24.11.07

Leer el futuro

Una novela de Alarcón que deberían revisar en palacio

A veces la literatura copia al mundo y a veces es al revés. Y otras veces la ficción es la advertencia de un porvenir que sería deseable esquivar.

En
Lost City Radio, la novela de Daniel Alarcón, hay numerosos pasajes, la mayoría de la mitad en adelante, que aluden a la época en que el imaginario gobierno del país ficcional de la novela, cuando la guerra interna se aproxima a su fin, confecciona una lista de sospechosos de terrorismo y la hace pública, e incluye en ella por igual a liberados y fugitivos, a rumoreados y a comprobados, a cabecillas y a segundones, a ejecutantes y a comparsas.

El objetivo explícito del gobierno (en la novela de Daniel, los objetivos escondidos se mantienen constantemente escondidos) es el exterminio de todos los que conforman esa lista. Sus consecuencias objetivas son el recrudecimiento de una violencia que estaba ya en el camino a la extinción, la conversión de la violencia en un impulso ciego y que encuentra focos insospechados, y el inicio de una nueva etapa de desapariciones clandestinas.

Sería interesante que alguien en el Perú le leyera esos pasajes del libro a Alan García, el intrigante fronterizo que nos gobierna, y a su caricaturesca eminencia gris, Jorge del Castillo, ambos empeñados ahora en confeccionar sus propias listas y en armar la pantomima infame de una vendetta por venir, camuflada de patriotismo y preocupación cívica, sólo para resucitar el señuelo del terrorismo y desviar hacia él las miradas de quienes empiezan a señalar las ineptitudes y oscuridades de García en la lucha contra el narcotráfico que su gobierno se niega a emprender como es debido.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

buen, apunte, Gustavo. justo ayer empecé la lectura de radio ciudad perdida.

Anónimo dijo...

Radio, Ciudad Perdida, Abril Rojo, y La hora azul, todas son obras infladas por las empresas editoras intenacionales que han convertido el tema del terrorismo en mercancia. Si se lee con atención a Alarcón se descubre en él un talento promisorio, pero sus dos libros son aún la obra de un autor inmaduro, en agraz, inflado por intereses comerciales. Si se quiere leer la verdadera novela de la violencia política hay que buscarla fuera de las editoriales transnacionales. Está en Colchado, Julián Pérez, José de Piérola. Todo este mundo de los Alarcón, los Cueto y los Roncagliolo, es un mundo inflado, y, por lo tanto, no sólo estéticamente de poca calidad, sino también destinado a confundir, a engañar al lector, con objetivos meamente comerciales.

Anónimo dijo...

excelente gustavo, sofisticado, culto, sensible y bien argumentado.

Eduardo dijo...

Es cierto, buen dato y buena recomendación. Aunque claro está, dudo que el gobierno dé importancia a tu información y por ende, a los efectos o consecuencias que podría generar tal lista.

Anónimo dijo...

"Alan García, el intrigante fronterizo que nos gobierna".
Una de las mejores definiciones sobre alan. Simplemente magistral... va pa la peña¡

Anónimo dijo...

Buen dato, Faveron, asi se como se puede discrepar, tambien se puede estar de acuerdo. Vale.

Mas bien me sorprende como algunos meten en un mismo saco a Alarcon, Cueto y Roncagliolo solo por publicar en empresas editoras internacionales...creo que cualquier ciudadano peruano, pituco, marginal, criollo, andino, en el pais o fuera de el, tiene el mismo derecho a escribir su rollo sobre la violencia politica...obviamente nadie tiene la ultima palabra.
Carlos M.

Anónimo dijo...

completamente de acuerdo contigo en este punto.

Orlando

Anónimo dijo...

Lo unico que me dice este comentario tardio es que recien acabas de terminar la novela.

El Faro

Anónimo dijo...

anónimo de las 12.37, no seas ingenuo, no todo escritor puede publicar en grandes editoriales, no a todo el mundo le hacen caso los críticos, no todos son recontados en los análisis ¨oficiales¨del Perú oficial... en qué país vives por favor

barragán dijo...

"El Faro" se pasó de estúpido. Lo que recién ha sucedido, obviamente, es la propuesta de Alan.

Por suerte se le olvidó firmar al poeta, así se salva del roche.

Anónimo dijo...

barragán (con minúsculas):

Mil veces más estúpido es escribir tu apellido así. También publicar a los cuatro vientos que el mundo copia a la literatura, como dice la entrada de este post. Por lo demás: este comentario está dirigido al autor de la nota, al dueño de circo, no a los monos que se paran golpeando con los palitroques.

EL Faro

Cucharita dijo...

Faro: en realidad tu comentario fue gratuito.

m dijo...

aquí hay otra reseña de d alarcón:

http://www.letrasenlinea.cl/notasdelectura/notas-reinvencion-alarcon.htm