20.9.06

De Pamuk a Shafak

¿Recuerdan el caso de Orhan Pamuk, hace unos meses? Al escritor turco se le juzgó en su país por "ofensas a la nación", debido a que, en una novela suya, se hacía referencia a la matanza de armenios en manos de los turcos, en la primera guerra mundial, llamándola "genocidio".

Ahora viene un nuevo caso: la escritora Elif Shafak (en la foto) ha sido acusada del mismo delito, a causa de que un personaje suyo en su novela más reciente expresa los puntos de vista de los armenios exiliados acerca del trato recibido en Turquía y acerca de las históricas diferencias interétnicas dentro de ese país.

El asunto, como ven, se vuelve cada vez un tanto más burdo, más delirante: los acusadores turcos ni siquiera han intentado demostrar, como saludo a la bandera, que el sentido general del libro ofende a la nación turca, cualquier cosa que eso signifique.

No. Les ha bastado detectar que lo dicho por un personaje dentro de la ficción es, aparentemente, ofensivo. Claro, quien iría a la cárcel, de progresar el asunto, es Shafak, mujer de carne y hueso, que acabará pagando en una cárcel verdadera la libertad de expresión de su personaje ficcional.

Si quieren leer en español un texto donde la Shafak (escritora de ventas gigantescas, que vivió parte de su infancia en España) expresa sus puntos de vista sobre esas difíciles relaciones armenio-turcas, vean este interesante testimonio suyo, en el que da cuenta de la manera en que, desde el exilio, fue comprendiendo los motivos de la animadversión de los armenios contra los turcos.

1 comentario:

Mauricio Salvador dijo...

HOLA, ESTE COMENTARIO ES SOBRE EL AFFAIRE HANDKE-GRASS

Hace poco, en un post respecto del escándalo que provocó la revelación de Gunter Grass de haber pertencido a las juventudes nazis, se desató en este blog una controversia respecto de la moral de Peter Handke y Gunter Grass. Ahí se afirma que Handke defendió los actos genocidas por parte de los serbios y que, en el colmo, asistió al funeral de Milosevic.

Yo querría acotar algunas cosas, que Handke no defendió ningún genocidio y que su actitud pro serbia es bastante clara hoy día con la información que se dispone. El día que Clinton y la NATO comenzaron a bombardear Belgrado, todos aplaudieron el hecho.
La posición de Handke, de hecho, fue la misma de mucha gente que sabía que la guerra civil podía ser evitada. En particular Handke criticó a la prensa y gobierno alemanes por haber hecho a los serbios culpables de absolutamente todo, como si los separatistas croatas y eslovenos no hubieran hecho un sólo tiro o comenzado matanzas en la zona serbia de Croacia al comienzo de la guerra. Handke, como otros, veía que el reconocimiento de Alemania no sólo de la independecia croata sino también de la eslovena, llevaría obligadamente a la guerra. Los estados unidos apoyaron esta posición alemana desde muy temprano y sobre pusieron los reflectores en Milosevic y en los serbios culpándolos de todo. Tras la caída de la unión soviética, yugoslavia dejó de ser estratégica para EU y el divisionismo fue una posibilidad. Los turcos, el imperio astrohúngaro y HItler, todos jugaron la carta del divisionismo para mantener controlada a Yugoslavia. Históricamente era precipitado reconocer la independencia de Croacia y Eslovenia (y los demás estados) sin provocar lo que Hitler o el imperio austro húngaro qusieron provocar. Se tuvo a la mano una salida diplomática pero los alemanes la rechazaron.
Los primeros movimientos militares fueron por parte de Croacia, con armas de alemania.
Handke veía esto y no significa que por eso haya defendido los crímenes serbios, que no solamente fueron serbios sino croatas y eslovenos. Con esto adquiere sentido la frase de Handke sobre la necesidad histórica de la posición de Milosevic.
Cuando Hitler avanzó sobre Yugoslavia sus aliados más pasionales fueron los croatas, que exterminaron a más de medio millón de serbios.

Con esto, no quiero decir que Grass o Handke son más o menos morales, como si la moral pudiera colocarse en una balanza.
Ambos tuvieron una circunstancia y ambos reaccionaron con coherencia. Acusar a Handke de encubrir a lo serbios, es no estar enterado ni de la historia ni de las causas que llevaron a la guerra de los Balcanes ni mucho menos de la participación decisiva de ALEMANIA para que la guerra tuviera lugar.
Cerrar los ojos a los actos violentos de croatas y eslovenos y sólo hablar de los actos genocidas de los serbios es no saber absolutamente nada de lo que los actores han venido declarando años después y creerse todo lo que dicen los americanos y alemanes.
Nadie dice, por supuesto, que los EU, mientras defendían al mundo de los serbios, cerraban el otro ojo para no ver lo que sucedía en Ruanda.