4.7.07

Ese dedo meñique

Intelectuales por una cabeza

No basta con tener una cabeza: hay que saber llevarla sobre los hombros. Todos sabemos que César Vallejo, más que un hombre, y mucho más que una vasta literatura, es una cabeza circunspecta apoyada sobre la palma y los cinco dedos de una mano derecha, que a su vez se apoya en el pomo de un bastón que a su vez es sostenido por una mano izquierda adornada por una sortija de dimensiones extraordinarias.

Si uno observa la fotografía original y completa, en lugar de la edición de busto o de medio cuerpo que suele verse en los libros, descubre que, muy probablemente, sin embargo, el bastón no sea tan largo como para llegar hasta el suelo, lo que quiere decir que la compleja pose vallejiana no sólo es manierista, sino, además, casi de seguro, inútil y poco práctica, al menos si lo que deseaba el poeta era, en efecto, sostener erguida la engominada cabeza sin mayor esfuerzo de los músculos del cuello.

Pero también sabemos que no se trataba de eso: lo que Vallejo buscaba, antes de morirse en París con aguacero y ponerse los húmeros a la mala, y antes también de que le dieran duro con un palo y duro también con una soga, era salir bien en la foto, y salir bien, para un artista, un poeta, un periodista y, en general, un escritor y un intelectual, significaba salir inteligente, o sea, salir pensando.

En la foto, entonces, Vallejo debía dejar en claro que, si bien tenía un cuerpo (y vaya que si no lo hubiera tenido se le habría acabado el tema de la mitad de sus poemas), lo importante, lo crucial en verdad, es que tenía una cabeza, y, en la cabeza, un cerebro, y que todo su cuerpo no era sino el complicado mecanismo que utilizaba para sostener, transportar y disponer en donde fuera requerida, esa cabeza vallejiana cilíndrica y aguileña: su máquina de pensar, por la cual a veces, como es sabido, le salía espuma.

Curiosamente, luego de esa foto, el setenta y tres por ciento de los peruanos dedicados a la escritura o al pensamiento, y el setenta y nueve por ciento de los dedicados a ambas cosas a la vez (es importante la no coincidencia de las cifras) consideran que esa es la única manera viable y plausible de aparecer en una imagen fotográfica. Las cifras las he elaborado yo a lo largo de esta mañana de ocio, y no tienen margen de error.

Así que allí están: brillantes, lúcidos, engrasados y afinados para expresar nociones y conceptos deslumbrantes. Yo también soy uno de ellos, y varios de mis amigos. "¿Cómo hablar del no-yo sin dar un grito?", parecen decirnos desde sus pequeños marquitos impresos sobre el papel del diario, desde la solapa de un libro, desde alguna contratapa.



Imágenes tomadas de Perú 21.



34 comentarios:

Ivan Thays dijo...

Me he reído mucho con este post, Gustavo. Justo el sábado grabé un programa sobre César Vallejo y comentamos lo del puño en el mentón.

Aún sigo muñequeado por el 2-2

Saludos,

IVAN

Pd.- Lo único malo es que mientras leía el post, sin querer, estaba con el codo apoyado en el brazo de la silla y la mano en el mentón pose vallejiana... pero ya me reprimiste.

Ivan Thays dijo...

Me he reído mucho con este post, Gustavo. Justo el sábado grabé un programa sobre César Vallejo y comentamos lo del puño en el mentón.

Aún sigo muñequeado por el 2-2

Saludos,

IVAN

Pd.- Lo único malo es que mientras leía el post, sin querer, estaba con el codo apoyado en el brazo de la silla y la mano en el mentón pose vallejiana... pero ya me reprimiste.

LuchinG dijo...

Que me perdonen tus detractores, pero yo hasta ahora no te he visto posando como no sea para tomarte el pelo a ti mismo. Solicito respetuosamente ver esa foto (para morirme de la risa, por supuesto.)

Anónimo dijo...

El post me parece interesante pero no me queda muy clara la "teoria del baston de Vallejo", teoria que estaria fundamentada en el sgte. parrafo:

"Si uno observa lo fotografía original y completa, en lugar de la edición de busto o de medio cuerpo que suele verse en los libros, descubre que, muy probablemente, sin embargo, el bastón no sea tan largo como para llegar hasta el suelo, lo que quiere decir que la compleja pose vallejiana no sólo es manierista, sino, además, casi de seguro, inútil y poco práctica, al menos si lo que deseaba el poeta era, en efecto, sostener erguida la engominada cabeza sin mayor esfuerzo de los músculos del cuello."

De donde sacas que el baston no sea lo suficientemente largo como para llegar al suelo???? Creo que es parte de tu sana imaginacion, para mi la longitud del baston es justamente lo que le da sentido y sosten (al margen de prendas femeninas) al objeto de esa imagen. Eso significaria que Vallejo en el fondo seria un posero -manierista dices- (al menos en esa foto -porq en realidad todos somos poseros cuando de fotografia se trata-)
El baston se pierde detras de la pierna derecha del vate para posarse en el piso como apoyo al cuerpo. Lo oculto en este caso -repito- es lo que le da sentido a la actitud de la imagen en esa fotografia. Lo contrario nos llevaria a especular sobre las virtudes mimicas y actorales del poeta, lo cual no le veo mucho sentido.
En todo caso pienso que todo descubrimiento es mas que una probabilidad, una certeza y la literatura es mas un mundo de probabilidades que de certezas, a diferencia de lo real, en donde -como en una fotografia- todo pretende ser estatico y cierto.

... dijo...

el bastón sí llega al suelo, por detrás de la pierna. Deberías consultarlo con un experto en Anatomía, si no llegara, sería casi imposible mantener esa postura, con esa determinación... Piensa bien antes de escribir.

Anónimo dijo...

Jajaja. Excelente observación. Una más: ¿me parece o en realidad el dedo que todos ellos, o la mayoría, estira no es el meñique sino el índice?

Muy buena observación

Anónimo dijo...

Anónimo de las 3:27: ¿Y qué si Vallejo era un poco vanidoso? Para mí lo terrible sería encontrar el video donde ensaya durante dos horas la pose adecuada.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Pues yo, después de todos mis cálculos antropométricos, he notado que si ese bastón llegase al piso, una vez que Vallejo se pusiera de pies le llegaría hasta más arriba del ombligo. Y eso es largo para cualquier bastón.

Iván: sobre tu postura al leer el post no te hagas paltas, que yo me dessubrí en la misma posición mientras lo escribía...

juan carrillo dijo...

ja! qué buena observación. me acuerdo que en alguna clase de sociología willy nugent mencionó que, más que una pose cavilante, esa de vallejo era una pose de aburrimiento inexorable. sobre las fotos de los columnistas: bueno, allí es más un error del (o de la) fotógrafo(a) o el(la) editor(a). en definitiva, es él/ella quien sugiere (o debería sugerir) la pose para la publicación. quien diría que todos aquellos posando de la misma manera son "librepensadores"!

jerson dijo...

tanta conjetura cuando lo unico ke hizo Vallejo es SER VALLEJO, tanta vaina

Anónimo dijo...

Creo que Vallejo está encajando el bastón en el talón del zapato. O es un bastón telescópico, a lo Inspector Truquini.

¿Y que tal la foto de Sandro Venturo en Perú21? Parece estar queriendo dominarnos con sus poderes hipnóticos.

Anónimo dijo...

Anonimo de las 4:02, no me he percatado haber escrito que Vallejo era vanidoso. Mi observacion iba mas a lo visual que a lo psiquico pero ya que se habla de la vanidad del poeta, no podria imaginar a un artista que no lo sea, en fin ¿que tiene que ver todo esto con el tamaño del baston de Vallejo? o acaso alguien se anima a comparar esa imagen de Vallejo con la de Alfredo Bullard...

Anónimo dijo...

El tema fue tratado también por Jaime Bedoya hace algunos años, en una columna ("Pronósticos 2004, 8/01/2004) en la que además destacaba esa tendencia a la "opinionitis":

"FEBRERO/MARZO.-
Un verano habitual, signado por los previsibles desastres naturales de provincia que concitan el esporádico interés de los veranenantes de Asia durante
almuerzos frente al televisor, establece el contexto ideal para que el año se perfile como aquél en que todo el mundo tiene algo que decir sobre absolutamente todo, opinión que por añadidura el mundo necesita conocer con urgencia. En efecto, la inveterada muletilla del "yo pienso de que" empieza a anteceder el 57% de las conversaciones amicales, siendo seguida por su variante menos invasiva, el "a mí me parece" (22%). En las páginas de los diarios las columnas de opinión proliferan como setas en un húmedo bosque de Normandía, invadiendo inclusive hasta la página de defunciones con simpáticas divagaciones personales sobre una temática inagotable. Corren igual suerte multiplicadora las fotos de los autores de estas columnas, siempre en la acostumbrada pose tipo Vallejo aburrido en Montparnasse, postura clásica que debido a la mano en el mentón popularmente se conoce como "estoy pensando".

Anónimo dijo...

muy simpatico tu posting. el baston en realidad deberia pasar por detras de la pierna, pero no se ve su sombra, si alquien se anima a calcular el angulo del baston a lo mejor deberia verse un pedazo por detras del zapato. en todo caso pareceria ser un baston bastante largo.
Carmen Rosa

Anónimo dijo...

La foto de Vallejo que muestras, Gustavo, esta cortada, si observas hay un sombrero que no se sabe quien esta sosteniendo. Esta foto fue tomada en el Parque de Versalles, en el verano de 1929 por Juan Domingo Cordoba, el sombrero es sostenido por Georgette Philippart -la mujer del vate- y si desean ver la foto completa pueden visitar esta pagina: http://www.andes.missouri.edu/andes/Especiales/CALVallejo/CAL_Vallejo.html

Slds, anonimo de las 3y27

Anónimo dijo...

Cuando era niño en mi colegio había una foto de Vallejp en la pose clásica que decía abajo: "Hay, hermanos, mucho que hacer." Me imaginaba que el tipo estaba cansadísimo, porque yo leía la frase "¡Ay, hermanos.... mucho qué hacer!"

Anónimo dijo...

Gustavo: Tienes razón en casi todo lo que dices en tu post, menos en la conclusión final: no son nuestros intelectuales quienes “consideran que esa es la única manera viable y plausible de aparecer en una imagen fotográfica” sino los propios fotógrafos. Y lo digo con conocimiento de causa, porque también tengo una columna periodística con una foto mía en una pose similar. Cuando me llamaron del diario para que me tomen la foto lo primero que le dije al fotógrafo fue que no quería salir a lo “vallejo” como todos los demás. Así que probamos diferentes alternativas (unas cuatro), pero finalmente el fotógrafo propuso que me lleve la mano a la cara, como si estuviera pensando. Le hice caso, sólo por demostrarle que respeto su opinión profesional al respecto. Cuando apareció la columna en el diario, no me sorprendió que la foto escogida fuera precisamente la última, la “vallejiana”.

Juancho dijo...

La aclaración del anonimo de las 12:22 me hace recordar un post en otro blog de literatura donde discutian sobre las caratulas mas feas. Entre ellas estaba la de "...Erendira y su desalmada abuela" Alguien comentó: que tenia que hacer una estrella de mar junto a un hongo de sombrero ?esos que aparecen en los bosques europeos junto a blancanieves. Otros comentarios "filosofaban" acerca de cual era la intencion de Garcia Marquez de unir un ser terrestre con otro marino y seguian las profundas reflexiones de los intelectuales. En el fondo no era ningun hongo tipo sombrero sinó una anemona, estas que abundan en los arrecifes marinos. Obviamente varias escenas del libro se desarrollan en ambientes costeros y marinos.

Anónimo Muerdemeñique dijo...

Anónimo de las 12:22: Pero igual atracaste. Un pata me dice que los fotógrafos te tratan como si estuvieran haciéndote un favor al ponerte en un periódico. Son ellos los que necesitan la foto, no uno. No hay que tenerle miedo a mandar a alguien a rodar, por más profesional que sea.

Mario Walter dijo...

Una de las obervaciones mas entretenidas que me han hecho matar de risa.

F dijo...

las peores 'poses' de artista que vi, son las fotografías que aparecieron en la revista Vórtice número 3 ó 4 (no recuerdo bien) de Alonso Cueto forzadas hasta el ridículo.


(en la número 1 aparece Thays diciendo que Pizarnik le salvo la vida con eso de 'puedo hacer el amor con el silencio' bah.)

Anónimo dijo...

Creo que es una cuestión de proporción. Hay quienes posan porque lo consideran un hecho inevitable de la difusion de su obra, y otros porque les encanta. La única forma de saber quién es quién es conociéndolos en persona. O contar la cantidad de veces en que se aparecen sin que los llamen.

Anónimo dijo...

Gustavo, resulta preocupante la forma en que empieza a manipularse la censura a Piero Quijano:

"""el crítico literario Juan Zevallos Aguilar acaba de proponer (incluyo aquí su opinión con algunas correcciones suyas) que "se podría interpretar la propuesta del dibujo de Piero Quijano conectándola con la definición de guerra popular del escritor Oswaldo Reynoso. En la entrevista que le hicieron los responsables de la revista Casa de citas 4 (2007), el autor de En octubre no hay milagros declaró: 'A esos años [1980-1992] yo les doy el nombre de guerra popular, porque hubo guerra: enfrentamiento de facciones armadas –como dice la R[eal] A[cademia] E[spañola]- que puede ser interna o de un país contra otro. Popular porque murieron los jóvenes de menores recursos y los mayores enfrentamientos se dieron en las provincias más pobres del Perú'". Zevallos Aguilar a su vez sostiene que "los rasgos fenotípicos de los soldados que clavan la bayoneta también son andinos. Así, Piero Quijano esta retrabajando el hecho de que en los grandes momentos decisivos de la historia del Perú, las mayores luchas siempre han sido interétnicas""""".

Jorge Riveros Cayo dijo...

Qué weeena!

Quizás Vallejo era posero (o como lo dice Faverón más políticamente correcto, "manierista"). Da lo mismo. ¿Quién no lo es? Vallejo es Vallejo, con bastón corto o largo.

Curioso que casi todo los columnistas de Perú 21 tengan una postura similar en la foto. Quizás crean que con ese aire de "seriedad intelectual" les creamos más lo que escriben.

Gustavo, me has hecho acordar -más bien- de la postura inusual que tenías cuando chambeabas en Somos. Tu mano derecha sosteniendo la cabeza por detrás. ¿La sigues teniendo? Un abrazo, Jorge

Catalina dijo...

Si el bastón llega o no al piso, en realidad es lo de menos. Tal vez Vallejo fuera un posero (como muchos), pero a estas alturas del partido, ¡qué más da! Eso sí, detesto las poses vallejianas de todos los columnistas, con mil y un variaciones.
La que menos me gusta es la de Mariella Balbi y Francisco Eguiguren. Ojo,sólo la pose.
Me gustó mucho este post.

Jen dijo...

la postura más retorcida que he visto, fancamente. yo en realidad me acordé del cara de poeta, mezcla de vallejo, de heraud y de lorca.

Domingo Martínez dijo...

Independientemente de las poses de los periodistas y de la opinión sobre los motivos del poeta, creo que es incorrecta la hipótesis de que Vallejo estaría sosteniendo el bastón y no al revés. El bastón es de un tamaño perfectamente normal, como se puede ver en una foto tomada por Georgette ese mismo día.

Pueden ver ambas fotos, íntegras, en esta página, y sacar sus propias y quizá mejor informadas conclusiones.

Saludos,

Domingo Martínez
www.ciberayllu.org

Guillermo dijo...

Quizas es solo impresion mia, pero me parece que Vallejo solo queria aparecer aburrido. O quizas es solo que no me lo puedo imaginar vanidoso... lo que por otro lado no importaria como bien dicen.

Jorge Riveros Cayo dijo...

"la postura más retorcida que he visto, fancamente. yo en realidad me acordé del cara de poeta, mezcla de vallejo, de heraud y de loca."

Ya pe, chata, como le dices "loca" a cara de poeta...

Jen dijo...

ches, qué diría freud de este acto fallido. la postura retorcida era la de gustavo, y la loca era lorca no care de poeta, aunque ya ni sé

juancho dijo...

que pasó con mi comentario del domingo. No lo pusiste porque otra vez quedaste como cazador cazado?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

¿Qué comentario?

juancho dijo...

Ahi va de nuevo.
1. La foto que colocaste tambien es recortada pero no tanto. En ese contexto Vallejo parece mas aburrido o cansado que posero.
2. El bastón si llega al suelo, se ve en la segunda foto que cita Domingo Martinez.
3. la primera vez que aqui y vi la imagen cuadrada en miniatura de un hombrecito sentado en un banco con que identificas tu Blog, me recordó inmediatamente a Vallejo sentado en su poyo.

Anónimo dijo...

pero lorca y loca no eran lo mismo?