13.7.07

Los raros

Los idiosincrásicos y el anticanon

En 1893, Rubén Darío (establecido en Buenos Aires tras un viaje a Francia) empezó a componer los artículos de prensa que luego reunió en libro bajo el título de Los raros: lecturas, ensayos y semblanzas sobre una variopinta selección de escritores que desde hacía tiempo revolucionaban y convulsionaban las letras europeas.

Los "raros" de
Darío no eran sólo nativos del viejo continente: junto a Ibsen, Verlaine, Leconte de Lisle, Bloy o Lautréamont, había nombres como el del bostoniano Edgar Alan Poe, llegado al francés por intervención poco menos que divina (o diabólica): las traducciones de Charles Baudelaire.

¿Cuáles eran los puntos en común entre escritores como Poe, Ibsen y Bloy? Probablemente, no muchos: cuando Darío los agrupa, lo hace más en función de sus idiosincrasias que pensando en sus similitudes: los "raros" son escritores que iban mellando cada cual de modo diverso y privado una columna distinta en el templo tradicional de los cánones occidentales.

Darío, dicho sea de paso, compuso con esos ensayos un libro discutible y no sólidamente argumentado, hasta tal punto que hoy algunos estudiosos dudan de que haya leído a todos los autores a los que aludía: al respecto escribió de manera interesante la crítica Sidonia Taupin allá por 1959 en la revista Comparative Literature.

Pero quiénes somos nosotros para dudar de Darío. Por el contrario: tomemos su término y mantengamos su idea: después de todo, no son pocos quienes en América Latina tienen un cariño especial por "los raros" de nuestra historia literaria.

Iván Thays, por ejemplo, usa el término con frecuencia, y se especializa en promover la lectura de algunos "raros" peruanos, como su admirado Gastón Fernández. El escritor Héctor Libertella
publicó hace años un libro llamado "Once relatos argentinos del siglo veinte", una antología de cuentos que era toda una propuesta para la alineación del
canon raro rioplatense: Copi, Wilcock, Lamborghini, etc.

Me pregunto si habrá cómo detectar con cierta precisión a los miembros de esa nómina en las letras de América Latina: quizá, cuando cada uno de nosotros usa el término, lo hace teniendo en mente rasgos diferentes.

¿Quienes son "los raros" para mí? Sus estilos son distintos pero suelen producir textos que parecen versiones psicóticas del derroche barroco; con frecuencia sus historias son violentas e incluso crueles y parte de su violencia viene de la ferocidad formal de su escritura; a uno le tienta decir que la tedencia paródica es un rasgo común, pero se trata de un parodia que reemplaza la distancia irónica por la excesiva cercanía del delirio o la paranoia.

¿En quiénes pienso? En autores como los uruguayos Felisberto Hernández, Horacio Quiroga y Mario Levrero; los argentinos Roberto Arlt, Macedonio Fernández, Eduardo Holmberg, Santiago Dabove, Copi, Héctor Libertella, Rodolfo Wilcock, Osvaldo Lamborghini, César Aira, Luisa Valenzuela, Alejandra Pizarnik; los cubanos Virgilio Piñera, Severo Sarduy y Calvert Casey; el colombiano Andrés Caicedo; los ecuatorianos Pablo Palacio y Humberto Salvador; los chilenos Juan Emar y Héctor Pinochet, etc, etc.

¿Cuál será la lista de "los raros" en las letras peruanas? El Alberto Hidalgo de las crónicas hepáticas y los cuentos descalabrados tendría que estar allí, junto a Clemente Palma. ¿Quién más estaría en esa incierta secuencia, en esa otra tradición de la ruptura?

Imagen: con esa pinta, tenía cara para llamar "raros" a los demás: Rubén Darío.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

para mi Borges es mas "raro" que buena parte de los autores de tu lista -entre cuyos autores hay muy poco en comun.

Anónimo dijo...

Es equivocada la denominación de "raro", es peyorativa, y al mismo tiempo oculta lo que exite detrás de un "raro", por lo general un escritor muy original que la crítica no puede juzgar porque no tiene instrumentos teóricos para hacerlo. Porque es un escritor que propone un mundo NUEVO. Nuevos temas, un tratamiento de los mismos no antes visto. Un escritor que casi no tiene antecedentes en la literatura de un país. Sería absurdo calificar de "raro" al más "raro" de los escritores de la literatura universal, que es al mismo tiempo el más grande escritor del siglo XX. Franz Kafka.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Pues si es rara, para comenzar, no la uses. De todas maneras, la manera en que lo defines es bastante poco útil: ¿"un escritor que propone un mundo nuevo"? O sea que según tú simplmente estamos hablando de escritores originales, en el sentido contemporáneo. No creo que esa sea la idea. Y no sé por dónde empezar a enumerarte los miles de ejemplares con que la crítica ha respondido a la obra de Kafka. ¿De dónde sale eso de que la crítica "no tiene instrumentos teóricos para hacerlo"? ¿Puedes explicarlo? ¿Quizá puedes poner un ejemplo que ilustre lo que dices? ¿Qué cosa de qué texto de Kafka resulta o resultó incomprensible para "la crítica"?

Tanque de Casma dijo...

Aunque la forma que se define a los raros es un poco vaga, creo que podría encajar en esa definición el iquiqueño peruano José Antonio Román, autor de una novela bien peculiar llamada Fracaso. También puede entrar José María de la Jara, autor de una novela a lo Alejandro Dumas ambientada en el Perú preguerra del Pacífico. Ambos ejemplos vistos, claro, por el lado anticanon, lo no usual.
(Me alegro que te estés reconciliando con el bueno de Clemente, aunque sea de a poquitos)

Anónimo dijo...

Señor Faveron. Le respondí y usted no posteó mi respuesta. Así es dficil establecer un debate alturado. No se trata de ganar o de perder sino de intercambiar ideas. ¿no lo cree usted?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Anónimo: ¿¿¿¿...????

Ernesto: pero si yo nunca me he peleado con Palma...

Tanque de Casma dijo...

Claro. Y eso de ilustrar tu post ¿A quién sacarías del canon peruano? con fotomontaje de Clemente Palma es una chanza entre patas.
Un abrazo
ECG

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Bueno, pero si tengo una foto de Clemente Palma, esa ya es una señal.

Mario Cossío dijo...

Dos raros más, el primero es el negro Gálvez Ronceros, con un formato inusual de cuentos (hablo de "Monólogo") y otro, argentino, inusual y poco recordado es Murena (Herrschaft en particular)

Anónimo dijo...

Estimado Gustavo, ya que mencionas esa interesante galeria de "raros" y en particular al colombiano Andres Caicedo, entre otros, y a quien cada cierto tiempo, releo siempre con la misma intensidad y como si fuera la primera vez; seria interesante que te sueltes algunas lineas sobre este "rarazo" imprescindible de nuestra literatura hispanoamericana: Andres Caicedo.
Slds.

Kitsune dijo...

Definitivamente Clemente Palma sería el raro más raro de los peruanos. uizá podríamos considerar también a Valdelomar, no?

Anónimo dijo...

No te olvides entre los raros uruguayos de Herrera y Reissig. Ese es el más raro de los raros del cambio de siglo y un poeta extraordinario.