11.3.07

El día del cerdo

Hace exactamente diez años, Marie Darrieussecq pasó de ser una novata desconocida en las letras francesas a ser la gran estrella de aquel momento, merced a los doscientos treinta mil ejemplares que su primera novela publicada vendió sólo en el año de su lanzamiento y sólo en su lengua original.

La novela fue traducida dos veces al español, con títulos diversos pero sinónimos: Marranadas según Alfaguara y Chanchadas según Aguilar. Y la premisa de la historia, que ha sido profusamente comparada con el argumento de La metamorfosis de Kafka, ya la conocen de seguro: una mujer se transforma en un chancho.

Darrieussecq fue muy transparente al contar cómo se le ocurrió el nudo de ese relato: sólo tuvo que pregu
ntarse cuál sería la mutación más atroz, más denigrante, más vejatoria que podría ocurrirle a una mujer. Y la respuesta le vino de forma inmediata: convertirse en un cerdo. Es decir, volverse un sinónimo de suciedad, de carne animal y de fealdad física.

El título del libro es clave para entenderlo: Truismes, en el original, alude tanto a "marranada" como a "verdad evidente" (pues en francés se usa como cosa común ese anglicismo). La verdad evidente que la novela quiere contar es la de la sujeción de la mujer y la forma en que la sociedad tiende a tratarla como un objeto. ¿Qué clase de objeto?

La traducción británica responde a esa pregunta de manera simple y brillante: en inglés la novela se llama Pig Tales, es decir, "historias de cerdos", pero la frase "pig tales" suena como "pigtails": "colitas de chancho". Es la historia de una mujer reducida a ser un pedazo de carne, y siempre bajo el riesgo de que el próximo hombre que se le cruce por delante sea el carnicero que la descuartice.


Precisamente, el "truísmo", la verdad evidente de la novela, es que en nuestro mundo la mujer ha sido secularmente transformada en un pedazo de carne y que esa manera de ver a la mujer es la columna vertebral del sexismo, la discriminación y la desigualdad entre los sexos.

Pero, ¿por qué escribir una novela sobre un "truísmo", es decir, sobre poco menos que una verdad de perogrullo, que todo el mundo sabe perfectamente? No es un ejercicio inútil. De hecho, hay intelectuales de la talla de Noam Chomsky que consideran que repetir ciertos "truísmos" una y otra vez es un deber de los ilustrados: su compromiso por hacer que una idea pase de ser obvia, entendida y percibida como verdad, a ser asumida y convertirse en el motor de un cierto cambio social o cultural.

Pero, ¿es que hay alguien con cierto nivel de inteligencia que sea todavía capaz de equiparar a la mujer con un pedazo de carne y no darse cuenta de que en eso se esconde la clave de la discriminación? Por supuesto que lo hay: están, por ejemplo, los cavernícolas estadounidenses que han propuesto crear una celebración de lo que ellos entienden por "masculinidad": un día al año en que las mujeres les cocinen a sus parejas un pedazo de carne y les regalen una felación...

Después de todo, parecen pensar estos animalitos de dios: ¿para qué sirven las mujeres si no para la cocina y el sexo oral? ¿No es necesario al menos un día al año en que quede claro y distinto quién es el macho de la horda?

Aunque la propuesta no tiene la menor acogida en el lugar donde se ha originado (la blogósfera norteamericana), salvo entre nerds adolescentes, chibolos con problemas de autoafirmación y especies similares, el hecho es que ya tiene dos tempranos impulsores en el Perú (aquí y aquí), dos bloggers que, según parece, encuentran fascinante la ceremonia de un bisteck y una mujer arrodillada para reafirmar que el hombre es el amo de la tribu.

Claro, viendo estas cosas en el año 2007 uno entiende cómo es que un cuarto de millón de franceses se pudieron interesar en lo que Marie Darrieussecq tenía que escribir sobre la idea de la mujer-carne en el año 1997, y millones de otros lectores (y sobre todo lectoras, de seguro) alrededor de la tierra en los años sucesivos.

Y uno entiende por qué todas las minorías discriminadas en función de su opción sexual o de su género han recurrido tarde o temprano a la metáfora de la carne para explicar su sentimiento de marginación y cosificación: allí están las novelas de Reynaldo Arenas y los relatos de Virgilio Piñera, por ejemplo, y los recuerdos de Jean Genet, los ensayos de Hélène Cixous y Judith Butler, etc, etc.

Imagen superior: fotomontaje gfp; segunda imagen:
el grotesco logo que identifica a la campaña, con
los dos pedazos de carne necesarios: el bisteck y la
boca de la mujer.

22 comentarios:

Martín dijo...

Es interesante la categoría del «truismo» (si así puede considerársele) porque a veces, paradójicamente, lo que es muy obvio pasa desapercibido (y no porque no se pueda sino porque no se quiera ver), y es entonces cuando el «truismo» se vale de figuras grotescas como la de esta autora, para que una realidad no pueda pasarse por alto (aunque se quiera) y para así empezar a generar un cambio… Dicho de una forma más simple: por más que se den por sentadas, si las cosas a veces no se dicen claras nadie se da por aludido…

Claro que uno se pregunta si para crear conciencia no sería un recurso ya muy desproporcionado y denigrante el llegar a comparar a una mujer con un pedazo de carne de cerdo; uno se pregunta si no habrá recursos menos crudos, y más o igual de efectivos, para generar cierto efecto, pero las respuestas no son fáciles cuando hay algunos de los que uno estaría tentado a pensar que de otra manera no entenderían…

Y es que hasta la sutileza requiere la agudeza de alguien para poder captarla, pero dicha agudeza pareciera ser una cualidad no siempre muy difundida, y entonces no queda más que ser grotesco, pero en tal caso ¿no se estaría descendiendo al mismo nivel? ¿Es necesario que una mujer llegué al extremo de compararse con un trozo de carne de cerdo para crear conciencia en un troglodita?

En lo personal, yo creo que no es necesario tal recurso, porque ni todos los «truismos» del mundo harán que un cavernario cambie de mentalidad si no quiere hacerlo… Como decía San Agustín, para quien quiera entender me sobran argumentos y para quien no quiera entender no tengo ninguno…

Finalmente, lo único que queda es ignorar a quien no quiere cambiar, porque hasta cuando se le critica se le hace gran favor, porque es una manera de hacerle propaganda… Y tratar de convencerlo es verse en la necesidad de recurrir a «truismos», que acaso no sean formas de descender también, que acaso no sean formas en las que una denunciante como una mujer tenga que denigrarse al compararse con un pedazo de carne de cerdo para recién llamar la atención de personas que en última instancia no quieren cambiar de mentalidad…

Aunque no niego que sea muy tentador pensar en el «truismo» como último recurso, pero aun así… El «truismo» lo veo más como una suerte de exabrupto ante la desesperación de no ser oído, y puede generar un efecto que, sin embargo, no sé si sea muy duradero…

Acaso no sea mejor empezar a generar corrientes de opinión, sin prisa y sin pausa, y esto puede ser a largo plazo mucho más efectivo… Y es que son los cambios lentos pero continuos los que, creo, dejan huellas más duraderas; huellas como las de aquellas gotas que paulatinamente terminan perforando una piedra… Si golpeas con fuerza una piedra contra la pared sólo la rasparás (eso sería un «truismo»), pero con dichas gotas continuas la perforas, aunque sea a un largo plazo… En fin, creo que la idea está más que clara…

Saludos

JulioR dijo...

No entiendo bien a dónde va Martín. Una cosa como la que hace Chomsky no se opone a ninguna política de largo plazo. ¿Qué tiene de malo decir a cada rato que todos somos iguales y ese tipo de cosa?

Anónimo dijo...

la tontería lamentablemente no es solo privilegio de estos bloggers. Hay entre los literarios quien se apoya en que todos tenemos prejuicios para llenar su blog de los mismos, entre ellos el racismo y la exclusión, y utilizarlo para solucionar viejos resentimientos. Tal vez estas debilidades de uno que otro blogger, otra cosa criticable es el copiado y pegado, genere cierta idea despectiva que se tiene entre la prensa tradicional sobre la blogósfera. ¿Justos pagan por pecadores (para utilizar una frase hecha de aquellas que abundan en ciertos blogs)?

Martín dijo...

Estimado Julior

Que un «truismo» como el de comparar a una mujer con un trozo de carne tal vez no sea la mejor forma de reivindicarlas a ellas; tal vez no sea la mejor forma para que una idea deje de ser obvia y empiece a ser percibida como verdad… Entre otras, ésa fue una de las principales ideas que quise expresar…

Saludos

Prismatico dijo...

Pues queda bien para el dia Internacional de la mujer y no lo digo como insulto todo lo contrario, mis respetos a la mujer.

JulioR dijo...

Martín: el problema está en eso que tú dices de "reivindicarlas a ellas". Las mujeres se reivindican solas, no hay que ser paternalista. Tampoco es lo mismo comparar a una mujer con un pedazo de carne que denunciar esa comparación, que entiendo que es la idea detras de la novela de esta escritora.

Martín dijo...

Hola, Julior

Lo que entendí era que la autora buscaba hacer una denuncia valiéndose de tal comparación y, valga la redundancia, no sé si tal comparación sea la mejor manera de hacer una denuncia, pero tampoco me creo dueño de la verdad ni pretendo que mi lectura de este artículo sea la única válida…

Por otro lado, sé que las mujeres se defienden muy bien solas, y me disculpo si parecí paternalista. Tampoco esa era la idea o mi intención… Quizás estaba un poco sensibilizado porque actualmente estoy leyendo el libro de Elena Poniatowska llamado «Hasta no verte Jesús mío»; libro cuya protagonista es Jesusa, una mujer bastante maltratada…

En todo caso, para complementar la idea de Prismático, no sería mala idea que este diálogo contribuya a que no pase desapercibido el «Día Internacional de la Mujer», celebrado el último 8 de marzo =)

Esperando haber despejado cualquier malentendido, me despido

Saludos

El Observador dijo...

Ese anonimo de las 9 y 24 da la impresión de ser un blogger a quien, como nadie lo lee en su blog, no le queda mas salida que ir a comentar en los blogs de otros. Eso no está mal. ¿Pero por qué lo hace con tanta mala leche?

Anónimo dijo...

y para cuando el dia del zoncito?

Anónimo dijo...

esa idea de la "mala leche" es otra de las muletas en que se apoyan aquellos que no tienen ideas propias y por lo tanto temen confrontarse con otros. Ahora resulta que criticar, señalar errores, disentir con energía, manifestar tu propio punto de vista sin lambisconería es tener "mala leche". Ya pues, ya salimos del cole hace rato.

Patricio

Anónimo dijo...

Estimado Patricio:

No has señalado errores ni has tenido ningun gesto energico, porque no has dicho de quién estás hablando, solamente has sembrado insidias al estilo de cualquier intrigante. Pero di unos cuantos nombres y conversamos, aunque ese no era el tema de este post.

Anónimo dijo...

El problema con la blogósfera literaria es que hay muchos desniveles. Por un lado hay blogs consolidados como Puente Aéreo o el desactivado Notas Moleskine, donde la calidad de los posts rigurosos de Faverón, o los novedosos en el caso de Thays, es casi una constante.
Por otro lado hay blogs de corte informativo: Zona de noticias, Surfeando la red. Necesarios a veces, pero nada más.
En los blogs más personales es donde veo algunos problemas.
Luz de limbo de Coral se ha convertido en la expresión de las obsesiones literarias de su administrador, ya no tiene primicias como antes y postea cada cosa que se le ocurre a Ñaupari. Sol negro es bueno también, pero se restringe mucho con la poesía y da cabida a personajes sospechosos. El blog de Max Palacios se apoya con harta frecuencia en el copiado y pegado, lo que aleja a los lectores más formados y serios.
El laberinto de la soledad de Gabriel Ruiz cae en el posteado incesante de videos de Youtube (como si cualquiera no pudiera entrar a Youtube y bajar lo que desee) y en la redacción deficiente y el pensamiento común, nada creativo.
Un par de cosas más: es sintomático que los blogs mejor ubicados en el ranking no sean literarios sino periodísticos. Como comunicador social esto debería agradarme, pero me avergüenzo. Estoy hablando del blog de Sifuentes y el de Bustamante, donde se aprecia una voluntad de recurrir a cualquier cosa para mantenerse en el ranking. Lo que incluye estupideces "originales", acusaciones con pruebas ridículas, comentarios agresivos que no son censurados, sobonería política.

Si no doy más nombres es porque mi propósito es pensar la blogósfera literaria y no hacer el papel infantil de acusete.

Patricio

El Observador dijo...

Parece que ya regresó "Patricio de la Nuit" y ahora se quiere hacer pasar por comunicador.

Anónimo dijo...

aaaaaaauhhhmmmmmmmmmmmmmm! qué hora es?

Ana II dijo...

Lo que dice Gustavo es cierto. El nivel de los blogs de los chiquillos gringos de highschool es el mismo nivel mental que tienen gente como el periodista Marco Sifuentes, solo que en el Perú se les da micrófono abierto.

Y después de embarrarla su única defensa en decir que era "un chiste". Mismo chavo del ocho. Bueno pues, entonces que hagan chistes de cholos, chistes de negros y chistes de homosexuales todo el día.

¿Hasta cuándo vamos a seguir soportando que todas las minorías (y me refiero a poder no a número) sean objeto de "chistes" de estos graciositos?

Gracias por recibir mi comentario.

LuchinG dijo...

¿Y por qué no van a su blog y ponen lo que piensan?

Daniel Salas dijo...

luching:

Porque en esos blogs nunca se dialoga. He tratado muchas veces y el blogger no te responde o te manda un chistecito zonzo por email o, como el Guille The Mouse, responde con más pachotadas del tipo "no voy a dar pruebas de lo que digo porque no vale la pena darle pruebas a quien no quiere entender" o bien "no necesito dar pruebas porque para todo el mundo es evidente que lo que digo es cierto".

Augusto Campos dijo...

pasa amigo luching ke el zoncito de sifuentes no permite comentarios que lo contradigan

todo el mundo sabe eso , dale una chekeada al ocramismo

http://franc.apuntesperuanos.com/tag/Ocramismo

espera nomas porq sifuentes respondera mandando a uno de sus chiquillos

LuchinG dijo...

Pues si él no te responde, al menos te leen los que abren su blog. A mí y a otros más también nos respondió con un chiste, pero es su blog, son sus reglas. Si su nota es hacer chistes, pues habrá que hacerle uno mejor.

JulioR dijo...

¿Y cuál es la finalidad de tu concurso de humor, Luching?

LuchinG dijo...

En el caso específico de lo que acabo de poner en el blog de Ocram, probar si alguien me escucha. En otros casos, defenderme. En la mayor parte del tiempo, pasar un buen rato. Y no es un concurso, es un medio de supervivencia. ¿Sabes qué estoy haciendo en este momento? Liberando adelantos de gastos para la fuerza de ventas que trabaja conmigo; no veo para qué tengo que hacer hígado también en el mundo virtual.

alfredo dijo...

vine a leer acerca de de la autora y veo que los comentarios se desvirtuaron

bueno

solo queria decir que me parecio leer que el cerdo, a pesar de que muchos lo toman como sinonimo de suciedad esto no es del todo cierto

cito a la fuente: "Los cerdos son a menudo asociados con la glotonería y la suciedad; esto último proviene probablemente de su hábito de revolcarse en el lodo o barro que, en realidad, es una actividad de su higiene que contribuye a eliminar parásitos y demás agentes infecciosos alojados sobre la piel. De hecho, el cerdo es, en realidad, uno de los animales más limpios de la granja."