Un inocente pero desinformado comentarista me envía una carta en la que afirma una cifra: dice que, en los últimos ocho años, los grupos violentistas palestinos han causado la muerte de 23 israelíes, versus miles de víctimas asesinadas por el ejército de Israel.12.1.09
El otro negacionismo
Un inocente pero desinformado comentarista me envía una carta en la que afirma una cifra: dice que, en los últimos ocho años, los grupos violentistas palestinos han causado la muerte de 23 israelíes, versus miles de víctimas asesinadas por el ejército de Israel.7.1.09
Gaza
Cualquiera que tenga el corazón en el lugar correcto debe sentir compasión y tristeza por los muertos de Gaza, así como por las víctimas inocentes de todos los conflictos en el planeta. Convertir esa compasión en el único factor de juicio ante el problema, sin embargo, no es el mejor servicio que se le puede hacer a la paz.
El conflicto entre israelíes y palestinos no se puede comprender si uno lo mira como un asunto congelado en el presente, sin una larga historia política y social (como si el conflicto hubiera empezado la semana pasada, como si el bombardeo israelí no fuera un tramo en un relato mayor).
Enemigos u organizaciones sionistas acumularon una riqueza material grande e influyente con la cual tomaron el control de la prensa mundial. Estuvieron detrás de la Revolución Francesa y las revoluciones comunistas. En cuanto a guerras locales y mundiales nadie objeta que estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, así como del aniquilamiento del califato islámico. También estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, cuando obtuvieron inmensos beneficios gracias al comercio con materiales de guerra, y se prepararon para el establecimiento de su Estado. Inspiraron la creación de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad para reemplazar a la Liga de las Naciones, para dominar el mundo a través de sus intermediarios. No hay guerra que haya estallado en lugar alguno que no lleve sus huellas digitales.
culpables de todas las injusticias y todas la guerras de la tierra, y que
controlan todo el planeta con su dinero. Increíblemente, Hamas asegura que la Segunda Guerra Mundial (sí, la misma del Holocausto) fue un negocio judío. Ese es el grupo con el cual Israel tiene que negociar.
No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles, los cuales gritarán: '¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!
Dioses
Si algo ha ingresado en el cine peruano con las películas de Claudia Llosa y Josué Méndez, algo que no existía o no había logradado mayor sofisticación antes (salvo en casos muy puntuales, como el de La boca del lobo, de Lombardi), es el complejo equilibrio de los relatos arquetípicos que no descuidan ni sofocan, en su afán intelectual, la construcción de la anécdota visible, pero tampoco se extravían en ella ni pierden la ambición de decir algo trascendente.Harry Mulisch
Cuando la colombiana Laura García, del blog Arco Libris, publicado en Chile por La Tercera, me pidió hace unas semanas que respondiera a la pregunta ¿cuáles son los mejores libros que leíste el año que termina?, mi respuesta fue monotemática e indudable: todos fueron libros del holandés Harry Mulisch.6.1.09
Montalbetti
Acabo de leer 8 cuartetas en cotra del caballo de paso peruano, el reciente poemario (¿antipoemario?) de Montalbetti, y una vez más tengo la misma certidumbre que me queda luego de revisar cualquiera de sus libros: la de estar ante la obra de uno de los más idiosincrásicos, complejos e inteligentes poetas peruanos de las últimas décadas."Compañeros de generación nuestros versos podrían estar escritos en una lengua más conjetural", dice el cuarto de los cincuenta y cinco versos que componen (o se aglutinan en) la sección titulada "Lejos de mí decirles compañeros". Y uno tiene la sensación inmediata de haber descubierto el engañoso bajo continuo del conjunto: poesía de un racionalismo suspicaz y acaso descreído, escrita en una lengua bajo sospecha, con el ánimo de un poeta que desconfía de su propio soporte: "la unidad del idioma la unidad del idioma no tiene la menor importancia compañeros" (verso tres de la misma página).
"No asocio lo que dices con nada la mención del bote en la playa no me dice nada", se lee al principio de "La brisa del N.O.", como seña, quizá, de que no es sólo el lenguaje como estructura y potencia lo que cae bajo la duda del poeta, sino su nexo endeble con el mundo, su capacidad misma de referir.
Tal vez a eso se deba el intento de Montalbetti de abandonar el poema y concentrarse en el verso individual, en el versículo, en la frase y sus fragmentos, como esperanzado en que al menos las unidades menores del lenguaje abriguen todavía algún poder de significancia, que el poeta parece intuir perdido en los textos de mayor aliento, en las construcciones macrotextuales, en los discursos que se pretenden enteramente articulados, y que este libro evita casi maniáticamente: "La autoridad del poema tiene un hueco en el centro" (cuarto verso de "No literal").
Como ya dije antes, este no es el mejor lugar para una reseña, así que aquí me detengo, anotando ese par de impresiones. Pero repito: si quieren leer algo de la mejor poesía que se hace en el Perú en estos días, denle una mirada a este libro negro de carátula semi-ausente.
PD: Una duda me viene dando vueltas en la cabeza, y la menciono sin ánimo polémico, apenas en busca de una respuesta potable: ¿cómo es que, habiendo publicado no una sino dos listas de los libros más destacados del año en el Perú, el doctor Ricardo González Vigil ha preferido no mencionar en ninguna de ellas los libros de Montalbetti (ni 8 cuartetas ni El lenguaje es un revólver para dos, la plaqueta editada en la colección Underwood, de la PUCP)? Si es que me equivoco en el dato, claro, también será bienvenida la aclaración de quien quiera proporcionármela.
Cosas que conocí el 2008, 1
No hablo de cosas aparecidas en el 2008, sino de cosas que existían desde antes (en algunos casos, muchísimo antes) y que yo recién descubrí, o aprendí a apreciar, durante el año recién pasado.5.1.09
Augusto Higa
No suelo hacer reseñas en este blog, y no me siento en disposición de romper la costumbre esta vez, pero tampoco quiero dejar de mencionar esto: en un año que nos trajo no pocas obras de alta calidad en la narrativa peruana (novelas y colecciones de cuentos de Iván Thays, Abelardo Sánchez León, Edgardo Rivera Martínez, Luis Nieto Degregori, etc), corre el riesgo de pasar poco percibida una nouvelle estupenda, La iluminación de Katzuo Nakamatsu, de Augusto Higa. Y la verdad es que merece mucha atención: toda nuestra atención.Si uno se echa a buscar en nuestra tradición, en nuestra usualmente rica tradición narrativa, se encuentra con la sorpresa de que no son muchas, en verdad, las novelas breves peruanas que puedan considerarse hallazgos notables. Eso sólo acaba por dar mayor brillo al logro de Higa, un autor del viejo grupo Narración que parece haber navegado muy lejos de su orilla original en este libro, pero que, sin embargo, se mantiene fiel a la noción elemental de crear un universo íntimo que sea reflejo de un mundo social mayor y, de manera peculiar en este caso, un mundo también marginal.
La iluminación de Katzuo Nakamatsu es la historia de un viaje a la locura, pero uno descrito a la vez como descenso al infierno y descubrimiento: iluminación, entonces, quizás, en el sentido sui generis que le dio Rimbaud: hallazgo de la tiniebla y mirada oblicua al paraíso, todo en un solo y contradictorio movimiento, abismado y maldito.
La novela traza el mapa urbano de una Lima muy claramente demarcada: ciertos barrios del centro, sus márgenes, las fronteras de La Victoria o Balconcillo, las grandes avenidas y las calles menores que han pasado, a lo largo de la segunda mitad del siglo veinte, de la pobreza relativa a la tugurización y de la miseria al lumpen, y que ahora se recomponen bajo la faz ardorosa de las nuevas emergencias sociales, lo chicha, lo informal, la autosuficiencia de lo popular urbano.
Si ese es el terreno en el que se mueve el protagonista (un profesor universitario que ha sido jubilado a la fuerza, enfrentado de pronto a la inacción prematura del retiro, y empujado con ello a la orilla de una locura a la vez senil y rebelde), lo cierto es que hay territorios menos concretos, más bien psíquicos, que levantan el escenario central de la historia: la vivencia de la marginación actual se vuelve memoria de la marginalidad anterior: el personaje --nikkei como el autor-- evoca y revive los años de la migración de japoneses al Perú, los atropellos xenofóbicos de que fueron víctimas en nuestra capital durante la Segunda Guerra Mundial, y acaba por somatizar en la pena y la locura íntima y contemporánea, los rasgos de esa otra locura que es la pasada alienación del migrante rechazado.
En ese movimiento, se sobreponen infinitas capas: el personaje, eminentemente esquizoide, se identifica con un viejo líder de la resistencia a la xenofobia antinipona en el Perú, pero también con Martín Adán, asumiento en ello la duplicidad del doble exilio, el exilio exterior del emigrado, y el interior del paria refugiado en su alma y en el hospital psiquiátrico, escapado hacia el escondite personal de su memoria y enajenado del mundo físicamente y mentalmente.
Libro conciso, tenso, que vence a su propio desequilibrio, que se levanta en el caos de sus largas frases y el ímpetu de su tono confesional, y asoma entre las líneas de su argumento desquiciado, La iluminación de Katzuo Nakamatsu es una de las mejores novelas breves publicadas en el Perú en muchos años.
La mejor música del 2008
Estos son algunos de mis discos preferidos del año, sin colocarlos en ningún orden particular, y reconociendo, claro está, que aunque yo escucho música fanática y compulsivamente, hay muchas cosas universalmente celebradas a las que no he podido prestarles una justa atención. Electronic Arguments, de The Fireman (Paul McCartney & Youth).- Ya lo dije antes: en este disco Paul McCartney descubre el verdadero alcance de la alianza creativa más duradera de toda su carrera (sus colaboraciones con Youth llevan ya década y media). Música experimental que no olvida la melodía, ni la diversión, ni el hecho de que el espíritu reflexivo no tiene por qué renunciar a la vitalidad.
Exit, de Shugo Tokumaru.- Ya había deslumbrado con sus primeros intentos, pero este disco del japonés es mucho más un conjunto de hallazgos que un manojo de exploraciones: Tokumaru, de alguma manera imprevisible, ha encontrado el improbable punto de encuentro entre la electrónica, los Beach Boys y la música tradicional japonesa.
Dig!!! Lazarus Dig!!!, de Nich Cave and the Bad Seeds.- Ya no es sorpresa que Nick Cave (novelista, cineasta, periodista y músico) sólo es capaz de hacer buenos discos, pero, con todo y eso, nada hacía presagiar para el 2008 uno de los puntos más altos de su carrera. Dos canciones para recordar: la que da título al cd y More News from Nowhere.
Welcome to Mali, de Amadou & Mariam.- Según los ránkings consolidados de Metacritic, este es el disco del año para la crítica anglosajona (particularmente impresionante para un dúo de músicos francoparlantes. Rock y pop africano del mejor nivel, en la huella de Geoffrey Oryema, Fela, Ayub Ogada, etc.
Laulu Laakson Kukista, de Paavoharju.- Finlandia ha producido algunas de las agrupaciones más idiosincrásicas del rock contemporáneo, y Paavoharju no es la menos extraña: una canción promedio de este conjunto de cristianos "born again" puede conciliar trance, psicodelia, canción napolitana y experimentalismo de resonancias africanas, así, como quien no quiere la cosa.
4.1.09
3,000 / 14
Leo en un diario esa observación: Busco novia, el libro de Renato Cisneros que recoge textos antes publicados en su blog, vendió tres mil ejemplares en sus primeras dos semanas, y eso lo convirtió en uno de los grandes éxitos libreros del año pasado en el Perú. Suponiendo que esa fuera la cifra de ejemplares vendidos efectivamente al público, y no, como es de suponer, la cifra de ejemplares distribuidos a pedido en las librerías del país (y cuando digo "país" me refiero al país de Lima), estaríamos hablando de la astronómica cantidad de 214 ejemplares comprados cada día durante dos semanas.
O, para decirlo de otra manera, promediando: unos veinte ejemplares vendidos diariamente, a lo largo de una quincena, en cada una de las diez librerías limeñas que en verdad venden libros (otra cosa que explicar a los extranjeros: la mayoría de las "librerías" del Perú no venden libros).
Pongámoslo en porcentajes: un best seller peruano es un libro que alcanza a ser leído por el 0.0107 % de la población nacional o el 0.03 % de la población capitalina. Un best seller peruano tiene en sus dos semanas más exitosas de venta la quinceava parte de los lectores de un diario chicha promedio en un día cualquiera.
Pongámoslo en perspectiva: se trata de un libro, Busco novia, cuyo contenido ya ha sido leído (online) por la gran mayoría de sus compradores antes de adquirir un ejemplar, de modo que, paradójicamente, siendo un "éxito" de librerías, no debe de contribuir casi en nada al ensanchamiento del total de lecturas anuales de los peruanos.
Regreso a casa
Puente Aéreo se fue en silencio y regresa sin dudas ni murmuraciones: Carolyn y yo pasamos dos semanas en Máncora, andamos ya de regreso en Lima, y yo, personalmente, he pasado el tiempo tomando nota de algunos temas para comentarlos aquí, así que en las próximas semanas espero colocar al menos un par de posts cada día.