afirmación de la libertad y no una afirmación de la discriminación? ¿Por qué, por amor a la libertad, no empezamos a reproducir las increíblemente crueles caricaturas sobre el Holocausto que se vienen publicando en Irán? Porque hieren nuestra sensibilidad. ¿Por qué sí se publican las caricaturas antiárabes? Porque hieren SU sensibilidad, pero no la nuestra.

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

No sé de dónde sale tu seguridad al respecto, Gustavo. Lo que estás diciendo soslaya el crucial rol que el fanatismo de esas personas---que ha creado comunidades machistas, racistas y con toda clase de intolerancias (incluida la homofobia)---tiene en el despliegue de violencia que se ha generado. Como bien sabes, esa violencia es resultado directo de la incitación de unos cuantos líderes, que viajaron expresamente a incendiar la pradera. Nadie, que yo sepa, ha ido con el Mahoma de Dalí, o con el de Doré, a incitar a los fanáticos. Ningún líder ha ido a quejarse, por radio, televisión y periódicos (o el medio que correspondiera en los últimos 600 años), de que Dante ponga a Mahoma en el Infierno. Es muy probable que todos esas representaciones de Mahoma en Occidente (y hay una que otra en el mundo árabe también) hayan sido ignoradas por la vasta mayoría de los musulmanes. Esas provocaciones, que sí han acompañado a las caricaturas danesas, han sido cruciales para provocar la violencia.

Y hay otra consecuencia de lo que estás diciendo, que me parece que es más grave. Decir que toda esa violencia surge solo de una justa indignación por el ataque discriminatorio parece suponer que todos los musulmanes han salido (o peor, debieran salir) a ejercer esa violencia. Eso es falso. Hay reacciones en el mundo musulmán que, sin dejar de subrayar enérgicamente el carácter racista y discriminatorio de algunas de esas caricaturas, no han usado la violencia para protestar. No todos los musulmanes son fanáticos, de hecho, probablemente la inmensa mayoría no lo es. Hay un inmenso desbalance entre una caricatura, incluso una racista, y el incendio, la muerte, la destrucción; pero, en el discurso mítico del fanático, no hay desbalance entre una blasfemia y la venganza violenta y mortal; es eso lo que activa la violencia que no viene, repito, de los musulmanes en tanto tales, sino de los sectores más fanatizados.

Yo no trato de minimizar la culpa de quienes diseñaron y publicaron caricaturas ofensivas. Pero hay también otros factores a considerar.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Miguel, dices:

"Y hay otra consecuencia de lo que estás diciendo, que me parece que es más grave. Decir que toda esa violencia surge solo de una justa indignación por el ataque discriminatorio parece suponer que todos los musulmanes han salido (o peor, debieran salir) a ejercer esa violencia. Eso es falso".

Lo falso es que yo haya implicado nada de eso. Si yo digo que como producto del hecho de que tú le tiraras un huevo podrido a la fachada del edificio X, el Sr. Y, vecino de ese edificio, que es un conocido fosforito, salió y te sacó la mugre, no estoy diciendo que todos los vecinos del edificio hayan salido a hacerlo ni que deban salir, ni que todos sean unos fosforitos. No entiendo en lo más mínimo de dónde has sacado todo eso, y mucho menos por qué me atribuyes a mí todas esas ideas.

ocraM dijo...

No sé si alguien por acá está enterado, pero pasaron CUATRO MESES hasta que las caricaturas provocaron el estallido en Siria. De hecho, desde noviembre el canciller egipcio venía denunciado el incidente en las instancias internacionales, sin mayor repercusión.
Al parecer, fue el gobierno sirio el que instigó las violentas protestas que luego fueron imitadas por fanáticos de otros países musulmanes.

Al fin y al cabo de eso se trata: del inagotable opio de los pueblos. Es inaceptable que en nombre de la religión se pretenda coactar el derecho de joda.

Claro, hay matices y contextos para todo; pero en las caricaturas no había ninguna intención "racista" ni nada similar.

Estos dibujos no estaban dirigidos al pueblo musulmán. Fueron creadas, digamos, "para consumo interno". La violencia que generaron en el mundo árabe, solo es atribuible a sus líderes, que -una vez más- manipularon a una población fanática que no tenía -hasta entonces- la más pajarita idea de los dibujitos.

Vamos, todos han llevado Lenguaje en su colegio. Emisor - Mensaje - Receptor, ¿recuerdan? El receptor original de este mensaje no era el pueblo musulmán. No es un caso de libertad de expresión. Es un caso de manipulación.

¿Quieren un caso en que el racismo se convierte en el límite de la libertad de expresión? Los invito descaradamente a mi blog:

http://ocram-peru.blogspot.com/2006/02/guerras-marrnicas.html

¿Han visto a los chiquillos que "marronean" a todos "los serranos que han ensuciado mi ciudad"? De ellos se trata.

sebastian dijo...

Hablando de publicaciones discriminatorias y censuras, ahora se volvio a destapar desde Australia el abismo abyecto de las vejaciones y torturas de irakies a manos de muy civilizados interrogadores de la CIA en defensa de la "libertad". http://today.reuters.com/tv/videoStory.aspx?isSummitStory=False&storyId=8bfb413cb025e432b48178d66a18af6b6b3fd557

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Algo más sobre los tres puntos sobre los cuales se está conversando aquí: imágenes, libertad occidental y barbarie fanática:

http://www.peru21.com/P21Online/Html/2006-02-15/olMundo0456730.html

En efecto, se trata de que el gobierno americano quiere impedir que se hagan públicas las nuevas imágenes de torturas infligidas por sus soldados, defensores de la libertad, a los bárbaros musulmanes cautivos en sus prisiones.

Ups. ¿Qué pasó? ¿No era que en "el mundo libre" uno publicaba las imágenes que le dieran la gana y nadie tenía derecho a molestarse?

Daniel Samanez dijo...

En el mismo espíritu de Voltaire al que Reaño es tan apegado le pediría que reconsidere su decisión de dejar de comentar acá. Ese asunto de que no me gusta como piensas pero defiendo tu derecho a plantearlo creo que se aplica aquí bien.

Este tema tiene un gran potencial de convocar emociones. Lo bueno de tratar y discutir ideas es que se pueden viviseccionar fríamente, sin cargo de conciencia y sin que se moleste nadie. Bueno, excepto el que se pica. Al tratarse de ideas, en principio, los participantes no deferían picarse, ni apuntar la las personas. Se debe disparar a las ideas. Es parte de las reglas del juego.

En mi opinión, lo que han hecho los editores europeos no es hacer uso de su libertad de expresión. La libertad requiere, para ser tal, responsabilidad. Libertad no es hacer lo que a uno le da la gana. Es hacer cosas y tomar posiciones responsablemente, es decir, ser capaz de poner el pecho –de asumir la responsabilidad- luego de haber actuado.

Se puede hablar mucho en contra de lo “políticamente correcto”. A mi juicio es, sin embargo, la conducta más conveniente y racional disponible hoy. Creo que eso es lo que previno que esas caricaturas fueran publicadas –al menos primero- en EEUU.

Siempre me he maravillado de las observaciones que realizo Tocqueville respecto a los norteamericanos. Creo que, en líneas generales, siguen siendo ciertas:

“America is therefore one of the countries in the world where philosophy is least studied, and where the precepts of Descartes are best applied. Nor is this surprising. The Americans do not read the works of Descartes, because their social condition deters them from speculative studies; but they follow his maxims, because this very social condition naturally disposes their understanding to adopt them.”

……..

“In the midst of the continual movement which agitates a democratic community, the tie which unites one generation to another is relaxed or broken; every man readily loses the trace of the ideas of his forefathers or takes no care about them. Nor can men living in this state of society derive their belief from the opinions of the class to which they belong; for, so to speak, there are no longer any classes, or those which still exist are composed of such mobile elements, that their body can never exercise a real control over its members.”


Creo que el mundo libre es muy distinto en Europa y en EEUU. No existe el paraíso en la tierra, pero apostaría una buena cantidad a que mas gente sigue cruzando el atlántico de Europa a América en busca de libertad que a la inversa.
Por eso creo también que si bien se puede hablar de un imperialismo Norteamericano, este es de una naturaleza muy distinta al europeo decimonónico. El europeo requiere una relación de vasallaje y de subordinación. El norteamericano es mas una relación de negocios, nada personal. Para ejemplos veamos a Chile y Brasil. Chile se esta integrando sin dejar de ser Chileno, sin vender sus minas de cobre estatal, si subordinarse, haciendo tratados con Europa y con quien le de la gana. Lo mismo Brasil que ha ganado sus buenas batallas en la organización mundial de comercio y no baja la cabeza, y no por eso le están lloviendo bombas. Desgraciadamente, en países como el nuestro, la relación de vasallaje esta en nuestras mentes, mucho mas que en la de los norteamericanos.

Este asquiento asunto de los abusos inexcusables de iraquíes y afganos es ciertamente vergonzante. Estados Unidos debe hacer lo que le toque para que eso no pase. Yo creo lo haría siendo fiel a su propia tradición jurídica. No olvidemos: Europa -ni siquiera en el siglo XIX- en el mismo siglo XX dio muchos, extremadamente refinados, ejemplos de tortura, de cómo dar la espalda a la razón y abusar de su poder. Tan recientes como Francia con sus ex - colonias e Inglaterra con la guerra de las Malvinas. Y en esos casos no hubo mayor escrutinio público como sucede ahora en EEUU.

ocraM, sobre el lío de “los marrones”, creo que sumamente provechoso que se produzca. Permite dejar en claro algunas cosas. Creo que finalmente –gracias al Internet- se esta rompiendo el pacto infame de hablar a media voz.

Aun cuando se generen situaciones incomodas a partir de eso, es necesario.

La libertad y el respecto no son, quizás como deberían ser, gratis. Y luchar por ellos ennoblece. Y libera.

Daniel Salas dijo...

A mí lo que me confunde es el contrasentido: Reaño se ha ofendido cuando, precisamente, él estaba defendiendo el derecho inalienable a ofender. ¿En qué quedamos?

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Curioso que menciones el intento del gobierno norteamericano de evitar la publicación de esas imágenes. Porque ese mismo gobierno ha sido uno de los primeros en protestar por la publicación de las caricaturas. Y creo que lo ha hecho con sinceridad. Conozco aquí una persona, muy republicana y muy cristiana, que está indignadísima con esas caricaturas. Por supuesto, ella extiende el problema a otras muchas irreverencias que "the liberals" han cometido contra los más sagrados símbolos de la cristiandad. Y sobre la reacción musulmana opina: "ellos sí saben cómo defender su religión".

En otras palabras, sí existe una posición según la cual es coherente evitar la publicación de las caricaturas y al mismo tiempo evitar la publicación de esas otras imágenes---y The Last Temptation of Christ, y...

No creo que nadie pueda sostener con éxito que esas caricaturas no sean ofensivas, pero esa no es la única cara del problema.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No puedes comparar la actitud "no publiquen este dibujo que ofende gratuitamente a un detrminado grupo de gente" con la actitud "no publiquen estas fotografías que prueban fehacientemente que yo soy un criminal"...

ocraM dijo...

MIGUEL: Tienes toda la razón en cuanto al conservadurismo occidental. De hecho, la semana pasada un grupo de representantes de varias religiones -cristianas y judía- fueron a "desagraviar" a la Comunidad Musulmana del Perú. "Contra la violencia de los medios", decían.

Y, precisamente, los musulmanes decían que ellos habían sido los primeros -acá en Perú- en protestar ante la difusión de "The Last Temptation..."

SAMANEZ: Creo que no te he comprendido. ¿Referirse a otros como "marrones" es seguir los pasos de Manuel Gonzáles Prada?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Sí, ¿no, Miguel? Los conservadores son una lacra, ¿no?

Reaño dijo...

Bueno Sr. Faverón, espero me deje regresar a su blog, en tanto, al igual que en su caso... mi segundo apellido "Carranza" (Carrantxa, en su origen) viene del vaco, lengua muy apreciada por los linguistas por su inextricabilidad, pero denostada por la España franquista: "una, grande y libre"...
quedo en espera de su respuesta...

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Nunca le he pedido a nadie (que no sea anónimo) que deje de participar en las conversaciones de este blog; el señor Reaño se retiró porque quiso, y si prefiere quedarse, está bienvenido.

Reaño dijo...

Sr. Faverón, quisiera comentar con usted la siguiente afirmación:

"Algo más sobre los tres puntos sobre los cuales se está conversando aquí: imágenes, libertad occidental y barbarie fanática:

http://www.peru21.com/P21Online/Html/2006-02-15/olMundo0456730.html

En efecto, se trata de que el gobierno americano quiere impedir que se hagan públicas las nuevas imágenes de torturas infligidas por sus soldados, defensores de la libertad, a los bárbaros musulmanes cautivos en sus prisiones.

Ups. ¿Qué pasó? ¿No era que en "el mundo libre" uno publicaba las imágenes que le dieran la gana y nadie tenía derecho a molestarse?"

Parto del siguiente presupuesto: la religión supone un conjunto de ideas y de tabúes, por ende, sujetos a crítica... un acto en sí es juzgable de acuerdo a determinadas leyes.

- La edición de Charlie Hebdo (quizá, con más gusto que los daneses) publica una pipa con forma de Mahora diciendo: "esto no es una caricatura de Mahoma" Magritte.
Esa irreverencia, con buen gusto, me parece (en otra caricatura, esta edición consiga el gorro "¿está permitido burlarse de Jesús? y Jesús responde: ¿en tanto que judío o cristiano?

-Cree que estos productos del intelecto que parten a una intelectualización de determinados sentimeintos (como creo ocurre en la religión) son comparables a un testimonio gráfico de un grupo de militares cataneando civiles?: esto es un acto condenable por el derecho... pero, a pesar de los dichos, cree que es equiparable unos trazos de pluma en un periódico a una bala o una patada?

Rafael dijo...

Pienso en la libertad de expresion como uno de los valores fundamentales de nuestra civilizacion. entiendo esta libertad como el derecho de ofender a otros, y otorgo de buen grado como contraparte a todos los demas el derecho de ofenderme. Si alguien me calumnia, me reservo el derecho -que tengo- de denunciarlo en los tribunales. Si alguien me insulta, me reservo el derecho de devolverle el insulto o, lo mas probable, de preguntarme si realmente lo merezco y, si no es el caso, ignorarlo. Si alguien intenta denigrar la comunidad de la que vengo mediante el chiste o el improperio racista, me reservo el derecho de hacerlo saber publicamente y, si me da la gana, boicotear e inducir a boicotear los productos del autor del improperio o chiste, aunque lo mas probable es que solo me ria bastante: los chistes de latinos son mis favoritos. Bajo ninguna circunstancia justifico la violencia asesina ante una ofensa, ni mia ni ajena.

No creo que la ofensa a las creencias religiosas deba constituir una excepcion. No entiendo por que yo deberia respetar los iconos ajenos si a mi no se me ocurriria exigir el respeto de los demas hacia los mios. Como afirmo el blogger y columnista Andrew Sullivan en su articulo sobre la reaccion islamica ante las caricaturas de Mahoma en la contraportada del Time de hace un par de semanas: Sorry guys, that's your taboo, not mine. Una sociedad sana es aquella que tolera a los que se rien de sus valores, venga la risa de adentro o de afuera. No esperen que ceda un apice en mi derecho -y el derecho colectivo- a dibujar a Mahoma, a mostrar a Buda calato -lo que creo que en lugar de ofenderlo lo divertiria- o mostrar a Cristo tirandose a Maria Magdalena. Que sea de buen o mal gusto no es el punto aqui. He considerado injustificable en su tiempo el que algunos fanaticos cristianos quemaran los cines ante la proyeccion de "The Last Temptation of Christ", injustificable la fatwa contra Salman Rushdie, e injustificable el asesinato de Theo Van Gogh, el cineasta holandes. No voy a comenzar ahora concediendole el mismo derecho a otros. No les va a hacer ningun favor ni ellos a mi.

Es cierto que existe una legislacion en Francia y alemania sobre las ofensas antisemitas. Y que existe otra que proscribe el uso de ciertos terminos y tratamientos raciales peyorativos en los Estados Unidos (aunque dudo que el termino nigger este legalmente prohibido, pues sino muchos raperos estarian en la carcel). No conozco los detalles de ninguna, pero por lo que tengo entendido a los que transgreden estas leyes no los ejecutan sino que los multan o, en casos extremos, los meten en prision.

No podemos tener un doble estandar. No podemos considerar injustificable la violencia asesina senderista por un lado -por mas "opresion social" que sus ideologos hayan esgrimido como argumento para sus actividades criminales- y justificar y/o comprender la violencia de los que se indignan por doce caricaturas de Mahoma, en aras de la correccion politica y/o el respeto. No me digan que los gobiernos estan cediendo a sus demandas por respeto. Es obvio que lo estan haciendo por temor. Y que los que ejercen esta violencia lo saben.

No debemos ceder ante ellos.

Hay gente que piensa igual que yo, pero lo expresa muchisimo mejor. Esta Fernando Savater con un extraordinario articulo cuya referencia lamentablemente no pude encontrar. Y el texto que sigue. Leanlo antes que sea demasiado tarde. La autora vive bajo proteccion policial permanente y muy probablemente sera asesinada. Pienso que es, como afirmo Andrew Sullivan en su blog uno de los grandes documentos de nuestro tiempo.

http://www.welt.de/z/plog/blog.php/the_free_west/the_free_wests_weblog/2006/02/10/the_right_to_offend

Reaño dijo...

En la línea d elo que Rafael dice, posteo el siguiente artículo que apareció hoy en El País... lo pongo íntegro y no el link pues perteneces a la sección suscriptores:

TRIBUNA: JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA
Para morirse de risa Añadir a Mi carpeta
JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA
EL PAÍS - Opinión - 15-02-2006


Para unos, el editor del Jyllands-Posten es un irresponsable con notable mal gusto, para otros, un pirómano de ultraderecha. Leyendo su carta del 30 de enero se aprecia algo intelectualmente más honesto: por un lado, defiende la libertad religiosa y pide perdón a los que se hayan sentido ofendidos, por otro explica la iniciativa en términos del debate sobre la libertad de expresión que vive Dinamarca (un país con una larga tradición de libertad de expresión, recuérdese que fue el primer país del mundo que, en 1969, legalizó la pornografía). El día siguiente, el primer ministro danés, a la vez que elogió la importancia central de la libertad de expresión, expresó su respeto por las creencias de los musulmanes, lamentó que la comunidad musulmana de Dinamarca se hubiera sentido ofendida y celebró que el Jyllands-Posten hubiera pedido disculpas.

El que la historia no acabe aquí demuestra claramente hasta qué punto, de tanto creernos que utilizamos un doble rasero en nuestras relaciones con el mundo musulmán, hemos terminado por aplicárnoslo a nosotros mismos. Porque ¿cuál fue la reacción del presidente iraní cuando el mundo se indignó por su negación del Holocausto y por sus bastante explícitos deseos de borrar a Israel del mapa? ¿Pedir disculpas? ¿Declarar que cree firmemente en el derecho de los judíos a vivir en paz en las tierras de sus antepasados y abrir sinagogas donde les plazca? Claro que Mahmoud Ahmadinejad no tuvo que preocuparse por la suerte de los iraníes que residen en el extranjero, ni por la seguridad de sus embajadas, ni tampoco acerca de un hipotético embargo comercial contra productos iraníes. Desgraciadamente, la vida es siempre más fácil para los fanáticos que para los demócratas. Cosa bien distinta es que hayamos renunciado a darnos cuenta.

Quien se tome la molestia de mirar las caricaturas verá que, proviniendo de autores distintos, reflejan una enorme variedad de criterios en la aproximación al tema. De hecho, aplicadas al cristianismo o al judaísmo, bastantes de las caricaturas que publicó el Jyllands-Posten entrarían dentro de lo comúnmente aceptado hoy en nuestras sociedades en términos de libertad de expresión. Por otro lado, parece evidente que la prohibición de representar gráficamente a Mahoma sólo puede vincular a quien crea en la prohibición de representar gráficamente a Mahoma. Se trata de un tabú religioso, equiparable a la prohibición de comer cerdo, beber alcohol, recibir transfusiones de sangre, interrumpir el embarazo, no usar los ascensores en sábado o llegar virgen al matrimonio. Ninguno de esos tabúes vincula a los no creyentes y, por lo tanto, su cumplimiento ni les puede ser exigido ni menos impuesto con coacciones.

Aceptar que el sinnúmero de tabúes religiosos existentes vincula a los que no los comparten o someter la libertad de expresión a la prohibición de blasfemar supondría, sin duda, el fin de cualquier posibilidad de libertad en nuestras sociedades. Precisamente, ése es el valor del concepto de tolerancia: resignarnos a aceptar aquello que siendo legal, nos disgusta moralmente. Que los líderes religiosos y políticos del mundo musulmán no quieran aceptar este hecho es lo verdaderamente preocupante porque esta manera de entender la vida y la libertad, y especialmente el papel de la religión y sus dogmas, constituye el núcleo de nuestra forma de vida y ha sido ganada sobre la base de mucho esfuerzo y sufrimiento. El editor del Jyllands-Posten ha pedido perdón a quien se haya sentido herido, pero se ha negado rotundamente a comprometerse, tal y como le exigen, a no publicar nunca más caricatura alguna de Mahoma. Es una decisión legítima, y debemos estar preparados para respaldarla, aunque no se esté de acuerdo.

El problema es que los europeos ya no creemos en nosotros mismos. Por un lado tenemos mala conciencia. Con un pasado colonial tan tremendo y un presente tan fuera de control y, en bastantes sentidos, tan vergonzoso, tendemos a confundir los contextos, a los que tan ávidamente se recurre con fines explicatorios desde una izquierda desorientada, con las acciones que tienen lugar en dichos contextos. Pero igual que en Núremberg no se confundió el contexto de las humillaciones derivadas del Tratado de Versalles o el empobrecimiento de la clase media alemana con las acciones criminales de la jerarquía nazi, tampoco debemos quedar ahora inermes ante el fanatismo de una minoría de musulmanes violentos, que constituye una amenaza directísima no sólo para nosotros, sino para los propios musulmanes.

Por otro lado, tenemos miedo, un miedo atroz. Vivimos atemorizados individual y colectivamente ante el nuevo totalitarismo representado por el islamismo radical y su doble rasero, en el que la blasfemia se paga con la vida. La protección de la vida y la libertad constituyen la base de nuestro pacto social, pero Salman Rushdie y el cineasta Van Gogh, las Torres Gemelas y la estación de Atocha, prueban que este pacto está hoy en entredicho. Que las pancartas más violentas ("¡Decapitad a los blasfemos!") se hayan visto precisamente en las calles europeas pone en evidencia que el vaso del odio ha rebosado ya hace tiempo. El problema vendrá si la Europa impía sufre otro atentado masivo, porque se romperán todos los diques (especialmente, los electorales) que contienen una frustración, que no podemos ignorar, también es bastante elevada a este lado.

Por tanto, aunque se puede y se debe apelar a la mesura y a la responsabilidad y rechazar todas aquellas expresiones de odio religioso o xenofobia, especialmente aquellas que pretendan criminalizar el Islam en su conjunto, también sería necesario al mismo tiempo dejar claro que nuestros valores incluyen la crítica, la ironía e incluso la burla de lo religioso y que, por tanto, las representaciones gráficas de Mahoma, aunque moralmente rechazada por algunos, son legales, por lo que tienen que ser necesariamente toleradas. Complementariamente, también deberíamos recordar con toda modestia que, como ningún derecho es absoluto, en nuestras sociedades estas diferencias se dirimen ante los tribunales, no incitando abiertamente a la violencia contra las personas y los bienes y llamando al boicot comercial contra un país.

Una sencilla afirmación en éste o un sentido parecido en la carta conjunta firmada por Zapatero y Erdogan el 5 de febrero en el International Herald Tribune hubiera hecho un gran favor al futuro de la alianza de civilizaciones. Tampoco hubiera estado de más que, a cambio de las disculpas y llamadas a la calma, los europeos hubieran conseguido que los líderes políticos y religiosos del mundo musulmán afirmaran categóricamente que la violencia ejercida estos días en nombre del Islam ofende infinitamente más a Alá que cualquier viñeta o burla que se haga a costa de Mahoma. ¿Para qué sirve entonces la alianza de civilizaciones? Que Zapatero afirme que las caricaturas, siendo perfectamente legales, son "moral y políticamente rechazables", o que Solana firme una declaración con el secretario general de la Conferencia Islámica en la que se describen las caricaturas como "insultantes" (en lugar de "controvertidas") es casi tanto como condenar a los editores del Jyllands-Posten por blasfemos (es decir, más por representar gráficamente a Mahoma que por el contenido de las viñetas). ¿Supone esto que la decisión de EL PAÍS de publicar una representación no ofensiva de Mahoma en su portada es también considerada por el Gobierno como "moral y políticamente" rechazable? ¿Qué reciprocidad es ésta?

Una aclaración no estaría de más en un asunto tan sensible y que podría tener tantas repercusiones respecto al equilibrio entre la libertad de expresión y el respeto debido a toda religión u opinión. Si algo es evidente es que el equilibrio entre ambos valores no es sencillo. Por ello, el tema debe ser discutido con y desde los valores democráticos, no zanjado desde la coacción y el dogmatismo religioso.

José Ignacio Torreblanca es profesor de Ciencia Política en la UNED.

Reaño dijo...

Bueno, hasta mañana a todos: en este lado del hemisferio ya son las 00:20... que Alá sea con nosotros... (o, el mejor postor)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No pues, Sr. Reaño. Tiene usted varias confusiones (y se han dejado sentir especialmente en el entrevero de ese último mensaje). El punto no es comparar dibujitos con patadas. El punto es comparar imágenes con imágenes y las razones para hacerlas publicas.

Unas, las caricaturas, fueron publicadas para regocijo de la gente de risa fácil, como usted, y para ofender a quienes, en efecto, se han sentido ofendidos.

Las otras, en cambio, DEBEN ser publicadas porque son evidencias reales de un crimen, pero resulta que los "líderes del mundo libre" se oponen a tal publicación. ¿Por qué?

Porque esas imágenes demuestran cuál es el nivel de barbarie del gobierno americano en el trato a sus prisioneros de guerra.

Pero esto es lo más interesante, y esta es una pregunta cuya respuesta espero que me quiera dar. Se está hablando (y usted lo ha hecho repetidas veces) del fanatismo de "los musulmanes", y las protestas y los desmanes recientes se ofrecen como prueba de ese fanatismo. Me pregunto: teniendo en cuenta que Estados Unidos ha invadido media docena de países en las últimas dos décadas, asesinando inocentes por millares, apresando y torturando sistemáticamente, como lo PRUEBAN estas imágenes entre muchas otras, con el apoyo activo o la complicidad silenciosa de muchas potencias europeas, ¿por qué ni a Ud. ni a nadie se le ocurre hablar sobre la barbarie de LOS americanos o de LOS occidentales?

¿Qué significa Abu Ghraib (y el Congo y Vietnam y Afghanistán y el Holocausto) para usted en relación con la cultura occidental de cuyas "luces" se siente tan orgulloso?

Reaño dijo...

PS2: ni Voltaire ni Roussea ni Diderot son equiparables a Nixon, Bush y Kissinger... del pais de la libertad hable ud. que es su usufuctuario

Gustavo Faverón Patriau dijo...

¿Puede haber un afrancesamiento fanático? Empiezo a creer que sí.

El país de Voltaire fue el país de la República de Vichy (excelentes vinos y el antisemitismo más criminal de todo el mundo latino en el siglo veinte). ¿O no?

Daniel Samanez dijo...

Lo que la administracion de Busch esta haciendo es presentar un demanda judicial. No esta amenazando con bombardear Australia por la publicacion de las fotos. Que demande todo lo que quiera. Almenos el 80% de los medios de comunicacion en EEUU debe estar en contra del intento de parar esas publicaciones. Asi funciona la democracia. Todas las partes tienen voto, forma de presionar o demandar, o lobby. Unas mas que otras pero, a la fecha, es lo mejor que tenemos.

ocraM: Referirse a otros como marrones te da la oportunidad de denunciarlos y llamar la atencion sobre el asunto. Un problema que no tiene sintomas -o cuyos sintomas se esconden intencionalmente- no se puede arreglar. Lo que permite este medio -el internet- es ver los sintomas. Y hacer algo al respecto.

Reaño: Son ideas lo que estamos tratando de intercambiar. Creo que esto deberia ser lo mas impersonal posible. Dificil, si, pero almenos tratemos.

Creo que una guia general sobre la etiqueta que se espera en este espacio seria de gran ayuda.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Daniel:

Esta observación tuya es un tanto ingenua:

"Almenos el 80% de los medios de comunicacion en EEUU debe estar en contra del intento de parar esas publicaciones".

Yo diría que a un 99 por ciento de los medios americanos les importa un pepino la prohibición porque igual están auto censurados. Mira el New York Times online ahora mismo, y verás que han puesto dos de esas fotos: las imágenes del hombre con la capucha, es decir, las únicas dos que son idénticas a las ya conocidas y que son las menos gráficas y las menos violentas de todas. En el canal de televisión australiano se habla de que las fotos (y un video) demuestran homicidios cometidos en la cárcel (de hecho, una es la imagen de un degollado); sin embargo, en los diarios americanos dicen que las imágenes demuestran "malos tratos" (lo mismo dice increíblemente El Comercio).

Yo tengo seis años viviendo en Estados Unidos y ya aprendí una cosa hace tiempo: si quiero leer reportajes que denuncien abierta y fundadamente los abusos del gobierno americano, tengo que leerlos en La República, en La Nación o en cualquier parte menos en la prensa o la televisión americanas; la prensa masiva americana (otra cosa son los pequeños medios independientes) debe ser la más censurada y cabizbaja de todo el mundo "democrático".

Nando dijo...

sin ir tan lejos, el servicio de noticias de la bbc en internet es sumamente confiable y crítico. lo que, tratándose de una empresa estatal, es una muestra admirable de integridad e independencia. su contraparte norteamericana, national public radio (npr), por el contrario, se encuentra constantemente acusada de liberal y/o izquierdista (como si esos fueran insultos) y el régimen republicano amenaza con acabar con ella (así como con el sistema de trenes, la salud pública y demás iniciativas que impliquen algo de conciencia social). en un contexto como este, es divertido ver cómo hay quienes se rasgan las vestiduras y recitan loas a la libertad de expresión que occidente supuestamente ha consagrado desde las revoluciones liberales (1776, 1789). esa libertad de expresión se ha convertido desde ya hace bastante tiempo (en todo el mundo, y si es que no lo fue desde siempre) en la libertad de los dueños de los medios para usarlos en su propio beneficio. es verdad que ha habido casos en los que el interés colectivo se ha impuesto a las agendas empresariales, pero aún así siempre hay quien saca provecho. y si ahora la situación es peor, se debe a la espectacularización tendenciosa de las noticias. los musulmanes son bárbaros primitivos que atacan la sacrosanta institución del "free speech" de la cultura occidental. para que hubiera mayor libertad y menos injusticias, los fundamentalismos deberían desaparecer. pero tan absurdas como sus acciones son las acusaciones aplicadas a lo que en ellos es solo adjetivo. islámico, cristiano, neoliberal, fascista, comunista: todo fundamentalismo está enfermo desde la raíz.

Nando dijo...

el new york times publica hoy dos "op-ed pieces" escritas desde el punto de vista musulmán. me parecen relevantes y aunque esta página está ya bastante larga, las colocaré para que las lean los interesados (no pongo el link, porque para leerlas hay que pagar).

va la primera:

Op-Ed Contributor
Agent Provocateur

By KAMILA SHAMSIE
Published: February 15, 2006
Karachi, Pakistan

"Of course this isn't about freedom of speech."

I've heard that line countless times in Karachi lately about the Danish cartoon controversy, including from journalists who fiercely guard their own right to work without censorship. There is nothing but condemnation here for European newspapers' publication of the cartoons.

But there are two separate threads to this condemnation. The first relates to the extreme religious offense caused by the cartoons, which has prompted an increasing number of protests, with a worrying trend towards violence. The small rallies a week ago were heartening in their peacefulness, but yesterday the protests claimed two deaths in Lahore and significant destruction. Though the numbers taking to the streets are still not vast by Pakistani standards they are growing.

The second thread to the condemnation concentrates not on the offense itself, but on the motive behind it. The idea that the cartoons were a deliberate provocation to get us to behave badly is being encouraged by officialdom: various political groups have condemned "the planned conspiracy by the West to instigate the Muslims"; the Foreign Office has said the cartoons are part of "sinister agendas"; the chief minister of the country's most religiously conservative province, himself a leading member of the religious alliance that gains much of its popularity from its anti-Western stance, has said the cartoons are aimed at bringing about "the clash of civilizations."

"Do you think people buy this line?" I asked a businessman whose political opinion I've always respected.

"Yes," he said. "But there are two ways in which that can be played out. One is that your 'fringe element,' who often turn to violence, mute their responses in order to defeat this alleged agenda of provocation. And the other is that they say, 'You want a fight, O.K., we'll give you a fight.' It all depends on how the religious leaders direct them for their own political ends."

But to what extent do people away from the fringe buy into this notion of a conspiracy? At a coffee bar in Karachi with four of my female friends — two schoolteachers, a lawyer and an interior designer — I asked, "Were the cartoons meant to be provocative?"

"Yes!" The response was unanimous.

"So is there a conspiracy to provoke Muslims into reacting violently?"

Here, everyone's certainty diminished. "No, not a conspiracy," one of the schoolteachers said, and the others signaled agreement.

I couldn't quite work out if the distancing from the word "conspiracy" had to do with the whiff of paranoia that has attached to it since the term "conspiracy theorist" came into vogue. "What is the point of the provocation?" I pressed on.

"Who ever knows what's going on?" one of the schoolteachers said. "It's something internal going on in those places. Or something to do with their own politics about, who knows, Iran, Israel. It could be anything."

"It's not the publication in Denmark I find most objectionable," said the other schoolteacher. "It's the re-publication in France after all the riots that happened there. This is their way of telling the Muslims: 'You are second-class citizens. We don't care about your sensitivities.' "

Later, over dinner, a member of my family said: "It's just racism. You act in ways that you know will provoke the extremists to start ranting and then you get bearded men frothing at the mouth, and — because those are the only images that get significant news coverage — you can then turn around and say, 'You see, all Muslims are fanatics.' "

"And that plays straight into the hand of the right wing in Europe whose greatest strength comes from racist polemic?" I finished. That really didn't seem a million miles away from suggestions of a conspiracy.

"Listen," said my father. "The most important thing here is not to confuse a group within an entity for the entity itself. Europeans, Muslims, European Muslims — most people just want to live in peace. For us to start believing Europe is represented by its right-wing fanatics would be as wrong as for them to believe Islam is represented by our right-wing fanatics."

But until someone finds a way to turn "Muslims don't riot" and "Europeans don't conspire" into news stories, there doesn't seem any easy way to avoid precisely such confusion.

Kamila Shamsie is the author of "Broken Verses," a novel.

Nando dijo...

y va la segunda:

Op-Ed Contributor
The Islam Gap

By KARIM RASLAN
Published: February 15, 2006
Jakarta, Indonesia

SOUTHEAST Asian Muslims have not been roiled by a clash of civilizations. Rather, people like me — Western-trained, English-speaking and constantly traveling — have begun to see the subtle differences that fracture our civilizations from within.

Whether we are conservative or liberal, many of us are appalled and angered by the stupidity and insensitivity of the Danish newspaper cartoons. But that doesn't mean we've taken leave of our senses. I, for one, won't be throwing out my Lego set or my Bang & Olufsen sound system, let alone plotting to unveil a Zionist conspiracy. I may be a Muslim, but I can tell the difference between a newspaper and a people, a country and a principle.

Even Din Syamsuddin, the head of Indonesia's 30 million strong Muhammadiyah Muslim association (and a firebrand by most accounts), told his followers to remain calm: "I urge Muslims not to overreact and act in a violent and anarchist way because those things are completely against Islamic teachings."

We generally believe that anger and violence are self-defeating. The region's moderate leaders, like Malaysia's prime minister, Abdullah Badawi, and Indonesia's president, Susilo Bambang Yudhoyono, exemplify this belief. Both men have criticized the cartoons. "The rights of press freedom are not absolute; whatever the faith, we must respect it," President Yudhoyono said. Still, neither he nor Mr. Abdullah has advocated boycotting Danish products or ending relations, although hotheads in both countries have called for such radical steps.

To be sure, there have been some copycat demonstrations in Kuala Lumpur and Jakarta, as well as attacks on the Danish and American consulates in Indonesia's second-largest city, Surabaya. But the extensive violence and ugly rhetoric we are seeing broadcast from elsewhere in the Muslim world point to differences between the Arab-Muslim heartland and the Indo-Malay periphery.

Yes, we are part of the extended family of believers, the ummah. We cannot help but feel some sense of solidarity with our co-religionists in Damascus, Tehran or Cairo. But the explosiveness of the Arab street doesn't translate, somehow, to the tropics. Many of us have a growing suspicion that we are culturally different from our Arabic- and Urdu-speaking brethren, perhaps more tolerant and less emotional.

I am reminded of how uncomfortable I felt last year when traveling through Saudi Arabia, surrounded by a people I found disquietingly alien. For all we share as Muslims, we Southeast Asians don't really know what it's like to inhabit the cultures or politics of the Middle East.

Nor is the West a unitary culture. Europe's fervent secularism reminds me that the nation of the Great Satan, with its crowded churches and Sunday preachers who fill sports stadiums, is actually more like my world than Europe is.

Since Sept. 11, I've accepted certain verities that now I have come to question. Europe was supposed to be the neutral bastion of moderation in the face of a belligerent America. But in fact that Europe is godless and alone.

Karim Raslan is a lawyer and the author of "Heroes and Other Stories."

Rafael dijo...

Insisto. Con todas sus imperfecciones, la libertad de expresion es, con todas las limitaciones que se poseen, uno de los fundamentos de nuestra civilizacion.

Ayaan Hirsi Ali es una activista politica somali. Esta es la transcripcion de una conferencia suya en Berlin el 9 de febrero.

Enjoy.

---The Right to Offend---

I am here to defend the right to offend.

It is my conviction that the vulnerable enterprise called democracy cannot exist without free expression, particularly in the media. Journalists must not forgo the obligation of free speech, which people in other hemispheres are denied.

I am of the opinion that it was correct to publish the cartoons of Muhammad in Jyllands Posten and it was right to re-publish them in other papers across Europe.

Let me reprise the history of this affair. The author of a children’s book on the prophet Muhammad could find no illustrators for his book. He claimed that illustrators were censoring themselves for fear of violence by Muslims who claimed no-one, anywhere, should be allowed to depict the prophet. Jyllands Posten decided to investigate this. They -- rightly – felt that such self-censorship has far-reaching consequences for democracy.

It was their duty as journalists to solicit and publish drawings of the prophet Muhammad.

Shame on those papers and TV channels who lacked the courage to show their readers the caricatures in The Cartoon Affair. These intellectuals live off free speech but they accept censorship. They hide their mediocrity of mind behind noble-sounding terms such as ‘responsibility’ and ‘sensitivity’.

Shame on those politicians who stated that publishing and re-publishing the drawings was ‘unnecessary’, ‘insensitive’, ‘disrespectful’ and ‘wrong’. I am of the opinion that Prime Minister Anders Fogh Rasmussen of Denmark acted correctly when he refused to meet with representatives of tyrannical regimes who demanded from him that he limit the powers of the press. Today we should stand by him morally and materially. He is an example to all other European leaders. I wish my prime minister had Rasmussen’s guts.

Shame on those European companies in the Middle East that advertised “we are not Danish” or “we don’t sell Danish products”. This is cowardice. Nestle chocolates will never taste the same after this, will they? The EU member states should compensate Danish companies for the damage they have suffered from boycotts.

Liberty does not come cheap. A few million Euros is worth paying for the defence of free speech. If our governments neglect to help our Scandinavian friends then I hope citizens will organise a donation campaign for Danish companies.

We have been flooded with opinions on how tasteless and tactless the cartoons are -- views emphasising that the cartoons only led to violence and discord. What good has come of the cartoons, so many wonder loudly?

Well, publication of the cartoons confirmed that there is widespread fear among authors, filmmakers, cartoonists and journalists who wish to describe, analyse or criticise intolerant aspects of Islam all over Europe.

It has also revealed the presence of a considerable minority in Europe who do not understand or will not accept the workings of liberal democracy. These people – many of whom hold European citizenship – have campaigned for censorship, for boycotts, for violence, and for new laws to ban ‘Islamophobia’.

The cartoons revealed to the public eye that there are countries willing to violate diplomatic rules for political expediency. Evil governments like Saudi Arabia stage “grassroots” movements to boycott Danish milk and yoghurt, while they would mercilessly crash a grassroots movement fighting for the right to vote.

Today I am here to defend the right to offend within the bounds of the law. You may wonder: why Berlin? And why me?

Berlin is rich in the history of ideological challenges to the open society. This is the city where a wall kept people within the boundaries of the Communist state. It was the city which focalized the battle for the hearts and minds of citizens. Defenders of the open society educated people in the shortcomings of Communism. The work of Marx was discussed in universities, in op-ed pages and in schools. Dissidents who escaped from the East could write, make films, cartoons and use their creativity to persuade those in the West that Communism was far from paradise on earth.

Despite the self-censorship of many in the West, who idealised and defended Communism, and the brutal censorship of the East, that battle was won.

Today, the open society is challenged by Islamism, ascribed to a man named Muhammad Abdullah who lived in the seventh century, and who is regarded as a prophet. Many Muslims are peaceful people; not all are fanatics. As far as I am concerned they have every right to be faithful to their convictions. But within Islam exists a hard-line Islamist movement that rejects democratic freedoms and wants to destroy them. These Islamists seek to convince other Muslims that their way of life is the best. But when opponents of Islamism try to expose the fallacies in the teachings of Muhammad then they are accused of being offensive, blasphemous, socially irresponsible – even Islamophobic or racist.

The issue is not about race, colour or heritage. It is a conflict of ideas, which transcend borders and races.

Why me? I am a dissident, like those from the Eastern side of this city who defected to the West. I too defected to the West. I was born in Somalia, and grew up in Saudi Arabic and Kenya. I used to be faithful to the guidelines laid down by the prophet Muhammad. Like the thousands demonstrating against the Danish drawings, I used to hold the view that Muhammad was perfect -- the only source of, and indeed, the criterion between good and bad. In 1989 when Khomeini called for Salman Rushdie to be killed for insulting Muhammad, I thought he was right. Now I don’t.

I think that the prophet was wrong to have placed himself and his ideas above critical thought.

I think that the prophet Muhammad was wrong to have subordinated women to men.

I think that the prophet Muhammad was wrong to have decreed that gays be murdered.

I think that the prophet Muhammad was wrong to have said that apostates must be killed.

He was wrong in saying that adulterers should be flogged and stoned, and the hands of thieves should be cut off.

He was wrong in saying that those who die in the cause of Allah will be rewarded with paradise.

He was wrong in claiming that a proper society could be built only on his ideas.

The prophet did and said good things. He encouraged charity to others. But I wish to defend the position that he was also disrespectful and insensitive to those who disagreed with him.

I think it is right to make critical drawings and films of Muhammad. It is necessary to write books on him in order to educate ordinary citizens on Muhammad.

I do not seek to offend religious sentiment, but I will not submit to tyranny. Demanding that people who do not accept Muhammad’s teachings should refrain from drawing him is not a request for respect but a demand for submission.

I am not the only dissident in Islam. There are more like me here in the West. If they have no bodyguards they work under false identities to protect themselves from harm. But there are also others who refuse to conform: in Teheran, in Doha and Riyadh, in Amman and Cairo, in Khartoum and in Mogadishu, in Lahore and in Kabul.

The dissidents of Islamism, like the dissidents of communism, don’t have nuclear bombs or any other weapons. We have no money from oil like the Saudis. We will not burn embassies and flags. We refuse to get carried away in a frenzy of collective violence. In number we are too small and too scattered to become a collective of anything. In electoral terms here in the west we are practically useless.

All we have are our thoughts; and all we ask is a fair chance to express them. Our opponents will use force to silence us. They will use manipulation; they will claim they are mortally offended. They will claim we are mentally unstable and should not be taken seriously. The defenders of Communism, too, used these methods.

Berlin is a city of optimism. Communism failed. The wall was broken down. Things may seem difficult and confusing today. But I am optimistic that the virtual wall, between lovers of liberty and those who succumb to the seduction and safety of totalitarian ideas will also, one day, come down.

Berlin, 9.02.06

Ayaan Hirsi Ali

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

Yo estoy completamente de acuerdo contigo, Gustavo, cuando dices que esas imágenes de abusos y torturas deberían publicarse. Aparentemente CNN tiene la misma opinión, pues acabo de verlas en su noticiero---y hay descripciones de las fotos en todas partes. Y también tienes razón cuando señalas el diferente peso moral de esas imágenes y las caricaturas danesas. Yo no he argüido nada diferente. Pero, bajo ese mismo razonamiento, tendrás que admitir que eso confirma lo que estoy tratando de decir con respecto al crucial rol que el fanatismo juega en el problema de las caricaturas de Mahoma. La reacción a esos dibujos largamente excede en violencia y furor la reacción a la publicación de la fotografías de Abu Ghraib (me refiero a las que fueron publicadas anteriormente). Eso quiere decir que, incluso para las víctimas, que se publique y se haga mofa de Mahoma es peor que las torturas. No son solo los victimarios quienes están igualando la actitud frente a esos dos tipos de imágenes. Son también las víctimas. Eso a mí me da escalofríos.

Es bastante obvio que no estamos aquí ante lo que algunos quieren caracterizar como un “choque de civilizaciones”. Eso no es verdad. Es un choque entre fanáticos. No es está una batalla entre Occidente y Oriente---en ambos lados del planeta hay suficiente capital cultural como para evitar estos conflictos. Son los demagogos de siempre los que confunden las cosas en su propio beneficio. Es verdad, sin embargo, que hay una asimetría. Los demagogos de un lado son muy poderosos, los del otro son, en comparación, muy débiles. Tú haces bien en criticar la actitud de los poderosos con respecto a estos temas, pero no entiendo por qué te niegas a aceptar que la misma actitud se promueve y fomenta del otro lado. Ser marginal no significa ser inocente.

Y con respecto a los “conservadores”: ¿por qué son “una lacra”? ¿se suponen que esa expresión es un chiste, una caricatura respetuosa? Yo conozco muchos conservadores. Todos ellos son personas honorables y decentes, que no solo ejercen el buen juicio y las buenas maneras, sino que tienen una actitud ante la vida cuya fuerza ética yo siempre he admirado, y que siempre he tratado, infructuosamente, de imitar. Ninguno de ellos es un fanático.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Porque sospecho que muchos no se tomarán el tiempo de leer los dos artículos que Nando ha pegado aquí arriba (gracias, Perro), y porque no es obligatorio saber inglés para pasar por este blog, quiero pegar aquí el párrafo final del primer artículo, que me parece resume una idea central, y traducirlo al español:

"Lo más importante es no confundir un grupo dentro de una entidad con la entidad toda. Europeos, musulmanes, musulmanes europeos: la mayoría de la gente sólo quiere vivir en paz. Si nosotros empezáramos a creer que Europa está bien representada por sus fanáticos de ultra derecha, estaríamos tan equivocados como los europeos cuando piensan que el Islam está bien representado por nuestros fanáticos de ultra derecha... Pero hasta que alguien descubra una manera de hacer que ´Musulmanes no cometen disturbios´ y ´Europeos no conspiran´ funcionen bien como titulares de periódico, no parece haber ninguna forma sencilla de evitar esa confusión".

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

No sabía de las imágenes con los homicidios. En el reportaje de CNN que mencioné se muestran, en efecto, imágenes parecidas a las anteriores, algunas un poco más fuertes, pero nada como un homicidio. No me sorprende, claro.

Nando dijo...

si "conservador" es aquel cuya acción política es guiada por el deseo de conservar el statu quo, debo decir, querido miguel, que por más decente y respetable que pueda ser esa persona en el ámbito personal, esa persona se hace cómplice voluntario de las injusticias que los órdenes contemporáneos consagran. si "lacra" es un sustantivo demasiado fuerte, pues propongo un adjetivo: nefasto.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Es obvio, Miguel, que hay unos árabes desgraciados que se han encargado no sólo de encender la llama y empujar a la gente a estas revueltas, sino incluso, según dicen las noticias, de añadir dibujos fraguados para que les fuera más fácil atizar la violencia. En ningún momento nieto ni el fanatismo de los fanáticos ni la maldad de los malvados, en ambos lados, pero, como a ti, me sorprende la facilidad con que la gente hace la operación mental según la cual la existencia de fanáticos musulmanes demuestra que todos los musulmanes son fanáticos, mientras que la existencia de occidentales salvajes prueba que hasta en la sociedad más culta y civil hay una que otra manzana podrida.

sebastian dijo...

Interesantes discusiones. Un par de notas al vuelo siguiendo con lo de libertad de expresion versus provocacion discriminatoria, censura y fanatismo: 1) Ahora el OPUS DEI quiere que no se "mancille" la "sensibilidad cristiana" (en el fondo que no se arroje mala luz sobre ese oscuro gropusculo conservador de extrema derecha) con la exhibicion de "el Codigo da Vinci". Obviamente montan su retorica sobre los argumentos en contra de la publicacion de las caricaturas de Mahoma. 2) Como ejemplo de la censura religiosa en occidente actual puede verse el caso de Leon Ferrari, pintor relevante argentino quien tuvo que cerrar su exhibicion retrospectiva por amenazas. Sus obras tienen una fuerte irreverencia antireligiosa -especificamente anticatolica, aunque en alguna parte afirme que respeta la figura del Jesus historico como alguien preocupado por los pobres. Ademas de anticlerical y ateo, causa tirria por su abierta desinhibicion sexual y sus tendencias apocalipticas, siempre critico politico de "la civilizacion occidental y cristiana" como llama a esta obra suya:
http://www.pix8.net/pro/pic/6181RVseF/245787.jpg
Mas sobre el en:
http://www.leonferrari.com.ar/exposiciones/index.htm

Daniel Samanez dijo...

Gustavo:

Un cuando llevo un tercio del tiempo que tienes tú en EEUU este asunto de la autocensura si lo tengo claro hace ya bastante tiempo. Tienes razón, es cierta. Me di cuenta siguiendo las noticias norteamericanas estando en Perú.

Tal como Nando, encuentro la cobertura británica como una gran alternativa. No solo BBC, también el Guardian, que esta tratando de aprovechar la gran cantidad de americanos que están buscando en el noticias más fidedignas.

http://www.netimperative.com/2005/08/04/Guardian_tribal

Yo me refería –ok, quizás un poco tendenciosamente- a que el 80% de los medios en EEUU está en contra, a nivel de opinión, del intento de la administración de Bush de parar esas publicaciones con una demanda judicial.

Siempre existen alternativas. A veces donde menos te lo esperas. El ultra conservador http://www.drudgereport.com/ suele tener excelentes enlaces a cosas como estas. Muy recomendable.

Por otro lado, recomiendo el –yo creo muy norteamericano- ejercicio sistemático de la ingenuidad. Dejar que le cuenten a uno la historia tal como te la quieren contar y luego verificas y haces las preguntas. No enfrentar las cosas con presupuestos ideológicos ni cínicos.

Rafael dijo...

Encontré el artículo de Fernando Savater. Apareció en El País.

FANÁTICOS SIN FRONTERAS

Mala racha llevamos con las reacciones suscitadas por el conflicto de intolerancia frente a permisividad suscitado por las caricaturas mahometanas publicadas en un periódico danés. Nuestros mentores ideológicos estaban un poco adormilados y el estruendo feroz que les ha despertado ha sido tan súbito que no les ha dado tiempo a despejarse. Jean Daniel nos informaba en estas mismas páginas de que él acepta la blasfemia siempre que vaya acompañada de buen gusto y dignidad artística: es de los que sólo disfrutan los strip-teases cuando se realizan con música de Mozart, que para eso estamos en su aniversario. Sami Naïr se empeña en que se trata de una provocación de la extrema derecha, explicación que padece el doble defecto de que no viene a cuento (¿acaso debe carecer de libertad de expresión la extrema derecha?) y de que es falsa (mejor informado, el corresponsal de EL PAÍS, Antonio Caño, aclara (6 de febrero de 2006) que el Jyllands-Posten es "una publicación de centro derecha, seria y respetada"). El presidente Zapatero, junto con el premier turco Erdogan, comunican al universo su reprobación de las insultantes caricaturas (por cierto, ¿oiremos a nuestro mandatario comentar la excarcelación dentro de unos meses del serial killer Henri Parot diciendo que "puede ser perfectamente legal, pero no es indiferente, y debe ser rechazada desde el punto de vista moral y político"?). El flamante premio Cervantes Sergio Pitol opina que los insultos a Mahoma son enormemente irreverentes y agresivos, lo que me recuerda que John Le Carré consideró la fetua contra Salman Rushdie como consecuencia de la arrogancia irresponsable del escritor (cuando conozco los dictámenes de ciertos escritores comprometidos sobre problemas concretos, me hago partidario del arte por el arte). Por supuesto, diversos teólogos, algún cardenal y algún gran rabino, han hecho oír su solidaridad gremial con los piadosos y feroces ofendidos: todas las iglesias conservan cierta envidiosa nostalgia de las fes que aún tienen fanáticos como cuerpo de guardia, porque sólo se resignan a inspirar respeto cuando ya no pueden inspirar miedo... ¡ah, los buenos tiempos! Etc., etc...

Desde luego, también hemos escuchado a muchos defender con vehemencia la sacrosanta libertad de expresión. Y hablar de que no debe utilizarse para faltar al respeto debido al prójimo. ¿Por qué lo llaman respeto cuando quieren decir miedo? Uno respeta mucho más a otro cuando le hace bromas o críticas, incluso de mal gusto, porque le considera un ser civilizado que no va a asesinarle por ello... que cuando guarda pío silencio y baja los ojos ante quien considera un loco furioso, capaz de partirle la cabeza a hachazos. Pero tampoco tengo claro dónde está la falta de respeto de esas caricaturas. Ya sé —me lo dijo Cioran— que todas las religiones son cruzadas contra el sentido del humor, pero me niego a creer que mil quinientos millones de musulmanes tengan forzosamente que sentirse ofendidos por ellas: sería tomarles a todos por imbéciles, lo que me parece sumamente injusto. Si yo fuera musulmán, hipótesis ahora improbable pero nunca se sabe, consideraría el dibujo de Mahoma con una bomba escondida en el turbante como una sátira contra quienes utilizan bárbaramente su doctrina para justificar atentados de inspiración política. Y me preguntaría, como hizo el semanario jordano Shihane, "qué perjudica más al Islam, esas caricaturas o bien un secuestrador que degüella a su víctima ante las cámaras". Desgraciadamente no tendremos ya respuesta ni debate, porque el semanario fue de inmediato cerrado y su director despedido. Sin embargo, como escribe en Charlie-Hebdo Tewfik Allal, portavoz de la asociación del Manifiesto de las Libertades (creada en 2004 por franceses de cultura musulmana), "hay ciertamente mucha gente que piensa lo mismo en tierras del Islam, pero no tienen derecho a decirlo: es a ellos a quienes falta más gravemente la libertad de expresión". Quizá esas caricaturas no ofenden ni a todos los musulmanes ni a quienes viviendo en teocracias no comparten esa religión pero tienen que disimular: al contrario, quizá expresan el más secreto y sincero pensamiento de tantos que están hoy reprimiendo por temor sus ganas de desahogarse intestinalmente sobre los mahomas de pacotilla que les oprimen...

Pero lo que me extraña, lo que no he leído ni oído a nadie aunque esté implícito en bastantes comentarios, es que lo amenazado en nuestras democracias no es sólo ni a mi juicio principalmente la libertad de expresión. No, lo que nos estamos jugando es precisamente la libertad religiosa. Y ello por una doble vía. En primer lugar, porque la libertad religiosa en los países democráticos se basa en el principio de que la religión es un derecho de cada cual pero no un deber de los demás ciudadanos ni de la sociedad en su conjunto. Cada cual puede creer y venerar a su modo, pero sin pretender que ello obligue a nadie más. Tal como ha explicado bien José Antonio Marina en su reciente Por qué soy cristiano, cada uno puede cultivar su "verdad privada" religiosa pero estando dispuesto llegado el caso a ceder ante la "verdad pública" científica o legal que debemos compartir. La religión es algo íntimo que puede expresarse públicamente pero a título privado: y como todo lo que aparece en el espacio público, se arriesga a críticas, apostillas y también a irreverencias. Hay quien se muestra muy cortés con todos los credos y quien se carcajea al paso de las procesiones: cuestión de carácter, cosas del pluralismo.

En segundo lugar, hay personas cuya convicción en el terreno religioso no es una fe en algo sobrenatural, sino un naturalismo racionalista que denuncia como nefastas para la humanidad las supersticiones y las leyendas convertidas en dogmas. Tienen derecho a practicar su vocación religiosa como los demás y son tan piadosos como cualquiera... a su modo. Voltaire o Freud son parte de nuestra historia de la religión ni más ni menos que Tomás de Aquino. Con el valor añadido de que sus creencias racionalistas han colaborado con el fundamento de la democracia moderna, la ciencia y el desarrollo de los derechos humanos en mucha mayor medida que los artículos de fe de cualquier otra iglesia. Las algaradas multitudinarias en las teocracias islámicas están prefabricadas sin duda por sus dirigentes, como las manifestaciones por un Gibraltar español que organizaba cada cierto tiempo el régimen de Franco. Pero lo que pretende el imán Abú Labán en Dinamarca, o los feligreses de la mezquita de Regent Park londinense, que se manifiestan con pancartas en las que se lee "Prepararos para un verdadero holocausto" o "Liberalism go to hell!", es acabar con la libertad religiosa de las democracias y sustituirla por una especie de-politeocratismo en el que deberán ser "respetados" (léase temidos) los integristas intocables de cada una de las doctrinas y no tendrán sitio los que se oponen por cuestión de honradez intelectual a todas ellas. Es algo de lo que no faltan signos inquietantes también en las reclamaciones intransigentes de otras confesiones.

Quienes hemos tenido que convivir con fanáticos de tendencias criminales (valga el pleonasmo) nacionalistas, sabemos por experiencia que no hay peor política que darles la razón a medias. Por supuesto, ello no es óbice para que no deba recomendarse la prudencia y la delicadeza en las relaciones con los demás: no es recomendable zaherir a los vecinos, ni reírse del peluquín del jefe si se le va a pedir aumento de sueldo. Para los casos litigiosos están las leyes y los tribunales, a los que puede acudirse cuando alguien considera que el ultraje sufrido va más allá de lo tolerable. Pero por lo general nada es más imprudente que seguir las atemorizadas reglas de una prudencia meramente temblorosa. De modo que, mientras me dejen, me atengo mejor al credo propuesto por el ex situacionista Raoul Vaneigem: "Nada es sagrado. Todo el mundo tiene derecho a criticar, a burlarse, a ridiculizar todas las religiones, todas las ideologías, todos los sistemas conceptuales, todos los pensamientos. Tenemos derecho a poner a parir a todos los dioses, mesías, profetas, papas, popes, rabinos, imanes, bonzos, pastores, gurús, así como a los jefes de Estado, los reyes, los caudillos de todo tipo...". Amén.

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Reaño dijo...

Faverón dijo:

1.- "Unas, las caricaturas, fueron publicadas para regocijo de la gente de risa fácil, como usted, y para ofender a quienes, en efecto, se han sentido ofendidos."

2.- "A mí no me cabe la menor duda de que la reacción de los musulmanes que protestan contra la publicación de estas caricaturas se ha desatado a causa del contenido ideológico abiertamente discriminatorio de las mismas."

3.-"Es obvio, Miguel, que hay unos árabes desgraciados que se han encargado no sólo de encender la llama y empujar a la gente a estas revueltas, sino incluso, según dicen las noticias, de añadir dibujos fraguados para que les fuera más fácil atizar la violencia."

4.-"¿Puede haber un afrancesamiento fanático? Empiezo a creer que sí.

El país de Voltaire fue el país de la República de Vichy (excelentes vinos y el antisemitismo más criminal de todo el mundo latino en el siglo veinte). ¿O no?"

Respondo:
De 1... sé reirme Sr. Faverón, si usted "riyera" en lugar de hacerse el tan solemne, eso podría repercutir en su visión de las cosas (y acaso en su vida social).

2 y 3 muestran la debilidad o la mutación de criterio: se pide unicidad.

4. Lea historia. La República de Vichy fue impuesta ante una ocupación. Y, Francia, incluso ocupada, tuvo el menor número de deportaciones a campos de la Europa ocupada. Pero claro... Pétain es un facho asqueroso (estamos hablando del vencedor de Verdún)... pero a los moralistas y defensores de todos y de todo (soyons sympa) les es muy fácil juzgar. ¿Qué hubiera hecho usted en el lugar de Pétain? Quizá algo heroico, no me cabe la menor duda...
Pero claro, algo debe tener contra el francés y los franceses para que, a la afirmación de que ud. desconoce el francés, salta dando profesión de su abolengo y de los perseguidos por la République Française por su rama materna...
Vive la France Éternelle!
(De Gaulle et ses amis...)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Me felicito por el regreso del señor Reaño, que está dando un espectáculo divertido. Pero le ruego que abra un espacio entre pachotada y pachotada para introducir algún argumento.

Punto 1: ¿Está usted hablando de mi vida social? ¿Mi vida social? ¿Así es como discute usted sobre el asunto de la discriminación, el racismo y la violencia? Le pido que deje de portarse como un patancito de callejón y se ajuste a hablar sobre los temas que son objeto de esta conversación. Tan pronto como usted tenga el buen gusto de explicar qué tiene que ver mi vida social con el tema, siéntase libre de mencionarla cuantas veces quiera.

Si es una reacción a mi comentario sobre su "risa fácil", déjeme hacerle notar que usted ha repetido muchas veces su argumento acerca del derecho a reírnos de lo que sea, y no veo por qué ese argumento deba ser incontestable.

Los puntos 2 y 3 no contienen la menor contradicción. El contenido discriminatorio de las caricaturas es el factor clave (por eso los millares de representaciones de Mahoma hechos en Occidente antes no han provocado estas respuestas). Y la actuación de unos líderes árabes inescrupulosos, que incluso, se dice, han añadido imágenes fraguadas a las muchas imágenes ya existentes, ha servido para atizar la violencia de la reacción. ¿Debilidad de criterio, dice usted? ¿Y me pide, supongo, un criterio más fuerte? Pues yo le pido inteligencia, aunque no se la voy a exigir. Es sencillísimo: ha habido un detonante real y un interés de ciertos líderes por magnificarlo. Lo mismo, en escala muy distinta, hizo Bush para invadir Afghanistán, los mismo hizo para invadir Iraq, lo mismo quiere hacer en cualquier momento para invadir Irán.

¿Exige usted unicidad? Pues yo le recomiendo falta de unicidad: no sea impermeable a todo argumento. Así como TODOS los demás en esta conversación han aceptado rasgos positivos y negativos en todos los bandos envueltos en el conflicto, usted podría empezar por deslizar aquí y allá una que otra frase que haga suponer que no detesta a los árabes y a los musulmanes, o que supone que los franceses son seres humanos capaces de errar. Una actitud así sirve para dos cosas: para no hacer el ridículo intelectual y para no hacer el ridículo intelectual.

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Lógica impecable de Monsieur Reagneau Carrantxa: como yo tengo algo en contra de los franceses, hago notar mi "abolengo" francés. ¡Qué lucidez! ¡Espero que mis pobres abuelos nunca se enteren de mi odio oculto hacia ellos! (Y ojo; yo jamás dije NADA acerca de que mis abuelos fueran perseguidos por nadie; hablé acerca del trato del Estado francés a los franceses hablantes de occitano, idioma del cual viene mi apellido materno, nada más).

"Algo debe tener contra el francés", dice Monsieur Reagneau Carrantxa. ¡Claro! De eso se trata: estoy confabulando contra la lengua francesa... No, pues, Monsieur Reagneau, el francés es un idioma más, como el quechua o el hopi; lo único ridículo es que algunos obnubilados (que no usted, ciertamente) vean el francés como una especie de signo de estatus intelectual, y que algunos enceguecidos francófilos quieran ver a Francia como la cuna de la cultura moderna (que será, imagino, hija del matrimonio de Monsieur Rousseau y Madame Guillotina).

Ni siquiera había reparado en esa "afirmación" suya de que desconozco el francés... ¿Me querría decir usted a raíz de qué dijo eso? No recuerdo en qué momento de la conversación eso pueda haber sido relevante de alguna forma. Dígame si fue una manera de desacreditarme intelectualmente (digo, no veo ninguna otra posible razón), porque, si lo fue, tengo preparada mi acusación de que usted desconoce el esloveno y su mandarín deja mucho que desear...

Ahora, pasemos a hablar sobre la tierra natal de la inteligencia. Francia deportó menos judíos hacia los campos de concentración que todos los demás países ocupados, dice usted. Eso es falso. Pero deportó, es cierto, muchos menos que varios otros países. Eso tiene dos explicaciones: la primera es que los judíos tuvieron más tiempo para huir de Francia antes de la llegada de los alemanes que los judíos de Polonia o Austria (un dato: sólo entre 1955 y 1967 regresaron a Francia 300 mil judíos sefarditas, franceses de nacimiento, que había huido al norte de África antes de la implantación del régimen de Vichy). La segunda es que en Polonia o Austria vivían cincuenta veces más judíos que en Francia. Así que es simplemente ridículo discutir el antisemitismo francés en función de cantidades y mucho más aún si se van a comparar esas cantidades con las de Europa oriental.

No obstante, entre 1940 y 1944, el gobierno francés confiscó 80 mil cuentas bancarias de judíos, y apresó a 76 mil judíos que fueron enviados a campos de concentración. De esos 76 mil, murieron más de 73 mil. ¿Que el heroico Petain no podía hacer otra cosa que aceptar capturar a 76 mil personas inocentes y mandarlas a la muerte? Ya, claro, todos los cobardes tienen siempre una excusa, y en el caso del Holocausto las excusas son tantas que a veces da la impresión de que Hitler hubiera matado a todos esos millones de personas con sus propias manos y sin ayuda de nadie. (Debo añadir: la gran mayoría de los judíos enviados a los campos desde Polonia, Hungría, Austria, etc., fueron enviados allí cuando no estaba claro que iban a morir masivamente; la gran mayoría de los judíos mandados a los campos desde Francia, fueron enviados cuando era claro y distinto para todos que estaban siendo enviados a la muerte).

El régimen de Vichy pudo ser un régimen títere de los nazis, claro, pero los miles de agresiones callejeras llevados a cabo por ciudadanos franceses contra ciudadanos franceses judíos durante esos años, las golpizas, los saqueos y los asesinatos, no respondieron a ninguna obligación impuesta por los nazis. Fueron, como ha estudiado Henry Rousso en Le Syndrome de Vichy, el resultado de un estado de cosas en el que el tradicional antisemitismo francés encontró la oportunidad de manifestarse sin restricciones. (Le recomiendo ese libro: es de hace veinte años, así que no se puede excusar a nadie que esté interesado en estos temas y que no conozca las denuncias documentadas en ese volumen y razonadas y analizadas por Rousso, quien es, por otro lado, tan francés como Voltaire).

Por cierto: todos los gobiernos franceses, desde Vichy hasta el régimen de Chirac en 1995 (sí, durante medio siglo) se negaron a reconocer la incautación de las 80 mil cuentas bancarias y, por lo tanto, jamás devolvieron el dinero (que, según está probado, los nazis nunca se llevaron: quedó en Francia). Recién el año 2001, cuando incluso los hijos de los judíos robados por el gobierno francés eran ya ancianos, Francia aceptó empezar a devolver algo de esa plata, pero después puso trabas adicionales a las tratativas... (Seguro ellos sí querían hacer lo correcto pero alguien más, un genio maligno, los obligó a portarse así).

Gustavo Faverón Patriau dijo...

El señor Reaño ha mandado al blog una respuesta en la que, alturadamente como siempre, me llama esquizofrénico, loco, vago, obseso, etc, etc, y no toca ni siquiera superficialmente los temas de la conversación. Y ha publicado en un blog una carta sobre mí en la que un tal "Ocram", a raíz de que ha detectado que busqué el nombre de Reaño en Google (sí, estos señores tienen vocación de espías cibernéticos), me llama exactamente las mismas cosas. Son, por supuesto, dos buenos ejemplos de esa "tolerancia" que el señor Reaño defiende. Como es evidente, no tengo ninguna necesidad de mantener esos mensajes delirantes y ofensivos en este blog, de modo que ya no están más; los he borrado, del mismo modo en que he borrado otros dos mensajes que, desde ayer, bajo seudónimo, atacaban al señor Reaño con chismes acerca de su vida personal.

Reaño dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Gustavo Faverón Patriau dijo...

Bueno. Ocram y Reaño han entrado en un espiral de insultos, bastante carentes de gracia, por cierto. Algunos los he borrado yo, otros (no quiero ni imaginar por qué) los han borrado ellos mismos.

Como hoy día me toca dar dos clases (la de ahora, cosa curiosa, es sobre el tema de civilización y barbarie), no estaré ni en casa ni en mi oficina por un buen rato, así que los dejo con el espectáculo de tolerancia que estos dos señores quieran brindar con sus comentarios.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Extraído de un cable internacional, sobre las protestas musulmanas en el sur de Francia:

"No se puede estigmatizar a todos los musulmanes y meterlos en el mismo saco. No todos los musulmanes son terroristas", señaló un miembro de la Unión de Musulmanes de la región de Herault, que organizó la protesta junto a otras veinte organizaciones musulmanas".

Más claro que el agua: los musulmanes no protestan fanáticamente por una violación de sus preceptos religiosos; protestan por el racismo implicado en las caricaturas. Quien a estas alturas no se dé cuenta, es un obtuso (incluso si se apellida Savater; aunque la contribución de Raúl al blog es muy bienvenida).

Reaño dijo...

Lee Faverón:

http://abonnes.lemonde.fr/web/stk/article/0,1-0,36-739363,0.html


"Charlie Hebdo" se défend de faire de la provocation
LEMONDE.FR | 08.02.06 | 20h18 • Mis à jour le 08.02.06 | 20h51

Après les nombreuses réactions provoquées par la publication de dessins controversés de Mahomet tirés du journal danois Jyllands-Posten dans les pages de Charlie Hebdo mercredi 8 février, Philippe Val, le directeur de la publication de l'hebdomadaire satirique, a estimé nécessaire de tenir une conférence de presse.

Pour Philippe Val, "l'exercice de la liberté d'expression ne peut pas être considéré comme une provocation" et "ce n'est pas parce que des gens ne la supportent pas qu'il faut y renoncer". Le directeur de Charlie Hebdo, qui appelle à la publication des douze dessins polémiques par l'ensemble des médias mondiaux, a de plus estimé que "ce n'est pas la publication de quelques dessins de presse qui a mis le feu" mais "le 11-Septembre" et "ceux qui se réclament (...) de la religion pour commettre des crimes en masse comme les attentats de Londres ou Madrid".

SUCCÈS DANS LES KIOSQUES

D'après Philippe Val, Charlie Hebdo a d'abord voulu exprimer sa solidarité avec le quotidien France Soir, premier en France à publier l'ensemble des dessins danois, ce qui a valu au directeur du journal d'être limogé par son propriétaire. La défense de la démocratie était toutefois au cœur de la décision de Charlie Hebdo. Qualifiant le discours politique de "lamentable" dans cette affaire, le directeur du journal s'est déclaré "choqué" de la déclaration du président Jacques Chirac, qui a "condamné" en conseil des ministres, "les provocations manifestes susceptibles d'attiser dangereusement les passions".

Charlie Hebdo a aussi réussi un formidable coup de pub : les 160 000 exemplaires tirés cette semaine (contre 100 000 habituellement) ont été épuisés en quelques heures. Deux réimpressions ont été nécessaires, et près de 400 000 exemplaires avaient été vendus à la mi-journée. Philippe Val s'est dit surpris de ce succès inédit. Caroline Fourest, membre de la rédaction, l'explique par une réaction militante, un "contre-boycott citoyen", en riposte au boycott des produits danois dans certains pays musulmans.

RÉCIDIVE ANNONCÉE

Charlie Hebdo compte récidiver dans la controverse. Philippe Val a annoncé la publication prochaine des dessins lauréats du concours organisé par le principal journal iranien sur l'Holocauste. "Cette fois, ce ne sera pas au nom de la liberté d'expression, mais pour lutter contre le négationnisme", a-t-il précisé.

Quant aux éventuelles menaces adressées au journal, le directeur a assuré qu'il n'était au courant de rien, mais signalé que la police avait jugé nécessaire d'établir une surveillance particulière aux abords du bâtiment.
Avec AFP

Daniel Salas dijo...

Señor Reaño:

Es obvio que Phillipe Val no va a decir que están mal los dibujos publicados.

Y nuevamente soslaya el tema principal: el hecho de que las caricaturas son discriminatorias: suponen que todos los musulmanes son terroristas y, como cualquier persona culta sabe, los musulmanes son una minoría discriminada en Europa. Esos dibujos dan risa para quien no sufre la experiencia de ser excluido y considerado irracional o inferior debido a sus creencias religiosas. Ese es el asunto que Ud. ha estado soslayando.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Recuerda, Daniel, que para Payasito su risa es el valor fundamental y todo lo demás es secundario. Recuerda el lema: "Ríe, Payaso". El show debe continuar.

Rafael dijo...

La existencia misma de este foro de discusión me confirma en lo que pienso acerca de la libertad de expresión. A pesar de nuestras diferencias y eventuales deslices de uno y otro bando, la discusión fue y es realmente estimulante.

Gustavo, ¿llegaste a ir a la conferencia de Salman Rushdie? Si fue el caso, ¿podrías compartir con nosotros lo que dijo?

Miguel Rodríguez Mondoñedo dijo...

No había visto los últimos mensajes, creí que la discusión estaba acabada.

Como he dicho ya varias veces, es innegable que las caricaturas son discriminatorias, pero no veo por qué se esfuerzan en minimizar el rol del fanatismo. No es verdad que las anteriores reproducciones de Mahoma en Occidente no hayan sido discriminatorias, pero estas no fueron utilizadas por los cabecillas fanáticos para provocar este tipo de violencia. Por otra parte, como incluso ha dicho recientemente Bill Clinton, nadie debería reprocharles a los musulmanes que protesten, siempre y cuando lo hagan pacíficamente. Es la violencia lo que es condenable. No es posible tampoco aceptar que esas caricaturas son peores que los atentados suicidas, incluso como ofensa al Islam.

Quizá estoy equivocado, o no he entendido, pero yo veo un doble estándar en la insinuación de que solo los musulmanes han sufrido "la experiencia de ser excluido y considerado irracional o inferior debido a sus creencias religiosas". Rutinariamente, los caricaturistas (y otros artistas) hacen mofa de las creencias cristianas; cuando los cristianos protestan, en vez de recibir la solidaridad de todos, reciben más burlas. ¿No son "irracionales" entonces los intentos por censurar una película ofensiva para los cristianos? ¿Debe Larry Flint desagraviar a Jerry Falwell? ¿Por qué lo que es válido para unos no lo es para otros?

Es verdad que los musulmanes son minorías discriminadas en Europa, y es verdad que algunas de esas caricaturas son discriminatorias: en efecto, pintan a todos los musulmanes como terroristas, y eso es claramente falso. La respuesta a esa ofensa no puede ser la violencia, sin embargo. No se puede dejar de condenar la violencia de la protesta, por la misma razón que no se puede dejar de condenar el carácter discriminatorio de algunas de esas caricaturas.

Daniel Salas dijo...

Pero, Miguel:

No hay quien haya aprobado las protestas violentas de los fanáticos. Yo incluso he dicho que es preferible seguir defendiendo la libertad de expresión. Lo que es inaceptable es que se quiera reducir las caricaturas a una simple broma y que se quiera convertir a los musulmanes que protestan como gentes "sin sentido del humor".