12.12.10

Maniqueos y maniquíes

El problema de pensar en cuadraditos

La juventud del planeta sale a las calles a reclamar la liberación del protomártir Julian Assange. En el Perú, los organizadores de la multitudinaria protesta forman un colectivo al que llaman Fuenteovejuna, y, como sus pares del resto del globo, usan unas mascaritas de Guy Fawkes modeladas según la versión de la novela gráfica V for Vendetta.

Guy Fawkes fue un rebelde contra la corona inglesa, no necesariamente un antimonárquico en general ni un enemigo del absolutismo (como su avatar ficticio en la novela de Alan Moore). Fue, en todo caso, un opositor a la monarquía protestante, pero había luchado, en cambio, a favor de los reyes de España y era un católico ferviente.

(La fiesta británica llamada Guy Fawkes Night, una suerte de carnaval nacionalista, en la que las máscaras de Guy Fawkes se hicieron populares, originalmente no lo tuvo como héroe, sino como villano: su efigie se quemaba en protesta contra la frustrada traición de los papistas).

Fuenteovejuna, como sabemos, es una obra teatral de Lope. Su espíritu dista mucho de ser contestario ante el poder monárquico: es, más bien, una defensa de la monarquía y de la ejecutoria del pueblo llano como valedor y hasta garante del poder del rey: los habitantes de Fuenteovejuna tienen agencia, sí, pero se levantan contra los abusos de los funcionarios de la administración real, para corregir el error y perfeccionar, con ello, la jerarquía monárquica y su ejecutoria. Lope de Vega era un poeta cortesano en un periodo absolutista, no hay que buscar en él conspiraciones contra la autocracia.

Por supuesto, el colectivo Fuenteovejuna  y sus miembros enmascarados de Guy Fawkes no tienen por qué saber nada de esto: ellos no ponen en juego los referentes históricos, sino otros dos, que son, digámoslo así, versiones pop de los originales: una compleja obra teatral convertida en refrán y una figura histórica multidimensional transformada en superhéroe. Finalmente, es probable que no hayan leído a Lope ni les interese la historia de Inglaterra y que incluso las complejidades relativas de Moore les resulten un tanto ajenas.

Pero entonces, queda preguntarse: ¿qué los mueve?

Primera aclaración: en realidad no los mueve nada porque casi nadie fue movido por la convocatoria: la multitud no llegó a las dos decenas de personas y cualquier desprevenido que haya pasado cerca habrá pensado que alguien andaba repartiendo tickets para Kick-Ass 2 o alguna cosa por el estilo. Segunda aclaración: no todos quienes movieron a las dos decenas de nerds allí presentes se movieron ellos mismos: los bloggers que promovieron el evento y aconsejaron acudir a él no se aparecieron.

Pero olvidemos la cantidad y vayamos a la calidad: ¿por qué Julian Assange y WikiLeaks merecen esta protesta en las calles de Miraflores de parte de quienes probablemente no hayan dicho ni hecho mucho en casos más cercanos, que hayan implicado, por ejemplo, la vida y la muerte de personas en su propio país?

Mi intuición es que aquí reaccionan porque esto es bastante más reductible a un esquema cómico (de cómics, pero también de comedia): existe el bien, que sufre y es libertario y es perseguido y lucha contra el mal y se encarna en un individuo de misterio casi legendario; existe, por tanto, el mal, que trama y confabula y es autoritario y persigue y reprime y quiere dominar el mundo y se personifica en rasputines hipócritas y se hace pasar por decente y legítimo.

El problema, claro, es que los cómics de superhéroes suelen tener esa poética maniquea y con frecuencia les es imposible escapar de ella, lo que los conduce a simplificar el mundo hasta darle contornos de caricatura.

Pero afuera sigue existiendo un universo que ellos no explican: los cómics de superhéroes suelen ser consolatorios, escapistas, formulan soluciones insólitas por inaplicables y, en sus mejores casos, cuando acceden a cierta complejidad, aunque sea sólo estructural, sólo narrativa, no lo hacen generando cosmos más analogables con el orden de las sociedades reales, sino diseñando otros cada vez más delirantes y más y más maniqueos.

Y un mundo extremadamente maniqueo es un mundo cada vez más fascistoide, donde cada quien tiene un lugar predeterminado e indeludible, todas las batallas son fundamentales y fundamentalistas y todas las verdades son siempre las propias. La mecánica por la cual la gente de a pie se relaciona con los superhéroes, dentro de las ficciones gráficas, suele ser, por ello, elementalísima: las personas adoran a los héroes con demencia y luego los odian con furor, los aman como a un mesías y después los rechazan como al demonio mismo.

Nunca hay una afinidad intelectual, nunca se establece un vínculo que responda siquiera a la sombra de un juicio de valor; dentro de un cómic toda reacción es visceral. Eso es lo que estas protestas reproducen en la vida real: los defensores de Assange celebran una revolución mundial promovida por un sólo individuo superpoderoso sin detenerse a juzgarlo un instante, y declaran la revolución inevitable o, incluso, consumada, sin parar un minuto a mirar si en verdad algo ha sido transformado allá afuera.

Por eso, cualquier acusación que se levante contra Assange es rechazada de antemano: tiene que ser un engaño diabólico, tiene que haber una mano negra. Los convocantes de las protestas, en el resto del planeta, invaden los websites de empresas privadas que se niegan a negociar con WikiLeaks, y los sitios web de los abogados de las dos mujeres que han denunciado a Assange por delitos sexuales se vuelven también sus blancos.

(Una de esas mujeres es una activista cristiana de izquierda, promotora de Assange en Suecia, que hace unos días viajó a Palestina a seguir sus mediaciones para conseguir la paz en esa región: pero ella también es una villana, porque, si no, ¿qué otra cosa sería?).

Y con una máscara, un nombre llamativo, una fugaz aparición en la vía pública y la cámara ubicua de un amigo, saltando de su hemeroteca a una esquina miraflorina, los críos peruanos de Anonymous sienten que ellos también son superhéroes, superpotentes, superhumanos.

...

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Gustavo, no lo olvides:
TODO GRAN PODER ENTRAÑA UNA GRAN RESPONSABILIDAD.

No lo olvides, amigo, héroe.

Anónimo dijo...

Gustavo, no lo olvides:
TODO GRAN PODER ENTRAÑA UNA GRAN RESPONSABILIDAD.

No lo olvides, amigo, héroe.

Anónimo dijo...

"Assange se ha valido de la vieja fórmula de ejercer el periodismo como otra forma de espionaje indiscriminado: revelar secretos porque son secretos, sin importar que sean relevantes o irrelevantes". (Gustavo Faverón)


La vergonzosa conducta de altos funcionarios de Estados "libres y soberanos" a los requerimientos tramposos e ilegales de los EEUU, como en el caso José Couso, asesinado por un tanque USA en Irak al inicio de la invasión cuando el reportero gráfico español se encontraba cubriendo información en el hotel Palestina de Bagdad, no tiene nada de "novedoso" para Gustavo Faverón. El critico literario sustenta su opinión diciendo que la "hazaña" del australiano, Julián Assange y su inútil Wikileaks, fue simplemente divulgar "chismes" de un funcionario de embajada "que le escribe a otro sobre las costumbres de algún político europeo en sus ratos de ocio..."

“Lo que hizo Assange fue manipular a un soldado norteamericano "loco" de remate con impulsos suicidas para que traicionara a su país" (Gustavo Faverón)


Novelista vs analista...

Mientras el Poder Ejecutivo español a espaldas de los intereses de su país hace concesiones lesivas a su nación y favorables al afán dominante de los EEUU en Afganistán, igual sucede con la reconstrucción de Irak y con el uso ilegal de las bases españolas, como la espalda bochornosa que le dan al caso judicial del compatriota Couso; los vuelos ilegales de la CIA transportando prisioneros de guerra sobre territorio español, etc... A pesar de todo ese entreguismo bananero, subordinación y doblez que se creía desaparecido en las relaciones entre Estados soberanos y erradicado del mundo contemporáneo más aún en la moderna Europa de moneda unificada, los “chismes” de la “inútil” Wikileaks (Oh aleluya!) permite enterarnos que esas viejas y humillantes costumbres imperiales en la actualidad gozan de excelente salud: los EEUU, impertérrito, avasallante, consigue sus objetivos dominantes doblándole el brazo nada menos que al Jefe del gobierno español, y a mister Faverón que se sepa esto le parece una pérdida de tiempo.

La inteligencia norteamericana usando los canales "diplomáticos", le tuercen la voluntad y la moral al señor Luis Rodríguez Zapatero, para que cambie su posición hacia países como Venezuela o Cuba y a Mr Faverón le parece lo más “normal”. Incluso, para que siga horrorizado nuestro “izquierdista” Faverón con la lucha "ideológica" de Assange, la 'diplomacia' gringa lleva contra las cuerdas al ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, humillándolo a declarar al embajador norteamericano: "Mr embassador, somos la octava potencia mundial, y ustedes nos tratan como un país de quinta categoría".

Cartago

Anónimo dijo...

El 'cachascanista' (“wreatler”) peso pesado, ex Secretario de Defensa, Donald “Rummy” Rumsfeld, con su conocido sarcasmo le dio dos encargos personales al ministro de Defensa español José Bono para que públicamente reconozca que por su falta de experiencia había cometido errores al criticar la política exterior de EE UU, y también públicamente le exigió que se pronuncie contrario a levantar el embargo de armas a China. El ministro de Defensa de la Octava potencial mundial, a contrapelo de los intereses españoles y para ofensa peninsular, cumplió al pie de la letra ambas demandas del "nazi" (según Colin Powell) de la administración de George W. Bush. Así lo relata la propia embajada gringa en Madrid. El servilismo del ministro de Defensa Español fue tan repugnante que provocó que el canciller Moratinos y la vicepresidenta Trinidad Jiménez lo llamasen de urgencia para protestar por el modo en que había planteado la cuestión china. Como si esto fuera poco, el embajador cubanoamericano en Madrid, Eduardo Aguirre, para mejorar las relaciones con Washington deterioradas por el retiro de los soldados españoles de Irak, le exige nada menos que al Jefe de Gobierno, don Luis Rodríguez Zapatero, que si quiere ser recibido por Bush, que haga "algo dramático" para sensibilizar a La Casa Blanca, como, por ejemplo -sugiere- “cancelar la venta de barcos y aviones a Venezuela”.

"Lo que hizo Assange fue manipular a un soldado norteamericano "loco" de remate con impulsos suicidas para que traicionara a su país" (Gustavo Faverón)

Como la lluvia de conejos, palomas, pañuelos y toda clase de ‘sarandejas’ que salieron de la famosa computadora del acribillado canciller de las FARC, Raúl Reyes, fueron titulares periodísticos “sensacionales” en todo el continente, ergo, un “triunfo” en la guerra mediática a favor de los intereses de dominación de los EEUU y un revés al “expansionismo” del chavismo en la región, emularlo en mayor dimensión, piensan algunos cínicos, resultó tentador. Además, -explican- a pie juntilla cantidad de analistas e improvisados “expertos”, boquiabierta aceptaron los hechos consumados y no escatimaron esfuerzos aderezando las maromas. La inteligencia gringa, avezada en estos menesteres, no desperdició la coyuntura y ni tonta ni perezosa, -cuentan los malvados- inventó una enorme 'laptop' (Wikileaks) pero, a diferencia de la PC de Reyes, estos “leaks” abarcarían no sólo el patio trasero, Chávez, las FARC, MRTA, el indio Evo, la 'loca' Cristina, el exhibicionista Rafael Correa, el incontrolable Lula da Silva, etc, etc… sino: Bingo!, la data, los “leaks”, serían aplicables donde sea necesario a lo ancho y largo del planeta. Es decir, igual que el mago del circo, Wikileaks sacaría del sombrero todas las maravillas, fórmulas y conveniencias hecha sobre medida que permitirían sacar adelante planes, directivas, ‘psicosociales’; en definitiva, abrir de par en par la puerta para reestructurar la tambaleante dominación del hemisferio ahora que ha aparecido la competencia. Conquistar este moderno ‘Dorado’, quién iba a imaginar, sin enviar un marine ni ajusticiar bandoleros ni revoltosos, solamente a través de la palabra de los paladines de la democracia, esto es, los medios de comunicación y la credulidad de analistas candelejones.

Cartago

Anónimo dijo...

“Los jóvenes que salen a solidarizarse Julian Assange son unos "nerds" que cualquier mequetrefe los convoca y pensando que estan regalando tickets para una verbena, llenos de vigor los sonsos acuden a la cita, donde para colmo, los convocantes no asistieron”. (Gustavo Faverón)



El "izquierdista" Faverón dice que los republicanos norteamericanos han sido mucho más radicales que los pusilánimes demócratas. Y da el ejemplo del ex candidato presidencial Mike Huckabee que, -señala- junto a un par de "halcones" del Congreso, han pedido la ejecución sumaria de los implicados en los "leaks" de Wikileaks. No sólo eso. Para desmentir a demócratas como también a algunos republicanos que la presentan como una tonta e ignorante, Faverón, un tanto emocionado les da la contra y afirma que "Sarah Palin ha pedido que se declare a Assange combatiente enemigo y se le aniquile donde quiera se encuentre". Wow..! Y para balancear y no levantar sospechas de parcialidad, Faverón lamenta la "orden" de Hilary a los diplomático estadounidenses para que espíen al Secretario General de las Naciones Unidas, fue un desatino, aislado. Y punto.

En su extenso análisis (05/12/10) “Wiki-leaky”, Faveron no dice nada de la orden de Washington para violentar el Estado de derecho en Honduras; tampoco habla del trabajo "coordinado" de la prensa continental para apañar el "push" contra el presidente constitucional de ese país, Manuel Zelaya. Ni menos menciona la asonada golpista en Ecuador, ni habla de las múltiples intentonas para derrocar el gobierno constitucional en Bolivia; ni recuerda el fallido golpe de estado en Venezuela financiado por la Oficina de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado liderada por el cubanoamericano Otto Reich; ni la criminal acción de urdir la mugre con probetas de DNA para embarrar al "brand-new" presidente de Paraguay, Fernando Lugo, calumniándolo con la paternidad de cuatro vástagos con distintas féminas que después se supo eran denuncias falsas; y la criminal acción de regar en la comunidad internacional y en la república argentina, el "rumor" que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, está más loca que una cabra, mentalmente desequilibrada, por lo tanto no apta para gobernar el país; patraña echada a rodar con el propósito de boicotear su futura reelección.


"Y un mundo extremadamente maniqueo es un mundo cada vez más fascistoide, donde cada quien tiene un lugar predeterminado e indeludible, todas las batallas son fundamentales y fundamentalistas y todas las verdades son siempre las propias" (GF)


Llama a sospecha que diarios que otrora fueron dignos representantes de la libertad de expresión e idoneidad profesional, y hoy se destacan por su falta de credibilidad y porque abiertamente juegan a favor de las políticas de dominación y sometimiento que llevan adelante los grandes intereses económicos que manejan a su antojo a Washington, (New York Times (Estados Unidos), Le Monde (Francia), El País (España), The Guardian (Gran Bretaña) y Der Spiegel (Alemania), que estos abogados mediáticos del establishment de pronto se aparezcan "torpedeando" al sistema bajo la tonta excusa mercantil que si ellos no lo publican, entonces lo harán "otros", es un argumento pueril que, sin embargo, no tiene desperdicio en la 'política', como lo estamos observando.

Cartago

Anónimo dijo...

Como dice Arianna Huffington:

"The leaks are not, as Hillary Clinton claimed, "an attack on America's foreign policy interests" that have endangered "innocent people." And the “leaks” are not, as Robert Gibbs put it, a "reckless and dangerous action" that puts at risk "the cause of human rights."
And they do not amount to what the Italian foreign minister, in one of the sorrier moments in the history of hyperbole (or is it hysteria?), deemed the "September 11 of world diplomacy."
They are also not "top secret" since between 2 and 3 million government employees are cleared to see this level of "secret" document, and some 500,000 people have access to the Secret Internet Protocol Network (SIPRnet) where the cables were stored. Maybe they should think about changing the name to the Not-All-That Secret Internet Protocol Network (NATSIPRnet).
What's more, the revelations are not particularly revelatory. As Richard Haass, president of the Council on Foreign Relations, said: "Much of what we have seen thus far confirms more than it informs."
But here is what makes the leaked cables so important: they provide another opportunity to turn the spotlight on the war in Afghanistan, which, despite the fact that it's costing us $2.8 billion a week keeps getting pushed into the shadows -- even in this deficit-obsessed time. The cables are a powerful reminder of what this unwinnable war is costing us in terms of lives, in terms of money, and in terms of our long-term national security.
They don't deliver the punch in the gut or the chill down the spine that the Afghanistan war logs WikiLeaks released in July did, with their disturbing accounts of killed civilians, dead children, confused soldiers, and mounting chaos.
But the funny thing about tipping points is that you never know what fact, image, or story will bring things to a critical mass -- what small moment will cause a big idea to finally take hold.

Aquí la nota completa:

http://www.huffingtonpost.com/arianna-huffington/the-wikileaks-cables-smal_b_790158.html

La aparición de documentos que podrían involucrar al estado de Israel es una preocupación que ha hecho que algunos precipitados ya estén plantando el parche ‘por siaca’, y restándole méritos a Julián Assange; méritos que definitivamente los tiene. Faveron recurre a la parte del "cablegate" donde se habla de los “países” árabes ("just" Arabia Saudita, my friend) que "han” solicitado a EEUU que unilateralmente ataque (pulverice) con armamento convencional a Irán, que lo haga antes que estos “locos” posean armamento nuclear y entonces todos estemos jodidos. Empero, el entusiasmo empuja a los alarmistas al barranco: Si EEUU con todo su poderío no ha podido ganar una guerra "convencional" a la empobrecida y desmilitarizada Irak, con todos los gastos económicos que estos años le ha significado (cientos de billones de dólares) EEUU, inmerso, además, en una catástrofe económica, "aconsejar" que se envuelva en un operativo similar pero de mayor dimensión y costo, no es un buen consejo. En otras palabras, así la descabellada idea de “pulverizar” a Irán parezca una alternativa "genial" a beneficio, OF COURSE!, de Israel, y en desmedro, FOR SURE, de los intereses del pueblo norteamericano, no hay que sacar de la ecuación el conocido doble juego (hipocresía) de los jaques árabes (no "olvidar" que también financian a terroristas) que bien la realeza de Arabia Saudita pudiera estar interesados en que un USA agotado económicamente entre en otra guerra convencional con Irán, para finalmente quebrarlos financieramente, entonces los jaques árabes terminar de "destruir a sus verdaderos enemigos, el "infiel" Occidente, es decir, los EEUU, y luego, of course, hacerlo con el Estado de Israel. (Es una hipótesis).

Cartago

Anónimo dijo...

Colin Powel fanfarroneaba en el consejo de Seguridad de las Naciones Unidas horas antes de la invasión a Irak, Faveron lo hace cuando enfatiza que los EEUU de buena gente "ha rehusado" la confrontación militar contra Irán y en cambio, "ALBRICIAS!", ha preferido la "articulación" de una alianza anti-iraní que incluye a Rusia y a China" ("alianza" no vista en ningún lado, porque hasta donde se sabe, China compra petróleo venezolano a Irán y Rusia es su proveedor militar y asesor nuclear) Encima, algo fundamental que se desprende de los “cablegates” y escapa del prolijo análisis del 'izquierdista' Faverón: El gran peligro nuclear según analistas norteamericanos patentados en los "leaks", no es Corea del Norte ni Irán, (Así lo dicen los cables gringos) sino el peligro, -aseguran- viene del gran "aliado" Pakistán!, que, fijate, fijate, fijate, fijate, fijate, como diría El Chavo, cuenta con aproximadamente 40 hojillas nucleares, pero no te enojes..."

Las revelaciones de Assange, viejos reportes de embajadas norteamericana alrededor del mundo, comparada con el "leak" que a expresa solicitud de la Casa Blanca (George W. Bush) hizo el malogrado periodista del 'Washington Post', Robert Novak, sobre la verdadera identidad de la espía de la CIA en plena misión en Africa, Valerie Plane, por decir lo menos, "disloca" (¿…?) las reales intenciones de Washington. La esposa del embajador Joseph "Joe" Wilson IV, enviado especial norteamericano a Niger, Africa, para investigar 'in situ' la "venta" (falsa) de uranio enriquecido a Saddan Hussein para sus Armas de Destrucción Masiva que acusaba la Casa Blanca, fue delatada por el periodista "estrella" del Washington Post. Novak, sin el menor miramiento brindó el nombre real de la espía en represalia porque el esposo estaba contra la guerra. El periodista delator, luego de esta evidente alta traición, siguió escribiendo en el “gran” diario norteamericano como si nada hubiera pasado, no hubo amonestación del Washington Post, y el también comentarista "especial" de la cadena de televisión CNN continuó ejerciendo su vil profesión con los brillos de siempre. El embajador Wilson, luego de varios meses de investigación, había publicado en el New York Time el artículo "What I Didn't Find in Africa", ("Lo que no encontré en Africa") donde acusó al presidente Bush de mentir ("exagerar") la amenaza de Irak contra los EEUU y aseguró no existir el uranio enriquecido en poder de Irak que acusaba la Casa Blanca, como en efecto posteriormente se comprobó.

La denuncia del embajador Wilson de haber recibido de la "heroica" prensa gringa la cobertura que hoy reciben los "leaks" de Wikileaks, pudo cambiar el curso de la historia y salvar la vida de miles y miles de víctimas inocentes de la guerra estúpida, de cinco mil soldados norteamericanos muertos, más de 20 mil estadounidenses mutilados y sus familias devastadas y habría ahorrado a los norteamericanos, billones y billones de dólares usados en matanzas. Empero, aquella denuncia no recibió la millonésima cobertura que ahora la 'valiente' prensa le presta a los "chismes" de un funcionario de embajada "que le escribe a otro sobre las costumbres de algún político europeo en sus ratos de ocio..."

Cartago

Unicornio dijo...

Lo que pasa es que Faverón está interesado en definir, o redefinir, desde su peculiar perspectiva, qué es, y cómo es, o cómo debería ser la verdadera izquierda. En esa línea, nada que cuestione o incomode al status quo, al poder hegemónico actual, le resulta realmente interesante y digno de atención.
Faverón se reclama de izquierda, pero no es capaz de considerar alguna actitud francamente antihegemónica. Lo que dice de los chicos de Fuenteovejuna, es lo mismo que podría haberse dicho de los primeros fans de los Beatles.
Ha, pero si le preguntas sobre los Beatles a Faverón, entonces te saldrá con vainas como los metamensajes en el BlackBird de McCartney, o algo sobre los Derechos civiles de los 60s.
Faverón no solo no repara en las groseras ingerencias que el gobierno norteamericano ha tenido en Guatemala o en españa, tal como se lo recuerda el tal Cártago, sino sino, que necesita pasar a ensayar una gótica deconstrucción de la onda del Comic y casi casi, hasta de la novela gráfica, que en otros posts sí ha elogiado. Y todo ¿para qué?, para caricaturizar, para eso valen los comic, las protestas en favor de la liberación de Julian assange.
Faverón, cada vez que puede, o sea, cuando no está peleando con silvio rendón, tratará de reivindicar su condición de progresista, de intelectual de izquierda. pero, hay de aquel o aquellos que se atrevan a cuestionar o incordiar la tranquilidad gringa. En ese caso, a Faverón le saldrá el ultra republicano, el pro-hegemónico que lleva dentro.

Anónimo dijo...

Ya sale tu wikileak, espía de la Mosad.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Un solo cuerno, un millón de malentendidos.

1. Antihegemónico e izquierdista no significan lo mismo.

2. Reivindicar cualquier pataleta infantil no es igual a realizar una lucha social.

3. Describir ideológicamente la tradición más común de los cómics de superheroes es absolutamente distinto de juzgar a todos los cómics como si fueran la misma cosa.

4. Blackbird no tiene "metamensajes"; tiene un tema del que habla de manera bastante transparente y sobre eso han escrito muchos críticos y también el autor de la canción.

5. No hay manera de criticar como mal izquierdista a quien hace notar la banalidad de las ideas de quienes interpretan V for Vendetta como si fuera un manual de lucha social.

6. Sigue escribiendo sobre mí, si eso te alegra, pero trata de pensar antes de hacerlo.

Jesús Cossio dijo...

saludos.

no entiendo la frase "en un cómic toda reacción es visceral". ¿se habla de cierto tipo de cómics? ¿de la manera como entienden algunos los cómics? por que lo cierto es que hay miles de cómics llenos de suitlezas y conductas ambiguas (en el buen sentido de la palabra).

Jorge Frisancho dijo...

Gustavo,

tus argumentos contra estos muchachitos que salieron a pedir la libertad de Assange por las calles de Miraflores son, en esencia, ad-hominem. También lo son, en buena medida, tus argumentos contra el propio Assange. Y, como todos los argumentos de esa naturaleza, son irrelevantes. Assange podría ser un completo imbécil y hasta un violador; los muchachos miraflorinos podrían ser todos unos tontos útiles; aún no hemos dicho nada sobre los temas de fondo que el asunto de Wikileaks suscita (o debería).

Uno de estos temas de fondo, sobre el que no he visto mucho comentario en ninguna parte, es este: la legitimidad del secreto de estado como instrumento de política exterior e interna en una sociedad democrática.

Es decir, ¿asumimos (como parece hacer la prensa norteamericana en su inmensa mayoría) que toda actividad del estado tiene derecho a la opacidad a menos que se demuestre lo contrario, y que, a priori, las comunicaciones de sus funcionarios y agentes deben mantenerse en secreto a toda costa? ¿O asumimos lo contrario, que son el secreto y la opacidad del funcionamiento del aparato estatal lo que debe justificarse, y que, a priori, la transparencia es un bien social y político que debe promoverse?

Una pregunta clave: ¿qué hay en las revelaciones de Wikileaks (ahora o antes) que se pueda justificar en términos específicos como secreto de estado (es decir, caso por caso, sin recurrir a una afirmación general del tipo "los cables diplomáticos deben ser secretos"?

Yo creo que nada. Hay cosas irrelevantes, cosas tontas, y cosas cuya difusión sí beneficia al público en general (pongo en esta categoría lo que se ha dicho en este foro sobre Honduras y España, por ejemplo, y antes, el ataque del helicóptero norteamericano en Afganistán, donde murieron civiles).

Y creo también que en esta época, donde el secreto de estado (por ejemplo, lo que en Estados Unidos se llama "executive privilege") se usa para impedir la revisión judicial y legal de cosas como la desaparición de prisioneros, la tortura y el asesinato selectivo incluso de los ciudadanos del país (que lo son aunque su nombre sea árabe), promover la transparencia no sólo es necesario sino obligatorio.

¿Tú qué piensas?

Jorge Frisancho dijo...

O, por ejemplo, las versiones de la embajada norteamericna en Lima sobre la influencia del narcotráfico sobre militares peruanos que todavía tienen comando, que se me olvidó mencionar. ¿Debería eso ser un secreto del estado norteamericano?

Anónimo dijo...

Frisancho: abra usted su blog: tiene aquí un fiel lector. Bravo, simplemente.

Rafael Dumett dijo...

Completamente de acuerdo con Jorge Frisancho,

Rafael Dumett dijo...

Es un recurso fácil burlarse de los seguidores desorientados y quizá ignorantes de una persona. Pero no entiendo en qué medida eso ayuda a esclarecer el verdadero debate, que es, en parte, el señalado por Jorge Frisancho.

¿En qué medida estás a favor de la falta de transparencia del poder con respecto al ciudadano? Y si estás a favor de cierta transparencia ¿cuáles son los límites de esta?

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Hola, Jorge.

Me da la impresión de que tienes una confusión con los términos lógicos que usas. Si yo digo que alguien es un tonto, o un despistado, o un nerd, o, incluso, según el contexto, si digo como tú que no es sino un "muchachito", tú puedes decir que eso es ad hominem, ok. Pero esa observación tuya es irrelevante y obvia. En cambio, no puedes decir que es un argumento ad hominem, una falacia.

Falaz sería decir que todo lo que afirman esas personas es falso porque ellos son así. Y más falaz aún sería decir que Assange está mal porque quienes lo defienden son así. Pero ocurre que yo no he hecho ninguna de esas dos cosas.

Lo que he dicho, literalmente, es que hay grupos de defensores de Assange que ven el mundo de manera maniquea, y que eso se puede observar claramente en su retórica, que reduce todo el asunto a una lucha entre el bien y el mal (que es la mecánica más elemental del maniqueísmo: es más, es la mecánica precisa del maniqueísmo original, así que ni siquiera lo digo como metáfora).

De hecho, podría poner muchos más ejemplos: la frase "We are all Julian Assange", que hoy usan centenares de anónimos y también algunos columnistas de prensa en diarios como The Guardian y blogs como The Huffington Post, por ejemplo, es una paráfrasis de V for Vendetta: una paráfrasis que significa "todos los que defendemos a Assange somos garantes de la verdad y luchamos contra un sólo gran poder enemigo que todo lo controla". Porque eso es lo que la frase original significa. Sobre eso es mi post, sobre esa retórica.

Decir que mi post evita el tema central sí es falaz. El tema de mi post es la retórica de ciertos defensores de Assange, no el contenido de las filtraciones ni la noción de secreto de estado. No he visto respuestas sobre ese tema. Nadie me ha explicado por qué es falso lo que digo.

Te pongo un caso distinto: Bush usaba también una retórica maniquea cuando reducía la política antiterrorista americana a una lucha entre "evil-doers" y "liberty fighters". Si yo observaba que eso era maniqueo, ¿un típico derechista americano me habría dicho que mis observaciones eran falaces porque el verdadero problema era si se debía permitir el crecimiento de Al Qaeda o la prolongación de la dictadura de Saddam Hussein. Tú probablemente no me hubieras dicho eso, porque la retórica maniquea de Bush te habría parecido también un problema importante. Pues bien, yo creo que la retórica maniquea de quienes defienden a Assange es también un problema real y no tiene sentido decirme que no puedo referirme a ese problema porque hay otro del que tú quieres hablar antes.

(sigo)

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Ahora, ¿qué otras cosas me parecen falaces en tu propia pregunta?

Tu manera de entrar en la discusión sobre transparencia y secreto, por ejemplo, me parece simplista y tendenciosa. Como lo planteas, existen dos posibles puntos de partida y resulta muy claro que el primero te parece atroz y el segundo mucho mejor:

a. Se debe defender el secreto de todas las actividades y comunicaciones de una adminstración gubernamental como prerrogativa "a toda costa".

b. Se debe defender la transparencia como "bien social y político" a priori y, más bien, formularse una justificación en cada caso en que parezca necesario el secreto.

El problema es que el a priori (a) no lo ha defendido absolutamente nadie en ningún régimen político de la historia (salvo un famoso cuento de Borges y una novela de Orwell). El secreto de estado no es el secreto de todo lo que un estado hace. El secreto de estado se plantea siempre como excepción, siempre asumiendo que hay unos ciertos tipos de actividades estatales que pierden sentido de hacerse abiertamente: parte de la organización interna de un servicio de inteligencia, las estrategias de una guerra, etc.

Una de esas cosas es el secreto de las comunicaciones diplomáticas. ¿Por qué?

Lo explico en referencia al tipo de caso que mencionas: un funcionario diplomático norteamericano en un país extranjero "descubre" una conexión entre un oficial militar y una red criminal. ¿Qué debe hacer? ¿Hacerlo público de inmediato? No puede: antes tendría que investigarlo y comprobarlo, para después denunciarlo. Pero además, eso es intervenir en la política de otro país. Así que en verdad no puede; no debe. Podría decir que ha escuchado la sospecha pero que no tiene pruebas. Eso también es intervenir en la política extranjera. Sin duda, no creerás que no debe comunicárselo a nadie. ¿A quién? Sólo puede comunicárselo a sus propios jefes en el Departamento de Estado. Si ellos le dicen anda y habla con las autoridades de ese país, lo hará. Y cualquiera que lo descubra dirá que eso es intervenir en la política extranjera.

Todos sabemos que Estados Unidos interviene en la política extranjera; en la medida en que puedan, todos los países lo hacen. Pero de cierta manera curiosa, da la impresión de que la gente cree que es el secretismo el que permite la intervención: en verdad, la mayor parte de las veces es todo lo contrario: la convención del secreto dimplomático es lo que preserva a un embajador, un cónsul, un encargado de negocios, de intervenir en la política del país donde desarrolla su misión. El intervencionismo se empieza a producir con el quiebre del secreto.

¿Te parecería mejor que la embajada americana en Lima, por ejemplo, nunca comunicara a su gobierno lo que sabe sobre la política peruana y su corrupción? ¿Te parecería mejor que las comunicara públicamente, o que el gobierno americano divulgara esas cosas de inmediato? ¿Te parecería mejor o siquiera posible que un embajador americano en Lima no se enterara de nada de lo que ocurre aquí?

Anónimo dijo...

GUSTAVO

Pero no hay necesidad de enrevesar la retórica o, en el peor de los casos, de creerte tu propia confusión. Para una falacia ad hominem basta la nominación y condena de características personales que combatan al argumentante, aun indirectamente, al margen de discutir el propio objeto de lo argumentado. Si mencionas, en pleno ánimo sarcástico, que un grupúsculo de nerds frenéticos defiende a una ambigüedad moral cuyo juicio popular es insuficiente, de poder absurdo, depositario de una indebida defensa en las calles de miraflores por quienes no han dicho ni hecho nada, es equivalente a preguntarse "¿qué se creen estos?" O incluso mejor, como suele decirse vulgarmente, "¿A quiénes le han ganado?" Desde luego, no es relevante, si atractivamente estridente, que seas lenguaraz y aunque la comicidad sea patente y el maniqueísmo opinable, procurar una explicación larguísima en la que rebatas la existencia de una falacia es sintomático. Hay un empeño por encubrir decentemente el franco desprecio hacia esos grupos en una trampa ad hominem, nada menos que eso. Al fin y al cabo, lo sorprendente sería tu revelación de espanto, lo cual es indicio de una ingenuidad poco menos que patética... ¿acaso ésta no es "la civilización del espectáculo"?

Anónimo dijo...

Faverón: abra usted su blog: tiene aquí un fiel lector. Bravo, simplemente.

Anónimo dijo...

Es que tu sí contiene un argumentos ad hominem, pues, Faverón. Si diez o doce personas salen a protestar contra las corridas de todos, y los Miró Quesada los tildan de "patéticos" en una columna, utilizando cualquier eufemismo... ¿qué es? Lo mismo con Assange o con lo que quieras.

Javicho dijo...

“Fuenteovejuna, como sabemos, es una obra teatral de Lope. Su espíritu dista mucho de ser contestario ante el poder monárquico: es, más bien, una defensa de la monarquía y de la ejecutoria del pueblo llano como valedor y hasta garante del poder del rey: los habitantes de Fuenteovejuna tienen agencia, sí, pero se levantan contra los abusos de los funcionarios de la administración real, para corregir el error y perfeccionar, con ello, la jerarquía monárquica y su ejecutoria. Lope de Vega era un poeta cortesano en un periodo absolutista, no hay que buscar en él conspiraciones contra la autocracia.”


Faverón,

La historia de España no es tan lineal, así que si me permites una matización histórica, te comento que el absolutismo llega a España en 1700 de la mano de Felipe V, tras la Guerra de Sucesión con la que se finiquitó la dinastía de los Habsburgo. Para entonces, Lope de Vega llevaba muerto más de medio siglo. Con Felipe V se centraliza la administración del Estado aboliéndose en los territorios del reino el régimen foral hasta entonces vigente (sólo vascos y navarros mantuvieron sus fueros). El Derecho Foral, limitaba el poder del Rey al conceder atribuciones a distintos territorios. Este era el régimen jurídico existente durante los hechos narrados en Fuenteovejuna y que aún estaba vigente durante la vida de Lope. El absolutismo vendría con la entrada del siglo XVIII, cuando los Borbones franceses consiguieron que Felipe V -nieto de Luis XIV al que se le atribuye la frase “l’État c’est moi”- accediera al trono de España, después de la muerte sin descendencia de Carlos II, el último Habsburgo.

Javicho dijo...

Como resumen de mi anterior comentario: tu análisis histórico-político sobre Lope de Vega y Fuenteovejuna corresponde a otra época de la Historia de España. Saludos,

cacope dijo...

Hola Gustavo, quisiera hacerte una pregunta estas a favor o en contra de wikileaks