18.6.06

El destino de Pérez Huarancca

En el interesantísimo blog de Paolo de Lima, que consulto siempre que quiero descubrir la verdad sobre cualquier tema, leí hace unos días un comentario en el que el blogger aclaraba, para mi sorpresa, que el escritor y ex líder senderista Hildebrando Pérez Huarancca estaba vivo y preso en un penal de alta seguridad.

Además, Paolo de Lima hacía ver que si alguna vez él mismo había afirmado lo contrario (que Pérez Huarancca estaba muerto desde hacía muchos años), eso se debía a una aseveración errónea del profesor Ricardo González Vigil, según el cual Pérez Huarancca había fallecido en los años ochentas, durante su tiempo en Sendero.

Para contradecir a González Vigil, de Lima citaba una noticia aparecida en el diario El Comercio. En verdad, la noticia era sumamente ambigua (entre la incapacidad investigativa y la redacción formulaica, pocos diarios peruanos resultan confiables), y no era de ninguna forma fundamento suficiente para decir que González Vigil había caído en un error tan elemental como afirmar que un autor vivo estaba muerto, o, como es el caso, presumiblemente muerto.

Ayer, el escritor Dante Castro, a pedido mío, tuvo la amabilidad de hacerme llegar un mensaje en el que aclara bastante mejor el asunto (asunto que absolutamente nadie parece tener cien por ciento explicado). Lo transcribo casi en su totalidad:

"El caso de Hildebrando es una de las muetras más patéticas de cómo la espiral de violencia arrastra a seres humanos que no se plantearon de antemano ese camino. HPH no era senderista, pero según los sabios investigadores de la fenecida PIP, todo rojo de verbo radical tenía que ser culpable del derribo de torres de alta tensión. Así lo llevaron al entonces militante de la UDP y tras una serie de torturas y amenazas de muerte lo condujeron al CRAS de Ayacucho. Fue como llegar al cielo, pisar celdas y
pabellones, patio de tierra y ventana con rejas, pero ya no más la capucha maloliente con que lo tuvieron semanas y días. HPH, como sabes, fue liberado por el ataque senderista al CRAS de Ayacucho. Desde allí, sólo tenía un camino viable para salvar el pellejo. Tuvo que guardarse sus discrepancias ideológicas con el fundamentalismo gonzalista y tomar por ese único camino de supervivencia. No podía dar marcha atrás, nuevamente a la sala de torturas o a la ejecución extrajudicial. Se afilió a SL y se convirtió en uno de sus mejores cuadros de combate.

"Creo que eso sí lo sabes, como mucha gente. Pero pocos recuerdan que yo me enfrenté con Lucho Nieto Degregori justamente por el respeto a la memoria de HPH, quien ya había fallecido cuando Nieto publica ese cuento zahiriente [aquí Dante Castro se refiere al relato 'Vísperas", en el que un profesor de la Universidad de Huamanga intenta explicarse el destino de un colega, maestro y escritor, que entra a formar parte de Sendero] y lo hace figurar como Grimaldo Rojas Huarcaya.

"Sucede que HPH hizo todo lo posible para que su hijo de 15 años no fuese arrastrado por el torbellino de violencia, pero el muchacho se metió a SL y escaló posiciones hasta que lo mataron en un combate. Las semanas siguientes, HPH empezó a descuidar sus medidas de seguridad, a echarse unos tragos y a actuar como si buscase quien le diera muerte. Sentimientos de culpa, ganas de reunirse con su hijo, etc., son cosas que imagino han pasado por su cabeza. No tardó en caer en una emboscada. Murió sin ser hecho prisionero, según me cuentan.

"Con quien nunca he hablado sobre este tema es con su hermano, el escritor ayacuchano Julián Perez H. Por delicadeza, no toco ese asunto. En síntesis, si Hildebrando estuviera vivo en un penal de máxima seguridad, lo sabríamos. Ya hubiéramos interpuesto una denuncia al PEN o algo parecido, no por conciliar con quienes acabaron con nuestros alcaldes y dirigentes campesinos, sino por un acto de humanidad con el colega".

Hasta allí la carta de Dante Castro, que parece aclarar bastante el destino de Pérez Huarancca, destino que nunca será enteramente conocido mientras no aparezca un cuerpo. Vale la pena recordar, siempre, que según numerosos testimonios recogidos en el Informe Final de la CVR, Pérez Huarancca fue, lamentable, atrozmente, el líder principal de las horrorosas masacres de Lucanamarca.

Imagen: ronderos en Chuppac, organizados por el Estado tras una masacre. Archivo CVR.

11 comentarios:

Tanque de Casma dijo...

Hola Gustavo
Justo el sábado estaba comentando con un amigo el post de Paolo. Hoy, después de leer el tuyo, me entró la curiosidad por saber cual es la versión correcta. Busqué un poco por Internet y di con esto:
http://www.pj.gob.pe/aaa.asp?codigo=2356
http://www.pj.gob.pe/aaa.asp?codigo=2268
http://www.mpfn.gob.pe/prensa/051123_abimael.php
Los dos primeros enlaces son notas de prensa del Poder Judicial y el último del Ministerio Público. Al menos en apariencia parecen darle la razón a Paolo.
Tal vez un amigo abogado pueda orientarnos y decirnos si se puede o no pedir pena de cárcel para un desaparecido o no habido (la verdad, soy bien despistado en asunto de leyes).
Otra posibilidad, nada descartable, es que se hayan confundido en el nombre o la redacción tanto El Comercio, el PJ y el MP. Uno generó el error y todos los demás lo copiaron. No sería ni la primera ni la última vez.
Creo que la solución es averiguar directamente ante el INPE o autoridad similar sobre si está o no preso Hildebrando Pérez Huarancca.
Saludos
Ernesto

Dante Castro dijo...

Gustavo:
La CVR ha tomado declaraciones y testimonios a testigos de la atroz masacre de Lucanamarca. Pero algunos testimonios son tan inverosímiles como las pésimas novelas sobre violencia política que acaban de aparecer. Veamos:

"Con relación al responsable de ejecutar esta decisión de Sendero Luminoso, los testimonios obtenidos sindican directamente a la persona de Hildebrando Pérez Huarancca como responsable del ataque del 3 de abril de 1983. Los testigos entrevistados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación identifican con este nombre al líder senderista y lo describen de la siguiente manera: “... estaba uniformado de militar, llevaba dos pistolas, blanquiñoso, mestizo, de ojos vivos, pelo lacio, de 1.70 m de estatura aproximada, nariz aguileña, voz resonante como de mando militar, agarrado, no era gordo, era un profesor...”
Asimismo, estas mismas fuentes afirman que Hildebrando Pérez Huarancca fue la persona que organizó la masacre de Lucanamarca en las localidades de Totos y Espite y que el día de la masacre fue reconocido a pesar de llevar pasamontañas: “...el que dirigía todo en general era Hildebrando Pérez Huarancca... es de Vilcanchos, es profesor que ando por aquí, la gente conoce, es alto, flaco, mestizo, estaba con pasamontañas...”

Como puede notar cualquier lector, se repite dos veces que el supuesto Hildebrando Pérez Huarancca, en Lucanamarca, durante la masacre, estaba con pasamontañas. Admiro realmente a los Superman andinos, quienes tienen supervisión y no les hace daño la kriptonita.
Uno describe su contextura física como "agarrado" y otro dice que era flaco. ¿En qué quedamos?
Con esta falta de solidez de los testimonios, HPH se habría salvado de sentencias usando a un simple abogado de oficio.
Dudo mucho que HPH sea el responsable de la muerte de niños, quienes aparentemente fueron asesinados por la turba o mesnada. En ese año ya se estilaba enfrentar masas contra masas, táctica que introdujeron los Sinchis (policía antisubversiva) y fue respondida de la misma forma por los senderistas.
Ya Guzmán, el luchador de barrio residencial que bailaba Zorba el griego, aceptó su responsabilidad en la "Entrevista del siglo" y también en su último proceso judicial. Eso lo planificó su dirección partidaria. Pero no hace ciertas precisiones. El año pasado, cuando le reclamé a Osmán Morote sobre los cadáveres de niños en Lucanamarca, me dijo: "Mire usted, esos fueron excesos de un enfrentamiento de masas que se odiaban hace mucho tiempo, pueblo contra pueblo, en medio de la guerra que librábamos nosotros". O sea, los excesos los cometió la masa azuzada y respaldada por el PCP-SL, no el PCP-SL.
Mi observación viene de cajón:
"Señor Morote, ¿no es el partido un órgano de dirección?... Entonces, ¿cómo se les pudo escapar de las manos aquella masa enardecida?"

Y ahí dejo el asunto... Sólo quería agregar mis dudas de que HPH dirigiera la masacre o genocidio de Lucanamarca. Los testigos se contradicen y sus argumentos son poco creíbles.
D.C.

astrid dijo...

Señor Castro. Con todo respeto le digo que la lógica formal afirma que si dos testigos se contradicen en cuanto a un suceso determinado, eso solo impide la acusación del posible culpable, pues no hay pruebas concluyentes, pero de ninguna manera lo convierte en inocente.
El señor Pérez Huarancca seguirá siendo el principal sospechoso de haber impulsado la matanza de Lucanamarca mientras haya indicios de que él ha participado en dicho delito. Esto más allá de la existencia de testimonios encontrados.
Lo digo con todo respeto desde mi posición de profesora de Lógica.

Dante Castro dijo...

SENTENCIAN A REO AUSENTE.-
NO me baso en la lógica en abstracto, sino en la lógica jurídica y en la hermenéutica del Derecho. Indudablemente no se trata de demostrar la inocencia de HPH, sino la fragilidad de los testimonios de la CVR en su caso. Eso, para quienes venimos de la profesión llamada Derecho, es significativo a nivel judicial. En síntesis, cualquier abogado, incluso uno de oficio, puede impugnar la acusación basándose en la fragilidad de testimonios inverosímiles y contradictorios. Es suficiente para llevar a un supuesto reo en cárcel Hildebrando Pérez Huarancca afuera del penal. Pero Hildebrando ya no está entre los vivos. Quienes lo torturaron bárbaramente lo llevaron a tomar la decisión ante el agujero del muro de la cárcel: o te fugas y combates o te quedas para seguir torturado.
Cuando los delitos son cometidos por banda u organización para delinquir, se juzga al conjunto de culpables, incluso a los no habidos, requisitoriados y/o prófugos. En la legislación antiterrorista se rompe con una de las garantías mínimas del debido proceso, la cual demanda no juzgar a nadie en ausencia.
Comprenderán los hijos de la década funesta qué difícil es explicar un rutinario asunto judicial a quienes tienen ya un prejuicio antiterrorista.
¿Tiene esto algo que ver con la literatura?
Por supuesto. Veamos las novelas que están saliendo bajo las sombras de la post guerra. Su fragilidad es similar a la fragilidad de los testimonios que he señalado. Un novelista puede consultar a un polítólogo, sociólogo, antropólogo, a un senderólogo, a un abogado penalista o al especialista, perito o profesional que convenga para construir mejor el universo ficcional en la novela. Un ensayista debería hacer lo mismo. Es totalmente lícito y necesario.

ACLARACIÓN:

Quiero dejar en claro que mi respuesta a una interrogante de Gustavo Faverón Patriau, no es un desmentido a quienes escribieron sobre Hildebrando Pérez Huarancca.
Simplemente respondí a una pregunta sin haber leído antes otras versiones. Igual contesté a Ricardo Gonzáles Vigil en 1987 la misma interrogante: ¿Dónde está Hildebrando?

No soy parte de polémicas entre blogs ni me sumo a campañas liquidacionistas o antipersonales. Para eso hay que tener mucho tiempo o no saber qué hacer con él.

Salute:

Dante Castro

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Dante: me gustaría que explicaras a qué "campañas liquidacionistas o antipersonales" te refieres, y a quién le sobra el tiempo para montarlas. Por otro lado, con toda propiedad y con todo derecho dices no ser parte de ninguna polémica entre bloggers (de hecho, no existe ninguna), pero sí debe quedar igualmente claro que en mi email, cuando te formulé la pregunta, te dije que la duda me la habían generado un comentario de Paolo de Lima, otro de Gonzalez Vigil y una noticia de El Comercio, y que posteriormente pedí tu autorización para colocar parte de tu respuesta en el blog.

Dante Castro dijo...

Gustavo:
Permíteme reservarme los nombres de quienes han escrito a mi correo en términos zahirientes. No se trata del amigo Paolo de Lima. Tampoco es RGV a quien respeto. Se trata de personas que creen que uno los sigue, los lee constantemente y que por eso debo estar subordinado a sus opiniones. Soy un escritor que disfruta del único patrimonio que le queda: su conciencia. No hay nada peor que ser acosado por los comisarios del eclecticismo, del fundamentalismo neoliberal, de la desideologización del mundo y de la militancia en el desencanto. Trepadores de cuarto nivel que se sienten con autoridad de exigirme explicaciones.
Admite por lo menos mi libertad de callar nombres porque no quiero fomentar discordias.
Terminaré diciéndole a esos señores que respondo entrevistas y preguntas de quien yo crea conveniente.

Saludos de:
Dante Castro

Anónimo dijo...

señor dante, creo que falta el respeto a la gente andina, ud dice que pelea entre masas, que puede saber ud. si nunca ha vivido allá?,creo que escribe cosas sin sentido, pienso que es simpatizante de los terroristas o talvés sea uno de ellos.
Bueno para aclararle y abrirle los ojos diré que el señor nombrado era un ex docente del colegio de lucanamarca, por eso la gente lo conocia. bueno dice que responde a quien cree conveniente, claro los terrucos como ud. siempre buscan la conveniencia.
Yo diria que tus secuaces nunca volveran a tener la fuerza de antaño.
adios terruco cobarde y miserable, porque todavia me acuerdo cuando matamos como a perros a tus secuaces en el valle rio apurimac ene en el año 98,99.

lince dijo...

señor dante, creo que falta el respeto a la gente andina, ud dice que pelea entre masas, que puede saber ud. si nunca ha vivido allá?,creo que escribe cosas sin sentido, pienso que es simpatizante de los terroristas o talvés sea uno de ellos.
Bueno para aclararle y abrirle los ojos diré que el señor nombrado era un ex docente del colegio de lucanamarca, por eso la gente lo conocia. bueno dice que responde a quien cree conveniente, claro los terrucos como ud. siempre buscan la conveniencia.
Yo diria que tus secuaces nunca volveran a tener la fuerza de antaño.
adios terruco cobarde y miserable, porque todavia me acuerdo cuando matamos como a perros a tus secuaces en el valle rio apurimac ene en el año 98,99.

Miguel Tejada dijo...

Estimado Dante, desde mi ignorancia literaria, me atrevo a discrepar contigo. El señor Huarancca pudo tener un cambio ideológico en la cárcel completamente comprensible en personas que pasaron por la ordalìa de las torturas. Pudo incluso ordenar y participar en una matanza que incluía el asesinato de niños. Su valor literario no impide que pueda haber cometido esos crímenes.
En todo caso, tienes la razón en que toda persona es inocente hata que se demuestre lo contrario.
Estimado Gustavo, debes dejar el post de quien se esconde bajo el seudónimo de Lince. Es un buen ejemplo de la forma de pensar de los oficiales que dirigieron la guerra sucia en nuestro país: irracional y guiada por prejuicios y odios atávicos a todo lo que parezca "rojo".

Anónimo dijo...

Mis estimados, en verdad en esa época, contaba con 12 años, recuerdo muy bien que la información que publico Caretas sobre ese ataque a la cárcel de Ayacucho, la demencia de ese ataque, el ocultamiento de la fuerzas del orden, vestidos como lugareños, la misticidad de una Edith Lagos, con sus pequeñas coplas y el fastuoso entierro que le brindaron en Ayacucho, la canción Flor de Retama, mi cohesión a nuestras fuerzas del orden, y a más cosas que hicieron de mi vida, un recodo del cual coincidimos con muchos compatriotas, jamás debió ocurrir, pero que lamentablemente ocurrió y valió para que los grupos de poder, al menos voltearan sus ojos a los desposeídos del Perú profundo, que hasta hoy siguen en un letargo, esperemos que esto no se vuelva a repetir y que el Estado de una vez, distribuya equitativamente los logros del buen momento económico que vivimos. Gloria Eterna a los perseguidos, confundidos, herrados forzados, y que dios se apiade de los desquiciados por los que muchos avistaran que hay dolor y pobreza en el país y que Lima no solo es el Perú. Pero la memoria es frágil y fugaz, el peruano siempre fácil olvida, y hay que experimentarlo, otra vez, ojala mi dios que me equivoque.

rampereda@hotmail.com

Anónimo dijo...

Este mando politoco del PCP-SL fue abatido por el ejercito en las alturas de huancasancos en mayo de l985, murieron el y su mujer