3.3.06

Moleskine Reloaded

Buena noticia: el blog Notas Moleskine, de Iván Thays, no desaparecerá. De hecho, ya está nuevamente en funcionamiento. Iván me acaba de enviar este mensaje:

Gustavo,


He decidido volver al Moleskine. Las razones del cierre y del reingreso están colocadas en el blog. Ahora hay una serie de novedades, la más importante de todas es que Moleskine tendrá un blog satélite donde colgaré artículos de opinión, que además permitirá la opción de comentarios (con moderación). Sé que en tu blog una persona me ha estado acusando de ciertas cosas. Quiero aclarar que jamás he recibido personalmente --via mi email, que está en Moleskine-- ningún cuestionamiento. Y no pienso responder nunca más a los comments dejados en otros blogs. Si aquella persona tienen una denuncia concreta que hacerme, o una interrogante, que me las envíe al email y yo se las contestaré --en la medida en que contribuya a la transparencia de mi labor, y al debate literario racional-- en mi blog, a pesar de que sé que será un gesto de buena voluntad inútil de mi parte porque una persona que tiene una inquietud legítima no se comporta de la manera tan irracional, injuriosa y agresiva como se comporta esa persona.

Saludos,

Iván

Nota

Esa fue la carta. Yo, por mi parte, quiero hacer llegar esta nota a toda la activa muchachada de los blogs-basura (a cuya disposición se acaba de poner también el blog de Carlos Gallardo, que permite las difamaciones anónimas de cualquier tipo): sé que pronto van a sentir la necesidad de comentar el regreso de Moleskine en los términos más retorcidos posibles. Les alcanzo algunas opciones para que no se rompan la cabeza urdiéndolas ustedes:

a) Moleskine regresa porque en verdad nunca se fue: todo había sido una estrategia para desconcertar al adversario, con oscuros fines que no es necesario señalar, porque igual no serían comprendidos.

b) Moleskine regresa como una reacción ante el inminente desenmascaramiento de una conspiración cuasi universal (aunque en verdad la llevan a cabo sólo dos o tres escritores cuyos nombres no es necesario mencionar), destinada a conquistar el mundo y aparecer en Circo Beat.

c) Si uno lee con atención, notará que hay un par de versículos de la Biblia que advierten contra el regreso de Moleskine.

d) Moleskine no regresa: en verdad se trata de un falso Moleskine que ahora baila al ritmo del capital extranjero.

e) Moleskine es escrito desde una cárcel dorada en Santiago de Chile por un ex dictador que sigue expandiendo sus redes en el ambiente literario.

3 comentarios:

Magda dijo...

Disculpa que no vaya con el tema del texto, pero queria comentarte que otro peruano obtiene un premio: Carlos Germán Belli gana el Pablo Neruda de poesía. Se puede ver la noticia en El país (Cultura).

Me da mucho gusto.

Daniel Samanez dijo...

Iván Thais,

Saludo el regreso de Moleskine. Creo que es una parte importante del quehacer literario peruano y hubiera sido una pérdida no tenerlo más.

Sobre le la observación pública te hice respecto a tu programa:

Es una observación sobre una posición pública tuya. Esto es, que has planteado en este blog: “Acepto que soy subjetivo a la hora de invitar autores al programa, y que no invitaría a nadie que como persona me parezca moralmente repudiable.” Aun cuando su obra lo amerite de largo.

Como sabes considero que tu argumento no es valido por las razones que sito en mi comentario inicial:


http://puenteareo1.blogspot.com/2006/02/salir-o-seguir-igual.html


Cuando plantee eso no quise ser irracional, injurioso o agresivo. Creo que si se lee eso queda claro. Yo creo que esas calificaciones se aplican más bien a la actitud de Gustavo Faverón tras mi comentario.

En todo caso creo que esta claro que no es nada personal. Lo último que me interesa es ofenderte.

Lo que quiero es hablar de la marginación / segregación que se ve en la literatura y en general en el Perú.

Entiendo que tal como están las cosas hablar de “una actitud que puede ser calificada de mafiosa” no fue la mejor opción. Veo que no resulta fácil asumir ciertos presupuestos de manera impersonal y puramente especulativa. Por ultimo no tienes porque hacerlo si no quieres. Eso es perfectamente entendible.

Es además contraproducente. Nos hemos desviado del tema: la marginación o discriminación. Todo el planteamiento inicial se mantiene si sacamos esa frase y creo que es importante que opines sobre el asunto.

Si tú consideras que tus razones para no defender en público tu posición sobre la gente que incluyes en entrevistas en tu programa son validas y de alguna manera se justifica que no las puedas defender en público, has podido tu contactarme.

Pero eso si, como cuestión de principio, yo creo que si haces un pronunciamiento en un área pública –como el que hiciste respecto a las razones por las que no invitas a ciertas personas a tu programa- adquieres la responsabilidad de defender tu posición si es cuestionada. Y corresponde hacerlo en público.

Cuando plantee la discusión de este tema termine diciendo: Confío en que plantear la discusión de este tema resultará en algo positivo. Reitero lo dicho.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

De hecho, Iván ThaYs te ha pedido que cualquier duda que tengas se la hagas llegar por email, y en vista de que él ha anunciado claramente que no va a participar en los comentarios de este blog, considero evidente que no debes seguir buscando una conversación pública con él en Puente Aéreo. Me parece que, de vez en cuando, podrías seguir la voluntad de los anfitriones de la blogósfera en vez de imponer tu deseos. Ya una vez te permitiste invitar a participar en Puente Aéreo a una persona que había anunciado su retiro y que me estaba atacando personalmente, y con ello ocasionaste que los ataques degeneraran; ahora Thays te pide a través de un post de Puente Aéreo, que acabes con tu afán de hablar de esto con él públicamente y tú sigues, sordo a los demás, como siempre. Da la impresión de que cuando ingresas a este blog te invade una necesidad de ser maestro de ceremonias: evítala de una vez por todas y deja de dirigir la vida pública de los demas, que ya bastante has hecho con juzgarla sin conocimiento.