12.3.08

Cómo se construye una mentira

Más enseñanzas del maestro del periodismo peruano

En una columna de esta semana en el diario La Primera, César Hildebrandt, escribiendo sobre la reciente bronca grancolombiana deja otra lección de alto periodismo, de esas que sólo un maestro de su nivel es capaz de dar.

El artículo es básicamente un encadenamiento de inexactitudes que prueban que en el campo de la política internacional Hildebrandt no es precisamente más sabio que en sus comentarios sobre cine.

Sería largo (y aburrido, lo acepto) enumerar las imprecisiones y los datos equivocados, así que los dejo sólo con un ejemplo de falsedad flagrante y del uso de esa falsedad para argumentar no falaz sino mentirosamente. Dice Hildebrandt:
"Colombia ha acusado al ­Ecuador, bajo el paraguas de la impunidad puesto por Bush, de 'complicidad con las FARC'. Nada más irresponsable. Ecuador ha destruido, a lo largo de los últimos años, diecisiete bases de la guerrilla colombiana en territorio ecuatoriano y se prestó inclusive para la operación de captura de Simón Trinidad, el llamado canciller de las FARC, hecho ocurrido en pleno Quito y con la colaboración de agentes de la CIA".
¿Cuál es la falsedad, cuál la mentira y cuál la consciente manipulación de la verdad en ese pasaje? Simple: es obvio que las acusaciones colombianas no se dirigen ni a la nación ni al Estado ecuatorianos como entidades históricas, sino al gobierno actual del Ecuador. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aliado de Chávez y protector de las FARC en territorio ecuatoriano, está en ese cargo desde diciembre del 2006. La destrucción de las bases guerrilleras se produjo como parte de un proceso anterior a la llegada de Correa al poder. Y la captura de Simón Trinidad se dio en enero del 2004, es decir, casi tres años antes de que Correa alcanzara la presidencia.

Por supuesto, la cereza sobre el pastel es el título involuntariamente irónico que Hildebrandt le da a su artículo: Verdades sobre Colombia. Si así es Hildebrandt cuando dice la verdad, ¿se imaginan cómo será cuando miente? ¿O es que ya no percibe la diferencia entre una cosa y la otra?

¿Será que en su tránsito del velasquismo al izquierdismo democrático, el conservadurismo radical, el liberalismo y el neoliberalismo y el ultranacionalismo, y en su reciente conversión a las filas de populistas cleptómanos como Chávez, además de su obligado alineamiento y subsecuente renuncia frente a las líneas editoriales de todos y cada uno de los medios de prensa en el Perú, Hildebrandt ya se olvidó de que a veces para construir o reconstruir una historia hay que prestarle atención
a los hechos reales?

9 comentarios:

aldo dijo...

Harías un gran bien a tus lectores si te tomas tu tiempo y enumeras las falacias del artículo de Hildebrandt. O, por lo menos, si dejas indicado a donde puede uno recurrir para mejor bien informado

Tanque de Casma dijo...

Gustavo
Tu argumentación sobre las inexactitudes en cuanto a cine de Hildebrandt era más contundente que la que estás dando en este post sobre política exterior.
De acuerdo con no ser ingenuos y reconocer que Correa está más cerca de Chávez que de Uribe, que Chávez utiliza a las Farc para desestabilizar a Uribe, etc. Pero no por eso deja de ser verdad que Ecuador ha hecho en los últimos años lo que dice Hildebrandt.
¿Correa protege a las Farc? No lo sé, no tengo elementos suficientes para juzgar, no me parece tan evidente (y dicho sea de paso, esa no fue la primera justificación que se dio de no haber informado oportunamente del bombardeo). Si lo hace estaría muy mal - como que algún gobernante de un país vecino hubiera tolerado a SL hace unos años. Pero igual, el bombardeado es Ecuador, viene a cuento dar la información que da Hildebrandt sobre cómo se ha comportado ese país. Si queremos refutarlo debemos dar datos más allá que simples rumores. Tal vez le podamos pedir que sea más preciso, pero no creo, en este caso concreto, se le pueda decir mentiroso.
Bueno, un abrazo
Ernesto

Anónimo dijo...

Hildebrandt deslizó la posibilidad de tener un programa en el 11. La vida da vueltas para el autor de Memorias del abismo, porque estaría recalando en un canal que cada día se llena de fujimoristas, y así el 11 tiene la cara de llamarse un canal positivo que apuesta por la calidad y ética en su programación, con personajes como el inefable Alfredo González, recordado por dejar en la quiebra a la U, por pegar a una fiscal y justicar esa agresión, y por de defender los logros políticos y económicos de Fujimori; el otro personaje responde al nombre de Luis Alfonso Morey, actual gerente de ese canal, el encargado de llevar a la práctica el mensaje de ética y moral y calidad para la tv peruana, cuando lo cierto es que Morey siempre ha sido un defensor del fujimorismo (recordemos que con el ahora preso en la Diroes se envileció como nunca antes la tv peruana), al punto que justificó siempre el exilio de su amo, cuando este se encontraba en Japón y Chile, respectivamente, y que no contento con ello, escribió el prólogo de El peso de la verdad, libro nada más y nada menos que de A. Fujimori.
A ese canal de solapados fujimoristas es al que llegará Hildebrandt, en muestra tajante de que se encuentra más solo que nunca, de que él mejor que nadie sabe que es consciente de su cada vez más flojo rigor periodístico, de que su dignidad está por los suelos porque si él tanto se pavonea de que luchó contra la dictadura, uno se pregunta ¿qué hace coqueteando con un canal que se está llenando de fujimoristas como González y Morey?
Hildebrandt necesita vacaciones, urgente.

Anónimo dijo...

Parecería que el Chato ya no escribirá en La Primera, ya van varios días que no publica sus artículos por lo cual "nuestro columnista estrella" (el plúmbeo César Lévano dixit,lo cual no deja de friccionar con su acostumbrada cucufatería culturosa).Yo particularmente lo lamento,aunque hable cojudeces narcisas y destile amarguras torpemente camufladas.
RUMESILDO B.

Anónimo dijo...

11:43 eres Aldo Mariategui?
quieres que Faverón te facilite el trabajo? Despues de toda la palizas que te han dado él y Hildebrandt.
Juancho

Anónimo dijo...

11:43 eres Aldo Mariategui?
quieres que Faverón te facilite el trabajo? Despues de toda la palizas que te han dado él y Hildebrandt.
Juancho

Anónimo dijo...

En realidad, es difícil encontrar un canal exento de fujimoristas o colaboradores con el fujimorismo. ¿Acaso fue el 11 el que le dio nueva chamba al lamebotas y difamador Nicolás Lúcar? ¿Acaso en el 11 pasan el programa de la ya condenada y persona no grata Laura Bozzo?
En cuanto al abrazo de la paz entre los presidentes, eso fue el colmo, mejor dejar solos a estos personajes, me recuerdan a una escena del Padrino.
"Correa: Pero ¿Cómo sabré que don Uribe no usará su poder para invadirnos de nuevo?"
Uribe se lleva la mano al corazón y responde: "Juro, por la vida de mis nietos, que no seré yo quien rompa la paz que se ha logrado aquí"
Acto seguido, Uribe le hace un gesto a Correa, este se levanta, y entre las miradas de las cinco familias se dan el abrazo más hipócrita de la historia política latinoamericana...

Anónimo dijo...

La mentira de Hildebrant esta en tratar de identificar a Ecuador, su actual gobierno y al presidente Correa como si fuesen lo mismo. Asi, si antes Ecuador (un anterior gobierno ecuatoriano) capturo a terroristas de las FARC eso inmediatamente se convierte en una prueba de que Correa no es aliado de las FARC. ¿No queda clara la mentira?
¿Que no esta probado el vinculo entre el actual gobierno de Ecuador y las FARC? ¿No vieron al Ministro del Interior ecuatoriano decirle a los heridos de las FARC: "tranquilos, estan en un pais amigo"?...
Jose V.

Anónimo dijo...

Veamos. César Hildebrant no era quien invitaba habitualmente a su programa la Clave del Canal 13 al mayor narcotraficante de la historia del país, el lunarejo Fernando Zevallos Gonzales? No fue César Hildebrant quien entrevistó a uno de los sicarios de Fernando Zevallos para desacreditar su testimonio periodistico acerca del asesinato perpetrado contra uno de sus socios de Uchiza? Si César Hildebrant defiende a asesinos, narcos y corruptos, no está muy lejos de hacer lo mismo con Hugo Chávez y su socio menor, Correa.