9.8.07

El intelectual veleta

Un personaje que todos conocemos

Hace unas semanas compartí con los transeúntes de este puente un pequeño texto de Thomas Bernhard, originalmente aparecido en su libro El imitador de voces. Aquí va otro, dedicado con mucho cariño a medio mundo académico y un poquito más. La traducción, nuevamente, es dudosa y mía, hecha inglés mediante.

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Carácter

En Viena habíamos invitado a cenar a un así llamado
scholar con el objetivo de que nos pusiera al día acerca de las modas del mundo intelectual y el mundo artístico, algo sobre lo cual habíamos tenido siempre el más vivo interés. De cualquier manera, en lugar de satisfacer nuestro deseo de adquirir un mayor conocimiento de filosofía, literatura y arte, el scholar, un reconocido profesor de la Universidad de Viena, usó nuestra invitación con el solo propósito de ilustrarrnos acerca de lo que, en su opinión, era el mal carácter de aquel colega suyo que recientemente había publicado un libro sobre el mismo tema que ha sido objeto de los estudios de toda una vida de nuestro invitado. Al día siguiente, nuestro invitado estuvo en casa de uno de nuestros amigos, quien es a su vez amigo del profesor al cual nuestro invitado había menospreciado del modo más vil la tarde anterior, y en esa nueva reunión el invitado no dudo en afirmar que su rival ocupaba el lugar preeminente, por encima de todos los demás en su campo, no sólo en lo que respecta a su carácter, sino también en lo relativo a su trabajo académico.
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¿Qué puedo agregar? Sólo que lamento que Bernhard no haya dado nombres propios, porque puedo jurar, no importa cuán anacrónica y absurda resulte mi aseveración, que yo a esa pesona la conozco. Y bajo varios nombres.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

¿A medio mundo académico? A medio planeta, dirás.

Anónimo dijo...

lo que ya se hace insoportable es el intelectual que escribe en medios tradicionales y en páginas web con seudónimo. Si no puede sobonear a sus amigos en un lado, lo hace en el otro. Qué asco!

Anónimo dijo...

Por qué no posteas esta entrevista al poeta subterráneo Rodolfo Ybarra que hiciera el señor Coral hace unos días. Aquí sí hay buena crítica señores.


URGENTE: Entrevista al poeta Rodolfo Ybarra
x Victor Coral

Posteo sin cambio ni corrección alguna una interesante entrevista con el poeta y compañero de ruta generacional Rodolfo Ybarra (Ruptura de Heje, Vómitos), quien estrena blog personalísimo y de crítica extrema. Ojo con sus declaraciones sobre los autodenominados "blogs informativos", la poesía de los 90 y la política actual. Controversial y honesto.




Sobre el blog y la blogósfera:




-¿Para qué sacar un blog ahora?

Entiendo los usos “comunes” del blog, desde el informativo hasta el de enfrentamiento político o cultural. En mi caso, simplemente era -es- el de consignar mis ideas y ordenar mi trabajo, por lo mismo que mi paso de la máquina de escribir a la computadora no es tan lejano, casi comparto las dos herramientas y a veces hasta se me hace más fácil escribir a puño y letra. Otros lo usan como diario o como mecanismo publicitario, sobre todo los que tienen ideas o fines editoriales; para mí un blog no es ni más ni menos que eso, un lugar de anotaciones y de “juegos”, de versiones y perversiones y también, por supuesto, un recipiente de opinión.

-¿Qué opinas de la blogósfera peruana actualmente, en especial la relacionada con la literatura?

Creo que la mayoría de bloggers no quiere hacerse problemas y terminan siendo lugares comunes de información; al día, sí, pero cuyos principios se encuentran secuestrados por el afán de quedar bien con todos. Hay opiniones literarias respetables de bloggers que no necesariamente pasan por el cernidor político-racional, y estoy hablando ontológicamente, es decir, pareciera que nadie quiere impregnar con otro tipo de ideas sus opiniones literarias, cayendo en un purismo agobiante, donde tratan de “limpiar” a toda costa sus excrecencias literarias. Entonces te topas con una frialdad letrística que roza con lo culterano, una crítica que es capaz de una perfección plastificada, pero sin signos de exclamación que llega a confundir categorías y termina calificando de panfletaria una obra de raíz política o viceversa como ha ocurrido a su manera con varias novelas o cuentos de tinte “izquierdozo” y que mantiene en la mordaza a muchos escritores obligados de alguna manera a barajar sus opciones políticas o bajarlas de tono para ser aceptado por los controladores literarios.

- ¿Crees que los blogs y el internet lograrán mantenerse al margen de los hilos del poder?

No por mucho tiempo, por eso es necesario afianzar estos medios que están creando a su vez un nuevo poder (Blog’s power); por ahora no existe una reglamentación jurídica sobre este tipo particular de informativo y me estoy refiriendo a los contenidos, los que imagino se están ideando o están en proceso, y es posible que pase lo que ocurrió con los periódicos en Estados Unidos cuando el dinero era inyectado con fines comerciales. O aparece alguien con poca ética y mucho capital. tipo Randolph Hearst que introdujo el periodismo amarillo creando las bases para ver lo que estamos viendo hoy en día: medios de comunicación que sirven genuflexos al poder y a los cuales solo les interesa engordar sus cuentas bancarias en base a mentiras, sexo y balazos y a que llaman información pura o independiente. Y la información no puede ser independiente ni pura, mucho menos cuando el que te la cuenta (emisor) responde a intereses comerciales o recibe un sueldo o algún tipo de ganancia que no podemos ver pero que percibimos.

-Hace un tiempo tuviste una polémica sobre la situación de la poesía peruana en un blog. Me pareció que fuiste malinterpretado en ciertos puntos. ¿Tienes algo que decir?

Me parece natural. No le tengo fobia ni rehuyo a la polémica, siempre y cuando ésta sea respetuosa y tenga como punto de referencia –no único- una temática en debate. Ya estamos cansados del insulto gratuito y las adjetivaciones para descalificar y “desarmar” al rival. Entiendo que mis posturas tiendan a la mal interpretación, no me sorprende, ya que la sencillez por ratos me es esquiva, ya quisiera yo encontrar la claridad permanente y perpetua de Tu Fu o Li Tai Po; mientras tanto uno es como es y se construye con las (i)limitaciones y con lo perfectible que puede ser el razonamiento. Ahora hay algo claro en todo esto y es que los detractores están a la orden del día esperando que te resbales en una cáscara de plátano para echar a reír a carcajadas, así por ejemplo en un artículo de respuesta a Ñaupari anoté fallidamente el apellido “Bombona” y se me vino el mundo abajo y hasta tuvieron a mal en calificarme en son de sorna como “cultísimo” así y con comillas, a lo que preferí callar. Pero ahora que puedo responder diré que Luis Alberto Sánchez también anotaba equívocamente el apellido con “B” y no con “F” que es como corresponde, pero bueno uno se remite a sus textos y definitivamente no existe lo infalible. Además, la mala interpretación se puede reducir también a falta de comprensión de lectura en la que estamos reventando los cuadros estadísticos regionales, y entonces ahí sí, no es mi problema que me malinterpreten o se quejen de la falta de claridad, hay que aprender a leer entre líneas y entre palabras y hay que aprender a leer dejando los prejuicios a un costado.

-¿Qué opinas de los blogs llamados informativos, que se restringen a "informar objetivamente" y callan frente a las censuras y otras basura?

Creo que los blogs informativos, no como medio sino como género, debieran dejar el paraguas a un lado y mojarse con el resto. Es fácil entender que aquel que no quiere opinar es porque tiene una postura cuestionable (se entiende reaccionario o draconiano, o lo que es peor acomodaticio) o porque su convicción político-literaria no es muy “entonada” o no tiene las cosas claras; entonces es fácil convertirse en pizarra o en cartel, copiando textos de otros lados y pegándolo en el suyo, revisando la agenda literaria de aquí o de allá y apresurándose en recolectar opiniones sobre algún libro de moda o best seller en una suerte de collage literario o porciúncula, tratando de conservar las “buenas relaciones” con tirios y troyanos. Y todo bien claro, y entonces es fácil ser invitado a Chile o a España o a cualquier otro país, porque no se representa ningún peligro y más bien fungen de fuelles publicitarias y de felonías realmente ridículas.


Sobre poesía:

-Es difícil aislar una sola línea de acción en tu producción; sin embargo, no parece importarte los parámetros de la poesía socialmente aceptada. Tal vez ni siquiera busques llegar a muchos lectores. Lo que me lleva a ubicarte en las antípodas de poetas como Antonio Cisneros y José Watanabe, por poner solo dos ejemplos.

No sé si antípoda, ello implicaría una polarización innecesaria y enfrentada o como en una pila única en donde conviven por oposición lo positivo y lo negativo, y yo me he dado cuenta en el diario vivir de que esto no es así, uno tiende a lo natural, a escribir y vivir en lo natural sin preocuparse por lo reversible que pueda ser el mundo poético o los antígenos que puedas hallar en el camino (felizmente ando con mis antihistamínicos). Uno va descubriendo que el mundo está plagado, como en los juegos infantiles, de buenos y malos, no precisamente –o por ello- dicotómico, sino diferenciado y áspero con más polos que el positrón o el electrón, en el que definitivamente tienes que optar o crear tu propio frente de batalla, tu propio polo o simplemente aislarte sin necesariamente ser neutral; o condenarte al destierro sin ir a ninguna parte.

De otro lado, para explicar mi lejanía de una oficialidad poética debo decir que mi caso poético no es a voluntad, o no se monitorea con el lado conciente y más bien es directamente proporcional al parasimpático. Siempre me ha parecido que escribo para otro que a su vez soy yo mismo. La reinvención de mis yoes al igual que la reinvención de mi escritura pasa por continuos procesos cognoscitivos que casi siempre hallan su cumbre en una crisis de la cual no puedo salir sino publicando, aunque esto sea a veces un acto solitario o pequeñas ediciones para los amigos o para un entorno reducido que licencie la fotostática. Creo que la “poesía” socialmente vista es aquella que tiene como punto de apoyo una plantilla; me explico: unos cuantos epígrafes relativos al tema, versos no tan largos, unos cuantos capítulos (no más de cinco), un colofón y un lenguaje claro –conciso o no- que te deje explicar lo que estás queriendo decir. En resumidas cuentas: lo que te piden en cualquier concurso de poesía con métrica o sin ella, lo que quiere el mercado: amor fresa o dolor con analgésicos, algo que se pueda consumir mientras se mira la película del domingo, al lado del pop corn y del perro, nada grave en qué pensar o hacerse problemas. ¿Eso es poesía?

-El padrinazgo es el signo de estos tiempos. Si un poeta o escritor joven no tiene a un tío que hable bien de él, cree no estar en nada. Otro rasgo es la experimentación vacía y la falta de reflexión sobre el propio quehacer poético.

El padrinazgo es un síntoma de la decadencia y la pérdida absoluta no solo de los valores sino también de la realidad donde la percepción de lo concreto naufraga y se pierde en un oropel, un empapelado de la verdad. El arte hace mucho tiempo dejó de valer por sí mismo, tal parece que el libre mercado ha barrido con todos estos conceptos, ahora es necesario ir con una recomendación o una foneada previa al director del periódico para que te hagan caso o te tomen en cuenta, o si tienes en efectivo –que sería “lo mejor”- puedes alquilarte (o pagar en letras) un par de críticos o una columna con reseña y fotos incluidas y cuatro “sapiencias” que digan que tu obra “está entre lo mejor”. Esta mecánica de exaltación y falso reconocimiento crea una espuma espesa, un bluff, una ilusión patológica y maniquea a la vez que refuerza valores axiomáticos o culturales falsos y perniciosos. El nepotismo está de moda y rige en todos los niveles, y todo ello se funde con una especie de justificación intelectual, donde el creador cree que todo lo que hace está bien y “merece” reconocimiento y aceptación, hay un delirio poético y nece(si)dad por alcanzar la fama o el encumbramiento literario. Conozco de muchos casos patéticos como el de un poeta que perseguía día y noche a González Vigíl hasta que logró con el artificio de “libro inédito” que lo incluyera en su famosa antología, y todo esto sin haber publicado nada. Realmente nos da vergüenza ajena.

Los poetas nuevos ya no crean en el sentido más puro de la palabra, solo recrean temáticas, lenguajes, posturas, se mueven de forma parametrada con anteojeras y enyesados, es difícil hallar a alguien que se aleje de estos cánones. Hay como tres o cuatro rubros o conjuntos de poesía en los cuales los poetas jóvenes hallan sus propias respuestas, hay una ociosidad reaccionaria. Es raro hallar un poeta insular o categóricamente novedoso, creo que en ese aspecto solo quedan dos o tres nombres y uno de ellos es el de Mónica Belevan.

-Te doy algunos nombres de tu generación y me los defines estrictamente desde el punto de vista poético:



Entiendo que toda definición lleva una carga política, filosófica, etc., aun así voy a tratar de ceñirme a lo planteado, aunque sé que voy a fracasar.

Roxana Crisólogo: Con el antiguo método marxista podría decir que a veces hay una buena posición de clase, de los primitivos poemas de Roxana publicadas en la plaquette de Noble Katerva a los últimos que he leído en otra plaquette (curioso este asunto) que me pasaron hace poco con el nombre de “Trenes” (2007). Notamos que hay una madurez de lectura y de vida, un enraizamiento con lo planteado en la primera juventud.
De otro lado y para ponerme del lado del diablo, podría decir que la temática expresionista-social apunta a lo seguro (¡ese ensimismamiento de la fórmula!) y no se atreve (o no quiere por un comfort poético) a dar los pasos en la cuerda del equilibrista, la prueba de fuego, y no porque carezca de talento o elementos que le hagan frenar o acelerar la velocidad, sino porque la influencia de generaciones anteriores como la de Tulio Mora o la de Domingo de Ramos ha cavado mucho en su interior, hay una complacencia por este tipo de poéticas que son muy decorosas, rítmicas y seductoras. Eso sí, Roxana, tiene textos bien logrados y antológicos; a veces vendarse los ojos y caminar sin miedo a ser atropellado nos ayuda a encontrar el camino que casi siempre sale del interior y termina en el interior. Le tengo mucha fe a Roxana-poeta y admiro su trabajo social y su perseverancia poética.

JC. Yrigoyen: Empiezo con unas palabras de Montalbetti anotadas en “Los Días y Las Noches”, libro compilatorio de Yrigoyen: “El trabajo del verso, si se toma en serio: no revelar nada, sino rebelar todo” las corridas son mías, entonces entiendo que el poeta no necesita de un “Libro de las Señales” ni de “Lesley Gore en el Infierno” para asestarnos un martillazo en la cabeza mismo Clímaco Basombrío y entregarnos una propuesta que cree entender a la perfección Montalbetti poniendo como ejemplo “Instrucciones para leer algo que ha sido inscrito en nuestras espaldas” y a lo que recomienda el natural uso del espejo, pero se olvida que uno puede arrancarse la piel y leer con dolor lo que había escrito ahí, lo otro sería una flojera y una cobardía muy alejado del valiente y demoledor poeta que pretende exhumar cada cierto tiempo el señor Yrigoyen. Entiendo que una seguridad poética –¿o editorial?- no necesita de prólogos o postfacios o artículos endosadas que ensalcen el texto y que este uso es más bien cuando el que escribe no se siente seguro de sí mismo, entonces le coloca los tabiques a la mesa para que no se caiga o se busca de un buen carpintero o crítico literario o poeta de renombre para sellar el asunto, y listo, las demás críticas a favor o en contra no importan mucho y se pierden en el anonimato. Y sin embargo esto nos está avisando de una nerviosidad poética, de una inmadurez por aceptarse como poeta solo con el discurso hecho. Y uno termina por percibir que detrás de una actitud hay un texto y un metatexto que no se lee, una poética que tiembla y grita a voces por ser aceptada y afirmada, y la grandeza de una poesía empieza justamente cuando no hay nada que gritar, cuando el vacío devora nuestra necesidad por apuntar lo que siempre estuvo ahí y solo está el espejo o una lata vacía de atún en la que nos veremos las caras después de cientos de noches sin dormir buscando la palabra que se cierra y se abre en el libro que no alcanzaremos a escribir. ¿Acaso una voz homosexual tendría que ser aceptada por el solo hecho de serlo?

Diego Otero: Su lenguaje coloquial me parece aceptable hasta cierto punto, aunque no hay mucha coherencia cuando cree diferir con Cisneros o con Hinostroza y no hay muchas pautas que nos digan que su poética se dispara por otros canales, en todo caso “el tiempo/ es una cosa que ríe/como un lobo” pero como un lobo autófago, y yo preguntaría qué ha cambiado desde “Cinema Fulgor” a “Temporal”.

Monserrat Alvarez: De adolescente la vi lanzar poemas desde un árbol, era en esos tiempos y ya con “Zona Dark” una propuesta literaria que se imponía desde lo underground. Leí luego otros trabajos de ella como la supuesta ¿nouvelle? “Espero mi Turno” que ella misma se encargó de generar la duda con las interrogantes y donde había una marcada influencia del maestro Lovecraft. Definitivamente su poética trabaja con una fuerza interior que ha ido domeñando y domesticando a latigazos.

Miguel Ildefonso: Es quizás el más dotado y ambicioso en el sentido literario de nuestra generación, aunque sus propuestas narrativas tengan necesariamente que encerrarse dentro de su obra poética. En su poesía in reducto hay una suerte de aliento cansino, lo que no había en sus primeras producciones. El rediseño se hace necesario, creo que su talento puede –y debe- revertir a la costumbre. En general creo que Miguel es lo suficientemente avizor para entender que una poética conducida con mano de hierro se hace tradición o entra en la tercera edad, pero jamás se queda en el camino, solo la mala poesía se queda en el camino y ésta, la de Miguel, dista mucho de serlo. En todo caso, el poeta está en constante producción y eso le da la frescura y el training necesario para avanzar los tramos que le esperan y que modestamente esperamos todos los escribidores de poesía.

Rubén Quiroz: Es contradictorio hablar de Rubén, primero porque es un amigo, segundo porque no está presente y tercero porque su obra, desde “El Juego de los Escondite”, que ahora desconoce, hasta su reciente libro “Médula” -reeditado en España-, ha transitado y transita entre dos paredes bien definidas: primero la innovación y el riesgo, y luego la tradición y la seguridad de un camino, sino en demasía transitado por lo menos con videncia de no tropezar y caer. Definitivamente hasta ahora Rotación, que en un principio fue “La Rotación de La Tierra”, es lo mejor que ha producido, la polifonía y el desasosiego se entremezclan en una cruzada revuelta de textos que logran el orden atreviéndose al caos, aparte de la magia de las horas que avanzan con los textos y pre-textos donde todo se acerca irremediablemente a su final (00 horas) o a su inicio superlativo, pretérito o futurológico.

-¿A qué poetas te sientes particularmente ligado, digamos que de los setenta en adelante? Te doy nombres referenciales: Enrique Verástegui, Enrique Sánchez Hernani, Maria Emilia Cornejo, Domingo de Ramos.

Ligado en el sentido de “ligas interdisciplinarias” sí, con algunos de los mencionados, mas no ligados en el sentido umbilical o dependiente, creo que hablamos mejor de una influencia natural u ocasional o una influencia por cercanía geográfica más no vocativa o forzada: una influencia irradiada, eso está mejor. Creo que de repente el primer Verástegui, el lúdico, el que quería encontrar o construir una teoría de la cual sostenerse. El de los “Extramuros del Mundo” y el “Motor del Deseo” es el más próximo, hemos conversado mucho y debatido sobre música y cuestiones extraliterarias hasta la tozudez, ahora obviamente después que dijo en un periódico algo sobre invadir Chile no tengo nada que decir. Róger Santiváñez me sigue pareciendo vital, creo que hay muchos vasos comunicantes y es un poeta que ha venido de menos a más, trabajando infructuosamente, deteniéndose solo para recuperar el aliento; me identifico con su locura literaria (“Symbol”) y su pulsión, y me ligan a él no solo las calles sino lo lumpen y lo proletario. Aunque parezca raro, también me siento ligado a poetas como José Pancorvo, Gonzalo Portals, Rafael Espinoza, Carlos Carnero y demás poetas lúcidos a los que no les interesa para nada las vitrinas literarias, algunos con la excusa de que padecen de “pánico escénico” pero yo sé que es algo más que una patología, una forma de vida.

Otros temas:

-Últimamente se habla mucho de una nueva hornada de narradores jóvenes. ¿Qué opinión tienes de este fenómeno, es creado por intereses o responde a una realidad?


Creo que los dos tópicos se entremezclan, por un lado la necesidad de las editoriales jóvenes de lanzar al fuego o a la boca del león a nóveles aprendices de brujo, con el fin de marketear un sello o un determinado tipo de literatura, y, de otro lado, la necesidad de jóvenes narradores no necesariamente malos, por hacer público su trabajo; ahí se encuentran el hambre y la necesidad y conviven a veces en una situación penosa. Salvo los casos donde un buen narrador se encuentra con una buena editorial, generalmente este tipo de bodas no logra una permanencia alargada, creo yo porque es difícil mantener la calidad tanto de uno como de otro. No quisiera mencionar a nadie porque soy amigo de muchos jóvenes narradores, cuentistas unos y potenciales novelistas otros, y es mejor que se den cuenta por sus propios medios de que todo se logra con el tiempo y con mucho sacrificio y sobre todo con mucha lectura. Al principio es mejor estar alejado de todo y curtir el espíritu en la soledad y en el autismo.

-¿Cuáles son los cinco últimos libros que has leído, y qué te han parecido?

Bueno, mis lecturas te van a parecer un poco licuefactas, todistas, o si se quiere aberrantes. Empiezo por una novela que aún no ha sido publicada y ya ha tenido una mención importante en los ensayos de Miguel Gutiérrez. Me estoy refiriendo a la “Ciudad Enferma” de Rafael Inocente, y que ya ha cambiado de título a “La Mujer del Diablo Fuerte”, que es una especie de madera muy resistente; esta novela narra en un formato decimonónico o sea con el uso del folletín las peripecias de un subterráneo en la década de los ochentas y toda la violencia política y social que se vivió y de la cual se ha hablado y se sigue hablando, CVR incluida, creo que lo importante aquí es la toma de posición, cosa que no hacen otras novelas, donde el narrador se queda como simple filmador del paisaje o elemento neutro que a las justas se queja de lo ocurrido, bueno ya entenderán cuando salga publicado. Por cierto el libro no me lo ha pasado el autor, al cual ni siquiera conozco, sino otros amigos comunes que están fotocopiando la novela, acercándola al pequeño grupo lector.
“La Casa Amarilla” de Carlos Rengifo, que es el título acuñado por la editorial “Norma”, el título real y que se mimetiza en el epígrafe de Pizarnik es “La Silenciosa en el Desierto” que narra las peripecias de una joven con desórdenes mentales en un frenopático, sin embargo me parece que el personaje principal termina siendo desplazado por otro personaje igual de importante que es el lenguaje mismo, no sé si esto ha sido intencional -no se lo he preguntado- o si ha sido un descubrimiento tardío lo cual me hace pensar en las aspiraciones no tan claras de Rengifo y me estoy refiriendo a lo poético que siempre ha sido una constante desde sus épocas universitarias y desde sus primeros libros. Lo dicho invierte la figura de los poetas con novelas por la de los narradores con poesía, que se usa menos y se critica menos, o mejor dicho no es mal visto que un narrador use la poesía para hacer llegar su discurso; bueno, mejor lo dejamos ahí.
Otro libro que he leído en estos días es el de Carlos Paz García-Corrochano. “…Y Conocimos Gente de Otros Mundos” quien fue padre de Sixto Paz Wells y presidente del IPRI (Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias), y cuyas obras las podemos encasillar dentro de la llamada sciencie fiction y que narra un contacto extraterrestre del tercer tipo (apuntemos que son cinco los tipos de contacto que se puede establecer con los Hermanos Mayores) y que ocurrió en la legendaria meseta de Marcahuasi. Obviamente la ufología es discutible y hay mucha charlatanería en este campo, así que hay que tomar las cosas con pinzas o con guantes de cirujano y evitar los guantes de box.
Otro libro que estoy releyendo es “El Copista” de Teresa Ruiz Rosas, quien acaba de publicar
“La Falaz Posteridad”. En “El Copista” nuestra autora nos entrega una brillante relación entre el sometimiento del deseo y el amor o la filiación con el arte, hay también un entrecruzamiento de amores donde Marisa Mantilla, joven aspirante a artista es el ojo de la tormenta que se avecina.
El ejemplar que tengo de Teresa Ruiz Rosas es especial porque tiene una dedicatoria a Estuardo Núñez “…esperando que este texto pase aprobado por su genial ojo crítico” y está fechado en agosto de 1996, fecha que nos hace pensar en los titubeos de una escritora que recién empezaba y que ahora luego de muchas traducciones y obras escritas nos demuestra su talento.
“En Busca de Wilhen Reich” es un libro fascinante escrito por otro autor fascinante: Colin Wilson, cabeza visible de la Angry Young Man inglesa; aquí en este libro se narra el interior de Wilhen Reich, sus intimidades, sus amigos y su propuesta que lo lleva a la cárcel y a morir por lo que creía. De verdad lo recomiendo.

-El gobierno aprista no está haciendo bien las cosas, sobre todo en el ámbito político. Tu posición.

La última elección para la Presidencia del Congreso develó en toda su dimensión a las hienas de la estrella y demás carroñeros políticos: una alianza del aprismo más retardatario con el fujimorismo recalcitrante, más el traidor de pacotilla en que se ha convertido Torres Caro,
el felipillo por antonomasia, quien termina siendo el típico político peruano sin ética,
ni principios, solo unas ganas intestinales por ascender en el control político cueste lo que cueste. Aún así, era de esperarse, el APRA solo tiene para ofrecer leyes y mentiras y mucha cháchara,
la que vomita el demagogo y genocida Alan Gabriel García Pérez, Mi posición en esta coyuntura es antiaprofujimontetoledoollantista, anticongresal y antipartidarista, en general antileviatán.

-¿Sientes que tu vida personal y la forma en que te ganas el dinero está en contradicción con tus ideas políticas?

Todos en esta vida tienen algo que vender, algunos venden su mano de obra o sus conocimientos, otros su fuerza bruta o sus propios cuerpos; en algunos casos más graves su honestidad o sus principios y todo por unos cuantos denarios. Yo no he querido vender mi mano de obra, me he rebelado contra ello, y las veces en que me ha tocado ser profesor, tanto en academias como en colegios, me he sentido frustrado y acabado, y es que todo el entorno psicofísico está construido para ello, para hacer de un profesional un pobre infeliz que ni siquiera tiene tiempo para sí mismo. Es mejor alejarse de todo esto. Por este motivo y demás he preferido vender otras cosas: mercancía la llaman los marxistas, producto lo llaman los keynesianos o libremercadistas. Ya he sido cuestionado severamente por sectores recalcitrantes de la contracultura, aún así yo permanezco con ellos y me solidarizo con sus principios. De todas formas no justifico ningún tipo de comercio o negocio que casi siempre incentiva la avaricia (pecado capital) y el egoísmo y en mis oídos repican las sentencias de Marx cuando decía que el pequeño capital engendra al gran capital. No obstante, yo anhelo algún día vivir de mis libros, aunque sé que esto es solo una ilusión de adolescente, una idea controversial porque en el fondo no me interesa el gran público, y, como es natural, me es esquivo.

Madrugalia dijo...

¿Y por qué el señor Coral no postea esa entrevista en su propio blog? ¿Nadie lo lee?

Anónimo dijo...

el nombre de coral tenía que aparecer de todos modos, no? claro, él es el mejor ejemplo de quien exalta en público a quien ataca en privado. y el mejor ejemplo de la crítica que cambia de tono según cambia la posición de "poder" del criticado.

Anónimo dijo...

Todo pareciera estar contra el señor Víctor Coral, pero creo aquí que lo importante es lo que dice el señor Rodolfo Ybarra,creo que hacía falta una postura así de radical. Saludos con el puño en alto. Abajo los sobones y los mediocres!!!!!

Renzo Anarquía

Anónimo dijo...

ESTAMOS CONTIGO YBARRA

Anónimo dijo...

Es aentrevista puede leer se en el blog de Coral.
Ho hacia falta que la postearan aqui y mucho menos que fuera aprobada. Ocupa mucho y no aporta a este blog.

Anónimo dijo...

No sé quien es el que aporta, porque al final los que no saben escribir son los que se quejan como el último señor que participa en los comentarios. El señor Coral es "interesado" pero no mediocre. El señor Ybarra está siendo utilizado, ojalá se dé cuenta.

Anónimo dijo...

Por qué Coral titula URGENTE a la entrevista a Ybarra? No entiendo.

Anónimo dijo...

Coral no pierde el tiempo cuando ve a alguien interesante, se aprovecha y saca su tajada.

Anónimo dijo...

te refieres a beto ortiz?
mmm aunque ortiz no es un intelectual.
entoces?

Anónimo dijo...

El comentario de Ybarra tiene algo en común, es mi parecer, con la carta de Vanini acerca del racismo, ambos parecen sugerir que pobreza y honradez son sinónimos, incluso para definir la choledad recurren a algunos estereotipos del pobre al margen de el meollo del asunto, y que se puede ver todos los días frente al espejo, es decir, te miras y ves una persona de piel trigueña, más o menos oscura, con ojos negros, pelo lacio, negro, rasgos andinos, etc. como en mi caso, independientemente de si eres rico, pobre, inteligente, tonto, etc,etc., en toda mi vida siempre tuve empleados (tengo 50 años), incluso de niño, mayordomo, hoy la paso bien... e igualito te segregan hermano...
Recuerdo, a propósito, un comentario del Gran Combo Club, acerca de un artículo sobre el MITO DEL DESARROLLO, y ahí se criticaba la opinión de que "los países subdesarrollados los son porque tienen pocos científicos" claro si se quiere sustentar una idea con argumentos demasiado académicos se pueden rebatir con otros igualmente académicos, pienso que mas sencillo es sugerir que se necesita una o varias generaciónes de "hombres de acción", siempre estuve en contra de la separación ideológica brutal entre los trabajadores y los intelectuales, como si para mover las manos no se necesitara el cerebro, no el de otro, el tuyo.
Al conocer diferentes realidades nos sorprende la manera práctica de encarar la vida de otras naciones, es decir, no existe ese prejuicio tonto de creer que si usas tus manos para trabajar eres menos, por ahí el poeta dice "fuerza bruta no la vendo", ahora, creo que esa es una herencia cristiana colonial no?... Al creer esto se pierde el nexo entre la palabra y la acción, todos sabemos que el sistema, como está diseñado, pone en manos de los emprendedores la tarea de salir del subdesarrollo, el ejemplo de algunos editores jóvenes, en el caso de la literatura, es una muestra de lo que se debe hacer...
"Menos belleza y más sabiduría" le pedía a dios Juan Gonzalo Rose...

Anónimo dijo...

A propósito de Juan Gonzalo y Macchu Picchu ,y las especulaciones acerca de esclavitud y sufrimiento en su construcción, repito, la idea que usar las manos para trabajar es menos , una vez más, hace que se pierda la perspectiva de la respuesta, cualquiera que haya conocido la ciudadela y tenga alguna idea práctica de la construcción, estará de acuerdo conmigo que probablemente en su creación participaron artesanos altamente especializados en el tallado de piedras, otra cosa además, que al ser una ciudad sagrada y los cholos creemos en la Pacha ,los trabajadores de la obra posiblemente pasaban por un proceso de purificación en el Camino del Inca, y no podía ser cualquiera, creo, no?...
La misma idea se tuvo acerca de las pirámides de Egipto y recientemente se descubrió que los constructores eran obreros especializados con sueldo y rangos bien definidos ...