21.11.10

Cuatro cosas

Para terminar con el asunto Denegri

Quiero terminar con el tema Denegri, pero no sin subrayar el marco general de mi crítica. En un país donde hay un solo programa televisivo estatal dedicado, aunque sea parcialmente, al comentario de libros, es inadmisible desde el punto de vista intelectual que ese único programa suplante a la crítica literaria con la corrección gramatical. Es ofensivo para los autores, es una burla para los interesados en la literatura, es un engaño para la audiencia no iniciada.

Resulta sintomático que todas y cada una de las reacciones en defensa de Denegri hayan venido de personas ajenas al campo literario: no hay nadie en la academia o en el oficio crítico que piense en Marco Aurelio Denegri como un colega. Fuera de esas esferas, en cambio, parece no ser infrecuente que algunas personas, incluso algunas no ajenas al trabajo intelectual, compren con inverosímil ingenuidad la idea de que Denegri es un crítico.

Sobre todo considerando esto último es que me animo, no sin cierta reticencia, a escribir este último post, sólo para dejar algunas cosas claras:

1. Lo que Marco Aurelio Denegri hace en su programa de televisión no es crítica literaria. La corrección de estilo no es una de las formas de la crítica literaria; tampoco es una suerte de paso inicial de la crítica literaria; no es una subdisciplina dentro del campo de la literatura; no es una puerta de entrada al terreno de la crítica literaria. Simplemente, no es parte de ella. No lo es.

2. Lo que Marco Aurelio Denegri hace en su programa es un ejercicio reaccionario. Confundir el arte con la normativa, confundir la expresión literaria con la corrección gramatical, confundir el uso creativo del lenguaje con la imposición de la forma culta de una lengua particular, son, todas ellas, actitudes reaccionarias. No conservadoras, no tradicionalistas: simplemente reaccionarias.

3. Lo que Marco Aurelio Denegri hace en su programa no es una práctica pedagógica. Presentarse ante un público abierto, no necesariamente iniciado en la literatura, y hacerle creer que un escritor sólo vale si su uso de las normas gramaticales es adecuado a lo académicamente prescrito es proponerle una idea enteramente equivocada de la literatura y, por extensión, de todas las actividades artísticas y creativas.

4. Lo que Marco Aurelio Denegri hace en su programa es una práctica elitista y segregadora. Presentarse ante el público televisivo y hacerle creer que un escritor, para ser considerado de algún valor, debe escribir dentro de los linderos de la llamada norma culta del español es enajenar del derecho a la expresión literaria a todos aquellos cuyo uso del idioma está fuera de esa norma. En el más leve de los casos, es una arbitrariedad cuya consecuencia puede ser disuadir de la actividad literaria a quienes se reconozcan fuera de esa norma.

A diferencia de lo que hace Marco Aurelio Denegri en su programa, la crítica literaria es un ejercicio inclusivo. Mientras que el estudio de la teoría y la crítica como disciplinas académicas es altamente especializado, y su desarrollo dentro de la academia demanda el conocimiento de una taxonomía y un corpus teórico, crítico y creativo vastamente complejos, el ejercicio de la crítica dirigida hacia un público abierto debe ser una guía y una invitación, no un señalamiento de fronteras y un tirar de puertas.

Quienes crean que el programa de Denegri es inclusivo, que tiene una orientación pedagógica, que está inclinado a invitar al público hacia el campo de la literatura o a salir a explorar ese campo fuera del castillo de cristal de una élite muy limitada, deberían darle una mirada a sus declaraciones en esta entrevista. Creo que dan una pista bastante clara de lo que entiende como su labor profesional. Yo les adelanto un fragmento:
¿Qué piensa de los "cholos", de la tecnocumbia, de sus colores violentos?

Es una consecuencia de la limitación, de las migraciones de los últimos veinte años. No me gusta, por supuesto, pero es así. Ahora, desde que comenzaron los "reyes" de la papa y del camote. ¿Qué se va hacer, no? Yo estoy absolutamente ajeno y lejano de esas personas, pero es un hecho social

En el Perú, ¿es mejor ser popular o ser elitista?

No, yo soy elitista.

¿Es mejor?

No, yo no digo que sea mejor o peor. Lo que digo es que la cultura no puede ser popular, Dios me libre de que sea popular. La cultura supone mucho esfuerzo, es un empeño, es un conato. Como decía Mao Tse Tung: "no todos tienen el derecho de opinar", en eso sí no soy democrático.

Si descree de la democracia, ¿qué sistema de gobierno propone?

No, ya para esta especie ningún sistema, es ingobernable. Es, como decía (el fascista) Mussollini: que tal o cual sistema no es el problema. Es inútil o ¿usted cree que es el sistema el que falla? El gran escritor y poeta colombiano, Alvaro Mutis, decía que la democracia es un sueño imbécil.
No es sorprendente que las "autoridades" que sirven como fuentes para la sabiduría de Denegri sean personajes como Mao o Mussolini. Después de todo, es obvio que las ideas que Denegri recoge tienen un punto en común: el desprecio a alguna forma de igualdad. La cultura no es para todos, dice Denegri, como si tal cosa fuera razonable y racionalmente sostenible. El derecho a opinar tampoco es para todos, dice.

Yo, en cambio, sí creo que Denegri tiene derecho a opinar (aunque ciertamente no porque él sea parte de una élite intelectual; simplemente porque es un ciudadano como cualquiera). Lo que no creo es que el canal de televisión del Estado deba tirar la plata de los peruanos en asegurar la propalación de los devaneos reaccionarios de alguien que siente un desprecio raigal por el noventa y nueve por ciento de sus compatriotas. Y estoy seguro de que la naturaleza de su práctica y su discurso elitista está reñida con lo que tenemos derecho a esperar de un organismo del Estado.

Algún despistado (uno con mucha mala leche) ha preguntado por qué no pido el despido de personajes como, por ejemplo, Bedoya Ugarteche, el lamentable racista al que Aldo Mariátegui da tribuna en el diario Correo. Los lectores del blog saben que yo he criticado varias veces esa situación vergonzosa y muchas otras similares. Y si a Bedoya Ugarteche le dieran un espacio en la televisora estatal, también pediría su remoción; pero no es el caso.

El caso es que Denegri está en un lugar que no le corresponde, fraguando un saber del que carece en una tribuna cuyo funcionamiento yo y todos los peruanos tenemos derecho a fiscalizar. Así de simple. Y si alguien quiere explicarme cuál sería la virtuosa ventaja de mantener a Denegri en ese lugar, adelante.

...

29 comentarios:

Anónimo dijo...

GUSTAVO,

Es sencillo. Imagino que tu defensa hacia la inclusión absoluta y tu privilegio hacia todo lo democrático hace que discrepes visceralmente de lo que dice Denegri, (ciertamente tus argumentos también podrían ser acusados de reaccionarios). Alguien más osado y procaz podría sugerir que su programa por ser emitido en el canal del Estado atenta contra la libertad de derecho.

A veces la democracia, la inclusión absoluta y el derecho de ejercer libremente la opinión tienen la virtud de presentarse ante sus seguidores (ciegos u obnubilados por las bondades que ofrecen) como inexpugnables y cualquier oposición es considerada poco menos que un ataque blasfematorio, una profanación. ¿A qué? ¿A la democracia? ¿A la igualdad cultural?

La pretensión particular de pedir la remoción de Denegri, por estar reñido con las políticas y directrices del canal del Estado, no tiene sustento, incluso la crítica general hacia él es errática.

En principio, pretendes demostrar que lo que hace con la crítica bibliográfica es ofensivo, burlesco y engañoso. Habida cuenta de que lo criticas a él y no a la crítica eventual que hace de las obras, sean literarias o no.

Maldita sea la hora en que te afanaste en presentar, tú y sólo tú, a Denegri como "crítico literario" Y sobre la base de esa identidad apócrifa se funda toda la crítica malhadada. Decir que existan personas que "compren con inverosímil ingenuidad la idea de que Denegri es un crítico" es como si tú hubieses maquinado la naturaleza de esas personas, sus ideas y el hecho irrebatible de que sólo es un crítico (!). You cannot see the big picture, as your are immersed in the details. Huelga decir que sus programas y los libros publicados rebaten todo lo que consideras ofensivo, burlesco y engañoso sobre Denegri. Aparentas un carácter prejuicioso, y no creo que haya necesidad, aun cuando lamentablemente tu juicio después de todas esas ideas tuyas expuestas ya esté viciado, de verlo de esa manera. Lee detenidamente lo que ha producido, no sólo para que te espabiles un poco, sino para que adviertas al verdadero Denegri, no a la caricatura que presentas.

Por último, ¿Por qué debería ser inclusivo un programa así? Escribo lo que el propio Denegri mafiesta de sus programas, que "no tienen ni pretenden tener una teleaudiencia masiva. A él lo ven preferentemente, los intelectuales y pensadores, los artistas y los espíritus libres" (en Miscelánea Humanística, 2010) "osea un público selecto" (en Hechos y opiniones acerca de la mujer, 2008) No pues, no es inclusivo. Pero quien desee puedo verlo; ahora bien, si lo remueven, ya no será ni inclusivo, ni exclusivo, sencillamente desaparecerá. Si tú, como peruano, ejerces el derecho de demandar que sea removido porque no te gusta; yo, por mi parte, como peruano defiendo que permanezca en la televisión.

Por suerte es tu último post sobre este particular, hombre. Dedícate a hacer lo que sabes.

El Cordero Estepario dijo...

¿No es Borges un claro ejemplo de elitismo cultural, político, ético, estético, etc? Ortega y Gasset decía que él era un aristócrata espiritual o algo así; que la distinción (inevitable) entre hombres, no era racial, económica, social, etc. ect. era ESPIRITUAL, que había hombres que eran superiores espiritualmente a otros. AHORA, no quiero decir que Denegri sea el maestro Yoda, que haya alcanzado el Nirvana, ni mucho menos.

Pero creo que intentas descalificarlo porque él no es “inclusivo” (¿?) porque creer que la “VERDADERA” cultura está destinada a muy pocos. Creo que Borges no estuviera tan alejado de esa opinión; y con respecto a la democracia y la igualdad, pues qué te voy a contar…


Por otra parte, anunció Denegri que iba a hacer una “crítica literaria” ??? Digamos, sea lo que sea el speech (por llamarlo así) que dijo, ¿fue correcto o no? (más allá de lo ético) Pues me pareció que sí (con sus gotitas de mala leche, por supuesto) entendí claramente sus “CRITICAS”. Pensarás: ¿y éste que sabrá de gramática? Tal vez no mucho, pero la forma como argumentó Denegri no fue muy compleja.

Anónimo dijo...

Lo que el senor Denegri deberia aprender (nunca es demasiado tarde para tan noble ejercicio gimnastico) es criticar creativamente con la cabeza y no con el higado.
Cesar Escalante.
Paris, otono 2010.

Tomás dijo...

Estoy de acuerdo con mucho de lo que dices, Gustavo. Pero creo las cosas son más complejas con respecto al rol del canal estatal. Si bien es cierto que Denegri tiene todos los vicios que mencionas, no hay que olvidarnos que en el país de los ciegos, el tuerto es rey. Lamentablemente, el nivel cultural en el Perú es paupérrimo y el interés en la cultura es casi nulo. Trágicamente, gente como los hermanos Hildebrandt y Denegri son el paradigma de lo que es un intelectual para la mayoría de gente en el Perú. Pero, ¿dónde están los auténticos académicos e intelectuales del país? Probablemente, encerrados en sus oficias de la PUCP. ¿Les interesa conducir un programa de televisión en el canal del estado? Difícil. En todo caso, quizás haya algunos dispuestos, pero probablemente esperando una invitación del ministro de cultura, o alguna alta autoridad. Pero ¿acaso alguno de ellos toma la iniciativa de diseñar un programa y proponerlo a los directivos del canal? Otra cosa. La televisión es imagen; es manejo de escenario; es capacidad de seducción; es carisma. El problema pasa también por el hecho de que las probabilidades de que haya un académico dispuesto y con carisma televisivo son casi cero. Denegri, de otro lado, encaja con lo que las masas consideran un intelectual: un tipo excéntrico, muy leído, autosuficiente, provocador, oracular, y despótico. La situación es lamentable y muy preocupante. Mientras los buenos intelectuales del Perú no salgan de sus claustros académicos, gente como Denegri, Hildebrandt, etc. serán los referentes culturales del Perú.

Anónimo dijo...

Chúpate esa mandarina, Martha Hildebrandt!

Anónimo dijo...

TOMÁS,

Que las masas consideren que un intelectual sea un tipo excéntrico, muy leído, autosuficiente, provocador, oracular, y despótico, y como consecuencia considerar que la situación es lamentable y muy preocupante es atribuirle a las masas un imaginario inverosímil de la significación intelectual.

A las masas, en primer lugar, no les interesa la intelectualidad. Ni les interesará. Hay en ellos un devaneo entre la supervivencia diaria (en los peores casos), o el divertimento eventual, pero ningún interés en definir lo que represente la imagen del intelectual.

Por transposición de la imagen intelectual que presentas como masificada, se puede inferir que aquellos que sí son auténticos académicos e intelectuales serían los introvertidos, los poco leídos, multidependientes, condescendientes, benevolentes, dubitativos y vacilantes, encima encerrados (enclaustrados) en las oficinas de la PUCP. ¿Venga!

Nada tentaría más la genialidad, si el disparate fuera talento.

Daniel Salas dijo...

Tomás: claro que hay académicos serios y bien formados que están dispuestos a hacer programas de televisión. ¿Ya te has olvidado de Tony Zapata? Ah, ya lo cambiaron por Paul Vega. ¿No será más bien que a la televisión no le interesa contar con este tipo de personas.
Cuando contrastas lo que hacía Zapata con lo que hacía y hace Denegri tienes que darte cuenta que la TV cultural no tiene que ser ni populista ni reaccionaria. El verdadero promotor cultural quiere integrar, no excluirte pero lo hace poniéndote una valla alta. El elitismo que tiene sentido no es el de aquel que quiere excluir, segregar, sino de aquel que se exige y que exige. Un buen promotor cultural facilita tu aprendizaje no te enseña cosas fáciles. En los programas culturales deberían estar los mejores y Denegri no es uno de ellos.
Pintar a Borges como reaccionario es una completa deformación de ese autor. Gran parte de su literatura está compuesta por compadritos y por gauchos. Lo que hace Borges es demostrar que tales personajes no son menos dignos ni menos literarios que los héroes homéricos o shakesperianos. A Borges se lo sigue leyendo mal por el capricho de la lectura que han impuesto justamente personajes reaccionarios y simplificadores como Denegri.

Anónimo dijo...

La idiosincracia del peruano que se deja pisotear en el àmbito pùblico de la polìtica, se ve también en el ámbito cultural. Los defectos de los políticos conservadores (racistas, elitistas, reaccionarios, clasistas, etc.) están en Denegri.

R. Euribe dijo...

Solia ver a Denegri en TV por los 90s. Era entretenido, la version culta del otro bodrio "risas y salsa". Hasta que una vez lo escuche referirse a los niños de la calle como "basura biologica".

Estoy totalmente de acuerdo que lo quiten de la television. Sus lecturas tienen el sesgo de sus propios prejuicios. En vez de informar, desinforma.

Daniel Salvo dijo...

"A las masas, en primer lugar, no les interesa la intelectualidad. Ni les interesará. Hay en ellos un devaneo entre la supervivencia diaria (en los peores casos), o el divertimento eventual, pero ningún interés en definir lo que represente la imagen del intelectual."

A las masas... ellos...

Entonces, ¿la intelectualidad es sólo para la GCU, que diría la China Tudela?

Anónimo dijo...

Faverón podría hacer una antología con las mejores refutaciones que ha conseguido en estos últimos posts. Lo mejor que he leído en el blog. Mis felicitaciones. Aquí prefiero atender a lo escrito por Daniel Salas. El hecho de que Denegri se declare elitista y aún, reaccionario, no lo hace tal cosa, como no basta que alguien afirme ser democrático para que lo sea. Si Borges no es un reaccionario por dar categoría de personajes literarios a compadritos y cuchilleros de arrabal, Denegri merece un crédito por recoger igualmente testimonios de Quevedo, de prostitutas y bohemios de la vieja guardia peruana en sus tantos ensayos sobre sexualidad.

Por favor, Salas, Denegri es un viejo verde muy popular en su pequeño público, que incluye también a mayoristas de tubérculos en Ayacucho y a empleados del Comercial Li en Lima. Y eso me consta, podría darte nombres y número de DNI. ¿Sabes cuánta audiencia hacia Mabela Martinez o el mencionado Zapata cuándo estaban en canal 7? La verdad, yo tampoco, pero tengo la intuición a mi favor. ¿No valoras un poquito siquiera que el hombre sea un showman, aunque cadavérico, aunque pícaro, aunque obsesivo de lo formal?

Por otra parte, ¿sabes cuánto le pagan a Denegri por hacer el programa que hace? Debes saber que no es mucho. Sobre todo comparado con lo que se paga en señal abierta. Y menos aún si es el honorario para quien se toma la molestia de desautorizar razonadamente a Mario Bunge cuando arremete en un tema del que no sabe una coma, para quien es la única persona en la televisión que se afirma que ese asunto de si Dios existe o no es una pregunta primitiva para la propia espiritualidad.

¿Por qué en vez de reclamar que ese veintiúnico espacio literario (que es más que literario en verdad, el tío sabe mucho de electrodomésticos, aunque parece que eso no te importa tanto), no reclamas una mayor variedad en la oferta de ese canal que lo mejor que hace es naufragar. Eso sería lo razonable. Que nuestros promotores culturales, que son sólo de vez en cuando inteligentes, como el resto de seres humanos, sean acogidos no sólo en universidades norteamericanas, si tienen un cachito de gracia que nos alegren la velada en la tele.

ENRIQUE RIOS MERCEDES dijo...

Hombre, si el Estado gasta una millonada manteniendo a tanto congresista y mequetrefe ignorante, no sé por qué te haces problema con MAD. Yo no entiendo cuál es el lío: ¿que no es crítico literario? ¿que es honesto al decir lo que piensa desde hace más de 50 años? ¿que casi nadie es culto, según su parecer? ¿que es elitista? ¿que es ofensivo?... ¿Y qué?
Habla con fundamento, casi siempre. Yo quisiera que anotes algunas cualidades que deben tener las personas para ser llamadas intelectuales; ¿qué es MAD, sino un intelectual complejo y crítico?
Sabes, algo más fácil, hazte de un tiempito en tu agenda y llámalo para que te dé una entrevista y ahí te despachas contra él, para ver qué opiniones encuentras de su parte.
Me parece que lo más beneficioso sería eso: un diálogo abierto en vez de lanzar de manera pasiva tanta palabra punzante y hastiante.
No vas a negar que sus entrevistas son harto interesantes; claro, siempre y cuando el invitado tenga la capaciad suficiente para demostrar un nivel cultural amplio...
Ah, y yo prefiero mil veces ver y escuchar en la televisión, aunque sea una hora semanal, a un tipo como MAD, que no ver nada o perder el tiempo buscando algo interesante para ver... Busca los mièrcole a esa hora, qué demonios se puede ver... no hay nada. Hablando sólo de tv nacional abierta.

Anónimo dijo...

DANIEL

Tu definición de elitismo es la correcta. El problema es que lo que tú dices, bien lo practica Denegri. Pues la valla allí es alta, quien no la pasa, a pesar de todo la promoción cultural habida y por haber, provenga de donde proviniere, no es incluido.

Quizá pretendas argüir que lo que no ha sido incluido es distinto de lo que ha sido excluido. Bueno, supongo que será el vertiginoso trámite del ipsismo de tus ideas. Es imposible preconizar la inclusión de alguien que está orgulloso de su incompetencia, exija lo que se le exigiere. Basta con que revises el Principio de Peter y la ciencia de la jerarquiología.

R. URIBE, su comentario es inconducente y descontextualizante. Procuraré contextualizarlo: recuerdo que Denegri llamó "basura biológica" no a los "niños de la calle", sino a los niños que aspiraban Terokal, efectivamente en la calle, y fundamentó lo que dijo en el hecho de que una sola aspirada de Terokal mataba más de diez mil (10000) neuronas. Las neuronas como sabrás son irremplazables; sobrará describir la función de ellas, pues tengo la esperanza misericorde de que R. URIBE la conozca. En ese contexto, Denegri, llamó "basura biológica" a esos niños, por la autodestrucción y envilecimiento que se infligían. Ni siquiera fue declarado como insulto deliberado, como piensas equivocadamente, sino tradujo lo que en inglés se llamó "biological trash" para hablar de quienes perseveraban en el "drug problem".

Vean, señores, es muy encomiable el mensaje general de la inclusión, el respeto, la exigencia, la guía. Que no permita, sin embargo, esta cruzada por la igualdad y el respeto, la falacia de que la comprensión y el talento es igualitario, al punto de no reconocer enfermedades como la perseverancia en el error o la incapacidad natural existente en cualquier gregarismo.

Nadie en su sano juicio abrazaría y conviviría con un tuberculoso terminal, por ejemplo. Y quien lo haga no sería considerado en absoluto alguien exento de desprecio, sino más bien colmado de estupidez.

Gustavo, fíjate, hay una fábula infantil llamada "El hombre y el asno", es probable que la conozcas, en la narración la benevolencia de ese hombre es perfectamente equivalente con el carácter inclusivo y de guía que tanto tú, (como Daniel, como Mondoñedo, como un gran etcétera) se obstinan en ponderar.

Unicornio dijo...

Denegri, parece mostrar más performance de crítico cultural, que el propio Faverón, que suele presentarse a sí mismo como tal, cuando es obvio que sus fortalezas, las de Faverón, van por el de la crítica literaria. Gustavo, MAD puede no llegar a ser crítico literario; pero, es un crítico pues. Crítico cultural. Reaccionario, conservador, o lo que se quiera.
En el post, Gustavo consigna una serie interminable de "no es ...." es claramente una postura normativa. La pregunta es como se puede oponerse al talante normativista, siendo aún más normativista.
De otro lado, en el fondo, lo que Gustavo recusa en Denegri, podría perfectamente haberse hecho con Thais. Si uno cambia nombres y algunos términos, puede quedar así:
""Lo que Iván Thais hace en su programa es un ejercicio segregador. pConfundir el arte con la amistad, restringir la creación literaria a la de los amigos y allegados, confundir el reconocimiento de la creación literaria con el privilegiamiento de los premios o las ventas, son, todas ellas, actitudes reaccionarias. No modernas, no liberales. simplemente segregadora.
Lo de: "... un señalamiento de fronteras y un tirar de puertas", suena más bien a Salas y el propio Gustavo.
Personalmente, y aún teniendo críticas al programa de Thais, preferiría no cerrar ningún programa, devolverle el horario a thais, y más bien, abrir otros que les hagan contrapeso. La percepción que uno tiene, con la escasa o nula crítica de Salas a varias de las cosas que ha dicho Gustavo aquí y en otros espacios, es que el ímpetu que va detrás, de este post, y otras cosas dichas, es la de sustituir un tipo de elitismo, por otro. Otro probablemente mejor fundamentado, pero, elitismo al fin. Y eso, merece también pasar por la crítica y el debate.

Anónimo dijo...

1. No era Prochaska que decia que estaba bien la critica de Denegri, y el si esta en el mundo literario.
2. Y por que nunca reclamaste cuando Thays tenia su programa y dijo expresamente que solo invitaba a sus amigos.
3. Me hace sonreir la posicion de Denegri sobre la technocumbia pues es exactamente igual a la que expresaron tu y Daniel Salas sobre la Cumbia hace unos meses atras.
Me parece que comparten mas cosas con Denegri que lo que quieren reconocer...

Enrique Prochazka dijo...

Anónimo, yo no dije que lo de Denegri estaba bien. Yo cuestioné lo que veo como dos apreciaciones excesivas de Gustavo en su post original. Y pienso que puede incluírseme entre los que defendieron que el programa de Denegri tenía virtudes educativas en función de mi experiencia en el espeso pantano de las decisiones públicas: experiancia de haber gestionado dinero público durante once años sin una sola arruga, de haber tenido un programa en Canal 7y de haber contratado y despedido gente porque los presupuestos se abren o se cierran.

Dije también que aunque deploraba lo que hacía Denegri, en la aridez de nuestro desierto televisivo su vinagre podía ser de alguna ayuda. Y enfaticé que urgía concebir, producir y poner al aire programas mejores.

Ahora bien, Gustavo ha zanjado su punto de vista: Denegri es un fascista, y sabemos que nada hay peor que un fascista, de modo que concedo el punto, Denegri debe ser despedido.

Sólo que, debido al modo como se financian esos programas (parte de ese dinero es privado y viene por publicidad, conseguida -hasta donde sé- personalmente por Denegri), habrá que buscar una fuente financiera alternativa para el otro y los otros programas que, urgentemente, el público necesita. No será difícil para nuestros promotores culturales, pero tampoco fácil.

Y entiendo que Gustavo acierta al no incluirme entre los profesionales del mundo literario, porque sabe bien que no lo soy, y por eso me he cuidado de hacer apreciaciones respecto de la calidad -de crítico literario o no- de MAD.

Me queda una sensación de conversación inconclusa con Rodríguez Mondoñedo y con el mismo GF acerca de la norma, o de lo que ellos creen que yo creo que es la norma, pero Gustavo ha sugerido otros espacios para aquello, de modo que ya no insistiré aquí.

Adiós,

E

Anónimo dijo...

PROCHAZKA,

Pero me queda la duda de saber qué te resulta deplorable de Denegri. Gustavo ha expuesto lo suyo, lo ha circunscrito como "crítico literario" (aunque sea parcial; hay otros incluso que lo refieren como "sexólogo", esta última desmentida por el propio Denegri), ha sugerido que enajenaría la expresión literaria, o disuadiría de la creación literaria a los iniciáticos. Todo lo cual parece un razonamiento siniestro en función de una atribución apócrifa y arbitraria: el equívovo de empeñarse en juzgarlo como "crítico literario". Luego ha habido, tal como lo dices, una alusión de fascismo.

Ante todo eso, no puedo advertir por qué te resulta deplorable. Han sido, desde luego, meras menciones a lo horrible como conductor, lo malo de su programa, y lo estridente que quizá te resulte como personaje. Hasta entonces pensé que apenas era tu sentir, pero ya que propones una urgente (!) mejor programación: ¿Cómo sería un mejor programa en función de la omisión del de Denegri? Que omita todo lo que consideras deplorable de él, y surga para la urgente educación televisiva.

DANIEL,

Presumo por la lectura de tu último post que le atribuyes una naturaleza privilegiada a la GCU. Uno no se arroga ninguna naturaleza; sencillamente no es mejor ni peor.

Además, veo que te confundes cuando tu consabida solemnidad se refiere a "la China Tudela". Entendámonos, una cosa es la "idea" de la élite social o económica y otra, por completo distinta, la noción de la élite intelectual, la Intelligentsia; no siendo ambas mutuamente excluyentes, ni determinándose una a la otra y visceversa.

R. Euribe dijo...

Al ANONIMO insistente:

Debes diferenciar entre adultos que se "autodestruyen" y los niños que aspiran terokal. Claro para el infeliz de Denegri, ambos son iguales. Pero existe una enorme difenrencia.

Los niños son responsabilidad de los padres, y si estos no pueden, son responsabilidad de la sociedad. Un adulto es responsable de si mismo.

Queda claro que consideras que el valor de una persona esta en el numero de neuronas sanas que posee. Ojo que no solo con terokal matas neuronas, hay enfermedades como el parkinson o la epilepsia que tambien te convierten en biological trash.

El problema del uso de terminos como "biological trash" es la antesala de politicas de "Limpieza".

Anónimo dijo...

Qué gusto que haya gente que sí reconozca el valor intelectual de MAD. Obviamente, como dijo alguien por ahí, MAD es más un crítico cultural que un crítico literario, y haberlo presentado como crítico literario ha sido de arranque un error del mismo Faveron. Será un intelectual excéntrico y quijotesco, pero por lo menos presenta y argumenta ideas interesantes y poco COMUNES, lo cual al parecer no es del agrado de Faveron. Definitivamente vale la pena tenerlo en la televisión.

Daniel Salvo dijo...

¿Yo dije eso?

Anónimo dijo...

(un comentario al margen.)
MAD puede resultar entretenido en ciertos programas, no en todos. Pero para ser un crítico tanto literario como cultural debe manejar un corpus documentario y estar mínimamente actualizado en las disciplinas o campos de estudio donde pretende ejercer sus críticas. He observado que casi el 99% de las veces recurre a fuentes de los años 60 ó 70 en campos denominados científicos. Ya lo dejé de ver hace tiempo. Creo que sus mejores momentos fueron cuando hacía dupla con el sí célebre Armando Robles Godoy.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Yo no sé de dónde sale la idea de que Denegri es un crítico cultural. La crítica cultural no es un saco roto, no basta con autoerigirse en comentador de asuntos culturales o artísticos para decir que se es un crítico cultural. Lo que llamamos crítica cultural es una extensión de lo que hacía Raymond Williams en Inglaterra hace décadas, es decir, una forma de exploración de la cultura a partir de la literatura. Los primeros ejemplos notorios son los trabajos que se hicieron en los años sesentas acerca del dinero, el mercado, el comercio y el capital en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII a partir de las obras de Shakespeare. ¿Qué tiene eso que ver con sentarse a comparar tubérculos o subrayar los "errores" gramaticales de un texto para luego poder decir que es un mamarracho?

Instrucciones para ver a un MAD pequeñito buscando sus llaves en la mesa de luz, dijo...

... ¡Imposible!

Anónimo dijo...

Que no sabes de donde sale eso de que MAD es un crítico cultural??? a ya, osea ahora lo quieres descalificar completamente.. que tal berrinche el tuyo compadre a !! pareciese que fuese un tema personal.. insinuar que solamente compara tubérculos ya es el colmo de la mentira !! y eso que no estoy de acuerdo tampoco con la forma en que realiza su crítica literaria, pero de ahí a querer quitarle todo valor como intelectual ?? En varios de sus programas ha abordado de una manera lúcida temas muy interesantes y poco COMUNES sobre el cajón peruano, la sexualidad, las religiones, la gastronomía, la música criolla, el misticismo, etc. que solamente podría hacer un intelectual informado. MAD hace crítica cultural cuando analiza y estudia y diserta sobre los diferentes elementos que componen el fenómeno cultural, y si te niegas a constatar eso pues definitivamente alguien por acá sufre de una severa miopía intelectual. Por última vez, puede ser que no simpatices y que no estés de acuerdo con su forma de abordar la intelectualidad en general, pero de ahí a afirmar que no es un intelectual en absoluto, por favor !!

Gustavo Faverón Patriau dijo...

La crítica cultural, la fundada por intelectuales como Williams y continuada por otros como Hall, en Inglaterra, con su origen en el marxismo gramsciano y en reformulaciones de la escuela de Frankfurt, es, aunque no lo creas, bastante distinta de la corrección ortográfica.

Anónimo dijo...

GUSTAVO,

Aparentemente no tienes otro punto diferente de tu crítica hacia él que el de la "corrección ortográfica". Acaso como origen de toda la mediocridad ofensiva, burlesca y engañosa. De allí parte el hecho de que su programa sea un fiasco...

Premunirse con ahínco de tal argumento es juzgar una parte infinitesimal de un todo más complejo. En el último programa durante una entrevista, por ejemplo, trató el tema de la mujer y su desarrollo, y el reclamo de sus derechos. ¿Dónde estaba la ilusoria pretensión ortográfica? Misterio...

Esto ya me recuerda a una variante de tu post sobre "el cono del silencio" (el mejor que tienes hasta ahora, es exquisito) donde describías no sólo este aparato diseñado para la imcomprensión, la confusión y el egotismo sino un tipo especial de sordera selectiva y dislecturas o desentendimientos deliberados. En este caso, te imagino en ese mismo cono, con cierta distorsión quizá, donde sólo tu voz reverbera en tus oídos y hay una inhabilidad cabal para percibir otras voces, que no sean resuellos.

R. URIBE

Si lees tu comentario advertirás una absoluta divagación demagógica seguida de una falacia cognitiva.

Desde luego, la sociedad debería velar por quienes padecen de esta enfermedad y su rol ser eminentemente preventivo. No obstante, la abominación hacia el embrutecimiento progresivo e irreversible, de adultos y peor aun niños, no tiene diferencia de edad. Señalarla no es cometer una infamia, es apenas mencionar un hecho: que la vida de estos pobres desdichados que aspiran sin remedio e indefinidamente para mitigar el hambre y olvidarse del mundo los convierte, parafraseando a González Prada, en cadáveres ambulantes, podredumbre de caracteres. Al fin y al cabo, basura biológica.

No me atribuyas esa falaz valoración hacia las personas. La cantidad de neuronas no es una garantía determinante. Tanto más, equivaler una enfermedad degenerativa neuronal y una enfermedad como la adicción es absolutamente disparatado y gratuito de tu parte. Ambas divergen radicalmente (en sus circunstancias cronológicas, genéticas, sociales, médicas). Aun así, la pérdida de ellas sí representa un problema, y en el caso de niños en drogas, gravísimo, pues es irreversible, es basuralizar a un hombre incipiente. Señalarlo no es pedir la "limpieza" de estos, pues con esa expresión insinúas un exterminio como solución.

Anónimo dijo...

Gustavo, te apoyo en varios puntos. MAD confunde la erudición, con la intelectualidad. Dentro de los cuatro esquemas de MAD, Vallejo probablemente habría sido un cholo ignorante digo de olvido.

Ahora bien, hay que reconocer que la corrección que él hace realmente no es crítica literaria, y ojo que él no dice que lo suyo sea crítica lietararia, pero tampoco hace incapié --para el televidente desinformado, que es a lo que que tú apuntas-- en que lo suyo es sino una corrección de estilo, que no necesariamente descalifica a un escritor.

Es cierto también que el programa de MAD es una isla interesante en medio de programas reductores de cabezas y prueba de ello es este interesante debate que puede levantar (con la discusión en tu blog). Por eso me parece que exageras al pedir que lo retiren de la pantalla de Canal7, porque sus comentarios virulentos son opiniones y no resultan dañinos siempre que se pueda proceder a tener debates como este en el que se desnudan sus abusos y sus intransigencias.

Algo deprimente fue hace unos años, cuando estudiaba en San Marcos, ver a los alumnos desesperados por ver y oír a MAD como si se tratase de una eminencia.

El hombre se ha vendido bien como intelectual, aunque ha terminado presentándose como el único intelectual y eso es lo que críticas como la tuya evitan.

GONZALO MARIÁTEGUI

Gabriel González dijo...

Él es misantrópico, elitísta, no es un critico literario y dice lo que piensa.y no porque lo digo yo, lo a dicho él en las entrevistas que le han hecho y en su propio programa.
los que seguimos a Marco Aurelio, los que realmente lo hacen, lo saben.

Lo ven, no por sus cualidades antes mencionadas, sino por su aporte cultural, los que le siguen son aquellas personas cultas o en proceso de serlo.

"me desagradan aquellas personas que opinan sin antes haber hecho su tarea".

EMERSON RAMÍREZ dijo...

Saludos cordiales a todos los comentaristas. Soy José Ramírez Gonzáles, egersado de Comunicaciones de la Usmp.Yo soy el periodista que le hizo la entrevista a Marco Aurelio Denegri, allá por el año 2000, cuando yo empezaba en la Revista Gente y Fujimori todavía tenía poder dentro del poder. La conversación fue en la mañana, en el local de Cable Mágico en Miraflores o San Isidro, sentados en la esquina de una mesa de madera, en lo que sería el comedor del canal. Aquí les dejo este enlace https://videoruna.wordpress.com/nosotros/. Por si alguien quiere ver la entrevista original a Marco Aurelio y bajársela en pdf. Pásenme la voz si requieren de un periodista cultural o deportivo.