29.7.06

Si así hubiera defendido a los muertos

Si el cardenal Juan Luis Cipriani, en su puesto al frente de la Iglesia Católica ayacuchana, durante los años de la violencia política, hubiera defendido a las víctimas del conflicto con la misma elocuencia con que se defiende a sí mismo, quién sabe, acaso miles de personas habrían salvado la vida. O, cuando menos, él habría salvado su conciencia.

Pero nunca dijo nada, nada de nada acerca de los millares de asesinatos que unos y otros cometían en su cara. Prefirió enterrar la nariz y dejar que los criminales enterraran, a su vez, a miles de personas en cientos de fosas comunes.

Ah, pero ahora Cipriani, mientras celebra la llegada del Opus Dei al gobierno, con Rafael Rey aupado en el poder de la mano de García y Giampietri, sí se siente autorizado y animado a hablar.

¿Y qué dice? Dice que el Informe final de la CVR es denigratorio. ¿Denigratorio contra quién? Contra los asesinos y, por supuesto, contra él mismo. Para esta criatura divina ni la verdad ni la reconciliación cuentan; sólo cuenta salvar el propio pellejo.

Yo no sé si hay o no hay un infierno. Pero si lo hay, espero que sea bastante más hondo que las fosas comunes que Cipriani nunca pensó dignas de mención, en la época aquella en que su silencio traicionó las expectativas de sus propios feligreses. Y ojalá en ese infierno, como en el de Dante, el círculo peor, el más cruel, esté reservado a los traidores.

7 comentarios:

Nando dijo...

Acuérdate Gustavo, de que Cipriani sí dijo algunas perlas. Como declarar que los derechos humanos eran "una cojudez". Ante las cámaras de TV. Y fue muy activo en el rol de legitimar, con lo que él mismo considera ser su papel asignado directamente por Dios, el régimen autoritario y corrupto de Fujimori. Además de eso, fue también muy activo en perseguir y denunciar --y también, como no, poner en peligro-- a todos aquellos que trabajaron contra la violencia y por la justicia social en Ayacucho. Incluso algunas de estas personas constantemente atacadas por él eran miembros de la Iglesia que él pretende representar. ¿Su delito? No someterse a sus lineamientos autoritarios y estúpidos.

Mario Michelena dijo...

Secundo lo que dice Nando. Quiero decir, que aunque el post de Gustavo es, con toda justicia, virulento e indignado en contra de Cipriani, este es peor de lo que aparece allí, porque no es cierto que se limitó a no decir nada mientras ambos bandos se mataban, sino que hizo su mejor esfuerzo para permitirle al lado que supuestamente representaba la legimitidad de "todos los peruanos" que se empachara en una guerra sucia que nos denigraba a todos. Y se empeñó en silenciar y menospreciar a las voces eclesiásticas que pretendían enjuiciar a ambos lados con un rasero justo.

REX dijo...

Vaya caradura la de este tipejo. sin duda, para él los derechos humanos siguen siendo "una cojudez" y ahora se siente fortalecido con el autor intelectual (alan) el perpetrador (giampietri) y el defensor (rey) de los mayores atropellos y crímenes de nuestra historia.
Hoy más que nunca hay que estar con los ojs abiertos porque se viene una campaña de demolición contra a CVR. El diario que dirige Juan Carlos Tafur ya comenzó y Correo o La razón no se quedarán atrás.

pd. en aquella ocasión (lo de "cojudez") cipriani dijo que el peridista le hizo trampa, porque le había dicho que tenñia la grabadora apagada. Con este cardenal cristo estaría avergonzado.

Tanque de Casma dijo...

Una acotación
Según leo repetidamente de Aldo Mariátegui, Cipriani se refería a la Coordinadora de Derechos Humanos como cojudez. Cita para ello a Caretas. Sería interesante que alguien confirme o no la famosa frase.
ECG

Nando dijo...

yo la famosa frase la oí de sus propia boca en un noticiero durante esos años. no puedo citar exactamente el día ni la hora, pero de que lo escuché y quedé alucinado, pueden creerme, y no debo ser el único. doy fe.

DardoYUL dijo...

Cipriani, como miembro del Opus Dei no sirve mas que a su secta, el resto nole interesa, la suerte de los desfavorecidos, de las víctimas de los abusos que cometieron las fuerzas armadas y los enajenados de sendero luminoso y aquellos que la doctrina cristiana llama los más débiles, no le interesa.

Un breve exámen de su conducta lo pone siempre en oposición de la doctrina de la iglesia que él dice representar, no es mas que un hipócrita que se golpea el pecho por sus pecados, cuando lo que debería hacer es corregir las maldades que ha hecho.

Le deseo que pueda vivir todo el sufrimiento de las miles de familias que perdieron a sus seres queridos y que este individuo, desde su alto cargo, nunca se dignó a defender.

Ine dijo...

Observación, el Opus Dei no es una secta, como dice dardoyul; y creo que ya todo el mundo es consciente de eso. A menos que se haya llenada la cabeza con el Código Da Vinci, llamar al Opus Dei secta es calumnia.

Y si Cipriani habla cojudeces, está bastante alto en el Opus para decidir decirlas solo y cerrar los ojos ante lo que le convenga.